DBSNL // Capítulo 36: Comandante

DBSNL // Capítulo 36: Comandante
“¿Eso son…? ¡Son B-16!”
Trunks, Goten y Lapis se dirigen hacia la próxima Dragon Ball y ya sobrevuelan el helado Norte, que siempre parece en penumbra, cuando los niños notan dos fuentes de ki cercanas. 

– “¿Lo notas, Son Goten?” – dice Trunks.
– “No son humanos normales” – responde éste.
– “¡Vayamos a investigar!” – dice Trunks desviándose de su rumbo.

Lapis y Goten le siguen.
Al llegar a la posición de esos ki, encuentran la pequeña casa de Lunch destrozada, balazos en las paredes, cristales rotos, restos de explosiones y varios soldados muertos.

– “Sin duda la Red Ribbon ha pasado por aquí” – dice Lapis.
De la casa salen Chaoz y Ten Shin Han, que lleva sujeto el pañuelo de Lunch en su puño.

– “¿Qué hacéis vosotros aquí?” – dice Ten al verles.
– “Tú eres Ten Shin Han, ¿verdad?” – dice Goten. – “¡Y tú eres Chaoz!”
– “Los hijos de Goku y Vegeta…” – murmura Ten. – “¿Número 17?” – se sorprende.
Lapis, de brazos cruzados, le hace un leve gesto con la mano en señal de saludo.

– “¿Qué ha ocurrido?” – pregunta Trunks.
– “El ejército de la Cinta Roja sigue en activo y se han llevado a Lunch y la Dragon Ball que encontramos” – responde Ten.
– “Les sigo la pista desde hace días” – dice 17.
– “Buscamos las Dragon Balls” – dice Goten.
– “Yo sólo quiero acabar con la Red Ribbon” – añade Lapis. – “Pero parece que ambos caminos pasan por encontrar su base”.
Ten aprieta el puño con fuerza.

– “¿Sabéis dónde están?” – pregunta Ten.
– “Tenemos el radar” – responde Trunks.
En el planeta de los Kaioshin, Piccolo se enfrenta a Zamas y Gohan, que se ha transformado en SS2. Gracias al ki divino, Piccolo es muy superior y juega con ambos, que por mucho que lo intentan no consiguen acertar ni un solo golpe.

– “La diferencia es abismal” – dice Kibito, mientras observa el combate junto al resto de Kaioshin.
Gohan y Zamas toman distancia.

– “¿Alguna idea, Zamas?” – le pregunta Gohan.
– “Me estorbas” – le dice Zamas antes de abalanzarse contra Piccolo.


Dibujado por El Discípulo de Tori

Piccolo le golpea y vuelve a lanzarle junto a Gohan.

– “Si no luchamos con un plan no lograremos ni rozarle” – insiste Gohan.
– “¿Y qué propones?” – le pregunta Zamas entre dientes.
En la Tierra, nuestro grupo de amigos ya se dirige velozmente hacia la localización de la Dragon Ball, dónde esperan encontrarse otra base de la Red Ribbon.
En la base principal de la Cinta Roja, bajo la antigua Muscle Tower, que ha sido reconstruida, Lunch está presa en un calabozo y herida en un brazo.

– “¡Voy a mataros a todos, malditos bastardos!” – grita mientras el guardia la ignora.
De repente, la alarma suena en la base y todos los soldados se preparan para la llegada de intrusos.
En el centro de mando, un envejecido coronel Silver, ahora comandante de la nueva Red Ribbon, tras ser informado de que se aproximan cinco sujetos a sus instalaciones, da las ordenes a su segundo al mando:

– “Envía a los Beta-16 como primera línea de defensa” – dice el comandante mientras inspecciona atentamente las imágenes recibidas por su satélite, fijándose en Son Goten, quién le hace revivir amargos recuerdos. – “Y preparaos para activar los Protocolos 66 y 391”.
– “¡Sí, señor!” – dice su segundo, que agarra el comunicador para transmitir las órdenes al resto de soldados.

Dibujado por Ipocrito


Nuestros amigos se acercan a la base entre la fuerte ventisca, cuando se dan cuenta de que un grupo de siluetas se acerca volando hacia ellos.

– “¿Eso son…? ¡Son B-16!” – grita Lapis, el primero capaz de distinguirlos gracias a sus capacidades aumentadas.
Goten y Trunks se transforman en Súper Saiyajín al escuchar a Lapis, pero Goten es golpeado por un puño lanzado por uno de los robots.
Trunks intenta socorrerle, pero es interceptado por otro B-16, que le impide llegar hasta Goten.
En la sala de control, el comandante Silver sonríe mientras en otro monitor se ve el video de la cámara de seguridad donde nuestros amigos se enfrentaron al B-16 por primera vez. En él se puede ver la aparición de Gotenks.

– “Si evitamos eso, no deberían ser un problema” – murmura el líder de la Red Ribbon. 
El grupo de guerreros no puede distinguir a cuantos B-16 se enfrentan, pues la ventisca es densa y no emiten ningún ki.
En el planeta de los Kaioshin, Zamas y Gohan parecen haber ideado un plan y se abalanzan sobre Piccolo.
Gohan encara a Piccolo intentando golpearle, mientras Zamas busca sorprenderle por la espalda con su teletransporte “Kai-kai” y sus espadas de ki, esta vez activas en ambas manos. Pero Piccolo usa esa misma técnica de teletransporte para evitar el golpe de Zamas.
El Kaioshin del Norte intenta seguir a Piccolo y ambos se teletransportan repetidas veces por todo el terreno de combate. A Gohan le cuesta seguir sus movimientos y sólo puede intentar buscar un patrón en sus repetidos teletransportes.
Finalmente, Gohan lanza un Masenko al vacío dónde espera que aparezca Piccolo y le obliga a repeler su ataque, dándole tiempo a Zamas para rozar al Dai Kaioshin con su espada de ki, haciéndole un corte en la mejilla.
Piccolo golpea a Zamas y le hace retroceder. Gohan se acerca a toda velocidad hacia el namekiano, cuando éste le lanza una Granada de Luz. Zamas usa su poder telequinético para detener a Gohan y así evitar que impacte contra el ataque de Piccolo.
El Dai Kaioshin recupera distancia y da por finalizado el combate.

– “Parece que habéis aprendido a trabajar juntos” – dice el namekiano.
Gohan vuelve a su estado base.

– “No es suficiente” – dice el mestizo. – “Pese a compensar nuestra carencia de poder con nuestras habilidades conjuntas, no somos rivales contra enemigos de un poder por encima de los mortales.” 
– “No seas tan duro contigo” – responde Piccolo.
– “No se trata de mí.” – continúa Gohan. – “Si nos enfrentamos a seres con el poder de un Hakaishin, mi nivel actual es ridículo. Así no puedo proteger a los que me importan.”
Zamas observa a Gohan, algo sorprendido por sus palabras.

– “Tengo que encontrar una forma de aumentar mi poder” – dice apretando fuertemente sus puños. – “Tiene que haber una manera de sobrepasar mi límite actual”.

Dibujado por El Discípulo de Tori


DBSNL // Capítulo 35: Señor Piccolo

DBSNL // Capítulo 35: Señor Piccolo
“Pero… ¿Cuándo ha…?”
En el Planeta Sagrado, Gohan se enfrenta a los Kaioshin en un combate de entrenamiento. 
Los Kaioshin colaboran para darle problemas a Gohan, transformado en Súper Saiyajin. Pero Zamas ataca por su cuenta. Él es el único que consigue arrinconar a Gohan obligándole a transformarse en Súper Saiyajin de nivel 2.


Dibujado por Sorita

Piccolo observa el combate junto a Kibito.
Shin detiene a Gohan con su poder mental, como ya hizo durante el torneo de artes marciales el día que se enfrentaron a Babidí y a Majin Bu. El resto de Kaioshin se abalanzan sobre el mestizo, inmóvil, que en el último momento es capaz de liberarse emitiendo una fuerte ola de ki, haciendo que los Dioses salgan repelidos.
Gohan ha perdido su estado de Súper Saiyajín con ese esfuerzo.
Entre la humareda aparece Zamas, avanzando rápidamente hacia Gohan con su espada de ki preparada para ensartarle. Gohan, cansado y con las manos en sus rodillas, intenta levantar su brazo derecho para interceptar a Zamas.

– “¡Zamas! ¡Detente!” – grita Kibito, al intuir las intenciones del Kaioshin del Norte.
Zamas ha alcanzado a Gohan en el abdomen, pero su espada de ki está desactivada.

– “Has perdido, Son Gohan” – dice Zamas con una sonrisa burlona, sintiéndose superior.
Son Gohan cae de rodillas, agotado.
Piccolo sonríe al ver el desenlace del combate. 
Kibito parece asombrado por el poder del Kaioshin del Norte.

– “Aunque Zamas sea inestable, hay que admitir que es extraordinario” – dice el ayudante de los Kaioshin.
Zamas le da la espalda a Gohan y se aleja, pero después de dar unos pasos se percata de que su mejilla está sangrando. Se toca la herida con la mano y comprueba que, efectivamente, es así.

Al levantar su mirada observa como a lo lejos, un árbol tiene un gran orificio atravesando su tronco.

– “Pero… ¿Cuándo ha…?” – piensa Zamas sorprendido.
Piccolo sigue sonriendo complacido.

– “Un Makankosappo improvisado en el último instante…” – murmura Piccolo. – “Parece que has recuperado tu espíritu de lucha, Son Gohan”.
En la Tierra, Goten, Trunks y Lapis han hecho un alto en el camino para comer. El número 17 les habla sobre su combate contra Piccolo; un combate que recuerda con nostalgia.

– “Tuviste suerte de que no estuviéramos nosotros” – dice Trunks, siempre fanfarrón.
– “¿Creéis que sois más fuertes que yo?” – les pregunta Lapis.
– “Ya nos enfrentamos a la número 18 en el torneo de artes marciales” – dice Goten.
– “La hubiéramos derrotado si no nos hubieran descalificado” – añade Trunks.
Lapis se levanta, sacudiendo los restos de comida de su ropa. 

– “¿Queréis comprobarlo?” – dice con una sonrisa.
Lejos de ahí, en la Kame House, Krilin y la número 18 entrenan en la arena.

– “Si lo que dijo Bulma es cierto y se realiza ese torneo, tenemos que estar preparados” – dice Krilin intentando golpear a la número 18.
– “¡Vamos papá! ¡Tú puedes, mamá!” – anima la pequeña Marron.
Roshi observa el combate tumbado en una hamaca, contento de ver a Krilín con su uniforme de la escuela Tortuga entrenando en su pequeña isla.
Goten y Trunks, transformados en Súper Saiyajín, se enfrentan al número 17. Ambos se combinan para intentar sorprenderle, pero aun así parece que Lapis tiene ventaja.

– “¿Acaso eres más fuerte que la número 18?” – dice Trunks.
– “Tenemos una fuerza similar.” – responde 17.
– “Parece que la 18 se burlaba de nosotros…” – murmura Goten.
– “Hemos mejorado mucho desde entonces” – dice Trunks. – “¡Vamos a demostrárselo!”
– “¡Sí!” – exclama Goten.
Ambos elevan su ki al máximo y atacan a Lapis, que empieza a tener problemas para esquivar a los niños. Finalmente, activa su barrera protectora y ambos saiyajín salen repelidos.
Al norte, donde ya está atardeciendo, en mitad de una ventisca, el ejército de la Red Ribbon acaba de llegar a una pequeña casa en busca de otra Dragon Ball. Uno de los soldados aporrea la puerta y Lunch, con su melena rubia, es quien abre.
Goten y Trunks descansan después del combate. 

– “Sois realmente fuertes” – dice 17. – “Estoy impresionado”.
– “¿Y tú no te cansas?” – le pregunta Goten. – “Eso es injusto.” – protesta.
– “La próxima Dragon Ball está al norte.” – dice Trunks mirando el radar.
– “Mañana continuaremos el viaje” – dice Lapis. – “Ahora descansad”.
En el Universo 6, una silueta recorre los pasillos de la Corporación Cápsula entre las sombras. El sonido característico de sus pasos se escucha en el silencio de las instalaciones. 
El misterioso ser se detiene en una esquina para no alertar a Bulma y a su madre, que cruzan el pasillo a lo lejos.
El ser, después avanza hasta una sala con una gran puerta de seguridad, que pide escanear su retina.

– “Reconocimiento negativo” – dice la máquina. – “Alarma activada en 30 segundos. Muestra de sangre requerida para su desactivación”.
El ser extiende su brazo, que recuerda a una mezcla de insecto y lagarto y coloca el dedo sobre la máquina, que recoge una muestra de su sangre.

– “Bienvenido, señor Vegeta” – dice la máquina, abriendo la puerta del taller.
La silueta que ahora reconocemos como Cell en su primera forma, entra en el taller y se encuentra con dos sarcófagos metálicos en los que se encuentran el Número 17 y la Número 18 y sonríe.
La alarma suena por toda la Corporación Cápsula. Bulma revisa la PDA que lleva en el bolsillo de su bata.

– “¡Es la sala de los androides!” – exclama antes de apresurarse hacia el lugar del incidente.
Una luz blanca brillante parpadea al fondo del pasillo. Bulma se acerca cautelosa para ver de qué se trata, y puede ver como Cell, de espaldas a ella, se yergue y extiende sus alas negras de insecto.

DBSNL // Capítulo 34: Viejos enemigos

DBSNL // Capítulo 34: Viejos enemigos
“No puede ser él…”
Son Gohan ha pedido a Piccolo que le entrene y ambos se encuentran en el Planeta Sagrado, dónde el namekiano ya le ha presentado a los nuevos Kaioshin.

– “Gracias por acogerme una vez más en vuestro planeta” – agradece Gohan.
– “Siempre eres bienvenido” – responde Shin.
Zamas parece algo receloso de tener a un mortal entrenando con ellos en su sagrado planeta, pero después de la charla que tuvo con Piccolo, ha decido intentar adaptarse a tales situaciones.
En la Tierra, Chichi, Bulma y Videl están en la Corporación Cápsula tomando algo en el jardín. Videl sostiene a Bra y juguetea con ella.

– “Seguro que ella y Pan serán buenas amigas” – dice Bulma.
– “Espero que las chicas saiyajín no den tanta guerra como los hombres” – dice Chichi, provocando la risa de las demás.
– “Creo que Son Gohan es distinto a Goku y Vegeta” – dice Videl.
– “He hecho lo posible para que así sea” – responde Chichi. – “Pero en el fondo es un saiyajín… y me alegro” – dice sonriendo.
– “¡¿Te alegras?!” – exclaman al unísono Videl y Bulma, conociendo lo mucho que Chichi ha reñido a Goku cada vez que ha intentado entrenar a sus hijos.
– “Quiero que Gohan y Goten vivan integrados y aporten algo a la sociedad más allá del combate…” – explica Chichi. – “Pero también sé muy bien que son los únicos que pueden proteger la Tierra en el futuro, al igual que Trunks”.
Goten, Trunks y Lapis vuelan hacia la siguiente Dragon Ball, teniendo ya dos en su poder. 
En una base secreta de la Red Ribbon, los soldados evacúan mientras suena la alarma. Entre los arbustos se ocultan agazapadas tres figuras, que intentaban infiltrarse en la base cuando se han encontrado con todo el alboroto.

– “¿Por qué están evacuando?” – dice un pequeño personaje con aspecto de zorro.
– “Puede que haya habido un accidente en el laboratorio…” – dice una mujer morena, con canas, que se encuentra a su lado.
– “¡Silencio!” – dice el tercero del grupo, que es un ser azul parecido a un duende. – “Aprovecharemos todo este jaleo para colarnos en la base y robar la Dragon Ball”. 
– “¡Sí, señor Pilaf!” – dicen al unísono Mai y Shu, levantándose y poniéndose firmes… siendo descubiertos por los soldados del ejército de la Cinta Roja, que se quedan mirándoles en silencio.
– “¡Alto ahí!” – grita un soldado apuntándoles con su rifle de asalto.
En ese instante, Lapis y los niños descienden entre los soldados, que al verles huyen atemorizados.

– “¡Son ellos!” – grita un soldado soltando su arma y huyendo junto con otros miembros de la Red Ribbon.
Otros soldados disparan a nuestros amigos, que esquivan las balas y los dejan inconscientes uno a uno.
Pilaf y su banda, sin saber muy bien lo que está ocurriendo, aprovechan para colarse en la base.

– “¡Según nuestro informador, la Dragon Ball tiene que estar por aquí!” – grita Pilaf entre el estruendo.
Mai y Pilaf buscan la sala correcta mientras Shu se ha detenido un instante para observar los monitores de las cámaras de seguridad, que están grabando lo que sucede fuera.

– “No… no puede ser…” – dice con voz temblorosa mientras retrocede lentamente.
– “¿Qué ocurre, Shu?” – le pregunta Mai, que corre a ver el monitor.
Pilaf ha encontrado la sala con la caja fuerte.

– “¡Es aquí!” – grita, antes de darse cuenta de que sus dos compañeros siguen inmóviles y temblorosos observando la pantalla. – “¿Pero qué demonios estáis…?”
Al observar el monitor, él tampoco puede evitar sufrir el mismo efecto que el resto.

– “¡AH!” – grita sorprendido. – “No puede ser él…” – dice observando a Son Goten en pantalla, que claramente les recuerda a un joven Son Goku.
– “Si no es él, debe ser su hijo…” – dice Mai aún aterrorizada.
– “¡Tenemos que darnos prisa!” – grita Shu, sacando a todos del trance.
Goten, Trunks y Lapis ya han acabado con el ejército de la Red Ribbon y se adentran en la base siguiendo el radar.

– “El radar indica que hay dos Dragon Balls” – dice Trunks.
– “¡Genial!” – exclama Goten.
Pilaf y su banda salen corriendo de la una de las puertas del pasadizo y Pilaf choca directamente contra Goten, cayendo al suelo de espaldas.
Pilaf, al levantar la cabeza y ver a Son Goten, gatea hacia atrás con miedo. Shu y Mai le levantan y todos corren en sentido contrario, pero Trunks les adelanta y les corta el avance.

– “Queremos las Dragon Balls” – dice Trunks.
La banda intenta huir por un pasadizo lateral, pero esta vez es 17 quién les corta el paso.

– “Es inútil” – dice Lapis. – “Dadnos las Dragon Balls”.
Mai parece quedarse prendada del número 17 al verle y se sonroja, dándole las Dragon Balls sin pensarlo.

– “¡¿Qué estás haciendo?!” – le grita Pilaf.
– “Gracias” – dice 17 agarrando el pequeño saco.
– “No hay de qué” – responde Mai.
El número 17 cruza entre la banda para volver hasta Goten y Trunks. Mai no puede evitar seguirle con la mirada mientras pasa por su lado.

– “Adiós” – murmura Mai.
Lapis le hace un gesto con la mano despidiéndose, sin darse la vuelta.

– “¡Se puede saber qué haces!” – la riñe Pilaf.
– “Me ha parecido que… que era la mejor opción” – dice Mai, que ya ha reaccionado. – “No podemos enfrentarnos a ellos…” 
– “Al menos tenemos el plano de la base principal” – añade Shu, sacándose un mapa enrollado del chozoku  – “Tendremos que olvidarnos de las Dragon Balls, pero podemos robar algo valioso allí”.
– “¡Después de tantos años y Son Goku sigue arruinándonos los planes!” – dice Pilaf – “¡Le odio!”

Mientras tanto, nuestros amigos ya vuelan hacia la siguiente Dragon Ball, con cuatro de ellas en su posesión.

DBSNL // Capítulo 33: Universos

DBSNL // Capítulo 33: Universos
“¿Entonces Cold tiene tantos años?”
En el planeta de Beerus, Whis continúa con su explicación sobre las diversas líneas temporales.

– “¿Y los otros universos?” – pregunta Vegeta.
– “La siguiente línea temporal nació también tras el uso del anillo Toki por un Kaioshin.” – explica Whis. – “Tras la aparición del Dai Kaioshin de la línea anterior, éste intentó controlar el universo en nombre de la paz y la justicia, evitando que el Hakaishin tomara el control, aunque resultó en su propio reinado de tiranía y opresión”.
– “¿Y qué ocurrió con esa línea?” – pregunta Vegeta.
– “¿Cuántas llevamos?” – pregunta Goku, al que le cuesta seguir la explicación.
– “El Kaioshin creó la tercera”. – responde Whis. – “Y consiguió mantener un buen equilibrio entre las fuerzas protectoras y destructoras… Pero al igual que en la vuestra, milenios después apareció el mago Bibidí, y puso en jaque a la galaxia y a los Kaioshin.”
– “¡¿Bibidí y Majin Bu?!” – se sorprende Vegeta
– “Ya conocéis la energía que se necesita para despertar a Majin Bu y se necesita incluso más para crearlo…” – dice Whis. – “Así que Bibidí se instaló en el planeta con los seres más fuertes del universo: El planeta de los demonios del frío”. 
– “¿¡Qué!?” – se sorprenden ambos saiyajin.
– “Los Kaioshin reclutaron un pequeño grupo de guerreros para detener al mago antes de que fuera demasiado tarde, pero no fue posible, ya que la magia de Bibidí era demasiado fuerte”.
Whis no puede evitar sonreír antes de darles la siguiente sorpresa:

– “Entre ese grupo de demonios había un joven guerrero llamado Cold” – les revela el ángel.
– “¿¡COLD!?” – exclaman incrédulos Goku y Vegeta al unísono.
– “Cold era un guerrero arrogante, pero tenía sentido del orden” – interviene Beerus. 
– “En ese planeta, Bibidí pudo recolectar la energía suficiente para crear a Majin Bu, que tras despertar destruyó el planeta y con él a toda la raza de los demonios del frío.” – continúa Whis. – “Sólo Cold pudo salvarse del exterminio”.

Dibujado por Torrijos


Dibujado por Torrijos

– “¿Entonces Cold tiene tantos años?” – pregunta Goku.
– “En el planeta de los demonios del frío el tiempo transcurre más despacio, pues está cerca de un agujero negro. Por eso su raza está adaptada para vivir en condiciones extremas.” – dice Whis. – “Cold estuvo en paradero desconocido hasta que Bibidí tuvo que encerrar a Majin Bu por no poder controlar su poder. Entonces reapareció formando su Imperio a lo largo de la galaxia.” – continúa Whis. – “Los demonios del frío tienen una vida larga y Cold descubrió un secreto dentro de su propia genética: Podía cambiar de forma para reducir su poder y alargar su vida. Cold aprovechó las grandes mutaciones y adaptabilidad de su raza para prolongar su reinado.”
– “¿Las formas de reducción? ¿Cómo las de Freezer?” – pregunta Vegeta.
– “Cold le enseñó esa habilidad a su hijo para que siguiera sus pasos” – explica Whis. – “Con los años Cold tuvo que evitar usar su forma original, ya que perdía el control de tanto poder en un cuerpo que envejecía. Pero Freezer aún era un adolescente para ser un demonio del frío”.
– “Qué complicado…” – dice Goku. – “¿Entonces Cold cuando se enfrentó a Bibidí era más fuerte que Freezer?”
– “No hubierais tenido ninguna oportunidad cuando vino a la Tierra. Ni siquiera luchado junto a Trunks” – responde Whis con su típica sonrisa.
– “¡Qué rabia! Me hubiera gustado enfrentarme a él…” – se lamenta Goku.
Beerus le mira algo sorprendido por el comentario, pero sonríe al ver el espíritu guerrero de Goku.

– “Creo que la conversación se ha desviado más de lo debido” – dice Whis. – “La cuarta línea se creó intentando evitar que Bibidí lograra su objetivo y despertara a Majin Bu. Así que recurrieron al Dios de la destrucción”.
– “¿A usted?” – pregunta Goku.
– “Claro que no, idiota” – responde Beerus. – “Es otra línea temporal… Además, yo no soy el Hakaishin en esa línea”.
– “Su predecesor no le consideró adecuado” – dice Whis.
– “¡Whis!” – le riñe Beerus por hablar más de lo necesario.
– “Lo siento” – dice tapándose la boca con los dedos sin perder la sonrisa burlona.
– “¿Entonces retrocedieron hasta antes de que el señor Beerus fuera Hakaishin?” – pregunta Vegeta.
– “Así es. Le culparon por dormir durante todo el evento” – responde Whis. 
Beerus se levanta de la silla de repente.

– “Me voy a dar una vuelta” – dice ariscamente antes de salir del comedor.
Whis continúa con su historia.

– “La siguiente división fue provocada cuando un asesino robó el anillo, protegido en la Academia Kaioshin, para su uso personal.” – explica Whis. – “Ha sido la única vez que un mortal ha usado el anillo y resultó en la creación de otra línea temporal muy similar a la previa, ya que el cambio fue menor. En ese momento nació la línea de la que proviene vuestro amigo Trunks.”
Vegeta sigue atento las explicaciones de Whis.

– “Y por último queda el caos provocado por la máquina del tiempo de tu esposa, Vegeta” – dice Whis. – “La máquina del tiempo no funciona tan eficientemente como el anillo y provocó que las líneas se volvieran algo borrosas e incluso confluyeran en algún punto.” – explica el ángel. – “Existen cuatro líneas muy similares. La primera es la que os acabo de explicar, de la que proviene vuestro amigo Trunks, pero también existe una línea gemela en la que Trunks murió a manos de Cell, como ya sabéis. De esa línea temporal derivan dos más, la alterada por ese Trunks que murió y la vuestra, creada por el viaje de Cell.”
– “¿Entonces el Trunks que conocemos no viene de nuestro futuro?” – pregunta Vegeta.
– “No” – responde Whis. – “Vuestro Trunks viene de una línea alternativa creada por el asesino que usó el anillo, y terminó en vuestro Universo por un error en la máquina del tiempo, ya que fue creada ignorando la existencia de diferentes líneas temporales. La máquina viajó a un pasado que no era el de su propia línea temporal.”
Un fuerte ronquido interrumpe la escena. Vegeta y Whis observan como Goku se ha dormido en la silla mientras escuchaba la explicación de Whis.

– “¿¡Cómo puedes dormirte en un momento así!?” – le recrimina Vegeta despertándole con su grito.
Son Goku se despierta de un sobresalto.

– “Me perdí a media explicación… jaja” – se disculpa Goku.
Whis sigue mostrando su sonrisa característica, contemplando la curiosa interacción entre ambos saiyajin.


Diagrama de Universos