DBSNL // Capítulo 317: Estrella artificial

DBSNL // Capítulo 317: Estrella artificial

“¿Por qué se hace el héroe?”

En las pantallas se muestra a Freezer masacrando a los Golden ante la sorpresa de Cooler.

– “¿Qué está haciendo?” – se pregunta Gohan. – “Solo está dándoles energía…”

Freezer usa una docena de kienzan que giran a su alrededor para cortar a todo clon que se abalanza sobre él, y aniquilando con su “Rayo Mortal” a los que logran atravesar la tormenta de sierras.

Cooler intenta pelear, pero con miedo a que los Golden se sigan multiplicando, se limita a propinarles golpes sin fragmentarlos, lo que resulta poco práctico. Los enemigos generados por Freezer, resistentes, se acumulan a su alrededor.

– “¡Hermano!” – exclama Cooler. – “¡Ya basta!”

– “¡Eres un estirado, Cooler!” – protesta Freezer. – “¡DIVIÉRTETE!”

Una montaña de Golden se acumula sobre Cooler, que poco a poco se ve enterrado bajo los enemigos que le apalean.

– “Ju, ju, ju…” – ríe Freezer.

De repente, un estallido de ki morado. Un gigantesco Cooler, transformado con el poder del fruto, renace. Muchos Golden son repelidos por la explosión de ki. 

Cooler agarra a un clon por la cabeza y lo estrella contra el suelo mientras con su cola ensarta a otro y lo lanza contra los demás. 

Un Golden se abalanza sobre él, pero Cooler lo corta por la mitad con la aleta ósea de su antebrazo.

– “¡¡ESO ES!!” – celebra Freezer. – “¡Sabía que ocultabas tu verdadero poder!”

Cooler clava su mirada airada en su hermano, con su rostro semioculto bajo una máscara de hueso.

– “Sé que no eres idiota…” – murmura el demonio del frío. – “Así que asumiré que tramas algo…”

– “Ju, ju, ju…” – ríe de nuevo el tirano.

Gohan y Vegeta se quedan sombrados ante el poder de Cooler.

– “¿Qué es esa transformación?” – se pregunta Vegeta.

– “Su poder es devastador…” – piensa Gohan.

Cell sonríe, reconociendo a Cooler con un orgullo casi fraternal.

Mientras tanto, la Perikard sigue su camino.

– “¡Estamos cerca!” – anuncia Punch, a los mandos.

– “No veo nada…” – dice Ogilvie, mirando a la nada del espacio.

Gamma 2, Gohan y Goku se acercan a la cabina. Todos observan por la ventana frontal.

– “Una estrella…” – dice Goku.

– “Su brillo parece extraño.” – añade Gohan.

Un astro candente emite un peculiar brillo parpadeante, emitiendo pulsos de luz.

– “¿Nos acercamos?” – pregunta Goku.

– “Podría ser peligroso.” – dice Gamma 2. – “Echaré un vistazo.”

Gamma 2, aprovechando su condición de androide, sale al exterior de la nave.

El robot de Hedo vuela hacia la estrella, pero éste emite un nuevo pulso de luz que choca contra Gamma como si de una barrera de energía se tratara, empujándolo.

Gamma 2 sale volando, girando sin control hacia el espacio profundo.

Ogilvie crea dos portales rápidamente, uno para atrapar a Gamma y otro para que salga frente a la nave, haciendo que se estrelle contra el aparato y así se detenga, abollando el casco.

– “¿Estás bien?” – pregunta Punch por radio.

Gamma 2, aturdido, levanta el pulgar.

– “Es una especie de pulso electromagnético.” – explica el robot, usando su garganta hablar como si fuera una radio. – “No vamos poder atravesarlo.”

Gohan se cruza de brazos, pensativo.

Mientras tanto, una alarma alerta a Shido y Raichi en su laboratorio.

– “¿Qué ha sido eso?” – se pregunta el demonio.

– “Posible incursión en el sector 42.” – anuncia Ahms.

– “¿De quién se trata?” – pregunta Raichi.

Automáticamente, la imagen se muestra en una pantalla holográfica: la Perikard.

Los chicos han estado debatiendo una solución propuesta por Gohan.

– “Parece lógico…” – murmura Goku.

– “Creo que…” – dice Gohan. – “Podría funcionar.”

– “Es peligroso…” – murmura Punch.

Pero las alarmas saltan en la Perikard.

– “¿Qué pasa?” – pregunta Goku.

– “Alguien se acerca.” – dice Ogilvie.

Punch puede ver como aparecen en el radar de la nave una multitud de puntos rojos.

El hijo de Hit mira por la ventana en la dirección que indican los aparatos y puede identificar un escuadrón de robots a contraluz que parece provenir de la estrella.

– “¡¡NOS ATACAN!!” – anuncia Punch.

La incertidumbre de nuestros amigos les deja inmóviles. Goku y Gohan se miran desconcertados.

– “No podemos luchar en el espacio…” – refunfuña Gohan.

– “Usaremos la nave.” – dice Punch, activando los cañones.

Gamma 2, aún en el exterior, mira a los enemigos. 

El aspecto de los robots es alienígena y feroz. Sus cuerpos naranjas están reforzados con una armadura metálica. Los ojos amarillos y su boca abierta fija les otorgan un rostro espeluznante.

Gamma 2 vuela lentamente hacia ellos, en silencio, colocándose frente a la Perikard.

Por el rabillo del ojo, Ogilvie se da cuenta.

– “¿Qué hace?” – se pregunta el erizo.

– “¡Gamma!” – exclama Punch por radio. – “¡Regresa a la nave!”

Goku se mete entre los asientos de Punch y Ogilvie para llegar al panel de mando.

– “¡¡GAMMA 2!!” – exclama, preocupado.

El androide sigue con la mirada puesta en sus enemigos. La luz lo baña. Su silueta es lo único que pueden ver nuestros amigos a contraluz.

– “Preparaos para llevar a cabo el plan.” – dice Gamma 2.

Todos se quedan en silencio un instante.

– “Gamma 2…” – murmura Goku, con lágrimas en los ojos.

Punch desactiva las armas y redistribuye toda la energía a los propulsores.

Ogilvie extiende su mano hacia delante.

Gamma se da cuenta y sonríe. El androide se acaricia el pañuelo rojo deshilachado que lleva atado en su brazo izquierdo, donde antes llevaba el símbolo de la Red Ribbon.

Gohan se sorprende ante la temeraria decisión del androide.

– “¿Por qué se hace el héroe?” – se pregunta el chico.

Goku se fija en la silueta de Gamma 2.

– “Porque lo es.” – sonríe con nostalgia y cierto orgullo.

Gamma 2 sonríe y levanta el pulgar.

Sin mediar palabra, el androide carga hacia los enemigos con los brazos hacia delante.

– “¡VAMOS!” – exclama Punch, accionando los motores.

La nave sale disparada siguiendo a Gamma 2.

El androide pronto choca contra el primer robot, golpeándolo con los puños en el abdomen y lanzándolo a través de los demás, remitiéndolo hacia la estrella de la que provienen.

Los demás enemigos pronto se abalanzan sobre Gamma 2, pero éste desenfunda y como si de un vaquero se tratara, desde la cadera, dispara a cinco adversarios.

La Perikard pasa volando cerca de nuestro heroico amigo y sigue su camino hacia la estrella.

El astro emite un pulso.

– “¡AHÍ VIENE!” – anuncia Gohan.

Ogilvie crea dos anillos frente a ellos. Uno a pocos metros y otro a unos pocos quilómetros.

La nave atraviesa el primer portal y reaparece en el segundo, evitando así el pulso electromagnético.

– “¡HA FUNCIONADO!” – celebra Gohan.


La estrella emite otro.

– “¡NO HEMOS TERMINADO!” – advierte Punch.

Ogilvie repite la acción y así evitan de nuevo el impacto.

Gamma 2 observa de reojo el éxito de sus amigos.

Pero para el horror de todos, la estrella emite varios pulsos seguidos.

– “¡¿QUÉ HACEMOS?!” – se pregunta Gohan, alarmado.

Ogilvie se concentra y construye frente a ellos un túnel formado por varias docenas de anillos.

Punch mira con sorpresa a su acompañante, que parece luchar por mantenerse consciente ante tal esfuerzo.

– “¡Concéntrate!” – advierte el erizo al hijo de Hit.

La nave se topa con el primer pulso y empiezan los saltos. La nave se transporta de un anillo a otro intentando evadir el impacto electromagnético.

Mientras tanto, Gamma 2 abate a otro robot de un disparo en la cabeza.

En ese instante, otros dos robots le apuntan con su antebrazo, revelando ametralladoras de ki de cuatro cañones.

Gamma 2 vuela para evadir los disparos, pero alguno pasa tan cerca de él que le perfora la capa.

Un tercer robot le apunta y su ametralladora se transforma en un cañón de ki que emite un disparo azulado que sorprende a nuestro amigo.

Gamma 2 se cubre y recibe el impacto directo.

Mientras tanto, la nave sigue su curso entre anillos.

– “¡UN POCO MÁS!” – exclama Punch.

Pero las fuerzas de Ogilvie empiezan a flojear. Sus ojos se cierran y el último anillo empieza a cerrarse rápidamente.

– “¡CUIDADO!” – advierte Gohan.

Punch agarra con fuerza los mandos.

De repente, el anillo parece que deja de cerrarse. Todo se detiene durante un instante alrededor de la Perikard. Los robots que disparaban a Gamma 2 no se mueven, las balas están detenidas en el espacio. Goku y Gohan miran por la ventanilla con sorpresa mientras la nave cruza el anillo.

Pero todo retorna a la normalidad de repente. La nave aparece sobrevolando una superficie rocosa desértica y oscura. Punch tira de los comandos de la nave con fuerza intentando aterrizar de emergencia, impactando sobre la superficie.

En el espacio, Gamma 2, con su ropa parcialmente rota tras recibir el ataque enemigo, sonríe al darse cuenta que la Perikard ha logrado su objetivo, pues ha desaparecido.

Los enemigos le rodean, apuntándole con sus ametralladoras, pero Gamma 2 no parece preocupado. El androide suelta su pistola, que queda suspendida en el espacio, y levanta las manos.

En el silencio absoluto, los robots disparan.

DBSNL // Capítulo 316: Batalla en el hielo

DBSNL // Capítulo 316: Batalla en el hielo

“¿Y tú eres un clon mío?”

En el páramo helado, Golden, la criatura de Raichi creada a partir del material genético extraído del trozo de cola que Freezer perdió en Namek, se presenta frente a los demonios del frío.

– “Hola, padre.” – saluda el metálico enemigo.

– “Ju, ju, ju…” – ríe Freezer. – “Qué divertido…”

Cooler lo mira con desdén.

– “Sí que se parece a ti, hermanito…” – dice el hijo mayor de Cold.

– “¿Tú crees?” – dice Freezer. – “Demasiado dorado… Muy poco sutil.”

– “Ya es lo que te falta…” – suspira Cooler. – “Siempre has sido demasiado presumido.”

Golden, posado sobre sobre una columna de hielo, sintiéndose ignorado, aprieta su pie de tres dedos hasta que el hielo estalla, llamando la atención de los hermanos.

En un abrir y cerrar de ojos, Golden se abalanza sobre Cooler con el pie por delante, y el aprendiz de Hakaishin se defiende con ambos brazos frente al pecho, siendo empujado sobre la resbaladiza superficie helada.

Golden, ahora frente a Freezer, intenta propinarle un puñetazo, pero el demonio del frío se inclina hacia atrás, evitando el golpe.

La cola de Freezer se enreda en el pie de Golden y tira de él, lanzándolo sobre el hielo, deslizándose con la espalda, a varios metros de distancia. 

Golden se revuelve y sigue deslizándose varios metros mientras proyecta un rayo de ki con sus ojos que Freezer detiene con el mismo ataque.

Mientras tanto, Cooler cae sobre Golden con los pies por delante, hundiéndolo en el hielo que estalla bajo sus pies, cayendo a un océano helado.

Cooler retrocede para colocarse junto a su hermano. 

– “Has disfrutado atizándolo, ¿verdad?” – refunfuña Freezer, cruzándose de brazos.

– “Je…” – sonríe Cooler.

De repente, el hielo se resquebraja bajo sus pies. Un brillo anaranjado puede verse bajo los metros de hielo, que se cuela con más intensidad a través de las grietas.

El hielo empieza a abombarse, empujado por la ebullición del agua sobre el que se encuentra, y rápidamente se derrite.

Los demonios se elevan rápidamente.

Una inesperada “Supernova” surge del agua.

– “Tsk…” – protesta el tirano.

Cooler y Freezer apuntan con sus manos al ataque enemigo y lanzan un poderoso rayo de energía conjunto que empuja la supernova de nuevo hacia el mar.

La bola de fuego pronto retorna al mar, hundiéndose hasta que estalla repentinamente, creando una ola de destrucción que derrite todo el hielo que encuentra a su paso a varios cientos de kilómetros a la redonda.

Los hermanos sobrevuelan la zona mientras el agua vuelve a la calma.

De repente, seis demonios del frio dorados surgen del agua y vuelan hasta ellos, rodeándolos.

– “Vaya…” – murmura Cooler.

Los seis clones de metal se abalanzan sobre ellos. Dos atacan a Freezer y dos a Cooler.

Los demonios intercambian puñetazos, patadas y coletazos a gran velocidad.

Cooler retrocede ante los tres adversarios y se ve sorprendido cuando dos le agarran de los brazos y el tercero le propina un fuerte puñetazo en el abdomen.

– “¡GHAAH!” – se queja Cooler.

Pero el demonio contraataca con su rayo láser ocular con el que hace retroceder a su adversario.

Con su cola enrolla el cuello de uno de los clones que lo sujetaba y logra que éste lo suelte, contraatacando con un codazo en el abdomen del clon.

Luego agarra el rostro del tercero y lo aparta para contraatacar con un fuerte puñetazo que lo lanza contra el mar.

Mientras tanto, Freezer parece llevar mejor su combate.

El demonio del frío sigue con los brazos cruzados, defendiéndose con las piernas y la cola.

– “¿Y tú eres un clon mío?” – se mofa el demonio del frío. – “Tiene que ser una broma de mal gusto…” – se pone serio.

Freezer se revuelve sobre sí mismo y propina una fuerte patada giratoria que a uno de los clones, arrancándole la cabeza.

Luego apunta a otro con su mano derecha y éste queda atrapado en una cárcel de energía esférica que Freezer lanza contra el tercer clon, empujando a ambos hacia el agua, donde caen y estallan creando una gran erupción de agua.

Cooler se sorprende al ver el poder de su hermano.

– “Impresionante…” – piensa Coole. – “¿A qué clase de entrenamiento se ha sometido?”

Los tres clones se abalanzan de nuevo contra Cooler, obligándolo a ponerse en guardia, pero un kienzan de Freezer rodea a su hermano, cortando por la mitad a los tres en una sola pasada.

Las partes se precipitan al mar.

Freezer se cruza de nuevo de brazos.

– “Pensé que un aprendiz de Hakaishin estaría más preparado…” – se mofa el tirano.

Pero los clones no tardan en regresar, y esta vez son doce los que rodean a la pareja.

– “Atacaremos juntos.” – dice Cooler. – “Su regeneración…”

Freezer sonríe.

– “Ju, ju, ju.” – ríe el tirano, interrumpiendo a su hermano. – “Es mejor que me los dejes a mí.”

– “¿Eh?” – se sorprende Cooler.

Freezer extiende su mano hacia dos de los clones y con un empujón de ki invisible los lanza hacia el horizonte.

Los demás se abalanzan sobre los hermanos.

Cooler se pone en guardia.

Freezer, sin perder su sonrisa prepotente apunta a uno de ellos con su dedo índice, que se ilumina de color fucsia antes de emitir un rayo mortal que atraviesa a su contrincante.

El rayo de luz pronto da la vuelta y atraviesa a otro clon, y después a otro, y a otro, hasta que acaba por coserlos a todos con un hilo de ki fucsia que acaba desvaneciéndose después de atravesar a los diez múltiples veces, desmembrando a varios durante el proceso.

Los diez Golden caen al mar de nuevo.

– “¡Basta!” – exclama Cooler. – “¡¿Aún no lo entiendes?!”

– “¿Qué sucede?” – pregunta Freezer.

– “¡Su regeneración es como la de M2!” – exclama Cooler. – “¡Están hechos con la misma tecnología!”

– “¿Crees que no lo sé?” – sonríe Freezer. – “He tenido mis propios encontronazos con esa cosa.”

– “¿Qué?” – se sorprende Cooler. – “¿Qué pretendes?”

Freezer sonríe.

– “Divertirme.” – responde el tirano.

Cooler se sorprende ante las palabras de su hermano.

– “¿Te has vuelto loco?” – murmura el hijo mayor de Cold.

Más de treinta Golden salen del mar y vuelan hacia la desavenida pareja.

Freezer vuela a su encuentro.

– “¡JAJAJA!” – ríe el tirano. 

El tirano se envuelve en una esfera de energía y atropella a varios en su camino hasta frenar frente a uno de ellos.

Freezer desvanece su esfera de energía y toca la frente del enemigo con su dedo índice, que se ilumina de color fucsia al hacer contacto.

– “Ju, ju, ju…” – ríe de nuevo el tirano.

La cabeza de Golden estalla repentinamente.

Cinco enemigos se abalanzan sobre Freezer por la espalda, pero el tirano se revuelve y con gracilidad los toca con su dedo índice, haciendo que estallen unos pocos segundos después del contacto.  

Pero los Golden pronto empiezan a regenerarse. Nuevos clones nacen de las partes cercenadas.

Cooler ya pelea con unos cuantos Golden mientras mira de reojo a su hermano.

– “¡Va a hacer que nos maten!” – se preocupa el demonio del frío.

ESPECIAL DBSNL /// Red World // Universos 1 y 2 / Parte V: Siete años

Red World / Parte V: Siete años

“¿Quiere un acto de fe?”

La Tierra se hace eco de la victoria del Ejército de la Red Ribbon en la prensa y en las noticias:

– “¡LA RED RIBBON SALVA EL MUNDO!” – anuncia un periódico. – “¡LA PAZ ES ROJA!” – dice otro. – “¡RED, NUESTRO COMANDANTE!” – trae un tercero.

En una sala de reuniones, el Comandante Red, siempre escoltado por Tao Pai Pai, y el Oficial del Estado Mayor Black, escuchan la narración de Ten Shin Han. Un quinto hombre escucha desde una esquina de la sala, en penumbra.

– “Siete años…” – murmura Red. – “No es mucho tiempo…”

– “Haré lo posible para estar a la altura.” – dice Ten Shin Han.

– “Siempre que usted gratifique el esfuerzo.” – añade Tao Pai Pai.

– “¡¿Cómo osa…?!” – protesta Black, poniéndose en pie. – “¡La Tierra…!”

– “Siéntate, Black.” – lo interrumpe Red.

Black, contrariado, se sienta de nuevo.

Ten Shin Han no parece conforme con el comentario de su maestro, pero decide no hablar por respeto.

– “Ya he hablado con el maestro Tsuru para que nos ayude con el adiestramiento de nuestros soldados.” – dice Red. – “Creo que llegaremos a un acuerdo.”

– “Me alegro, señor.” – sonríe Tao.

Red da una calada a su puro.

– “¿Qué opina usted, Doctor?” – pregunta al hombre en penumbra. – “¿Cree que podrá poner a punto a nuestro ejército para la ocasión?”

El doctor se inclina hacia delante, revelando su arrugado rostro y su bigote blanco.

– “Con acceso a la tecnología extraterrestre recuperada es posible que demos un salto importante en nuestra capacidad armamentística…” – dice el doctor.

– “Me alegra oír eso.” – dice Red.

– “Pero puede que no sea suficiente.” – añade el Doctor.

– “¿Cómo dice?” – se sorprende el Comandante.

El doctor se levanta y camina hasta la mesa para apoyarse en ella. Viste un pantalón gris y un chaleco naranja. Su calva brilla con la luz de la sala y contrasta con su cabellera blanca.

– “Si lo que me pide es imposible, necesito que mi laboratorio esté libre de ataduras.” – dice el científico.

– “¿Qué quiere decir…?” – pregunta Black.

– “A eso mismo me refiero.” – dice el doctor. – “Se hace lo que ordeno. Lo que sea. Sin dudas ni preguntas. Me consiguen lo que pido y no preguntan para qué lo quiero.”

– “¿Quiere un acto de fe?” – replica Black.

– “Quiero un laboratorio bajo mi mando en el que impere la ciencia.” – dice el doctor. – “Sin tener que explicar cada paso que doy y justificar cada presupuesto a accionistas o benefactores.”

Red da otra calada a su puro.

– “Acepto.” – dice el Comandante, poniéndose en pie. – “Tiene mi palabra, Doctor Gero.”

Red y Gero se dan la mano.

– “El Oficial del Estado Mayor Black se encargará de cumplir sus peticiones.” – dice Red.

– “Excelente.” – responde Gero.

En la Atalaya de Kamisama, Dios observa la Tierra.

– “Tiempos oscuros se acercan…” – murmura el anciano. 

En una nave discoidal gigantesca, en un trono flotante, un demonio del frío en su forma más reducida recibe un mensaje de uno de sus hombres.

– “¿Kaizo y Guanai?” – pregunta el demonio del frío mientras agita sinuosamente una copa de vino. – “¿No era ahí donde quería construir mi palacio de verano?”

El soldado asiente.

– “Una pena…” – suspira el demonio del frío.

– “¿Mandamos una segunda unidad, señor Chilled?” – pregunta el soldado.

– “No…” – responde él. – “No es necesario…”

Chilled da un trago.

– “Iré personalmente.” – sonríe.

DBSNL // Capítulo 315: El evento continúa

DBSNL // Capítulo 315: El evento continúa

“¿Ya te has dado cuenta?”

En el planeta desde el que los participantes observan el evento, Shido apaga sus pantallas.

– “Parece que tus peleadores están fallando, demonio…” – dice Cooler.

Shido ignora al hermano de Freezer.

– “¿Listos para el siguiente evento?” – pregunta el demonio.

– “Acabemos con esto.” – refunfuña Freezer, acercándose al demonio. – “He oído que tienes una mala imitación mía.” – dice cruzándose de brazos. – “Quiero luchar contra ella.”

– “Je…” – sonríe Shido. – “Supongo que podría arreglarlo…”

– “Pues hazlo.” – insiste el tirano.

Vegeta aprieta los puños con rabia.

– “Ha sobrevivido…” – refunfuña el saiyajín.

Shido mira a los participantes.

– “¿Alguien más quiere acompañarlo?” – pregunta el demonio con retintín.

– “No necesito ayuda.” – replica Freezer.

Gohan interviene.

– “Deja tu soberbia de lado…” – dice el hijo de Goku. – “Esa cosa parece haber derrotado a Jiren.”

Freezer hace caso omiso.

– “Yo lo acompañaré.” – dice Cooler.

– “No mes haces falta.” – refunfuña Freezer.

– “¿Crees que voy a perder la oportunidad de atizar a alguien que se parece a ti?” – replica Cooler en tono burlón.

Shido sonríe.

– “Decidido.” – sentencia el diablo.

– “Tsk…” – protesta el tirano. – “Al menos intenta no estorbarme.” – le dice a su hermano.

Shido reactiva las pantallas holográficas.

– “Hágase.” – sentencia el demonio.

Freezer y Cooler desaparecen, dejando solo a Vegeta, Gohan y Cell esperando su turno.

En mitad del espacio, la nueva Perikard sigue su camino, guiada por el localizador que Bulma le ha entregado a Punch.

El hijo de Hit pilota la nave, con Ogilvie de copiloto.

– “¿Y tú no podrías usar tus portales para llevarnos hasta nuestro destino?” – pregunta Punch.

– “Necesito saber a dónde vamos.” – dice el erizo. – “O si alguien conoce el lugar, puedo leer sus recuerdos… aunque eso es arriesgado.”

En la bodega, Gamma 2 le enseña a Goku a hacer poses de héroe, ante la mirada atónita de Gohan, a quien le parecen ridículas.

– “Lleváis horas haciendo eso…” – dice el hijo de Trunks.

– “Ser un héroe requiere mucho entrenamiento y disciplina.” – dice Goku.

– “¡Muy bien dicho!” – exclama Gamma 2, poniéndose firme y levantando el pulgar.

– “¡SÍ!” – le imita Goku.

Gohan no parece convencido.

– “Pero tú eres un androide…” – dice el hijo de Trunks. – “Ya fuiste creado con esta fuerza y dedicación programadas…”

Gamma se pone de cuclillas en una esquina, abrazándose las rodillas, mientras puede sentir una nube negra de lluvia sobre su cabeza.

Goku Jr. lo consuela golpeándole la espalda cariñosamente.

– “No le hagas caso…” – dice el hijo de Pan.

– “¡DE ACUERDO!” – se levanta Gamma 2 de un salto, haciendo una nueva pose de héroe, como si nada hubiera pasado.

– “¡BIEN!” – celebra Goku, imitándolo de nuevo.

Gohan se pasa las manos por la cara.

– “No los entiendo…” – dice con cierta desesperación.

En la vieja ciudad, los supervivientes al ataque de Onisen y los dorobochi se refugian en un edificio en ruinas. Granola sigue semi inconsciente, tumbado en el suelo.

– “¿Qué haremos ahora?” – se pregunta Piccolo. – “Esas cosas… Necesitamos descansar para poder pelear.”

– “No será fácil.” – dice Mirai Trunks. – “Onisen no es un guerrero al que podamos derrotar sin una estrategia.”

– “¿De dónde ha salido?” – pregunta Bra.

– “Es una creación de Raichi, un viejo científico tsufur.” – responde Trunks. – “O, mejor dicho, de su cerebro convertido en inteligencia artificial.”

– “Un androide…” – murmura Pan.

– “Siempre son androides…” – suspira Trunks.

En el parque de juegos gigante, Avo, Cado, Goten y Trunks caminan perdidos.

– “¡YA HEMOS ACABADO EL COMBATE!” – grita Goten al cielo. – “¡¿HOLA?!”

– “A lo mejor es que debíamos matarlos…” – cavila Trunks.

– “¡¿EH?!” – se asustan Avo y Cado.

En la jungla, Reitan, Dabra, Ub, Broly, Liquir y Kamakiri están sentados en círculos sobre rocas y troncos. Turles yace en el suelo, aún inconsciente.

– “¿Qué hacemos ahora?” – pregunta Liquir, sujetándose la cabeza con ambas manos, aturdido.

– “Esperar.” – dice Dabra. – “Estamos a merced del enemigo.”

– “Eso no me gusta…” – murmura Ub.

Reitan se pone en pie.

– “¿A dónde vas?” – le pregunta Ub.

– “A buscar a Okure.” – responde el herajín.

– “No te costará mucho.” – dice Dabra.

– “¿Eh?” – se extraña Reitan.

Dabra extiende su brazo hacia un lado, materializando un cuchillo mientras lo lanza.

El arma vuela hacia la copa de un árbol, clavándose en un tronco.

– “Tsk…” – murmura Okure, que ha recibido un corte en la mejilla.

Reitan mira a su vieja amiga.

– “Okure…” – murmura el herajín.

Okure intenta huir rápidamente, pero extrañamente se detiene.

– “¿Eh?” – se extrañan todos.

Confusos, se miran los unos a los otros, y se dan cuenta de que Kamakiri ha extendido su mano hacia ella.

– “¡Suéltala!” – exclama Reitan.

– “¿Eh?” – se extraña Kamakiri. – “Creía… creía que querías encontrarla…”

– “¡Deja de controlarla!” – reacciona el herajín, agarrando al doctor por la solapa. – “¡BASTA!”

– “Sí… sí, claro.” – titubea Kamakiri.

Kamakiri la libera.

Reitan suela al doctor, que cae sobre su asiento.

Okure cae del árbol, pero reacciona a tiempo para amortiguar su caída hincando la rodilla.

La herajín sale corriendo a través de la jungla.

– “¡OKURE!” – corre Reitan tras ella.

Kamakiri levanta las manos.

– “Solo quería ayudar…” – dice el doctor.

Mientras tanto, Vegeta, Gohan y Cell miran atentos las pantallas. Freezer y Cooler han aparecido en un lugar páramo congelado con montañas de hielo.

– “Veamos…” – dice Freezer, caminando con los brazos cruzados. – “¿Dónde está esa copia barata?”

– “No te confíes, hermano.” – dice Cooler. – “Esa cosa pudo con el haiirotoko”.

– “¿Tienes miedo?” – se burla Freezer. – “¿Todo un aprendiz de Hakaishin?”

Un sonido de pisadas biomecánicas alerta a los demonios del frío.

Mirando a Shido y sus pantallas, Gohan cavila.

– “¿Por qué…?” – se pregunta el mestizo. – “Hemos pasado cada prueba… pero él sigue tranquilo…”

– “¿Ya te has dado cuenta?” – pregunta la voz de Cell retumbando en la mente de Gohan, sorprendiendo al mestizo.

– “¡¿Qué?!” – se sobresalta Gohan.

– “La telepatía es un truco sencillo.” – sonríe Cell mientras habla mentalmente. – “No hay para tanto.”

Gohan mira con recelo al androide.

– “Eres un chico listo, Son Gohan.” – dice Cell, con retintín. – “No me digas que aún no has llegado a una conclusión…”

– “Está usando la misma táctica que Babidí…” – piensa Gohan. – “La misma que los seguidores de Moro.”

– “Está cosechando energía.” – sentencia Cell.

– “¿Con qué propósito?” – se pregunta Gohan.

En el hielo, Golden se muestra sobre una montaña de hielo, con un pie frente al otro y los brazos extendidos hacia los lados.

– “Hola, padre.” – saluda un reluciente demonio del frío.

– “Ju, ju, ju…” – ríe Freezer. – “Qué divertido…”