DBSNL // Capítulo 193: Voraz

DBSNL // Capítulo 193: Voraz

“He venido lo más rápido posible.”

En el viejo Tritek, Son Gohan, gracias al poder de su Súper Saiyajín 2, ha sacado al demonio de la ciudad de una patada.

El pequeño diablo se precipita sobre un bosque, pero invoca un remolino de viento bajo sus pies y con eso amortigua su descenso, posándose delicadamente en el suelo de un claro.

Gohan, que lo ha seguido volando, aterriza frente a él.

El demonio frunce el ceño.

– “Eres más fuerte de lo que esperaba…” – dice el ser del Makai.

– “Y tú más débil…” – responde Gohan, muy serio.

Las palabras del mestizo parece que han herido el orgullo del demonio.

– “Pagarás tu insolencia…” – gruñe el diablillo.

De repente, el viento se alza alrededor de los dos luchadores, girando en sentido contario a las agujas del reloj, cada vez con más fuerza.

El viento huracanado se extiende hasta alcanzar la ciudad.

En la metrópolis, Daigan dirige la evacuación, ayudado por Krilín y Ten Shin Han.

– “¡VAMOS!” – grita Krilín. – “¡SEGUID A DAIGAN!” – ordena a los civiles.

Cerca de allí, una familia corre hacia el terrícola cuando la fachada de un edificio se derrumba sobre ellos.

– “¡HAAAA!” – dispara rápidamente Krilín un ataque de energía que estalla entre los escombros, dividiéndose en múltiples ondas de ki menores y erradicando así todos los fragmentos de piedra que se precipitaba.

Cuando parecía que la gente estaba fuera de peligro, un desprendimiento gigantesco surge de entre la polvareda generada por el ataque de Krilín.

– “¡¡OH, NO!!” – grita Krilín, al darse cuenta de que no había visto esa roca.

– “¡¡DODONPA!!” – exclama Ten Shin Han.

El disparo del guerrero de tres ojos pasa por encima de su compañero y hace estallar el pedrusco, convirtiéndolo en polvo.

– “Ha estado cerca…” – sonríe Krilín, contento de ver a su amigo.

– “Démonos prisa.” – responde Ten Shin Han. – “El viento es cada vez peor…”

En Dorakiya, la fusión de Pan y Bra embiste a Janemba, pero éste sigue usando sus poderes transtemporales y transdimensionales para eludir cualquier ataque.

– “¡¡Estate quieto de una vez!!” – exclama la guerrera, frustrada.

Ub, Shula, Madas y Hit observan el combate desde una colina cercana. El asesino está sentado en el suelo, con una herida sangrante en el abdomen.

– “Esto no va bien…” – murmura Ub. – “Ellas le superan en poder, pero no sirve de nada…”

– “Solo podemos confiar en las chicas…” – reflexiona Madas. – “Ni tú ni yo estamos a la altura de este combate…”

– “Voy a intervenir.” – dice Shula.

Hit, pese a su estado, intenta levantarse.

– “Espera…” – dice el asesino.

Reitan, que ha regresado a su estado base, ha seguido a nuestros amigos y se posa a su lado.

– “¿De dónde sales tú?” – dice Madas al ver al herajín.

Shula mira de reojo al recién llegado.

– “Reitan” – saluda el ira-aru.

– “Shula” – responde de igual forma el herajín.

Madas y Ub se sorprenden.

– “¿Se conocen?” – piensa el terrícola.

Reitan camina hasta colocarse junto a Shula; los dos miran el combate que está teniendo lugar en el cielo. La fusión metamor persigue al diablo sin descanso, pero ningún ataque logra hacerle daño. Janemba se ríe.

– “He venido lo más rápido posible.” – dice el ira-aru.

– “Ese demonio parece invencible…” – responde Reitan. – “Su poder ya era abrumador antes, pero al absorber al chico la situación ha empeorado…”

– “Tenemos que pensar un plan para atraparlo.” – dice Shula.

– “Luchamos contra un enemigo que no está limitado ni por el tiempo ni por el espacio…” – dice Reitan. – “¿Qué se puede hacer contra alguien así?”

Hit, pese a su estado, se levanta.

– “Estate quieto, muchacho…” – insiste el Dios.

– “Tengo una idea…” – dice Hit.

En Tritek, el viento se ha vuelto aún más violento. Gohan y el demonio están cara a cara. El huracán rodea a los dos guerreros, que se encuentran en la calma que otorga el ojo del mismo.

– “Mi Señor me ha dado esta oportunidad…” – dice el diablo. – “No puedo fallar…”

– “Tu Señor pagará por todo el daño que ha hecho…” – responde Gohan.

El demonio embiste al mestizo espada en alto. El agujero en la hoja de su arma hace que ésta silbe durante la carga.

– “¡¡HYAAAA!!” – grita el enemigo.

Un espadazo veloz intenta sorprender a Gohan. Un surco el en suelo se forma a su paso, pero el mestizo salta a un lado y deja pasar el ataque.

Gohan fija su mirada en el demonio, pero resulta que éste ha desaparecido.

– “Mmm…” – murmura el mestizo.

– “¡JAJAJA!” – ríe el demonio, cuya voz retumba por todas partes, como si naciera del viento que rodea al mestizo.

Gohan busca a su enemigo con la mirada.

– “¡¿No sabes dónde estoy?!” – se burla el diablo.

El mestizo no parece impresionado.

– “¿Desde dónde voy a atacar?” – continúa el demonio.

Una cortante ráfaga de viento nace del huracán y se dirige a Gohan por la espalda, pero el mestizo percibe el cambio de presión y puede esquivar el ataque.

– “¡JAJAJA!” – ríe el demonio.

Un nuevo ataque enemigo surge del huracán, pero el mestizo vuelve a evitarlo; y luego otro, y así continuamente.

El mestizo, harto, se coloca en el centro del círculo en calma.

– “Ya he tenido suficiente…” – murmura Gohan.

El hijo de Goku aprieta sus puños con fuerza y su poder aumenta rápidamente.

– “¡¡HAAAAAAA!!” – grita mientras su energía estalla y disipa el torbellino formado, dejando en calma no solo la zona, si no también la ciudad.

En la metrópolis, Krilín, Ten y Daigan miran al cielo, asombrados.

– “¿Qué ha pasado?” – pregunta el soldado de Freezer, que asiste atónito al fenómeno atmosférico.

– “Gohan…” – murmura Krilín.

– “Qué poder…” – se asombra Ten Shin Han.

Sobre el mestizo, la tormenta se ha disipado y el sol brilla de nuevo en el cielo verde. Son Gohan se ha transformado en Súper Saiyajín 3 “incompleto”.

El demonio ha quedado al descubierto.

– “¡¿Cómo es posible?!” – se asusta el diablillo. – “¡¿Cómo puede existir alguien así fuera del Makai?!”

Gohan mira desafiante a su adversario, que retrocede con miedo.

– “Su poder… puede que sea superior al del Rey Dabra…” – murmura el demonio.

El mestizo empieza a caminar hacia el demonio, que sigue retrocediendo.

– “No… esto no debería estar pasando…” – titubea el diablo. – “¡SERVIRÉ A MI SEÑOR!” – exclama para convencerse. – “¡TE EXTERMINARÉ!”

El demonio alza su espada y dos torbellinos se crean a su lado. Con su arma apunta a Gohan y los vientos se dirigen hacia él como dos serpientes.

Gohan los disipa con un simple gesto de su mano, como quien aparta una cortina.

El demonio, nervioso, se abalanza contra el mestizo girando sobre sí mismo como una peonza.

Son Gohan intercepta el arma del diablo con un dedo, deteniendo su rotación.

– “Ji, ji…” – ríe el pequeño engendro demoníaco.

– “¿Eh?” – duda Gohan.

Con un rápido gesto arrebata la esfera de dos estrellas del mestizo y enseguida retrocede propulsado por su viento.

– “Je, je, je…” – ríe el demonio.

Gohan frunce el ceño y se prepara para embestir.

– “Maldito…” – murmura el mestizo.

En diablo abre su boca e introduce en ella la esfera.

– “¡¿QUÉ?!” – se asusta Gohan.

El demonio engulle la An Shinchuu.

– “¡¿Qué pretende?!” – piensa el mestizo.

Un humo negro nace de la boca del demonio y, un instante después, un estallido de luz negra y roja baña Tritek.

DBSNL // Capítulo 192: Tritek

DBSNL // Capítulo 192: Tritek

“Esa esfera pertenece a la Tierra.”

En Dorakiya, el combate ya ha empezado. La fusión, transformada en Súper Saiyajín, intenta golpear a Janemba, pero el monstruo deja que todos los ataques le atraviesen, como si su cuerpo se encontrara en otra dimensión.

– “Bastardo…” – refunfuña la fusión. – “¡Basta de trucos!”

La guerrera retrocede con una voltereta y dispara un ataque de ki con su mano derecha que atraviesa al monstruo sin hacerle daño y estalla en el horizonte.

– “¿Es que es invulnerable?” – se pregunta, frustrada.

De repente, en un abrir y cerrar de ojos, el monstruo aparece frene a ella y le propina un codazo en la nariz, haciéndola retroceder.

Antes de que ella pueda reaccionar, Janemba dispara una onda de ki con su mano derecha que impacta directamente contra la muchacha y la empuja hacia la aldea, donde finalmente estalla.

Reitan sale de entre los escombros, magullado, y observa el combate.

– “¿Qué poder es ese?” – piensa el guerrero al ver a la muchacha.

Hit observa lo sucedido.

– “Puede usar el salto temporal como Trunks…” – murmura el asesino.

– “¿Salto temporal?” – se sorprende Madas. – “Los mortales… siempre jugando con fuerzas que no entendéis…”

Janemba se deshace en pequeños fragmentos cuadrados y aparece sobre el cráter creado por su ataque. 

En el centro del desastre, la guerrera metamor se pone en pie y se sacude el polvo.

– “Esto no va bien…” – protesta malhumorada.

Janemba sonríe, viéndose superior.

Con un destello de energía, la fusión se transforma en Súper Saiyajín 2.

– “No hemos terminado…” – dice ella, que activa su látigo de energía en la mano derecha.

Lejos de allí, Ub y Shula vuelan hacia el combate. Madas, que ayuda a Hit con su brazo sobre los hombros, los sigue más despacio.

– “No deberías moverte…” – le dice el viejo Dios al asesino.

– “No te preocupes por mí…” – responde el asesino. – “Sé cuidar de mí mismo.”

– “Qué obstinado…” – protesta Madas.

En el Makai, Gotenks se ha dividido, y ahora Vegeta, Goten y Trunks se ocultan entre las rocas puntiagudas de la dimensión tenebrosa.

– “Odio tener que esconderme…” – refunfuña Vegeta.

– “Hemos visto a muchos más demonios dirigiéndose en hacia aquí…” – dice Trunks.

– “Descansa, Vegeta.” – dice Goten. – “No puedes luchar en tu estado.”

Vegeta aprieta los dientes, frustrado.

Mientras tanto, en Freezer 142, la nave de nuestros amigos sobrevuela la zona de la explosión. A sus pies pueden ver una plaza y delante se topan con una gran torre de control rodeada por una columna de viento circular.

– “¿Qué ha pasado aquí?” – se pregunta Gohan.

Pino puede ver la señal del radar sobre el tablero de comandos.

– “¡La Dragón Ball está justo delante de nosotros!” – dice Pino.

– “Debe estar en la torre…” – añade Krilín.

Entre la humareda y la ventisca pueden ver a una muchedumbre corriendo despavorida; soldados de Freezer y civiles por igual.

– “Están asustados…” – dice Mai.

– “Puedo sentir una presencia terrible…” – dice Krilín. – “Es como lo que sentí en la Tierra cuando aparecieron los demonios…”

– “Puede que se nos hayan adelantado…” – dice Gohan. – “Estad atentos.”

Todos asienten.

– “Pino, Mai, Baicha” – dice Gohan. – “Quedaos en la nave. Aterrizad fuera de la ciudad; en un lugar seguro.”

– “De acuerdo.” – dice el androide.

Pino abre las compuertas de la nave y Gohan, Ten Shin Han y Krilín descienden hasta la plaza.

Muchos soldados pasan corriendo a su lado, ignorándolos. 

Ten Shin Han agarra a uno por el cuello de la armadura y lo sacude.

– “¡AAH!” – grita asustado el soldado.

– “¿Dónde está la Dragon Ball?” – pregunta el terrícola.

– “¡¿La… la qué?!” – pregunta el tipo. – “¡¿Quiénes sois?!”

– “Una esfera cristalina anaranjada con estrellas rojas.” – dice Krilín.

– “¡No sé de qué me hablas!” – insiste el soldado.

De repente, un soldado del Imperio se acerca a nuestros amigos.

– “¿Es lo que cayó del cielo?” – dice el guerrero humanoide de piel malva, musculado y alto, de cabello azul marino. – “Parecía valioso… así que llevamos el artefacto a la cámara acorazada, a la espera de que el equipo científico lo estudiara.”

Ten Shin Han libera al soldado, que cae de espaldas al suelo para pronto levantarse de un salto y salir corriendo.

– “¿Qué ha pasado aquí?” – pregunta Gohan.

El mestizo se da cuenta de que la armadura del guerrero está rota y que está sangrando por el estómago.

– “¿Os han atacado?” – insiste Gohan.

– “Apareció de la nada…” – gruñe el soldado, sujetándose la herida. – “No pudimos defendernos…”

– “¿Quién?” – pregunta Krilín.

De repente, la columna de viento se expande y barre varias manzanas colindantes hasta volverse tan tenue que desaparece. Krilín, Ten y el soldado se ven obligados a protegerse el rostro del viento. Gohan solo frunce el ceño ligeramente.

Del hall de la torre en llamas sale una figura infantil caminando lentamente.

– “Creo que estamos apunto de descubrirlo…” – dice Ten Shin Han. 

Un personaje de piel rosada enfundado en un traje azul y armado con una espada sin punta adornada con un agujero en su extremo se presenta ante nuestros amigos.

– “Llegáis tarde, terrícolas” – dice el tipo, que les enseña la Dragon Ball de dos estrellas.

Dibujado por Ipocrito

Gohan frunce el ceño. Krilín y Ten se ponen en guardia.

– “La An Shinchuu…” – dice Krilín.

El mestizo se transforma en Súper Saiyajín 2 de repente.

– “Esa esfera pertenece a la Tierra.” – dice Gohan.

– “Lo siento, pero mi Señor la reclama.” – responde el tipo.

Como un rayo, Gohan pasa por al lado del diablo y le arrebata la esfera. 

– “No te lo estaba pidiendo.” – dice el mestizo, ahora en posesión de la An Shinchuu.

El demonio muestra los dientes, enfadado.

– “Maldito…” – dice la criatura del Makai.

El diablo alza su espada rápidamente y ésta silba gracias al agujero que tiene en la hoja, y así provoca una corriente de aire cortante que se aproxima al mestizo rápidamente.

– “¡CUIDADO!” – exclama el soldado de Freezer, que parece reconocer el movimiento del enemigo.

Gohan contrarresta la ventisca reavivando su aura.

– “Im… impresionante…” – alucina el soldado.

El tipo pronto se fija en la cola de Gohan.

– “No puede ser… ¿es un…?” – titubea el soldado.

El diablo sonríe maléficamente.

– “Veo que eres un tipo poco corriente…” – dice el demonio.

Krilín y Ten se dan cuenta de que el combate les supera.

– “Será mejor que no estorbemos…” – dice el menudo guerrero. – “Retrocedamos y dejémoselo a Gohan.”

El demonio empieza a propinar espadazos a discreción, a diestro y siniestro.

– “¡MUERE! ¡MUERE!” – ríe el malvado enemigo.

Gohan esquiva todos los ataques sin demasiado esfuerzo.

Los cortes provocados por el aire dañan la estructura de la torre, que empieza a desmoronarse sobre una calle colindante.

Civiles y soldados corren despavoridos.

– “¡AAAAAHH!” – gritan todos.

Pero un Kiko-ho desintegra todos los escombros que iban a caer sobre ellos.

– “Salvar a gente de Freezer…” – refunfuña Ten Shin Han, molesto.

– “Solo cayeron en este bando…” – suspira Krilín.

El soldado malva da un paso al frente, dolorido.

– “Hay más gente en peligro…” – dice el guerrero

– “¿Cómo te llamas?” – pregunta Krilín.

– “Daigan” – responde el tipo.

– “Te echaremos una mano.” – dice el terrícola.

Gohan se ha dado cuenta de que está poniendo el peligro a la ciudad.

– “Acabaré con esto rápido.” – dice el mestizo.

Son Gohan carga contra el enemigo, que se ve sorprendido de nuevo por la velocidad de su contrincante.

El mestizo propina una patada al demonio, que la detiene con su espada, pero Gohan la usa para propulsarse y dar una pirueta mientras coge distancia.

– “¡¡HAAAA!!” – dispara el mestizo un rápido Kamehameha.

El ataque es interceptado por la espada del diablo en un movimiento rápido pero torpe que provoca una explosión y lo hace saltar por los aires.

El pequeño demonio se estabiliza en el aire y decide ascender hasta la cima de un edificio cercano. Bajo él la humareda inunda la calle.

– “Ese terrícola…” – gruñe el demonio.

En ese instante, el diablo se da cuenta de que el mestizo se encuenta detrás de él, listo para propinarle una patada.

– “¡¿Cómo…?!” – se voltea asustado.

Gohan le propina una violenta patada en el costado que lo proyecta fuera de la ciudad.

En la Capital del Imperio, Freezer es informado.

– “Señor…” – entra Curd en la sala del trono. – “Freezer 142 está siendo atacado.”

– “¿Bandidos?” – pregunta el tirano, hastiado.

– “Los informes hablan de un único enemigo.” – revela el brench.

Las palabras del soldado llaman la atención del tirano.

– “¿Qué más sabemos?” – pregunta el demonio del frío.

– “Hemos perdido las comunicaciones de repente, señor.” – agacha la cabeza Curd.

Freezer se queda en silencio, cavilando.

En otra ala del palacio, en una gigantesca y espectacular biblioteca, Tapion se pone al día sobre el mundo en el que ha despertado, sentado en una mesa rectangular. Liquir le ayuda contándole las últimas novedades, de pie junto a él.

– “Imperios enteros se han alzado y han caído en mi ausencia…” – murmura el konatsiano.

– “Has dormido mucho tiempo…” – suspira el kurama.

– “Unos pocos se han repartido el universo.” – dice Tapion. – “Ya sean Dioses o mortales, parece que cualquiera se cree con derecho a poseerlo.” – refunfuña.

Liquir se cruza de brazos.

– “Tapion…” – dice el kurama. – “Tú ya te enfrentaste a estos brujos…” – reflexiona. – “¿Qué crees que ocurrirá si logran su objetivo?”

Tapion no responde. El guerrero recuerda el caos que los Kashvar causaron en su planeta.

– “De la luz de un viejo albor, volverá un gran horror. Las sombras caminarán por Konats una vez más.” – recita el joven guerrero. – “De la luz de in viejo albor, nacerá un salvador. Luchará contra el horror y traerá un nuevo resplandor. Y el mundo en comunión clamará con devoción, y el amor y el dolor serán uno en nuestro corazón.” – continúa. – “Nunca dejes de cantar la canción de Konats, que la gente oiga tu voz; que sepan que llega el salvador.”

Liquir esboza una incómoda sonrisa.

– “¿Una profecía?” – pregunta el kurama.

– “Una canción que mi padre nos cantaba a mi hermano y a mí cuando éramos pequeños.” – sonríe Tapion.

DBSNL // Capítulo 191: Primera parada

DBSNL // Capítulo 191: Primera parada

“Parece que supieras que estábamos aquí…”

En el planeta Dorakiya, la fusión metamor de Bra y Pan se prepara para enfrentarse a Janemba.

El malherido Hit intenta incorporarse; Madas se agacha junto a él y le asiste.

– “Tranquilo, muchacho” – dice el antiguo Kaioshin. – “No hagas esfuerzos.”

Ub observa preocupado a su compañera.

– “Si tan solo tuviera mi antiguo poder…” – sufre el chico.

Shula da un paso al frente.

– “El demonio es mi tarea.” – dice el ira-aru. – “Debo capturarlo.”

La fusión sonríe.

– “Cuando termine con él, puedes quedártelo.” – fanfarronea la muchacha.

Janemba alza la espada de Trunks, listo para atacar… pero de repente la espada cae al suelo y se incrusta en el pavimento.

– “¿Eh?” – se sorprenden todos, incluido el propio demonio.

Janemba agarra la espada y tira de ella con fuerza, pero esta parece rechazarlo; no se mueve ni un centímetro.

– “Grr…” – gruñe el diablo.

Madas observa con suspicacia.

– “Esa espada…” – dice el Dios. – “Parece que tiene una voluntad propia…”

El demonio termina frustrándose y abandonando el arma, escupiendo sobre ella con desprecio.

Janemba mira a la fusión y gruñe con rabia.

La guerrera frunce el ceño.

– “Ven a por mí, diablillo.” – sonríe la fusión.

Mientras tanto, en el Makai, Vegeta ya no tiene fuerzas. En su estado base, noquea a un demonio con un puñetazo en la cara y luego cae de rodillas al suelo.

– “Maldición…” – lamenta el saiyajín, que ve como un centenar de enemigos que lo rodea corre hacia él.

De repente, un donut de energía rodea a Vegeta.

– “¿Qué…?” – se sorprende el saiyajín.

El aro se expande y empuja a los demonios, alejándolos del malherido guerrero.

Gotenks, transformado en Súper Saiyajín, se posa a su lado.

– “Gotenks…” – sonríe Vegeta.

– “¿Eh?” – murmura confuso el guerrero. – “Parece que supieras que estábamos aquí…”

Vegeta intenta ponerse en pie, pero fracasa e hinca la rodilla.

– “Sentí vuestra energía a través del portal…” – dice el saiyajín.

– “Vaya…” – refunfuña Gotenks, cruzándose de brazos. – “Y nosotros que esperábamos sorprenderte…”

– “¿Qué hacéis aquí?” – pregunta el marido de Bulma. – “¿Qué ha pasado en la Tierra?”

– “Es una larga historia…” – responde Gotenks. – “Pero no tenemos tiempo. Casi no nos queda energía.”

Los demonios se preparan para atacar de nuevo.

Gotenks esboza una media sonrisa.

– “¡¡AL ATAQUE, CHICOS!!” – ordena la fusión, levantando su puño.

De repente, de las colinas cercanas surgen varios centenares de fantasmas kamikaze que se abalanzan sobre los diablos, causando una explosión tras otra, limpiando la zona de enemigos.

En Monmaas, Broly despierta encerrado en un bote de cristal, cuya tapa tiene diminutos agujeros. El saiyajín, confuso, mira a su alrededor y se da cuenta de que está sobre una mesa gigantesca de madera en el interior de una cabaña. 

El saiyajín está agotado y golpea el cristal intentando romperlo, pero no tiene éxito.

En ese instante se da cuenta de que en el fondo de la sala se encuentra el gigante que le capturó, al que ha llamado la atención con su intento de fuga.

El hombre se acerca al cristal con un artefacto alargado que se ve diminuto en sus manos y, como si fuera una gran caña de bambú, lo introduce en uno de los orificios de la tapa.

De repente, una diminuta gota de agua nace de la caña y cae sobre Broly, empapándolo.

El saiyajín sacude todo su cuerpo para secarse, como si fuera un perro.

No tarda en caer otra gota, pero esta vez Broly se aparta a tiempo.

Por la tención superficial del agua, la gota mantiene su forma a los pies del saiyajín, que mira confuso al gigante.

El enorme personaje se agacha y observa con detenimiento a su prisionero a través del cristal.

El gigante gesticula a Broly, llevándose las manos juntas, como si fuermaran un recipiente, hasta la boca.

El saiyajín se da cuenta de lo que le indica su captor y decide imitarlo, bebiendo así el agua.

Broly puede sentir como su cuerpo se recupera rápidamente, incluso parece que sus heridas han empezado a sanar.

– “¿Eh?” – murmura el saiyajín, sintiendo una paz interior que jamás había sido capaz de disfrutar.

Mientras tanto, la nave de la patrulla que pilota Pino ha llegado a su primer destino y ya se prepara para entrar en su atmósfera.

– “¿Dónde estamos?” – pregunta Gohan.

El planeta parece estar cubierto completamente por una feroz tormenta.

– “Según los datos de la Patrulla…” – teclea Pino.

El androide se sorprende al leer el resultado.

– “Planeta Freezer 142” – anuncia el androide.

– “¿Cómo?” – se sorprende Gohan. – “¿Un planeta de Freezer?”

– “Antes era conocido como Tritek.” – dice Pino.

– “¡¿Has dicho Tritek?!” – se sorprende Gohan.

Pino asiente.

– “Nappa y Vegeta habían atacado este lugar antes de poner rumbo a la Tierra…” – dice Gohan. – “Tardaron un año entero en llegar, y para nosotros han sido tan solo unas horas… ¡Esta nave es impresionante!”

– “La tecnología avanza rápido.” – dice el androide.

Los dos se quedan mirando fijamente el astro a través del cristal frontal de la nave.

– “Nadie ha salido a recibirnos…” – se une Krilín a la conversación.

– “¿Qué quieres decir?” – llega Mai.

– “Es un planeta de Freezer…” – dice el terrícola. – “Debería estar protegido por su ejército.”

– “A lo mejor no nos han detectado…” – sugiere la mujer.

– “Será mejor que no nos confiemos.” – dice Gohan.

El mestizo coloca su mano sobre el hombro de Pino.

– “¿Puedes aterrizar?” – pregunta el mestizo.

– “La tormenta parece peligrosa… pero podremos conseguirlo.” – dice Pino. – “Poneos los cinturones.”

Con todos preparados, la nave cruza la tormenta, sufriendo violentas sacudidas, pero finalmente logra salir de las nubes.

Nuestros amigos se topan con una metrópolis imperial frente a ellos, rodeada por una zona desértica en el centro de un frondoso bosque azulado.

– “Un mundo gobernado por Freezer…” – se pregunta Gohan, mientras una gota de sudor recorre su frente. 

De repente, una explosión llama la atención de todos.

– “¡¡Allí!!” – exclama Mai.

Una torre de humo se levanta en mitad de la ciudad.

Gohan no se fía.

– “Acércate con cautela, Pino.” – dice el mestizo. – “Tengo un mal presentimiento…”

DBSNL // Capítulo 190: Round 2

DBSNL // Capítulo 190: Round 2

“No tolero la traición…”

La nave de la patrulla, pilotada por Pino y con nuestros amigos a bordo, ya surca el espacio en busca de las esferas del dragón.

Un pitido no tarda en alertar a Gohan; es el radar fabricado por Turbo.

– “El radar indica algo.” – dice el mestizo. – “Tenemos una señal.”

– “Introduciré las coordenadas.” – dice Pino. – “Tenemos los mapas de la Patrulla Galáctica.”

– “Adelante.” – asiente Gohan.

Mientras tanto, en Dorakiya, Trunks, Hit y Reitan se enfrentan a Janemba.

Trunks y Reitan intentan acabar con él usando sus espadas, pero Janemba resulta ser inmune. Las espadas pasan a través de él como si fuera intocable.

Hit es el único capaz de golpear al monstruo, usando el salto temporal para adelantarse a sus habilidades transdimensionales.

– “Esto es frustrante…” – protesta Trunks.

Reitan y Trunks disparan a discreción, pero Janemba atraviesa todos los ataques y avanza hasta alcanzar al herajín, agarrándolo por cuello.

El mestizo salta sobre el enemigo, espada en alto. Janemba deja pasar la espada de Trunks a través de su cuerpo y luego propina una patada al hijo de Vegeta.

Hit carga contar Janemba por la espalda y lo golpea con una patada, haciéndolo retroceder.

Trunks se levanta frustrado.

– “Maldito…” – gruñe el mestizo. – “¡Acabaré contigo!”

El mestizo adelanta a Hit y se abalanza contra el enemigo, dispuesto a darle un puñetazo. Trunks activa el salto temporal para sorprender a Janemba, pero la técnica falla en el último momento y el mestizo atraviesa a Janemba con su puño.

– “¿Eh?” – se asusta Trunks.

Esta vez es distinto. Janemba ha atrapado a Trunks a medio camino a través de él. La sonrisa del demonio aterra a todos. 

El cuerpo de Janemba se torna gelatinoso y empieza a expandirse a lo largo de Trunks, que por mucho que pelee no logra liberarse.

– “¡AAAH!” – grita el mestizo.

– “¡TRUNKS!” – exclama Hit, preocupado por su compañero.

Reitan prepara su mejor ataque sin dudar.

– “¡¡PUES ACABARÉ CON LOS DOS!!” – exclama el herajín, que dispara.

El ataque se aproxima rápidamente a Janemba y a Trunks, pero en el último instante, el ataque es cortado en dos.

– “¿Qué?” – se sorprende Reitan.

– “Maldición…” – protesta Hit.

Un nuevo Janemba se presenta ante ellos, con forma humanoide y una larga cola. Ha absorbido a Trunks y lleva su espada en la mano.

– “Bastardo…” – dice Hit, entre dientes.

En el mundo de Zeno, Meerus está arrodillado entre Moro, sufriendo un tormento a manos del poder mental del brujo. Piccolo y Shiras escoltan al temible villano.

– “No tolero la traición…” – dice el brujo. – “Ni el espionaje, viejo amigo.”

El cuerpo de Meerus se retuerce y empieza a cambiar de forma, revelando a un dorobochi antes de ser lanzado al fondo de la sala y estampado contra la pared, cayendo al suelo inerte.

En un planeta remoto del universo, una sala de ordenadores tiene constancia de todo lo ocurrido.

Un pequeño ente negro y redondo con una esfera azul brillante en su interior, sin piernas, pero con dos pequeños brazos y dos antenas, reacciona a las computadoras.

– “¿Qué haremos ahora, doctor?” – pregunta el personaje.

– “Esperaremos…” – dice una voz atronadora. – “Las piezas ya están en movimiento…”

En la nave de la Patrulla Galáctica, nuestros amigos han puesto rumbo a su primera parada.

Krilín y Baicha se han sentado de rodillas en el suelo, el uno frente al otro, con los ojos cerrados. Tras un breve instante, el pequeño terrícola abre los ojos asustado y con la respiración agitada.

– “Tienes que concentrarte más…” – dice Krilín. – “Vas a tener que entrenar mucho si quieres pelear y ayudar a tus padres.”

El pequeño asiente y cierra los ojos de nuevo.

Gohan observa la escena y sonríe, recordando su viaje a Namek.

En Dorakiya, el nuevo Janemba sonríe. Hit y Reitan se preparan para luchar.

– “¿Qué haremos ahora, asesino?” – pregunta el herajín.

– “Solo espero que…” – dice Hit.

Pero en ese instante Janemba aparece frente a él y le atraviesa el abdomen con la espada de Trunks.

– “Bastardo…” – piensa Hit, que escupe sangre. – “El salto temporal…”

Reitan intenta ayudar al asesino, pero Janemba se revuelve y le propina una patada giratoria que lo lanza contra una roca cercana.

Janemba arranca su espada del cuerpo de Hit, que casi se desmaya por el dolor.

El asesino reúne todas sus fuerzas y propina un puñetazo al demonio, pero éste ni se inmuta.

– “Ji, ji, ji…” – ríe el diablo.

De repente, un látigo de energía se enrolla en el cuello de Janemba.

– “¿Eh?” – se pregunta Hit.

Con una fuerza extraordinaria, Janemba es arrastrrado por el cuello y lanzado contra una montaña lejana, estrellándose en ella.

– “¿Quién…?” – se pregunta el asesino.

Frente a él, una muchacha con ropajes metamor toma tierra.

– “¿Están ustedes bien?” – dice ella.

Una nave sobrevuela la zona y de ella salen Madas, Shula y Ub, que también descienden al lado de la chica.

– “No hay duda…” – murmura Ub, perturbado por la presencia que siente. – “Es Janemba…”

– “Nosotras nos encargaremos de él” – dice la fusión de Bra y Pan. – “Esta vez no fallaremos.”