DBSNL // Capítulo 102: El cumpleaños de Bulma

DBSNL // Capítulo 102: El cumpleaños de Bulma
“Hemos descubierto algo.”
En el espacio, Jaco y varios miembros de la Patrulla Galáctica se acercan a un planeta lejano, situado en el viejo borde exterior, del que han recibido una misteriosa señal de socorro.
– “¿Qué habrá ocurrido?” – pregunta un patrullero.
– “Una nave imegga ha pedido socorro” – responde Jaco.
– “Seguro que son piratas” – añade otro. – “Desde que el Imperio cayó, esos canallas se han multiplicado.”
– “Démonos prisa” – dice Jaco. – “Hoy he quedado”.
Nuestros amigos se han reunido en el jardín de la Corporación Cápsula para celebrar el cumpleaños de Bulma, como tenían previsto, pero el tono del evento es distinto al esperado, pues ha sido manchado por el trágico suceso que tuvo lugar solo unos días antes.
Bulma, Roshi, Oolong y Dende debaten sobre la posibilidad de utilizar las Dragon Balls de Namek para reparar el daño causado.
– “Deberíamos resucitar a las víctimas” – dice Bulma.
– “Se supone que teníamos que aprender a vivir sin las Dragon Balls…” – reflexiona Roshi.
– “Seguro que al viejo Moori no le importa ayudarnos” – dice Dende, para alivio de todos.
Lázuli ha asistido a la fiesta obligada por Krilín y Marron, pues ella se siente culpable por lo ocurrido y prefería quedarse en casa. Su familia ha pensado que así se distraería, pero se mantiene al margen del grupo, acompañada por su marido, Chichi y Gyuma, que intentan animarla.
– “No le des más vueltas, Lázuli” – le dice Chichi. – “No eras tú”.
– “Ya pasamos por algo similar con Vegeta hace años” – añade Gyuma. – “Se perdona todo.”
– “Por cierto, ¿dónde están Lapis y Mai?” – se extraña Krilín.
Hatchan, en cambio, se ha quedado en Villa Jingle. Suno y Yamcha no han podido convencerle. Finalmente, ella también se ha quedado en casa con el pequeño Baicha, para hacer compañía a su entristecido amigo. Solo Yamcha ha asistido a la Corporación.
Yamcha, Chaoz, Ten Shin Han y Lunch, de pelo azul, se ponen al día.
– “Hace mucho que no vienes a entrenar” – le dice Ten.
– “Es que verás… Los hijos quitan mucho tiempo…” – se excusa Yamcha.
– “No tienes remedio” – se burla Lunch.
Marron y Goten se encuentran hablando con Trunks y Bra.
– “¡Eres todo un genio, Trunks!” – dice Marron, agradeciéndole lo que hizo por su madre.
– “No fue nada” – responde el hijo de Bulma.
– “Goten también lo hizo muy bien” – interviene Bra, algo sonrojada.
– “Gracias, canija” – sonríe Goten.
Bra agacha la cabeza decepcionada al sentir que Goten la trata como una niña.
Gohan y Videl, mientras tanto, hablan con el Dr. Brief y su esposa.
– “Tengo algunas dudas sobre la presentación de mi artículo” – dice Gohan. – “Me gustaría que le echara un vistazo, si no es mucha molestia, Dr. Brief.”
– “¡Por supuesto!” – exclama el doctor. – “No es mi campo de especialidad, pero puedo darte mi opinión”.
– “Por favor, Son Gohan, no hables de trabajo hoy…” – dice Videl.
– “Lo siento, lo siento” – se disculpa el mestizo.
– “Brief es igual” – sonríe la madre de Bulma. – “Siempre hablando de sus proyectos.”
Cerca de allí, Mr. Satán se ha acercado a Ub y Pan, y les está dando la brasa.
– “Usted es muy famoso, ¿verdad?” – pregunta Ub.
– “¡Es que soy el Campeón Mundial de Artes Marciales!” – dice Satán.
– “¡Entonces debe de ser muy fuerte!” – dice Ub.
– “¡Por supuesto! ¡Pero mi nieta pronto me superará! ¡Es una gran luchadora!” – dice Satán. – “¡Ha salido a su abuelo Satán! ¡Es una campeona!”
– “Abuelo…” – suspira Pan avergonzada.
Mientras tanto, Mr. Bu es el único que disfruta de los canapés.
Goku y Vegeta se encuentran hablando con Whis, Champa y Zamas, que se han tomado el día libre.
– “Hicisteis un buen trabajo” – les felicita Whis.
– “Los Pothala lo hicieron todo mucho más fácil.” – responde Goku.
– “Era un caso especial” – interviene Champa. – “No os acostumbréis.”
Vegeta parece distraído.
– “¿Qué ocurre, Vegeta?” – pregunta Zamas.
– “Trunks ya debería haber llegado” – responde el saiyajín.
– “Se habrá distraído…” – dice Goku. – “¡Ya llegará!” – añade despreocupado.
En el espacio, Mirai Trunks y Toppo viajan a la Tierra a bordo de su nave, que tiene forma de pulpo.
– “¡Nuestro día libre!” – celebra Trunks.
– “Está bien tomarse un descanso de vez en cuando” – suspira Toppo.
De repente, una señal de alarma aparece en su bloque de comandos.
– “¿Qué ocurre?” – se extraña Toppo.
– “¡Es Jaco!” – exclama Trunks al leer la pantalla. – “Parece que necesita ayuda…”
– “Que raro…” – dice Toppo. – “Se supone que habíamos quedado en la Tierra.”
– “Supongo que nos acabamos de quedar sin día libre…” – lamenta Trunks. – “Vamos a echar un vistazo. Ponte el cinturón.” – añade mientras cambia el rumbo de la nave y activa la hipervelocidad.
El día transcurre con relativa normalidad. Nuestros amigos consiguen distraerse un rato y pasárselo bien. La noche ha cae sin que Trunks y sus amigos hayan llegado a la fiesta; tampoco Lapis y Mai.
Los invitados abandonan la Corporación Cápsula. Los que tienen un largo camino hasta su casa ya se han marchado.
La familia Son ya ha llegado al Monte Paoz. Ub se marcha a Isla Papaya.
Son Gohan, que se ha quedado hablando de trabajo con el Dr. Brief, y Videl y Pan, que le esperan, son los últimos que quedan en la Corporación.
Vegeta sigue inquieto, preocupado por su hijo.
– “Le habrá surgido trabajo…” – insiste Bulma.
Vegeta coloca sus dedos índice y corazón en la frente, intentando rastrear el ki de Trunks.
– “No puedo sentirlo…” – murmura el saiyajín. – “Kaiosama sabrá donde está” – añade antes de desaparecer con el Shunkanido.
Bulma suspira. 
– “Pero, ¿qué mosca le habrá picado?” – se pregunta.
De repente, Piccolo llega a la Corporación.
– “¡Tío Piccolo!” – le saluda Pan.
– “Hola, Pan” – responde el namekiano. – “¿Dónde está tu padre?”
– “Hola, Piccolo” – dice Son Gohan, que ha sentido el ki del namekiano y ha salido a recibirle.
– “Necesito hablar contigo y con Bulma” – responde Piccolo.
Son Gohan nota que algo no va bien.
– “Ve a buscar a Bulma y a Trunks.” – le dice a Pan.
– “De acuerdo” – responde su hija.
Piccolo y Gohan se quedan a solas.
– “¿Qué ocurre, Piccolo?” – pregunta Gohan.
– “He estado con Cell en el laboratorio de las montañas Tsumisumbri” – explica Piccolo. – “Hemos descubierto algo.”
Bulma y Trunks se unen a la conversación.
– “¿Buenas noticias?” – pregunta Trunks.
– “No” – responde Piccolo. – “Hemos descubierto que lo que estaba en el satélite era mucho más que un cuerpo para Wheelo.”
– “¿Un cuerpo?” – se sorprende Bulma.
– “Es difícil de explicar, pero Cell me ha dado esto para que lo examinéis.” – dice el namekiano mientras busca un pequeño dispositivo de almacenamiento de datos entre sus ropajes. – “La descarga ha tardado días.”
– “¿Sigue vivo?” – se extraña Trunks.
– “Nos pondremos manos a la obra” – dice Bulma.
En un planeta árido y remoto, los cadáveres de los patrulleros galácticos yacen en el suelo con signos de lucha. Toppo también ha caído. La espada de Trunks está clavada en el suelo.
El mestizo saiyajín está siendo agarrado por el cuello y levantado a varios metros del suelo. Él lucha por respirar. El gigantón que lo agarra es un joven vestido con un pantalón blanco y una faja roja, una diadema dorada a juego con un collar, brazaletes y botas de las mismas características, cada pieza adornada por una gema azul.
– “¡Espera!” – dice un anciano con una gran cicatriz sobre su ojo izquierdo.
El viejo se acerca a Trunks y le examina detenidamente.
– “No me gustaría tener que matar a un compatriota saiyajín…” – murmura el anciano. – “Aunque sea uno que ha renegado de su cola.”
– “Vete… Vete al infierno…” – responde Trunks con un hilo de voz.
– “Bien… Orgulloso…” – sonríe el anciano. – “¡Mátalo, Broly!”
El gigantón aprieta el cuello de Trunks con fuerza pero, de repente, Vegeta aparece de la nada y golpea a Broly, apartándole de su hijo.
Vegeta agarra a Trunks y le posa en el suelo con cuidado.
– “Papá…” – murmura el mestizo.
– “Descansa” – le dice Vegeta. – “Yo me encargo.”
El viejo se queda mirando a Vegeta como si estuviera ante un fantasma.
– “¿Príncipe…? ¿Príncipe Vegeta?” – titubea el saiyajín.
– “¿Tío Páragus?” – responde Vegeta, confundido, al ver a un viejo conocido.

Epílogo: Un futuro oscuro

Epílogo: Un futuro oscuro
En pocas horas, Lapis y Mai han llegado a su cabaña en las montañas.

– “Me alegro de que todo haya salido bien” – sonríe Mai.
– “Sí, solo ha sido un susto” – responde Lapis. – “Es frustrante ver que, después de tantos años, alguien aún ha podido manipularme de esa forma”.
– “Se supone que ahora solo puedo hacerlo yo” – dice guiñándole un ojo de manera cómplice.
El Número 17 sonríe, pero enseguida nota que algo no va bien. Una fuerte jaqueca vuelve a afectarle.

– “¿Lapis?” –  titubea Mai preocupada. 
– “C… C… Corre” – titubea el androide, que cae de rodillas.
– “¡¡LAPIS!!” – grita Mai aterrada.
Lapis alza su mano indicándole que se detenga.

– “No puedo… No puedo detenerle mucho más tiempo…” – dice el androide. – “¡¡HUYE!!”
Mai, asustada, echa a correr a través del bosque.
Mientras tanto, en un planeta remoto, el demonio Garlick, oculto tras su capa y capucha, se escabulle entre las sombras.

– “Si consiguiera el alma de Majin Bu… ¡Esa alma oscura convertida en demonio sería imparable! ¡Estoy seguro!” – cavila el demonio. – “Incluso es posible que pudiera… ¡Podría despertarle! Después de tantos años… ¡Los demonios podríamos volver a reinar!”

Garlick clava la esquirla de la esfera de Mojito en su cuerpo y nota como un inmenso poder le invade. De repente, la pupila de su ojo derecho se vuelve de color gris.

– “¡Y esos mortales pagarán la ofensa!” – sonríe el demonio de forma terrorífica.

En lo más profundo del Makai, una columna de hielo se alza en el centro de una caverna helada y lúgubre. En su interior, puede distinguirse la silueta de una misteriosa criatura demoníaca encerrada.

DBSNL // Epílogo: Un futuro oscuro

DBSNL // Epílogo: Un futuro oscuro
“Si consiguiera el alma de Majin Bu…”


En pocas horas, Lapis y Mai han llegado a su cabaña en las montañas.

– “Me alegro de que todo haya salido bien” – sonríe Mai.
– “Sí, solo ha sido un susto” – responde Lapis. – “Es frustrante ver que, después de tantos años, alguien aún ha podido manipularme de esa forma”.
– “Se supone que ahora solo puedo hacerlo yo” – dice guiñándole un ojo de manera cómplice.
El Número 17 sonríe, pero enseguida nota que algo no va bien. Una fuerte jaqueca vuelve a afectarle.

– “¿Lapis?” –  titubea Mai preocupada. 
– “C… C… Corre” – titubea el androide, que cae de rodillas.
– “¡¡LAPIS!!” – grita Mai aterrada.
Lapis alza su mano indicándole que se detenga.

– “No puedo… No puedo detenerle mucho más tiempo…” – dice el androide. – “¡¡HUYE!!”
Mai, asustada, echa a correr a través del bosque.
Mientras tanto, en un planeta remoto, el demonio Garlick, oculto tras su capa y capucha, se escabulle entre las sombras.

– “Si consiguiera el alma de Majin Bu… ¡Esa alma oscura convertida en demonio sería imparable! ¡Estoy seguro!” – cavila el demonio. – “Incluso es posible que pudiera… ¡Podría despertarle! Después de tantos años… ¡Los demonios podríamos volver a reinar!”

Garlick clava la esquirla de la esfera de Mojito en su cuerpo y nota como un inmenso poder le invade. De repente, su ojo derecho se vuelve de color gris.

– “¡Y esos mortales pagarán la ofensa!” – sonríe el demonio de forma terrorífica.

En lo más profundo del Makai, una columna de hielo se alza en el centro de una caverna helada y lúgubre. En su interior, puede distinguirse la silueta de una misteriosa criatura demoníaca encerrada.

DBSNL // Capítulo 101: La familia Brief

DBSNL // Capítulo 101: La familia Brief
“¿Qué hacéis todos aquí?”


En el laboratorio de la Corporación Cápsula, Bulma, Trunks y Brief estudiaban a los androides dañados cuando Son Gohan ha llegado y les ha transmitido la información que Cell le ha proporcionado. Lázuli, Lapis y Hatchan están conectados a distintas computadoras que analizan sin cesar y con detalle las anomalías en sus psiques. 

– “Así que ese es el origen de las interferencias que Lázuli acusaba…” – dice Bulma.
– “Y también explica el misterioso satélite que el Ejército Real derribó…” – añade Trunks.
– “El Dr. Wheelo, ¿eh?” – murmura Brief. – “Nunca imaginé que ese canalla siguiera con vida”.
– “¿Usted le conocía?” – pregunta Gohan.
– “¡Es uno de los grandes genios de la historia!” – responde Brief. – “Pero sus métodos siempre han sido demasiado retorcidos… Asistí a una conferencia suya, hace muchos años.”
 -“¿Qué sabes sobre él, abuelo?” – pregunta Trunks.
– “Yo era solo un estudiante…” – explica Brief. – “Fui a esa conferencia persiguiendo a una muchacha de mi clase… Sus ojos azules y su larga melena castaña me tenían enamorado… Yo era un chico apuesto, pero…”
– “¡Papá! ¡Céntrate!” – le interrumpe Bulma.
– “Lo siento, lo siento.” – se disculpa el Dr. Brief. – “Wheelo era un genio en muchos campos, pero sin duda su especialidad era la Inteligencia Artificial. No me cuesta creer lo que me cuentas, Son Gohan.” – explica. – “Y Kochin también era brillante, incluso puede que sus conocimientos de bioingeniería superaran los de Gero. Eran auténticos pioneros. Para la comunidad científica fue una pena su desaparición.”
– “¿Qué ocurrió?” – pregunta Gohan.
– “Los rumores dicen que trabajaban en un proyecto secreto para una sociedad privada en un laboratorio oculto en las Montañas Tsumisumbri… Todo muy misterioros.” – responde Brief.
– “La Red Ribbon…” – murmura Bulma.
– “Concuerda con lo que Cell me ha contado” – confirma Gohan.
– “…Pero algo salió mal” – continúa Brief. – “Al parecer, un experimento falló y quedaron sepultados bajo el hielo.”
– “Algo me dice que hay algo más detrás de ese accidente…” – dice Trunks.
Brief, de repente, se marcha de la sala sin decir nada.

– “¿Qué ocurre?” – pregunta Bulma.
– “¿A dónde vas?” – insiste Trunks.
El doctor entra en una especie de almacén viejo y desordenado y se zambulle entre las cajas buscando algo.
Mientras tanto, en el laboratorio helado, Cell ha puesto al día a Piccolo y ahora investigan el lugar.

– “¿Y dónde está esa cosa que te atacó?” – pregunta Piccolo.
– “No lo sé…” – responde Cell.
– “Y si este es Kochin…” – dice Piccolo mirando el cadáver del viejo doctor. – “¿Dónde está Wheelo?”
El insecto se acerca a una computadora y se pone a teclear.

– “¿Qué buscas?” – pregunta Piccolo.
– “A Wheelo” – responde Cell.
En la Corporación Cápsula, Brief ha encontrado algo.

– “¡Aquí está!” – exclama el doctor. – “¡La he encontrado!”
– “¿Qué has encontrado?” – pregunta Trunks.
– “¡La Tesis Doctoral de Wheelo!” – responde Brief.
– “¡Eso es fantástico!” – celebra Bulma.
– “¡Seguro que nos ayudará a comprender su forma de programar!” – exclama Trunks.
– “Es usted una caja de sorpresas, Doctor Brief” – sonríe Gohan.
– “Esa chica estaba muy interesada en la Inteligencia Artificial… ¡Y yo muy interesado en ella! Así que tuve que ponerme a estudiar…”
– “¡Papá!” – le interrumpe Bulma de nuevo ruborizada.
Mientras tanto, en el planeta de Kaiosama, Goku y Vegeta devoran todo lo que el Kaio del Norte les pone sobre la mesa.

– “¡Está todo riquísimo!” – celebra Goku. – “¡Eres un gran cocinero, Kaiosama!”
– “Me vais a vaciar la despensa…” – lamenta Kaiosama.
– “¡Pelear en el Makai es agotador!” – responde Goku.
– “Era como estar en el interior de Majin Bu” – añade Vegeta.
– “Seguro que una magia oscura opera en ese lugar…” – murmura Kaiosama.
– “Ya hemos derrotado al Rey de los demonios” – dice Goku. – “¡Y a Mojito!”
– “Siempre tienes una actitud positiva…” – dice Kaiosama. – “Es realmente admirable.”
– “Ingenua, diría yo” – añade Vegeta, que aprovecha la oportunidad para criticar a su compañero.
Las horas pasan y la noche cae en la Tierra. La familia Brief sigue trabajando en el taller. Mientras tanto, en una de las salas de la Corporación, los demás se encuentran reunidos. Mai ya ha llegado. Cada vez están más impacientes.

– “Esto es un sinvivir…” – murmura Krilín.
– “No seas pusilánime” – dice Yamcha. – “¡Anímate! ¡Están en buenas manos!”
– “Están tardando mucho…” – dice Suno.
– “Confiad en mi madre” – los anima Bra.
– “Sí…” – suspira Mai.
– “Trunks se ha convertido en todo un cerebrito” – sonríe Goten. – “Se me hace raro.”
– “Algunos se toman en serio sus estudios…” – le espeta Gohan.
– “Tampoco hace falta que aproveches para atacarme…” – dice Goten avergonzado.
– “¡JAJA! ¡Papá te ha reñido, tío Goten!” – se burla Pan apuntándole con el dedo.
– “¡Oye! ¡Tú no te metas!” – responde Goten.
– “¿Dónde están Goku y Vegeta?” – pregunta Marron.
– “A saber…” – suspira Puar.
Ub se encuentra solo en el balcón, mirando las estrellas. Son Gohan no tarda en acercarse.

– “¿Va todo bien, Ub?” – le pregunta el mestizo.
– “Sí… Sí, todo bien” – responde Ub.
– “Pareces preocupado…” – insiste Gohan. – “¿Necesitas hablar?”
– “Verás… Hoy, desde que me he topado con Mr. Bu, me siento algo extraño…” – dice Ub. – “Es difícil de explicar.”
– “Supongo que es normal” – responde Gohan. – “Tiene que ser complicado saber que antes eras otra persona y que parte de ella sigue por aquí.”
– “Sí, es raro.” – responde Ub.
– “¿Papá está siendo muy duro contigo?” – le pregunta el mestizo.
– “El señor Goku es extraordinario” – dice el chico. – “Me gustaría poder ser como él.”
– “A mí también me gustaría” – responde Gohan con una sonrisa.
De repente, Bulma sale del laboratorio.

– “¡Lo hemos conseguido!” – exclama la científica, provocando que los presentes salten de sus asientos celebrándolo. – “¿Somos buenos o somos muy buenos?” – fanfarronea.
– “¿Podemos verlos?” – pregunta Krilín emocionado.
– “Aquí están” – dice Bulma guiñando un ojo.
Los tres androides llegan a la sala por su propio pie y enseguida son abrazados por sus seres queridos.

– “Me tenías preocupada” – llora Mai.
– “Lo siento” – responde Lapis.
– “Siento mucho haber tenido que pegarte…” – se disculpa Yamcha con Hatchan.
– “No pasa nada” – responde el Número 8. – “Casi hago daño a Suno y Puar.”
– “¡Me alegro de que vuelvas a ser tú!” – le abraza ella.
– “¡Lázuli!” – la abraza Krilín.
– “¡Mamá!” – se une Marron.
– “Siento mucho lo ocurrido” – dice Lázuli.
Son Gohan se acerca a Bulma y Trunks.

– “Sois fantásticos” – les alaba.
– “Hemos anulado las interferencias” – explica Bulma. – “Ha sido fácil con Hatchan, porque es puramente mecánico. La Número 18 ha tenido más complicaciones…”
– “Y el Número 17 ha sido pura suerte” – dice Trunks.
– “¿Suerte?” – pregunta Gohan.
– “No había forma de contrarrestar las interferencias, pero a base de trastear el código, se han detenido… Pero no me pidas que lo haga otra vez” – fanfarronea el hijo de Vegeta.
– “Bueno, ¡lo importante es que se acabó!” – dice Bulma.
– “Sí, ¡así que podremos celebrar tu cumpleaños en paz!” – exclama Gohan. – “¿Cuántos son?”
– “¡SHHH!” – interviene Trunks, que le tapa la boca a Gohan.
Bulma agacha la cabeza, como si de repente una nube negra se posara sobre ella.
En el laboratorio de Tsumisumbri, Cell parece que ha encontrado algo en el ordenador y se queda perplejo observando la pantalla.

– “Acaso… ¿Es posible?” – murmura el insecto.
Goku y Vegeta aparecen en la Corporación Cápsula con el Shunkanido.

– “¿Qué hacéis todos aquí?” – pregunta Goku al ver a todos reunidos. – “¿Habéis hecho una fiesta?”
– “¡¿Se puede saber dónde estabais?!” – les pregunta Bulma enfadada.
– “¿Qué ocurre? ¿Por qué estás enfadada?” – se asusta Goku. – “Whis nos necesitaba para un asunto…” 
Vegeta retrocede lentamente, intentado librarse del chaparrón, pero pronto se topa con Bra.

– “¡¿A dónde te crees que vas, papá?!” – dice enfadada en el mismo tono que su madre. – “¡Cómo se os ocurre marcharos sin avisar! ¡Aquí nosotros hemos tenido problemas serios!”

Los presentes se ríen al ver a los dos saiyajín siendo regañados por las mujeres de la casa.