DBSNL // Capítulo 178: Revelaciones
“Si Goku ha sido derrotado… ¿Qué podemos hacer nosotros?”
En la Corporación Cápsula, Krilín y Baba han embarcado en el vehículo de Yamcha. Krilín pilota y la bruja le acompaña.
La aeronave se eleva y pone rumbo al palacio de Uranai Baba.
En el salón, Gohan, Mai y Ten Shin Han esperan, cuando el Dr. Brief entra corriendo y sin aliento.
– “¡Chicos…! Ah… ah… ¡Yo…! Ah… ¡Trabajando…! ¡Y…! ah… ¡El teléfono…!” – jadea el anciano.
– “Tranquilo, doctor.” – dice Gohan. – “¿Qué ha pasado?”
– “Estaba con Pino…” – intenta calmarse el doctor. – “¡Y he recibido una llamada!”
– “¡¿UNA LLAMADA?!” – se sorprenden todos.
Brief asiente.
– “Queda gente con vida…” – revela el anciano. – “¡Una villa entera!”
– “¿Qué villa?” – pregunta Gohan.
Mientras tanto, Cell aterriza en el viejo laboratorio de Yuzambito. El insecto camina por las galerías poco iluminadas hasta llegar al ordenador principal.
– “Vamos…” – gruñe el insecto, que empieza a teclear. – “Dime que lo has visto todo…”
En pantalla se muestran múltiples secuencias de Shiras en su combate contra Broly en Popol. Una sonrisa se dibuja en el rostro de Cell.
– “Buena chica…” – dice el insecto, que alza su dedo índice para que una mosca aterrice sobre él.
Mientras tanto, en Popol, Kale y Tarble vagan por el planeta en busca de alimento. Los saiyajín se han adentrado en una zona pantanosa.
De repente, ambos notan un pequeño temblor.
– “¿Qué ha sido eso?” – pregunta Kale.
– “No lo sé…” – dice Tarble.
La sacudida se repite, esta vez con mayor intensidad.
– “Algo se mueve…” – dice la saiyajín.
El suelo tiembla una tercera vez, aún más fuerte.
– “¡Algo se acerca!” – exclama Tarble.
En ese instante, una gigantesca rana cae cerca de ellos, provocando un nuevo temblor, y enseguida coge impulso para saltar de nuevo. Su espalda es fangosa, cubierta por moho. Sus ojos son rojos. Sus saltos son kilométricos.
– “¡¿QUÉ DEMONIOS ES ESO?!” – se asusta Kale.
– “No estoy seguro…” – responde Tarble, asombrado ante la criatura. – “¡Pero parece comestible!” – sonríe entusiasmado, mientras babea.
Los dos se disponen a perseguir al anfibio.
En el planeta Konats, Meerus ha explicado la situación a Hit y Trunks. El despertar de Moro, su relación con los kashvar, su alianza con Mojito, Garlick, Shiras y Piccolo, la destrucción del Cuartel General de la Patrulla Galáctica y las derrotas de Son Goku y Vegeta.
– “Si Goku y mi padre han sido derrotados… ¿Qué podemos hacer nosotros?” – sufre Trunks.
– “Shiras sigue siendo nuestro objetivo principal…” – dice Hit. – “Pero la situación es peor de lo que pensaba…”
– “Intenté sabotear sus planes informando a la Patrulla… pero no fue suficiente” – dice el expatrullero. – “Ahora mismo, no hay nada que podamos hacer; ni siquiera vosotros.” – lamenta. – “No sois rivales para esos demonios.”
– “No vamos a quedarnos de brazos cruzados” – replica Trunks.
– “Lo sé.” – responde Meerus. – “Y cuento con eso.”
El patrullero saca un reproductor de hologramas y lo activa, generando una representación de un sistema planetario de cinco astros girando alrededor de una estrella.
– “Ahora mismo, tengo a unos hombres transportando un encargo.” – revela Meerus. – “Por ahora, esta es una de nuestras pocas bazas.”
– “¿De qué se trata?” – pregunta Hit.
– “No necesitáis saberlo” – responde Meerus.
Hit y Trunks se miran de reojo, desconfiando del mercenario, pero éste se da cuenta.
– “Es más seguro que no lo sepáis” – rectifica Meerus. – “Es solo una pieza más del rompecabezas.”
– “¿Y qué quieres de nosotros?” – pregunta Trunks, un poco impaciente.
– “Mi nuevo patrón tiene un trabajo para vosotros.” – dice el expatrullero. – “Uno vital para salvar el universo.”
En el Makai, Goten y Trunks siguen el desfile de demonios ocultos entre las candentes rocas del infierno.
– “Se preparan para algo…” – dice Goten.
– “No esperes nada bueno…” – añade Trunks.
En el planeta Ryu, Ub está siendo atendido por un chaman de la tribu de los dragones en una de sus casas de barro.
– “¿Se pondrá bien?” – sufre Pan, que no se aparta del lado de su amigo.
– “Paciencia, muchacha” – responde Maraikoh. – “Haremos todo lo posible.”
Fuera de la casa, Madas y Bra esperan. El viejo Kaioshin, ahora sin poderes mágicos ni divinos, se sujeta la cabeza con ambas manos, nervioso y desanimado, sentado en un banco. Bra espera de pie, apoyada en la pared.
– “¿Qué le ocurre?” – pregunta Bra.
– “Sabía que esto ocurriría…” – dice Madas. – “La bruja ya predijo la llegada de este mal hace miles de años… Y he fallado.”
– “Te rindes pronto para ser un Dios…” – suspira Bra.
– “No lo entiendes, muchachita…” – protesta Madas. – “¡No tienes ni idea de a qué nos enfrentamos!”
– “Sé que le haremos frente.” – dice Bra, apartándose de la pared.
Madas niega con la cabeza.
– “Moriremos todos…” – murmura el antiguo Dios.
En ese momento, Pan sale de la cabaña.
– “¿Cómo está Ub?” – le pregunta Bra.
– “Descansando…” – responde la hija de Gohan, sin mucho ánimo.
Maraikoh se une a nuestros amigos.
– “Mi pueblo cuidará del muchacho.” – dice el dragón bípedo. – “Pero ustedes también necesitan descansar y comer… Permitidme el honor de ser vuestro anfitrión.” – hace una reverencia.
– “Eso estaría muy bien.” – fuerza una sonrisa Pan. – “Gracias.”
– “Necesitamos recuperar energías…” – suspira Bra.
– “Mañana empezaremos a entrenar.” – dice Pan, que se pone seria de repente.
Bra sonríe al oír a su amiga.
– “Justo lo que estaba pensando.” – dice la hija de Vegeta.
– “De momento parece que estamos atrapados en este planeta…” – dice Pan. – “No perdamos el tiempo.”
Madas mira atentamente a las dos muchachas y puede ver cierta conexión entre las dos que durante un breve instante le aporta una calma inesperada.
– “Saiyajín…” – suspira el viejo Dios, recordando con nostalgia viejos tiempos.
Madas se pone en pie. Su rostro muestra el dolor que siente por lo que va a revelar a continuación.
– “Si queréis prepararos para esto…” – dice el viejo. – “Debéis saber todo lo que ha ocurrido.”
En la Corporación Cápsula, Mai ha ido a buscar a Baicha en la habitación donde dormía, pero la ha encontrado vacía.
– “¿Dónde se habrá metido?” – se extraña la mujer. – “¿Baicha?”
Mientras tanto, Krilín y Uranai Baba han llegado al viejo palacio de la bruja. La extraña pareja baja de su vehículo y se adentra en la estructura, pasando por el puente sobre el lago y rodeando el ring circular.
– “Este lugar me trae recuerdos…” – suspira Krilín con nostalgia.
La bruja sonríe.
– “Sí…” – suspira la bruja. – “Éramos jóvenes…”
– “Yo la veo igual…” – piensa Krilín,.
De repente, frente a ellos, una silueta alada sale a recibirlos.
– “¡Bienvenidos!” – saluda el personaje.
– “¡Alguien con vida!” – se sorprende Baba. – “¡Akkuman!” – exclama al reconocer a su luchador.
Baba intenta acercarse a su guerrero, pero Krilín la detiene.
– “¿Qué ocurre?” – dice ella confusa.
El terrícola parece nervioso.
– “Esa sensación de nuevo…” – dice Krilín. – “No se confíe, Baba…”
Akkuman sonríe.
– “Je, je, je…” – ríe el demonio.
Baba sufre por su viejo amigo.
– “¡AKKUMAN!” – exclama ella. – “¡¿Qué estás haciendo?!”
Krilín se prepara para pelear.
– “Ya no es su amigo…” – dice el terrícola. – “El Makai le ha afectado.”
El demonio, con su cara desencajada en una mueca terrorífica, extiende su mano derecha y materializa un tridente.

