DBSNL // Capítulo 104: Fantasmas del pasado

DBSNL // Capítulo 104: Fantasmas del pasado
“¿Quiénes son estos tipos, Vegeta?”
En Villa Jingle, todos duermen cuando un ruido alerta a Suno, que se incorpora en la cama.
– “¿Qué ocurre, cielo?” – pregunta Yamcha, adormilado a su vera.
– “Me ha parecido oír algo…” – responde Suno.
– “Habrá sido un oso…” – dice Yamcha mientras se da la vuelta, dispuesto a seguir durmiendo.
– “Sé como suena un oso” – replica Suno. – “No me lo ha parecido…”
– “Seguro que no era nada…” – insiste Yamcha, que no tiene intención de levantarse.
– “Supongo que no…” – dice Suno, poco convencida. – “Pero ya que estoy despierta, voy a echar un vistazo.”
Suno se levanta y se acerca a la habitación de Baicha, que duerme plácidamente.
De repente, alguien toca a la puerta principal, sobresaltando a Suno.
– “¿Quién será a estas horas?” – se pregunta la madre de familia, que se acerca a la entrada.
Suno abre la puerta unos centímetros y se da cuenta de que es el androide 17.
– “¿Lapis?” – se extraña Suno. – “¿Qué haces aquí? ¿Ha ocurrido algo?” – dice mientras abre la puerta del todo.
Suno enseguida se da cuenta de que algo no va bien. Lapis muestra unas extrañas marcas en su rostro; unas líneas rojas finas van desde sus cejas hasta sus sienes y otra va desde su labio inferior hasta el mentón.

Dibujado por dsp27
En ese instante, el androide agarra a Suno por la cara, tapándole la boca, y un extraño metal viscoso surge de la boca del Número 17 y se acerca a la mujer, metiéndose por su nariz y orejas.
Unos minutos más tarde, Suno vuelve a su habitación.
– “¿Quién era, cielo?” – pregunta Yamcha, que ha escuchado la puerta.
Suno no responde, pero se mete en la cama y se acerca a Yamcha.
– “¿Qué ocurre?” – dice Yamcha. – “¿Tienes ganas?” – pregunta juguetón.
Ella se acerca a sus labios, como si tuviera intención de besarle, pero en el último momento el metal líquido surge de su boca, nariz y orejas y se introduce en Yamcha.
A años luz de allí, Páragus se encuentra cara a cara con el hijo del hombre que frustró sus planes hace tantos años.
– “¿Bardock?” – se pregunta el viejo saiyajín.
– “¿Quién es Bardock?” – pregunta Goku. – “Yo me llamo Son Goku.”
Páragus se pone en pie.
Mientras tanto, Vegeta sigue luchando contra Broly. Tras esquivar su embestida, el Príncipe le apunta con su mano.
– “¡Big Bang Attack!” – exclama al disparar contra su enemigo, repeliéndole.
Vegeta desciende y se coloca al lado de Son Goku.
– “¿Quiénes son estos tipos, Vegeta?” – pregunta Goku. – “¿Les conoces?”
– “Son saiyajín” – responde Vegeta.
Al disiparse la polvareda, Broly aparece intacto y vuelve a atacar a Vegeta, pero Páragus le detiene utilizando su dispositivo.
– “¡ALTO, BROLY!” – exclama el anciano.
Las gemas brillan de nuevo y Broly se detiene, descendiendo y colocándose junto a su padre.
– “Ese tipo tiene una fuerza extraordinaria…” – dice Goku. – “Utiliza ki divino, ¿verdad?”
– “Eso parece” – responde Vegeta antes lanzar un escupitajo ensangrentado al suelo.
Páragus observa a los dos saiyajín y no puede evitar ver reflejados en ellos a Bardock y al Rey Vegeta.
– “¿Eres el hijo de Bardock? ¿Eres Raditz?” – pregunta el anciano.
– “Mi hermano se llamaba Raditz. No conocí a mi padre.” – responde Goku. – “¡Yo soy Son Goku! ¡De la Tierra!”
– “Me niego a llamarte por ese estúpido nombre…” – dice Páragus. – “¡¿Cuál es tu nombre de saiyajín?!”
– “Se llama Son Goku” – interviene Vegeta.
Goku se sorprende al escuchar a su compañero.
El anciano sonríe. Su rostro refleja la locura que le embarga.
– “No podía pedir a los Dioses una oportunidad mejor…” – dice Páragus. – “¡Los hijos de los dos hombres que sentenciaron a nuestra raza! ¡Juntos!”
Goku se transforma en Súper Saiyajín Blue y los dos saiyajín se preparan para pelear.
– “¡MÁTALOS, BROLY!” – grita Páragus.
Broly se envuelve de nuevo en esa extraña aura magenta y se abalanza sobre nuestros amigos.
En la Tierra, en una cabaña solitaria en mitad de una zona nevada, no muy lejos de Villa Jingle, alguien toca a la puerta de la casa de Ten Shin Han. Él mismo abre la puerta.
– “¿Mai?” – se sorprende Ten al ver a la mujer sola en mitad de la ventisca.
– “¿Quién es, Ten?” – pregunta Lunch desde la habitación.
Ten no responde, pues el metal líquido ya está invadiendo su cuerpo.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Chaoz, que se a levantado al notar algo extraño. – “¿Ten?” – pregunta al ver la extraña expresión en el rostro de su amigo.
En la Corporación Cápsula, el Dr. Brief se ha dormido sobre su ordenador, mientras Bulma y Trunks siguen trabajando.
– “Es increíble que Cell nos esté ayudando.” – dice Trunks. – “Antes era muy malo, ¿no?”
– “Sí…” – responde Bulma. – “Cuando tú tenías solo dos años, casi destruye la Tierra.” – explica. – “Pero Son Gohan le derro…”
Bulma se queda en silencio.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Trunks al ver que su madre se ha quedado callada.
– “Esto es…” – titubea Bulma, claramente asustada.
En ese instante, alguien toca al timbre en la Corporación Cápsula, despertando al Dr. Brief. Trunks usa la PDA de su bata para poder ver quién hay en su puerta.
– “Es Yamcha” – dice Trunks.
– “¿Qué querrá a estas horas?” – se pregunta el Dr. Brief. – “¿Se habrá dejado algo?”
– “Tranquilo, ya le abro yo” – responde Trunks.

ESPECIAL DBSNL /// Cold Chronicles // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte VI: Bojack

Cold Chronicles // Parte VI: Bojack
“No va ha rendirse”

Cold ha regresado a su forma inicial y ha quedado libre de la técnica combinada de Bido y Bujin.
– “¿Qué os parece?” – se burla el demonio del frío. – “¿Peleamos en serio?”
Los dos herajin se ponen en guardia.

– “Maldito…” – refunfuña Bido.

Cold levanta su mano y hace que el suelo bajo los pies de sus dos enemigos estalle en mil pedazos, lanzándoles por los aires.
Bido y Bujin logran estabilizarse en el aire, pero son sorprendidos por una gran cantidad de escombros controlados telekinéticamente por el demonio del frío, que les rodean y encarcelan rápidamente.
Mientras tanto, Paikhuan se encuentra luchando contra Zangya y Gokua. El Guardián, ahora sin su ropa pesada de entrenamiento, se mueve a una velocidad extraordinaria que supera con creces a la de los dos herajín.
Paikhuan se mueve como una llamarada entre sus dos enemigos, golpeándoles por sorpresa y sin descanso; una y otra vez.
Bido golpea su cárcel de roca repetidamente hasta que logra liberarse, pero Cold le espera y le encierra en una esfera de energía fucsia que lanza contra Bujin, generando una gran explosión en el aire.
Los cuerpos de Bujin y Bido caen al suelo.

– “Dos idiotas menos” – dice Cold.

Paikhuan se mueve como un torbellino de fuego alrededor de Gokua. Zangya intenta ayudar a su hermano, pero es repelida por el anillo de fuego.

– “¡Gokua!” – exclama la herajin, preocupada por su hermano.

La espada del herajin sale disparada y se clava en el suelo, cerca de Zangya. Ella la agarra y se abalanza sobre Paikhuan, pero un rayo mortal de Cold golpea su muñeca y la desarma.
Cold sonríe y niega con el dedo.
Finalmente, el torbellino estalla en una gran bola de fuego que repele a Gokua.

– “¡HERMANO!” – exclama Zangya, que corre a socorrerle.

La herajin le agarra entes de que caiga al suelo.

– “¡Gokua! ¡Dime algo!” – exclama Zangya.

Pero Gokua ha fallecido.
La herajín contempla a su hermano y a sus compañeros caídos y se pone en pie, frustrada y furiosa.

– “¡MALDITOS BASTARDOS!” – llora Zangya, mientras sujeta su vientre con miedo. – “¡Bojack os matará!”

Cold apunta a la mujer con su dedo índice, pero es detenido por Paikhuan, que le agarra el brazo.

– “No” – dice el Guardián del Fruto.

El demonio del frío se fija en la herajin, y pronto entiende a su compañero.
De repente, un sonido de pisadas llama la atención de los dos guerreros. Un nuevo enemigo se acerca. Un herajin de cabello largo y rojo aparece.

– “Bojack…” – se acerca Zangya a su líder.
– “Esperaba más de vosotros” – responde Bojack tajantemente.
– “Lo siento…” – agacha la cabeza ella.
– “Ahora apártate y no me molestes.” – dice su líder.

La herajin retrocede lentamente, con lágrimas en los ojos. Bojack se eleva hasta llegar a la altura donde se encuentran Cold y Paikhuan.

– “Habéis venido a por el Fruto Sagrado…” – dice Bojack.
– “Así es” – responde Paikhuan. – “Lo robasteis y lo habéis usado con fines egoístas. Es un poder que no merecéis.”
– “Suenas como un fanático” – sonríe Bojack.

Cold comparte la sonrisa con su enemigo.

– “Yo he pensado lo mismo” – dice Cold.
– “¿No sois compañeros?” – se extraña Bojack.
– “Por conveniencia.” – responde Cold. – “Pero yo no soy de su secta.”

Bojack parece confuso. Paikhuan mira de reojo a Cold, algo sorprendido y avergonzado.

– “¿Podemos centrarnos en esto?” – susurra el Guardián.
– “Quería dejarlo claro.” – responde Cold.
– “¡Ya basta!” – exclama Bojack.

Paikhuan se pone serio.

– “No tenemos porqué luchar, Bojack.” – dice el Guardián. – “Ya he intentado explicárselo a tus hombres, pero no me han escuchado. Entréganos una semilla y déjanos destruir el Árbol Sagrado.”
– “No va ha rendirse” – dice Cold.

Paikhuan mira a Cold.

– “¿Qué?” – se extraña el Guardián.
– “Se tiene por un conquistador.” – dice el demonio del frío. – “Es el líder de un ejército y tiene el Sector Dormideus bajo su control. Su grandeza le ciega.”

Bojack sonríe al escuchar las palabras de Cold.

– “Me gusta cómo piensas.” – dice Bojack. – “Incluso podría ofrecerte un lugar en mi ejército…”
– “Jojojo” – ríe Cold. – “Muy amable.” – responde. – “Pero no soy de los que cumplen órdenes.”

Bojack aprieta sus puños con fuerza y su cabello ondula mientras se torna naranja.

– “Entonces, os mataré a los dos” – sentencia el herajín.

El poder de Bojack estalla, revelando su transformación.
Cold y Paikhuan se ponen en guardia.
Bojack se abalanza sobre sus enemigos. Cold intenta interceptarle con un puñetazo, pero el herajin le esquiva y le propina un golpe en el abdomen, haciendo que Cold se doble, y rematándole con un codazo en la espalda que le lanza contra el suelo.
Paikhuan, envuelto en llamas, se abalanza sobre Bojack. El herajin intenta sorprender al Guardián con un golpe con el dorso de su puño, pero Paikhuan es muy rápido y logra zafarse, contraatacando con un puñetazo en la barbilla de Bojack.
Paikhuan parece satisfecho, pero Bojack sonríe al encajar el golpe. No le ha causado ningún daño. 
El herajín agarra la cara de Paikhuan y le lleva hasta el suelo, estrellándole y formando un enorme cráter.
Cold, envuelto en una barrera de energía, se abalanza sobre Bojack y choca contra él, haciendo que salga repelido contra unos edificios cercanos.
Paikhuan se pone en pie al lado de Cold.

– “Este tipo es peligroso…” – dice el Guardián.

Bojack sale de entre los escombros y se prepara para atacar de nuevo.

– “Su resistencia es impresionante” – dice Cold.
– “Es todo gracias al fruto.” – responde Paikhuan.
– “¿Tienes algún plan?” – pregunta el demonio del frío.
– “No” – responde el Guardián.
– “Bien…” – responde Cold. – “¿Puedes conseguirme unos minutos?”

Bojack se abalanza sobre ellos.

– “¡Espero que esto funcione!” – exclama Paikhuan, que avanza envuelto en llamas para interceptar a su enemigo. 

Cold se prepara para concentrar toda su energía.
El Guardián esquiva los ataques de Bojack y forma un tornado de fuego a su alrededor, pero Bojack pronto lo disipa generando una gran barrera de ki.
Paikhuan retrocede y prepara un poderoso ataque, apuntando a su enemigo con ambos brazos.

– “¡Resplandor de Fuego!” – exclama el guerrero.

El ataque impacta de forma directa en Bojack, que avanza por el interior del ataque y aparece delante de Paikhuan, golpeándole y lanzándole contra una gran raíz del Árbol Sagrado.
Bojack se abalanza sobre el Guardián y le propina un duro castigo.

– “¡Así aprenderás a no enfrentarte al gran Bojack!” – exclama el herajín.

De repente, un Rayo Mortal sorprende a Bojack por la espalda y le hace un corte en su mejilla izquierda.
Bojack se da la vuelta enfadado.
Cold muestra una musculatura muy aumentada. Su poder está al máximo.
El herajín se limpia la herida y lame la sangre.

– “Esto va a ser divertido…” – murmura Bojack.

Los dos guerreros se lanzan el uno contra el otro, dispuestos a darse un puñetazo, pero ambos puños chocan en el aire, creando una gran explosión de energía que barre el lugar, arrasando con todo lo que encuentra a su paso.
Tras el golpe inicial, ambos luchadores se enzarzan en una tormenta de golpes que resuenan en todo el planeta.
Mientras tanto, el malherido Paikhuan, intenta ponerse en pie.

– “Lo dejo en tus manos, Cold” – murmura el Guardián. – “Yo me encargaré del Árbol Sagrado.”

Bojack prepara una gran esfera de ki verde que lanza contra Cold. El demonio la detiene alzando una barrera de escombros con su poder telekinético. Del interior de la explosión resultante aparece Bojack y propina un codazo a Cold en la cara.
Paikhuan vuela hacia el tronco del árbol, pero es interceptado por Zangya. Los dos se detienen en el aire.

– “No te dejaré pasar” – dice la herajín.
– “No tienes que hacer esto” – sugiera Paikhuan. – “Hera está condenado. Las raíces del Árbol Sagrado son tan profundas que es posible que, cuando muera, el planeta se torne inestable.”
– “¡Mientes!” – exclama la herajín. – “¡Bojack acabará con vosotros!”
– “No mueras por él” – dice Paikhuan. – “Vosotros no tenéis que morir aquí.”

Zangya pone la mano en su vientre. Parece recapacitar sobre las palabras del Guardián.

– “Abandona del planeta antes de que sea tarde” – dice Paikhuan, que sale volando hacia el Árbol.

La guerrera herajín observa a Paikhuan alejarse, en silencio y llena de dudas, y después mira el combate entre Bojack y Cold. 
Los dos titanes siguen inmersos en su feroz enfrentamiento. Ambos se encuentran magullados, sangrando, cansados.

– “¡No lo entiendes!” – exclama Bojack. – “¡Voy a formar un Impero! ¡Todo el universo estará bajo mi yugo!”
– “Grandeza…” – murmura Cold – “Eso es lo que buscas.”
– “¡Y la obtendré cuando os derrote! ¡Nadie podrá detenerme!” – grita Bojack.

Cold extiende sus brazos a los lados y hace aparecer dos discos cortantes de ki fucsia. El demonio esboza una media sonrisa.

– “Eres un gran guerrero, Bojack.” – dice Cold. – “Creo que estoy disfrutando de esto más de lo que debería.”

Bojack se sorprende antes las palabras de su enemigo y comparte su mismo gesto de complicidad.

– “Ya veo…” – responde el herajín. – “Puede que seas un rival digno, al fin y al cabo.”

Cold lanza sus discos contra Bojack.
Mientras tanto, lejos de allí, Paikhuan ha llegado hasta el Árbol Sagrado y asciende entre sus ramas, buscando un fruto que guardar.

– “Tiene que haber alguno…” – murmura el guerrero preocupado.

De repente, Paikhuan encuentra una.

– “¡Ahí está!” – exclama aliviado.

El Guardián se acerca al fruto y lo arranca.

– “Todo por esto…” – murmura entristecido antes de guardarlo entre sus ropajes.

Paikhuan asciende hasta sobrevolar el árbol, casi en la estratosfera del planeta.

– “Hora de acabar con esto” – dice mientras apunta al Árbol con sus puños. – “¡RESPLANDOR DE FUEGO!” – exclama al proyectar un poderoso torrente de fuego sobre el árbol.

El Árbol Sagrado empieza a arder rápidamente, pues por la poca energía que le quedaba a Hera ya se encontraba bastante seco.
Bojack esquiva los discos de Cold sin cesar, cuando de reojo ve el gran incendio.

– “¡EL ÁRBOL SAGRADO!” – exclama aterrorizado.

Cold hace que sus discos cortantes vuelvan a sus manos.

– “Se acabó, Bojack.” – dice el demonio del frío. – “Has perdido.”
– “¡OS MATARÉ!” – grita Bojack.

De repente, Zangya se acerca a los dos guerreros.

– “¡Bojack!” – exclama la herajín. – “Es demasiado tarde…” – dice con lágrimas en los ojos. – “¡Vámonos de aquí!”
– “¡¿Rendirme?!” – responde Bojack enfurecido.
– “Podemos empezar de nuevo en otro lugar.” – insiste Zangya, que se acerca lentamente a su amado hasta agarrarle el brazo con cariño. – “Por favor, Bojack.”


Cold contempla la escena expectante.
El líder herajin, enloquecido por su frustración, agarra a Zangya por el cuello.

– “¡¿ME TRAICIONAS?!” – exclama Bojack. – “¡¿CÓMO TE ATREVES A PEDIRME QUE ME RINDA?!”
– “Bo… Bojack…” – llora la herajín.

De repente, un disco de Cold corta el brazo derecho de Bojack, que estrangulaba a Zangya.

– “¡AAAAHH!” – grita Bojack.

Su brazo se precipita contra el suelo. Zangya se toca el cuello, dolorido, mientras mira a su amado con incredulidad.

– “Vete” – le dice Cold.

Zangya, llorando, se aleja del lugar.
Cold reclama su disco.

– “Has perdido la cabeza.” – dice el demonio del frío.
– “¡VOY A MATAROS A TODOS!” – grita Bojack.

Bojack apunta a Cold y dispara un poderoso ataque de ki verde.
El demonio del frío usa su kienzan como escudo, haciendo que el ataque se disipe en todas direcciones gracias a la fuerza rotatoria del disco.

– “Estás perdiendo fuerza” – dice Cold. – “Y, además, tu rabia hace que pierdas la concentración.”

Bojack se da cuenta de que Cold solo tiene un disco en la mano, y de repente el otro le sorprende por la espalda, cortando su costado derecho.

– “Maldito bastardo…” – refunfuña Bojack, que intenta taponarse la herida sin mucho éxito.
– “Se acabó.” – sentencia Cold.

En ese instante, el herajín, cada vez más débil por la pérdida de sangre, esboza una sonrisa que sorprende a Cold.

– “Serías un buen conquistador…” – dice Bojack antes de perder el conocimiento y precipitarse contra el suelo.

Cold se queda en silencio. Bojack ha sido su enemigo, pero respeta profundamente su ambición.
De repente, un fuerte temblor sacude el planeta. Paikhuan se acerca volando a toda velocidad.

– “¡Al planeta le queda poco tiempo!” – advierte el Guardián. – “¡Tenemos que salir de aquí!”

Cold alza su mirada al cielo y puede ver como una nave se aleja del lugar.
En el interior de la embarcación, Zangya pone rumbo lejos de allí.
El demonio del frío y Paikhuan se dirigen su propio transporte y se apresuran en despegar. 
Al salir de la estratosfera, pueden ver cómo un centenar de naves también están escapando.

– “¿A dónde irán?” – pregunta Paikhuan.
– “Vagarán por el espacio en busca de significado” – responde Cold, que se siente en armonía con los sentimientos de esa gente.

Paikhuan se da cuenta del pesar de Cold.

– “Y todo por un líder enloquecido por el poder del Fruto…” – lamenta el demonio.
– “O puede que simplemente fuera un bastardo arrogante” – responde Paikhuan.
– “Es posible” – murmura Cold.

Tras un largo viaje, los dos guerreros regresan al templo, donde les espera Sidra.
Paikhuan entrega la semilla del Fruto Sagrado a su maestro.

– “Habéis protegido al universo de un destino terrible” – dice Sidra. – “Cold, creo que te debo respuestas.”
– “No las quiero” – responde el demonio tajante mientras le da la espalda a Sidra.
– “¿Qué?” – se sorprende Paikhuan.

Sidra esboza una picaresca sonrisa.

– “Espera” – le detiene el anciano.

Sidra se acerca a Cold mientras busca algo entre sus ropajes.

– “Llévatelas” – dice el anciano, haciéndole entrega de las dos cajas de música.
– “¿Las cajas?” – se sorprende Cold. – “No me interesan.”
– “Por eso te las doy” – responde Sidra. – “Protégelas.”
– “¿No puede hacerlo tu lacayo?” – pregunta Cold con cierto desprecio.
– “Dos artefactos tan poderosos como las cajas y el fruto no pueden estar juntos.” – dice Sidra. – “Es demasiado peligroso.”

Cold coge las cajas y se aleja en silencio.

– “¿A dónde vas?” – le pregunta Paikhuan.
– “Ha buscar mi significado” – responde Cold, sin detener su marcha.

Paikhuan esboza una sonrisa de complicidad.

– “¿Le deja marchar?” – pregunta Paikhuan a su maestro.
– “Tiene potencial para ser un gran líder” – responde Sidra. – “Puede que sea lo que el universo necesita ahora mismo.”

Cold se lleva la nave y se adentra en el espacio.

Mientras tanto, Zangya ha perdió el conocimiento en su nave y se ha estrellado en un extraño planeta. En mitad de una gran ciudad.
Los habitantes del lugar pronto se acercan a socorrerla. La sacan de la nave y le colocan en una camilla. Los individuos tienen aspecto humano y visten pantalón y camisa azul, con una casca marrón.
Uno de los rescatadores clava una aguja en el hombro de la malherida mujer.

– “Sus unidades están cayendo en picado” – dice el individuo.
– “Necesita atención médica.” – responde otro.
– “Espera…” – murmura el primer individuo. – “Detecto otra fuente de energía…”
– “¿Está embarazada?” – se sorprende un tercero.


Con el ajetreo, Zangya abre los ojos.

– “¡Está consciente!” – se sorprende un rescatador.
– “¿Dónde…? ¿Dónde estoy?” – pregunta la herajín. – “¿Qué ha pasado?”
– “Se ha estrellado en el planeta Plant” – responde el individuo.

Tras meses de viaje, el demonio del frío regresa a Hera, que se encuentra en ruinas. Varios volcanes han entrado en erupción, ríos de lava recorren la superficie y el cielo está cubierto de ceniza.
Cold camina entre los escombros del palacio, en la antigua sala del trono. 
De repente, varios herajín le rodean.

– “¡Alto!” – gritan los guerreros de Hera. – “¡¿Quién va?!”

Cuando se acercan a él, varios le reconocen.

– “¡Es él!” – exclaman asustados los herajín. – “¡Es el hombre que mató a Bojack! ¡Ha venido a matarnos a todos!”

Cold les observa detenidamente. 

– “No he venido a matar a nadie” – dice el demonio del frío.

En el horizonte, Cold puede ver que varias naves herajín estacionadas.

– “Habéis vuelto a por los vuestros…” – murmura Cold.

Los herajín le observan asustados.

Cold se acerca al trono de piedra de Hera, que aún sigue en pie.

– “Sois valientes y fuertes. Un ejército poderoso… pero sin líder; sin propósito.” – dice Cold.


Finalmente, el demonio del frío se sienta en el trono que había ocupado Bojack.

– “¿Quiere…? ¿Quiere reconstruir Hera?” – pregunta un soldado.
– “¿Hera? Este planeta ha caído.” – responde Cold con desprecio. – “Y de sus cenizas nacerá un verdadero Imperio.”

DBSNL // Capítulo 103: La venganza de Páragus

DBSNL // Capítulo 103: La venganza de Páragus
“Esta es mi venganza”
Vegeta y Páragus se han reencontrado después de muchos años. Vegeta viste con su ropa de entrenamiento, que consta de botas verdes, pantalón lila, camiseta de tirantes negra y guantes blancos.
– “¿Cómo es posible?” – se sorprende Páragus. – “El planeta Vegeta fue destruido por un meteorito…”
– “Creo que no estás al día…” – dice Vegeta.
– “Fue Freezer, ¿verdad?” – dice Páragus. – “Sabía que esa sabandija nos traicionaría… ¡Éramos demasiado fuertes para él!”
– “Igual que tú traicionaste a mi padre” – responde Vegeta.
– “¡Yo salvé a los saiyajín!” – responde Páragus. – “¡Nuestra raza sigue viva aquí, en Vampa!”
Mientras tanto, Broly se pone de nuevo en pie, enrabietado, y se prepara para cargar contra Vegeta.
– “¡Detente, Broly!” – dice Páragus alzando su mano y apuntándole con un extraño dispositivo adornado con una gema azul como las que lleva el muchacho.
Todas las gemas brillan a la vez y parece que Broly se calma.
– “¿Qué diablos es eso…?” – se extraña Vegeta al ver tal artilugio.
– “Tu padre era quien traicionó a los saiyajín” – dice Páragus. – “¡Nos convirtió en esclavos!”
– “Mi padre era débil.” – responde Vegeta. – “Creo que en eso podríamos estar de acuerdo.”
– “¡La leyenda se cumplió!” – grita Páragus. – “¡El Súper Saiyajín nació entre nosotros! ¡Ha venido a salvar a su verdadero pueblo!”
Vegeta mira a Broly.
– “¿Él?” – se burla Vegeta. – “Pues bienvenido al club.”
– “¿Qué?” – se extraña Páragus.
– “Hace mucho que dejamos atrás el Súper Saiyajín” – sonríe Vegeta.
– “Mi hijo es mucho más que eso…” – sonríe Páragus. – “Pronto lo descubrirás.”
Trunks, muy débil, llama la atención de su padre.
– “No te confíes, papá” – le advierte Trunks. – “Es muy fuerte…”
Páragus sonríe con prepotencia.
– “¿Papá?” – se burla Páragus. – “¡JAJAJA!” – ríe. – “¡Perfecto! ¡Hoy ejecutaremos nuestra venganza sobre la familia Real!”
– “No me importan los problemas que tuvieras con mi padre…” – responde Vegeta. – “Pero has atacado a mi hijo… ¡y eso no te lo perdonaré!”
– “¡ACABA CON ÉL, BROLY!” – grita Páragus. – “¡MATA AL PRÍNCIPE VEGETA!”
Broly grita a pleno pulmón y enseguida se abalanza sobre Vegeta.
En la Corporación Cápsula, Bulma, Trunks y Brief estudian la información que les ha traído Piccolo.
– “Todo esto… ¡es fascinante!” – exclama Trunks.
– “Esta tecnología es infinitamente superior a todo lo que conocemos…” – dice Brief.
– “Su brillantez supera incluso a Gero” – añade Bulma.
– “Han ampliado sus descubrimientos con todos los conocimientos que la Red Ribbon extrajo de la nave de Freezer” – murmura Trunks. – “Es impresionante.”
En Vampa, Vegeta se enfrenta a Broly. El joven saiyajín ataca al príncipe insistentemente, pero de forma tosca. Vegeta retrocede esquivándole.
– “No está nada mal…” – se burla Vegeta. – “Pero tu técnica deja mucho que desear.”
Vegeta salta por encima del saiyajín y le propina una patada en la nuca, lanzándole contra el suelo.
– “Si has derrotado a Trunks, significa que puedes hacerlo mucho mejor” – le dice a Broly. – “¡Vamos! ¡Muéstrame tu poder!”
Broly se pone de nuevo en pie, furioso y frustrado.
– “Grrrr…” – gruñe el chico.
Vegeta, al sentir que su poder aumenta, se pone en guardia.
– “Eso está mejor…” – sonríe el Príncipe.
El joven Broly grita de nuevo y su aura se torna de color magenta, al igual que sus pupilas, mientras su cabello, que sigue siendo negro, ondea ligeramente.
– “Pero… ¿Qué demonios…?” – se sorprende Vegeta.

Dibujado por Ipocrito

En un abrir y cerrar de ojos, Broly aparece frente a Vegeta y le atiza un puñetazo en la cara, haciendo que el saiyajín salga propulsado a cientos de metros, rebotando por el suelo hasta chocar con una gran montaña.
– “Ese ki… es… ” – murmura Vegeta, malherido. – “¡Es ki divino!” – exclama sorprendido y confuso. – “¿Cómo…? ¡¿Cómo es posible?!”
– “Ya te lo he advertido, Príncipe Vegeta…” – sonríe Páragus. – “Broly es mucho más que un Súper Saiyajín. Él es… ¡UN DIOS!”
Broly ataca de nuevo, pero Vegeta logra esquivarle en el último momento. El Príncipe se aleja rápidamente, intentando poner distancia entre él y su enemigo y así poder estudiar sus movimientos, pero Broly le alcanza rápidamente, agarrándole por un pie y lanzándole contra el suelo.
En su planeta, Kaiosama observa el enfrentamiento.
– “¡Esto es grave! ¡Es peligroso!” – exclama el Kaio asustado. – “No sabía que quedaran más saiyajín con vida… ¡Y mucho menos con un poder así!” – añade nervioso.
El joven saiyajín carga de nuevo contra Vegeta, pero esta vez el Príncipe detiene el puñetazo. Sus ojos brillan de color cian.
– “Tengo una pequeña sorpresa para ti…” – dice Vegeta.
Broly parece confuso. Nunca había encontrado a alguien capaz de detenerle.
– “No eres el único que puede utilizar el poder de los Dioses” – sentencia Vegeta mientras se envuelve en el aura del Súper Saiyajín Blue.
La explosión de poder repele a Broly, que mira ensimismado a Vegeta, ya transformado.
– “¿Qué es eso?” – se pregunta Páragus. – “¡¿Qué transformación es esa?!”
– “Nosotros lo llamamos Súper Saiyajín Blue” – sonríe el Príncipe.
– “¿B… Blue?” – vocaliza Broly.
– “Vaya, ¿sabes hablar?” – se mofa Vegeta.
– “Ha dicho… ¿nosotros?” – se sorprende Páragus.
Vegeta se pone de nuevo en guardia. Broly parece confuso.
– “¿Qué pasa?” – le provoca Vegeta. – “¿Ya no quieres jugar?”
Páragus parece nervioso. De nuevo recuerda la impotencia y frustración que sintió cuando falló su golpe de estado contra el Rey Vegeta.
– “¡MÁTALE, BROLY! ¡NO TE DETENGAS HASTA QUE HAYA MUERTO!” – dice mientras la gema de su dispositivo brilla intensamente.
– “¡HAAAAAAAA!” – grita Broly, cuyas gemas también se iluminan.
Vegeta se prepara para el ataque y Broly no tarda en abalanzarse sobre él una vez más.
En esta ocasión, el intercambio de golpes es impresionante. Vegeta parece tener ventaja, pues su estilo de lucha es mucho más refinado que el de su adversario, pero a medida que el combate avanza, el joven Broly parece hacerse más y más fuerte.
– “¿Qué ocurre?” – se pregunta Vegeta. – “Su poder no deja de aumentar…”
Trunks, muy malherido y sin fuerzas, consigue ponerse en pie.
– “Esto tiene mala pinta…” – piensa el mestizo. – “A este paso… ¡Broly superará a papá!”
Páragus se acerca al hijo de Vegeta por la espalda sin que éste se de cuenta y le apunta con su mano.
– “Esta es mi venganza” – murmura el saiyajín.
Vegeta, pese a estar inmerso en su combate, se da cuenta de lo que ocurre.
– “¡TRUNKS!” – exclama el saiyajín, que intenta socorrer a su hijo, pero Broly no le permite escapar.
Páragus carga un ataque de ki, pero en el último instante, alguien le golpea por sorpresa y le aparta de Trunks, haciendo que se deslice varios metros por el suelo.
– “¿Quién diablos…?” – se pregunta Páragus, que no contaba con un nuevo adversario.
Trunks se da la vuelta y ve a su salvador.
– “¡Son Goku!” – sonríe el mestizo.
– “Parece que he llegado a tiempo…” – responde el saiyajín, que se fija rápidamente en el combate entre Broly y Vegeta. – “¿Quién es ese tipo? ¡Su fuerza es extraordinaria!”

Son Goku viste un gi de pantalón verdoso y parte superior azul cielo, con cinturón blanco, muñequeras naranjas, y una cinta del mismo color enrollada en sus tobillos, con zapatos negros.

Al ver la silueta de su nuevo enemigo, Páragus se queda sin palabras, como si estuviera ante otro fantasma de su pasado.
– “¿Ba… Bardock?” – titubea el saiyajín.

ESPECIAL DBSNL /// Cold Chronicles // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte V: Hera

Cold Chronicles / Parte V: Hera
“Protegemos la semilla del Árbol”

Paikhuan ha llevado a Cold hasta su maestro, Sidra. Durante el viaje, el guerrero ha narrado la leyenda del planeta Konats al joven Cold, que parece escéptico ante ese tipo de relatos.
Los tres personajes se encuentran ahora en un viejo templo escarbado en la montaña en mitad de un planeta sombrío.

El anciano Sidra se acerca al demonio del frío y le observa detenidamente.

– “Así que tú eres Cold…” – murmura Sidra. – “Es la primera vez que veo a un demonio del frío con un aspecto tan rocambolesco”.
– “¿Qué quiere de mí?” – pregunta Cold. – “¿Por qué quería verme?”
– “Eres el único mortal que se ha enfrentado a Majin Bu y ha vivido para contarlo” – dice el anciano. – “Creo que eso te hace bastante interesante.”
– “Yo no me enfrenté a Majin Bu” – responde el demonio. – “Si lo hubiera hecho, hubiera perecido como el resto de mi raza.”

Sidra esboza una pícara sonrisa.

– “Honesto” – dice el anciano. – “Eso está bien.”


Cold no dice nada. Solo mira al anciano con cierto recelo.

– “Encontraste una caja que he estado buscando durante siglos” – dice Sidra.
– “Yo no la buscaba” – dice Cold. – “Fue casualidad.”
– “No creo en las casualidades” – responde el viejo.

El demonio del frío parece molesto ante Sidra y su misteriosa forma de hablar. 

– “¿Quiénes sois vosotros?” – pregunta Cold impaciente. – “¿Qué queréis?”
– “Somos los guardianes de la semilla del Árbol Sagrado” – dice Sidra.

Cold parece confuso. Nunca había oído hablar de tal artefacto.

– “La semilla proviene de los árboles del planeta Monmaas” – interviene Paikhuan.
– “¿El planeta de los gigantes?” – se sorprende Cold. – “¿Existe?”
– “Protegemos la semilla del Árbol” – continúa Paikuan. – “Codiciada por todo aquél que busca poder.”
– “Otra estúpida leyenda…” – murmura el demonio.
– “La semilla fue robada hace años” – explica Sidra. – “Necesitamos recuperarla.”

Cold parece confuso.

– “Si fue robada hace años… ¿por qué queréis recuperarla ahora?” – pregunta el demonio del frío.
– “Hasta hace poco no hemos tenido la oportunidad” – dice Paikhuan.
– “La robaron los habitantes del planeta Hera.” – explica Sidra. – “La plantaron en su planeta y utilizaron los poderosos frutos del Árbol Sagrado para elaborar un suero que les hacía extremadamente fuertes.”.
– “Normalmente, cuando un mortal ingiere el fruto, el poder bruto que desata le hace perder control.” – dice Paikuan. – “Pero ellos aprendieron a controlar su poder.”
– “El planeta Hera no tardó en entrar en una guerra civil.” – continúa Sidra. – “El Árbol Sagrado se alimentaba de la energía del planeta, que pronto se quedó sin recursos.” – explica. – “Pero sus líderes, con acceso al fruto y su poder, preferían hacer sufrir a sus hermanos antes que perder las capacidades que habían obtenido y su domino en el Sector Dormideus.”
– “Uno de sus soldados de élite, al que llaman Bojack, lideró la rebelión y acabó tomando el control del planeta.” – explica Paikhuan.
– “De lo que queda de él” – aclara Sidra.
– “Las guerras internas han continuado durante años. Sus tropas están mermadas” – continúa Paikhuan. – “Es nuestra oportunidad de intervenir. Tenemos que poner a salvo una semilla y destruir el Árbol Sagrado.”

Mientras tanto, en las ruinas de Hera, Bojack contempla el majestuoso árbol. Los habitantes de éste planeta tienen piel de color verde azulada y el cabello anaranjado.

– “Por ahora, toca esperar” – dice el líder herajin.
– “Cada vez tarda más en dar frutos…” – murmura uno de los secuaces, que lleva una espada en su cinturón. – “A este planeta le queda poca vida.”
– “El Árbol Sagrado pronto nos otorgará el poder suficiente para reclamar la Galaxia.” – sonríe el líder.
– “Ese Majin Bu nos hizo el trabajo sucio” – sonríe la única chica del grupo.
– “Sin la protección de los Kaioshin, el Universo será nuestro.” – añade un secuaz de baja estatura que lleva un turbante en la cabeza.
– “¡Todo gracias a nuestro líder! ¡Hurra por Bojack!” – celebra el último personaje, que luce una perilla.
– “¡HURRA!” – exclaman todos al unísono.

En el templo, Sidra y Paikhuan intentan convencer a Cold para que les ayude.

– “La última vez que me metí en los asuntos de los demás, mi planeta quedó arrasado” – dice el demonio del frío. – “No me interesa.”
– “Si Bojack y los suyos obtienen más poder, un reinado de terror se alzará en el universo” – explica Paikhuan.
– “Ya he oído eso antes.” – responde Cold con desprecio. – “Si queréis impresionarme, tendréis que contarme algo nuevo.”

Paikhuan se levanta y agarra a Cold por el exoesqueleto de su pecho.

– “Si ya has oído eso antes, sabes cuales son las consecuencias” – le espeta Paikhuan. – “¡Tu planeta desapareció! ¡Muchos lo hicieron! ¡Y volverá a ocurrir si no detenemos a Bojack!”
– “¿Qué gano yo?” – pregunta Cold.
– “¡¿Qué ganas?!” – se molesta Paikhuan. – “¡Bastardo egoísta!”

Sidra interviene.

– “Conocimiento” – dice el anciano.
– “¿Cómo dice?” – se extraña Cold.
– “Eso es lo que ganarás.” – insiste Sidra. – “Te contaré todo lo que sé del universo. Responderé a todas a tus preguntas.”

Cold parece reflexionar sobre la propuesta.

– “Interesante…” – sonríe Cold.

Paikhuan se sorprende de que el demonio del frío se conforme con saber, pues esperaba que alguien como él ansiara poder antes que respuestas.
Cold y Paikhuan viajan al Sector Dormideus siguiendo una poderosa señal de energía vital que ha aparecido en el radar de su rudimentaria nave.

– “Es ese planeta” – señala Paikhuan.

Al acercarse, un kilométrico y frondoso árbol puede verse en la superficie. Sus raíces cubren gran parte del planeta. 

– “¡Es increíble!” – exclama Cold asombrado.
– “Extrae la energía y los recursos del planeta” – dice Paikhuan. – “Y los concentra en sus frutos.”

En poco tiempo, los dos guerreros aterrizan en el desolado planeta y salen al exterior.

– “Debemos tener cuidado” – dice Paikhuan. – “Sus hombres seguro que han tomado el fruto.” 

Al desembarcar, una decena de soldados herajin.

– “¿Qué hacéis vosotros aquí?” – pregunta un soldado. – “¿Qué queréis?”
– “Soy el guardián del fruto” – dice Paikhuan.
– “¡JAJAJA!” – se ríen todos.
– “Ahora lo guardamos nosotros” – responde el soldado.

Paikhuan observa detenidamente a sus contrincantes.

– “No queremos pelear” – dice Paikhuan. – “Renunciad al Árbol Sagrado y…”
– “No tengo tiempo para esto” – le interrumpe Cold.

El demonio del frío alza su mano derecha y apunta con su dedo índice a los soldados enemigos, atravesando el pecho de cada uno de ellos con un Rayo Mortal.
Paikhuan se queda petrificado ante la frialdad del demonio.

– “¡No tenías que hacer eso!” – exclama el guardián.
– “Era solo el calentamiento” – responde Cold.

Dos de los secuaces de Bojack observan a los guerreros desde la distancia.

– “Parece que tenemos visita, Zangya” – dice el guerrero portador de una espada.
– “Así es, Gokua” – responde la chica. – “¿Listo para hacer un poco de ejercicio?”
– “Claro, hermanita” – sonríe el guerrero herajin desenvainando su arma.

Paikhuan siente que dos ki se acercan rápidamente.

– “¡Viene alguien!” – anuncia el guardián.

Gokua se abalanza sobre Cold, espada en alto, dispuesto a cortarle por la mitad de un espadazo, pero el demonio del frío detiene el ataque con el exoesqueleto de su antebrazo. Cold esboza una sonrisa burlona.
El guerrero herajin intenta propinar una patada al demonio, pero Cold se defiende y contraataca enrollando su cola alrededor del cuello del enemigo y propinándole una fuerte combinación de puñetazos en el abdomen, antes de soltarle y darle una patada que le lanza contra un edificio cercano.
Mientras tanto, Zangya intenta sorprener por la espalda a Paikhuan, pero el guardián puede sentir su presencia y esquiva el ataque. Paikhuan utiliza su endiablada velocidad para moverse alrededor de su enemiga, generando un torbellino que atrapa a la herajin y le propina una tormenta de golpes, hasta finalmente escupirla violentamente.
Los dos herajin, magullados, se recuperan rápidamente y se ponen en pie. No esperaban encontrar a dos enemigos tan poderosos.
Cold sonríe al ver a sus enemigos frustrados.

– “Puedes quedarte atrás” – fanfarronea el demonio del frío. – “¡Yo me encargo!” – exclama antes de abalanzarse sobre ellos.

Pero algo detiene a Cold en el aire. De repente, el demonio se encuentra atrapado en una maraña de hilos de ki.

– “¿Qué sucede?” – murmura el demonio. – “¿Qué es esto?” 

Dos nuevos guerreros herajin se han unido al combate y han enredado al demonio del frío con su extraña técnica combinada.

– “¡Quieto ahí, monstruo!” – se burla el recién llegado guerrero, el más pequeño de los presentes.
– “¡Ya es nuestro, Bujin!” – sonríe el otro enemigo, que luce una perilla.

Los dos nuevos participantes tienen un tono de piel más claro que los anteriores y su cabello es rojizo.

– “¡Dejad de jugar!” – exclama el guerrero con perilla.
– “Esta bien…” – dice Zangya, malhumorada. – “No hace falta que nos des órdenes, Bido.”

Zangya y Gokua concentran su ki y su piel se vuelve más pálida y verde, y su cabello se torna rojo, asumiendo la transformación que ya presentan sus compañeros.
Cold intenta liberarse de la telaraña, pero sin éxito.

– “Así que ese es el poder del fruto…” – murmura el demonio.

Paikhuan se abalanza sobre Bujin, con intención de liberar a su compañero, pero Zangya y Gokua se interponen en su camino.

– “Eres muy rápido…” – sonríe la chica. – “Pero ahora nosotros también lo somos.”

El guardián del fruto intenta esquivarles, pero ellos le atrapan cada vez que intenta sobrepasarles.
Finalmente, Paikhuan desciende hasta el suelo.

– “Está bien…” – dice mientras se quita su gorro con tranquilidad. – “Tendré que ponerme serio.” – añade mientras se quita el cinturón y parte de su ropa, que parece ser más pesada de lo normal.
– “¡JAJAJA!” – ríe Gokua. – “¿Crees que quitándote algo de ropa podrás…?”


En un instante, Paikhuan da un paso al frente. Se mueve tan rápido que provoca la combustión espontánea del oxígeno que le rodea. 
El guardián del fruto aparece frente a Gokua y le propina un puñetazo en el abdomen, haciendo que el enemigo se pliegue de dolor.
– “¡GOKUA!” – exclama Bujin, preocupado.
Cold esboza una aterradora sonrisa.

– “No os distraigáis” – les advierte el demonio del frío. – “Podríais pagarlo caro.”
– “¿Cómo dices?” – responde Bido.
– “Esa transformación os hace más fuertes” – dice Cold. – “Pero yo también puedo transformarme.”
– “¿Qué?” – se sorprenden los dos herajin.

Un estallido de luz rosada ciega a los presentes durante un instante. Cuando se disipa, revela a Cold, que ha vuelto a su estilizada forma original.

– “¿Qué os parece?” – se burla el demonio del frío. – “¿Peleamos en serio?”