DBSNL // Capítulo 9: Restableciendo el orden

DBSNL // Capítulo 9: Restableciendo el orden
“¿Madas?”

Nuestros amigos, después de su enfrentamiento con el Dios de la destrucción, el señor Beerus, disfrutan de su merecido descanso.
En el planeta de los Kaioshin, Shin, Kibito y el gran antepasado, por orden de Beerus, planean restablecer el sistema de los Kaioshin cardinales, que ha permanecido en mal funcionamiento desde la primera aparición de Majin Bu.

– “Nombrar a tres Kaioshin…” – dice el anciano. – “Esto no va a ser fácil”.
– “Nunca pensé que esta responsabilidad caería sobre mí” – se lamenta Shin.
– “Varios aspirantes han seguido preparándose esperando su oportunidad, como hizo usted” – dice Kibito.
– “Lo sé, Kibito” – le responde Shin. – “Pero elegir a los idóneos no será tarea fácil”. 
En la mansión Satán, Mr. Bu y Mr. Satán toman el Sol en la piscina, mientras en la casa de invitados Son Gohan y Videl repasan la lección, mostrando gestos de cariño y complicidad entre ambos.
En el Monte Paoz, Son Goten y Trunks, que ha venido de visita, entrenan en los alrededores de la casa, mientras Chichi les prepara la comida. Son Goku les corrige los errores, sentado en el suelo, con cara de aburrido.
Vegeta se encuentra en el balcón de la Corporación Cápsula, recién duchado después de una sesión de entrenamiento, mirando al horizonte, pensando en su derrota contra Beerus, y sobre el combate de Goku y el Dios. Vegeta sabe que necesita entrenar más que Goku si no quiere seguir permaneciendo atrás.
Bulma sale al balcón, y ve cabizbajo a su marido.

– “¡Aquí tienes!” – dice lanzándole una lata de refresco.

Vegeta la caza al vuelo, pero sigue mirando al infinito, perdido en sus pensamientos.

– “¿Qué ocurre?” – le pregunta Bulma, algo preocupada.
– “Nada”. – responde tajante Vegeta, intentando evitar la conversación, mientras estruja la lata en su mano.
En un planeta para nosotros desconocido, acaban de llegar los Kaioshin. Aparecen en una enorme ciudad, cuya arquitectura recuerda a las antiguas civilizaciones de Roma y Grecia, pero mucho más avanzada.
Esta ciudad está repleta de personajes semejantes a los Kaioshin, que detienen su camino cuando aparecen éstos.

– “Os esperábamos” – dice una voz ronca.

Al darse la vuelta, Shin puede ver a un ser muy anciano, apoyado en su bastón.

Dibujado por Ipocrito


– “¡Maestro Toshisei!” – se alegra Shin. – “¡Cuanto tiempo sin verle!”
– “Llevamos años esperando vuestro regreso a Ira-iru…” – continúa el anciano. – “Cuando nos enteramos de lo sucedido con Majin Bu, esperábamos que volvierais para reclutar a nuevos Kaioshin, pero no vinisteis.”
– “Lo siento, señor” – se disculpa Shin. – “No fui capaz de tomar esa iniciativa. Después de perder al Dai Kaioshin…”
– “No tienes que disculparte” – le interrumpe el anciano. – “Lo importante es que estáis aquí y…” – de repente deja de hablar y se fija en alguien que parece reconocer. “¿Madas?”
– “Pensé que no me reconocería… Jeje.” – sonríe el anciano Kaioshin.
– “¿Cómo voy a olvidarme del Kaioshin más sinvergüenza que ha salido de la academia?” – dice burlonamente el anciano.– “Puedo verte incluso a través de esa unión Pothala”.
En la Corporación Cápsula, Vegeta y Bulma están en su habitación, tras un día largo para ambos, por razones muy distintas.

– “¿Ya estás más relajado, mi príncipe?” – dice Bulma abrazando a Vegeta.
Éste no responde y sigue inmóvil mirando al techo.

– “Siempre lo mismo…” – continúa Bulma. – “Tienes que dejar de competir con Son Goku”.
– “No es tan sencillo” – responde Vegeta. – “Haga lo que haga, él siempre va un paso por delante”. 
– “No puedes vivir así” – le dice Bulma, besándole la mejilla. – “Hay cosas más importantes”.
Vegeta mira hacia otro lado al sentirse incomprendido.
Bulma se incorpora en la cama.

– “Vegeta, tengo que decirte algo…” – le dice Bulma. – “Estoy embarazada.”

DBSNL // Capítulo 7: Otro nivel

DBSNL // Capítulo 7: Otro nivel
“Así es Son Goku”

Goku se detiene, y Beerus tras él. 

– “Este es un buen sitio.” – dice Goku, observando a su alrededor las montañas rocosas en las que tantas veces han defendido el destino de la Tierra.
– “Ahora déjate de cháchara y muéstrame tu nuevo poder, Son Goku” – exige Beerus.


Dibujado por Torrijos

Lejos de ahí, Vegeta, que intentaba perseguirles, se detiene.

– “No puedo detectar su ki. ¡Maldita sea!” – se lamenta Vegeta, nervioso por no poder localizar a Goku y Beerus.

Gohan y Piccolo le alcanzan.

– “Les hemos perdido” – dice Gohan.

En ese momento, Whis aparece entre nuestros amigos.

– “Si queréis ver el combate, yo puedo llevaros” – dice Whis, con su típica sonrisa.

Se teletransportan al lugar del combate, y ven que ya ha empezado.

Goku y Beerus intercambian golpes. Nunca se ha visto un combate de este nivel. Con cada golpe tiembla la Tierra, y se crean fuertes corrientes de aire. 

Beerus muestra una ligera sonrisa mientras lucha; algo que no pasa desapercibido por Piccolo y Whis.
– “Hacía tiempo que no veía al señor Beerus tan emocionado” – dice el ángel.

Nuestros amigos observan el evento, incrédulos ante el poder demostrado por ambos combatientes.

– “Sigue sin estar a la altura…” – comenta Piccolo, mientras una gota de sudor cae por el lateral de su frente.
– “Esto es una pesadilla…” – murmura Vegeta.
– “¿Porque no se transforma en Super Saiyajin?” – comenta Gohan.
– “No puede” – le responde Whis. – “El uso del ki divino necesita una mente clara, sin ninguna emoción que la desequilibre… y me parece que vuestra transformación es todo lo contrario a eso”.

Beerus empieza a coger ventaja y golpear a Goku, lanzándole ondas de ki, que dejan a Goku con su ropa muy dañada, y a él herido.

– “Pero Goku aprendió a dominar el estado de Super Saiyajin como si fuera su estado base…” – dice Piccolo.
– “Pero la naturaleza del super saiyajin sigue siendo la misma” – le interrumpe Vegeta. – “La rabia es lo que activa la transformación”. 

Beerus y Goku siguen luchando.

– “Ha llegado el momento de acabar con esta farsa” – le dice Beerus a Goku. – “Aunque ahora dispongas de ki divino, no eres rival para el Dios de la destrucción. Acabemos con esto de una vez”. – Y se lanza hacia Goku, para asestarle el golpe de gracia. 

Beerus lanza un puñetazo con intención de terminar el combate… pero Goku lo detiene con una mano, agarrando su puño.

El Dios de la destrucción se detiene, asombrado.
– “¿Pero qué…?” – dice el Dios.
– “¡Ha detenido su ataque!” – se sorprende Piccolo.

Puede verse algo de sorpresa por primera vez en la cara de Whis.

Beerus recupera la distancia. Goku permanece quieto, con la cabeza agachada.

De repente, Goku levanta la mirada.

– “No dejaré que destruyas mi hogar… y no te permitiré que hagas daño a mis amigos.” – dice Goku, mientras parece prepararse para algo. –“¡No voy a perder!”. 

La expresión de Beerus es seria. 

El pelo de Goku se ondula, erizándose lentamente.

– “¡¡KAIOKEN!!” – grita Goku, mientras la violenta aura roja típica de la técnica le envuelve, aunque esta vez parece más pesada.
– “¿¡Qué!?” – se sorprende Beerus, retrocediendo.

Goku ataca a Beerus, combinando ataques repetidos con los movimientos característicos del Kaioken, describiendo grandes elipses antes de golpear al Dios una y otra vez.

– “El Kaioken…” – murmura Gohan.
– “Este chico tiene recursos para todo” – sonríe Whis.
– “Así es Son Goku” – le responde Piccolo sonriendo.
– “Esa técnica…” – murmura Vegeta, que no puede evitar recordar su enfrentamiento con Goku en estas mismas montañas, donde fue testigo del poder devastador de esta técnica.

Goku sigue atacando sin descanso a Beerus, que aún no ha reaccionado.

En su planeta, Kaiosama esboza una ligera sonrisa, pero a la vez una gota de sudor recorre su frente. Se siente orgulloso, porque Goku ha recurrido a su técnica para hacer frente al Dios de la destrucción, pero también teme por las represalias de Beerus.

Goku golpea al Dios alejándole.
– “Tengo que terminar con esto pronto, o mi cuerpo no aguantará.” – se lamenta Goku. – “Este ki me exige demasiado.” – dice mientras se prepara para realizar un Kamehameha.
– “Ka… me…” 
– “Vamos, Goku…” – le anima Piccolo.
– “Ha… me…”

Beerus se detiene.

– “¡Ánimo papá!” – grita Gohan.
– “Kakarotto…” – murmura Vegeta.

Los Kaioshin, Kaito, el Rey Enma… todos observan el combate, animando a Son Goku.

Dibujado por Ipócrito


– “¡HAAAAAAA!” – grita Goku lanzando su ataque.

El Kamehameha es gigantesco y asciende hacia Beerus, aumentando aún más de tamaño.

Beerus se prepara para recibirlo, extiende su mano y el ataque choca contra él. El Kamehameha le hace retroceder, lo que le fuerza a usar la otra mano.
– “¿Como te atreves…?” – refunfuña Beerus. –“¡Desaparece con tu planeta!” – dice mientras contraataca, haciendo retroceder el Kamehameha de Goku.

Todos observan atónitos como el contraataque de Beerus cubre el cielo y fagocita al Kamehameha de Goku.

Goku ya no está usando el Kaioken, y ha bajado los brazos. Está agotado.

– “¡No es posible!” – grita Shin, que observa el combate junto al Rey Enma, Kibito y el anciano Kaioshin.
– “No puede ser verdad…” – dice Piccolo.

Whis observa atentamente a Goku, que se encuentra suspendido en el aire, inmóvil, viendo cómo el ataque de Beerus se acerca a la Tierra.

Goku recuerda los momentos más felices de su vida en la Tierra. Su entrenamiento con Krilin y Roshi, con Kamisama, la presentación de Gohan a sus amigos en la Kame House, su recibimiento cuando volvió de Yadrat, el momento en que se sintió orgulloso de Gohan cuando se enfrentó a Cell, su recibimiento cuando regresó del Más Allá para participar en el torneo, la celebración en la Atalaya de Kamisama tras derrotar a Majin Bu…

– “Todos estos recuerdos…” – murmura Goku, – “… ¡no dejaré que desaparezcan!” – grita preparándose para resistir al ataque de Beerus. 
– “Venga Goku…” – murmura el Rey Enma.
– “Vamos, ¡esto aún no ha terminado!” – le anima Kaito.
– “No dejaré que todo haya sido en vano.” – continua Goku. – “Mucha gente confía de mí… ¡y no voy a fallarles!”.

El ataque de Beerus impacta contra las manos de Goku, que intenta frenarlo.

– “Es realmente insistente…” – dice Beerus resignado.
– “No puedo perder… no puedo…” – sigue murmurando Goku, mientras sus muñequeras azules se desintegran por el calor del ataque.
– “Kakarotto… ¡Demuéstrale tu orgullo saiyajin!” – se le escapa a Vegeta.

Piccolo mira a Vegeta, sorprendido por verle animar a Goku.

En ese momento, algo cambia en la mirada de Goku. Algo de lo que Whis se percata.
– “¡HAAAAAAAAAAAAAAAA!”

Beerus ve como un destello azul cian proviene de detrás de su enorme ataque, que empieza a retroceder, volviendo hacia él.

– “¡No es posible! ¡No puede ser!” – grita Beerus.

Beerus frena el ataque con sus manos, pero no puede evitar retroceder.

De repente parece tranquilizarse, se lleva una mano a la espalda aguantando el ataque con una sola mano y con total serenidad, susurra: – “Hakai”. – Una luz blanca cegadora llena el cielo, y el ataque se desvanece por completo en un instante.

– “¿Qué ha pasado?” – dice Piccolo, que no entiende lo que acaba de presenciar.

Goku, agotado, no puede ni mantenerse en el aire, y cae, estrellándose contra el suelo. 

Sus amigos vuelan rápidamente hacia él, mientras el Dios de la destrucción desciende lentamente.