DBSNL // Capítulo 327: Superior

DBSNL // Capítulo 327: Superior

“Gracias por tu donación.”

En la superficie del planeta oscuro, 7-3 camina hasta Punch.

– “Papá…” – murmura el hijo de Hit.

7-3 extiende su mano hacia el muchacho, pero al acercarse a su pecho se convierte en un puño y lo golpea, empujándolo a través del desértico páramo.

Punch se sujeta el pecho, dolorido.

7-3 avanza hacia el muchacho, sin expresión en su rostro.

En ese instante, Gohan sale volando del agujero por el que llegaron a la superficie 7-3 y Punch.

– “¡¡MASENKO!!” – exclama el chico

El ataque se aproxima a toda velocidad hacia el enemigo, que se da la vuelta para recibirlo, pero el Masenko se queda corto e impacta contra el suelo, levantando una gran polvareda que engulle a 7-3.

Gohan, como un cohete, se adentra en la nube.

– “¡¡DEJA EN PAZ A MI HERMANO!!” – exclama el hijo de Trunks, que intenta propinar una patada al enemigo con todas sus fuerzas.

Pero 7-3 le agarra el pie al vuelo.

Silencio en el planeta. El tiempo parece detenerse.

– “¡¡GOHAN!!” – exclama Punch, preocupado.

En menos de un segundo, Gohan recibe una paliza invisible que 7-3 da por terminada lanzándolo contra una gran roca.

En un parpadeo, Punch aparece detrás de Gohan para cogerlo al vuelo antes de que se estrelle.

– “¡Gohan! ¿Estás bien?” – se preocupa el joven guerrero.

– “Es… muy fuerte…” – responde Gohan con una media sonrisa irónica, malherido.

Punch lo deja en el suelo.

– “No intervengas.” – dice el hijo de Hit. – “Esto es personal.”

– “¿Personal?” – pregunta Gohan.

Punch no responde y se quita la gabardina, listo para el siguiente asalto.

Dibujado por Ipocrito

Mientras tanto, Goku se esconde de los Godgardons, que patrullan el pasillo mientras él se encuentra agazapado detrás de una mesa de comandos.

El chico espera a que los robots pasen de largo para él continuar su incursión.

En el terreno de combate helado, Golden genera dos brazos extra y prepara cuatro kienzan a la vez.

– “Je…” – sonríe fanfarrón.

El demonio dorado lanza dos kienzan a Freezer y los otros dos a Cooler.

Los hermanos del frío esquivan el ataque, pero los discos pronto dan media vuelta y empieza una persecución.

Golden desciende hasta un bloque de hielo para dirigir desde ahí su ataque.

Cooler es el primero en hartarse y se revuelve preparando sus propios kienzan que lanza contra los de Golden.

Al impactar entre ellos, los discos se deforman y salen repelidos para finalmente estallar en el aire.

Freezer, en cambio, sonríe mientras los esquiva una vez más.

– “Je…” – sonríe el menor de los hermanos.

Freezer vuela hacia Golden.

– “¿Eh?” – se sorprende el demonio de oro.

El tirano lanza un ataque de energía contra el agua que levanta una gran ola.

Freezer da una voltereta en el aire y deja pasar el primer disco, que se dirige a través de la ola hacia Golden.

El guerrero dorado salta por encima del disco, pero ahí lo espera Freezer, que lo remite al suelo golpeándolo con la cola.

Golden cae de nuevo sobre el bloque de hielo, y al levantarse se encuentra el segundo disco, que le corta por mitad.

Las dos mitades de Golden caen al suelo.

Freezer desciende lentamente, con los brazos cruzados, riendo.

– “¡Jujuju!” – se mofa el tirano. – “Has caído en la trampa.”

– “Bastardo…” – refunfuña Golden, que empieza a regenerarse. – “No vais a…”

Cooler cae del cielo a toda velocidad y pisa la cabeza de Golden, aplastándola contra el huelo.

– “Cállate.” – sentencia Cooler.

Freezer suspira, decepcionado.

– “Eres un aguafiestas.” – dice el tirano. – “Disfruta un poco.”

– “Me he hartado.” – protesta Cooler.

El hermano mayor agarra la cabeza aplastada de Golden y lo levanta.

– “Hay que ser muy idiota para caer con tu propia técnica…” – dice Cooler.

Freezer lo mira de reojo sin decir nada.

– “¿Qué hacemos ahora?” – pregunta el Cooler. – “No tardará en regenerarse…”

Pero de repente, de la cabeza de Golden salen unos extraños cables que se clavan en la piel del demonio del frío.

– “¡¿EH?!” – se sorprende Cooler.

La deforme cabeza de Golden abre los ojos.

– “¡Jojojo!” – ríe con burla el clon de Freezer.

Cooler intenta soltarlo, pero los cables lo atan a su antebrazo introduciéndose en su cuerpo.

El demonio agarra la cabeza del enemigo y se lo arranca del cuerpo a la fuerza, lanzándolo al mar.

– “¿Qué ha sido eso?” – pregunta Freezer.

– “No lo sé…” – responde Cooler, cuyo brazo sangra por los orificios en los que se introdujeron los cables.

Golden sale a la superficie. Su cuerpo se ha regenerado y lentamente la coraza de Cooler, con las hombreras altas se materializa en su pecho.

– “¿Qué significa esto…?” – protesta el hermano mayor.

– “Gracias por tu donación.” – fanfarronea el demonio dorado. – “Vuestro poder es extremadamente compatible… sois hermanos al fin y al cabo… ¡Es fantástico!”

– “¿Compatible?” – refunfuña Freezer.

Golden sonríe con prepotencia.

En otro sector, Onisen camina hacia Mirai Trunks y Granola. El saiyajín decide salir a recibirlo, espada en mano.

Los dos adversarios caminan el uno hacia el otro. Granola se queda atrás. Ambos aumentan el paso hasta que corren a su encuentro.

Mirai Trunks levanta su arma y Onisen prepara su puño.

Trunks intenta cortar al androide en dos, pero éste se agacha en último momento y evade la espada. 

Onisen contraataca con un uppercut directo a la barbilla del mestizo, levantándolo del suelo con el golpe.

Pero Trunks usa el salto temporal para reponerse y contraatacar con una patada en el cuello de Onisen que lo lanza contra el suelo.

Onisen apoya sus manos y se impulsa con una voltereta, poniéndose en pie, pero pronto recibe un impacto en la sien que lo derriba de nuevo.

– “Tsk…” – mira con rabia a Granola, que le ha disparado.

Granola dispara de nuevo, obligando a Onisen a retroceder para evadir las balas de ki.

Con su atención puesta en el cereliano, el androide no detecto el nuevo salto temporal de Trunks, que le sorprende con un rodillazo en la nuca.

Onisen cae de cara contra el suelo y recorre varios metros dejando una zanja a su paso, pero al final se levanta de nuevo con una voltereta.

– “No está nada mal…” – se relame.

En el volcán, Vegeta se ha sentado en una roca, donde se recupera de su combate mientras Kamo yace derrotado a su lado.

De repente, Kamo tose y llama la atención del saiyajín.

– “Conserva las pocas energías que te quedan…” – dice Vegeta. – “No tienes que morir aquí.”

Kamo levanta su mano lentamente hacia el cielo.

– “Morir…” – esboza una media sonrisa entre muecas de dolo. – “Subestimas… tu propio cuerpo…”

Vegeta lo observa con desconfianza.

De repente, Kamo dispara una esfera de energía blanca hacia el cielo.

Kamo cierra el puño y la esfera estalla, conformando un astro luminoso suspendido en el aire.

Vegeta observa la nueva luna, estupefacto.

– “¿Desde cuándo tiene…?” – se asusta el saiyajín.

El saiyajín se apresura y patea a Kamo para darle la vuelta, le pisa la espalda para restringir sus movimientos, y se prepara para arrancarle la cola… pero se da cuenta de que no tiene.

– “¡¿Qué significa esto?!” – se pregunta Vegeta, desconcertado.

El tsufur, bocabajo, sonríe.

– “No pienso convertirme en un simio salvaje como vosotros…” – dice Kamo, cuya voz suena mucho más sana que antes.

Kamo se empieza a levantar y Vegeta se ve obligado a retroceder.

Kamo se pone en pie y se limpia el polvo de su ropa.

– “¿Qué ha ocurrido…?” – se pregunta Vegeta. – “Sus heridas… ya no están…”

– “Las ondas blutz tienen unas propiedades extraordinarias…” – sonríe Kamo. – “…que Raichi ha sabido aprovechar.”

– “Bastardo…” – refunfuña Vegeta.

– “Imagina las posibilidades…” – dice Kamo. – “Una raza que se fortalece con cada batalla y que además puede regenerarse…”

Vegeta aprieta los puños reuniendo toda la fuerza que le queda en el Ikigai.  

El saiyajín propina un puñetazo a su adversario, pero Kamo lo detiene agarrándole el puño.

– “Imagina… la destrucción.” – sonríe Kamo.

Kamo propina un puñetazo en la cara de Vegeta y lo lanza a través del páramo volcánico.

En el desierto, Cell sigue inmerso en la oscuridad de su mente, revertido a su forma cuadrúpeda.

– “No eres nada sin tus células robadas.” – retumba la voz de Gowas. – “Todas de guerreros mejores que tú.”

Pero de repente, el cascarón del insecto se resquebraja, revelando algo que quiere salir al exterior.

– “¿Eh?” – se sorprende el ira-aru.


Envuelto en baba viscosa, el nuevo cuerpo de Cell se pone en pie sobre su cascarón larvario.

– “¿Cómo…?” – protesta Gowas. – “¿Qué significa esto…?”

– “Has elegido el momento equivocado.” – dice Cell.

– “¿Qué…?” – protesta el ira-aru.

– “Hace tiempo que me di cuenta de que la perfección es una meta imposible. Un anhelo inalcanzable.” – dice Cell. – “El verdadero objetivo es superar tus propios límites. Superarte a ti mismo. Ser más fuerte que ayer, sabiendo que eres más débil que mañana.”

– “Eres solo una abominación creada en un laboratorio…” – dice Gowas. – “¿Cómo osas…?”

– “Es una lección que he aprendido de esos guerreros cuyas células conforman mi cuerpo.” – sonríe Cell. – “Puede que no solo me hayan dado su poder y sus técnicas… creo que también he heredado parte de su voluntad.”

Gowas frunce el ceño, furioso ante lo que considera una provocación.

– “Soy más fuerte de lo que jamás he sido, pero no tiene sentido declararme Perfecto…” – dice el insecto. – “Puede que el término que mejor lo describa, sea Superior.” – sonríe con prepotencia.

De repente, Cell se libera del hechizo de Gowas y retorna a la realidad del desierto.

En la superficie del planeta oscuro, 7-3 y Punch se enfrentan de nuevo. Gohan observa el combate desde la distancia, malherido.

Punch usa el salto temporal. El mundo se detiene cuando el joven entra en esa extraña dimensión sin tiempo.

Punch intenta golpear a 7-3, pero éste detiene su golpe. Los dos pelean con el tiempo detenido.

Los movimientos de 7-3 son certeros y sencillos, y contrastan con los movimientos más elaborados del joven luchador.

Los pasos de 7-3 son cortos, mientras que Punch embiste y retrocede continuamente, intentándolo desde distintos ángulos y con distintas técnicas.

Punch intenta golpear a 7-3, pero éste le detiene el puño y con un su antebrazo le parte el codo al joven.

– “¡¡AAAAH!!” – grita Punch.

Los luchadores salen de la dimensión atemporal. Para Gohan ha pasado solo un segundo.

Punch retrocede, sujetándose el brazo.

– “Ah… ¡¡AAAH!!” – grita de nuevo.

Punch aprieta los dientes, aguantando el dolor, y carga de nuevo contra su adversario.

7-3 lo intercepta con un golpe con el dorso del puño en la nariz.

Punch sangra mientras retrocede aturdido.

7-3 extiende la mano y empuja a Punch con su ki, lanzándolo a través del páramo rocoso.

De repente, 7-3 se revuelve y desvía una pequeña esfera de ki hacia el cielo.


Gohan se ha puesto en pie.

– “Te dije… que dejaras en paz a mi hermano…” – dice casi sin fuerzas.

7-3 se abalanza sobre él, pero de repente, un anillo de energía se materializa y él lo cruza por inercia, desapareciendo un instante después.

– “¿Eh?” – se queda pasmado Gohan. – “Eso era…”

– “He llegado justo a tiempo.” – sonríe el erizo.

– “¡Ogilvie!” – celebra Gohan.

– “Eso nos dará un respiro.” – sonríe el antiguo patrullero. 

El mestizo mira a su alrededor, buscando al enemigo.

– “¿Y dónde lo has mandado?” – pregunta Gohan.

– “Lejos de aquí.” – responde Ogilvie.

Entre las ruinas del asteroide-prisión Bihe, 7-3 se encuentra de pie, buscando en el espacio en qué dirección se encuentra el campo de batalla.

DBSNL // Capítulo 325: Defensas activadas

DBSNL // Capítulo 325: Defensas activadas

“Esos mocosos…”

Los sistemas de Raichi vuelven a estar en pleno funcionamiento.

La jungla reaparece alrededor de Dabra, Turles, Broly, Liquir, Ub y Kamakiri.

– “¡Atentos!” – advierte Liquir.

– “¿Nos atacan?” – se pregunta Ub.

Un dorobochi surge de la frondosa jungla intentando sorprender a Turles por la espalda, pero Dabra materializa una lanza con la que ensarta al enemigo, dejándolo clavado en un árbol.

Varias docenas de dorobochi siguen al primero y se abalanzan sobre nuestros amigos.

Turles se transforma en Súper Saiyajín. Broly lo sigue. Ub se envuelve en el aura del Kaioken.

Turles, con el orgullo herido, carga contra un dorobochi y le estalla la cabeza de un codazo.

Broly intercepta la patada de uno agarrándole de la pierna para luego estamparlo contra el suelo.

Ub intercepta el avance de otro dorobochi propinándole una patada en la barbilla.

Liquir activa una espada de ki naranja con la que cercena el brazo de un enemigo que intentaba sorprenderle por la espalda.

En otro lugar de la jungla, Okure y Reitan también han sido atacados por los dorobochi. Espalda con espalda, los dos se han transformado en Súper Herajín y mantienen a raya a los enemigos.

Dibujado por Ipocrito

En la sala de juegos, Goten, Trunks, Avo y Cado también son avasallados por los enemigos.

Los muchachos, transformados en Súper Saiyajín, protegen a los dos soldados imperiales. 

Trunks intenta retener a los enemigos lanzando ráfagas de ki con las que bombardea la zona, sobrevolando a Avo y Cado, dando vueltas a su alrededor para cubrir todos los frentes. Goten se encarga de confrontar cuerpo a cuerpo a los que logran superar los ataques de su amigo.

Sin que Goten pueda dar abasto, un dorobochi se escabulle por su espalda e intenta atacarle, pero Avo y Cado lo interceptan al vuelo con un cabezazo.

Mientras tanto, en una sección del laboratorio, una compuerta estalla. 

Punch la ha reventado con un ataque de ki.

– “¿Crees que se han dado cuenta?” – pregunta Gohan con cierto retintín.

Las alarmas suenan en la sala de Raichi y Shido.

– “Esos mocosos…” – gruñe el doctor al ver una de sus pantallas.

– “Ya he tenido suficiente.” – dice Shido.

Un ejército de Godgardons recorre rápidamente los pasillos del laboratorio con el objetivo de detenerlos.

En el hielo, Golden asciende con los puños por delante y envuelto en un orbe de energía roja, directo hacia Cooler, que recibe el golpe en el abdomen.

El mayor de los demonios del frío, transformado, encaja la embestida y agarra el orbe de energía con sus dos manos.

Golden sigue intentando avanzar, clavando sus puños en el abdomen de Cooler, pero éste insiste en atravesar la barrera de energía, que poco a poco se deforma entre sus dedos.

Finalmente, el orbe estalla como una pompa de jabón, permitiendo a Cooler agarrar a Golden por la cintura.

Cooler levanta al demonio dorado por encima de su cabeza y desciende a toda velocidad hacia el mar.

El mayor de los hermanos del frío entra en el agua como un misil. 

Tras un instante de calma, el agua se aparta, revelando el fondo marino, donde Cooler ha estampado a Golden, enterrándolo de cabeza hasta la cintura.

De repente, el suelo se resquebraja, emanando luz roja.

Cooler enseguida retrocede. El agua recupera su terreno.

Pero pronto se genera una explosión en el suelo marino que evapora toneladas de agua.

Cooler se reagrupa con su hermano.

Golden resurge del mar mientras los daños en su rostro y torso se regeneran.

– “Me habéis engañado una vez…” – dice Golden. – “No se repetirá.”

Freezer sonríe con prepotencia.

– “¿Estás seguro?” – se mofa el tirano.

Golden ataca de nuevo, esta vez centrándose en Freezer.

El tirano intenta interceptarlo con un taque de energía, agarrándose el brazo derecho con la mano izquierda para aumentar su potencia.

Pero Golden se introduce en el torrente de energía como si nada. Sus heridas se van curando a medida que las causa el ki del tirano.

Al salir del ataque de ki frente a Freezer, Cooler se abalanza sobre Golden con una patada, apartándolo de su hermano.

Los dos demonios del frío comparten una media sonrisa antes de salir tras su enemigo.

Golden detiene su descenso estabilizándose en el aire a pocos metros del agua, creando una onda expansiva que se extiende sobre el mar como las olas que genera una piedra cuando cae en un charco.

Freezer lleva la delantera y apunta a Golden con el dedo índice mientras avanza, disparando una ráfaga de rayos de ki.

Golden los intercepta con rayos de energía oculares. 

Finalmente, los dos chocan. Golden agarra los brazos de Freezer. Los dos prueban sus fuerzas, pero Golden tiene ventaja, separando lentamente los brazos del tirano.

– “Tsk…” – protesta Freezer.

La cola de Golden se enrolla en el pie de Freezer. El demonio dorado gira sobre sí mismo para lanzar al tirano al agua.

Cooler se aproxima por la espalda de Golden y le propina un puñetazo que, gracias a la aleta que tiene en su antebrazo, provoca un corte que casi parte en dos al enemigo.

Golden enseguida empieza a regenerarse, pero Cooler le apunta con ambas manos y dispara un poderoso ataque de ki.

Pero el demonio dorado se envuelve en una barrera de energía hasta que el torrente de energía cesa.

Freezer sale del agua. Golden queda entre los dos hermanos.

– “Je…” – sonríe el clon dorado.

Cooler y Freezer atacan de nuevo.

Cooler es el primero en toparse con Golden e inician un intercambio de golpes vertiginoso.

Freezer ataca por la espalda, viendo que Golden está muy ocupado con su hermano… pero de repente, un segundo Golden nace de la espalda del primero y sorprende al tirano, interceptando su embestida con un puñetazo.

Los dos hermanos retroceden. Medio cuerpo de un segundo Golden brota de la espalda del primero.

En un instante, ese clon es reabsorbido. 

En el laboratorio, los tres muchachos se enfrentan a un ejército de Godgardons en los pasillos.

Goku atiza a uno con el bastón mágico para luego hacer que se alargue hacia atrás y ensartarlo en otro, que luego usa como cabeza de martillo para golpear a un tercero.

Gohan usa el Ataque Ardiente de su padre para destruir a tres enemigos que intentaban impedirles el paso.

Punch usa el salto temporal para arrancar los cables de varios enemigos antes de que puedan defenderse.

Gohan sonríe.

– “¡Ya quedan menos!” – celebra el hijo de Trunks.

Pero en ese instante, un nuevo pelotón llega por el pasillo.

– “¡Para qué hablas!” – protesta Punch.

En la ciudad, Mirai Trunks da un paso al frente hacia el enemigo que se aproxima.

– “¡Yo me encargaré de él!” – dice el mestizo. – “¿Lo habéis oído?”

– “No seas idiota…” – protesta Piccolo. – “¿Crees que tú solo podrás con él?”

– “Piccolo”. – dice Trunks, muy serio. – “Llévatelos a todos. No puedo pelear pensando en protegerlos.”

– “¡Podemos defendernos solos!” – protesta Bra.

Trunks mira de reojo a Piccolo.

Durante un breve instante, el namekiano cree estar viendo a Majin Vegeta el día que se enfrentó a Majin Bu.

Sin decir nada, Piccolo se aleja.

– “Nos vamos.” – dice el namekiano.

– “¡Pero Piccolo!” – protesta Pan.

– “Ahora mismo, seríamos un estorbo.” – dice Piccolo.

Marron, Ikose, Baicha, Pan y Bra agachan la cabeza, sintiéndose impotentes.

Granola mira al horizonte desde el que se acerca el enemigo.

Piccolo lo mira sin decir nada.

Granola camina hasta Trunks, poniéndose a su lado.

– “Es mejor que…” – dice el mestizo.

– “Cállate.” – le interrumpe el cereliano.

– “¿Eh?” – se sorprende Trunks.

Piccolo ve a los dos guerreros esperando su destino.

– “Tened mucho cuidado.” – dice el namekiano.

Trunks mira a Piccolo por encima del hombro y sonríe mientras levanta el pulgar.

En el laboratorio, los chicos son avasallados por los robots de combate.

– “¡¿Qué hacemos?!” – protesta Goku. – “¡No se acaban nunca!”

Un Godgardon se abalanza sobre Goku por la espalda, pero Punch usa de nuevo el salto temporal para interceptarlo a tiempo y patearle la cabeza.

Gohan aprieta los puños con fuerza, con cierta frustración.

– “¡Punch!” – exclama el hijo de Trunks. – “¡Continúa sin nosotros!”

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende el hijo de Hit. – “¡¿Qué estás diciendo?!”

– “¡Te estamos entorpeciendo!” – insiste Gohan. – “¡Vamos! ¡Márchate!”

– “No digas estupideces…” – protesta Punch.

– “¡Gohan tiene razón!” – dice Goku. – “¡Los entretendremos!”

– “Pero…” – duda Punch.

Un nuevo escuadrón entra en escena.

Goku y Gohan se reúnen, hombro con hombro, y preparan rápidamente un Kamehameha y un Garlick-ho que lanzan a la vez, destruyendo a varios enemigos.

– “¡Encuentra a los demás!” – dice Gohan.

– “No te sobrevalores…” – protesta Punch.

– “¡Soy un patrullero, ¿no?! – insiste Gohan. – “¡Confía en mí!”

Punch recapacita un instante.

– “Si las cosas se complican… huid.” – dice el hijo de Hit.

Gohan y Goku sonríen y asiente.

Punch se adelanta en solitario. 

Cinco Godgardons se interponen en su camino, pero en un parpadeo los ha superado, y todos caen al suelo.

Punch se aleja rápidamente, escuchando el estruendo de la batalla que deja a su espalda.