DBSNL // Capítulo 288: El Universo en juego

 DBSNL // Capítulo 288: El Universo en juego

“Estamos en los límites del Universo.”

Nuestros amigos están listos para afrontar el reto que les espera. Zamas agarra del hombro a Son Gohan.

– “Daos las manos.” – dice el Dai Kaioshin.

Los participantes forman un círculo.

Tapion y Meerus se quedan fuera.

– “¿No venís?” – pregunta Ub.

– “Lo siento.” – dice Tapion. – “Creo que seríamos un estorbo.”

– “Lo dejamos en vuestras manos.” – sonríe Meerus.

Bulma se despide de sus hijos.

– “Mucha suerte.” – dice con ojos llorosos.

Bra se une al círculo y Baicha le agarra la mano.

Bulma sonríe al verlos.

Ikose se prepara para unirse al grupo.

– “¿Estás listo?” – le pregunta Baicha.

– “Eso creo…” – suspira Ikose, un poco nervioso.

– “Confía en Bulma.” – dice Baicha.

– “Mi madre sabe lo que hace.” – sonríe Bra.

– “Ha sido una noche larga…” – murmura el joven.

La científica levanta el pulgar y le guiña un ojo al muchacho. Ikose responde con el mismo gesto.

Pino se acerca a Gohan y le da la mano.

– “Mucha suerte, Son Gohan.” – dice el robot. – “Siento no poder estar a tu lado.”

– “Cuida de todos, Pino.” – responde el mestizo.

El androide asiente.

Bulma se acerca a Vegeta y lo abraza, con lágrimas en los ojos.

– “Bulma…” – murmura el saiyajín.

– “No te diré que no vayas.” – le interrumpe ella. – “Pero que vuelvan sanos y salvos.”

El saiyajín sonríe con ternura.

Finalmente, el círculo está formado por Zamas, Champa, Cooler, Liquir, Gohan, Pan, Ub, Goten, Marron, Trunks, Vegeta, Bra, Baicha, Ikose, Turles, Reitan, Dabra, Freezer, Cell y Piccolo.

Vegeta mira a su mujer y sonríe de nuevo. Ella le corresponde.

Zamas se concentra.

– “Las coordenadas…” – murmura el Dai Kaioshin.

En un parpadeo, nuestros amigos desaparecen de la Corporación Cápsula.

En un planeta remoto, el grupo reaparece.

El lugar parece desértico y plano, solo iluminado por una remota estrella azulada.

– “¿Dónde estamos?” – se pregunta Goten.

– “Una estrella joven…” – murmura Gohan al ver el color del astro que los ilumina.

– “Estamos en los límites del Universo.” – responde Zamas.

– “¿Eh?” – se sorprenden todos.

El mestizo se queda mirando el resplandor de la estrella.

– “Qué extraño…” – murmura Gohan.

De repente, el astro emite un extraño pulso de energía que los alcanza en cuestión de segundos.

En ese instante, Shido aparece en el centro del círculo.

– “Bienvenidos.” – saluda el demonio.

– “Shido…” – gruñe Reitan.

Todos se ponen en guardia.

– “No malgastéis fuerzas.” – sonríe el diablo. – “No soy el verdadero.”

– “Maldito…” – gruñe Piccolo.

– “¿Qué quieres de nosotros?” – pregunta Gohan.

Shido mira detenidamente a todos los participantes.

– “Ya veo…” – murmura. – “Esto será muy interesante…”

Champa da un paso al frente.

– “¿Cómo osas retar al Dios de la Destrucción…?” – refunfuña el gotokoneko. – “Hacernos participar en esta farsa es una ofensa que…”

De repente, Champa desaparece.

– “¡¿Qué?!” – se asustan todos.

– “Champa…” – murmura Zamas, asustado. – “¿Cómo puede tener tanto poder?”

Shido sonríe.

– “Estáis en mi zona de juegos.” – responde el demonio.

En ese instante, Zamas también desaparece.

– “¡ZAMAS!” – exclama Piccolo.

– “¡¿Qué pretendes?!” – increpa Gohan al diablo.

Shido se ajusta las gafas con total calma.

– “Tranquilos.” – dice el diablo. – “Los Dioses deberán ausentarse por ahora.”

– “Miserable…” – refunfuña Piccolo.

Reitan frunce el ceño.

– “Empecemos de una vez.” – se impacienta el herajín.

Shido sigue con la sonrisa prepotente en su rostro.

– “Está bien…” – dice el demonio.

Un holograma se reproduce a su espalda, mostrando una gran pantalla.

– “¿Quiénes serán los participantes de la primera prueba?” – pregunta el demonio.

– “¿Qué?” – se extraña Gohan. 

– “Necesito a seis voluntarios.” – dice Shido.

– “¿Vamos a elegirlo nosotros?” – se extraña Goten.

Shido asiente.

– “Seis participantes para la primera prueba.” – reitera el demonio.

Son Gohan se cruza de brazos.

– “¿Qué hacemos, Son Gohan?” – le pregunta Piccolo.

– “Hmm…” – cavila el mestizo.

– “Puedo hacerlo yo solo.” – dice Freezer. – “Así acabamos antes.”

– “No tan rápido, Freezer…” – dice Piccolo. – “No dudo que tu fuerza sería una gran baza, pero hay otros factores a tener en cuenta. ¿No es así, Son Gohan?”

El mestizo asiente.

– “Es una prueba en equipo.” – dice Gohan. – “Debemos suponer que requerirá algún tipo de colaboración…”

– “O algún tipo de sacrificio.” – añade Cell.

– “Tsk…” – protesta Gohan, preocupado por lo que acaba de decir el androide.

– “¿Qué debemos hacer?” – pregunta Trunks.

– “Ya vimos de lo que son capaces sus guerreros.” – dice Bra. – “Algunos estarán fuera de nuestro alcance de forma individual.”

– “¿Y por qué estáis aquí?” – se mofa Freezer. 

– “Bra tiene razón.” – dice Gohan. – “Aunque se arriesgado, lo más sensato es aprovechar la ocasión…”

Pan da un paso al frente.

– “Bra y yo podemos ir juntas.” – sugiere la hija de Gohan.

Bra asiente.

– “La fusión es siempre un recurso poderoso.” – dice Vegeta.

Baicha levanta la mano.

– “Dejad que os acompañe.” – dice el joven guerrero. – “Creo que soy el más débil del grupo.”

– “No seas tan duro contigo mismo.” – sonríe Goten.

Ub da un paso al frente.

– “Yo también…” – dice el joven de Isla Papaya.

– “No.” – le interrumpe Pan.

– “¿Qué?” – se extraña él.

– “No podemos arriesgarnos a perder en el mismo combate.” – dice ella. – “No podemos dejar a Goku solo.”

– “Pero…” – se preocupa Ub.

– “No hay más que hablar.” – dice Gohan, consolando al muchacho con la mano en su espalda. – “Nos faltan tres.”

Marron da un paso al frente.

– “Yo los acompañaré.” – dice la hija de Krilín.

– “Marron…” – murmura Goten, asustado.

Instantáneamente, el hijo de Goku da un paso al frente.

– “Pues entonces yo…” – dice el joven.

– “No seas idiota.” – le interrumpe Vegeta. – “Trunks y tú es mejor que participéis juntos en otra ronda, si eso es posible… y por separado no aportas lo suficiente.”

– “Vegeta…” – gruñe el mestizo. – “No entiendes que…”

– “No olvides que mi hija también participa.” – dice el saiyajín.

– “¿Eh?” – se sorprende Goten ante la sinceridad de Vegeta.

– “Vegeta tiene razón.” – interviene Gohan. – “Perder otra fusión en primera ronda puede que no sea lo más inteligente.”

– “Todo irá bien, Goten.” – sonríe Marron.

Ikose resopla mientras da un paso al frente.

– “Pues me uno al grupo.” – dice Ikose. – “Ya veo cómo funciona esto…”

– “Ikose, no tienes que…” – dice Goten.

– “Cuidaré de tu chica.” – le interrumpe el androide. – “Puedes estar tranquilo.”

– “Pero no lo digas así, que suena raro…” – sonríe Goten de forma incómoda.

Cell se cruza de brazos.

– “Muy bien. Todo muy emotivo…” – dice con retintín. – “Pero es un equipo de novatos.”

– “Es cierto.” – murmura Dabra.

– “No dudo de las ventajas de la fusión…” – dice Reitan. – “Pero a este grupo le falta liderazgo.”

– “Es posible…” – dice Gohan.

Gohan sonríe.

– “Así que yo…” – continúa el mestizo.

Piccolo interrumpe al mestizo poniéndole la mano sobre el hombro.

– “Iré yo.” – dice el namekiano.

– “Piccolo…” – se sorprende Gohan.

– “Cuidaré de ellos.” – sonríe su viejo amigo.


Gohan le devuelve la sonrisa y asiente.

Freezer mira con desprecio a los voluntarios, que ya se agrupan frente a Shido.

– “Terrícolas, saiyajín y namekianos…” – murmura el tirano, que exagera un escalofrío a modo de burla.

Shido observa a los seis participantes.

– “Muy bien…” – se recoloca las gafas.

Pan mira a su padre un instante. Se sonríen.

De repente, los seis luchadores desaparecen.

DBSNL // Capítulo 287: Reclutamiento

DBSNL // Capítulo 287: Reclutamiento

“¿Por qué debería participar?”

Krilín y la Número 18 se encuentran en la playa frente a la Kame House, donde se despiden de Marron y Goten.

La androide sostiene a su nieto en brazos, mientras su marido abraza a su hija.

– “Siento no poder ayudar esta vez…” – dice el terrícola, con lágrimas en los ojos.

– “Ahora nos toca a nosotros.” – dice Goten.

– “Tu padre estaría orgulloso.” – sonríe Krilín.

– “Papá y mamá volverán pronto.” – dice Marron, mientras hace una carantoña al pequeño Roshi.

– “¿Estás seguro de que no queréis mi ayuda?” – pregunta Lázuli.

– “Bulma cree que podría ser peligroso para vosotros.” – responde Goten. – “Nos enfrentamos a un genio de la robótica y la inteligencia artificial…”

– “Está bien…” – suspira Lázuli. 

La mirada de la androide se clava en Goten. Una mirada que recuerda los tiempos en los que buscaba a Goku para asesinarlo.

– “Más te vale que cuides bien de mi hija…” – dice Lázuli.

– “Por supuesto…” – responde Goten, aterrado. – “Cuidaré de ella…”

– “No te preocupes tanto por mí, mamá.” – dice Marron.

El viejo Tortuga sale de su casa para despedirse.

– “Tened mucho cuidado, chicos.” – dice Roshi.

– “Cuide de todos, Maestro.” – sonríe Goten.

– “Descuida.” – asiente el anciano.

Marron y Goten salen volando.

– “¡Hasta pronto!” – se despide Marron.

– “¡Mucha suerte!” – saluda Krilín.

Mientras tanto, Piccolo aterriza en el laboratorio abandonado de las Montañas Tsumitsumbri. Las luces están apagadas. Solo un rayo de luz entra por la apertura que el satélite causó al estrellarse.

El namekiano camina entre cristales rotos hasta una incubadora rota.

– “¿Qué haces aquí, Piccolo?” – dice una voz entre las sombras.

– “Esa pregunta debería hacértela yo.” – responde el namekiano. – “Creía que habías abandonado este lugar hace tiempo…”

– “No se te escapa nada, ¿no, viejo Kamisama?” – sonríe el misterioso individuo.

Piccolo mira a una silueta humanoide que se intuye entre las sombras.

– “Tengo una propuesta que puede interesarte.” – dice el namekiano.

– “Soy todo oídos.” – responde el guerrero en penumbra.

En la Capital del Imperio, Son Gohan y Champa se presentan ante Freezer de nuevo, que está acompañado de Liquir.

– “¿Por qué debería participar?” – dice el demonio del frío en tono burlón. – “Más bien quiero conocerle y estrecharle la mano…”

– “¿Cómo osas…?” – frunce el ceño el Hakaishin.

– “De momento parece que está haciendo un buen trabajo mermando vuestras fuerzas…” – dice el tirano. – “Y no dudo que vosotros mermaréis las suyas.”

– “Hermano…” – refunfuña Cooler.

– “Yo lidiaré con quien quede en pie.” – se burla el demonio del frío.

– “Yo participaré.” – interviene Liquir.

– “Lo suponía.” – resopla Freezer.

– “Yo también.” – dice Cooler.

– “¿Eh?” – llama la atención de Freezer. – “¿Tú?”

Cooler asiente.

– “Tengo que hacerlo.” – dice el hermano de Freezer.

– “No es nada personal.” – responde el tirano. – “Pero no puedo dejar al Imperio desamparado… Tú sabes muy bien lo que puede pasar…”

– “El trono es todo lo que te interesa de nuestro padre.” – dice Cooler. – “Tú aférrate a su Imperio, mientras yo protejo su legado.”

Cooler da la espalda a su hermano.

– “No participará.” – dice el demonio. – “Estamos perdiendo el tiempo.”

– “¿Y si le amenazo con la exterminación?” – refunfuña Champa.

– “Tenerle entre nosotros en esa situación podría ser una desventaja.” – suspira Gohan. – “Es mejor así.”

Liquir se une a los demás y todos desaparecen, de regreso a la Tierra.

Freezer se deja caer sobre el trono y agarra una copa de vino que esperaba en el reposabrazos.

– “Idiotas…” – refunfuña el tirano.

En ese momento, alguien sale de entre las sombras.

– “¿Eh?” – se sorprende Freezer. – “Vegeta…”

El saiyajín camina hacia el tirano hasta llegar frente al trono.

– “Tenemos que hablar.” – dice el saiyajín.

En el planeta Sweetz, un planeta de cierlo rosado y calles de tierra amarilla, un encapuchado con capa amenaza con su cimitarra a un hombre con parche en el ojo, que se encuentra gateando de espaldas, intentando huir, pero el pobre desgraciado se se topa con una pared.

– “Lo siento… yo… solo quería…” – suplica el hombre.

– “No pierdas el tiempo.” – dice el encapuchado. – “Solo es un trabajo.”

El misterioso personaje alza su arma con intención de propinarle un espadazo mortal, pero la hoja se detiene a escasos milímetros de su cuello.

– “Este poder…” – murmura el encapuchado, que parece luchar para mover su arma. – “Kaioshin…”

– “Hola, Dabra.” – dice Zamas, con su mano en alto, acompañado por Shin.

El bandido aprovecha la situación y echa a correr despavorido.

El Dios baja la mano y libera al demonio de su poder mental.

– “¿Qué hacen dos Kaioshin entre mortales?” – pregunta Dabra con retintín.

– “El Rey de los Demonios reducido a mercenario…” – replica Shin.

– “Me gusta matar y me pagan por ello.” – dice Dabra. – “Es increíble lo que se considera un trabajo en este plano.” – sonríe.

– “Gusano…” – refunfuña Shin.

– “Basta.” – interviene Zamas. – “No hemos venido a pelear.”

– “¿Y a qué habéis venido?” – pregunta Dabra.

– “A hacerte una propuesta.” – dice Zamas.

– “¿Qué puedes contarnos de Shido?” – pregunta Shin.

– “Shido…” – murmura Dabra. 

En la Tierra, en el bosque, Ikose le trae madera al Número 17 y éste la tala con un hacha, cuando Baicha aterriza frente a ellos.

– “¡Baicha!” – saluda Lapis.

– “¿Qué te trae por aquí?” – pregunta Ikose.

Los androides pronto se dan cuenta de que Baicha parece preocupado.

En la sede de la Patrulla Galáctica, Hanami se ha reunido con Lemon, Jaco y la Time Patrol. 

– “¿Estáis preparados?” – pregunta Lemon.

– “Por supuesto.” – sonríe Turles, que golpea sus puños.

– “No será fácil…” – murmura Tapion.

Reitan agacha la cabeza, pensativo, preocupado por Trunks y Okure.

En la cabaña de la familia de Hit, Pan, Ub y Son Gohan se despiden de Goku Jr, a quien han dejado con Cheelai, Strai y Toppo. El pequeño parece confuso y no quiere quedarse a solas con ellos.

Kik y Gohan Jr parecen ilusionados por tener a un nuevo amigo en casa, pero Punch está apoyado en la pared, distante.

– “Tranquilo.” – sonríe Pan mientras le da un beso en la frente. – “Cuidarán de ti.”

– “No les pasará nada.” – dice Toppo.

– “Trunks confía en ti.” – dice Gohan. – “Así que nosotros también.”

– “Cuidad los unos de los otros.” – dice Pan.

– “Traed de vuelta a Trunks.” – dice Cheelai.

Gohan asiente.

Ub, Pan y Gohan salen de la casa, seguidos por Toppo.

– “Son unos chicos fuertes.” – le dice Ub a Pan, apenada. – “Seguro que estarán bien.”

La pareja se aleja, y Gohan se detiene para hablar con Toppo.

– “¿Qué ocurre, Son Gohan?” – dice el viejo al notar extraño al mestizo.

– “Si las cosas se ponen peligrosas…” – dice Gohan. – “Agarra a los chicos y aléjate todo lo que puedas.”

– “Son Gohan…” – murmura Toppo.

– “Escondeos en el lugar más recóndito del Universo.” – dice Gohan. – “Un lugar donde Raichi no pueda encontraros.”

– “Tienes mi palabra.” – asiente Toppo.

– “Gracias.” – sonríe el mestizo.

Ub se prepara pare el Shunkanido.

– “¡Nos vamos!” – apresura a Gohan.

En la Tierra, en el jardín de la Corporación Cápsula, nuestros amigos se reúnen.

Son Gohan, Pan, Ub, Trunks, Goten, Marron, Bra, Baicha e Ikose están listos, con sus gi de lucha. Bulma los acompaña.

– “¿Dónde está papá?” – se pregunta Trunks.

– “Ya lo conoces…” – suspira Bulma.

Una nave aparece en el cielo y aterriza frente a todos. Las compuertas se abren y desembarcan Reitan, Turles, Tapion y Meerus.

– “¡Bienvenidos!” – saluda Bulma.

Zamas aparece de repente, acompañado por Dabra.

– “Dabra…” – se sorprende Gohan.

Champa es el siguiente en llegar, escoltado por Cooler y Liquir.

Zamas mira a su alrededor.

– “¿Estamos todos?” – pregunta el Dios.

En ese instante, Vegeta aparece con el Shunkanido, con Freezer agarrándole del hombro.

– “¿Freezer?” – se sorprende Cooler.

– “Vegeta…” – murmura Gohan.

– “He cambiado de opinión.” – sonríe el tirano, apretando el hombro del saiyajín. – “Participaré en este estúpido juego.”

Gohan mira a Vegeta, buscando una respuesta al cambio de parecer del tirano, pero éste aparta la mirada.

Goten mira a su alrededor.

– “Bien…” – asiente. – “Entonces solo falta…”

De repente, dos energías en el cielo llaman la atención de nuestros amigos.

Piccolo aterriza en el jardín, y está acompañado.

– “¿Quién es…?” – se sorprende Goten.

– “Su energía me resulta familiar…” – murmura Gohan.

– “Mis sensores han enloquecido.” – protesta Pino. – “¡¿No será…?!”

El misterioso luchador da un paso al frente mientras ríe.

– “Cuanto tiempo…” – dice el personaje. – “Espero que todos hayáis entrenado bastante, porque no me gustaría perder.”

– “Eres…” – se sorprende Vegeta.

– “¿Creíais que se organizarían unos Juegos y que yo no participaría?” – sonríe con burla.

– “¡¿CELL?!” – exclama Gohan.

El androide sonríe prepotente.

Zamas da un paso al frente.

– “Supongo que ya estamos todos…” – anuncia.

Dibujado por Ipocrito

DBSNL // Capítulo 284: Ratas de laboratorio

DBSNL // Capítulo 284: Ratas de laboratorio

“No me gustan los juegos.”

En la falsa Capital del Oeste, Mirai Trunks es avasallado por Vegeta Súper Saiyajín Blue. El mestizo se defiende torpemente de los ataques del enemigo, que muestra una prepotente media sonrisa en su rostro.

– “¡¿Es que no has aprendido nada en todos estos años?!” – se burla Vegeta. – “¡Sigues siendo un inútil!”

Un puñetazo de Vegeta rompe la defensa de Trunks y le golpea la cara, haciéndolo caer de espaldas y dar dos vueltas en el suelo antes de que pueda levantarse de un brinco.

– “Nunca has podido proteger a nadie.” – sentencia Vegeta.

Trunks se limpia la sangre sin dejar de mirar a su adversario.

– “¿Por qué…?” – se pregunta el mestizo. – “¿Cómo puede usar la apariencia de Gohan y de mi padre?”

– “No te dejes engañar, Trunks.” – retumba la voz de Whis en su cabeza.

Vegeta sonríe.

– “Eres un fracasado.” – sentencia el saiyajín, apuntando a su hijo con la mano derecha. – “¡¡BIG BANG ATTACK!!”


Trunks reclama su espada.

Una explosión sacude la ciudad, arrasando con los edificios de la zona.

En el falso planeta haiirotoko, Jiren es confrontado por un misterioso demonio del frío.

El enemigo se revela bajo la luz de la luna. Su apariencia recuerda al renombrado tirano, pero su cuerpo es dorado en su mayor parte.

– “¿Quién eres tú?” – murmura Jiren.

Una sonrisa se dibuja en su rostro.

– “Jo, jo, jo…” – ríe el enemigo.

En un parpadeo, Jiren aparece frente a su contrincante y le propina un puñetazo en la cara que lo hunde en el suelo.

Jiren lo agarra de la cola y lo hace girar dos veces antes de lanzarlo contra una colina cercana, que estalla con el impacto.

El haiirotoko apunta con la mano en esa misma dirección y concentra rápidamente una esfera de ki rojo que pronto lanza.

Un gran estallido arrasa el terreno.

En un instante, de entre la polvareda alzada en el ahora desértico lugar, la silueta del demonio del frío empieza a intuirse hasta que finalmente se revela.

– “Eres muy impaciente…” – frunce el ceño.

– “No me gustan los juegos.” – sentencia Jiren. 

– “Pues estás en el lugar equivocado…” – sonríe Freezer.

– “¿Qué quieres de mí?” – insiste el haiirotoko.

En otro misterioso lugar que imita el desaparecido Planeta Vegeta, Broly se encuentra frente a un enemigo cuyo rostro recuerda al del Príncipe saiyajín, pero embutido en un uniforme tsufur.

– “¿Vegeta…?” – se sorprende Broly.

Dibujado por Ipocrito

El enemigo sonríe y alza su mano hacia el saiyajín.

– “¡Siente mi rencor!” – exclama.

Un estallido de ki fucsia engulle al Broly, que es sorprendido por la velocidad y potencia del ataque e intenta cubrirse ante tal devastador poder.

Gran parte del castillo saiyajín es desintegrado por el ataque.

En la falsa Capital del Oeste, Vegeta observa el devastado páramo.

– “¿Dónde estás, Trunks?” – pregunta el falso saiyajín. – “¿Vuelves a esconderte como un cobarde?” – lo provoca mientras camina entre escombros.

Trunks aparece a su espalda con el puño en alto.

– “¡¿Vas a golpear a tu padre?!” – sonríe Vegeta mientras se da la vuelta para golpear a Trunks, que ha dudado por un instante.

Vegeta golpea al mestizo en la mejilla y éste da dos pasos atrás antes de caer de espaldas… pero antes de tocar se desvanece.

– “¿Eh?” – se sorprende el enemigo.

Trunks se encuentra detrás de Vegeta con la espada en alto.

– “¡No te tengo miedo!” – exclama el mestizo mientras propina un espadazo descendente que atraviesa la clavícula de su adversario hasta llegar a su abdomen.

Vegeta se queda perplejo mirando a su hijo.

Trunks cierra los ojos con fuerza un instante para reponerse del esfuerzo psicológico… cuando una voz le hiela la sangre.

– “Trunks…” – dice la voz de su madre. – “Hijo mío…”

El mestizo abre los ojos y a su malherida madre frente a él.

– “Mamá…” – titubea Trunks.

– “Trunks…” – llora Bulma. – “Te… te quiero…”

Bulma extiende su mano hacia Trunks y acaricia su mejilla… y de repente lo agarra con fuera del rostro.

Trunks se ha quedado en estado de shock.

El enemigo sonríe. Trunks tarda en reaccionar ante la macabra sonrisa de su madre. 

Lentamente y por primera vez, el enemigo revela su verdadera forma; una criatura humanoide de tez blanca y ojos verdes.

– “Trunks…” – sonríe el enemigo. – “La mente siempre será tu debilidad… Tanto sufrimiento te ha hecho débil…”

Dibujado por Ipocrito

El mestizo se revuelve y patea el rostro del enemigo, liberándose y reclamando su espada en el arie.

– “Ah… ah…” – respira Trunks de forma acelerada.

El cuerpo del enemigo se regenera lentamente.

Mientras tanto, Jiren y el demonio del frío están enzarzados en una violenta pelea. El enemigo y su aura dorada chocan contra el aura roja del haiirotoko.

– “Eres el último de tu especie…” – sonríe el demonio dorado. – “¿Cómo te sientes?”

Jiren coge la delantera y ahora parece hacer retroceder al enemigo, que esquiva los golpes fácilmente.

– “Parece que te has vuelto más lento…” – sonríe el tirano. – “¿Acaso hay algo que te desconcentra?” – se burla.

Jiren pisa la cola del demonio, evitando así que siga retrocediendo.

– “¿EH?” – se sorprende el enemigo.

El haiirotoko empieza a usar a su contrincante como un saco de boxeo.

– “¡¡YAAAAH!!” – grita Jiren mientras desata toda su rabia.


Con el último golpe, la cola del enemigo se parte en dos, dejándolo libre, y Jiren le propina un violento puñetazo que lo lanza a través del páramo desolado hasta chocar contra una formación rocosa que se derrumba sobre él.

Jiren inspira lentamente y luego suspira, intentando calmar su mente.

Pero el sonido de escombros moviéndose llama su atención.

El enemigo dorado se levanta de entre las rocas. Su cola se regenera mediante un extraño laminado que acaba soldándose.

– “¿Eh?” – se sorprende el haiirotoko. – “Acaso eres…”

A su espalda, la cola cercenada se contonea en el suelo y empieza a generar ese extraño laminado.

En el planeta Vegeta, Broly se levanta entre los escombros al otro lado de la ciudad, tras atravesarla por el ataque del enemigo.

– “Tsk…” – se levanta magullado.

El enemigo ya se encuentra sobre una cornisa cercana.

– “Pagaréis por todo lo que nos hicisteis…” – gruñe el enemigo. – “¡¡Acabaré con todos los saiyajín!!” 


El tsufur apunta de nuevo a Broly, pero éste se envuelve en el aura verde de su Súper Saiyajín.

El planeta tiembla. La cornisa sobre la que se encontraba el enemigo se rompe, obligándolo a flotar. Edificios de los alrededores se derrumban.

Broly se transforma y clava su airada mirada en su contrincante.

El tsufur mira a su alrededor. 

– “Destrucción…” – refunfuña. – “Siempre destrucción… Sois animales.” – sentencia.

Broly embiste a su contrincante y le propina un puñetazo, pero este lo detiene en el aire.

– “¿Eh?” – se sorprende el saiyajín.

– “Vaya…” – sonríe el tsufur.

El enemigo contraataca con un puñetazo y luego lo empuja con una doble patada en su pecho que hace retroceder a Broly.

– “Este cuerpo es estupendo…” – sonríe el tsufur. – “¡¡ME SIENTO INDESTRUCTIBLE!!” – celebra.

Broly aprieta sus puños con rabia.

– “Los saiyajín hemos cambiado…” – dice el saiyajín.

– “Jamás cambiaréis.” – replica el tsufur. – “Por mucho que finjáis, la muerte está en vuestra naturaleza. Debéis ser exterminados.”

DBSNL // Capítulo 271: Mono rabioso

DBSNL // Capítulo 271: Mono rabioso

“No hay límites para la ciencia…”

Un guerrero humanoide de pelaje dorado, descamisado, se encuentra en el cráter dejado por la caída del gran simio. Raditz se ha transformado.

El saiyajín con ojos inyectados en sangre ruge con fuerza mostrando sus colmillos.

El recién llegado Son Gohan, flotando, luciendo con un pantalón marrón de vestir y una camisa blanca, se queda perplejo al ver a su viejo enemigo con esa forma.

– “¿Raditz?” – murmura el mestizo.

El feroz saiyajín clava su mirada en Gohan.

– “¡¡AHÍ VIE…!!” – intenta advertir el mestizo.

Pero tiene que cruzarse de brazos para detener un puñetazo del enemigo que lo hace retroceder varios metros. El impacto genera una onda expansiva que despeina a todos los que los rodean.

– “Tsk…” – protesta el mestizo.

Las dos fusiones no dudan ni un instante y se precipitan sobre Raditz, pero el saiyajín desaparece y en un solo instante reaparece sobre ellos y cae con sus codos sobre sus espaldas, lanzándoles contra el suelo.

Ub frunce el ceño al comprobar la velocidad y poder del enemigo.

– “Maldita sea…” – refunfuña Ub.

Raditz se da la vuelta y lo mira con una aterradora sonrisa en su rostro.

– “¡¿EH?!” – se asusta el chico de Isla Papaya.

El saiyajín le apunta con su mano derecha, que se ilumina de color rojo.

– “¡AGÁCHATE!” – exclama Gohan, precipitándose sobre Ub y dándole una patada para apartarlo.

El ataque del saiyajín pasa de largo bajo las piernas de Gohan y cae en el horizonte, sobre el mar, causando una gigantesca explosión.

Gamma 2 no ha logrado ni moverse. Asiste atónito a toda la acción que le supera.

Raditz mira a Gohan y se relame. El mestizo parece preocupado ante el poder destructivo de su adversario.

– “Raditz…” – dice el mestizo. – “No sé qué haces aquí… Pero deberías estar muerto… ¡Ya no perteneces a este mundo!”

Flashbacks de la pelea con Goku y Piccolo invaden su mente. La imagen de un rayo de ki perforando su pecho le perturba.

Raditz sacude su cabeza para librarse de esos pensamientos.

– “¡¡YAAAAH!!” – se abalanza sobre Gohan.

Gohan esquiva los primeros golpes del enemigo mientras retrocede. La forma de pelear de Raditz es feroz y persistente, pero parece inefectiva ante la técnica del mestizo, que detiene unos ataques y evade otros mientras mantiene la distancia.

Vegeta observa con sorpresa lo ocurrido.

– “¿Ese es Raditz?” – se pregunta el saiyajín.

Shido sonríe.

– “No hay límites para la ciencia…” – presume el diablo, que prepara un dispositivo del que sale un punzón. 

De repente, Shido ataca. Vegeta reacciona rápidamente y evade el ataque, recibiendo un leve corte en la mejilla.

Shido da un paso atrás y sonríe. El dispositivo muestra una luz verde y emite un pitido.

– “¿Qué pretendes…?” – pregunta Vegeta.

– “Esto me servirá.” – sonríe Shido.

– “No abandonaras el planeta con vida.” – frunce el ceño el saiyajín.

– “Los datos ya han sido enviados a mi laboratorio…” – responde el demonio.

– “Tsk…” – protesta Vegeta, apretando los dientes con rabia.

– “Los saiyajín siempre habéis sido muy temperamentales…” – le provoca Shido. – “Creéis que habéis evolucionado, pero sois los mismos monos que arrasasteis el planeta Plant y tantos otros mundos…”

– “Mmm…” – murmura Vegeta al oír ese nombre. – “¿Acaso eres un tsufur?”

Shido sonríe.

– “Soy vuestro creador.” – responde el diablo. – “Vuestro orgullo y vuestras leyendas solo solo una farsa nacida de un tubo de ensayo.”

– “¿EH?” – dice un confuso Vegeta.

Mientras tanto, Raditz y Gohan pelean en el cielo.

Gotenks, aturdido, se pone en pie. A su lado, la fusión de Bra y Pan se ha deshecho y las dos permanecen inconscientes. 

– “Ese bastardo…” – gruñe el guerrero metamor, que aprieta sus puños. – “¡¡YAAAAAAAAAAH!!” – exclama elevando su nivel de combate y transformándose en Súper Siayajín 3.

Raditz se abalanza sobre Gohan, que retrocede mientras se protege.

Pero tres donuts de ki sorprenden al saiyajín rodeándolo y pronto se cierran a su alrededor, atrapándolo.

– “¡JAJAJAJA!” – ríe Gotenks. – “¡TONTO!”

– “¡GRAAAAAAH!” – gruñe Raditz, forcejeando.

Son Gohan salta sobre el enemigo y le propina una doble patada en el estómago con los pies juntos para lanzarlo así contra hacia el suelo, donde se estrella violentamente y genera una gran polvareda.

– “¡Bien hecho, chicos!” – sonríe Gohan, levantando el pulgar a Gotenks.

– “Je, je…” – le devuelve el gesto la fusión.

Gohan desciende hasta tierra firme, frente al lugar donde ha caído el saiyajín.

– “Lo siento, Raditz.” – dice Gohan. – “Sin las Dragon Balls, cada amenaza se ha vuelto más peligrosa. No podemos cometer errores.”

El mestizo prepara un Kamehameha.

– “Descansa de nuevo.” – sentencia el mestizo.

Pero de repente, una gran mano sale de la polvareda y agarra el pie del hijo de Goku.

– “¡¿EH?!” – se sorprende el mestizo, que es arrastrado a la neblina.

– “¡GOHAN!” – se preocupa Gotenks.

Pero en un instante el mestizo sale disparado y se estrella contra el suelo, rebotando varias veces hasta detenerse.

– “Tsk…” – protesta Gohan, poniéndose en pie.

La camisa del mestizo ha quedado hecha trizas.

Entre la polvareda, una monstruosa figura se revela lentamente.

– “¡¿Qué demonios…?!” – se pregunta Gotenks.

Raditz ha sufrido una extraña transformación. Parte de su cuerpo ha regresado a su estado ozaru, quedando deformado.

– “¡¡GRRRAAAAH!!” – ruge Raditz con voz bitonal, reverberando como un grito humano y un rugido animal simultáneos. – “¡¡GOHAN!!”

Dibujado por Ipocrito

El mestizo se arranca lo que queda de su camisa y se pone en guardia.

Los dos adversarios se miran fijamente.

Gohan se envuelve en su aura transparente. Raditz responde con una extraña aura morada.

En la cima de la colina, Shido sigue provocando a Vegeta.

– “¿Para qué quieres mi sangre…?” – dice el saiyajín.

– “No quiero arruinarte la sorpresa.” – responde Shido.

Vegeta alza su mano y apunta al demonio con el pulgar, el índico y el corazón.

– “Se acabó.” – sentencia el saiyajín.

– “Je.” – sonríe Shido.

Un disparo impacta contra el demonio y desintegra su brazo derecho hasta el hombro.

Shido tarda en reaccionar y se mira sorprendido la herida.

– “Hmm…” – murmura Vegeta ante la extraña reacción del enemigo.

El saiyajín dispara de nuevo y le desintegra su pierna izquierda.

Shido cae al suelo.

– “Tsk…” – lamenta el diablo.

Vegeta camina hasta él y le pisa el pecho mientras le apunta a la cabeza.

– “¿Qué eres…?” – pregunta, inquisitivo.