DBSNL // Capítulo 308: Canibalismo

DBSNL // Capítulo 308: Canibalismo

“¡Es repugnante!”

En el campo de batalla, Piccolo, Pan, Bra, Baicha, Marron, Ikose, Granola y su banda pelean contra el ejército dorobochi.

– “¡Evitad sufrir heridas!” – advierte Piccolo, conocedor de las características de sus contrincantes. – “¡Pueden copiar las habilidades de su adversario probando su sangre!”

Marron patea a un dorobochi, pero otro se abalanza sobre ella por la espalda. La muchacha se da la vuelta rápidamente y lo corta por la mitad lanzándole un kienzan.

Ikose empuja a una docena de dorobochi con una Kiko-ho, pero pronto se abalanzan el doble sobre él.

Poco a poco logran reducirlo, pero Ikose activa la barrera protectora y los empuja a todos.

Ikose respira aliviado, pero se da cuenta de que ha sufrido un corte en el brazo.

Uno de sus enemigos sonríe y lame su zarpa ensangrentada… pero pronto escupe asqueado.

– “¡¿Qué es esto?!” – protesta el monstruo. – “¡Es repugnante!”

– “Je, je…” – sonríe Ikose. – “Conmigo no vais a tener suerte.”

Mientras tanto, Piccolo repele a un dorobochi de un puñetazo en el abdomen, pero este se torna amarillo como el de Botamo y lo encaja sin inmutarse.

– “¿Qué?” – se sorprende Piccolo.

El dorobochi alza su puño y éste se torna azulado y escamoso como el de Yuzun y se electrifica como el de Soshiru.

El dorobochi golpea a Piccolo y lo hace retroceder varios metros, aturdido ligeramente por el electroshock.

– “Maldita sea…” – protesta el namekiano. – “Ya tienen sus habilidades…”

El enemigo sonríe y lentamente alza la mano haciendo una pistola con los dedos.

– “¡¿EH?!” – se asusta Piccolo.

Un disparo como los de Granola atraviesa al namekiano.

– “¡PICCOLO!” – se alarma Pan.

Piccolo cae de espaldas al suelo con un agujero en el pecho.

– “Maldición…” – protesta el namekiano. – “He gastado demasiada energía en mi combate con Granola…”

Mirai Trunks observa de reojo lo sucedido.

– “¡PICCOLO!” – exclama el hijo de Vegeta.

– “No pierdas la concentración, Trunks.” – dice Onisen con la voz de Vegeta antes de golpearlo a traición y lanzarlo a varios metros de distancia.

El dorobochi camina hacia Piccolo cuando ve una mancha de sangre del namekiano en el suelo y se agacha para mancharse la mano.

– “Je, je…” – ríe mientras se prepara para lamerla.

En ese instante, Pan se abalanza sobre él y le propina una patada en la cara que lo lanza contra el suelo.

– “¡¿Estás bien?!” – pregunta ella, colocándose en guardia frente a su tío.

– “Sobreviviré.” – responde el namekiano mientras regenera su herida.

El dorobochi se levanta con la mandíbula rota, pero pasa su mano manchada por su lengua.

– “Demonios…” – refunfuña Pan.

La mandíbula del enemigo se regenera.

– “Tiene mi regeneración…” – frunce el ceño el namekiano.

El dorobochi sonríe.

De repente, varias docenas de enemigos se abalanzan sobre su compañero y comienzan a desmembrarlo y devorarlo.

– “¡¿Qué…?!” – tituba Pan, aterrada. – “¿Qué está pasando…?”

– “No…” – se alarma Piccolo. – “Esto es… es peligroso…”

– “¿Qué significa?” – pregunta Pan.

– “Están compartiendo su nueva habilidad…” – dice Piccolo asustado.

Varios dorobochi mutilados durante la batalla regeneran sus extremidades.

Mientras tanto, Reitan, Liquir, Turles, Ub y Dabra han aparecido en mitad de una frondosa jungla.

– “¿Dónde estamos?” – pregunta Ub.

– “Cuanta humedad…” – se queja Reitan.

Dibujado por Ipocrito

Turles mira a su alrededor.

– “Esto parece un terreno de caza.” – dice el saiyajín.

– “¿Y qué papel hacemos nosotros?” – se pregunta Liquir.

Dabra arruga la nariz e inhala dos veces.

– “No estamos solos.” – advierte el demonio.

Las orejas de Liquir reaccionan.

– “Tienes razón.” – asevera el kurama.

Algo se mueve entre la maleza.

El grupo variopinto de luchadores mira en la dirección del ruido, pero pronto se oye de nuevo en el lado opuesto.

– “¿Cuántos son?” – se pregunta Ub.

Reitan mira a su alrededor mientras desenfunda su espada, pero pronto se da cuenta de que alguien lo observa a lontananza desde la copa de un árbol.

– “Okure…” – murmura el herajín.

El guerrero sale volando hacia ella.

– “¡Reitan!” – se preocupa Liquir.

El kurama sale en persecución de su compañero, pero pronto es golpeado y derribado por una fuerza invisible.

De repente, Turles siente como algo le agarra la pierna y lo derriba, arrastrándolo al interior de la jungla.

Dabra y Ub se quedan solos.

– “Atento, muchacho.” – advierte el demonio. – “No bajes la guardia.”

Dibujado por Ipocrito

DBSNL // Capítulo 307: La nueva Perikard

DBSNL // Capítulo 307: La nueva Perikard

“A tu padre le trajo suerte.”

En la Corporación Cápsula, Goku Jr, aún adormilado, camina por los pasillos hasta llegar al salón, donde se encuentra con Bulma, Chichi, Videl y Satán, todos de pie frente a Gohan Jr y Punch, sentados en el sofá.

– “¿Qué está pasando?” – murmura un poco asustado Goku. – “¿Abuela?”

Videl corre a abrazar a Goku.

– “¿Estás bien?” – pregunta Videl.

– “¡Mira que huir de casa!” – protesta Chichi. – “¿Qué tenéis en la cabeza?”

– “Lo sabes muy bien…” – murmura Bulma.

– “Tsk…” – refunfuña Chichi. – “De tal palo…”

– “Supongo que es inevitable…” – suspira Videl.

Satán sonríe.

– “Tienen la sangre de grandes guerreros corriendo por sus venas…” – sonríe el Campeón, fanfarrón. – “¡Nada puede detenerlos!”

Punch y Gohan se ponen en pie. El primero lleva la ropa robada de Koros con la armadura de su padre. El hijo de Trunks y Cheelai lleva botas color ocre, pantalón verde, camiseta amarilla.

– “Ya han arreglado la nave.” – dice Punch.

– “La hemos estado reparando toda la noche.” – dice Oli, que entra en la sala acompañada por Hedo.

El pequeño científico está pendiente de su tablet con un auricular puesto.

Goku se emociona al darse cuenta de que podrán seguir su camino.

Chichi abraza al chico.

– “Eres la viva imagen de tu bisabuelo.” – sonríe ella, nostálgica.

La anciana le hace un gesto a Videl para que le traiga algo. Hay un objeto alargado envuelto apoyado en el sofá.

– “Te he traído esto para que te ayude y te traiga suerte.” – dice Chichi.

Chichi le entrega el regalo. Gohan lo abre emocionado.

– “¡OH!” – se queda boquiabierto al verlo.

– “Es el bastón mágico de tu bisabuelo Son Goku.” – sonríe Chichi. – “Cuídalo bien, ¿de acuerdo?”

Goku asiente, ilusionado.

– “Y aquí tienes esto.” – le dice Videl, entregándole un gi plegado. – “Póntelo” – le guiña un ojo.

Satán fuerza un carraspeo.

– “Yo también te he traído algo…” – anuncia, buscando algo en su gi.

El Campeón alza los brazos al cielo levantando su enorme cinturón.

– “¡MI CINTURÓN DE CAMPEÓN!” – exclama recordando los viejos tiempos.

Los presentes no saben muy bien como reaccionar.

Satán le entrega el regalo a Goku.

– “Llévalo contigo y todos sabrán que no eres alguien con quien deban meterse.” – explica. – “¡Eres el bisnieto de Mr. Satán!”

– “Gracias, abuelo…” – sonríe Goku, colocándose el cinturón sobre el hombro, cuya hebilla es más grande que su cabeza.

Bulma se acerca a Gohan Jr.

– “Yo también te he preparado un detallito.” – dice ella, entregándole algo.

Gohan agarra el paquete y es una chaqueta azul con el logotipo de la Corporación Cápsula.

– “A tu padre le trajo suerte.” – sonríe Bulma. – “Espero que a ti también.”

El chico se la pone, ilusionado.

– “Te queda muy bien.” – dice Bulma, recordando a ese joven muchacho de pelo morado que llegó por sorpresa hace tantísimos años para cambiar sus vidas.

Punch se siente un poco incómodo al sentir que no pertenece allí, y disimuladamente empieza a dirigirse a la nave.

– “¿A dónde crees que vas, muchacho?” – le interrumpe Bulma.

Punch se detiene, un poco avergonzado.

– “Yo solo…” – dice el hijo de Hit. – “Iba a preparar la nave…”

– “¿Crees que me he olvidado de ti?” – sonríe Bulma con picardía.

– “¿Eh?” – se sorprende Punch. – “Yo… no…”

Bulma le lanza un aparato y Punch lo caza al vuelo.

– “¿Qué es esto?” – se pregunta el chico. 

El artilugio es extraño para el muchacho. Un aparato parecido a un gran reloj de bolsillo con una pantalla verde cuadriculada y un único botón en la parte superior.

Punch aprieta el botón y suena un característico pitido.

– “¿Eh?” – se sorprende Punch. – “¿Un radar?”

Una señal parpadea en el borde de la pantalla.

– “Es la última posición conocida de los demás.” – dice Bulma. – “Seguidla y es posible que los encontréis.”

– “¿Les pusiste un rastreador?” – se sorprende Gohan.

– “No pensarías que los iba a dejar solos, ¿no?” – Bulma guiña un ojo. 

– “¡Eres increíble, abuela!” – exclama el chico.

– “Creía haberme asegurado de que nada pudiera detener esa señal… y aun así parece que falla.” – añade Bulma con expresión seria. – “Solo unas pocas interferencias logran llegar desde esta distancia.” – continúa. – “Tened mucho cuidado, chicos.”

La luz parpadea en el radar.

Mientras tanto, muy lejos de allí, Ikose y los demás retroceden mientras pelean contra los dorobochi, cuando el chico de repente se agarra la oreja por el lóbulo y la sacude como si intentara destaponarla.

– “¿Qué es este pitido?” – se pregunta el muchacho.

– “¿Estás bien?” – le pregunta Marron. 

– “Sí, no es nada.” – responde Ikose.

Mirai Trunks pelea con el líder de las criaturas de Raichi. El mestizo retrocede y apunta a su adversario con la mano, lanzando un Big Bang Attack, pero el dorobochi detiene el ataque cubriéndose con la palma de la mano, que se ha vuelto gigante en un instante y ha cubierto todo su cuerpo.

Trunks frunce el ceño. 

– “Así que es cierto…” – murmura Trunks.

El dorobochi sonríe.

Mirai Trunks lanza su espada, pero el enemigo la esquiva.

Trunks usa el salto temporal para aparecer detrás del dorobochi y agarrar su espada, intentando cortarlo por la mitad de un rápido y certero espadazo, pero el contrincante se agacha rápidamente y se levanta sorprendiendo a Trunks con un upper-cup en la barbilla.

El mestizo retrocede dando una voltereta hacia atrás y responde con un rápido “Burning Attack” del que el enemigo se protege de nuevo agrandando su mano.

– “No aprendes…” – refunfuña el monstruo.

Pero de repente, Trunks se encuentra sobre el dorobochi y lanza su espada hacia él… pero usa el salto temporal para crear varias copias e intentar sorprender a su adversario.

El dorobochi no parece preocupado, pero Trunks con un gesto de su mano las hace girar sobre sí mismas en distintos ejes, algunas como taladros y otras como discos cortantes.

– “Tsk…” – protesta el enemigo, preparándose para esquivarlas.

Trunks esboza una media sonrisa. El mestizo hace un gesto con su mano derecha, levanta los dedos índice y corazón extendidos.

De repente, el suelo bajo los pies del enemigo se resquebraja y se iluminan las grietas.

– “¡¿EH?!” – se sorprende el dorobochi.

El suelo estalla y empuja al dorobochi hacia la lluvia de espadas.

La explosión cubre el área de polvo y afeta a varios dorobochis de los alrededores.

Piccolo se sorprende al reconocer esa técnica.

– “La técnica de Nappa…” – dice el namekiano. – “¿Cómo…?”

Trunks desciende lentamente hasta posarse en el suelo.

– “He aprendido varias técnicas interesantes gracias al ojo de Whis.” – sonríe el mestizo.

– “¿Cómo lo has hecho desde el cielo?” – pregunta Piccolo.

– “Ha sido gracias al salto temporal.” – dice Trunks. – “El ataque estaba preparado, pero detenido en el tiempo.”

– “Eres impresionante, Trunks.” – sonríe el namekiano. – “Se nota que has tenido buenos maestros.”

Trunks lo mira de reojo y sonríe cómplice.

– “Los mejores.” – responde el mestizo.

Pero de repente, Piccolo siente de nuevo la presencia del enemigo.

– “¡TRUNKS!” – advierte el namekiano, dándose la vuelta.

– “Lo sé…” – responde el hijo de Vegeta.

Poco a poco, pequeñas porciones cuadriculadas del enemigo lo recomponen.

– “Ahora no tengo dudas.” – dice Trunks, dándose la vuelta.

Su adversario termina de recomponerse pieza a pieza.

– “Te han mejorado tanto que casi no te reconozco… Onisen.” – dice Trunks.

En la Tierra, Goku se ha puesto el nuevo gi; pantalón rojo y parte superior celeste, con cinturón blanco. Gohan y Punch le acompañan escaleras arriba de la Perikard, que ha sido reconstruida y modificada, con muchos aspectos que recuerdan a la nave de la Time Patrol. 

Dibujado por Ipocrito

El erizo espera de brazos cruzados en la puerta.

– “¿Estáis listos?” – pregunta Ogilvie.

Gohan sonríe emocionado.

– “¿Vienes con nosotros?” – pregunta el muchacho.

– “Eso parece.” – suspira el erizo. – “Haré un último favor a la Patrulla Galáctica.”

– “¡Genial!” – dice Goku.

– “¿Pero no creéis que necesitaremos más efectivos?” – pregunta Ogilvie.

El doctor Hedo da un paso al frente.

– “¿Puedo sugerir a alguien?” – pregunta.

Los chicos se preparan para marchar. Se han sentado en sus puestos y los motores se encienden. Punch teclea en la mesa de comandos.

– “Lo recogeremos por el camino.” – dice el hijo de Hit.

La compuerta se cierra, revelando la palabra “Hope!!” escrita en ella.

Bulma, Videl, Chichi, Satán, Oli y Hedo observan como la nave se eleva sobre la Capital del Oeste y pronto desaparece en el cielo azul.

En el espacio, un astronauta intenta reparar un satélite que gira descontrolado.

– “¡He perdido el control!” – anuncia el astronauta, agarrándose fuerte. – “¡AYUDA!”

Frente al satélite, un transbordador espacial monitoriza la misión.

– “¡Tenemos que ayudarle!” – la piloto se preocupa por su compañero. – “¡No aguantará mucho más!”

De repente, algo pasa volando cerca de la ventanilla.

En ese instante, el satélite se rompe, un panel solar se desprende y el astronauta sale despedido.

– “¡¡AAAAAH!!” – grita aterrado.

Pero alguien lo agarra al vuelo. Un héroe de capa azul lo agarra de la mochila.

– “¿Eh?” – mira a su salvador.

Gamma 2 lleva al astronauta hasta la compuerta del transbordador. 

– “¿Se encuentra bien?” – pregunta el héroe.

– “Sí…” – dice el astronauta, aún en shock.  – “Gr… gracias…”

Gamma 2 sale volando hacia el satélite roto, que sigue girando descontrolado, y se interpone en su trayectoria para detenerlo. El héroe lo sujeta con fuerza y lentamente detiene el giro del aparato.

Después, en un abrir y cerrar de ojos recoge todas las piezas desperdigadas por la zona y reconstruye el panel solar con su visión láser. 

– “Todo listo.” – anuncia Gamma 2.

– “Lo ha arreglado…” – murmura la piloto. 

– “¿Cómo dice?” – preguntan por radio desde la base.

– “¡Ese tipo lo ha arreglado! ¡Y estamos todos bien!” – anuncia la piloto.

En la base de operaciones, todos celebran.

Hedo, que seguía la misión desde su tablet, sonríe orgulloso de su hijo.

Gamma 2 se acerca a la ventanilla y se despide de los astronautas con una sonrisa.

Pero antes de marcharse, se da cuenta de que otra nave se está acercando al lugar de los hechos.

– “¿Eh?” – se sorprende Gamma 2.

En la escotilla puede ver a Goku Jr saludándole ilusionado.

DBSNL // Capítulo 306: Recolectores

DBSNL // Capítulo 306: Recolectores

“Ese demonio no deja nada al azar.”

Mirai Trunks y los demás siguen caminando.

– “Esto no parece tener fin, Trunks.” – dice Bra.

– “No lo entiendo…” – murmura el mestizo. – “Mi ojo no capta ninguna ilusión…”

– “Si nuestro combate ha terminado, ¿por qué seguimos aquí?” – pregunta Pan.

– “Puede que Shido no esté muy contento con el resultado…” – dice Baicha con cierta chulería.

– “Ese demonio no deja nada al azar.” – interviene Granola. – “Puede que nuestra tregua no sea su plan inicial, pero sin duda entra dentro de sus posibilidades.”

– “¿Tan calculador es?” – se sorprende Pan.

– “Tiene una mente científica…” – dice Bra.

De repente, Piccolo se detiene.

– “¿Qué ocurre, Piccolo?” – pregunta Pan.

– “Oigo algo…” – advierte el namekiano. – “Alguien se acerca.”

– “No siento ninguna presencia…” – dice Bra.

Mirai Trunks empuña su espada, alertando a todos.

– “Vamos a tener que pelear.” – advierte el mestizo.

Una polvareda se alza en el horizonte.

Mientras tanto, en Goten, Trunks, Avo y Cado se recuperan del combate.

– “¿Cómo lo habéis hecho?” – pregunta Avo.

– “Nos habéis salvado…” – dice Cado.

– “Aprendemos rápido.” – le guiña un ojo Goten.

– “Nos alegramos…” – sonríe Avo.

– “Ese Shido…” – refunfuña Trunks. – “Usar a Hildegarn de esta forma…”

– “Al menos hemos acabado con él, esta vez.” – dice Goten.

Avo y Cado agachan la cabeza, asustados.

– “Veréis…” – dice Cado.

– “En realidad…” – dice Avo.

– “¿Qué ocurre?” – pregunta Trunks.

– “Eso no es del todo cierto…” – revela Cado.

– “¿Qué queréis decir?” – duda Goten.

– “No somos los únicos.” – revela Avo.

– “¡¿CÓMO?!” – exclama los muchachos al unísono.

El resto de participantes escuchan a Shido, que revela la próxima prueba.

– “Busco a cinco voluntarios.” – anuncia el demonio.

Nuestros amigos se miran entre sí.

– “¿Qué hacemos?” – pregunta Gohan.

– “Me toca.” – dice Turles. – “Me estoy aburriendo.”

– “Está bien.” – asiente Reitan. – “Te acompañaré.”

– “Yo también iré.” – dice Liquir.

Reitan y Liquir comparten una sonrisa cómplice.

– “¿No te unes, Cooler?” – pregunta Liquir.

– “Podría…” – sonríe el tirano. – “Pero prefiero mantener un ojo encima de mi hermano.”

– “Jujuju…” – ríe Freezer. – “Creo que nuestro enemigo es lo suficientemente interesante para acaparar el foco…”

– “Yo iré.” – interrumpe Dabra.

Shido sonríe.

– “Falta uno…” – recuerda.

Ub da un paso al frente.

– “Yo seré el quinto.” – dice el terrícola.

Gohan se sorprende.

– “¿Estás seguro?” – dice el mestizo.

– “Sí.” – dice Ub. – “Ya quedan pocos guerreros…”

Ub observa a su alrededor. Gohan, Vegeta, Cell, Freezer y Cooler son los únicos que quedan. 

Shido teclea al aire.

– “Pues está decidido.” – anuncia. 

Mientras tanto, un ejército de dorobochi ha rodeado Mirai Trunks y los demás. La banda de Granola y nuestros amigos luchan contra un centenar de enemigos.

Piccolo alarga sus brazos ya garra a dos dorobochi por el cuello y los estampa de cabeza, el uno contra el otro. Granola dispara a discreción, atravesando a sus objetivos. Mirai Trunks usa su espada para cercenar a todo el que se acerca. Pan usa el espejismo para evadir a un grupo de enemigos a los que Bra sorprende por la espalda. Ikose usa el Kikoho para lanzar por los aires a grandes grupos de enemigos. Marron usa los kienzan como cuchillas. Baicha repele a sus enemigos con los Colmillos de Lobo. Hermila ha lanzado sus esferas y las usa para rebotar disparos y masacrar enemigos. Botamo carga entre la multitud. Shansua emana una nube de vapor candente. Soshiru avanza entre enemigos electrocutándolos. Yuzun agarra a un dorobochi y le muerde el cuello.

Piccolo, Granola, Trunks, Pan, Bra e Ikose logran mantener a raya a los enemigos, pero los demás empiezan ceder ante la ingente cantidad. Piccolo es el primero en darse cuenta.

– “¡Trunks, no aguantaremos!” – advierte el namekiano.

Mirai Trunks lanza su espada dando vueltas sobre sí misma, masacrando a los dorobochi que encuentra a su paso y creando un perímetro alrededor del grupo de los luchadores. 

– “¡Será mejor que retrocedamos!” – avisa el mestizo.

Pero de repente y para sorpresa de todos, la turba se calma y deja un segundo de respiro a nuestros amigos. 

Entre los enemigos, solo un individuo sigue avanzando hasta colocarse frente a los demás.

Mirai Trunks reclama su arma.

– “Tú…” – refunfuña el discípulo de Whis. – “Otra vez…”

El dorobochi superior se presenta frente a nuestros amigos.

En el mundo de juguete, Goten y Trunks siguen boquiabiertos ante la revelación de Avo y Cado.

– “Shido está usando a Hildegarn para potenciar a sus luchadores.” – dice Avo.

– “Es terrible…” – murmura Goten.

– “El poder del Makai…” – dice Trunks.

– “Y no solo eso…” – añade Cado. – “Está usando las propiedades del monstruo…”

– “¿Sus propiedades?” – se alarma Goten. – “¿Para qué?”

– “No lo sé…” – dice Avo.

En un laboratorio de ubicación desconocida, el holograma de Raichi observa flotando con las piernas cruzadas frente a un gran ventanal por el que entra una intensa luz.

El verdadero Shido se une a él y ambos observan la misteriosa fuente de luz, ambos satisfechos con el curso de su prueba.

DBSNL // Capítulo 305: Noche de descanso

DBSNL // Capítulo 305: Noche de descanso

“Mi hijo me ha hablado de ti.”

En la Corporación Cápsula, Bulma le ha dado la habitación de Trunks a Punch, que está tumbado mirando fijamente al techo, sin poder dormir. Goku Jr duerme en la habitación de Bra. Gohan Jr duerme en la de su padre; en la estantería hay una fotografía sacada en la boda de Gohan y Videl, en la que Mirai Trunks posa con el novio, los dos sonriendo alegremente, y al lado hay otra fotografía de Bulma sosteniendo al propio Gohan Jr. 

En el campo de batalla, Cado abre los ojos. Aturdido y confuso, se incorpora y mira a su alrededor. Su hermano Avo está sentado a su lado, sujetándose la cabeza con ambas manos. Frente a ellos, Goten y Trunks, de pie y sonrientes; contentos de que todo haya salido bien.

Gohan y Vegeta parecen orgullosos de que los muchachos hayan logrado salvar a los nahuatl. 

– “Je…” – sonríe Vegeta.

Shido no pierde su mueca amable.

– “¿He perdido?” – se hace el sorprendido. – “Vaya…” – suspira.

Gohan lo mira con recelo.

Mientras tanto, en la arena de combate donde tuvo lugar el enfrentamiento de nuestros amigos con la banda de Granola, Mirai Trunks y los demás caminan por una zona rocosa cercana a la metrópolis.

– “¿A dónde vamos?” – pregunta Bra.

– “Tiene que haber una salida…” – dice Pan.

– “Estamos todos agotados…” – suspira Soshiru.

– “¿No podemos descansar?” – se queja Botamo.

– “No seáis quejicas…” – responde Ikose.

– “Para ti es fácil…” – replica Baicha.

– “No empecéis a discutir…” – dice Marron.

Piccolo suspira.

– “Hay que seguir.” – dice el namekiano.

Piccolo se acerca a Trunks, que va en cabeza.

– “¿Crees que hay una forma de salir de aquí?” – pregunta el namekiano. – “Puede que si encontramos el límite… Podamos forzar una grieta como la que usé yo.”

– “Entiendo…” – murmura Piccolo.

Shido sonríe mientras las pantallas se desactivan.

– “¿No vas a traer a Goten y Trunks de vuelta?” – pregunta Gohan.

– “No os preocupéis.” – responde Shido. – “Os encontraréis en la siguiente fase.”

– “¿Otra fase?” – frunce el ceño Reitan.

Dabra da un paso al frente.

– “Shido…” – murmura el diablo. – “No sabía que la curiosidad de un demonio podía llegar tan lejos.”

– “¿Crees que eso es lo que me mueve?” – sonríe Shido. – “Creo que si soy un demonio por ese pecado.”

– “Hmm…” – gruñe Dabra. 

– “Puede que los Dioses consideren la curiosidad de un mortal como un defecto, pero yo la considero su mayor virtud.” – sonríe Shido con cierto orgullo.

– “Hablas como Moro.” – refunfuña Vegeta.

– “Vamos, Vegeta…” – replica Shido. – “Los saiyajín deberíais entenderme mejor que nadie.” – sonríe. – “¿No es eso a lo que has dedicado tu vida? ¿A superar tus límites? ¿A preguntarte qué hay más allá?”

– “Si tu forma de pensar se parece tanto a la de Moro, ¿por qué lo traicionaste?” – pregunta Dabra.

– “¿Traición, decís?” – responde Shido. – “La búsqueda de la verdad no es su monopolio.”

Shido reactiva las pantallas holográficas.

En la Corporación Cápsula, Punch camina a oscuras por los pasillos.

– “¿A dónde vas?” – le sorprende Bulma, vestida con su bata de laboratorio.

– “Eh…” – se excusa Punch. – “Solo salía a tomar el aire…”

Bulma enciende la luz del corredor. Punch va completamente vestido con su armadura y su abrigo.

– “Claro…” – dice Bulma. – “Pues te acompaño.” – sonríe.

Los dos salen al balcón. Ella se enciende un cigarrillo.

– “No sé cuántas veces habré dejado de fumar…” – suspira. – “Pero la Tierra siempre está a punto de ser destruida… Cuando no es por un ataque extraterrestre, es por un androide que viene del futuro o por el despertar de un mago milenario o de un Dios dormido…” – da una calada y saca el humo. – “El estrés…”

Punch no dice nada, solo mira las estrellas.

– “Mi hijo me ha hablado de ti.” – dice Bulma, sorprendiendo al hijo de Hit. – “Dice que eres un joven muy talentoso.”

– “Supongo que lo heredé de mi padre.” – dice Punch, con cierta timidez.

– “También me ha hablado de él.” – añade Bulma. – “Creo que ambos cargaban con un peso que pocos entenderíamos… por eso se entendían.”

– “¿Un peso?” – pregunta Punch.

– “Sacrificarlo todo para que los demás tengan una segunda oportunidad.” – dice Bulma.

Punch aprieta los puños con rabia y tristeza.

– “No te pediré que no te marches.” – dice Bulma. – “Si algo he aprendido con los hombres de esta familia es que son todos unos cabezotas… y tú eres como de la familia.” – sonríe, sorprendiendo a Punch. – “Pero permíteme darte un consejo.”

Punch asiente.

– “No intentes hacerlo solo.” – sonríe Bulma. – “Estás rodeado de gente que quiere ayudarte.”

– “No quiero poner a nadie en peligro…” – dice Punch.

– “Esos dos pequeñajos te ven como un hermano mayor, sobre todo Gohan.” – dice Bulma. – “Si te marchas, nadie los detendrá. Saldrán en tu búsqueda y se meterán en líos. ¿No es mejor que estés a su lado para protegerlos?”

Punch suspira, recapacitando.

– “Aprovecha la noche para descansar.” – Bulma le pone la mano en el hombro.

– “Es un buen consejo.” – interviene Ogilvie.

La voz sobresalta a Bulma.

– “¡AAAAH!” – se asusta ella.

Bulma mira a su alrededor, aún con el corazón en la boca. Finalmente se da cuenta de que el erizo está de pie en mitad del jardín.

– “¡¿ES QUE QUIERES MATARME?!” – exclama Bulma.

– “Lo siento, es que yo suelo dormir de día.” – se disculpa con una reverencia.

A Punch se le escapa una media sonrisa.