DBSNL // Capítulo 40: Segundo asalto

DBSNL // Capítulo 40: Segundo asalto
“A veces hablas como un saiyajín, ¿lo sabes?”

La Número 18 le ofrece una semilla senzu a Son Goten mientras el robot se pone en pie.

– “Cómete esto” – le dice la androide. – “No puedo con ellos yo sola”.

Son Goten mastica la semilla y se reincorpora de un salto, transformándose en Súper Saiyajín.

– “¡Segundo asalto, hombre de hojalata!” – grita mientras adopta una pose de combate.
– “¡No tan rápido!” – le interrumpe la Número 18. – “El resultado sería el mismo. Necesitamos que hagáis la fusión”.
En la Muscle Tower, Krilín también le ha dado una semilla a Chaoz y otra a Ten Shin Han, que ya están listos para luchar.
Entre la humareda causada por la explosión del brazo de Tao Pai Pai, puede verse al asesino levantándose con la ropa hecha trizas y su antebrazo derecho destrozado.

– “Juntos le venceremos” – dice Krilín.
– “No.” – responde Ten Shin Han. – “Él es mío. Vosotros encargaos de liberar a Lunch”.
– “Este no es momento de venganzas, Ten.” – le dice Krilín. – “Luchemos juntos”.
– “Krilín tiene razón” – le apoya Chaoz.
– “Tengo que hacerlo yo solo.” – insiste Ten. – “Lo siento”.
Krilín, pese a no estar de acuerdo, respeta la decisión de Ten como guerrero.

– “A veces hablas como un saiyajín, ¿lo sabes?” – le dice Krilín.
Ten Shin Han no responde y ya está centrado en su adversario.

– “Chaoz, ya le has oído” – dice Krilín.
Chaoz asiente y ambos se elevan hacia la cima de la Muscle Tower.
Cerca de allí, la Número 18 y Goten atacan al B-16 que luchaba contra Trunks. La 18 le aleja mientras Goten le da una semilla a su amigo. 

– “Prepárate para la fusión” – le dice Goten.
En ese momento, el B-16 que luchaba antes con él vuelve a la carga y le golpea, evitando que los amigos puedan llevar a cabo su plan.
En la cima de la Torre, Krilín y Chaoz se posicionan frente a Silver, que está apuntando a la cabeza de Lunch con su revólver.

– “¡Suéltala!” – le dice Krilín muy serio.
– “Si os acercáis, la mataré” – responde Silver, preparando el martillo de su revólver.
Chaoz usa su poder mental para inmovilizar al comandante.

– “Mal…di…tos….” – dice Silver entre dientes.
– “No te esfuerces” – dice Krilín mientras camina hacia Lunch.
Al pasar junto a Silver, éste le asesta una patada que lanza a Krilín fuera de la Torre por el mismo agujero por el que entró.

– “¡Krilín!” – grita Chaoz sorprendido de que Silver pueda moverse con facilidad a pesar de estar usando su poder.
– “¡Jajaja!” – ríe Silver. – “¿De verdad creéis que no estoy preparado para enfrentarme a vosotros?”
En la base de la Torre, Tao Pai Pai se arranca el brazo dañado ante la sorpresa de Ten Shin Han y acto seguido activa una cápsula de la que se materializa un brazo de repuesto.

– “Así será más justo” – sonríe Ten.
– “Voy a matarte” – le dice el asesino colocándose el brazo. – “Eres una vergüenza para la escuela Grulla. ¡Un traidor!”
Tao Pai Pai se lanza contra Ten, alzando el cuchillo en su brazo izquierdo. 

– “¡Muere!” – grita.
Ten Shin Han esquiva los ataques del asesino, que aún así logra hacerle varios cortes superficiales en el torso y en el antebrazo. 

Dibujado por Ipocrito
Ten se ve abrumado por los ataques de su antiguo maestro.

– “¡Taiyo-ken!” – grita intentando cegar a su enemigo.
Pero por desgracia para él, la técnica no parece surgir efecto y Tao Pai Pai le sorprende haciéndole un corte en la mejilla.

– “Mis ojos de cyborg están preparados para no caer frente a esa técnica” – responde el asesino.
– “Entonces tendré que intentar otra cosa” – murmura Ten, preparándose para su siguiente ataque.
El cuerpo de Ten Shin Han se divide en cuatro.

– “Olvidas que conozco todas tus técnicas” – le advierte Tao Pai Pai.
A Ten no parece importarle y ataca con sus cuatro cuerpos, que Tao Pai Pai repele sin problemas una y otra vez.

– “Tu poder se divide entre tus copias.” – continúa el asesino. – “Vaya pérdida de tiempo”. 
Cerca de allí, Trunks libera al número 17 de uno de los dos B-16 que le estaban atacando. El joven guerrero, ahora recuperado por una senzu, hace retroceder a su adversario.
Por desgracia, Lapis ha perdido un brazo durante la pelea y está perdiendo sangre y líquido. El otro B-16 sigue atacándole y golpeándole.
La Número 18 ve a su hermano en esas condiciones y quiere ayudarle, pero para eso debe librarse de su enemigo.

– “¡Taiyo-ken!” – grita la 18, y se dispone a ayudar a su compañero. 
Pero antes de que pueda alejarse, el B-16 la agarra por una pierna. Parece que la técnica no ha surgido efecto, al igual que le sucedió a Ten con el mejorado Tao Pai Pai.
Cerca de allí, Pilaf y su banda se dirigían a la base de la Red Ribbon en motos de nieve cuando se han encontrado con la batalla.

– “¿Otra vez ellos?” – dice Pilaf.
– “Podemos aprovechar esto para entrar en la base.” – dice Shu.
Mai observa a lo lejos como Lapis, en condiciones pésimas, está siendo golpeado por el robot B-16.

– “¡Tenemos que hacer algo!” – dice la ella.
– “¿¡Estás loca!?” – exclama Pilaf. – “¡No nos importa lo que les pase! ¡Aprovechemos para robar lo que podamos de la base!”
Mai se baja de la moto y corre hacia el campo de batalla ante la atónita mirada de sus dos compañeros.
En la Torre, el comandante Silver golpea a Chaoz y a Krilín, que se ven superados ante la extraordinaria fuerza del soldado.

– “¡He entrenado desde que fui derrotado por Son Goku!” – grita furioso. – “¡He reconstruido el ejército de la Cinta Roja yo solo! ¡No dejaré que nadie se interponga en mi camino!”
Krilín cae sobre la nieve y mientras se reincorpora, Silver se acerca a él a toda velocidad.

– “¡Muere!” – grita el comandante, listo para asestar un golpe directo a nuestro amigo.
Pero escasos metros antes de alcanzar a Krilín, una esfera de ki surge del suelo, levantando rocas, hielo y nieve, y golpeando a Silver en la barbilla; haciéndole retroceder hasta caer de espaldas al suelo.

– “¿¡Esta técnica!?” – se sorprende Krilín, que la reconoce perfectamente y mira alrededor buscando a su usuario.
Cerca de ahí, sobre una duna de nieve, Yamcha, con su antiguo uniforme de la escuela Kame, sonríe en su pose típica de la técnica Sokidan.

DBSNL // Capítulo 39: Vieja grulla

DBSNL // Capítulo 39: Vieja grulla
“Perdemos ki por todas partes”
Tao Pai Pai empuja a Lunch hacia el comandante Silver, que la agarra y la obliga a sentarse en su silla.
El asesino salta por el agujero creado por su ataque y desciende hasta llegar al suelo.
Ten Shin Han se levanta y se arranca la parte superior de su túnica, que había sido destrozada por el Dodonpa, y con ella envuelve a Chaoz, que sigue en el suelo pero ha recuperado parcialmente la consciencia. 

– “Lo siento, Ten” – murmura Chaoz.
– “No te preocupes” – le responde éste. – “Voy a hacérselo pagar”.

Tao Pai Pai ríe al escuchar las palabras de su viejo discípulo.

– “¿Es eso cierto? ¿Vas a matarme?” – se burla el asesino. – “¡Te faltan agallas para eso!”.

Ten tiene un semblante serio y decidido y se prepara para el combate.
Tao Pai Pai le apunta con el cañón de su brazo. El cañón cierra su luz y se alarga, siendo cada vez más estrecho.

– “¿Pero qué…?” – dice Ten confundido.

El asesino dispara un Dodonpa de escasos centímetros de diámetro a gran velocidad. Ten sólo puede esquivarlo parcialmente y su hombro izquierdo es atravesado, haciendo que hinque la rodilla por el dolor.

– “¡Levántate!” – le grita Tao Pai Pai. – “Eres una vergüenza para la escuela Grulla.”

Ten se sujeta el hombro que presenta una hemorragia considerable.

– “Se ha hecho mucho más fuerte…” – piensa Ten. – “¡Maldita tecnología de la Red Ribbon!”

Pueden escucharse explosiones a lo lejos, entre la ventisca. 
Lapis y los niños a duras penas siguen resistiendo contra los cuatro B-16 restantes. 
Trunks, de rodillas, recibe una patada en la cara por parte del B-16 y pierde la transformación.
Lapis recibe una terrible paliza por parte de dos B-16.
El último B-16 sujeta a Son Goten por el cuello de su Gi. El chico ya ha perdido su estado de Súper Saiyajín. El robot le lanza al aire, le apunta con el cañón de su brazo y lanza su devastador ataque.
Por suerte para Goten, alguien le agarra y evita que el ataque impacte contra él.
Son Goten abre sus ojos y pese a ver borroso distingue a su salvadora.

– “¿Número 18?” – murmura casi sin fuerza.

En el planeta de Beerus, Goku y Vegeta se encuentran en el suelo semi-inconscientes. 

– “Si esto es todo lo que podéis hacer, nuestro universo está perdido” – les dice Beerus, que acaba de humillarles en su pequeño enfrentamiento.
– “¿Cómo… cómo puede ser… que aún haya tanta diferencia entre nosotros?” – dice Goku con una sonrisa pese a estar agotado.
– “Esta transformación es peor que tu Súper Saiyajín 3” – dice Vegeta. – “Perdemos ki por todas partes”.
– “Buena observación.” – interviene Whis. – “No estáis acostumbrados a contener un ki tan denso como éste y en estas cantidades. Ya os dije que no era sencillo usar el ki divino en vuestra transformación. Vuestra mente no está lo suficientemente clara y vuestro cuerpo no está preparado para ello”.
– “Aún tenemos tiempo” – responde Goku levantándose. – “Lograremos dominar el Súper Saiyajín Blue”.
– “¿Súper Saiyajín Blue?” – pregunta Whis al escuchar el término por primera vez. – “Es un nombre un poco ridículo… Juju”

En la Muscle Tower, Ten se pone en pie para enfrentarse a Tao Pai Pai.

– “¡Dodonpa!” – grita Ten lanzando su característico ataque.

Tao Pai Pai lo esquiva con facilidad apartando su hombro hacia atrás e inclinando su cuerpo hacia un lado, dejando que el ataque pase de largo y destruya parte de la base de la torre.

– “Eres patético, Ten Shin Han” – dice el asesino, que apunta de nuevo a su antiguo discípulo.

El cañón empieza a cargarse mientras cambia de forma hasta que su embocadura adopta una forma cuadrada.

– “¡KI-KO…!” – grita el asesino. Pero es interrumpido por un Kienzan que parte su cañón en dos antes de que pueda ser disparado, haciéndolo estallar.

Dibujado por Ipocrito

Krilín se posa junto a Ten Shin Han.

– “¿Llego muy tarde?” – dice con una sonrisa cómplice.
– “Justo a tiempo” – responde Ten devolviéndole la sonrisa, pese a estar un poco mareado por la pérdida de sangre.

DBSNL // Capítulo 38: Ratón de biblioteca

DBSNL // Capítulo 38: Ratón de biblioteca
“Me llevará más tiempo del esperado…”
Lapis, Goten y Trunks se encuentran frente a los cuatro B-16 restantes.

– “Intentaré ganar tiempo” – dice Lapis. – “Haced la fusión”.
– “¡No aguantarás ni 30 segundos!” – responde Trunks.
– “No tenemos otra opción” – insiste 17.
Los B-16 atacan a nuestros amigos, sin darles tiempo a organizarse.

– “¡Ahí vienen!” – grita Goten.
En el planeta Ira-Iru, Kibito ha llegado con Gohan a la Academia Kaioshin.

– “¿Por qué traes a un mortal a este lugar sagrado?” – dice el viejo maestro Toshisei.
– “Son Gohan es un guerrero de la Tierra” – explica Kibito. – “Y tiene la bendición de los Kaioshin”.
Son Gohan, que ya se ha vestido con las ropas sagradas, muestra respeto haciendo una reverencia.

– “Me gustaría poder conocer todo lo que sepáis sobre mi raza: Los saiyajín” – dice Gohan.
El anciano mira a Kibito con cierta resignación.

– “Sígueme, mortal” – dice el erudito.
Son Gohan también mira a Kibito algo incómodo por la actitud discriminatoria del anciano. Kibito asiente y Gohan se adentra en la Academia.
En la Tierra, los B-16 están avasallando a nuestros amigos. Por otra parte, Ten Shin Han y Chaoz han llegado a la Muscle Tower y se abren paso entre los soldados, irrumpiendo en la base de la Red Ribbon.

– “Espero que los otros estén bien” – dice Chaoz mientras inmoviliza a toda una patrulla de soldados con su poder mental.
– “¡Busca a Lunch!” – le dice Ten. – “Yo iré a la sala de mando”.
En la Academia Kaioshin, el anciano le enseña a Son Gohan una biblioteca gigantesca. Miles de estanterías altas como rascacielos llenan una sala que parece no tener fin.

– “Aquí guardamos todo el conocimiento sobre el universo” – explica el sabio mientras recorren la enorme sala. – “Toda la información de la que disponemos se encuentra en esta biblioteca”.
– “¡Es impresionante!” – exclama Son Gohan, asombrado ante tan vasta biblioteca.
Finalmente, el gran sabio se detiene frente a una sección de libros.

– “Esto es lo que se conoce sobre la raza saiyajín”. – dice el viejo.
– “¡¿Todo esto?!” – se sorprende Gohan al ver como hay cientos de libros referentes a su raza.
– “Así es.” – asiente el maestro. – “Desde su nacimiento hasta la destrucción del Planeta Vegeta.”
– “Increíble…” – murmura Gohan.
– “Y este último libro…” – dice el erudito cogiendo el tomo más nuevo de la estantería, colocado al final de la colección. – “Creo que su historia te resultará familiar”.
– “¿De qué trata?” – pregunta Gohan.
– “Es vuestra historia reciente” – explica el viejo. – “Desde la desaparición de vuestro planeta hasta vuestro encuentro con el Hakaishin Beerus… Pero aún no hemos tenido tiempo de documentar los eventos más recientes”.
– “¡Es realmente alucinante!” – dice Gohan. – “¡Voy a tener que ponerme manos a la obra!” – dice arremangándose.
– “Hay un problema” – le interrumpe el anciano. – “Todos los libros están escritos en la lengua de los Dioses.”
Son Gohan examina el libro.

– “¡No puede ser!” – exclama Son Gohan.  – “Me llevará más tiempo del esperado…”
– “¿De verdad te crees capaz de aprender la lengua de los Dioses?” – dice algo sorprendido por la determinación de Gohan, que pese a tal inconveniente no se ha echado atrás. 
– “Haré lo que sea necesario.” – responde asertivo Son Gohan.
En la Muscle Tower, Chaoz ha encontrado los calabozos donde retienen a Lunch. El pequeño guerrero se abre paso entre los soldados hasta llegar a su celda, donde se encuentra a una tranquila Lunch de pelo azul, que se lanza a sus brazos cuando Chaoz rompe la puerta.

– “¡Qué bien que hayáis venido!” – dice Lunch llorando.
– “Vamos a salir de aquí” – dice Chaoz. 
– “¿Dónde está Ten?” – pregunta Lunch.
– “Nos reuniremos fuera. Ahora tenemos que…”
Pero un ataque de ki golpea su espalda, haciendo que Chaoz choque contra la pared de la celda, dejándole aturdido en el suelo.
Lunch grita aterrorizada.
Chaoz intenta levantarse. Y al alzar la mirada se encuentra con alguien de su pasado. Alguien de quién hubiera preferido no acordarse nunca.
Ten Shin Han ha llegado a la sala de mandos, situada en la cima de la torre, y ha destruido la puerta de seguridad con un pequeño Kiko-ho. Al entrar se encuentra al comandante Silver esperándole. 

– “Ten Shin Han…” – dice el comandante.
– “¿De qué me conoces?” – responde éste, algo sorprendido.
– “Oí hablar de ti hace muchos años” – explica Silver. – “Eras el supuesto heredero de la escuela Grulla.”
– “Eso fue hace mucho tiempo.” – responde Ten. – “No quiero saber nada de esos asesinos”.
– “Lo sé.” – responde el líder de la Red Ribbon. – “Y es una lástima. Teníamos grandes planes para ti y para tu compañero”.
– “¿Teníais?” – dice Ten algo desconcertado. – “¿Quiénes?”
– “La Red Ribbon, por supuesto.” – le aclara Sliver. – “Al igual que uno de tus mentores, Tao Pai Pai, tus servicios habrían sido bienvenidos en nuestra organización”.
– “Deja de decir estupideces” – responde Ten, harto de escuchar al comandante. – “Apártate de la caja de comandos y no te haré daño.”
– “Jajajaja” – ríe Silver. – “No estás en condiciones de amenazarme.”
Una puerta secreta de la sala de mandos se abre lentamente y revela al asesino Tao Pai Pai, remodelado de nuevo, que retiene a Lunch amenazándola con el cuchillo de su antebrazo en el cuello, y llevando a Chaoz inconsciente bajo su otro brazo.

– “Ten…” – llora Lunch.
Ten Shin Han queda desconcertado al ver al asesino que en su día admiró, pero enseguida recupera la compostura.

– “Te superé hace mucho tiempo, Tao Pai Pai” – dice Ten. – “No quiero pelear otra vez”.
Sin mediar palabra, el asesino le lanza a Chaoz y Ten le agarra. La mano de Tao Pai Pai se retira para dejar a la vista el cañón de su brazo.

– “¡Dodonpa!” – grita disparando un ataque muy superior a la que usó la última vez que se enfrentó a Ten Shin Han. Un cañonazo similar a los del Número 16.
Ten se percata del poder devastador de la técnica e intenta proteger a Chaoz, dándole la espalda al Dodonpa.
La técnica crea un enorme agujero en la cima de la Muscle Tower y Ten, con Chaoz en sus brazos y su espalda en llamas, cae desde la torre hasta chocar contra el suelo cubierto de nieve.

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DBSNL // Capítulo 37: Saikyo No Senshi

DBSNL // Capítulo 37: Saikyo No Senshi
“Si he aprendido algo sobre vosotros, los saiyajín, es que siempre os queda un nivel por superar.”

Nuestros amigos se encuentran separados por los B-16. Cada uno se enfrenta a un gigante metálico.
Uno de los B-16 castiga severamente a Ten Shin Han, que pese a lograr detener algún golpe, se ve superado por el robot.

– “Es tan fuerte como el Número 16” – piensa Ten. – “Espero que Chaoz esté bien”.
El B-16 le agarra los brazos a Ten y aprieta con fuerza. Ten Shin Han no puede evitar gritar frente a la tortura que está sufriendo. Pero una confiada sonrisa sorprende al B-16, y de la espalda de Ten aparecen dos protuberancias que se convierten en dos brazos extra y colocan las manos en forma de triángulo a escasos centímetros de la cara del robot.

– “¡KIKO-HO!” – grita Ten Shin Han, lanzando su ataque a quemarropa contra el B-16.
Los antebrazos del robot que sujetaban a Ten quedan enganchados al luchador, pero el resto del B-16 es propulsado a varios metros de distancia por el impacto del ataque del humano.
Cerca de ahí, Trunks, transformado en Súper Saiyajín, está teniendo 
problemas con su contrincante, pese a estar manteniéndolo a raya gracias a su velocidad.

– “Si no hacemos la fusión esto va a ser muy complicado” – piensa Trunks.
Goten, también en Súper Saiyajín, se enfrenta a otro B-16, con resultados similares a los de Trunks.

– “No podemos ganar” – piensa Goten. – “Son demasiados”.
Chaoz intenta esquivar los ataques del B-16 volando a su alrededor, rodeándole y aprovechando su poder telequinético para desviar mínimamente los ataques, lo justo para evitar impactos directos. Pero uno de los golpes del B-16 le alcanza y le hace chocar contra la nieve. 
El B-16 le lanza su puño y Chaoz intenta repeler su ataque con un Dodonpa, pero el rayo de ki simplemente se dispersa al chocar contra el puño del robot, que sigue su veloz rumbo hacia Chaoz.
En el último instante, Lapis aparece para desviar el puño con una patada y atacar al B-16 golpeando sus piernas y derribándole.

– “No pueden detectarme.” – piensa el Número 17. – “Es la única ventaja que tenemos”.
Ten Shin Han se libera de los brazos del B-16 que habían quedado agarrados a él, cuando el robot se pone en pie. Su esqueleto metálico ha quedado al descubierto por el ataque del humano, pero no parece haber sufrido daños mayores.

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En el planeta de los Kaioshin, Son Gohan se está meditando, frustrado. Su objetivo es superar su límite actual. Sin el viejo Kaioshin no puede recuperar su estado “místico”, así que debe encontrar una alternativa si quiere estar a la altura del torneo.
Kibito ve su preocupación y se acerca a Gohan.

– “Encontrarás la manera” – dice Kibito.
Son Gohan se sobresalta ligeramente al escuchar la voz de Kibito y se pone en pie.

– “Recuerda” – le dice Kibito poniendo la mano en el hombro de Gohan. – “Eres el más grande de los guerreros”.
Gohan sonríe al escuchar las palabras de ánimo de Kibito.

– “Quiero proteger a mi familia, pero estoy muy lejos del poder necesario” – se lamenta Gohan.
– “Si he aprendido algo sobre vosotros, los saiyajín, es que siempre os queda un nivel por superar.” – dice sonriendo Kibito.
Gohan suspira desanimado, pero parece que de repente se le ocurre una idea.

– “¡Eso es!” – grita Gohan entusiasmado. 
Kibito parece muy confuso por la reacción de Son Gohan.

– “¡Eres un genio, Kibito!” – le dice Gohan. – “Necesito que me lleves”.
En el planeta de Beerus, Goku y Vegeta se encuentran de rodillas, agotados.

– “Y pensaba… pensaba que mi entrenamiento hasta ahora… había sido duro…” – dice Goku intentando recobrar el aliento.
– “Eres un… un endeble… Kakarotto…” – responde Vegeta, en las mismas condiciones.
Whis les observa con su pícara sonrisa.

– “Whis” – dice Goku mientras se sienta en el suelo. – “¿Cómo de fuertes son los otros universos?” – pregunta.
– “No puedo daros esa información.” – responde Whis. – “Pero os aconsejo que utilicéis el nivel del señor Beerus como meta a alcanzar.”
– “¿Quieres decir que aún no somos rivales para él?” – pregunta Vegeta algo ofendido.
– “¿Acaso crees que estás a mi altura, Vegeta?” – interrumpe Beerus que se ha levantado de la siesta, molesto por la insinuación del saiyajín.
En la Tierra, nuestros amigos siguen en apuros enfrentándose a los B-16. El Número 17 intenta ofrecer apoyo al resto de sus compañeros aprovechando el factor sorpresa que le aporta no emitir ki.
El B-16 que se enfrentaba a Ten Shin Han le apunta con los cañones de sus antebrazos. Ten intenta moverse, pero los puños del robot que estaban en el suelo le agarran los tobillos y le impiden huir.
El robot parece que va a disparar sus potentes cañones y Ten Shin Han intenta protegerse, pese a saber que es poco probable que resista un ataque de esa magnitud. Pero, en el último instante, Lapis golpea la rodilla del B-16, desequilibrándole y provocando que su disparo se pierda en el cielo.
Dos B-16 se unen al derribado por 17 y retan a éste y a Ten Shin Han.
El androide se coloca frente a Ten.

– “¡Los niños y yo nos encargaremos de esto!” – dice Lapis. – “¡Tú y Chaoz seguid adelante!”
– “¿Estás seguro?” – le dice Ten, sorprendido por la actitud del androide que un día fue su enemigo.
– “¿Es que crees que tú puedes retenerlos?” – responde Lapis con una sarcástica sonrisa.
Ten y Chaoz emprenden el vuelo hacia la Muscle Tower y uno de los B-16 sale tras ellos.

– “¡Son Goten!” – grita Lapis, para advertir al hijo de Goku que el robot persigue a sus amigos.
Goten mira al B-16, que se aleja, y prepara con calma el Kamehameha que le enseño el viejo Mutenroshi.

– “Ka…Me…Ha…Me… ¡¡HAAAAAAA!!” – grita lanzando una potente onda de ki que crece a medida que se acerca al robot.
La luz desprendida por el Kamehameha ciega a Trunks que mira atónito la técnica de su amigo.
El ataque golpea al B-16 que, pese a intentar detener la técnica con sus manos, no puede resistir el potente Kamehameha.
Los restos del robot caen al suelo ante la asombrada mirada de Trunks y Lapis. Son Goten suspira algo cansado.
El robot se levanta, pese a estar severamente mutilado; le falta el brazo derecho, el antebrazo izquierdo, y muestra su esqueleto metálico, al descubierto en su torso y cabeza. Tras dar dos pasos tórpidos, el robot cae, aparentemente inutilizado.
Goten sonríe satisfecho.

– “¡Bien hecho, Son Goten!” – celebra Trunks.
– “No cantéis victoria” – interrumpe Lapis. – “Aún nos quedan cuatro.” – dice mientras los robots restantes se posicionan frente a ellos.