ESPECIAL DBSNL // U6 / Parte VIII: Última oportunidad

Especial DBSNL // U6 / Parte VIII: Última oportunidad
“Podríamos haberlo intentado de otra forma…”

Majin Bu ha despertado y se encuentra cara a cara con nuestros amigos. Goku, Gohan y Vegeta han conseguido alcanzar un poder más allá del Súper Saiyajín y están dispuestos a luchar juntos contra el monstruo de Babidí.
Mientras tanto, Piccolo ya ha recogido a Trunks y se aleja de la zona de combate.

– “Lo primero es poner al muchacho a salvo…” – piensa Piccolo. – “Y sólo se me ocurre un lugar.”
Los tres guerreros se preparan para atacar a Majin Bu.

– “No os confiéis” – dice Vegeta. – “Puede parecer idiota, pero es realmente fuerte”.
– “¿Tienes algún plan?” – le pregunta Goku.
– “Sólo se me ocurre una opción” – responde Vegeta. – “Desintegrarle por completo, sin dejar ningún pedazo desde el cual pueda regenerarse.”
– “Me parece bien” – responde Goku.
– “Entonces, tenemos un plan” – dice Gohan. – “Pero no será fácil. Necesitaremos muchísima energía”.
– “Pues dejemos de malgastarla hablando” – dice Vegeta.
Los tres saiyajín se envuelven en la poderosa aura del Súper Saiyajín 2 y se abalanzan sobre Majin Bu.
El monstruo alarga su brazo intentando interceptar a Vegeta con un puñetazo, pero éste se protege cruzando los brazos frente a su rostro. 
Goku y Gohan intentan flanquear al monstruo por ambos lados y le sorprenden dándole una patada en la cara simultáneamente, aplastándosela y dejándole atontado.
Vegeta aprovecha el momento y apunta con su mano a Bu.

– “¡Big Bang Attack!” – exclama al disparar su técnica contra el monstruo.
El cuerpo deformado de Majin Bu sale disparado contra el suelo.

– “¡No hay que dejar que se regenere!” – exclama Vegeta.
Goku y Gohan preparan a la vez un Kamehameha.

– “¡Ahora!” – dice Goku.
Pero de entre la polvareda aparecen los brazos alargados de Majin Bu, que se enrollan en Goku Y Gohan, impidiéndoles realizar su técnica.

– “¡Maldita sea!” – dice Goku, aprisionado.
El monstruo hace que los dos guerreros se estrellen contra el suelo y moviendo los brazos los hace chocar contra las rocas cercanas.
Vegeta prepara dos discos de energía cortante y los lanza contra los brazos de Majin Bu, cercenándolos.
Goku y Gohan, magullados, se liberan.

– “Parece que este tipo tiene muchos trucos” – dice Gohan.
– “Esto es más complicado de lo que parecía…” – lamenta Goku.
– “Ya os lo advertí” – dice Vegeta, que desciende y se coloca junto a ellos.
Piccolo ha llegado a la Tierra Sagrada de Karín y asciende rápidamente junto a la Torre, sorprendiendo a Karín y Yajirobe.

– “¿Piccolo?” – murmura el viejo gato.
En un instante ha llegado a la Atalaya de Kamisama, donde le esperan Mr. Popo y el propio Kamisama.

– “Ayuda al chico, por favor” – le dice Dios a Popo.
– “Sí, ahora mismo” – responde su ayudante, que se acerca a Piccolo y recoge al muchacho.
– “Dale la semilla senzu cuando todo haya pasado” – dice Piccolo, entregándosela a Popo. – “Si se la das ahora, intentará ayudar a Vegeta”.
Mr. Popo se dirige al interior del palacio con Trunks en brazos.

– “Un muchacho interesante” – dice Kamisama.
– “Puede que se convierta en la única esperanza de la Tierra” – responde Piccolo.
– “¿Tan mala es la situación?” – le pregunta Dios.
– “El poder de Majin Bu es algo que jamás habría podido imaginar” – responde Piccolo.
– “Sin duda esta es una ocasión extraordinaria… ¿no crees?” – le dice Kamisama con una sonrisa cómplice.
– “Veo que ya sabes lo que he venido a pedirte” – dice Piccolo devolviéndole el gesto.
– “Sé más que eso” – responde Kamisama, buscando algo entre sus ropajes.
El ayudante de Kamisama sale del palacio y se encuentra únicamente con un ser idéntico a Piccolo. El namekiano contempla sus manos, mientras abre y cierra los puños.

– “¿Quién eres?” – pregunta Mr. Popo al notar algo extraño en un ser al que a penas reconoce.
– “No soy Piccolo, ni Kamisama.” – responde el namekiano. – “Soy solo un guerrero namekiano que olvidó su nombre”.
El nuevo namekiano se acerca al límite de la atalaya y observa el horizonte.

– “Cuida del chico, amigo Popo” – le dice el guerrero renacido. – “Espero que nos volvamos a ver.” – añade antes de elevarse unos centímetros y desaparecer entre las nubes como un rayo.
Mr. Popo corre hasta el borde de la plataforma y no puede evitar derramar una lágrima.

– “Hasta pronto” – murmura el fiel ayudante de Kamisama.
Nuestros amigos siguen enfrentándose al incansable monstruo Bu, que encaja los golpes pasivamente, pues no le causan ningún daño.

– “Esto no lleva a ninguna parte…” – murmura Gohan.
– “A este paso, nos agotaremos antes de que le hagamos un rasguño” – dice Goku.
– “Y ni siquiera está luchando en serio…” – refunfuña Vegeta.
– “Tenemos que acabar con él con el siguiente ataque” – advierte Goku.
Majin Bu, harto, alza su antena y apunta a Vegeta.

– “¡Eres un insolente!” – dice Bu. – “¡Conviértete en cho…!”
Pero un poderosísimo ataque de ki impacta en la cabeza del monstruo y le hace estallar en mil pedazos.

– “Pero, ¿qué ha sido eso?” – se pregunta Vegeta.
El guerrero namekiano ha llegado en un instante al lugar del combate.

– “¿Piccolo?” – se pregunta Gohan al notar un ki muy distinto al de su amigo.
– “¡Kamicolosama!” – exclama Goku.
– “Puedes… llamarme Piccolo” – responde el namekiano avergonzado.
Vegeta mira al namekiano de pies a cabeza.

– “No está nada mal…” – sonríe el saiyajín. – “Parece que eres un poco más fuerte.”
Mientras tanto, el monstruo Bu se está regenerando.

– “¿Tenéis algún plan?” – pregunta Piccolo.
– “Golpearle no funciona.” – responde Goku. – “Los ataques de ki tampoco. Se recupera de cualquier golpe.”
– “Un enemigo al que no podemos matar…” – sonríe el namekiano.
– “¿Acaso estás pensando en…?” – se sorprende Goku.
– “¿Podéis conseguirme unos minutos?” – responde Piccolo.
Majin Bu ya se ha recuperado y expulsa vapor por sus orificios.

– “¡¡VOY A MATAROS A TODOS!!” – grita furioso el monstruo.
Piccolo y los demás continúan debatiendo el plan.

– “El Mafuba…” – dice Goku. – “¿Podrás encerrar a alguien tan poderoso?”
– “Mutaito, el maestro del viejo Tortuga, me encerró a mí.” – responde Piccolo. – “Creo que podré con él… aunque me costará un precio muy alto.”
– “Tiene que haber otra forma.” – dice Gohan.
– “Son Gohan, necesito que te concentres.” – dice Piccolo. – “Si fallo, todo habrá sido en vano. No puedo hacerlo sin vosotros”.
Gohan, pese a estar triste por el sacrifico de su maestro, entiende que no hay otra opción y se prepara para luchar.

– “No te defraudaré, Piccolo” – dice Gohan.
– “No sé que es eso del Mafuba, pero parece que estáis muy convencidos de que puede funcionar.” – dice Vegeta.
– “Es una técnica de sellado” – responde Goku. – “Vamos a encerrar a ese monstruo en… ¡Maldita sea!” – exclama de repente exaltado. – “¡No tenemos recipiente!”
Piccolo sonríe y busca en su cinturón una pequeña ampolla blanca con unos caracteres escritos con rotulador negro.

– “He venido preparado.” – dice el namekiano.
– “Tú y Kamisama habéis pensado en todo, ¿eh?” – sonríe Goku.
Vegeta se pone en guardia.

– “¡Basta de cháchara!” – les dice el Príncipe saiyajín. – “¡Ya viene!”
Majin Bu avanza a toda velocidad hacia nuestros amigos.
Piccolo retrocede y se prepara para acumular la energía necesaria para realizar la técnica contra un enemigo tan poderoso.
Son Goku se coloca delante de Gohan y Vegeta.

– “¡Cerrad los ojos!” – exclama Goku. – “¡TAIYO-KEN!” – grita al emitir un fuerte flash de luz que ciega a Bu.
Los tres saiyajín esquivan al monstruo, que pasa de largo y se estrella contra las montañas que rodean el lugar.

– “¡Vamos!” – grita Gohan. – “¡Podemos hacerlo!”
Vegeta se eleva y dispara indiscriminadamente una ráfaga continua de esferas de ki.

– “¡DA-DA-DA-DA-DA-DA!” – grita el saiyajín.
– “¡Sigue así, Vegeta!” – le anima Goku mientras avanza hacia la zona de los impactos acompañado por Gohan.
Los restos de masa gelatinosa rosa que forma a Bu ascienden hacia el cielo y empiezan a concentrarse de nuevo, pero antes de que pueda reconstruirse por completo, Goku le golpea juntando ambas manos, lanzándole de nuevo contra el suelo.

– “¡Que no se regenere!” – dice Goku.
Son Gohan avanza hasta adelantar a su padre.

– “¡Masenko!” – exclama al lanzar su ataque contra el monstruo.
Mientras tanto, Shin surge de entre los escombros.

– “¿Esos terrícolas se están enfrentando a Majin Bu?” – se pregunta mientras observa el combate. – “Son increíbles. Ojalá hubiera sabido antes de su poder… Podríamos haberlo intentado de otra forma…” – lamenta.
Majin Bu consigue regenerarse.

– “¡¡ESTOY HARTOOOO!!” – grita furioso el monstruo.
Bu apunta con sus manos a Son Gohan y le lanza una gigantesca esfera de ki que avanza a toda velocidad hacia el mestizo.
Gohan se cubre cruzando sus brazos frente a él, pero Goku aparece a su lado y le empuja, apartándole de la trayectoria del ataque y ocupando su lugar.

– “¡Papá!” – exclama Gohan.
Goku recibe el impacto directo del ataque que estalla en una gigantesca explosión.
El saiyajín, que ha regresado a su estado base, cae y se estrella contra el suelo.

– “¡Maldito!” – grita Gohan.
El mestizo se abalanza sobre Bu. Vegeta se apresura en acompañarle, pues sabe que es imprudente atacar al monstruo en solitario.
Ambos saiyajín se acercan a Majin Bu, pero éste les repele de un fuerte soplido.
El monstruo ataca a Vegeta, con quien se ceba. Le golpea ambas mejillas en un terrible aplauso y alarga el tentáculo de su cabeza rodeándole el cuello y estrangulándole. Majin Bu hace que Vegeta se estrelle contra el suelo una y otra vez.
Piccolo, mientras tanto, ha podido prepararse para realizar el Mafuba.

– “Son Gohan, ¿me oyes?” – le dice telepáticamente. – “¡Estoy listo! ¡Haz que suelte a Vegeta y que se acerque a mí!”
– “Piccolo…” – murmura Gohan mientras se pone en pie. – “Está bien…” 
Gohan corre hacia Vegeta y Bu, pero el monstruo se percata de su presencia y libera a Vegeta para apuntar a Gohan con su tentáculo.

– “¡Conviértete en caramelo!” – exclama Bu.
Un rayo fucsia y zigzagueante se aproxima hacia un desconcertado Gohan, pero en el último instante es interceptado por Shin, que se interpone entre el ataque y el mestizo.
Tras un destello cegador, el Kaioshin se convierte en un caramelo de café, que cae al suelo.

– “No… No puede ser…” – titubea Gohan aterrorizado.
– “El Kaioshin del Este…” – murmura Piccolo.
En ese momento, en un planeta remoto, un ser de aspecto femenino y con el pelo largo recogido en una coleta, acaba de ver lo ocurrido en un orbe situado al final de su vara. El ser entra en una habitación en penumbra. En el centro de la sala hay una cama redonda en la que una criatura humanoide con características felinas duerme plácidamente.

– “Hora de despertar, señor Beerus” – le dice el ángel.
En un planeta recóndito de la Galaxia del Sur, un ser con aspecto de zorro amarillo con dos colas se encuentra sentado en el trono del antiguo Imperio.

– “Lo ha conseguido, señor Liquir” – le felicita uno de sus subordinados  de la raza Litt, que viste una armadura azul oscuro y morada.
– “Cooler y su ejército de incompetentes nunca debieron atacar mi planeta” – responde el zorro.
Beerus ha despertado y Vados le pone al día de lo sucedido.

– “¡¿Han muerto todos los Kaioshin?!” – se sorprende Beerus. – “Malditos incompetentes… ¡Yo me encargaré de ese Majin Bu!”
– “No, señor Beerus” – le interrumpe Vados.
– “¿Cómo dices?” – se extraña el felino.
– “Tengo órdenes directas del Daishinkan” – responde el ángel.
Beerus se pone nervioso y su voz empieza a fallarle.

– “¿El Daishinkan?” – pregunta con miedo. – “¿Qué órdenes son esas?” 
– “Usted ha sido relevado el puesto de Hakaishin” – responde Vados sin perder su inquietante sonrisa.
Gohan se prepara para un nuevo asalto.

– “Yo te he despertado… ¡Y yo te eliminaré!” – exclama Gohan al envolverse en el aura del Súper Saiyajín 2.
Majin Bu sonríe de forma macabra y alarga sus brazos para golpear al mestizo. Gohan salta esquivando al monstruo, pero éste le persigue rápidamente y le da un cabezazo en el abdomen.
Gohan agarra a Bu de su tentáculo y le hace dar varias vueltas antes de lanzarle contra una montaña.
Vegeta, que ha perdido su estado de Súper Saiyajín al recibir la paliza de Majin Bu, intenta levantarse.

– “Aguanta, Son Gohan…” – piensa el príncipe saiyajín.
Los brazos de Bu se alargan de nuevo a través de la polvareda y agarran a Gohan por los pies, estampándole contra el suelo.
Bu se eleva y prepara un potente ataque de ki en su boca que lanza contra el mestizo, pero Goku, que ha perdido la parte superior de si Gi, transformado de nuevo en Súper Saiyajín, aparece en el último instante para desviar el ataque con el canto de su mano derecha.

– “Papá…” – murmura Gohan, que ha regresado a su estado base.
Son Goku mira de reojo a su hijo y sonríe.

– “Lo has hecho bien, hijo” – dice Goku. – “Has llegado muy lejos. Estoy orgulloso de ti.”
Vegeta se acerca a Goku y Gohan.

– “Kakarotto…” – dice Vegeta. – “¿Qué pretendes?”
Goku da un paso al frente.

– “¡¿Estás listo, Piccolo?!” – le pregunta al namekiano.
Piccolo asiente.

– “Por favor, no falles” – añade Goku mientras una gota de sudor recorre su frente.
Son Goku empieza a elevar su ki. La tierra tiembla a su alrededor y las piedras levitan.

– “No puede ser…” – murmura Vegeta. – “¿Acaso pretende…?”
– “¡¡SÚPER KAIOKEN!!” – grita Goku a pleno pulmón.
El cabello de Goku se eriza al máximo, sus ojos se ponen en blanco, su musculatura aumenta de forma exagerada y el aura amarilla del Súper Saiyajín se tiñe de un tono rojizo y se vuelve extremadamente violenta.
Goku se abalanza sobre Majin Bu y empieza a asestarle una combinación de puñetazos y patadas que no permiten al monstruo reaccionar.

– “¡Increíble!” – exclama Gohan al sentir el poder de su padre.
– “No aguantará mucho tiempo…” – murmura Vegeta.
Piccolo está listo para realizar el Mafuba.

– “Vamos…” – murmura el namekiano. – “Tú puedes conseguirlo, Goku”.
Son Goku continúa insistiendo en sus ataques a pesar de sentir como su cuerpo se desgarra con cada golpe.

– “Un poco más…” – piensa Goku. – “Solo tengo que aguantar un poco más…”
El saiyajín agarra a Bu de su tentáculo y lo lanza contra Piccolo.

– “¡Ahora, Piccolo!” – grita el saiyajín.
Piccolo extiende sus manos hacia el monstruo.

– “No puedo fallar…” – murmura el namekiano. – “¡MAFUBA!” – exclama.
Un torbellino verde envuelve a Majin Bu, que cae preso de la técnica.

– “¡AAAAAHHHH!” – grita Piccolo mientras dirige su ataque hacia la pequeña ampolla situada en el suelo a escasos metros del namekiano.
Finalmente, el monstruo Bu es atrapado en la botella y Piccolo se apresura en cerrarla.
El silencio y la calma inundan el lugar.

– “¿Lo hemos conseguido?” – se pregunta Gohan.
– “Qué técnica tan extraña…” – murmura Vegeta.
Goku, agotado, sonríe antes de perder el conocimiento y precipitarse contra el suelo a toda velocidad.

– “¡Papá!” – exclama Gohan, que corre a asistirle.
– “Kakarotto…” – murmura Vegeta. – “Lo has logrado” – sonríe.
Goku, pese a no poder moverse por el esfuerzo, sigue vivo.

– “Aún respira” – suspira aliviado Gohan.
– “Llevémosle hasta la Torre de Karín…” – dice Piccolo, que de repente nota como pierde todas sus fuerzas y cae al suelo agotado.
– “¡Piccolo!” – exclama el mestizo.
El namekiano respira con dificultad. El Mafuba ha drenado toda su energía.
Gohan se acerca a su amigo e intenta incorporarle, pero es demasiado tarde para Piccolo.

– “Piccolo…” – llora Gohan.
– “Lo has hecho bien, Son Gohan” – murmura el namekiano antes de expirar.
Son Gohan abraza con fuerza el cuerpo de su compañero.
Vegeta agacha la cabeza intentando esconder sus emociones, pues siempre se ha sentido más cercano a Piccolo de lo que le gusta admitir.
En ese instante de pesar, alguien aparece al lado de nuestros amigos.

– “¿Cuál de vosotros es Majin Bu?” – pregunta una voz desconocida para todos.
Liquir, vestido con la ropa de Hakaishin, y Vados, su ángel, han llegado a la Tierra.

– “¿Quiénes sois?” – les pregunta Gohan.
– “Soy el nuevo Hakaishin” – responde Liquir.
– “¿Un Dios de la destrucción?” – se pregunta Vegeta. – “¿Qué demonios es eso?”
– “No lo repetiré” – dice Liquir. – “¿Quién es Majin Bu?”
– “Parece que el monstruo de Babidí ha sido capturado, señor” – dice Vados.
– “¿Capturado?” – se extraña Liquir, que enseguida se fija en la ampolla que tiene Piccolo en la mano.
Liquir extiende su mano y atrae la botella hacia él.

– “¿Qué está pasando?” – se pregunta Gohan. – “¿Es un nuevo enemigo?”
Vegeta parece estar cada vez más intranquilo.

– “Qué interesante…” – dice Liquir mientras examina la botella en su mano.
– “Le recomiendo eliminarla” – dice Vados. – “Ese monstruo es peligroso.”
– “Hakai” – susurra Liquir, haciendo que la ampolla se convierta en polvo.
Gohan y Vegeta asisten atónitos a la escena.

– “Vosotros…” – les dice Liquir. – “Supongo que lo habéis hecho bien. No os eliminaré.” – sonríe el Hakaishin.
El Dios se da la vuelta y les da la espalda.

– “Vámonos, Vados” – dice Liquir.
Ambos personajes se desvanecen en un instante y dejan a Gohan y Vegeta preguntándose quienes eran esos seres tan extraños.

ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte VIII: Última oportunidad

Fallen FighterZ / Parte VIII: Última oportunidad
“Podríamos haberlo intentado de otra forma…”

Majin Bu ha despertado y se encuentra cara a cara con nuestros amigos. Goku, Gohan y Vegeta han conseguido alcanzar un poder más allá del Súper Saiyajín y están dispuestos a luchar juntos contra el monstruo de Babidí.
Mientras tanto, Piccolo ya ha recogido a Trunks y se aleja de la zona de combate.

– “Lo primero es poner al muchacho a salvo…” – piensa Piccolo. – “Y sólo se me ocurre un lugar.”
Los tres guerreros se preparan para atacar a Majin Bu.

– “No os confiéis” – dice Vegeta. – “Puede parecer idiota, pero es realmente fuerte”.
– “¿Tienes algún plan?” – le pregunta Goku.
– “Sólo se me ocurre una opción” – responde Vegeta. – “Desintegrarle por completo, sin dejar ningún pedazo desde el cual pueda regenerarse.”
– “Me parece bien” – responde Goku.
– “Entonces, tenemos un plan” – dice Gohan. – “Pero no será fácil. Necesitaremos muchísima energía”.
– “Pues dejemos de malgastarla hablando” – dice Vegeta.
Los tres saiyajín se envuelven en la poderosa aura del Súper Saiyajín 2 y se abalanzan sobre Majin Bu.
El monstruo alarga su brazo intentando interceptar a Vegeta con un puñetazo, pero éste se protege cruzando los brazos frente a su rostro. 
Goku y Gohan intentan flanquear al monstruo por ambos lados y le sorprenden dándole una patada en la cara simultáneamente, aplastándosela y dejándole atontado.
Vegeta aprovecha el momento y apunta con su mano a Bu.

– “¡Big Bang Attack!” – exclama al disparar su técnica contra el monstruo.
El cuerpo deformado de Majin Bu sale disparado contra el suelo.

– “¡No hay que dejar que se regenere!” – exclama Vegeta.
Goku y Gohan preparan a la vez un Kamehameha.

– “¡Ahora!” – dice Goku.
Pero de entre la polvareda aparecen los brazos alargados de Majin Bu, que se enrollan en Goku Y Gohan, impidiéndoles realizar su técnica.

– “¡Maldita sea!” – dice Goku, aprisionado.
El monstruo hace que los dos guerreros se estrellen contra el suelo y moviendo los brazos los hace chocar contra las rocas cercanas.
Vegeta prepara dos discos de energía cortante y los lanza contra los brazos de Majin Bu, cercenándolos.
Goku y Gohan, magullados, se liberan.

– “Parece que este tipo tiene muchos trucos” – dice Gohan.
– “Esto es más complicado de lo que parecía…” – lamenta Goku.
– “Ya os lo advertí” – dice Vegeta, que desciende y se coloca junto a ellos.
Piccolo ha llegado a la Tierra Sagrada de Karín y asciende rápidamente junto a la Torre, sorprendiendo a Karín y Yajirobe.

– “¿Piccolo?” – murmura el viejo gato.
En un instante ha llegado a la Atalaya de Kamisama, donde le esperan Mr. Popo y el propio Kamisama.

– “Ayuda al chico, por favor” – le dice Dios a Popo.
– “Sí, ahora mismo” – responde su ayudante, que se acerca a Piccolo y recoge al muchacho.
– “Dale la semilla senzu cuando todo haya pasado” – dice Piccolo, entregándosela a Popo. – “Si se la das ahora, intentará ayudar a Vegeta”.
Mr. Popo se dirige al interior del palacio con Trunks en brazos.

– “Un muchacho interesante” – dice Kamisama.
– “Puede que se convierta en la única esperanza de la Tierra” – responde Piccolo.
– “¿Tan mala es la situación?” – le pregunta Dios.
– “El poder de Majin Bu es algo que jamás habría podido imaginar” – responde Piccolo.
– “Sin duda esta es una ocasión extraordinaria… ¿no crees?” – le dice Kamisama con una sonrisa cómplice.
– “Veo que ya sabes lo que he venido a pedirte” – dice Piccolo devolviéndole el gesto.
– “Sé más que eso” – responde Kamisama, buscando algo entre sus ropajes.
El ayudante de Kamisama sale del palacio y se encuentra únicamente con un ser idéntico a Piccolo. El namekiano contempla sus manos, mientras abre y cierra los puños.

– “¿Quién eres?” – pregunta Mr. Popo al notar algo extraño en un ser al que a penas reconoce.
– “No soy Piccolo, ni Kamisama.” – responde el namekiano. – “Soy solo un guerrero namekiano que olvidó su nombre”.
El nuevo namekiano se acerca al límite de la atalaya y observa el horizonte.

– “Cuida del chico, amigo Popo” – le dice el guerrero renacido. – “Espero que nos volvamos a ver.” – añade antes de elevarse unos centímetros y desaparecer entre las nubes como un rayo.
Mr. Popo corre hasta el borde de la plataforma y no puede evitar derramar una lágrima.

– “Hasta pronto” – murmura el fiel ayudante de Kamisama.
Nuestros amigos siguen enfrentándose al incansable monstruo Bu, que encaja los golpes pasivamente, pues no le causan ningún daño.

– “Esto no lleva a ninguna parte…” – murmura Gohan.
– “A este paso, nos agotaremos antes de que le hagamos un rasguño” – dice Goku.
– “Y ni siquiera está luchando en serio…” – refunfuña Vegeta.
– “Tenemos que acabar con él con el siguiente ataque” – advierte Goku.
Majin Bu, harto, alza su antena y apunta a Vegeta.

– “¡Eres un insolente!” – dice Bu. – “¡Conviértete en cho…!”
Pero un poderosísimo ataque de ki impacta en la cabeza del monstruo y le hace estallar en mil pedazos.

– “Pero, ¿qué ha sido eso?” – se pregunta Vegeta.
El guerrero namekiano ha llegado en un instante al lugar del combate.

– “¿Piccolo?” – se pregunta Gohan al notar un ki muy distinto al de su amigo.
– “¡Kamicolosama!” – exclama Goku.
– “Puedes… llamarme Piccolo” – responde el namekiano avergonzado.
Vegeta mira al namekiano de pies a cabeza.

– “No está nada mal…” – sonríe el saiyajín. – “Parece que eres un poco más fuerte.”
Mientras tanto, el monstruo Bu se está regenerando.

– “¿Tenéis algún plan?” – pregunta Piccolo.
– “Golpearle no funciona.” – responde Goku. – “Los ataques de ki tampoco. Se recupera de cualquier golpe.”
– “Un enemigo al que no podemos matar…” – sonríe el namekiano.
– “¿Acaso estás pensando en…?” – se sorprende Goku.
– “¿Podéis conseguirme unos minutos?” – responde Piccolo.
Majin Bu ya se ha recuperado y expulsa vapor por sus orificios.

– “¡¡VOY A MATAROS A TODOS!!” – grita furioso el monstruo.
Piccolo y los demás continúan debatiendo el plan.

– “El Mafuba…” – dice Goku. – “¿Podrás encerrar a alguien tan poderoso?”
– “Mutaito, el maestro del viejo Tortuga, me encerró a mí.” – responde Piccolo. – “Creo que podré con él… aunque me costará un precio muy alto.”
– “Tiene que haber otra forma.” – dice Gohan.
– “Son Gohan, necesito que te concentres.” – dice Piccolo. – “Si fallo, todo habrá sido en vano. No puedo hacerlo sin vosotros”.
Gohan, pese a estar triste por el sacrifico de su maestro, entiende que no hay otra opción y se prepara para luchar.

– “No te defraudaré, Piccolo” – dice Gohan.
– “No sé que es eso del Mafuba, pero parece que estáis muy convencidos de que puede funcionar.” – dice Vegeta.
– “Es una técnica de sellado” – responde Goku. – “Vamos a encerrar a ese monstruo en… ¡Maldita sea!” – exclama de repente exaltado. – “¡No tenemos recipiente!”
Piccolo sonríe y busca en su cinturón una pequeña ampolla blanca con unos caracteres escritos con rotulador negro.

– “He venido preparado.” – dice el namekiano.
– “Tú y Kamisama habéis pensado en todo, ¿eh?” – sonríe Goku.
Vegeta se pone en guardia.

– “¡Basta de cháchara!” – les dice el Príncipe saiyajín. – “¡Ya viene!”
Majin Bu avanza a toda velocidad hacia nuestros amigos.
Piccolo retrocede y se prepara para acumular la energía necesaria para realizar la técnica contra un enemigo tan poderoso.
Son Goku se coloca delante de Gohan y Vegeta.

– “¡Cerrad los ojos!” – exclama Goku. – “¡TAIYO-KEN!” – grita al emitir un fuerte flash de luz que ciega a Bu.
Los tres saiyajín esquivan al monstruo, que pasa de largo y se estrella contra las montañas que rodean el lugar.

– “¡Vamos!” – grita Gohan. – “¡Podemos hacerlo!”
Vegeta se eleva y dispara indiscriminadamente una ráfaga continua de esferas de ki.

– “¡DA-DA-DA-DA-DA-DA!” – grita el saiyajín.
– “¡Sigue así, Vegeta!” – le anima Goku mientras avanza hacia la zona de los impactos acompañado por Gohan.
Los restos de masa gelatinosa rosa que forma a Bu ascienden hacia el cielo y empiezan a concentrarse de nuevo, pero antes de que pueda reconstruirse por completo, Goku le golpea juntando ambas manos, lanzándole de nuevo contra el suelo.

– “¡Que no se regenere!” – dice Goku.
Son Gohan avanza hasta adelantar a su padre.

– “¡Masenko!” – exclama al lanzar su ataque contra el monstruo.
Mientras tanto, Shin surge de entre los escombros.

– “¿Esos terrícolas se están enfrentando a Majin Bu?” – se pregunta mientras observa el combate. – “Son increíbles. Ojalá hubiera sabido antes de su poder… Podríamos haberlo intentado de otra forma…” – lamenta.
Majin Bu consigue regenerarse.

– “¡¡ESTOY HARTOOOO!!” – grita furioso el monstruo.
Bu apunta con sus manos a Son Gohan y le lanza una gigantesca esfera de ki que avanza a toda velocidad hacia el mestizo.
Gohan se cubre cruzando sus brazos frente a él, pero Goku aparece a su lado y le empuja, apartándole de la trayectoria del ataque y ocupando su lugar.

– “¡Papá!” – exclama Gohan.
Goku recibe el impacto directo del ataque que estalla en una gigantesca explosión.
El saiyajín, que ha regresado a su estado base, cae y se estrella contra el suelo.

– “¡Maldito!” – grita Gohan.
El mestizo se abalanza sobre Bu. Vegeta se apresura en acompañarle, pues sabe que es imprudente atacar al monstruo en solitario.
Ambos saiyajín se acercan a Majin Bu, pero éste les repele de un fuerte soplido.
El monstruo ataca a Vegeta, con quien se ceba. Le golpea ambas mejillas en un terrible aplauso y alarga el tentáculo de su cabeza rodeándole el cuello y estrangulándole. Majin Bu hace que Vegeta se estrelle contra el suelo una y otra vez.
Piccolo, mientras tanto, ha podido prepararse para realizar el Mafuba.

– “Son Gohan, ¿me oyes?” – le dice telepáticamente. – “¡Estoy listo! ¡Haz que suelte a Vegeta y que se acerque a mí!”
– “Piccolo…” – murmura Gohan mientras se pone en pie. – “Está bien…” 
Gohan corre hacia Vegeta y Bu, pero el monstruo se percata de su presencia y libera a Vegeta para apuntar a Gohan con su tentáculo.

– “¡Conviértete en caramelo!” – exclama Bu.
Un rayo fucsia y zigzagueante se aproxima hacia un desconcertado Gohan, pero en el último instante es interceptado por Shin, que se interpone entre el ataque y el mestizo.
Tras un destello cegador, el Kaioshin se convierte en un caramelo de café, que cae al suelo.

– “No… No puede ser…” – titubea Gohan aterrorizado.
– “El Kaioshin del Este…” – murmura Piccolo.
En ese momento, en un planeta remoto, un ser de aspecto femenino y con el pelo largo recogido en una coleta, acaba de ver lo ocurrido en un orbe situado al final de su vara. El ser entra en una habitación en penumbra. En el centro de la sala hay una cama redonda en la que una criatura humanoide con características felinas duerme plácidamente.

– “Hora de despertar, señor Beerus” – le dice el ángel.
En un planeta recóndito de la Galaxia del Sur, un ser con aspecto de zorro amarillo con dos colas se encuentra sentado en el trono del antiguo Imperio.

– “Lo ha conseguido, señor Liquir” – le felicita uno de sus subordinados  de la raza Litt, que viste una armadura azul oscuro y morada.
– “Cooler y su ejército de incompetentes nunca debieron atacar mi planeta” – responde el zorro.
Beerus ha despertado y Vados le pone al día de lo sucedido.

– “¡¿Han muerto todos los Kaioshin?!” – se sorprende Beerus. – “Malditos incompetentes… ¡Yo me encargaré de ese Majin Bu!”
– “No, señor Beerus” – le interrumpe Vados.
– “¿Cómo dices?” – se extraña el felino.
– “Tengo órdenes directas del Daishinkan” – responde el ángel.
Beerus se pone nervioso y su voz empieza a fallarle.

– “¿El Daishinkan?” – pregunta con miedo. – “¿Qué órdenes son esas?” 
– “Usted ha sido relevado el puesto de Hakaishin” – responde Vados sin perder su inquietante sonrisa.
Gohan se prepara para un nuevo asalto.

– “Yo te he despertado… ¡Y yo te eliminaré!” – exclama Gohan al envolverse en el aura del Súper Saiyajín 2.
Majin Bu sonríe de forma macabra y alarga sus brazos para golpear al mestizo. Gohan salta esquivando al monstruo, pero éste le persigue rápidamente y le da un cabezazo en el abdomen.
Gohan agarra a Bu de su tentáculo y le hace dar varias vueltas antes de lanzarle contra una montaña.
Vegeta, que ha perdido su estado de Súper Saiyajín al recibir la paliza de Majin Bu, intenta levantarse.

– “Aguanta, Son Gohan…” – piensa el príncipe saiyajín.
Los brazos de Bu se alargan de nuevo a través de la polvareda y agarran a Gohan por los pies, estampándole contra el suelo.
Bu se eleva y prepara un potente ataque de ki en su boca que lanza contra el mestizo, pero Goku, que ha perdido la parte superior de si Gi, transformado de nuevo en Súper Saiyajín, aparece en el último instante para desviar el ataque con el canto de su mano derecha.

– “Papá…” – murmura Gohan, que ha regresado a su estado base.
Son Goku mira de reojo a su hijo y sonríe.

– “Lo has hecho bien, hijo” – dice Goku. – “Has llegado muy lejos. Estoy orgulloso de ti.”
Vegeta se acerca a Goku y Gohan.

– “Kakarotto…” – dice Vegeta. – “¿Qué pretendes?”
Goku da un paso al frente.

– “¡¿Estás listo, Piccolo?!” – le pregunta al namekiano.
Piccolo asiente.

– “Por favor, no falles” – añade Goku mientras una gota de sudor recorre su frente.
Son Goku empieza a elevar su ki. La tierra tiembla a su alrededor y las piedras levitan.

– “No puede ser…” – murmura Vegeta. – “¿Acaso pretende…?”
– “¡¡SÚPER KAIOKEN!!” – grita Goku a pleno pulmón.
El cabello de Goku se eriza al máximo, sus ojos se ponen en blanco, su musculatura aumenta de forma exagerada y el aura amarilla del Súper Saiyajín se tiñe de un tono rojizo y se vuelve extremadamente violenta.
Goku se abalanza sobre Majin Bu y empieza a asestarle una combinación de puñetazos y patadas que no permiten al monstruo reaccionar.

– “¡Increíble!” – exclama Gohan al sentir el poder de su padre.
– “No aguantará mucho tiempo…” – murmura Vegeta.
Piccolo está listo para realizar el Mafuba.

– “Vamos…” – murmura el namekiano. – “Tú puedes conseguirlo, Goku”.
Son Goku continúa insistiendo en sus ataques a pesar de sentir como su cuerpo se desgarra con cada golpe.

– “Un poco más…” – piensa Goku. – “Solo tengo que aguantar un poco más…”
El saiyajín agarra a Bu de su tentáculo y lo lanza contra Piccolo.

– “¡Ahora, Piccolo!” – grita el saiyajín.
Piccolo extiende sus manos hacia el monstruo.

– “No puedo fallar…” – murmura el namekiano. – “¡MAFUBA!” – exclama.
Un torbellino verde envuelve a Majin Bu, que cae preso de la técnica.

– “¡AAAAAHHHH!” – grita Piccolo mientras dirige su ataque hacia la pequeña ampolla situada en el suelo a escasos metros del namekiano.
Finalmente, el monstruo Bu es atrapado en la botella y Piccolo se apresura en cerrarla.
El silencio y la calma inundan el lugar.

– “¿Lo hemos conseguido?” – se pregunta Gohan.
– “Qué técnica tan extraña…” – murmura Vegeta.
Goku, agotado, sonríe antes de perder el conocimiento y precipitarse contra el suelo a toda velocidad.

– “¡Papá!” – exclama Gohan, que corre a asistirle.
– “Kakarotto…” – murmura Vegeta. – “Lo has logrado” – sonríe.
Goku, pese a no poder moverse por el esfuerzo, sigue vivo.

– “Aún respira” – suspira aliviado Gohan.
– “Llevémosle hasta la Torre de Karín…” – dice Piccolo, que de repente nota como pierde todas sus fuerzas y cae al suelo agotado.
– “¡Piccolo!” – exclama el mestizo.
El namekiano respira con dificultad. El Mafuba ha drenado toda su energía.
Gohan se acerca a su amigo e intenta incorporarle, pero es demasiado tarde para Piccolo.

– “Piccolo…” – llora Gohan.
– “Lo has hecho bien, Son Gohan” – murmura el namekiano antes de expirar.
Son Gohan abraza con fuerza el cuerpo de su compañero.
Vegeta agacha la cabeza intentando esconder sus emociones, pues siempre se ha sentido más cercano a Piccolo de lo que le gusta admitir.
En ese instante de pesar, alguien aparece al lado de nuestros amigos.

– “¿Cuál de vosotros es Majin Bu?” – pregunta una voz desconocida para todos.
Liquir, vestido con la ropa de Hakaishin, y Vados, su ángel, han llegado a la Tierra.

– “¿Quiénes sois?” – les pregunta Gohan.
– “Soy el nuevo Hakaishin” – responde Liquir.
– “¿Un Dios de la destrucción?” – se pregunta Vegeta. – “¿Qué demonios es eso?”
– “No lo repetiré” – dice Liquir. – “¿Quién es Majin Bu?”
– “Parece que el monstruo de Babidí ha sido capturado, señor” – dice Vados.
– “¿Capturado?” – se extraña Liquir, que enseguida se fija en la ampolla que tiene Piccolo en la mano.
Liquir extiende su mano y atrae la botella hacia él.

– “¿Qué está pasando?” – se pregunta Gohan. – “¿Es un nuevo enemigo?”
Vegeta parece estar cada vez más intranquilo.

– “Qué interesante…” – dice Liquir mientras examina la botella en su mano.
– “Le recomiendo eliminarla” – dice Vados. – “Ese monstruo es peligroso.”
– “Hakai” – susurra Liquir, haciendo que la ampolla se convierta en polvo.
Gohan y Vegeta asisten atónitos a la escena.

– “Vosotros…” – les dice Liquir. – “Supongo que lo habéis hecho bien. No os eliminaré.” – sonríe el Hakaishin.
El Dios se da la vuelta y les da la espalda.

– “Vámonos, Vados” – dice Liquir.
Ambos personajes se desvanecen en un instante y dejan a Gohan y Vegeta preguntándose quienes eran esos seres tan extraños.

DBSNL // Capítulo 65: Sacrificio

DBSNL // Capítulo 65: Sacrificio
“He cumplido mi parte del trato”
Bérgamo, ahora de un tamaño gigantesco, intenta golpear a Trunks, que esquiva sus ataques e intenta contraatacar. Parece que la enorme envergadura del lobo le ha restado velocidad, pero su fuerza y resistencia parecen muy aumentadas.
Trunks golpea a Bérgamo tras esquivar sus golpes, pero no parece causar ningún efecto sobre el lobo.

– “Maldición…” – murmura Trunks.
Mirai Trunks se sitúa detrás del lobo sin que él se percate y prepara su técnica más potente.

– “¡Final Flash!” – grita al lanzar el ataque original de su padre a la espalda de Bérgamo. 
El ataque no parece ser efectivo y Bérgamo se da la vuelta, molesto, como si hubiera notado la picadura de un mosquito.

– “¿Y qué se supone que debo hacer ahora?” – se pregunta Trunks.
Lejos de allí, nuestro Zamas se interpone entre el Dai Kaioshin del Universo 3 y los chicos.

– “Estás cometiendo un error” – le avisa el Dai Kaioshin Zamas. – “¡Apártate!”.
– “¿Un error?” – responde el Kaioshin del Norte. – “Un error sería fallar a mi Universo y a mis amigos”.
– “Un Dios no tiene amigos entre los mortales” – le recuerda el Dai Kaioshin.
– “Eso creía yo” – le corrige Zamas. – “¡Pero estaba equivocado!”.
Mientras tanto, Son Gohan sigue peleando contra los cadáveres manipulados por el Dr. Kamakiri. 

– “Qué incordio…” – piensa Gohan mientras desintegra a sus enemigos para que no puedan volver ser utilizados como marionetas.
Pero de repente, ante él se encuentra a dos participantes del Universo 2 dispuestos a atacarle. El primero es de baja estatura, pero musculoso. Sin cuello, su cabeza sale directamente del torso, y exhibe una negra y unas diminutas orejas redondas. El segundo es un ser espigado de piel blanca e impoluta. 

Dibujado por Ipocrito

Dibujado por Ipocrito

Son Gohan se apresura a ponerse en guardia.
El ángel Cucatail sonríe al ver a sus dos participantes a punto de atacar a Gohan. 

– “Parece que al fin va a caer el primero del Universo 7, Whis” – dice. – “El chico no es rival para Kumo y Hotaru”.
– “Jujuju” – ríe Whis. – “No subestimes al hijo de Son Goku.”
En otro lugar, Spade y Jaco hablan después de que el primero ejecutara al tsufur del Universo 6.

– “Spade…” – murmura Jaco. – “¿Un pirata que venga a su tripulación?” – se burla.
– “¡Cállate!” – le corta Spade. – “Puede que tú sólo entiendas de normas y justicia. Pero mi banda era mi familia. Y eso es lo primero”.
– “No vas a suscitarme pena, cazador.” – responde Jaco. – “Cuando todo esto acabe voy a llevarte ante la justicia”.
Spade mira el lugar donde antes estaba Kamo y después mira hacia el abismo que rodea al ring.

– “Ninguno de nosotros verá el final” – dice antes de alejarse de su compañero de Universo.
Piccolo sigue luchando con sus tres enemigos del Universo 2 ante los que, pese a haberle sorprendido en alguna ocasión, sigue llevando la ventaja.
Cell y Shoku también se encuentran en plena pelea. El terrícola usa su barrera y los escudos magnéticos que activa en sus antebrazos para mantener a raya a la creación de Gero, que parece jugar con el humano.

– “¡La tecnología de la Red Ribbon es impresionante!” – dice Cell, que se está divirtiendo con el combate.
En los alrededores, Ginyu y Frost se han encontrado cara a cara. 

– “¿Tu también osas plantar cara a un demonio del frío?” – le pregunta Frost, que pese a estar malherido, sigue conservando la chulería típica de su raza.
– “No es mi intención enfrentarme a usted” – responde Ginyu en un tono cortés que desconcierta al demonio del Universo 1. – “Estoy seguro de que el señor Freezer le ofrecería una tregua. Seguro que le alegra encontrarse con alguien de su raza, pues está casi extinta en nuestro Universo”.
– “Una tregua…” – murmura el demonio. – “Podría ser benef…”
Pero un rayo atraviesa el corazón de Frost, que cae inerte al suelo.
Detrás de él, Freezer sonríe.

– “¿Negocias treguas en mi nombre, Ginyu?” – dice el tirano.
– “No, señor Freezer” – responde el excapitán de las fuerzas especiales sorprendido por la frialdad de su señor. – “Sólo pretendía…”
– “Encárgate del marionetista” – le ordena Freezer. – “No hace mas que estorbar a los verdaderos combates.”
– “Sí, señor Freezer” – responde Ginyu con una reverencia.
Beerus, Champa y Sidra, están malheridos y cansados a causa de su enfrentamiento.

– “He aceptado mi destino” – dice Sidra. – “Mi Universo ha caído”.
– “¿Vas a rendirte?” – se sorprende Champa.
Sidra junta sus manos como si rezara y empieza a emanar ki morado como si de vapor se tratara.

– “Esa técnica…” – murmura Beerus aterrorizado al reconocer la técnica de su maestro.  “No puede ser… No puede usar el poder de la destrucción en el torneo…”.
– “Usaré mi propio ki” – responde Sidra. – “Es un precio justo para purgar mis pecados”.
– “¡Apártate, Champa!” – exclama Beerus.
– “¡Voy a llevarme a cuantos pueda conmigo!” – grita Sidra, que se rodea de una barrera de ki mientras carga su ataque.
Beerus se abalanza sobre su maestro, pero la barrera le impide alcanzarle. Él golpea la barrera con todas sus fuerzas y le lanza poderosos ataques de ki, pero ésta no cede.
Los luchadores de los alrededores observan a Sidra acumulando ki y se detienen.

– “No podemos huir de eso” – titubea Spade.
Beerus observa a su alrededor y ve a Vegeta y Son Goku cara a cara con Gin, y a Champa luchando su lado intentando romper la barrera.

– “Champa…” – dice el Hakaishin del Universo 7 con una sonrisa nerviosa. – “Has cumplido tu parte del trato”.
– “¿De qué estás…?” – responde su hermano, al que le cuesta unos instantes reaccionar a las palabras de Beerus, pero pronto se da cuenta de lo que significan. – “¡Beerus, no!”
– “Siempre has sido mejor que yo” – sentencia Beerus. – “Ahora podrás demostrarlo”.
Beerus coloca los dedos índice y corazón en su frente.

– “Tengo que coger prestada tu técnica, Son Goku” – murmura antes de usar el Shunkanido para teletransportarse al interior de la barrera de Sidra, a escasos centímetros de él.
– “Pero, ¿cómo…?” – se sorprende Sidra.
– “Lo siento, maestro” – susurra Beerus antes de atravesar con su garra derecha el abdomen de Sidra, causando que el ki acumulado por éste estalle en una gigantesca y violenta explosión.
Todos los participantes se lanzan al suelo ante la fuerza del estallido.

– “¡Señor Beerus!” – exclama Goku.
Whis observa sorprendido los acontecimientos. 

– “Señor Beerus…” – murmura mientras sus ojos parecen mostrar una mezcla de tristeza y preocupación, pero a la vez orgullo.
Vados se percata de la reacción de Whis y le mira con desconfianza.
Al disiparse la polvareda, el señor Zeno levanta su mano derecha y da el primer anuncio terrible.

– “¡El Universo 4 está eliminado!” – exclama el Dios.

DBSNL // Capítulo 64: Cazador cazado

DBSNL // Capítulo 64: Cazador cazado
“Te necesito para ganar el torneo”
Zeno contempla con entusiasmo el poder demostrado por Son Goku al combinar el Kaioken con el Súper Saiyajín Blue.

– “¡Uoooh!” – exclama el Dios del Todo. – “¡Son Goku es extraordinario!”
Whis sonríe.

– “Ese poder puede ser un problema…” – murmura Mojito.
El Daishinkan mira con recelo al ángel del Universo 7.
Vegeta se come la semilla senzu que tenía guardada.

– “Usar el Kaioken en estado Blue es una bomba de relojería” – dice Vegeta mientras mastica. – “Pero eso ya lo sabes, ¿no?”
– “¿Tienes un plan mejor?” – le pregunta Goku, que sabe lo arriesgada que es su táctica.
– “Lucharemos juntos” – responde Vegeta.
Son Goku se sorprende al ver a Vegeta dispuesto a luchar a su lado.

– “¿Juntos?” – dice Goku, que no puede evitar que se le escape una sonrisa. – “Eres una caja de sorpresas, Vegeta”.
– “Te necesito para ganar el torneo” – responde Vegeta esbozando una incómoda sonrisa.
Gin se pone en pie.

– “Malditos monos…” – dice mientras se sacude el polvo.
Mientras tanto, Piccolo sobrevuela el área afectada por su poderosa Granada Infernal. Brut y Elecus salen de la polvareda y atacan al namekaino, que con facilidad resiste sus ataques. 
Por encima de Piccolo, Lebin intenta sorprenderle con un poderoso ataque de ki que el namekiano desvía dándose la vuelta. Brut aprovecha el momento y consigue golpear a Piccolo, que queda aturdido y no puede evitar el ataque de Elecus, que enrolla su látigo en su cuello y le administra una fuerte descarga.
El Dai Kaioshin del Universo 2 sigue observado la escena desde el suelo.
Cerca de allí, Mr Bu se enfrenta a Toppo, que dispara cientos de proyectiles de ki con su brazo extendido como si fuera un rifle. Bu esquiva los disparos mientras se aproxima al participante del Universo 2 e intenta golpearle, pero Toppo detiene el puñetazo con la mano, le agarra y le fuerza a dar varias vueltas antes de lanzarlo contra un grupo de tres participantes del Universo 5 que se encuentran cerca, luchando contra unos Cell Jr, provocando que uno de ellos salga empujado fuera del ring, acompañado por dos pequeños Cell.

– “¡Club!” – grita uno de sus compañeros al ver a su camarada desaparecer en la nada.
– “¡No de distraigas, Hart!” – le grita el líder de la banda.
Mr Bu se levanta y golpea a un Cell Jr que intentaba atacarle, destrozándole la cabeza.

– “¡Alejémonos de aquí!” – continúa el líder del grupo
– “Está bien, Spade” – se resigna Hart.
Spade observa como Jaco, con quien comparte Universo, intenta pasar desapercibido entre las rocas, buscando al misterioso tirador del Universo 6. El cazador busca en la dirección en la que se dirige el patrullero y ve un reflejo que le alarma.

– “¡A cubierto!” – grita mientras salta tras una roca. 
Se escucha un disparo que alcanza a su compañero Hart, que retrocede mientras se lleva la mano al pecho, dónde ha sido alcanzado.

– “¡Maldita sea!” – grita mientras ve cómo su amigo llega al borde del ring y cae de espaldas al abismo, desapareciendo.
Jaco aprovecha el momento para localizar al tirador y se lanza sobre él, intentando inmovilizarle.
Entre zarandeos, el camuflaje óptico del ser del Universo 6 se desactiva y revela al individuo; un ser de aspecto similar a un humano, con un scouter de visera y un uniforme negro de patrón poligonal.
El patrullero del Universo 5 dispara al antebrazo del tirador, destruyendo su arma, incorporada en una especie de brazalete.

– “¡Se acabó!” – dice Jaco mientras se levanta, sin dejar de apuntar al personaje.
– “¡Hazlo!” – le incita ese ser. – “¡Dispara!” 
Jaco se prepara para ejecutarle.

– “Pero antes, ¡prométeme que acabaras con los saiyajín!” – añade el individuo, que parece estar a punto de llorar.
El patrullero quita el dedo del gatillo.

– “Esto no se trata de vendettas personales” – le responde Jaco.
Un ataque de ki pasa junto al Jaco y carboniza al ser del Universo 6.
El patrullero se da la vuelta y ve que ha sido Spade quien ha acabado con su vida.
Mojito observa los acontecimientos.

– “Al fin ha caído ese incordio” – respira aliviado el ángel.
– “El Tsufur estaba haciendo un buen trabajo” – dice Vados sobre su participante. – “Es una pena”.
En el otro extremo del ring, Mirai Trunks, que ha perdido su espada, castiga duramente a Bérgamo, que no es rival contra el poder del saiyajín.

– “¡Maldita sea!” – se lamenta Bérgamo malherido. – “¡Lamentarás esto!”
El lobo concentra todo su ki mientras aúlla y va aumentando de tamaño ante la incrédula mirada de Trunks.

– “Pero, ¿qué demonios…?” – murmura el saiyajín.
La mayoría de combates se interrumpen al ver crecer a Bérgamo hasta alcanzar un tamaño muy superior al de los ozaru.

– “Una habilidad interesante…” – piensa Ginyu.
Un pie de Bérgamo se interpone entre Renso y Frost, que tiene que retroceder.
Mientras tanto, un guerrero del Universo 5, con apariencia de perro humanoide, vestido con un pantalón morado, botas marrones, armadura morada y capa blanca, observa el torneo desde las alturas.
El ángel Kus observa al extraño ser, que no parece querer formar parte del combate.

– “Me parece que a vuestro Kaioshin no le interesa el evento” – comenta con voz angelical.
– “Nasjorin es el último inushi del Universo 5” – responde Mojito.
– “¿Un inushi?” – se extraña Whis.
– “Sus habilidades rivalizan con las de los habitantes de Iru-aru” – añade Cucatail. – “Son una raza realmente extraordinaria.”
– “Están extintos en la mayoría de Universos” – dice el Daishinkan.
Cerca de allí, Nigrissi se escabulle entre los escombros, buscando a su siguiente víctima.
En otro lugar, Goten y Trunks intentan pensar cómo salir vivos de su enfrentamiento con el Dai Kaioshin Zamas, que se dirige con paso firme hacia ellos.

– “Puedo intentar el Mafuba” – susurra Goten. – “Pero con la energía que me queda… Además, no tengo recipiente.” – se lamenta.
– “¿Puedes usar esa técnica para echarle del ring?” – pregunta Trunks.
– “Podría funcionar…” – responde Goten, que no parece muy confiado.
– “Ganaré algo de tiempo” – dice Trunks. – “No falles”.
Trunks se abalanza contra Zamas, que interrumpe su carga fácilmente agarrándole por la camiseta.

– “Patético” – murmura el Dios, que golpea su cabeza contra la del saiyajín, haciéndole sangrar por la frente.
Goten se prepara para el Mafuba.

– “Aguanta, Trunks” – piensa mientras se pone en posición.
El Dai Kaioshin deja caer a Trunks al suelo de rodillas, y alza su mano derecha en la que activa su espada de ki.

– “Muere” – dice mientras su mano cae, dispuesto a matar al chico.
– “¡Trunks!” – grita Goten, impotente ante la inminente muerte de su amigo.
Pero algo evita que la espada de ki alcance al saiyajín. El Kaioshin del Norte ha llegado a tiempo para detenerle con su propia espada.