En el campo de batalla, Piccolo, Pan, Bra, Baicha, Marron, Ikose, Granola y su banda pelean contra el ejército dorobochi.
– “¡Evitad sufrir heridas!” – advierte Piccolo, conocedor de las características de sus contrincantes. – “¡Pueden copiar las habilidades de su adversario probando su sangre!”
Marron patea a un dorobochi, pero otro se abalanza sobre ella por la espalda. La muchacha se da la vuelta rápidamente y lo corta por la mitad lanzándole un kienzan.
Ikose empuja a una docena de dorobochi con una Kiko-ho, pero pronto se abalanzan el doble sobre él.
Poco a poco logran reducirlo, pero Ikose activa la barrera protectora y los empuja a todos.
Ikose respira aliviado, pero se da cuenta de que ha sufrido un corte en el brazo.
Uno de sus enemigos sonríe y lame su zarpa ensangrentada… pero pronto escupe asqueado.
– “¡¿Qué es esto?!” – protesta el monstruo. – “¡Es repugnante!”
– “Je, je…” – sonríe Ikose. – “Conmigo no vais a tener suerte.”
Mientras tanto, Piccolo repele a un dorobochi de un puñetazo en el abdomen, pero este se torna amarillo como el de Botamo y lo encaja sin inmutarse.
– “¿Qué?” – se sorprende Piccolo.
El dorobochi alza su puño y éste se torna azulado y escamoso como el de Yuzun y se electrifica como el de Soshiru.
El dorobochi golpea a Piccolo y lo hace retroceder varios metros, aturdido ligeramente por el electroshock.
– “Maldita sea…” – protesta el namekiano. – “Ya tienen sus habilidades…”
El enemigo sonríe y lentamente alza la mano haciendo una pistola con los dedos.
– “¡¿EH?!” – se asusta Piccolo.
Un disparo como los de Granola atraviesa al namekiano.
– “¡PICCOLO!” – se alarma Pan.
Piccolo cae de espaldas al suelo con un agujero en el pecho.
– “Maldición…” – protesta el namekiano. – “He gastado demasiada energía en mi combate con Granola…”
Mirai Trunks observa de reojo lo sucedido.
– “¡PICCOLO!” – exclama el hijo de Vegeta.
– “No pierdas la concentración, Trunks.” – dice Onisen con la voz de Vegeta antes de golpearlo a traición y lanzarlo a varios metros de distancia.
El dorobochi camina hacia Piccolo cuando ve una mancha de sangre del namekiano en el suelo y se agacha para mancharse la mano.
– “Je, je…” – ríe mientras se prepara para lamerla.
En ese instante, Pan se abalanza sobre él y le propina una patada en la cara que lo lanza contra el suelo.
– “¡¿Estás bien?!” – pregunta ella, colocándose en guardia frente a su tío.
– “Sobreviviré.” – responde el namekiano mientras regenera su herida.
El dorobochi se levanta con la mandíbula rota, pero pasa su mano manchada por su lengua.
– “Demonios…” – refunfuña Pan.
La mandíbula del enemigo se regenera.
– “Tiene mi regeneración…” – frunce el ceño el namekiano.
El dorobochi sonríe.
De repente, varias docenas de enemigos se abalanzan sobre su compañero y comienzan a desmembrarlo y devorarlo.
– “¡¿Qué…?!” – tituba Pan, aterrada. – “¿Qué está pasando…?”
– “No…” – se alarma Piccolo. – “Esto es… es peligroso…”
– “¿Qué significa?” – pregunta Pan.
– “Están compartiendo su nueva habilidad…” – dice Piccolo asustado.
Varios dorobochi mutilados durante la batalla regeneran sus extremidades.
Mientras tanto, Reitan, Liquir, Turles, Ub y Dabra han aparecido en mitad de una frondosa jungla.
– “¿Dónde estamos?” – pregunta Ub.
– “Cuanta humedad…” – se queja Reitan.
Dibujado por Ipocrito
Turles mira a su alrededor.
– “Esto parece un terreno de caza.” – dice el saiyajín.
– “¿Y qué papel hacemos nosotros?” – se pregunta Liquir.
Dabra arruga la nariz e inhala dos veces.
– “No estamos solos.” – advierte el demonio.
Las orejas de Liquir reaccionan.
– “Tienes razón.” – asevera el kurama.
Algo se mueve entre la maleza.
El grupo variopinto de luchadores mira en la dirección del ruido, pero pronto se oye de nuevo en el lado opuesto.
– “¿Cuántos son?” – se pregunta Ub.
Reitan mira a su alrededor mientras desenfunda su espada, pero pronto se da cuenta de que alguien lo observa a lontananza desde la copa de un árbol.
– “Okure…” – murmura el herajín.
El guerrero sale volando hacia ella.
– “¡Reitan!” – se preocupa Liquir.
El kurama sale en persecución de su compañero, pero pronto es golpeado y derribado por una fuerza invisible.
De repente, Turles siente como algo le agarra la pierna y lo derriba, arrastrándolo al interior de la jungla.
Dabra y Ub se quedan solos.
– “Atento, muchacho.” – advierte el demonio. – “No bajes la guardia.”
En la Corporación Cápsula, Goku Jr, aún adormilado, camina por los pasillos hasta llegar al salón, donde se encuentra con Bulma, Chichi, Videl y Satán, todos de pie frente a Gohan Jr y Punch, sentados en el sofá.
– “¿Qué está pasando?” – murmura un poco asustado Goku. – “¿Abuela?”
Videl corre a abrazar a Goku.
– “¿Estás bien?” – pregunta Videl.
– “¡Mira que huir de casa!” – protesta Chichi. – “¿Qué tenéis en la cabeza?”
– “Lo sabes muy bien…” – murmura Bulma.
– “Tsk…” – refunfuña Chichi. – “De tal palo…”
– “Supongo que es inevitable…” – suspira Videl.
Satán sonríe.
– “Tienen la sangre de grandes guerreros corriendo por sus venas…” – sonríe el Campeón, fanfarrón. – “¡Nada puede detenerlos!”
Punch y Gohan se ponen en pie. El primero lleva la ropa robada de Koros con la armadura de su padre. El hijo de Trunks y Cheelai lleva botas color ocre, pantalón verde, camiseta amarilla.
– “Ya han arreglado la nave.” – dice Punch.
– “La hemos estado reparando toda la noche.” – dice Oli, que entra en la sala acompañada por Hedo.
El pequeño científico está pendiente de su tablet con un auricular puesto.
Goku se emociona al darse cuenta de que podrán seguir su camino.
Chichi abraza al chico.
– “Eres la viva imagen de tu bisabuelo.” – sonríe ella, nostálgica.
La anciana le hace un gesto a Videl para que le traiga algo. Hay un objeto alargado envuelto apoyado en el sofá.
– “Te he traído esto para que te ayude y te traiga suerte.” – dice Chichi.
Chichi le entrega el regalo. Gohan lo abre emocionado.
– “¡OH!” – se queda boquiabierto al verlo.
– “Es el bastón mágico de tu bisabuelo Son Goku.” – sonríe Chichi. – “Cuídalo bien, ¿de acuerdo?”
Goku asiente, ilusionado.
– “Y aquí tienes esto.” – le dice Videl, entregándole un gi plegado. – “Póntelo” – le guiña un ojo.
Satán fuerza un carraspeo.
– “Yo también te he traído algo…” – anuncia, buscando algo en su gi.
El Campeón alza los brazos al cielo levantando su enorme cinturón.
– “¡MI CINTURÓN DE CAMPEÓN!” – exclama recordando los viejos tiempos.
Los presentes no saben muy bien como reaccionar.
Satán le entrega el regalo a Goku.
– “Llévalo contigo y todos sabrán que no eres alguien con quien deban meterse.” – explica. – “¡Eres el bisnieto de Mr. Satán!”
– “Gracias, abuelo…” – sonríe Goku, colocándose el cinturón sobre el hombro, cuya hebilla es más grande que su cabeza.
Bulma se acerca a Gohan Jr.
– “Yo también te he preparado un detallito.” – dice ella, entregándole algo.
Gohan agarra el paquete y es una chaqueta azul con el logotipo de la Corporación Cápsula.
– “A tu padre le trajo suerte.” – sonríe Bulma. – “Espero que a ti también.”
El chico se la pone, ilusionado.
– “Te queda muy bien.” – dice Bulma, recordando a ese joven muchacho de pelo morado que llegó por sorpresa hace tantísimos años para cambiar sus vidas.
Punch se siente un poco incómodo al sentir que no pertenece allí, y disimuladamente empieza a dirigirse a la nave.
– “¿A dónde crees que vas, muchacho?” – le interrumpe Bulma.
Punch se detiene, un poco avergonzado.
– “Yo solo…” – dice el hijo de Hit. – “Iba a preparar la nave…”
– “¿Crees que me he olvidado de ti?” – sonríe Bulma con picardía.
– “¿Eh?” – se sorprende Punch. – “Yo… no…”
Bulma le lanza un aparato y Punch lo caza al vuelo.
– “¿Qué es esto?” – se pregunta el chico.
El artilugio es extraño para el muchacho. Un aparato parecido a un gran reloj de bolsillo con una pantalla verde cuadriculada y un único botón en la parte superior.
Punch aprieta el botón y suena un característico pitido.
– “¿Eh?” – se sorprende Punch. – “¿Un radar?”
Una señal parpadea en el borde de la pantalla.
– “Es la última posición conocida de los demás.” – dice Bulma. – “Seguidla y es posible que los encontréis.”
– “¿Les pusiste un rastreador?” – se sorprende Gohan.
– “No pensarías que los iba a dejar solos, ¿no?” – Bulma guiña un ojo.
– “¡Eres increíble, abuela!” – exclama el chico.
– “Creía haberme asegurado de que nada pudiera detener esa señal… y aun así parece que falla.” – añade Bulma con expresión seria. – “Solo unas pocas interferencias logran llegar desde esta distancia.” – continúa. – “Tened mucho cuidado, chicos.”
La luz parpadea en el radar.
Mientras tanto, muy lejos de allí, Ikose y los demás retroceden mientras pelean contra los dorobochi, cuando el chico de repente se agarra la oreja por el lóbulo y la sacude como si intentara destaponarla.
– “¿Qué es este pitido?” – se pregunta el muchacho.
– “¿Estás bien?” – le pregunta Marron.
– “Sí, no es nada.” – responde Ikose.
Mirai Trunks pelea con el líder de las criaturas de Raichi. El mestizo retrocede y apunta a su adversario con la mano, lanzando un Big Bang Attack, pero el dorobochi detiene el ataque cubriéndose con la palma de la mano, que se ha vuelto gigante en un instante y ha cubierto todo su cuerpo.
Trunks frunce el ceño.
– “Así que es cierto…” – murmura Trunks.
El dorobochi sonríe.
Mirai Trunks lanza su espada, pero el enemigo la esquiva.
Trunks usa el salto temporal para aparecer detrás del dorobochi y agarrar su espada, intentando cortarlo por la mitad de un rápido y certero espadazo, pero el contrincante se agacha rápidamente y se levanta sorprendiendo a Trunks con un upper-cup en la barbilla.
El mestizo retrocede dando una voltereta hacia atrás y responde con un rápido “Burning Attack” del que el enemigo se protege de nuevo agrandando su mano.
– “No aprendes…” – refunfuña el monstruo.
Pero de repente, Trunks se encuentra sobre el dorobochi y lanza su espada hacia él… pero usa el salto temporal para crear varias copias e intentar sorprender a su adversario.
El dorobochi no parece preocupado, pero Trunks con un gesto de su mano las hace girar sobre sí mismas en distintos ejes, algunas como taladros y otras como discos cortantes.
– “Tsk…” – protesta el enemigo, preparándose para esquivarlas.
Trunks esboza una media sonrisa. El mestizo hace un gesto con su mano derecha, levanta los dedos índice y corazón extendidos.
De repente, el suelo bajo los pies del enemigo se resquebraja y se iluminan las grietas.
– “¡¿EH?!” – se sorprende el dorobochi.
El suelo estalla y empuja al dorobochi hacia la lluvia de espadas.
La explosión cubre el área de polvo y afeta a varios dorobochis de los alrededores.
Piccolo se sorprende al reconocer esa técnica.
– “La técnica de Nappa…” – dice el namekiano. – “¿Cómo…?”
Trunks desciende lentamente hasta posarse en el suelo.
– “He aprendido varias técnicas interesantes gracias al ojo de Whis.” – sonríe el mestizo.
– “¿Cómo lo has hecho desde el cielo?” – pregunta Piccolo.
– “Ha sido gracias al salto temporal.” – dice Trunks. – “El ataque estaba preparado, pero detenido en el tiempo.”
– “Eres impresionante, Trunks.” – sonríe el namekiano. – “Se nota que has tenido buenos maestros.”
Trunks lo mira de reojo y sonríe cómplice.
– “Los mejores.” – responde el mestizo.
Pero de repente, Piccolo siente de nuevo la presencia del enemigo.
– “¡TRUNKS!” – advierte el namekiano, dándose la vuelta.
– “Lo sé…” – responde el hijo de Vegeta.
Poco a poco, pequeñas porciones cuadriculadas del enemigo lo recomponen.
– “Ahora no tengo dudas.” – dice Trunks, dándose la vuelta.
Su adversario termina de recomponerse pieza a pieza.
– “Te han mejorado tanto que casi no te reconozco… Onisen.” – dice Trunks.
En la Tierra, Goku se ha puesto el nuevo gi; pantalón rojo y parte superior celeste, con cinturón blanco. Gohan y Punch le acompañan escaleras arriba de la Perikard, que ha sido reconstruida y modificada, con muchos aspectos que recuerdan a la nave de la Time Patrol.
Dibujado por Ipocrito
El erizo espera de brazos cruzados en la puerta.
– “¿Estáis listos?” – pregunta Ogilvie.
Gohan sonríe emocionado.
– “¿Vienes con nosotros?” – pregunta el muchacho.
– “Eso parece.” – suspira el erizo. – “Haré un último favor a la Patrulla Galáctica.”
– “¡Genial!” – dice Goku.
– “¿Pero no creéis que necesitaremos más efectivos?” – pregunta Ogilvie.
El doctor Hedo da un paso al frente.
– “¿Puedo sugerir a alguien?” – pregunta.
Los chicos se preparan para marchar. Se han sentado en sus puestos y los motores se encienden. Punch teclea en la mesa de comandos.
– “Lo recogeremos por el camino.” – dice el hijo de Hit.
La compuerta se cierra, revelando la palabra “Hope!!” escrita en ella.
Bulma, Videl, Chichi, Satán, Oli y Hedo observan como la nave se eleva sobre la Capital del Oeste y pronto desaparece en el cielo azul.
En el espacio, un astronauta intenta reparar un satélite que gira descontrolado.
– “¡He perdido el control!” – anuncia el astronauta, agarrándose fuerte. – “¡AYUDA!”
Frente al satélite, un transbordador espacial monitoriza la misión.
– “¡Tenemos que ayudarle!” – la piloto se preocupa por su compañero. – “¡No aguantará mucho más!”
De repente, algo pasa volando cerca de la ventanilla.
En ese instante, el satélite se rompe, un panel solar se desprende y el astronauta sale despedido.
– “¡¡AAAAAH!!” – grita aterrado.
Pero alguien lo agarra al vuelo. Un héroe de capa azul lo agarra de la mochila.
– “¿Eh?” – mira a su salvador.
Gamma 2 lleva al astronauta hasta la compuerta del transbordador.
– “¿Se encuentra bien?” – pregunta el héroe.
– “Sí…” – dice el astronauta, aún en shock. – “Gr… gracias…”
Gamma 2 sale volando hacia el satélite roto, que sigue girando descontrolado, y se interpone en su trayectoria para detenerlo. El héroe lo sujeta con fuerza y lentamente detiene el giro del aparato.
Después, en un abrir y cerrar de ojos recoge todas las piezas desperdigadas por la zona y reconstruye el panel solar con su visión láser.
– “Todo listo.” – anuncia Gamma 2.
– “Lo ha arreglado…” – murmura la piloto.
– “¿Cómo dice?” – preguntan por radio desde la base.
– “¡Ese tipo lo ha arreglado! ¡Y estamos todos bien!” – anuncia la piloto.
En la base de operaciones, todos celebran.
Hedo, que seguía la misión desde su tablet, sonríe orgulloso de su hijo.
Gamma 2 se acerca a la ventanilla y se despide de los astronautas con una sonrisa.
Pero antes de marcharse, se da cuenta de que otra nave se está acercando al lugar de los hechos.
– “¿Eh?” – se sorprende Gamma 2.
En la escotilla puede ver a Goku Jr saludándole ilusionado.
Gotenks ha usado la energía brutz contenida en una cápsula Hoi-poi para forzar su transformación en ozaru.
El simio dorado gigante, con las ropas de la fusión, se golpea el pecho y ruge.
A través del monitor, los demás observan lo ocurrido.
– “El ozaru…” – murmura Gohan.
– “Tsk…” – protesta Freezer con disgusto ante las dos criaturas.
El simio dispara a discreción esferas de ki rojo con la boca que estallan en el horizonte.
– “¡Han usado el rayo de energía de la Red Ribbon!” – exclama Ub. – “¡Como ese Raditz!”
– “No parece que tengan el control…” – murmura Vegeta.
Avocado ruge y llama la atención de Gotenks.
Los dos se miran y muestran los dientes.
De repente, como si un árbitro hubiera indicado el inicio del combate, los dos monstruos se abalanzan el uno contra el otro.
Gotenks y Avocado chocan y se enzarzan en un forcejeo. El simio agarra el cuerno del monstruo mientras éste enrolla la cona en el cuello del mono.
Gotenks prepara una esfera de ki en su boca, pero Avocado aprieta la cola alrededor de su cuello y la energía se disipa.
Avocado usa sus alas para elevarse y arrastra a Gotenks por el campo de batalla. El simio lucha por aflojar el agarre del enemigo mientras choca con juguetes a su paso.
Finalmente, Gotenks logra clavar sus pies en el suelo y levantarse, y agarrando la cola del enemigo con las dos manos lo frena.
De un tirón, el simio lanza a Avocado contra una montaña de juguetes, pero antes de chocar contra ella, el monstruo se transforma en humo, evitando el impacto, pero liberando al simio.
Avocado se recompone en el aire y ya prepara su aliento de fuego turquesa.
Gotenks responde preparando una esfera de ki en su boca.
Los dos disparan y los ataques impactan en el aire. Un gran estallido sacude la zona.
El simio cae de espaldas al suelo.
– “Vamos, Gotenks…” – sufre Gohan, viendo a la fusión a través de la pantalla.
El ozaru intenta levantarse, pero Avocado cae sobre él y le incrusta la cabeza en el suelo con su enorme garra.
– “¡¡GRAAAAAAAAH!!” – ruge el monstruo.
Gotenks intenta revolverse, pero no puede.
La boca del monstruo empieza a emanar un brillo turquesa.
– “¡¡GOTENKS!!” – se preocupa Ub.
De repente, el ozaru extiende su mano hacia Avocado y con un disparo de ki lo empuja hacia el cielo, donde acaba convirtiéndose en humo y dejando pasar el disparo de largo antes de volver a recuperar su forma habitual.
Gotenks se pone en pie.
– “Maldita sea…” – dice la fusión. – “Eso ha estado cerca…”
Gohan y Vegeta sonríen orgullosos al ver a la fusión tomar el control.
El ozaru hace unos estiramientos.
– “Casi nos perdemos aquí dentro…” – dice la fusión. – “No las tenía todas conmigo…”
El gran simio se cruza de brazos.
– “¿Y si nos ponemos serios?” – sonríe la fusión. – “Llevemos el combate al siguiente nivel.”
En ese instante, el cuerpo del ozaru empieza a brillar con luz dorada.
– “¿Eh? – se sorprenden todos al verlo.
– “No… no me lo puedo creer…” – dice Gohan.
La silueta del ozaru reduce su tamaño hasta recuperar la estatura original de Gotenks. Cuando el brillo se disipa, un guerrero sin cejas, con una larga cabellera y con el cuerpo recubierto de vello dorado se presenta.
Gotenks se mira las manos, sorprendido de su nuevo poder.
– “Así que esto es el verdadero Súper Saiyajín 3…” – dice la fusión. – “Es un nombre muy largo… ¿y si lo llamamos Súper Saiyajín 4?”
La fusión reaviva su aura dorada.
– “Impresionante… Siento que mi cuerpo no desperdicia ni una gota de energía… ¡puede que incluso conserve el tiempo completo de fusión!” – exclama emocionado. – “¡Qué ganas de ponerlo a prueba!”
Mientras tanto, Avocado se ha convertido en humo y se recompone lentamente sobre él, listo para atraparlo entre sus enormes garras.
Pero antes de poder agarrarlo, Gotenks se da la vuelta y con su mano deja un camino de un centenar de minúsculas esferas de energía que salen proyectadas hacia el enemigo y se tornan gigantes al entrar en contacto con él, estallando.
Gotenks rápidamente aparece sobre Avodado y prepara un puñetazo electrificado para luego caer sobre su cabeza a toda velocidad y lanzar a su enemigo contra el suelo.
Gotenks sonríe satisfecho con su nueva fuerza.
Avocado se deshace en humo al llegar al suelo y se recompone para ascender rápidamente y contraatacar.
Pero Gotenks le apunta con los puños; un donut de energía se materializa en cada uno de sus brazos y enseguida son proyectados contra el enemigo.
Uno le atrapa el brazo derecho y otro el izquierdo. Gotenks une sus puños al frente y los brazos del enemigo hacen lo mismo. Los donuts se fusionan formando unos grilletes de energía.
Gotenks prepara un Kamehameha.
– “¡¡ESTE ES EL ULTRA KAMEHAMEHA DE ULTRA GOTENKS!!” – anuncia la fusión.
– “Un poco redundante…” – murmura Ub.
La fusión prepara la técnica de la escuela Tortuga.
– “¡KA… ME… HA… ME…!” – una esfera de ki azul se materializa entre sus manos. – “¡¡HAAAAA!!” – dispara.
El monstruo está a punto de recibir el impacto, pero de repente se transforma de nuevo en humo, haciendo que el ataque pase de largo.
Poco a poco el humo negro viaja a la espalda de Gotenks y empieza a recuperar su forma.
– “Je…” – sonríe la fusión.
Gotenks cierra sus manos que proyectaban el Kamehameha y éste estalla en siete ondas de ki de menor tamaño.
La fusión se da la vuelta y proyecta sus manos de nuevo hacia el monstruo.
Las ondas de energía salen proyectadas en sentido contrario, rodeando a Gotenks y dirigiéndose de nuevo hacia el monstruo.
A medida que avanzan, cada onda de ki revela una forma humanoide de fantasma kamikaze.
El monstruo vuelve a descomponerse e intenta alejarse para evadir los ataques, pero los siete fantasmas de ki lo persiguen y atraviesan la humareda una y otra vez, evitando así que Avocado se recomponga.
– “¿Cómo está haciendo eso…?” – se sorprende Ub.
– “No… no estoy seguro…” – dice Gohan. – “¿Vegeta?”
– “Sigamos atentos al combate…” – responde el saiyajín, disimulando.
Gotenks observa la nube de humo evitar sus ataques continuamente.
– “De momento no se me ocurre otra opción…” – murmura el guerrero metamor.
La fusión desciende hasta tierra firme y coloca un pequeño frasco en el suelo.
Gotenks retrocede y extiende sus manos hacia el enemigo.
– “¡¡ULTRA MAFUBA!!” – la fusión proyecta una espiral de energía verde que enseguida atrapa el humo de Hildegarn.
El monstruo es arrastrado por el remolino de ki hacia el frasco.
La bestia intenta materializarse de nuevo, pero ya es demasiado tarde, y su rostro desfigurado es engullido por el Mafuba y encerrado en la botella por Gotenks, que coloca el tapón.
En el otro lado de la pantalla, todos celebran.
– “¡Lo logró!” – exclama Ub.
– “Han logrado dominar la transformación como si nada…” – dice Gohan, asombrado.
– “Je…” – sonríe Vegeta, con cierto orgullo.
La fusión no celebra. Gotenks deja el frasco en el suelo y se deja caer para sentarse con brazos y piernas cruzados frente al recipiente.
– “Hmm…” – cabila la fusión, cerrando los ojos.
Los espectadores se extrañan.
– “¿Qué hace?” – se pregunta Ub.
– “No lo sé…” – dice Gohan.
Shido frunce el ceño.
– “Supongo que he perdido.” – dice sin mucho pesar. – “Prepararé el siguiente evento.”
Pero Gotenks se pone en pie de repente y dispara al tapón del frasco, abriéndolo y liberando de nuevo al monstruo.
– “¡¿EH?!” – se sorprenden todos.
Gotenks, serio, mira como Avocado se alza sobre él.
– “No hemos terminado.” – dice la fusión. – “Tengo una promesa que cumplir.”
Avocado gruñe y aumenta la fuerza con la que apresa a su enemigo.
– “Tsk…” – protesta Gotenks al sentir como se constriñe el agarre.
Gohan y los demás se sorprenden al ver el cambio que ha sufrido Avocado.
– “¿Hildegarn?” – se sorprende Gohan tras oír a Freezer.
– “Esos dos van a tener problemas…” – dice Dabra.
Las articulaciones de Gotenks crujen.
– “Maldita sea…” – sufre la fusión, inmóvil.
Pero Gotenks no se rinde y toma una bocanada de aire para después empezar a soplar. Una masa de ki blanco pastoso nace de su boca y se acumula lentamente y va tomando forma humanoide.
– “¡HEY!” – saluda un fantasma horondo.
Avocado tuerce la cabeza, confuso.
El fantasma flota lentamente hacia el enemigo mientras resopla por el cansancio.
– “Ah… ah…” – parece que sufra.
Avocado lo mira con curiosidad mientras se acerca.
A pocos metros, el fantasma se detiene para retomar el aliento.
– “Ay… uff…” – resopla el fantasma.
Gotenks empieza a sufrir por su plan.
El monstruo se acerca para ver qué está pasando.
– “Gracias… amigo…” – dice el fantasma, que extiende el brazo hacia Avocado.
Al tocar al enemigo, el fantasma estalla en una gigantesca explosión.
– “¡¡GRAAAH!!” – grita Avocado.
Gotenks aprovecha que el monstruo afloja su agarre para liberarse y apartarse, elevándose sobre el enemigo.
– “Ay…” – se queja la fusión, haciendo unos estiramientos. – “Casi me rompe los huesos…”
El monstruo se frota la cara, furioso.
– “¿Qué hago ahora?” – se pregunta Gotenks.
Avocado clava su airada mirada negra en la fusión y ruge de nuevo.
– “¡¡GRAAAAAAH!!” – brama el monstruo.
– “¡Ya voy! ¡Ya voy!” – responde Gotenks, molesto. – “Quédate ahí abajo un momento mientras piensa qué hacer contigo.”
El monstruo le muestra los dientes.
– “A ver…” – cavila Gotenks. – “Podría transformarme… pero quería reservármelo para una ocasión más épica…”
De repente, dos grandes alas negras de escarabajo se abren, revelando otro par de grandes alas semitransparentes.
– “¡¿EH?!” – se sorprende Gotenks.
Dibujado por Ipocrito
Las alas empiezan a zumbar y Avocado se eleva sobre el suelo.
– “¡¿VUELA?!” – protesta la fusión.
Con un rápido movimiento, Avocado se abalanza sobre Gotenks y casi lo devora de un mordisco, pero la fusión retrocede rápidamente.
Se inicia una persecución por el aire. Avocado, pese a su gran tamaño, vuela a gran velocidad detrás de Gotenks.
La fusión, al darse cuenta de la sorprendente agilidad de su enemigo, desciende entre juguetes para intentar despistarlo, pero Avocado responde con una llamarada de fuego turquesa calcina todo lo que encuentra a su paso.
Gotenks dispara contra el suelo, levantando una nube de polvo que aprovecha para escabullirse.
Avocado se detiene al darse cuenta que ha perdido a su contrincante.
El monstruo aterriza entre los juguetes en llamas.
– “¡¡¡GRAAAAAAAH!!!” – brama Avocado.
Gotenks se esconde detrás de una pelota gigante.
– “Parecía más divertido al principio…” – refunfuña la fusión. – “Voy a tener que emplearme a fondo.”
Gotenks sale de su escondite.
– “¡¡PREPÁRATE MONSTRUO!!” – exclama la fusión. – “¡¡VAS A CONOCER MI VERDADERO…!!” – su discurso se interrumpe.
La fusión mira confusa a su alrededor.
– “¿Dónde se ha metido?” – se pregunta mirando por todas partes.
De repente, un torbellino de humo oscuro rodea nuestro amigo.
– “¡¿EH?!” – se sorprende la fusión.
De repente, del torbellino nace la cola de Avocado e intenta ensartar la fusión, pero ésta evade el golpe y se eleva. Luego nace un brazo de del monstruo e intenta atraparlo, pero Gotenks lo intercepta con un disparo de ki.
De nuevo otro brazo nace del tornado y esta vez logra atrapar a Gotenks.
– “Tsk…” – protesta la fusión.
Poco a poco, el humo se convierte completamente en Avocado.
– “Maldita sea…” – dice Goteks.
El monstruo observa a su presa.
– “Ya verás cuando salga de aquí…” – advierte Gotenks. – “Voy a…”
Pero Avocado engulle a Gotenks de un bocado.
Tras la pantalla, todos se quedan atónitos ante lo sucedido.