DBSNL VUELVE EL 19/01

Después de acabar unos trabajos, parece que vuelvo a estar libre para retomar DBSNL.

El domingo que viene, 19/01, vuelve DBSNL con el capítulo 364.

Disculpad las molestias.

Ayer estuvimos en directo en el canal de YouTube comentando el último capítulo de Daima y también charlando con amigos; entre ellos nuestro querido Ipocrito, al que todos ya conocéis. 

Nos lo pasamos muy bien. ¡Echad un vistazo!

HOY NO HAY CAPÍTULO

Hoy no tendremos capítulo. Estas semanas por trabajo externo a Dragon Ball no tengo mucho tiempo para escribir.

DBSNL volverá lo antes posible.

Para hacer más amena la espera, otro dibujo de Ipocrito 😉

En este caso, Ipocrito nos regala varios ejemplares de la raza metamor diseñada para DBSNL.

Dibujado por Ipocrito

Aprovecho para recordar que al último capítulo (363) le añadimos un dibujazo de Ipocrito, por si aún no habéis podido verlo 😉

DBSNL // Capítulo 363: Memoria

DBSNL // Capítulo 363: Memoria

“¿Vosotros también lo habéis visto?”

Onisen dispara su rayo ocular contra Cell, pero éste genera una pequeña pero concentrada barrera de energía sobre su brazo izquierdo que blande como si fuera un escudo real, y con él repele el disparo para contraatacar enseguida con el Makankosappo, proyectado desde sus dedos índice y corazón de la mano derecha.

Onisen evade el ataque desplazándose rápidamente hacia un lado.

Dabra invoca una lanza y se abalanza sobre el androide de Raichi por la espalda, dispuesto a atravesarlo de una estocada… pero Onisen se revuelve y agarra el arma.

– “Je…” – sonríe el androide.

Dabra levanta su mano izquierda y materializa de nuevo su espada, con la que pretende partir al enemigo en dos… momento que Onisen aprovecha, pues la guardia abierta del demonio lo deja vulnerable a un disparo ocular certero en su pecho que, lo empuja; pero no contento con eso, Onisen concentra más sus rayos, disminuyendo de diámetro hasta que atraviesa en pecho de Dabra.

– “Bhaagh…” – escupe sangre del demonio.

Broly sobrevuela al androide mientras prepara su ataque, concentrando su ki en su mano derecha.

– “¡¡RIOT JAVELIN!!” – exclama el saiyajín antes de lanzar su ataque.

La esfera de ki cae perpendicular sobre el androide, dejando detrás una fina estela de energía.

El ataque cae sobre el planeta como una bomba, devastando el área y levantando una gran polvareda.

Dabra ha caído al suelo tras ser atravesado por Raichi. Su herida sangra, dejando un charco en el suelo.

Pero el demonio no se da por vencido y se pone en pie.

Entre la polvareda, Dabra adivina la figura de Zahha, que camina hacia él arrastrando una de sus espadas. El espadachín del futuro no tiene mejor aspecto que el pobre diablo.

– “Tú…” – gruñe el demonio. – “¿Qué estás haciendo?”

Zahha se detiene y cae de rodillas.

Dabra camina hasta él y le mira detenidamente. Las heridas del torso del espadachín siguen sangrando y está pálido y débil.

– “Creo que tu pelea ha terminado.” – dice el demonio. – “Puedes descansar.” – sentencia antes de seguir su camino.

– “¿Por…? ¿Por qué…?” – pregunta Zahha.

– “¿Eh?” – se detiene Dabra al oír su voz.

– “¿Por qué un demonio… lucha codo a codo… con los Dioses…?” – pregunta el espadachín.

– “¿Tienes una idea mejor?” – refunfuña Dabra.

– “No…” – responde Zahha. – “No evadas mi pregunta…”

Dabra frunce el ceño.

– “Podrías… podrías huir…” – dice Zahha. – “Escapar a los confines del Universo… vivir una vida plena… hasta que las raíces te alcancen…” – continúa. – “Pero todos… todos peleáis… Incluso sabiendo cómo acabará esta historia…”

Dabra lo mira por encima del hombro, muy serio.

– “¿Vivir esperando la muerte?” – responde el diablo. – “Ya he pasado suficiente tiempo en el Makai. No, gracias.” – añade. – “Además…”

El demonio esboza una media sonrisa.

– “No siempre he sido un demonio.” – sentencia Dabra.

Las palabras del diablo despiertan algo dormido en el corazón de Zahha. Imágenes de una vida anterior. Una cabaña en una pradera rodeada por bosque. Dos niños pequeños agarrándole de la mano para que vaya con ellos a jugar.

Dabra sale volando hacia el enemigo, dejando atrás al espadachín, arrodillado y en estado de shock.

– “¿Quién…? ¿Quiénes son…?” – se pregunta Zahha. – “¿De quién son… estos recuerdos…?”

Mientras tanto, en el interior de la mente de Onisen, Bulma asciende corriendo por la infinita torre, perseguida por el tamagami Ka, que desde el exterior de la torre lanza su tridente a través de las paredes.

Las escaleras se derrumban detrás de Bulma, que apunto está de precipitarse al vacío.

Agotada, la doctora llega a la cima. Bajo una cúpula, pantallas y teclados de una computadora rodean el gran cilindro de luz verde que se proyecta tanto hacia el pie de la torre como hacia el cielo, escapando por un hueco en el centro de la cúpula.

Bulma corre hacia el ordenador cuando la pared estalla, empujándola al suelo.

La pared y gran parte de la cúpula han desaparecido. Ka aterriza delante de Bulma y le apunta con su tridente.

– “Ay… ay…” – gatea Bulma hacia atrás, con miedo.

El tamagami coloca la punta central de su tridente en la barbilla de la doctora.

– “Bastardos…” – protesta Bulma, viendo cerca su final.

En el laboratorio de la Corporación Cápsula, Hedo y los demás observan con horror e impotencia la escena.

– “¡La va a matar!” – se preocupa Oli.

– “¡ABUELA!” – exclama Gohan Jr.

– “¡¿Qué puedo hacer?!” – se lleva las manos a la cabeza Hedo.

De repente, un glitch sacude la pantalla.

– “¿Eh?” – se extraña Hedo, viéndolo de reojo.

El doctor se acerca a la pantalla.

– “¿Qué…?” – se extraña.

– “¿Vosotros también lo habéis visto?” – pregunta Norimaki desde Villa Pingüino.

Ka prepara su tridente para dar el golpe de gracia a Bulma.

Pero de repente, la realidad se fragmenta como un cristal esmerilado.

Sin que ni el tamagami ni Bulma se hayan dado cuenta, un individuo ha aparecido como por arte de magia delante de la doctura, pisando la punta del tridente de Ka, clavándolo en el suelo.

– “¡¿Quién…?!” – se asusta la doctora al verlo. – “¡AH!” – se sorpresalta. – “¡TÚ ERES…!”

Hit clava una desafiante mirada al tamagami.

Dibujado por Ipocrito

En la Corporación Cápsula, Hedo y los demás ven con sorpresa al recién llegado.

– “¿Quién es ese…?” – se pregunta Hedo, confuso.

Gohan Jr., sin mediar palabra, sale corriendo de la sala.

– “¡¿A dónde vas?!” – se sobresalta Hedo. – “¡MUCHACHO!”

Ka tira con fuerza de su tridente y Hit levanta su pie para liberarlo… pero antes de que el tamagami pueda armar un ataque, el asesino aparece frente a él en un parpadeo y le propina un puñetazo en el abdomen que lo empuja fuera de la torre.

– “Hit…” – murmura Bulma. – “¡Eres Hit, ¿verdad?!”

El asesino mira a Bulma por encima del hombro.

– “Eres la madre de Trunks, ¿verdad?” – dice Hit.

– “¡Estás vivo!” – exclama ella. – “¡Trunks…! ¡Y Punch…!”

– “Mi consciencia sigue presente en el sistema de Raichi.” – interrumpe Hit. – “Estoy al tanto de lo ocurrido.”

– “Tu familia…” – se alegra Bulma.

Hit esboza una tierna sonrisa inusual en el asesino.

– “Yo me encargaré de los guardianes.” – dice Hit.

A los pies de la torre, los tres tamagami se han reunido.

Hit camina hasta el borde de la torre y los observa.

Bulma se levanta y se acerca al ordenador.

– “Bulma.” – dice Hit.

– “¿Sí?” – se detiene ella.

– “Dale las gracias a Trunks.” – sentencia.

Bulma asiente.

– “Mucha suerte.” – responde.

Hit se precipita de cabeza al vacío, directo hacia los tres tamagami que ascienden a su encuentro, con sus armas preparadas para el combate.