DBSNL // Capítulo 335: Omnisen

DBSNL // Capítulo 335: Omnisen

“Un mundo nuevo nacerá de esta semilla.”

El nuevo Onisen se eleva lentamente sobre el cráter aún humeante de la cámara del núcleo. El androide tiene los ojos cerrados y luce el brillante núcleo azul en su pecho.

Mirai Trunks lo mira con el ceño fruncido, temiendo de lo que es capaz la nueva versión del androide.

Son Gohan observa al androide desde el suelo.

– “¿Y ahora qué…?” – murmura el mestizo.

– “Así empieza.” – advierte Zahha, sorprendiendo a Gohan.

Zamas y Champa observan al enemigo con miedo, igual que todos los que los rodean.

– “Alabáis a los mortales…” – murmura Gowas. – “Pero no es un Dios ni un demonio quien os trae la verdadera destrucción.”

Raichi sonríe en su laboratorio.

– “Un mundo nuevo nacerá de esta semilla.” – dice el tsufur. – “Pero para sembrarla en el jardín, primero hay que arrancar las malas hierbas.”

El holograma se desvanece por completo y toda luz del laboratorio se apaga.

Las piedras verdes y moradas del cuerpo de Onisen se tiñen del mismo azul que luce el núcleo en el centro de su pecho.

Cell mira a Onisen con cierto interés.

Onisen abre los ojos y un estallido de energía invisible sacude la zona como una gran onda expansiva, haciendo que todos los presentes sientan el impacto.

– “Pero… ni siquiera… ni siquiera se ha movido…” – titubea Marron.

Dibujado por Ipocrito

Mirai Trunks pasa al ataque y se abalanza sobre el androide con la intención de partirlo de un espadazo vertical… pero la espada atraviesa al enemigo como si fuera un fantasma.

– “¡¿EH?!” – se sorprende el mestizo.

Onisen agarra a Trunks del cuello con la mano izquierda.

– “Agh…” – se ahoga el mestizo, desprevenido.

– “¡TRUNKS!” – exclama Son Gohan.

El hijo de Goku sale volando para socorrer a su amigo.

Los ojos de Onisen se iluminan, listo para disparar contra Trunks a bocajarro.

– “Esta vez no vais a detenerme.” – dice el androide, con la voz de Raichi retumbando sobre la voz Onisen.

Son Gohan alcanza a Onisen y se prepara para propinarle un puñetazo, pero el androide lo mira y desata la energía de sus ojos en un disparo tan potente que sorprende al hijo de Goku, que es engullido por el torrente de ki azulado y remitido al suelo.

Broly es el siguiente en atacar, intentando sorprender a Onisen por la espalda, pero el androide lanza a Trunks contra él, haciendo que el saiyajín se frene al recoger al mestizo en el aire.

Onisen dispara de nuevo con sus ojos y Broly se da la vuelta para proteger a Trunks, recibiendo el impacto directo contra su espalda y empujándolo hacia el horizonte.

Freezer lanza dos kienzan contra el enemigo, pero Onisen levanta el brazo apuntando con el dorso de su mano en su dirección, iluminando la piedra shintai y desintegrando los discos como por arte de magia. 

– “¡¿EH?!” – se sorprende el demonio del frío.

Zahha observa en silencio el combate desde el suelo.

Mientras tanto, Cell se eleve lentamente hacia Onisen.

– “Vaya, vaya…” – dice la creación de Gero, haciéndose notar. – “No está nada mal…” – añade en tono burlón.

– “Je…” – ríe la voz de Raichi. – “No me interesan los halagos de una creación inferior.”

– “Inferior, ¿eh?” – repite Cell, molesto.

Onisen dispara de nuevo con sus ojos, pero Cell usa el Shunkanido para evadirlo y reaparecer detrás de él y contraatacar con una patada que atraviesa al enemigo como antes hizo la espada de Trunks.

Onisen se da la vuelta e intenta propinar un revés a Cell, pero éste usa la técnica yadrat de nuevo para evadir el ataque.

– “Hmm…” – murmura el androide tsufur.

Desde una distancia prudencial, Cell hace levitar una gran cantidad de rocas alrededor del enemigo y con un gesto hace que todas se abalancen sobre él, atrapándolo en centro de la gran masa esférica que se forma.

– “Je…” – sonríe Cell.


Pero Onsien atraviesa la roca como un fantasma, evadiendo su encarcelamiento.

– “Tsk…” – protesta Cell. – “¿Qué demonios…?”

– “Puede que seas una maravilla en tu planeta…” – dice Raichi. – “Pero ante mi creación resultas algo primitivo.”

Gowas contempla a Onisen con pesar.

– “Maestro Gowas.” – dice Zamas.

El viejo ira-aru mira a su antiguo pupilo con cierta sorpresa al oírlo referirse a él con ese respeto.

– “Somos conscientes de nuestros errores.” – dice el Dai Kaioshin. – “Ser Dioses no nos hace perfectos.”

– “Debería…” – responde Gowas.

– “No somos más que una proyección de los errores de los mortales.” – dice el joven ira-aru. – “A veces podemos ser egoístas, vanidosos, perezosos o vengativos… porque somos como ellos.”

– “Nuestro deber es ser perfectos.” – dice Gowas.

– “Estoy de acuerdo.” – responde Zamas. – “Pero es un ideal al que aspiramos. El puesto no convierte nuestras decisiones en perfectas. Nuestra palabra no debe ser ley solo por ser nuestra.”

– “Hmm…” – murmura el anciano.

– “Que el odio de su pasado no le impida ver un futuro.” – insiste Zamas. – “El error no es equivocarse; es no aprender de ello.”

– “Joven Zamas…” – murmura el anciano. – “Te has vuelto un hombre sabio.”

– “Gracias, Maestro.” – responde Zamas, que se dispone a hacer una reverencia.

– “Hablas como todo un Dai Kaioshin.” – lo detiene Gowas, poniéndole la mano sobre el hombro, que dibuja una media sonrisa cansada.

Zamas sonríe con melancolía al reconocer en el rostro del anciano a su viejo Maestro.

Mientras tanto, Cell dispara a discreción contra el enemigo, que iluminando la piedra en el dorso de su mano derecha hace que los ataques desaparezcan al aproximarse a él.

Dabra chasquea los dedos y materializa así las llamas negras y rojas sobre el enemigo, pero éstas se desvanecen al instante de aparecer.

– “Maldita sea…” – protesta el diablo.

Liquir dispara una bocanada de energía, pero el ataque sufre el mismo destino que los de Cell.

– “¿Qué está pasando…?” – refunfuña el kurama.

Mientras tanto, Piccolo socorre a Son Gohan, que se encuentra tumbado en el suelo, con la parte superior de su gi roto y con su piel quemada.

– “Despierta, chico…” – dice Piccolo.

– “Piccolo…” – murmura Gohan, intentando abrir los ojos, pero casi sin fuerzas.

Lejos de allí, Mirai Trunks también despierta, encontrándose a Broly inconsciente sobre él, con la espalda aún humeante.

– “Broly…” – dice Trunks, que se incorpora con la ropa rota. – “¿Estás bien?” – lo sacude para intentar despertarlo.

Goten observa el combate, sintiéndose frustrado.

– “¿No hay nada que podamos hacer?” – se pregunta.

Trunks, mientras tanto, trastea en la columna de Gamma 2 frente a Marron e Ikose, que lo observan trabajar.

– “Parece que podré ayudarte…” – dice el hijo de Vegeta. – “Creo que puedo…”

El mestizo aprieta con fuerza la espalda del androide como si fuera un masajista.

Un fuerte “clack” estremece a Marron e Ikose.

Trunks se aparta con ciertas dudas.

– “¿Qué tal…?” – pregunta el mestizo, después dar la vuelta a Gamma 2 colocarlo bocarriba.

El androide mueve ligeramente su pie y una sonrisa se esboza en el rostro de los presentes.

Cell carga contra Onisen e intenta propinarle un puñetazo, pero éste le detiene el golpe con la mano, agarrándole el puño.

El insecto le apunta con su mano libre, poniéndola a tan solo unos pocos centímetros de la cara de Onisen, y dispara.

El ataque atraviesa a Onisen sin tocarlo, pero eso libera la mano de Cell, que pasa a través de los dedos del enemigo.

Cell sonríe, pues comprende el funcionamiento de la nueva habilidad de su contrincante.

Pero Onisen alarga los tentáculos de su cabeza y los enrolla alrededor de los brazos y en las piernas de Cell, evitando su huida.

Onisen dispara con sus ojos y el ataque impacta de lleno en el torso de Cell, desintegrando su coraza, revelando su piel grisácea, que empieza a desintegrarse ante el incesante torrente de energía.

El cuerpo de Cell cede y el insecto es partido en dos.

– “¡¡GHAAA!!” – escupe sangre Cell.

Pero el insecto aprieta los dientes y regenera repentinamente su mitad inferior, aprovechando su resurgir para propinar una patada por sorpresa en el rostro de Onsien, que por primera vez hace impacto.

Cell agarra los tentáculos del enemigo y tira de ellos para acercárselo de nuevo y darle un cabezazo, pero Onisen se torna intangible y lo atraviesa.

Onisen recupera la distancia con Cell, que sonríe y lo mira con aires de superioridad.

– “¿Qué pasa, tsufur?” – lo provoca el insecto. – “Solo soy una creación primitiva…”

– “Tsk…” – protesta el androide de Raichi.

La coraza de Cell se materializa de nuevo sobre su cuerpo.

Freezer, de brazos cruzados, ha estado observando el combate.

– “Así que hay una forma de hacerle daño…” – sonríe el tirano.

De repente, Turles y Reitan salen del cráter, ambos transformados, cada uno por un flanco del enemigo, intentando sorprender al enemigo.

– “¡¡HAAAA!!” – disparan a la vez, haciendo que ambos ataques empareden al androide.

Pero las piedras de Onisen se iluminan y los ataques de ki se desvanecen.

– “¡¿QUE?!” – se sorprenden los guerreros de la Time Patrol.

Onisen ni los mira, pues su atención está puesta en Cell.

– “No molestéis.” – sentencia el androide.

Una onda expansiva de ki invisible sacude de nuevo el terreno de combate y repele a ambos guerreros.

Cell carga contra Onisen.

Mientras tanto, Piccolo ha llevado al malherido Son Gohan hasta Zamas y lo deja en el suelo.

– “¡Abuelo!” – corre el pequeño Goku a abrazarlo.

– “Papá…” – se agacha Pan. – “¿Estás bien?”

– “Hay que curarlo.” – dice el namekiano. – “¡Zamas!”

El ira-aru enseguida se agacha y pone sus manos sobre el mestizo.

– “Ahora mismo…” – dice Zamas.

Pero la luz de sus manos es débil.

– “Vamos, Gohan…” – murmura el Dios, esforzándose pese a mostrar claros signos de cansancio.

Gowas observa a Son Gohan.

– “¿Quién es?” – pregunta el anciano.

– “Es mi padre.” – dice Pan.

– “Es el hijo de Son Goku.” – responde Piccolo.

– “El más grande de los guerreros.” – añade Zamas.

– “¿El más grande?” – levanta una ceja Gowas, con cierto desdén e incredulidad.

– “Este chico arrancó la Espada Z y recibió la bendición del viejo Madas y los Kaioshin.” – dice Champa.

Gowas se acerca a Zamas y pone la mano sobre su hombro.

– “¿Eh?” – se sorprende el joven ira-aru.

Zamas deja paso a Gowas, que se agacha a su lado y pone las manos sobre Gohan.

Con un estallido de luz, Gohan despierta.

– “¡AH!” – se sobresalta el mestizo. – “¿Qué ha…?”

Goku Jr y Pan lo abrazan enseguida.

– “Je…” – sonríe Piccolo.

– “Gracias, Maestro.” – dice Zamas, haciendo una reverencia de rodillas.

Son Gohan se pone en pie y se da cuenta de que vuelve a tener su cola de saiyajín.

– “¡Mi cola!” – se sorprende, dando una vuelta sobre sí mismo, siguiéndola.

– “¿Es que no la querías?” – pregunta Gowas.

– “Se lo agradezco.” – sonríe Gohan, con una reverencia. – “La necesitaré.”

Son Gohan mira al cielo, donde Onisen pelea con Cell, y se pone serio.

El insecto dispara el Rayo Mortal de Freezer a discreción, pero los ataques atraviesan al enemigo como si nada.

Piccolo se acerca a su pupilo.

– “¿Qué opinas, Gohan?” – pregunta el namekiano.

– “¿Sinceramente?” – pregunta Gohan, con una media sonrisa impostada.

– “¿Tan fuerte es?” – se asusta Piccolo.

En ese momento, Mirai Trunks aterriza cargando con Broly sobre su hombro.

– “¡Trunks!” – se alegra Son Gohan.

– “¡Gohan!” – sonríe Trunks.

Goten e Ikose asisten a Broly y lo tumban en el suelo para que los ira-aru puedan ayudarle.

Trunks se acerca al mestizo.

– “Me alegro de que estés bien…” – dice el hijo de Vegeta. – “Porque necesitaremos unir nuestras fuerzas.”

– “Iba a proponerte lo mismo.” – sonríe Gohan.

Cell carga de nuevo contra Onisen, pero el androide esta vez lo sorprende interceptándole con un fuerte puñetazo en el abdomen.

– “¡Agh…!” – Cell se dobla sobre sí mismo.

– “¿Creías que solo iba a defenderme?” – sonríe Onsien.

El androide propina un codazo a Cell en la nuca que lo precipita contra el suelo.

El insecto se estrella de cara contra el pavimento, incrustándose en él.

Un estallido de energía llama la atención de Onisen, que lo ve por el rabillo del ojo.

– “Hmm…” – murmura el androide.

Pero Onsien está decidido a acabar con Cell.

El androide levanta la mano hacia el cielo y genera una esfera de ki azul que luego lanza contra el insecto.

Pero en un parpadeo, alguien aparece para salvar a Cell desviando el ataque hacia el cielo de una patada.

El recién nacido guerrero, vestido con ropa metamor, se posa en el suelo delante de Cell.

– “¿Estás bien?” – pregunta la fusión de Gohan y Trunks.

Cell se da la vuelta, poniéndose bocarriba con los brazos y las piernas abiertos.

– “Teníais que ser vosotros dos…” – suspira el insecto.

– “Je…” – sonríe la fusión.

El guerrero metamor asciende hasta Onisen.

El androide los analiza en un instante.

– “Una fusión, ¿eh?” – murmura Onsien.

Gohanks desenfunda su espada.

– “No subestimes nuestra fuerza.” – sonríe el guerrero metamor.

– “No lo hago.” – sonríe en androide. – “Pero no os servirá de nada.”

Gohanks lanza su espada, que atraviesa al enemigo sin tocarlo.

La fusión usa el salto temporal para intentar sorprender al androide, apareciendo detrás de él, recogiendo su espada e intentando atacarle de nuevo.

Pero una vez más, Onsien se torna intangible.

– “El salto temporal…” – dice el androide. – “¿No tenéis ningún truco nuevo?”

Onisen se revuelve y propina un codazo en el abdomen a la fusión, que lo encaja retrocediendo ligeramente, y luego los sorprende con un golpe en el pecho con el dorso del mismo brazo, para finalizar iluminando la piedra de su mano y disparando a bocajarro un potente torrente de energía que logran esquivar inclinándose rápidamente hacia atrás, pero que aun así chamusca su flequillo.

– “Ay, ay… *fuu – fuu*” – soplan hacia arriba, intentando apagarlo.

– “Os lo he advertido.” – dice Onisen.

– “Tsk…” – protesta Gohanks, preocupado.

La fusión se pone en guardia.

DBSNL // Capítulo 333: Dos caras de una moneda

DBSNL // Capítulo 333: Dos caras de una moneda

“Integración del núcleo al 90%”

Mirai Trunks observa el abismo que ha aparecido en la superficie del planeta oscuro. El núcleo ha sido expuesto.

– “¿Qué demonios es esto?” – se pregunta el mestizo, que carga con Granola.

– “Integración del núcleo al 90%” – anuncia Ahms.

El núcleo se ha reducido tanto de tamaño que ahora mide menos de un metro de diámetro. Solo quedan pequeñas trazas de brillo rojo, ya que el color azul lo ha tomado casi por completo.

Trunks se fija en el ventanal de la cámara, donde puede identificar con su ojo gris al holograma del científico tsufur.

– “Raichi…” – murmura el mestizo.

Pero sin que Trunks se dé cuenta, la mano del cuerpo gigante decapitado de Onisen se abre a su espalda, apuntándole.

– “¡TRUNKS!” – advierte Piccolo.

Onisen dispara un gigantesco blast de ki.

El mestizo se revuelve, aparta a Granola del peligro y usa la hoja de su espada sujetada con ambas manos a modo de escudo, frenando así el disparo.

Pero Onisen cierra su mano y hace estallar la esfera de energía, empujando así a Trunks al precipicio que es la cámara del núcleo.

Freezer mira con rabia a su enemigo.

– “Así que sigue vivo…” – protesta el tirano, que se siente engañado.

Onisen se reincorpora y su cabeza se regenera revelando una pícara sonrisa.

Broly reaviva su aura verde y prepara una esfera azul en su mano derecha que adquiere destellos del mismo color que su aura.

– “¡¡RIOT JAVELIN!!” – dispara el saiyajín.

El ataque del saiyajín sorprende a Onisen, impactando en el lado derecho de su rostro mientras se levantaba, haciendo que tenga que apoyar sus manos en el suelo para no caer de nuevo.

Dabra mira fijamente al enemigo.

– “¡KURUSHIMERU!” – exclama mientras chasquea los dedos de su mano derecha.

El cuerpo de Onisen empieza a arder con llamas rojas y negras que parecen invocadas del mismísimo Makai.

– “¡¡GRAAAAAAH!!” – grita el gigantesco androide.

La garganta de Onisen se ilumina de color verde y el gigante emite un torrente de ki verde desde su boca con el que barre el lugar.

Broly, Dabra y los demás tienen que ponerse a cubierto para evadir el disparo, que causa destrucción a su paso.

Freezer levanta sus manos y genera un kienzan gigante que lanza contra el monstruo por la espalda, cercenando así la pierna derecha de Onisen y haciéndolo caer de espaldas al suelo.

Así el torrente de energía que emanaba de su boca es proyectado hacia el espacio.

Mientras tanto, en el fondo de la cámara del núcleo, Mirai Trunks se levanta, aturdido.

– “Maldita sea…” – refunfuña el mestizo.

Pero de repente, Trunks siente una presencia detrás de él.

– “¡KYAAAJAJAJA!” – ríe Janemba.

Sorprendido, intenta darse la vuelta, pero el enemigo enrolla la cola en su cuello y sale volando, arrastrándolo contra la pared de la cámara mientras ascienden.

En la superficie, la gema de la pierna cercenada de Onsien regresa volando a él y se reconecta a la nueva extremidad generada.

Mientras tanto, Ub lleva al pequeño Goku con los demás, a una distancia segura del combate.

– “¿Qué hace Goku aquí?” – se pregunta Marron.

– “Hola” – saluda el pequeño con una sonrisa inocente.

Gohan y Punch reciben a Goku.

– “¡¿Estás bien?!” – pregunta el hijo de Trunks, preocupado.

– “Sí” – asiente Goku.

Piccolo aterriza junto a Ub, con Granola en brazos, y lo deja en el suelo.

El Dai Kaioshin está intentando curar a Cooler, moribundo en el suelo.

– “Lo siento… no puedo ir más rápido…” – dice Zamas.

Goten y Trunks, magullados, se acercan al grupo.

– “¡GOTEN!” – corre Marron a abrazar a su pareja.

La hija de Krilín salta a los brazos de Goten, que pone una mueca de dolor.

– “Yo también estoy bien…” – suspira Trunks. – “Gracias.”

– “Jaja…” – ríe Ikose con cierta incomodidad.

No muy lejos de allí, Pan, Bra y Baicha salen a la superficie entre los escombros.

– “Ay…” – protesta Bra, que empuja una gran roca para despejar el camino.

– “¿EH?” – mira Pan a los demás.

– “¡MAMÁ!” – exclama Goku, que corre a abrazarla.

Los dos se abrazan ante la sonrisa tierna de Ub y Piccolo.

Bra mira a su hermano y le levanta el pulgar.

– “¿Todo bien?” – pregunta con una media sonrisa.

Trunks responde de la misma forma.

Gamma 2 está tumbado en el suelo.

– “Trunks…” – dice el androide.

El hijo de Vegeta lo escucha y se agacha.

– “Gamma 2…” – dice apenado al verlo. – “¿Estás bien?”

– “No es mi mejor momento…” – sonríe el androide. – “¿Puedes ayudarme?”

Trunks lo mira de arriba a abajo.

– “Veré qué puedo hacer por ti…” – asiente.

Mientras tanto, parece que algo ha llamado la atención de Champa a pocos metros de donde están todos y camina en esa dirección.

Ub se da cuenta y se acerca al Hakaishin.

– “¿Qué ocurre, señor Champa?” – pregunta el terrícola.

El Dios se agacha frente a unas ruinas que parecen de una civilización que vivió en ese planeta hace mucho tiempo, ahora reveladas en un cráter causado por alguna de las explosiones del combate.

Champa frota una lámina de metal, quitándole eones de polvo y se queda traspuesto al ver una inscripción grabada.

No muy lejos de allí, el combate continúa. 

Onisen dispara un rayo ocular contra Broly, que lo detiene cruzando los brazos frente a su pecho.

– “Tsk…” – protesta el saiyajín.

Dabra aprovecha la ocasión para materializar una lanza y tirársela al enemigo, clavándosela en el ojo izquierdo.

– “¡GRAAH!” – protesta Onisen.

Freezer ataca al androide por la espalda con una ráfaga de disparos con el dedo índice, alternando sus dos manos.

– “¡MALDITOS!” – exclama Onisen, intentando sacudir a Freezer.

De repente, del cráter sale Janemba, llevando a Trunks agarrado del cuello con la cola.

– “¡KYAJAJA!” – ríe el monstruo.

Ub es el primero en darse cuenta, al sentir la presencia del monstruo.

– “Es… ese es…” – titubea el terrícola.

– “Janemba.” – confirma Pan.

– “Ha regresado.” – añade Bra.

Punch y Gohan, que han oído la historia de Hit, reconocen ese nombre.

– “Es él…” – murmura Punch.

– “¿Ese es Janemba?” – dice Gohan, un poco asustado ante la terrible presencia del demonio.

Mirai Trunks reclama su espada y corta la cola del enemigo.

– “¡KYAAAAAH!” – grita Janemba.

El monstruo aprieta los dientes y mira con odio a Trunks mientras regenera en un instante su cola cercenada.

– “Janemba…” – murmura Trunks. – “Tenemos un asunto pendiente…”

El monstruo sonríe de forma macabra y un clon aparece de la nada.

– “Un clon temporal…” – murmura el mestizo, que activa su ojo gris.

Los dos Janemba se abalanzan sobre Trunks.

El mestizo detiene el tiempo con el salto temporal, con la intención de cortar en dos al primer enemigo… pero Janemba parece inmune al movimiento y evita el espadazo.

– “Conserva las habilidades transtemporales…” – piensa el espadachín.

Trunks se revuelve a tiempo para detener un puñetazo enemigo con la mano izquierda mientras prepara una estacada con la derecha, pero el otro Janemba no se lo permite, usando un portal para recortar distancias y dándole un codazo en el pecho, lanzándolo contra el suelo.

Trunks logra detener su caída y posarse de pie, pero enseguida se ve avasallado por sus enemigos, que se abalanzan sobre él.

El mestizo, viéndose acorralado, cruza los brazos frente a su pecho para luego extenderlos hacia los lados, generando una gigantesca explosión, imitando la técnica de su padre.

– “¡¡HAAAAAAAAA!!” – grita el mestizo.

Ub aprieta los dientes, sintiéndose culpable e impotente como la primera vez que despertó a ese monstruo.

– “Pan…” – le dice a su pareja. – “¿Puedes cuidar de Goku?”

– “¿Qué?” – se sorprende ella. – “¿Qué estás diciendo…?”

Ub sonríe.

– “No te hagas el héroe…” – dice Pan.

– “Esa cosa te matará.” – advierte Bra. – “No seas estúpido.”

– “Mirad a vuestro alrededor.” – dice el terrícola. – “Nadie está en condiciones de pelear.”

– “Pero…” – duda Pan.

Ub sonríe de nuevo con ternura.

– “Confía en mí.” – levanta el pulgar.

Pan, con lágrimas en los ojos, asiente.

Piccolo puede ver durante un ínstate a Son Goku en la forma de actuar de Ub.

– “Aguanta lo suficiente.” – dice el namekiano. – “Pronto llegarán Son Gohan y Vegeta.”

Ub asiente antes de marcharse volando hacia el combate.

– “¡PAPÁ!” – exclama Goku. – “¡MUCHA SUERTE!”

Mirai Trunks, con su cuerpo humeante, retrocede frente a los dos enemigos, que pronto lo rodean.

– “Tsk…” – protesta el mestizo.

El primer enemigo carga contra él y Trunks lanza su espada al aire para liberar sus manos y poder defenderse del puñetazo con los antebrazos frente a su pecho.

Trunks repele a Janemba con una patada en el pecho y luego con sus dedos índice y corazón de su mano derecha indica a su arma que caiga sobre el enemigo, partiéndolo por la mitad.

El mestizo avanza y coloca sus manos tocando las dos mitades del enemigo. 

– “¡¡HAAAAAAAAA!!” – dispara una potente andanada de energía.

Janemba es desintegrado por completo.

– “Ah… ah…” – parece cansado el mestizo.

El otro Janemba aprovecha la ocasión para atacar al mestizo por la espalda y enrollar sus brazos alrededor de Trunks, apresándolo con su agarre y se abalanza sobre él con las fauces abiertas de par en par, dispuesto a arrancarle la cabeza al mestizo de un mordisco.

Pero de repente, Ub aparece envuelto en el aura del Kaioken para patear al monstruo en la cara y alejarlo de Trunks.

– “¡¿Ub?!” – se sorprende el mestizo.

Janemba sacude su cabeza para quitarse el aturdimiento.

Sin perder ni un segundo, Ub agarra la espada de Trunks y con un rápido movimiento le corta los brazos a Janemba, liberando al mestizo.

– “¡¡KYAAH!” – grita el monstruo.

Ub intenta atacar de nuevo, propinándole un espadazo, pero Janemba desaparece por uno de sus portales, haciendo que Ub atice la nada.

– “Gracias, Ub.” – dice Trunks.

– “¿Estás bien?” – pregunta el terrícola, que le devuelve la espada.

Trunks asiente.

Janemba pronto aparece de nuevo, relamiéndose con su larga lengua.

En la cámara del núcleo, la voz de Ahms anuncia su progreso.

– “Integración del núcleo al 95%” – informa el asistente de Raichi.

– “Solo un poco más…” – piensa Raichi. 

Ub y Janemba se miran fijamente a los ojos.

– “¿Me recuerdas?” – pregunta el terrícola.

Dibujado por Ipocrito

El monstruo se relame.

– “Es culpa mía…” – murmura Ub. – “Eres parte de mí.”

– “¡KYAAAAAAH!” – grita Janemba.

El monstruo alarga sus brazos para agarrar a Ub, pero el terrícola los caza al vuelo, agarrándolo de las muñecas.

El terrícola se imbuye con el aura del Kaioken. Su musculatura crece. El suelo se resquebraja bajo sus pies.

– “¡YAAAAAAAH!” – grita Ub mientras tira de Janemba.

El terrícola gira sobre sí mismo varias veces, arrastrando a Janemba hasta que lo lanza contra una montaña cercana.

Trunks se pone en guardia, pero Ub lo detiene.

– “Déjamelo a mí.” – dice el terrícola.

– “¿Lo dices en serio?” – se sorprende Trunks.

– “Conozco mis limitaciones, no te preocupes.” – sonríe Ub. – “Encárgate de Onisen.”

– “Yo también tengo asuntos pendientes con él…” – insiste Trunks, acordándose de Hit.

– “No malgastes tus energías.” – responde Ub. – “No es el momento.”

Trunks no parece convencido, pero decide confiar en el terrícola.

Mientras tanto, Piccolo medita levitando a unos metros del suelo, con los ojos cerrados, con las piernas cruzadas y sus manos enlazadas.

– “Aguanta, muchacho…” – piensa el namekiano.

Janemba mira de reojo como Trunks se marcha.

– “¡No te confundas, monstruo!” – advierte Ub, llamando su atención. – “Tu adversario soy yo.”

Janemba sonríe de forma terrorífica y desaparece por un portal.

Ub cierra los ojos y suspira durante un instante… para abrirlos enseguida y propinar un codazo a su izquierda, aparentemente a la nada.

Pero en el último momento se abre un portal por el que sale Janemba, instantáneamente interceptado por el codazo de Ub.

En la distancia, Pan y los demás se sorprenden de que el terrícola haya golpeado a Janemba con tanta facilidad.

Ub esboza una media sonrisa que pone de los nervios al monstruo. 

Janemba se desvanece de nuevo y esta vez reaparece detrás del terrícola, pero éste usa el Shunkanido para evadir el golpe y contraatacar con una patada en la espalda del monstruo que lo empuja contra el suelo.

– “Je…” – sonríe Ub.

Piccolo sonríe.

– “Está usando su capacidad de sentir el Makai para predecir los movimientos de su adversario y el Shinkanido para compensar su velocidad…” – piensa el namekiano. – “Puedes estar orgulloso, Son Goku.”

Janemba dispara una bocanada de ki, pero Ub usa de nuevo el Shunkanido para evadirlo, apareciendo y desapareciendo alrededor del monstruo, haciendo que enfurezca mientras redirige su torrente de energía.

– “¡¡GRAAAAAAAAH!!” – dispara Janemba.

Ub reaparece sobre Janemba y cae de rodillas sobre su cabeza, haciendo que cierre su boca de repente y le salga el ki por la nariz, impactando contra el suelo y generando una explosión.

Ub retrocede y se pone en guardia. 

Janemba, con el cuerpo humeante, mira con ira a su contrincante.

Mientras tanto, Onisen tiene agarrado a Dabra en su mano y lo estruja hasta que sus huesos crujen.

– “Maldito…” – protesta el demonio. 

Dabra escupe al androide en la mano, pero parece no afectarle.

– “¡AAAAAAH!” – grita el diablo.

Trunks aparece espada en mano y cercena la extremidad del androide, liberando a Dabra.

El gigante Onisen retrocede mientras la esfera de su mano caída ya regresa a la nueva extremidad que ya se está regenerando. 

Freezer revolotea alrededor de Onisen como una mosca molesta, haciendo que el androide intente atraparlo. 

Dabra, furioso tras la tortura, chasquea los dedos de nuevo y hace arder al androide una vez más.

Broly toma aire, hinchando su pecho, y luego emite un grito en el que vuelta todo su ki, haciendo que de su boca nazca un torrente de energía que impacta directamente contra el pecho de Onisen.

El monstruo, pese a su tamaño, es empujado a varios metros de distancia.

– “Ah… ah…” – respira cansado el saiyajín.

Trunks y Freezer cargan contra el enemigo.

Onisen se reincorpora y lanza un rayo ocular que los dos guerreros evaden rápidamente.

Juntos se lanza contra el androide y golpean su frente a la vez con una patada, derribándolo de nuevo.

A la vez, Trunks y Freezer lanza un poderoso ataque de ki a una mano contra el androide, generando una gigantesca explosión que sacude el planeta.

Janemba ataca de nuevo a Ub, que sigue usando el Shunkanido para compensar los saltos interdimensionales de su adversario.

El Kaioken empieza a causar mella en su estado físico, lo que causa una leve pérdida de concentración que el monstruo aprovecha.

Janemba extiende sus brazos hacia los lados, haciendo que cada uno de sus puños atraviese un portal diferente.

Ub se defiende de uno, pero el segundo le agarra del hombro y tira de él, obligándole a cruzar el portal hasta Janemba.

Ub se revuelve y golpea al monstruo, pero su puño parece que Janemba se haya tornado viscoso y atrapa el puño del terrícola.

Ub intenta apartarse, pero el cuerpo viscoso de Janemba lo tiene atrapado y empieza a extenderse por su cuerpo.

Janemba se torna una simple pasa que empieza a cubrir el cuerpo de Ub, con unos tentáculos que reptan por su piel.

– “¡¡AAH!!” – grita Ub, asustado.

– “¡UB!” – sufre Pan, que reaviva su aura sin poder llegar a transformarse en Súper Saiyajín. – “Maldita sea…”

Poco a poco, el terrícola es recubierto por el de su adversario, como si Janemba reclamara su cuerpo original.

– “Papá…” – dice Goku, asustado.

Piccolo, que estaba meditando, sale volando hacia Ub a toda velocidad.

– “No estoy preparado…” – piensa el namekiano. – “Pero no puedo dejarle morir.”

Ub lucha contra los tentáculos de Janemba, que poco a poco reclaman su cuerpo hasta llegar a su cara y empiezan a cubrirla.

En su mente, Ub aparece sentado en un páramo verde soleado.

– “Ya tenemos suficiente por hoy.” – dice Son Goku. – “Descansar es parte del entrenamiento.”

– “Estoy agotado…” – suspira Ub.

– “Lo haces muy bien.” – dice Goku, que se sienta a su lado.

Los dos visten ropa de Isla Papaya.

– “Cada vez controlas mejor tu poder.” – dice Goku. – “Ya no eres el mismo al que me enfrenté en el torneo.”

– “Gracias, maestro.” – sonríe Ub.

La barriga de Goku hace ruido.

– “Qué hambre…” – dice el saiyajín. – “¿Hay dinosaurios por aquí cerca? Echo de menos la sopa de lagarto de Chichi…” – suspira.

– “Señor Goku…” – le interrumpe Ub.

– “¿Qué ocurre?” – pregunta el maestro.

– “¿Por qué me entrena?” – pregunta Ub.

– “Un día vas a tener que defender la Tierra.” – responde Goku.

– “¿Pero no están sus hijos para eso?” – pregunta Ub.

Goku sonríe con ternura.

– “Bueno… no es solo eso…” – dice el saiyajín, con una sonrisa un poco vergonzosa.

– “¿Eh?” – se extraña Ub.

Goku se pone en pie.

– “Como ya te he contado, pedí al Rey Enma que reencarnara el alma de Majin Bu en alguien bueno.” – explica Goku.

– “¿Pero por qué?” – pregunta Ub.

– “Majin Bu nos hizo sufrir de verdad.” – dice Goku, con brillo en sus ojos. – “Cada vez que se nos ocurría algo para superarlo, él lograba adelantarnos. Fue un enemigo fascinante.”

– “¿Solo fue para pelear contra él otra vez?” – dice Ub, sorprendido ante el egoísmo de tal deseo. 

– “Puede que sí.” – sonríe Goku. – “O puede que al enfrentarme a él comprendiera el odio que residía en su alma… y pensara que merecía tener otra oportunidad.”

Ub se sorprende ante las palabras de su maestro.

– “¿Eres feliz, Ub?” – pregunta Goku.

– “¿Qué…?” – se sorprende Ub, que siente como si Goku mirara a través del tiempo y le hablara en ese mismo instante.

– “¿Hice lo correcto?” – pregunta Goku.

En el planeta oscuro, Pan sufre por su pareja.

– “¡¡UUB!!” – exclama la nieta de Satán. – “¡¡NO TE RINDAS!!”

– “¡¡PAPÁ!!” – exclama su hijo. – “¡¡TU PUEDES!! ¡¡PAPÁ!!”

Antes de que Janemba cubra por completo al terrícola, sus ojos se abren. El terrícola cierra los puños con fuerza. Las voces de su mujer y su hijo retumban en su mente.

– “No lo permitiré…” – gruñe Ub, entre dientes. – “¡¡DÉJAME EN PAZ!!”

El aura del Kaioken estalla bajo la piel de Janemba, haciendo que salte por los aires en cientos de pedazos mientras la llama de la técnica de Kaiosama arde, calcinando muchos de ellos.

– “¡¡HAAAAAAAAA!!” – grita Ub con todas sus fuerzas.

Piccolo se detiene de repente al sentir tal estallido de energía.

Los trozos de Janemba que sobreviven empiezan a reunirse en el cielo, intentando reconformar al monstruo.

El suelo se resquebraja alrededor de Ub y las rocas levitan. El aura del Kaioken arde como nunca antes.

– “¡¡NO LO PERMITIRÉ!!” – exclama UB. – “¡¡NO DEJARÉ QUE ME LO ARREBATES!!”

El terrícola prepara la técnica de la Escuela Tortuga. 

– “¡¡KAIO…!” – se prepara. – “¡KA… ME…!”

El aura del Kaioken se desvanece de su cuerpo y se concentra en sus manos como si se tratara de una bola de fuego rojo.

– “¡HA… ME…!” – continúa.

Janemba casi ha recuperado su forma por completo.

– “¡¡¡HAAAAAAAAAAAAA!!!” – dispara Ub.

Un torrente de energía emana de sus manos, haciendo que el propio Ub tenga que levantar su pierna delantera para aguantar el equilibrio y incrustando su pie de apoyo en el pavimento.

El ataque de Ub engulle a Janemba por completo.

– “¡¡KYAAAAAAAH!!” – grita el monstruo, con pánico en su mirada.

El Kaiokamehameha desintegra a Janemba.

La luz roja del ataque inunda el planeta, haciendo que todos deban cubrirse.

Al disiparse, Ub cae al suelo de rodillas, con su cuerpo tembloroso por el esfuerzo.

– “Ah… ah…” – respira con dificultad.

– “Lo ha… lo ha conseguido…” – se sorprende Piccolo.

– “¡¡MUY BIEN PAPÁ!!” – celebra Goku. – “¡¿Lo has visto, Gohan?!” – pregunta a su amigo. – “¡¡MI PAPÁ ES MUY FUERTE!!”

Mientras tanto, Onisen también se ha visto superado por el ataque combinado de Trunks y Freezer, y yace en el suelo, humeante tras recuperar su estatura habitual.

La voz de Ahms informa de nuevo.

– “Integración del núcleo al 99%” – anuncia.

DBSNL // Capítulo 327: Superior

DBSNL // Capítulo 327: Superior

“Gracias por tu donación.”

En la superficie del planeta oscuro, 7-3 camina hasta Punch.

– “Papá…” – murmura el hijo de Hit.

7-3 extiende su mano hacia el muchacho, pero al acercarse a su pecho se convierte en un puño y lo golpea, empujándolo a través del desértico páramo.

Punch se sujeta el pecho, dolorido.

7-3 avanza hacia el muchacho, sin expresión en su rostro.

En ese instante, Gohan sale volando del agujero por el que llegaron a la superficie 7-3 y Punch.

– “¡¡MASENKO!!” – exclama el chico

El ataque se aproxima a toda velocidad hacia el enemigo, que se da la vuelta para recibirlo, pero el Masenko se queda corto e impacta contra el suelo, levantando una gran polvareda que engulle a 7-3.

Gohan, como un cohete, se adentra en la nube.

– “¡¡DEJA EN PAZ A MI HERMANO!!” – exclama el hijo de Trunks, que intenta propinar una patada al enemigo con todas sus fuerzas.

Pero 7-3 le agarra el pie al vuelo.

Silencio en el planeta. El tiempo parece detenerse.

– “¡¡GOHAN!!” – exclama Punch, preocupado.

En menos de un segundo, Gohan recibe una paliza invisible que 7-3 da por terminada lanzándolo contra una gran roca.

En un parpadeo, Punch aparece detrás de Gohan para cogerlo al vuelo antes de que se estrelle.

– “¡Gohan! ¿Estás bien?” – se preocupa el joven guerrero.

– “Es… muy fuerte…” – responde Gohan con una media sonrisa irónica, malherido.

Punch lo deja en el suelo.

– “No intervengas.” – dice el hijo de Hit. – “Esto es personal.”

– “¿Personal?” – pregunta Gohan.

Punch no responde y se quita la gabardina, listo para el siguiente asalto.

Dibujado por Ipocrito

Mientras tanto, Goku se esconde de los Godgardons, que patrullan el pasillo mientras él se encuentra agazapado detrás de una mesa de comandos.

El chico espera a que los robots pasen de largo para él continuar su incursión.

En el terreno de combate helado, Golden genera dos brazos extra y prepara cuatro kienzan a la vez.

– “Je…” – sonríe fanfarrón.

El demonio dorado lanza dos kienzan a Freezer y los otros dos a Cooler.

Los hermanos del frío esquivan el ataque, pero los discos pronto dan media vuelta y empieza una persecución.

Golden desciende hasta un bloque de hielo para dirigir desde ahí su ataque.

Cooler es el primero en hartarse y se revuelve preparando sus propios kienzan que lanza contra los de Golden.

Al impactar entre ellos, los discos se deforman y salen repelidos para finalmente estallar en el aire.

Freezer, en cambio, sonríe mientras los esquiva una vez más.

– “Je…” – sonríe el menor de los hermanos.

Freezer vuela hacia Golden.

– “¿Eh?” – se sorprende el demonio de oro.

El tirano lanza un ataque de energía contra el agua que levanta una gran ola.

Freezer da una voltereta en el aire y deja pasar el primer disco, que se dirige a través de la ola hacia Golden.

El guerrero dorado salta por encima del disco, pero ahí lo espera Freezer, que lo remite al suelo golpeándolo con la cola.

Golden cae de nuevo sobre el bloque de hielo, y al levantarse se encuentra el segundo disco, que le corta por mitad.

Las dos mitades de Golden caen al suelo.

Freezer desciende lentamente, con los brazos cruzados, riendo.

– “¡Jujuju!” – se mofa el tirano. – “Has caído en la trampa.”

– “Bastardo…” – refunfuña Golden, que empieza a regenerarse. – “No vais a…”

Cooler cae del cielo a toda velocidad y pisa la cabeza de Golden, aplastándola contra el huelo.

– “Cállate.” – sentencia Cooler.

Freezer suspira, decepcionado.

– “Eres un aguafiestas.” – dice el tirano. – “Disfruta un poco.”

– “Me he hartado.” – protesta Cooler.

El hermano mayor agarra la cabeza aplastada de Golden y lo levanta.

– “Hay que ser muy idiota para caer con tu propia técnica…” – dice Cooler.

Freezer lo mira de reojo sin decir nada.

– “¿Qué hacemos ahora?” – pregunta el Cooler. – “No tardará en regenerarse…”

Pero de repente, de la cabeza de Golden salen unos extraños cables que se clavan en la piel del demonio del frío.

– “¡¿EH?!” – se sorprende Cooler.

La deforme cabeza de Golden abre los ojos.

– “¡Jojojo!” – ríe con burla el clon de Freezer.

Cooler intenta soltarlo, pero los cables lo atan a su antebrazo introduciéndose en su cuerpo.

El demonio agarra la cabeza del enemigo y se lo arranca del cuerpo a la fuerza, lanzándolo al mar.

– “¿Qué ha sido eso?” – pregunta Freezer.

– “No lo sé…” – responde Cooler, cuyo brazo sangra por los orificios en los que se introdujeron los cables.

Golden sale a la superficie. Su cuerpo se ha regenerado y lentamente la coraza de Cooler, con las hombreras altas se materializa en su pecho.

– “¿Qué significa esto…?” – protesta el hermano mayor.

– “Gracias por tu donación.” – fanfarronea el demonio dorado. – “Vuestro poder es extremadamente compatible… sois hermanos al fin y al cabo… ¡Es fantástico!”

– “¿Compatible?” – refunfuña Freezer.

Golden sonríe con prepotencia.

En otro sector, Onisen camina hacia Mirai Trunks y Granola. El saiyajín decide salir a recibirlo, espada en mano.

Los dos adversarios caminan el uno hacia el otro. Granola se queda atrás. Ambos aumentan el paso hasta que corren a su encuentro.

Mirai Trunks levanta su arma y Onisen prepara su puño.

Trunks intenta cortar al androide en dos, pero éste se agacha en último momento y evade la espada. 

Onisen contraataca con un uppercut directo a la barbilla del mestizo, levantándolo del suelo con el golpe.

Pero Trunks usa el salto temporal para reponerse y contraatacar con una patada en el cuello de Onisen que lo lanza contra el suelo.

Onisen apoya sus manos y se impulsa con una voltereta, poniéndose en pie, pero pronto recibe un impacto en la sien que lo derriba de nuevo.

– “Tsk…” – mira con rabia a Granola, que le ha disparado.

Granola dispara de nuevo, obligando a Onisen a retroceder para evadir las balas de ki.

Con su atención puesta en el cereliano, el androide no detecto el nuevo salto temporal de Trunks, que le sorprende con un rodillazo en la nuca.

Onisen cae de cara contra el suelo y recorre varios metros dejando una zanja a su paso, pero al final se levanta de nuevo con una voltereta.

– “No está nada mal…” – se relame.

En el volcán, Vegeta se ha sentado en una roca, donde se recupera de su combate mientras Kamo yace derrotado a su lado.

De repente, Kamo tose y llama la atención del saiyajín.

– “Conserva las pocas energías que te quedan…” – dice Vegeta. – “No tienes que morir aquí.”

Kamo levanta su mano lentamente hacia el cielo.

– “Morir…” – esboza una media sonrisa entre muecas de dolo. – “Subestimas… tu propio cuerpo…”

Vegeta lo observa con desconfianza.

De repente, Kamo dispara una esfera de energía blanca hacia el cielo.

Kamo cierra el puño y la esfera estalla, conformando un astro luminoso suspendido en el aire.

Vegeta observa la nueva luna, estupefacto.

– “¿Desde cuándo tiene…?” – se asusta el saiyajín.

El saiyajín se apresura y patea a Kamo para darle la vuelta, le pisa la espalda para restringir sus movimientos, y se prepara para arrancarle la cola… pero se da cuenta de que no tiene.

– “¡¿Qué significa esto?!” – se pregunta Vegeta, desconcertado.

El tsufur, bocabajo, sonríe.

– “No pienso convertirme en un simio salvaje como vosotros…” – dice Kamo, cuya voz suena mucho más sana que antes.

Kamo se empieza a levantar y Vegeta se ve obligado a retroceder.

Kamo se pone en pie y se limpia el polvo de su ropa.

– “¿Qué ha ocurrido…?” – se pregunta Vegeta. – “Sus heridas… ya no están…”

– “Las ondas blutz tienen unas propiedades extraordinarias…” – sonríe Kamo. – “…que Raichi ha sabido aprovechar.”

– “Bastardo…” – refunfuña Vegeta.

– “Imagina las posibilidades…” – dice Kamo. – “Una raza que se fortalece con cada batalla y que además puede regenerarse…”

Vegeta aprieta los puños reuniendo toda la fuerza que le queda en el Ikigai.  

El saiyajín propina un puñetazo a su adversario, pero Kamo lo detiene agarrándole el puño.

– “Imagina… la destrucción.” – sonríe Kamo.

Kamo propina un puñetazo en la cara de Vegeta y lo lanza a través del páramo volcánico.

En el desierto, Cell sigue inmerso en la oscuridad de su mente, revertido a su forma cuadrúpeda.

– “No eres nada sin tus células robadas.” – retumba la voz de Gowas. – “Todas de guerreros mejores que tú.”

Pero de repente, el cascarón del insecto se resquebraja, revelando algo que quiere salir al exterior.

– “¿Eh?” – se sorprende el ira-aru.


Envuelto en baba viscosa, el nuevo cuerpo de Cell se pone en pie sobre su cascarón larvario.

– “¿Cómo…?” – protesta Gowas. – “¿Qué significa esto…?”

– “Has elegido el momento equivocado.” – dice Cell.

– “¿Qué…?” – protesta el ira-aru.

– “Hace tiempo que me di cuenta de que la perfección es una meta imposible. Un anhelo inalcanzable.” – dice Cell. – “El verdadero objetivo es superar tus propios límites. Superarte a ti mismo. Ser más fuerte que ayer, sabiendo que eres más débil que mañana.”

– “Eres solo una abominación creada en un laboratorio…” – dice Gowas. – “¿Cómo osas…?”

– “Es una lección que he aprendido de esos guerreros cuyas células conforman mi cuerpo.” – sonríe Cell. – “Puede que no solo me hayan dado su poder y sus técnicas… creo que también he heredado parte de su voluntad.”

Gowas frunce el ceño, furioso ante lo que considera una provocación.

– “Soy más fuerte de lo que jamás he sido, pero no tiene sentido declararme Perfecto…” – dice el insecto. – “Puede que el término que mejor lo describa, sea Superior.” – sonríe con prepotencia.

De repente, Cell se libera del hechizo de Gowas y retorna a la realidad del desierto.

En la superficie del planeta oscuro, 7-3 y Punch se enfrentan de nuevo. Gohan observa el combate desde la distancia, malherido.

Punch usa el salto temporal. El mundo se detiene cuando el joven entra en esa extraña dimensión sin tiempo.

Punch intenta golpear a 7-3, pero éste detiene su golpe. Los dos pelean con el tiempo detenido.

Los movimientos de 7-3 son certeros y sencillos, y contrastan con los movimientos más elaborados del joven luchador.

Los pasos de 7-3 son cortos, mientras que Punch embiste y retrocede continuamente, intentándolo desde distintos ángulos y con distintas técnicas.

Punch intenta golpear a 7-3, pero éste le detiene el puño y con un su antebrazo le parte el codo al joven.

– “¡¡AAAAH!!” – grita Punch.

Los luchadores salen de la dimensión atemporal. Para Gohan ha pasado solo un segundo.

Punch retrocede, sujetándose el brazo.

– “Ah… ¡¡AAAH!!” – grita de nuevo.

Punch aprieta los dientes, aguantando el dolor, y carga de nuevo contra su adversario.

7-3 lo intercepta con un golpe con el dorso del puño en la nariz.

Punch sangra mientras retrocede aturdido.

7-3 extiende la mano y empuja a Punch con su ki, lanzándolo a través del páramo rocoso.

De repente, 7-3 se revuelve y desvía una pequeña esfera de ki hacia el cielo.


Gohan se ha puesto en pie.

– “Te dije… que dejaras en paz a mi hermano…” – dice casi sin fuerzas.

7-3 se abalanza sobre él, pero de repente, un anillo de energía se materializa y él lo cruza por inercia, desapareciendo un instante después.

– “¿Eh?” – se queda pasmado Gohan. – “Eso era…”

– “He llegado justo a tiempo.” – sonríe el erizo.

– “¡Ogilvie!” – celebra Gohan.

– “Eso nos dará un respiro.” – sonríe el antiguo patrullero. 

El mestizo mira a su alrededor, buscando al enemigo.

– “¿Y dónde lo has mandado?” – pregunta Gohan.

– “Lejos de aquí.” – responde Ogilvie.

Entre las ruinas del asteroide-prisión Bihe, 7-3 se encuentra de pie, buscando en el espacio en qué dirección se encuentra el campo de batalla.