DBSNL // Capítulo 29: Red Ribbon
“¿Vosotros también buscáis las Dragon Balls?”
En la Tierra, Trunks y Goten se han topado con el Androide 17.
– “¿Número 17?” – se sorprende Goten.
– “¿El hermano de la Número 18?” – añade Trunks.
– “Así es.” – dice 17.
– “¿Y qué está pasando aquí? ¿Por qué has atacado a esta gente?” – le increpa Trunks.
– “Son soldados de la Red Ribbon” – responde el androide. – “Son lo que queda de su ejército.”
– “¿La Red Ribbon?” – se extraña Goten. – “¿El ejército al que derrotó mi padre?”.
– “Así que eres hijo de Son Goku…” – dice 17. – “Tuve que haberlo adivinado. Sois idénticos”.
– “Jeje. Nos lo dicen mucho…” – se avergüenza un poco Goten.
– “El Doctor Gero, quién nos modificó a nosotros y creó a Cell, trabajó para ellos”. – explica 17. – “Este era uno de los laboratorios secretos que quedaban en activo.”
En el planeta del Hakaishin, Goku y Vegeta entrenan para dominar la nueva transformación, pero no han tenido éxito hasta ahora.
– “Tenéis que deshaceros de vuestro ki mortal para transformaros” – les corrige Whis. – “Lo que estáis haciendo es disminuirlo”.
– “Es complicado hacer eso sin agotarse…” – se queja Goku.
– “No podéis esperar a que os den una paliza para lograr transformaros” – dice Whis. – “Tenéis que ser capaces de hacerlo a voluntad”.
En la Tierra ya anochece y, sentados frente a un fuego improvisado, Goten y Trunks han informado al Número 17 sobre los eventos recientes: el despertar de Beerus, la visita de Mirai Trunks, la aparición de Mirai Freezer y también su misión de reunir las Dragon Balls.
– “¿Vosotros también buscáis las Dragon Balls?” – les dice 17.
– “¿También?” – se sorprende Trunks. – “¿Tú también las estas intentando reunir?”
– “Yo no.” – le responde el androide. – “Ellos” – dice refiriéndose a la Cinta Roja. – “Encontré una Dragon Ball en la montaña donde he pasado los últimos años trabajando en una torre de vigilancia. La Red Ribbon apareció a los pocos meses en su búsqueda”.
– “¿Así que tienes una Dragon Ball?” – dice Goten.
– “Así es” – responde 17. – “Aquí la tienes” – dice entregándoles un pequeño saco que llevaba atado a su cinturón.
– “¡Ya tenemos una!” – se alegra el hijo de Goku.
– “Pero el radar indica que hay otra cerca…” – interrumpe Trunks. – “Puede que esté dentro de las instalaciones… ¡Esperadme aquí, voy a por ella!” – dice mientras se adentra en el laboratorio secreto en ruinas.
En el planeta de los Kaioshin, Piccolo habla con Zamas en privado.
– “No puedes seguir así, Zamas” – le dice Piccolo. – “Tienes que librarte de esa oscuridad que nubla tu corazón si quieres seguir adelante”.
– “No puedo evitar sentir ira cuando veo que os saltáis las normas una y otra vez” – responde el Kaioshin apretando los puños. – “Los Kaioshin deben mantener la armonía, pero los mortales siguen saltándose las normas continuamente. Y parece que el resto les aplaude por ello…”
– “Hablas como un Dios de la destrucción” – le interrumpe Piccolo.
Zamas se queda callado y algo sorprendido, pues se da cuenta de que estaba sonando como Beerus. Pero en seguida continúa con su discurso.
– “Incluso el Hakaishin Beerus ha sucumbido a los encantos de los mortales. Entrenar a dos guerreros de una raza tan sanguinaria…” – continúa.
– “Te entiendo.” – le interrumpe el Dai Kaioshin. – “Pero no debes juzgar a nadie por su origen, sólo por sus acciones.” – le corrige. – “Tengo muchas esperanzas puestas en ti, Zamas. Nunca es tarde para dar un paso en la dirección correcta”.
El Kaioshin del Norte agacha la cabeza, pensativo.
En la Tierra, Trunks busca la Dragon Ball entre las ruinas del laboratorio, siguiendo el radar.
– “Tiene que estar aquí…” – dice levantando los escombros. Pero no logra encontrar nada cuando llega hasta abajo. – “Que extraño…” – piensa. – “Puede que haya alguna especie de sala inferior.” – dice buscando una trampilla oculta cercana. – “¡Aquí está!” – exclama, antes de volarla con una onda de ki.
El hijo de Vegeta desciende cientos de metros siguiendo el hueco por el que parece que cabe un ascensor.
– “¿Qué ocultan aquí?” – piensa mientras baja.
Al llegar abajo, se encuentra con un gran hangar.
– “¿Qué es todo esto?” – se pregunta mientras recorre un camino hecho por enormes contenedores.
Al pasar la zona de contenedores, no puede creer lo que ven sus ojos.
– “¿Qué demonios es esto?” – dice.
Frente a él se encuentra una reconstrucción parcial de la nave con la que Freezer y su padre llegaron a la Tierra años atrás, construida a partir de sus restos.
Uno de los científicos ve a Trunks y da la voz de alarma.
– “¡El intruso ha llegado hasta aquí! ¡Activad el Protocolo Beta-16!” – grita mientras otro activa la alarma y teclea en su ordenador.
Fuera de la montaña, Goten y 17 oyen la alarma.
– “¿Qué es ese ruido?” – dice Goten.
– “Creí que había acabado con todo…” – dice 17. – “¿Se me habrá pasado algo?”
En ese momento Trunks sale atravesando la montaña y cae al suelo malherido.
– “¡Trunks!” – grita Goten.
Trunks parece estar inconsciente.
– “¡Atento, Goten!” – le llama la atención 17.
Se escuchan pisadas acercándose desde el interior del laboratorio y una silueta empieza a definirse entre el humo.
El androide 17 no puede ocultar su incredulidad al reconocer la figura que se pone ante ellos.






