DBSNL ESPECIAL // Universos 3 y 5 / Parte III: Mitos y leyendas

DBSNL Especial // U3 y U5 / Parte III: Mitos y leyendas
Han pasado varios meses desde la destrucción de Nuevo Namek. Freezer, obsesionado con vengarse de Goku, ha pedido que le preparen una nave.

– “¿A dónde se dirige, señor?” – le pregunta su consejero.
– “Al planeta Mogina” – responde Freezer.
– “¿Mogina?” – se extraña su hombre de confianza. – “¡Aún no hemos conseguido doblegar ese planeta! Shisami se dirige allí para calmar las revueltas…”
– “Iré personalmente. Que Shisami se adelante y prepare mi llegada.” – insiste el tirano. – “Me apetece hacer ejercicio” – añade con una sonrisa.
El tirano y una pequeña patrulla parten hacia ese planeta, al que llegan en unas semanas.
La nave aterriza en una zona asegurada por los hombres de Freezer. Shisami recibe al Emperador con una reverencia.

– “¿Cuál es la situación?” – pregunta Freezer.
– “Hemos dejado de avanzar; tal y como ordenó. Parece que eso ha animado a los Moginanos, que lo han tomado como una victoria.” – responde el toro rojo.
– “Excelente” – sonríe Freezer.
– “¿Cuál es el plan, señor?” – pregunta Shisami.
– “Yo me encargaré” – responde Freezer, que empieza a caminar hacia la zona de combate. – “No os entrometáis”.
Shisami queda asombrado al ver que Freezer quiere participar de forma activa en la conquista de un planeta. Lejos queda el tirano acomodado que vivía en su forma reducida y lejos de la línea de fuego.
Tras unas horas de lucha, todo ha acabado. Freezer, apenas magullado, vuelve a la nave.

– “Buscad a los que se esconden y acabad con ellos” – ordena el Emperador.
– “¡Sí, señor!” – responde Shisami.
Freezer, durante los años siguientes, continúa viajando de planeta en planeta, poniendo a prueba sus habilidades, esperando algún día conseguir el poder necesario para humillar al Súper Saiyajín.
En uno de sus viajes, tras masacrar un planeta y recuperarse en la cámara de curación, el Tirano se está secando con una toalla cuando un soldado entra en la enfermería alarmado.

– “¡Señor Freezer! ¡Emperador!” – exclama agitado.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Freezer, molesto por el alboroto.
– “¡Una nave está entrando en la atmósfera!” – exclama el soldado.
– “¿Cuál es su origen?” – pregunta el Emperador.
– “¡Es nuestra, señor! ¡Es una nave imperial!” – revela el mensajero.
Freezer sale al exterior y contempla como en el horizonte la misteriosa nave aterriza.

– “Han pasado muchos años…” – murmura Freezer. – “¿A qué has venido, hermano?”
La nave abre sus compuertas y extiende su pasarela. Un demonio del frío desciende por ella acompañado de varios soldados variopintos. Los soldados visten armaduras del Imperio, pero con ciertas modificaciones; con las hombreras cuadrangulares y de aspecto reforzado. Entre los hombres del demonio destaca un espigado guerrero de piel violeta y ojos rasgados.

– “Señor Cooler” – dice el soldado. – “La nave de su hermano se encuentra al Sur-Este.”
– “Bien” – responde el demonio del frío. – “Ha llegado el momento de reclamar lo que me pertenece” – añade con una sonrisa terrorífica.
Cooler y sus soldados vuelan hasta la nave de Freezer, donde el tirano les espera.

– “Hola, hermanito” – saluda Cooler al tomar tierra.
– “Cooler…” – murmura Freezer de forma irrespetuosa. – “¿Qué has venido a hacer aquí?”
– “Han llegado a mis oídos las noticias sobre tu enfrentamiento con el Súper Saiyajín y la muerte de nuestro padre en la Tierra” – responde Cooler.
– “Llegas varios años tarde al funeral…” – responde Freezer.
– “Y también he oído que has ocupado su lugar” – continúa Cooler.
– “Has oído bien” – responde el tirano con una sonrisa burlona.
– “Sabes que ese trono me pertenece, Freezer” – le dice Cooler.
– “Papá te desterró” – le corrige el tirano.
– “¡Sabes que fue injusto!” – exclama Cooler apretando con rabia su puño.
– “No soy nadie para corregir un decreto del Emperador” – sonríe Freezer.
Cooler respira hondo e intenta calmarse.

– “Sé que no vas a ceder” – dice Cooler. – “Así que te propongo un trato”.
– “¿Quieres negociar?” – se burla el Emperador. – “¿Qué tienes tú que pueda interesarme?”
– “Te ofrezco mis tropas y mis planetas conquistados a cambio de los recursos imperiales para seguir con mi búsqueda” – explica Cooler.
– “¿Hombres? ¿Planetas? ¡Jujuju!” – responde Freezer con sorna. – “Podría tomarlos ahora mismo” – dice alzando su dedo y apuntando a su hermano.
– “Si encuentro lo que busco, ambos saldríamos beneficiados” – responde Cooler manteniendo la calma.
– “No me interesa” – responde Freezer mientras su dedo índice se ilumina.
– “Busco la semilla del Árbol Sagrado” – revela Cooler.
– “Estúpidas leyendas…” – responde Freezer rechazando tal idea.
– “Sí. Cómo las Dragon Balls o el Súper Saiyajín” – responde Cooler con una pícara sonrisa.
Freezer, contrariado, baja su dedo y fuerza una sonrisa.

– “¿Qué necesitas, querido hermano?” – le pregunta en tono sarcástico.
Ambos viajan hasta la nave de Cooler y éste le muestra sus hallazgos a su hermano pequeño.

– “¿Qué sabes del Árbol Sagrado?” – le pregunta Freezer.
– “Al parecer, la semilla del Árbol proviene de un planeta llamado Monmaas.” – explica Cooler.
– “¿Monmaas?” – se extraña Freezer. – “¿El planeta de los gigantes?”
– “Sí.” – responde Cooler. – “Eso explicaría lo que dice la leyenda. El Árbol necesita muchos nutrientes y energía para sobrevivir, así que cuando su semilla se planta en otro planeta, en unas horas puede acabar con todos sus recursos naturales.”
– “Interesante…” – murmura el tirano.
– “Uno de mis hombres encontró una pista sobre su paradero en un asteroide cerca de Wagashi” – explica el hermano mayor.
– “¿Y dónde está tu soldado?” – pregunta Freezer.
– “Perdí contacto con él cuando se dirigía a Babarian” – responde Cooler.
– “Pues hagámosle una visita”– sugiere el Emperador.
– “¿Quieres acompañarme?” – se extraña Cooler. – “¿Tú? ¿Ensuciándote las manos?”
– “¿Quieres ir sólo? ¿Para conseguir el fruto sagrado y traicionarme?” – sonríe Freezer. – “Sé muy bien cuál es tu plan, Cooler. No me tomes por idiota.”
Ambos demonios del frío viajan hasta Babarian. Al sobrevolar el planeta, poco antes de aterrizar, observan cómo éste ha sido arrasado por un fiero combate.

– “Parece que tu hombre ha pasado por aquí…” – se burla Freezer. – “¿Es que no puedes mantener a tus soldados a raya, hermano?”
– “Ya conoces a los saiyajín…” – responde Cooler.
– “¡¿Cómo?!” – se sorprende Freezer. – “¡¿Has dicho un saiyajín?!”
– “Le encontré en un planeta arrasado” – responde Cooler. – “Supuse que fue enviado allí cuando era un niño y tras la desaparición del planeta Vegeta nadie se acordó de él”.
– “¿Y cómo osaste reclutarle?” – murmura Freezer. – “¡Conoces la leyenda del Súper Saiyajín!”
– “Contaba con ella” – sonríe Cooler.
– “Ya veo…” – murmura Freezer. – “Si resultaba ser el Súper Saiyajín, pensabas usarlo contra mí” – sonríe. – “Estoy impresionado”.
– “Ahora que ya sabemos que no es él, ya no me interesa” – responde Cooler. – “Le he tolerado muchas cosas, pero esta vez será ejecutado por traición”.
Tras aterrizar, ambos hermanos salen de la nave y se acercan con sus tropas a una aldea Babarian arrasada. Hay decenas de cadáveres en el suelo, brutalmente asesinados.

– “Nadie se acerca a este planeta” – dice Cooler. – “Bárbaros sin escrúpulos. Caníbales salvajes. Tierra poco fértil.”
– “Un lugar perfecto para mantener oculta la semilla del Árbol” – añade Freezer.
De repente, un Babarian herido se abalanza sobre Freezer por su espalda, pero en el último instante es abatido por uno de los soldados de Cooler.

– “Buen disparo, soldado” – le felicita Freezer. – “¿Cómo te llamas?”
– “Tagoma, señor” – responde le espigado soldado.
– “Noto algo extraño en ti, Tagoma” – murmura Freezer. – “Pero no consigo saber qué es…” – dice mientras se acerca al soldado y le inspecciona de cerca.
– “Deja en paz a mis soldados” – le interrumpe Cooler.
– “Jujuju” – ríe el tirano. – “Lo siento.” – se disculpa mientras vuelve a la nave.
Un soldado brench de piel anaranjada y pelo negro se acerca a Freezer.

– “¡Señor Freezer!” – exclama el soldado. – “¡Hemos encontrado esto!” – dice enseñándole el mango de una espada a su señor. 
– “Parece que Turles no sólo encontró resistencia Babarian.” – murmura Cooler. – “Alguien más buscaba la semilla…”. 
Cooler se acerca a Freezer y le arrebata la empuñadura de la espada para examinarla.

– “Es hierro Imegga” – dice Cooler. – “Las armaduras de mis hombres tienen trazas de este material… Y conozco perfectamente este sello.” – añade contemplando un logotipo en el pomo del arma.
– “Bien…” – responde Freezer. – “Supongo que allí encontraremos respuestas.
– “¡Nos vamos a Imegga!” – exclama Cooler. – “¡Preparad la nave!”
– “¡Sí, señor!” – responden sus hombres.
En unos días, los dos hermanos aterrizan en Imegga y son recibidos por su gobernador, un viejo conocido del Imperio, pues es uno de sus principales socios en el tráfico de planetas.

– “¡Cuánto tiempo, Emperador Freezer!” – exclama el gobernador al recibir a Freezer en su despacho. 
– “No me hagas la pelota, Don Kee” – responde el tirano. – “Hemos venido porque buscamos información.”
El despacho se encuentra en el ático de un enorme rascacielos. Es amplio y con muebles extremadamente modernos. Sobrecargado con esculturas y bustos del gobernador.
A Don Kee le acompaña su hombre de confianza. Un ser de apariencia extraterrestre, con tez azul y pupilas lilas, con una cabeza en forma de pirámide invertida. Viste unas mallas moradas y una chaqueta roja.

– “Por supuesto, ¿qué sucede?” – pregunta el gobernador, que se queda desconcertado al ver a Cooler. – “¿Cooler? ¿Qué hace ese traidor aquí?”
– “Déjate de rollos.” – le corta Cooler. – “Ya sabe que nos conocemos”.
– “¿Qué? Pero…” – titubea Don Kee, temeroso de las represalias de Freezer.
– “Lo dejaré pasar por esta vez” – sonríe Freezer. – “Pero tienes que contarme porqué había restos de una espada con tu sello oficial en Babarian”.
– “¿Babarian?” – se hace el sorprendido el gobernador. – “Nunca he estado en ese planeta de salvajes”.
– “No dudo que tú te quedaste en tu mansión” – responde Freezer. – “¿Y él?” – añade refiriéndose al guardaespaldas.
El hombre de Don Kee ni se inmuta ante la acusación de Freezer.

– “No sabemos nada sobre ese tema” – insiste Don Kee.
Cooler da un paso al frente hacia el gobernador, y el guardaespaldas se interpone entre ambos rápidamente.

– “Al fin te mueves…” – sonríe Cooler desafiante.
– “No hay motivo para enfrentarnos” – calma los ánimos Freezer. – “Además, no pretenderás enfrentarte a dos demonios del frío, ¿verdad?”
Don Kee se levanta apresuradamente.

– “¡Está bien! ¡Tranquilos!” – exclama nervioso. – “¡Relájate, Ledgic!” – le dice a su hombre. – “¡Colaboraremos! Seguro que podemos llegar a un acuerdo.”
– “Siempre has sido un buen negociador, Don Kee” – sonríe Cooler.
– “Veréis…” – explica el gobernador. – “Vuestro hombre robó la información sobre la semilla de uno de mis informadores en el cuerpo de Patrulleros Galácticos.”
– “Tienes hombres en todas partes, ¿no es así?” – sonríe Freezer.
– “Ya sabéis como funciona esto” – responde Don Kee. – “Ledgic intentó detenerle en Babarian, pero fracasó. Aún así, consiguió colocar un rastreador en su nave”.
– “¿Y dónde está ahora?” – pregunta Cooler.
Cooler y Freezer viajan en su nave hacia el planeta que les ha indicado Don Kee.

– “Estamos llegando, señor” – informa uno de los hombres de Freezer.
Los hermanos se acercan al gigantesco ojo de buey de la nave y contemplan el planeta desolado y desértico.

– “Este planeta está muerto” – murmura Freezer.
– “Supongo que Turles ya ha plantado la semilla”. – responde Cooler.
Algo en la superficie del planeta llama la atención del Emperador.

– “¿Qué es eso?” – se extraña Freezer.
– “Parece…” – titubea Cooler. – “¡Es el Árbol!”
Un frondoso árbol de varios kilómetros de altura puede verse en el horizonte. Sus raíces han invadido gran parte de la superficie del planeta.
La nave aterriza y Freezer, Cooler y sus hombres salen al exterior.

– “Imagino que estará protegiendo el árbol” – dice Cooler. – “¡Voy a ejecutar a ese bastardo traidor!”
De repente, un grupo de cinco soldados con armaduras del ejército de Cooler rodean a los hermanos.

– “¿Qué significa esto, Cooler?” – desconfía Freezer.
– “Son hombres de Turles” – responde su hermano.
– “Le pido permiso para encargarme de ellos, señor” – dice Tagoma.
– “No es necesario” – responde Cooler. – “¡Queremos hablar con Turles!” – exclama dirigiéndose al soldado de Turles que tiene delante.
El soldado, grandullón de piel anaranjada y coleta oscura, sonríe al escuchar la petición del demonio del frío.

– “¡Turles se alzará como nuevo emperador del universo!” – responde el soldado. – “¡Vuestro reinado ha termi…!”
Pero un rayo mortal de Freezer interrumpe al soldado, atravesándole el corazón y matándole al instante.

– “Odio los discursos.” – se burla Freezer, mientras mira de reojo la cima de una colina. – “¡¿Por qué no dejas de esconderte y das la cara, saiyajín?!”
Sobre una de las gigantescas raíces, Turles, vistiendo una armadura de Cooler y envuelto en una capa de piel de zorro amarilla, observa la situación.

– “¿Habéis venido los dos?” – sonríe Turles. – “Eso no lo esperaba… ¡Qué honor!”


Dibujado por Torrijos

ESPECIAL DBSNL /// Emperador Freezer // Universos 3 y 5 / Parte III: Mitos y leyendas

Emperador Freezer / Parte III: Mitos y leyendas
“¡Una nave está entrando en la atmósfera!”


Han pasado varios meses desde la destrucción de Nuevo Namek. Freezer, obsesionado con vengarse de Goku, ha pedido que le preparen una nave.

– “¿A dónde se dirige, señor?” – le pregunta su consejero.
– “Al planeta Mogina” – responde Freezer.
– “¿Mogina?” – se extraña su hombre de confianza. – “¡Aún no hemos conseguido doblegar ese planeta! Shisami se dirige allí para calmar las revueltas…”
– “Iré personalmente. Que Shisami se adelante y prepare mi llegada.” – insiste el tirano. – “Me apetece hacer ejercicio” – añade con una sonrisa.
El tirano y una pequeña patrulla parten hacia ese planeta, al que llegan en unas semanas.
La nave aterriza en una zona asegurada por los hombres de Freezer. Shisami recibe al Emperador con una reverencia.

– “¿Cuál es la situación?” – pregunta Freezer.
– “Hemos dejado de avanzar; tal y como ordenó. Parece que eso ha animado a los Moginanos, que lo han tomado como una victoria.” – responde el toro rojo.
– “Excelente” – sonríe Freezer.
– “¿Cuál es el plan, señor?” – pregunta Shisami.
– “Yo me encargaré” – responde Freezer, que empieza a caminar hacia la zona de combate. – “No os entrometáis”.
Shisami queda asombrado al ver que Freezer quiere participar de forma activa en la conquista de un planeta. Lejos queda el tirano acomodado que vivía en su forma reducida y lejos de la línea de fuego.
Tras unas horas de lucha, todo ha acabado. Freezer, apenas magullado, vuelve a la nave.

– “Buscad a los que se esconden y acabad con ellos” – ordena el Emperador.
– “¡Sí, señor!” – responde Shisami.
Freezer, durante los años siguientes, continúa viajando de planeta en planeta, poniendo a prueba sus habilidades, esperando algún día conseguir el poder necesario para humillar al Súper Saiyajín.
En uno de sus viajes, tras masacrar un planeta y recuperarse en la cámara de curación, el Tirano se está secando con una toalla cuando un soldado entra en la enfermería alarmado.

– “¡Señor Freezer! ¡Emperador!” – exclama agitado.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Freezer, molesto por el alboroto.
– “¡Una nave está entrando en la atmósfera!” – exclama el soldado.
– “¿Cuál es su origen?” – pregunta el Emperador.
– “¡Es nuestra, señor! ¡Es una nave imperial!” – revela el mensajero.
Freezer sale al exterior y contempla como en el horizonte la misteriosa nave aterriza.

– “Han pasado muchos años…” – murmura Freezer. – “¿A qué has venido, hermano?”
La nave abre sus compuertas y extiende su pasarela. Un demonio del frío desciende por ella acompañado de varios soldados variopintos. Los soldados visten armaduras del Imperio, pero con ciertas modificaciones; con las hombreras cuadrangulares y de aspecto reforzado. Entre los hombres del demonio destaca un espigado guerrero de piel violeta y ojos rasgados.

– “Señor Cooler” – dice el soldado. – “La nave de su hermano se encuentra al Sur-Este.”
– “Bien” – responde el demonio del frío. – “Ha llegado el momento de reclamar lo que me pertenece” – añade con una sonrisa terrorífica.
Cooler y sus soldados vuelan hasta la nave de Freezer, donde el tirano les espera.

– “Hola, hermanito” – saluda Cooler al tomar tierra.
– “Cooler…” – murmura Freezer de forma irrespetuosa. – “¿Qué has venido a hacer aquí?”
– “Han llegado a mis oídos las noticias sobre tu enfrentamiento con el Súper Saiyajín y la muerte de nuestro padre en la Tierra” – responde Cooler.
– “Llegas varios años tarde al funeral…” – responde Freezer.
– “Y también he oído que has ocupado su lugar” – continúa Cooler.
– “Has oído bien” – responde el tirano con una sonrisa burlona.
– “Sabes que ese trono me pertenece, Freezer” – le dice Cooler.
– “Papá te desterró” – le corrige el tirano.
– “¡Sabes que fue injusto!” – exclama Cooler apretando con rabia su puño.
– “No soy nadie para corregir un decreto del Emperador” – sonríe Freezer.
Cooler respira hondo e intenta calmarse.

– “Sé que no vas a ceder” – dice Cooler. – “Así que te propongo un trato”.
– “¿Quieres negociar?” – se burla el Emperador. – “¿Qué tienes tú que pueda interesarme?”
– “Te ofrezco mis tropas y mis planetas conquistados a cambio de los recursos imperiales para seguir con mi búsqueda” – explica Cooler.
– “¿Hombres? ¿Planetas? ¡Jujuju!” – responde Freezer con sorna. – “Podría tomarlos ahora mismo” – dice alzando su dedo y apuntando a su hermano.
– “Si encuentro lo que busco, ambos saldríamos beneficiados” – responde Cooler manteniendo la calma.
– “No me interesa” – responde Freezer mientras su dedo índice se ilumina.
– “Busco la semilla del Árbol Sagrado” – revela Cooler.
– “Estúpidas leyendas…” – responde Freezer rechazando tal idea.
– “Sí. Cómo las Dragon Balls o el Súper Saiyajín” – responde Cooler con una pícara sonrisa.
Freezer, contrariado, baja su dedo y fuerza una sonrisa.

– “¿Qué necesitas, querido hermano?” – le pregunta en tono sarcástico.
Ambos viajan hasta la nave de Cooler y éste le muestra sus hallazgos a su hermano pequeño.

– “¿Qué sabes del Árbol Sagrado?” – le pregunta Freezer.
– “Al parecer, la semilla del Árbol proviene de un planeta llamado Monmaas.” – explica Cooler.
– “¿Monmaas?” – se extraña Freezer. – “¿El planeta de los gigantes?”
– “Sí.” – responde Cooler. – “Eso explicaría lo que dice la leyenda. El Árbol necesita muchos nutrientes y energía para sobrevivir, así que cuando su semilla se planta en otro planeta, en unas horas puede acabar con todos sus recursos naturales.”
– “Interesante…” – murmura el tirano.
– “Uno de mis hombres encontró una pista sobre su paradero en un asteroide cerca de Wagashi” – explica el hermano mayor.
– “¿Y dónde está tu soldado?” – pregunta Freezer.
– “Perdí contacto con él cuando se dirigía a Babarian” – responde Cooler.
– “Pues hagámosle una visita”– sugiere el Emperador.
– “¿Quieres acompañarme?” – se extraña Cooler. – “¿Tú? ¿Ensuciándote las manos?”
– “¿Quieres ir sólo? ¿Para conseguir el fruto sagrado y traicionarme?” – sonríe Freezer. – “Sé muy bien cuál es tu plan, Cooler. No me tomes por idiota.”
Ambos demonios del frío viajan hasta Babarian. Al sobrevolar el planeta, poco antes de aterrizar, observan cómo éste ha sido arrasado por un fiero combate.

– “Parece que tu hombre ha pasado por aquí…” – se burla Freezer. – “¿Es que no puedes mantener a tus soldados a raya, hermano?”
– “Ya conoces a los saiyajín…” – responde Cooler.
– “¡¿Cómo?!” – se sorprende Freezer. – “¡¿Has dicho un saiyajín?!”
– “Le encontré en un planeta arrasado” – responde Cooler. – “Supuse que fue enviado allí cuando era un niño y tras la desaparición del planeta Vegeta nadie se acordó de él”.
– “¿Y cómo osaste reclutarle?” – murmura Freezer. – “¡Conoces la leyenda del Súper Saiyajín!”
– “Contaba con ella” – sonríe Cooler.
– “Ya veo…” – murmura Freezer. – “Si resultaba ser el Súper Saiyajín, pensabas usarlo contra mí” – sonríe. – “Estoy impresionado”.
– “Ahora que ya sabemos que no es él, ya no me interesa” – responde Cooler. – “Le he tolerado muchas cosas, pero esta vez será ejecutado por traición”.
Tras aterrizar, ambos hermanos salen de la nave y se acercan con sus tropas a una aldea Babarian arrasada. Hay decenas de cadáveres en el suelo, brutalmente asesinados.

– “Nadie se acerca a este planeta” – dice Cooler. – “Bárbaros sin escrúpulos. Caníbales salvajes. Tierra poco fértil.”
– “Un lugar perfecto para mantener oculta la semilla del Árbol” – añade Freezer.
De repente, un Babarian herido se abalanza sobre Freezer por su espalda, pero en el último instante es abatido por uno de los soldados de Cooler.

– “Buen disparo, soldado” – le felicita Freezer. – “¿Cómo te llamas?”
– “Tagoma, señor” – responde le espigado soldado.
– “Noto algo extraño en ti, Tagoma” – murmura Freezer. – “Pero no consigo saber qué es…” – dice mientras se acerca al soldado y le inspecciona de cerca.
– “Deja en paz a mis soldados” – le interrumpe Cooler.
– “Jujuju” – ríe el tirano. – “Lo siento.” – se disculpa mientras vuelve a la nave.
Un soldado brench de piel anaranjada y pelo negro se acerca a Freezer.

– “¡Señor Freezer!” – exclama el soldado. – “¡Hemos encontrado esto!” – dice enseñándole el mango de una espada a su señor. 
– “Parece que Turles no sólo encontró resistencia Babarian.” – murmura Cooler. – “Alguien más buscaba la semilla…”. 
Cooler se acerca a Freezer y le arrebata la empuñadura de la espada para examinarla.

– “Es hierro Imegga” – dice Cooler. – “Las armaduras de mis hombres tienen trazas de este material… Y conozco perfectamente este sello.” – añade contemplando un logotipo en el pomo del arma.
– “Bien…” – responde Freezer. – “Supongo que allí encontraremos respuestas.
– “¡Nos vamos a Imegga!” – exclama Cooler. – “¡Preparad la nave!”
– “¡Sí, señor!” – responden sus hombres.
En unos días, los dos hermanos aterrizan en Imegga y son recibidos por su gobernador, un viejo conocido del Imperio, pues es uno de sus principales socios en el tráfico de planetas.

– “¡Cuánto tiempo, Emperador Freezer!” – exclama el gobernador al recibir a Freezer en su despacho. 
– “No me hagas la pelota, Don Kee” – responde el tirano. – “Hemos venido porque buscamos información.”
El despacho se encuentra en el ático de un enorme rascacielos. Es amplio y con muebles extremadamente modernos. Sobrecargado con esculturas y bustos del gobernador.
A Don Kee le acompaña su hombre de confianza. Un ser de apariencia extraterrestre, con tez azul y pupilas lilas, con una cabeza en forma de pirámide invertida. Viste unas mallas moradas y una chaqueta roja.

– “Por supuesto, ¿qué sucede?” – pregunta el gobernador, que se queda desconcertado al ver a Cooler. – “¿Cooler? ¿Qué hace ese traidor aquí?”
– “Déjate de rollos.” – le corta Cooler. – “Ya sabe que nos conocemos”.
– “¿Qué? Pero…” – titubea Don Kee, temeroso de las represalias de Freezer.
– “Lo dejaré pasar por esta vez” – sonríe Freezer. – “Pero tienes que contarme porqué había restos de una espada con tu sello oficial en Babarian”.
– “¿Babarian?” – se hace el sorprendido el gobernador. – “Nunca he estado en ese planeta de salvajes”.
– “No dudo que tú te quedaste en tu mansión” – responde Freezer. – “¿Y él?” – añade refiriéndose al guardaespaldas.
El hombre de Don Kee ni se inmuta ante la acusación de Freezer.

– “No sabemos nada sobre ese tema” – insiste Don Kee.
Cooler da un paso al frente hacia el gobernador, y el guardaespaldas se interpone entre ambos rápidamente.

– “Al fin te mueves…” – sonríe Cooler desafiante.
– “No hay motivo para enfrentarnos” – calma los ánimos Freezer. – “Además, no pretenderás enfrentarte a dos demonios del frío, ¿verdad?”
Don Kee se levanta apresuradamente.

– “¡Está bien! ¡Tranquilos!” – exclama nervioso. – “¡Relájate, Ledgic!” – le dice a su hombre. – “¡Colaboraremos! Seguro que podemos llegar a un acuerdo.”
– “Siempre has sido un buen negociador, Don Kee” – sonríe Cooler.
– “Veréis…” – explica el gobernador. – “Vuestro hombre robó la información sobre la semilla de uno de mis informadores en el cuerpo de Patrulleros Galácticos.”
– “Tienes hombres en todas partes, ¿no es así?” – sonríe Freezer.
– “Ya sabéis como funciona esto” – responde Don Kee. – “Ledgic intentó detenerle en Babarian, pero fracasó. Aún así, consiguió colocar un rastreador en su nave”.
– “¿Y dónde está ahora?” – pregunta Cooler.
Cooler y Freezer viajan en su nave hacia el planeta que les ha indicado Don Kee.

– “Estamos llegando, señor” – informa uno de los hombres de Freezer.
Los hermanos se acercan al gigantesco ojo de buey de la nave y contemplan el planeta desolado y desértico.

– “Este planeta está muerto” – murmura Freezer.
– “Supongo que Turles ya ha plantado la semilla”. – responde Cooler.
Algo en la superficie del planeta llama la atención del Emperador.

– “¿Qué es eso?” – se extraña Freezer.
– “Parece…” – titubea Cooler. – “¡Es el Árbol!”
Un frondoso árbol de varios kilómetros de altura puede verse en el horizonte. Sus raíces han invadido gran parte de la superficie del planeta.
La nave aterriza y Freezer, Cooler y sus hombres salen al exterior.

– “Imagino que estará protegiendo el árbol” – dice Cooler. – “¡Voy a ejecutar a ese bastardo traidor!”
De repente, un grupo de cinco soldados con armaduras del ejército de Cooler rodean a los hermanos.

– “¿Qué significa esto, Cooler?” – desconfía Freezer.
– “Son hombres de Turles” – responde su hermano.
– “Le pido permiso para encargarme de ellos, señor” – dice Tagoma.
– “No es necesario” – responde Cooler. – “¡Queremos hablar con Turles!” – exclama dirigiéndose al soldado de Turles que tiene delante.
El soldado, grandullón de piel anaranjada y coleta oscura, sonríe al escuchar la petición del demonio del frío.

– “¡Turles se alzará como nuevo emperador del universo!” – responde el soldado. – “¡Vuestro reinado ha termi…!”
Pero un rayo mortal de Freezer interrumpe al soldado, atravesándole el corazón y matándole al instante.

– “Odio los discursos.” – se burla Freezer, mientras mira de reojo la cima de una colina. – “¡¿Por qué no dejas de esconderte y das la cara, saiyajín?!”
Sobre una de las gigantescas raíces, Turles, vistiendo una armadura de Cooler y envuelto en una capa de piel de zorro amarilla, observa la situación.

– “¿Habéis venido los dos?” – sonríe Turles. – “Eso no lo esperaba… ¡Qué honor!”


Dibujado por Torrijos

DBSNL // Capítulo 54: Caminantes

DBSNL // Capítulo 54: Caminantes
 “Un Dai-Kaioshin namekiano…  ¿Tal es la decadencia del Univeso 7?”
Uno de los saiyajín con collar se lanza sobre Curd, el brench del Universo 3, derribándole y golpeándole repetidas veces como si fuera un animal fuera de control. Curd intenta protegerse, pero el saiyajín le golpea sin piedad.
Finalmente, el brench deja de moverse, aunque el saiyajín sigue golpeándole la cabeza una y otra vez.
El Dai-Kaioshin del Universo 4 observa la escena desde la distancia.

– “Por eso les eliminamos…” – murmura Sidra.
Un demonio del frío del Universo 1 sonríe contemplando cómo actúa a su perro de presa.

Dibujado por Ipocrito

Dos Cell Jr aparecen y golpean al saiyajín, lanzándole lejos del cadáver de Curd que, aunque parezca imposible, se levanta como si de un zombie se tratara, con el cráneo destrozado.

– “¿Cómo puede ser?” – exclama el demonio del frío.
El demonio se da cuenta de que los ojos de los Cell Jr están en blanco.

– “Son los que derroté yo…” – murmura Hit, que también observa el combate. – “Deberían estar muertos… Alguien les controla” – piensa mientras busca entre los participantes al posible culpable.
Finalmente, Hit repara en quién es el artífice de esa horripilante técnica. Un ser con una gabardina negra y una careta que recuerda a una máscara de gas observa desde lejos, moviendo ligeramente los dedos a la vez que se mueven los cuerpos inertes de los que ahora son sus marionetas.

Dibujado por Ipocrito
El ángel Palinka observa el suceso y se sorprende ante tal habilidad.

– “Qué técnica tan interesante…” – dice el ángel.
– “El Dr. Kamakiri es realmente extraordinario” – responde Vados, al escuchar el comentario sobre el participante de su Universo. – “Ha pasado toda su vida estudiando como revivir a su difunta familia, que murió por culpa de uno de sus experimentos”.
– “Y le prometisteis ayudarle si participaba, ¿verdad?” – pregunta Mojito.
– “Así es” – responde Vados.
– “Creía que vuestro Hakaishin había prohibido la existencia de Dragon Balls…” – interrumpe Whis.
– “Pero él no lo sabe” – responde Vados.
Mirai Trunks, que se enfrentaba al lobo del Universo 1, es golpeado por la espalda por un Cell Jr, mientras otro ataca al lobo.
El lobo retrocede mientras el demonio del frío de su universo que soltó a los perros saiyajín, le observa riéndose.

– “¿Tienes problemas, Bérgamo?” – se burla.
– “¡Cállate, Frost!” – le responde, y golpea al Cell Jr haciendo que le estalle la cabeza.
Mirai Trunks se defiende, ahora transformado en Súper Saiyajín 2.

– “Es mucho más fuerte que los Cell Jr a los que me enfrenté en el pasado” – piensa Trunks – “Eso significa que ese Cell es un verdadero peligro”.
Finalmente, Trunks corta al Cell Jr por la mitad con su espada y desintegra las dos mitades con un ataque de ki para que no se regenere.
Piccolo intenta llegar hasta donde está Zamas, pero el Kaioshin del Este del Universo 4 se interpone en su camino.

– “Un Dai-Kaioshin namekiano…” – murmura el Kaioshin. – “¿Tal es la decadencia del Univeso 7?”
– “¿Zamas?” – murmura Piccolo al ver que es una versión más adulta de su pupilo. – “No es momento para esto” – le dice Piccolo al Kaioshin. – “Si no le ayudo, ¡el Zamas de mi universo morirá!”.
Mientras tanto, nuestro Zamas está siendo apaleado por los otros Kaioshin.

– “No me importa lo que le pase” – responde Zamas del Universo 4. – “Si apoya una aberración como esta no merece…” 
Un ataque de ki impacta contra este Zamas y le lanza lejos del lugar. Piccolo mira su procedencia y observa que es Mr Bu quién lo ha lanzado.

– “¡Ayuda a Zamas!” – exclama Mr Bu.
Piccolo asiente y sigue su camino hacia su pupilo, pero es interrumpido de nuevo por el Yadrat, que le agarra, le teletransporta en mitad del grupo del Universo 2 y le abandona.
Zamas está recibiendo un duro castigo por parte del Kaioshin del Sur.
De repente, el Kaioshin del Sur se detiene y una gota de sangre cae de su boca y recorre su barbilla. El Dios cae muerto, partido en dos, y tras él, con su espada de ki activada, se encuentra el Dai-Kaioshin Zamas.
Los otros dos Kaioshin del Universo 4 se abalanzan sobre él pero, con la misma facilidad, el Dai-Kaioshin del Universo 3 acaba con ellos ante la mirada estupefacta de nuestro Zamas.
Lejos de allí, Vegeta se enfrenta a Gin, mientras Liquir y Freezer luchan contra Beerus.

– “Nunca pensé que un saiyajín pudiera tener tanto poder” – le dice el Hakaishin del Universo 1 a Vegeta, que está luchando en su estado base contra él, pero usando ki divino. – “En nuestro universo, los demonios del frío os usan como perros de presa” – continúa burlándose. – “Simples esclavos”.
– “He pasado por algo similar” – responde Vegeta. – “Supongo que nosotros nos liberamos a tiempo” – sonríe.
– “¿Cómo lo hicisteis?” – le pregunta Gin. – “¿Cómo fuisteis capaces de derrotar a los demonios del frío?”
– “Veo que no conoces la leyenda del Súper Saiyajín”. – sonríe Vegeta, que se transforma en Súper Saiyajín Blue. – “Permíteme que te la cuente”.
Dabra insiste en sus ataques contra Gohan, que detiene los espadazos con un solo dedo en el que ha concentrado su ki. Finalmente, Gohan agarra la espada del demonio con una sola mano y coloca la otra en el abdomen de Dabra.

– “Ya no eres rival para mí” – le susurra Son Gohan, y lanza un ataque de ki que empuja a Dabra fuera del terreno de combate.
El demonio desaparece poco después de salir del ring. Gohan y los participantes que ven el suceso se sorprenden ante su desvanecimiento.

– “Salir del ring implica que el participante es eliminado y, por lo tanto, borrado” – explica el Daishinkan. – “Al igual que rendirse”.
Son Gohan observa el abismo desde el límite del terreno de combate cuando escucha unos pasos característicos, que reconoce perfectamente, acercándose a él despacio.

Shisami golpea al lobo amarillo, que intenta protegerse de los potentes puñetazos del toro rojo.

– “¡Agáchate, Lavander!” – exclama Basil, que aparece como un rayo para darle una patada Shisami y acercarle al límite del ring.

El enorme toro mira a sus rivales enfurecido y exhala fuertemente por la nariz, emitiendo un vapor denso, mientras su piel roja empieza a brillar intesamente, como si estuviera aumentando su temperatura corporal rápidamente.

Son Goten sigue golpeando inútilmente al participante metálico del Universo 6.

– “Esto es absurdo…” – murmura ante la pasividad de su rival, que ni se inmuta por sus ataques.
El participante con camuflaje óptico, toma una nueva posición cerca del límite del terreno de combate y busca un nuevo objetivo. 

– “Ese crío no podrá con Magetta con esos ataques…” – murmura observando a Goten luchar contra su compañero de Universo. – “Nuestro metalman ya ha ganado” – dice mientras busca otro objetivo.
Trunks, por su parte, se enfrenta a los dos participantes del planeta Metamor, que no parecen ser rivales para el saiyajín.

– “Rendíos” – les dice Trunks. – “No tiene sentido seguir luchando”.
Los metamoranos se miran y sonríen.

– “¿Listo, Kafkal?” – pregunta uno.
– “Ha llegado el momento, Samsal” – responde el otro.

DBSNL // Capítulo 53: Cuentas pendientes

Capítulo 53: Cuentas pendientes
“Parece que necesitas ayuda”
Piccolo avanza entre la batalla en dirección a Zamas para intentar ayudarle. Zamas resiste ante los Kaioshin del Oeste y el Norte, pero tiene problemas con el Kaioshin del Sur, que le supera ampliamente en fuerza.

– “¡Ve con él!” – le dice Gohan a Mr Bu, pese a saber que esto hace que el plan que tan bien establecido tenían se desmorone.
Champa y Sidra se encuentran cara a cara.

– “¡Voy a demostrarte que te equivocaste en tu elección!” – le espeta Champa.
– “Me equivoqué” – le confirma Sidra. – “Porque Beerus tampoco estuvo a la altura. Cuando el Kaioshin retrocedió en el tiempo y me advirtió de que Beerus dormiría durante todo el suceso del brujo Bibidí y su monstruo, supe que no me estaba mintiendo”.
– “¿Y preferiste seguir como Hakaishin antes que elegirme a mí?” – le insiste Champa.
– “Los Kaioshin y yo decidimos que gobernaríamos el Universo en paz, eliminando todas las amenazas potenciales que pudieran surgir antes de que se convirtieran en un problema” – le explica el Dios.
Sidra ataca a Champa, golpeándole repetidas veces sin que este tenga oportunidad de reaccionar. Finalmente, el felino cae de espaldas y Sidra prepara un ataque de ki para terminar rápidamente el combate.

– “Los demonios el frío, los saiyajín, las Dragon Balls…” – continúa Sidra.
– “Exterminasteis razas enteras… ¿de forma preventiva?” – le pregunta Champa, que se ha visto ampliamente superado.
– “Y también eliminamos a posibles enemigos…” – añade el Dios.
– “¿Beerus y yo?” – se da cuenta Champa.
– “Adiós, Champa” – dice Sidra, que concentra una esfera de ki en su mano.
En el último instante, Son Goku aparece y golpea al Hakaishin del Universo 4, haciéndole retroceder.

– “¿Quién eres tú?” – le pregunta Sidra al haberse visto sorprendido por Goku.
– “Un saiyajín criado en la Tierra” – le responde sonriendo orgulloso, transformándose en Súper Saiyajín Blue, mientras Champa se reincorpora.
Beerus observa desde la distancia mientras sigue peleando con Freezer. Al ver a Son Goku ayudando a Champa, una ligera sonrisa se le escapa, pero en seguida es interrumpido por Liquir, el Hakaishin del Universo 6, que se une al combate golpeándole por la espalda.

– “Tengo entendido que te llamas Freezer” – le dice Liquir al tirano, tras haber derribado a Beerus.
– “Así es… ¿quién eres tú?” – le responde el demonio del frío.
– “Te propongo terminar con Beerus rápidamente y aplazar nuestro enfrentamiento para después” – le sugiere Liquir sin responder a su pregunta.
– “Una alianza…” – reflexiona Freezer. – “Me parece una idea interesante” – responde.
Beerus se levanta y observa a sus dos enemigos, suspendidos en el aire frente a él.

– “Maldición…” – murmura.
– “Parece que necesitas ayuda” – interviene Vegeta, que se acerca caminando tranquilamente, con los brazos cruzados, hasta situarse a su lado.
– “Vegeta…” – murmura Freezer sonriendo. Ansioso por enfrentarse al saiyajín.
– “No necesito ayuda para acabar con estos dos” – le responde Beerus, siempre orgulloso.
En ese momento, Gin, Hakaishin del Universo 1, se acerca caminando lentamente hacia Beerus y Vegeta.

– “Terminemos con ellos rápidamente” – les dice a Freezer y Liquir.
Una gota de sudor cae por la sien de Beerus.

– “Puede que ahora sí necesite algo de ayuda…” – admite nuestro Dios de la destrucción.

Dibujado por Ipocrito


Son Goten, transformado en Súper Saiyajín, se enfrenta a un gigante metálico que parece ser inmune a sus ataques.

– “Es más duro que un B-16…” – murmura Goten mientras esquiva los ataques de ese extraño ser del Universo 6.
Trunks, también transformado en Súper Saiyajín, se encuentra entre los dos participantes del planeta Metamor, del Universo 4.

– “No parecen muy fuertes” – dice confiado al sentir el ki de sus adversarios.
El asesino Hit camina lentamente hacia el centro del terreno de combate con paso firme pero tranquilo. Cientos de explosiones ocurren a su alrededor, aunque no parecen inquietarle. 
De entre la polvareda, dos Cell Jr se abalanzan sobre él, uno por cada lado; pero sin que Hit parezca cambiar el ritmo de su marcha, los Cell Jr caen al suelo inertes.
Otro grupo de Cell Jr ataca al grupo del Universo 2, que se encuentra en formación.

– “Son tuyos, Shoku” – le dice un ser gigantesco, de piel marrón y con un gran bigote blanco y enormes manos, al mismo participante que derribó a Cell al principio del torneo.

– “¡Entendido!” – responde mientras activa unos pequeños lanzamisiles que aparecen en sus hombros sobre su armadura y localiza con su visor a todos sus objetivos.
Los misiles van dirigidos a los Cell Jr, que explotan en mil pedazos con los impactos.
De entre la gran humareda, uno de los objetivos parece haberse librado y aparece frente a Shoku. Pero el gigante bigotudo le intercepta, agarrándole con una sola mano, y lo estruja, haciéndolo estallar sin el mínimo esfuerzo.

– “Gracias, Toppo” – le dice Shoku.


Dibujado por Ipocrito

Cell observa desde la distancia como varios de sus Cell Jr han sido fácilmente acribillados, pero no parece importarle. Su atención está puesta en el combate de Gohan contra Dabra.
Son Gohan golpea al demonio repetidas veces. El enfrentamiento no tiene nada que ver con el que tuvieron en la nave de Babidí hace unos años. Esta vez, Gohan es claramente superior.
Dabra se ve acorralado y escupe a Gohan, que intercepta el escupitajo mágico con una pequeña esfera de ki concentrada en su mano.

– “Conozco tus trucos” – le dice Gohan. – “Se acabó” – añade apuntándole con su mano para terminar el combate.
En ese momento, un extraño ataque impacta en el hombro de Gohan, que pese a percibirlo en el último momento, no ha podido esquivarlo por completo.
A lo lejos, una silueta que parece usar camuflaje óptico huye y busca una nueva posición para reintentar su disparo.
Dabra aprovecha la distracción para materializar otra espada en su mano y atacar a Gohan, que consigue esquivarle por los pelos.

Shisami sigue enfrentándose a los dos lobos, que son mucho más hábiles que él, pero su resistencia le permite resistir sus ataques.

– “¡No derrotaréis a un soldado de élite del Ejército Imperial!” – exclama antes de embestir al lobo de pelaje rojo y derribarle.
– “¡Basil!” – exclama el lobo amarillo.

El Daishinkan y los ángeles observan el torneo desde la plataforma superior junto a Zeno.

– “¡Qué divertido!” – exclama Zeno. – “¡Son Goku tenía razón!”