DBSNL ESPECIAL // Universos 3 y 5 / Parte II: Deseo cumplido

DBSNL Especial // U3 y U5 / Parte II: Deseo cumplido
Unas semanas después de que Freezer se estrellara en el planeta Freezer 83, su cuerpo ha sido reparado y el nuevo Emperador se encuentra en perfectas condiciones; sentado en el trono que hasta hace poco ocupaba su padre.

– “Señor Freezer” – se arrodilla el consejero imperial. – “Me he tomado la libertad de preparar la flota. Mañana estará lista para atacar la Tierra.”
El tirano se levanta, ignorando a su consejero, y camina hacia la ventana, donde su mirada se pierde en el espacio.

– “No lo entiendes, ¿verdad?” – murmura Freezer.
– “¿Entender qué, señor?” – pregunta el sirviente.
– “El Súper Saiyajín no es alguien a quién podamos derrotar con cientos de naves” – responde el tirano. – “No… Debo eliminar a Son Goku con mis propias manos”.
– “Pero señor…” – insiste el consejero. – “La última vez…”
De repente, un rayo mortal atraviesa el pecho del consejero imperial, que cae al suelo sin vida.
Al escuchar el estruendo, varios hombres entran a toda prisa a la sala del trono y encuentran el cadáver en el suelo.
Freezer se abre paso entre sus hombres mientras sale de la sala.

– “Preparad una nave” – ordena el tirano. – “Y limpiad esto.”
En unas horas, la nave del Emperador está lista para partir.

– “¿A dónde vamos, señor?” – pregunta uno de los pilotos.
– “Namek” – responde Freezer.
En unos días, la nave imperial llega al lugar donde antes se encontraba dicho planeta.

– “No hay nada, señor” – dice uno de los tripulantes mientras observa el radar. – “Ni rastro del planeta”.

Freezer mira por el gigantesco ojo de buey.

– “Qué extraño…” – murmura el tirano. – “Pensé que habrían usado las Dragon Balls para reconstruirlo…”
– “¿Órdenes, señor?” – pregunta su subordinado.
– “Esos namekianos siguen vivos en alguna parte” – responde Freezer. – “¡Quiero que los encontréis!” – añade enfadado por su fracaso.
– “¡Sí, señor!” – responde el soldado. – “¡Se lo comunicaré a todas las naves!”.
Pero una búsqueda tan vasta y sin un punto de partida es exageradamente difícil.
Cuatro años después de total persistencia, parece que el rastreo ha dado sus frutos.

– “¡Lo tenemos, señor!” – entra apresuradamente un soldado en la sala del trono.
– “¿De qué se trata?” – pregunta Freezer, sentado en su sillón, con poco interés.
– “¡Nuevo Namek, señor!” – responde el peón.
Freezer se levanta de un salto.

– “¡Preparad mi nave!” – exclama el tirano.
Después de un largo viaje, la nave del Emperador aterriza en Nuevo Namek ante la aterrada mirada de los namekianos, que enseguida reconocen el gran platillo volante.
Freezer y sus hombres salen de la nave y son recibidos por un grupo de aldeanos, entre los que se encuentran Dende y el nuevo Gran Patriarca.

– “¿Qué hacemos, Gran Patriarca?” – le pregunta uno de los namekianos.
– “Debemos mantener la calma” – responde el anciano.
El tirano se acerca al namekiano y le reconoce.

– “Así que ahora tú eres quien manda…” – dice Freezer. – “Supongo que esa vieja babosa pasó a mejor vida…”
Todos los namekianos se molestan por el comentario sobre su padre.

– “¿Qué has venido a buscar, Freezer?” – pregunta el Patriarca. – “No vamos a entregarte las Dragon Balls, y aunque las consigas, nadie va a invocar al dragón para ti”.
Freezer sonríe de forma terrorífica.

– “Eso habrá que verlo” – responde el tirano.
El demonio del frío levanta su mano y apunta hacia la multitud de aldeanos.

– “¡No lo hagas!” – exclama el Patriarca.
Freezer dispara a discreción y aniquila parte de la multitud.

– “¡Así no conseguirás nada!” – insiste el Patriarca. – “¡Detente!” – suplica.
El Patriarca sufre en su interior la muerte de cada uno de sus compatriotas, pero sabe que no puede ceder ante el tirano.
Freezer hace caso omiso y sigue disparando.

– “¡Está bien!” – exclama una voz infantil – “¡Yo le ayudaré!”
Al oírlo, Freezer se detiene y busca al voluntario. Un pequeño namekiano surge de entre los aldeanos y avanza hacia el tirano.

– “Yo le llevaré hasta las aldeas donde se encuentran las Dragon Balls e invocaré a Polunga.” – dice el niño. – “Pero no haga daño a nadie más.”
– “No…” – se lamenta el Patriarca.
– “Al fin alguien que piensa en su gente…” – sonríe Freezer. – “¿Cómo te llamas?”
– “Cargo” – responde el namekiano.
– “¡Nos matará igualmente!” – interviene Dende.
Freezer mira a Dende y le reconoce.

– “Tú…” – murmura el demonio del frío.
– “¡Freezer es cruel y despiadado!” – insiste Dende. – “¡No te fíes de su palabra!”
– “No quiero morir otra vez” – responde Cargo con resentimiento. – “Proteger a nuestra gente debería ser más importante que las Dragon Balls”.
Freezer sonríe al ver que puede utilizar al namekiano.
Cargo da un paso al frente hacia el tirano.

– “¡Lo haré! ¡Pero deje en paz a los demás!” – repite Cargo mientras se arrodilla ante el tirano.
– “¿Cómo sé que vas a pedirle al dragón lo que yo te diga?” – le pregunta Freezer. – “Si vas a ayudarme, necesito una muestra de lealtad…”
– “Lo que sea” – responde Cargo.
– “Bien…” – sonríe el tirano. – “Mata al otro renacuajo” – exige, refiriéndose a Dende.
El patriarca se acerca a Cargo y le agarra del hombro.

– “¡No lo hagas!” – exclama el Patriarca zarandeándole.
– “¡Silencio!” – exclama el tirano disparando su rayo mortal a la rodilla del jefe namekiano.
El Patriarca grita de dolor y cae al suelo sujetándose la rodilla.

– “¡Gran Patriarca!” – exclama Dende, que se apresura en socorrerle.
– “Estoy esperando…” – dice Freezer. – “¡Mátale!”
El joven namekaino alza su mano y apunta a Dende mientras llora.

– “Lo siento…” – murmura Cargo.
– “Estás sentenciando nuestra raza…” – dice el Patriarca. – “…y posiblemente el universo”.
En unos días, Freezer y sus hombres han conseguido reunir las Dragon Balls y han invocado a Polunga.
Freezer, tras recuperar su cuerpo y lograr la vida eterna, ha eliminado al Dragón, para que nadie pueda interferir en sus planes.

– “Ahora debe cumplir su palabra” – le dice el pequeño Cargo. – “Deje Namek en paz.”
– “Jujuju” – ríe Freezer con una maléfica sonrisa. – “Creo que hoy vas a aprender una lección importante, chico…”
El miedo y la culpa embargan al joven namekiano.

– “¡NO!” – exclama Cargo. – “¡Me ha prometido que…!”
El tirano alza su mano y hace volar a Cargo con su poder telepático. Cuando lo ha elevado varios metros, Freezer cierra su puño y el pequeño estalla en mil pedazos.

– “¿Fuegos artificiales para celebrar su regreso, señor Freezer?” – comenta un soldado brench.
– “Jujuju” – se ríe el tirano. – “Eso es solo un aperitivo. Los verdaderos fuegos de artificio empezarán ahora.”
La nave de Freezer se eleva hasta abandonar la atmósfera namekiana. El tirano sale al exterior por la escotilla superior y contempla el gran planeta verde.

– “Esta vez me aseguraré de que estalle al instante” – sonríe Freezer con ánimo de venganza, mientras alza su dedo y genera una gigantesca esfera de ki. – “¡Desapareced!” – grita al lanzar su ataque contra el planeta.
Una explosión sorda ilumina el espacio mientras el tirano ríe satisfecho.
Con la desaparición de Nuevo Namek y la muerte de Piccolo a manos de los androides en la Tierra, las Dragon Balls han dejado de existir en los Universos 3 y 5.

ESPECIAL DBSNL /// Emperador Freezer // Universos 3 y 5 / Parte II: Deseo cumplido

Emperador Freezer / Parte II: Deseo cumplido
“¿Qué has venido a buscar, Freezer?”


Unas semanas después de que Freezer se estrellara en el planeta Freezer 83, su cuerpo ha sido reparado y el nuevo Emperador se encuentra en perfectas condiciones; sentado en el trono que hasta hace poco ocupaba su padre.

– “Señor Freezer” – se arrodilla el consejero imperial. – “Me he tomado la libertad de preparar la flota. Mañana estará lista para atacar la Tierra.”
El tirano se levanta, ignorando a su consejero, y camina hacia la ventana, donde su mirada se pierde en el espacio.

– “No lo entiendes, ¿verdad?” – murmura Freezer.
– “¿Entender qué, señor?” – pregunta el sirviente.
– “El Súper Saiyajín no es alguien a quién podamos derrotar con cientos de naves” – responde el tirano. – “No… Debo eliminar a Son Goku con mis propias manos”.
– “Pero señor…” – insiste el consejero. – “La última vez…”
De repente, un rayo mortal atraviesa el pecho del consejero imperial, que cae al suelo sin vida.
Al escuchar el estruendo, varios hombres entran a toda prisa a la sala del trono y encuentran el cadáver en el suelo.
Freezer se abre paso entre sus hombres mientras sale de la sala.

– “Preparad una nave” – ordena el tirano. – “Y limpiad esto.”
En unas horas, la nave del Emperador está lista para partir.

– “¿A dónde vamos, señor?” – pregunta uno de los pilotos.
– “Namek” – responde Freezer.
En unos días, la nave imperial llega al lugar donde antes se encontraba dicho planeta.

– “No hay nada, señor” – dice uno de los tripulantes mientras observa el radar. – “Ni rastro del planeta”.

Freezer mira por el gigantesco ojo de buey.

– “Qué extraño…” – murmura el tirano. – “Pensé que habrían usado las Dragon Balls para reconstruirlo…”
– “¿Órdenes, señor?” – pregunta su subordinado.
– “Esos namekianos siguen vivos en alguna parte” – responde Freezer. – “¡Quiero que los encontréis!” – añade enfadado por su fracaso.
– “¡Sí, señor!” – responde el soldado. – “¡Se lo comunicaré a todas las naves!”.
Pero una búsqueda tan vasta y sin un punto de partida es exageradamente difícil.
Cuatro años después de total persistencia, parece que el rastreo ha dado sus frutos.

– “¡Lo tenemos, señor!” – entra apresuradamente un soldado en la sala del trono.
– “¿De qué se trata?” – pregunta Freezer, sentado en su sillón, con poco interés.
– “¡Nuevo Namek, señor!” – responde el peón.
Freezer se levanta de un salto.

– “¡Preparad mi nave!” – exclama el tirano.
Después de un largo viaje, la nave del Emperador aterriza en Nuevo Namek ante la aterrada mirada de los namekianos, que enseguida reconocen el gran platillo volante.
Freezer y sus hombres salen de la nave y son recibidos por un grupo de aldeanos, entre los que se encuentran Dende y el nuevo Gran Patriarca.

– “¿Qué hacemos, Gran Patriarca?” – le pregunta uno de los namekianos.
– “Debemos mantener la calma” – responde el anciano.
El tirano se acerca al namekiano y le reconoce.

– “Así que ahora tú eres quien manda…” – dice Freezer. – “Supongo que esa vieja babosa pasó a mejor vida…”
Todos los namekianos se molestan por el comentario sobre su padre.

– “¿Qué has venido a buscar, Freezer?” – pregunta el Patriarca. – “No vamos a entregarte las Dragon Balls, y aunque las consigas, nadie va a invocar al dragón para ti”.
Freezer sonríe de forma terrorífica.

– “Eso habrá que verlo” – responde el tirano.
El demonio del frío levanta su mano y apunta hacia la multitud de aldeanos.

– “¡No lo hagas!” – exclama el Patriarca.
Freezer dispara a discreción y aniquila parte de la multitud.

– “¡Así no conseguirás nada!” – insiste el Patriarca. – “¡Detente!” – suplica.
El Patriarca sufre en su interior la muerte de cada uno de sus compatriotas, pero sabe que no puede ceder ante el tirano.
Freezer hace caso omiso y sigue disparando.

– “¡Está bien!” – exclama una voz infantil – “¡Yo le ayudaré!”
Al oírlo, Freezer se detiene y busca al voluntario. Un pequeño namekiano surge de entre los aldeanos y avanza hacia el tirano.

– “Yo le llevaré hasta las aldeas donde se encuentran las Dragon Balls e invocaré a Polunga.” – dice el niño. – “Pero no haga daño a nadie más.”
– “No…” – se lamenta el Patriarca.
– “Al fin alguien que piensa en su gente…” – sonríe Freezer. – “¿Cómo te llamas?”
– “Cargo” – responde el namekiano.
– “¡Nos matará igualmente!” – interviene Dende.
Freezer mira a Dende y le reconoce.

– “Tú…” – murmura el demonio del frío.
– “¡Freezer es cruel y despiadado!” – insiste Dende. – “¡No te fíes de su palabra!”
– “No quiero morir otra vez” – responde Cargo con resentimiento. – “Proteger a nuestra gente debería ser más importante que las Dragon Balls”.
Freezer sonríe al ver que puede utilizar al namekiano.
Cargo da un paso al frente hacia el tirano.

– “¡Lo haré! ¡Pero deje en paz a los demás!” – repite Cargo mientras se arrodilla ante el tirano.
– “¿Cómo sé que vas a pedirle al dragón lo que yo te diga?” – le pregunta Freezer. – “Si vas a ayudarme, necesito una muestra de lealtad…”
– “Lo que sea” – responde Cargo.
– “Bien…” – sonríe el tirano. – “Mata al otro renacuajo” – exige, refiriéndose a Dende.
El patriarca se acerca a Cargo y le agarra del hombro.

– “¡No lo hagas!” – exclama el Patriarca zarandeándole.
– “¡Silencio!” – exclama el tirano disparando su rayo mortal a la rodilla del jefe namekiano.
El Patriarca grita de dolor y cae al suelo sujetándose la rodilla.

– “¡Gran Patriarca!” – exclama Dende, que se apresura en socorrerle.
– “Estoy esperando…” – dice Freezer. – “¡Mátale!”
El joven namekaino alza su mano y apunta a Dende mientras llora.

– “Lo siento…” – murmura Cargo.
– “Estás sentenciando nuestra raza…” – dice el Patriarca. – “…y posiblemente el universo”.
En unos días, Freezer y sus hombres han conseguido reunir las Dragon Balls y han invocado a Polunga.
Freezer, tras recuperar su cuerpo y lograr la vida eterna, ha eliminado al Dragón, para que nadie pueda interferir en sus planes.

– “Ahora debe cumplir su palabra” – le dice el pequeño Cargo. – “Deje Namek en paz.”
– “Jujuju” – ríe Freezer con una maléfica sonrisa. – “Creo que hoy vas a aprender una lección importante, chico…”
El miedo y la culpa embargan al joven namekiano.

– “¡NO!” – exclama Cargo. – “¡Me ha prometido que…!”
El tirano alza su mano y hace volar a Cargo con su poder telepático. Cuando lo ha elevado varios metros, Freezer cierra su puño y el pequeño estalla en mil pedazos.

– “¿Fuegos artificiales para celebrar su regreso, señor Freezer?” – comenta un soldado brench.
– “Jujuju” – se ríe el tirano. – “Eso es solo un aperitivo. Los verdaderos fuegos de artificio empezarán ahora.”
La nave de Freezer se eleva hasta abandonar la atmósfera namekiana. El tirano sale al exterior por la escotilla superior y contempla el gran planeta verde.

– “Esta vez me aseguraré de que estalle al instante” – sonríe Freezer con ánimo de venganza, mientras alza su dedo y genera una gigantesca esfera de ki. – “¡Desapareced!” – grita al lanzar su ataque contra el planeta.
Una explosión sorda ilumina el espacio mientras el tirano ríe satisfecho.
Con la desaparición de Nuevo Namek y la muerte de Piccolo a manos de los androides en la Tierra, las Dragon Balls han dejado de existir en los Universos 3 y 5.

DBSNL // Capítulo 51: ¡Hajime!

DBSNL // Capítulo 51: ¡Hajime!
“Ya está aquí el Universo 7”
Nuestros amigos se encuentran en el jardín de la Corporación Cápsula, listos para partir. Son Goku y Beerus ponen la mano en el hombro de Whis y el resto se agrupan a su alrededor, agarrándose unos a otros para que el ángel los teletransporte al lugar del torneo.
Los que no participan les despiden con lágrimas en los ojos, pues saben lo importante que es el evento para el destino de su universo.

– “¡Nos vamos!” – dice Whis justo antes de desaparecer.
Nuestros participantes aparecen en mitad de una extensa área circular rodeada de vacío. Encima de ellos, una pequeña plataforma flota sobre el ring. En ella, el señor Zeno y el Sumo Sacerdote contemplan el escenario.

– “Ya está aquí el Universo 7” – informa el Sacerdote a Zeno.
– “¿El universo de Son Goku?” – pregunta el Dios.
– “Así es” – responde el ángel.


Dibujado por Ipocrito
Goku y sus amigos observan sus alrededores.

– “Qué lugar tan extraño…” – murmura Piccolo.
– “¿Esos participan?” – pregunta Goku al ver a varios grupos de participantes de otros universos. – “Parecen fuertes” – añade sonriendo.
– “Beerus” – dice Champa, llamando la atención de su hermano y haciéndole notar la presencia de Sidra, Hakaishin del Universo 4, como si le conocieran.
– “No va a ser fácil…” – murmura Beerus.
Trunks se da cuenta de que lleva algo pegado en el pantalón. La rana namekiana ha viajado con ellos. Trunks sacude su pierna de forma brusca hasta que la rana le suelta y huye rápidamente.
Goku sigue escrutando a sus adversarios, pero uno le llama especialmente la atención.

– “¿¡Ese es…!?” – dice el saiyajín sorprendido.
– “¿¡Cell!?” – exclama Gohan.
Cell, en su forma perfecta, oye a Goku y al resto y les mira.

– “¿Vosotros otra vez?” – dice el insecto.
Vegeta escudriña al insecto detenidamente.

– “No es el mismo Cell” – dice el saiyajín.
Mirai Trunks se acerca volando a nuestros amigos.

– “¡Hola a todos!” – saluda el mestizo.
Todos le reciben con cariño.

– “¿Preparado para el torneo?” – le pregunta Gohan.
– “No será nada fácil” – responde Trunks. – “Llevo un rato aquí y he estado observando al resto de participantes. Algunos parecen realmente fuertes”.
Uno de los participantes se acerca a nuestro grupo de amigos.

– “Jujuju” – ríe. – “Son Goku y Vegeta…”
– “¿¡Freezer!?” – se sorprende Goku al ver al Hakaishin del Universo 3.
– “Será un placer matarte otra vez, Freezer” – fanfarronea Vegeta.
– “¡Ni lo sueñes!” – le interrumpe Goku. – “¡Esta vez me toca a mí luchar contra él!” 
Freezer se siente menospreciado por los saiyajín y está a punto de estallar, cuando se da cuenta de que reconoce a alguien entre el grupo de participantes de Universo 7.

– “¿Zamas?” – se extraña Freezer.
Pero Zamas no parece conocer al tirano más allá de haberle visto por la bola de cristal cuando luchó contra Goku y Vegeta en la Tierra.
El Dai-Kaioshin del Universo 3 se acerca al grupo.

– “¿¡Otro Zamas!?” – se sorprende Goku al verle.
– “¿¡Es el Dai-Kaioshin!?” – exclama Piccolo.

Dibujado por The-Radger457

El Dai-Kaioshin Zamas se dirige sólo a su contrapartida del Universo 7.

– “¿Un simple Kaioshin?” – le dice. – “Parece que hemos progresado más en otros universos…” – añade señalándole al Hakaishin del Universo 5, de pie junto a Mojito.
– “¿¡Un Hakaishin!?” – exclama atónito Zamas al verse en esa posición. – “¿Cómo puede ser?”
El Hakaishin Zamas tiene en su mano algo similar a una bola de chicle rosa.

– “¿Acaso eso es…?” – dice Piccolo inquieto.
– “Soy yo” – confirma Mr Bu.

Dibujado por The-Radger457
Son Gohan llama la atención de Goku.

– “Papá” – dice Gohan. – “Ese lleva una ropa parecida a la tuya cuando llegaste de Namek…”
– “¡Es un habitante de Yadrat!” – dice Goku tras echarle un vistazo. – “¡Y esos dos que le acompañan son del planeta Metamor!” – añade.
El Sumo Sacerdote interrumpe la conversación al hablar a todos los participantes.

– “Colocaos en los sectores delimitados para vuestros respectivos universos” – dice refiriéndose a unas líneas marcadas el suelo que limitan el territorio para que cada universo empiece a la misma distancia del resto. – “Voy a recordaros las normas por última vez…”
Son Goku ignora al Sacerdote mientras sigue observando al resto de participantes.

– “Esos de ahí tienen un ki extraordinario…” – murmura mientras observa al grupo del Universo 2.
– “Visten a conjunto” – añade son Gohan. – “Posiblemente tengan un buen trabajo en equipo… Aunque su ropa es algo ridícula.”
– “¿Y tú hablas de ropa ridícula, Great Saiyaman?” – se burla Trunks.
– “¡No es lo mismo!” – exclama Gohan avergonzado.
Vegeta observa a los demonios del frío del Universo 1 y a los seres que estos llevan en correas.


– “¿¡Esos son saiyajín!?” – exclama al ver su cola, apretando el puño con rabia al ver a seres de su misma raza esclavizados de esa forma.
– “¡Vegeta!” – le llama la atención Piccolo. – “No pierdas el enfoque”.

Dibujado por Ipocrito
El Sacerdote termina su discurso y el resto de ángeles se elevan y se sitúan a su lado.

– “El señor Zeno espera ver un evento entretenido, así que no os contengáis” – dice con la sonrisa típica de los ángeles.
– “¿Recordáis el plan?” – dice Son Gohan.
– “¡Sí!” – responden todos al unísono.
– “¡Va a empezar el torneo!” – dice el Daishinkan. – “¡Hajime!”

DBSNL // Capítulo 50: Un día

DBSNL // Capítulo 50: Un día
“Ya no soy un asesino”
A menos de 24 horas para que empiece el torneo que decidirá el destino del multiverso, nuestros amigos se toman el día para descansar y preparar posibles tácticas.

– “Si se puede participar con armas…” – dice Piccolo. – “¿Podemos utilizar semillas senzu?”
– “Por supuesto” – responde Whis. – “Puede utilizarse cualquier artefacto siempre que se entre con él al ring”.
– “No disponemos de muchas” – dice Gohan. – “Así que repartiremos una a cada uno”.
– “Si lo hubiéramos sabido con tiempo, puede que el Duende Karin hubiera cultivado más…” – se lamenta Krilín.
– “Y para eliminar a un adversario hay que matarle o echarle del ring…” – reflexiona Gohan.
– “Correcto” – corrobora Whis.
– “No nos puede temblar la mano si tenemos que eliminar a un rival” – responde Vegeta muy serio.
– “Puede que se rindan…” – dice Goku.
– “No cometas el mismo error que cometiste en el futuro con Freezer” – le dice Vegeta. – “Tu error costó vidas, tanto en el futuro como en el presente”.
– “No fui yo exactamente…” – intenta excusarse Goku.

En el Universo 1, Gin y Kus han reunido a todos sus luchadores y parecen estar listos para el combate.

– “¿Estos son vuestros mejores soldados?” – pregunta Gin a sus cuatro campeones.
– “Así es” – responde un demonio del frío, que lleva a varios personajes con collares y cadenas como si fueran perros de caza.

El demonio del frío tira de la cadena y hace que sus súbditos se arrodillen.
En el Universo 3, el Dai-Kaioshin, el Hakaishin y su ángel, de gran nariz y repeinado, pasan revista a sus participantes.

– “¿Es lo mejor que has encontrado, Campahri?” – le dice el Hakaishin a su ángel.
– “Darán la talla” – responde el Dai-Kaioshin.
– “Lucharemos por usted…” – interrumpe uno de los luchadores, que lleva una armadura del Imperio de los demonios del frío, arrodillándose y dirigiéndose al Hakaishin. – “…señor Freezer”.

En el Universo 5, frente a una cabaña perdida en la montaña de un planeta solitario, Mojito se encuentra cara a cara con un ser de tez lila que viste una especie de gabardina negra.

– “Vengo en nombre del Hakaishin” – dice Mojito. – “Me ha costado varios días encontrarte, asesino”.
– “Ya no soy un asesino” – responde el ser. – “Sabes que hice un trato con los Kaioshin y les devolví el anillo a cambio de vivir en paz con mi familia”.
– “Lo recuerdo.” – responde Mojito. – “Pero la situación ha cambiado… No quieres ver morir a tu familia otra vez, ¿verdad?”

Dibujado por The-Radger457

En la Tierra del Universo 7, nuestros amigos siguen haciendo planes.

– “Sin poder usar la curación de los Kaioshin, Mr. Bu es el único que puede reponer nuestras fuerzas, además de las senzu” – dice Gohan.
– “Te equivocas” – responde Piccolo sonriendo. – “Yo también he estado entrenando, Son Gohan.”
– “¿Desde cuándo puedes hacer eso?” – se sorprende Goku.
– “Kamisama forma parte de mí” – responde Piccolo. – “La sangre del Clan Dragón corre por mis venas. Sólo he tenido que buscarlo en mi interior.”
– “Ya podrías haberlo hecho antes…” – murmura Goten con mirada suspicaz. 

Piccolo se sonroja.

– “¡No es algo sencillo!” – se excusa.

Son Gohan continúa ideando la táctica.

– “Nuestras bazas principales son el señor Beerus, Champa, papá y Vegeta” – explica. – “Piccolo y Bu, además de ser fuertes, debemos tener en cuenta que pueden ser decisivos cuando necesitemos reponer energías y no dispongamos de semillas”.
– “Voy a por las senzu” – dice Goku usando el Shunkanido.
– “Se va sin escuchar la táctica…” – lamenta Gohan desanimado.
– “Gohan se emparejará con Piccolo, y los niños con Bu” – toma el relevo Shin.
– “Goten, Trunks” – les dice Gohan. – “Luchad juntos y usad a Gotenks sólo si os veis superados. Recordad que la fusión dura media hora y no podemos quedarnos sin Gotenks al principio del evento”.

Goten y Trunks asienten.

– “Zamas será nuestro hombre libre” – añade Shin. – “Apoyará al grupo que más lo necesite”.
– “No sabemos a qué nos enfrentamos” – dice Gohan. – “Si vuestro rival os supera ampliamente, no gastéis energía. Huid si podéis y dejad que papá, Vegeta, Champa o el señor Beerus se encarguen de él”.
Al fondo de la habitación, Beerus se encuentra apoyado en la pared escuchando a Gohan.

– “El chico es bastante inteligente…” – murmura Beerus.
– “Lo sé” – responde orgullosa Chichi.
– “Qué estupidez” – dice Champa despreciando la táctica. – “Nosotros dos podemos acabar el torneo en cinco minutos” – le dice a Beerus.
– “No cometas estupideces” – le interrumpe Vegeta. – “Si pones en peligro la supervivencia de nuestro universo, te eliminaré yo mismo”.