DBSNL // Capítulo 33: Universos

DBSNL // Capítulo 33: Universos
“¿Entonces Cold tiene tantos años?”
En el planeta de Beerus, Whis continúa con su explicación sobre las diversas líneas temporales.

– “¿Y los otros universos?” – pregunta Vegeta.
– “La siguiente línea temporal nació también tras el uso del anillo Toki por un Kaioshin.” – explica Whis. – “Tras la aparición del Dai Kaioshin de la línea anterior, éste intentó controlar el universo en nombre de la paz y la justicia, evitando que el Hakaishin tomara el control, aunque resultó en su propio reinado de tiranía y opresión”.
– “¿Y qué ocurrió con esa línea?” – pregunta Vegeta.
– “¿Cuántas llevamos?” – pregunta Goku, al que le cuesta seguir la explicación.
– “El Kaioshin creó la tercera”. – responde Whis. – “Y consiguió mantener un buen equilibrio entre las fuerzas protectoras y destructoras… Pero al igual que en la vuestra, milenios después apareció el mago Bibidí, y puso en jaque a la galaxia y a los Kaioshin.”
– “¡¿Bibidí y Majin Bu?!” – se sorprende Vegeta
– “Ya conocéis la energía que se necesita para despertar a Majin Bu y se necesita incluso más para crearlo…” – dice Whis. – “Así que Bibidí se instaló en el planeta con los seres más fuertes del universo: El planeta de los demonios del frío”. 
– “¿¡Qué!?” – se sorprenden ambos saiyajin.
– “Los Kaioshin reclutaron un pequeño grupo de guerreros para detener al mago antes de que fuera demasiado tarde, pero no fue posible, ya que la magia de Bibidí era demasiado fuerte”.
Whis no puede evitar sonreír antes de darles la siguiente sorpresa:

– “Entre ese grupo de demonios había un joven guerrero llamado Cold” – les revela el ángel.
– “¿¡COLD!?” – exclaman incrédulos Goku y Vegeta al unísono.
– “Cold era un guerrero arrogante, pero tenía sentido del orden” – interviene Beerus. 
– “En ese planeta, Bibidí pudo recolectar la energía suficiente para crear a Majin Bu, que tras despertar destruyó el planeta y con él a toda la raza de los demonios del frío.” – continúa Whis. – “Sólo Cold pudo salvarse del exterminio”.

Dibujado por Torrijos


Dibujado por Torrijos

– “¿Entonces Cold tiene tantos años?” – pregunta Goku.
– “En el planeta de los demonios del frío el tiempo transcurre más despacio, pues está cerca de un agujero negro. Por eso su raza está adaptada para vivir en condiciones extremas.” – dice Whis. – “Cold estuvo en paradero desconocido hasta que Bibidí tuvo que encerrar a Majin Bu por no poder controlar su poder. Entonces reapareció formando su Imperio a lo largo de la galaxia.” – continúa Whis. – “Los demonios del frío tienen una vida larga y Cold descubrió un secreto dentro de su propia genética: Podía cambiar de forma para reducir su poder y alargar su vida. Cold aprovechó las grandes mutaciones y adaptabilidad de su raza para prolongar su reinado.”
– “¿Las formas de reducción? ¿Cómo las de Freezer?” – pregunta Vegeta.
– “Cold le enseñó esa habilidad a su hijo para que siguiera sus pasos” – explica Whis. – “Con los años Cold tuvo que evitar usar su forma original, ya que perdía el control de tanto poder en un cuerpo que envejecía. Pero Freezer aún era un adolescente para ser un demonio del frío”.
– “Qué complicado…” – dice Goku. – “¿Entonces Cold cuando se enfrentó a Bibidí era más fuerte que Freezer?”
– “No hubierais tenido ninguna oportunidad cuando vino a la Tierra. Ni siquiera luchado junto a Trunks” – responde Whis con su típica sonrisa.
– “¡Qué rabia! Me hubiera gustado enfrentarme a él…” – se lamenta Goku.
Beerus le mira algo sorprendido por el comentario, pero sonríe al ver el espíritu guerrero de Goku.

– “Creo que la conversación se ha desviado más de lo debido” – dice Whis. – “La cuarta línea se creó intentando evitar que Bibidí lograra su objetivo y despertara a Majin Bu. Así que recurrieron al Dios de la destrucción”.
– “¿A usted?” – pregunta Goku.
– “Claro que no, idiota” – responde Beerus. – “Es otra línea temporal… Además, yo no soy el Hakaishin en esa línea”.
– “Su predecesor no le consideró adecuado” – dice Whis.
– “¡Whis!” – le riñe Beerus por hablar más de lo necesario.
– “Lo siento” – dice tapándose la boca con los dedos sin perder la sonrisa burlona.
– “¿Entonces retrocedieron hasta antes de que el señor Beerus fuera Hakaishin?” – pregunta Vegeta.
– “Así es. Le culparon por dormir durante todo el evento” – responde Whis. 
Beerus se levanta de la silla de repente.

– “Me voy a dar una vuelta” – dice ariscamente antes de salir del comedor.
Whis continúa con su historia.

– “La siguiente división fue provocada cuando un asesino robó el anillo, protegido en la Academia Kaioshin, para su uso personal.” – explica Whis. – “Ha sido la única vez que un mortal ha usado el anillo y resultó en la creación de otra línea temporal muy similar a la previa, ya que el cambio fue menor. En ese momento nació la línea de la que proviene vuestro amigo Trunks.”
Vegeta sigue atento las explicaciones de Whis.

– “Y por último queda el caos provocado por la máquina del tiempo de tu esposa, Vegeta” – dice Whis. – “La máquina del tiempo no funciona tan eficientemente como el anillo y provocó que las líneas se volvieran algo borrosas e incluso confluyeran en algún punto.” – explica el ángel. – “Existen cuatro líneas muy similares. La primera es la que os acabo de explicar, de la que proviene vuestro amigo Trunks, pero también existe una línea gemela en la que Trunks murió a manos de Cell, como ya sabéis. De esa línea temporal derivan dos más, la alterada por ese Trunks que murió y la vuestra, creada por el viaje de Cell.”
– “¿Entonces el Trunks que conocemos no viene de nuestro futuro?” – pregunta Vegeta.
– “No” – responde Whis. – “Vuestro Trunks viene de una línea alternativa creada por el asesino que usó el anillo, y terminó en vuestro Universo por un error en la máquina del tiempo, ya que fue creada ignorando la existencia de diferentes líneas temporales. La máquina viajó a un pasado que no era el de su propia línea temporal.”
Un fuerte ronquido interrumpe la escena. Vegeta y Whis observan como Goku se ha dormido en la silla mientras escuchaba la explicación de Whis.

– “¿¡Cómo puedes dormirte en un momento así!?” – le recrimina Vegeta despertándole con su grito.
Son Goku se despierta de un sobresalto.

– “Me perdí a media explicación… jaja” – se disculpa Goku.
Whis sigue mostrando su sonrisa característica, contemplando la curiosa interacción entre ambos saiyajin.


Diagrama de Universos


OLD MAN GOHAN // Epílogo: Redemption Day

OMG // Epílogo: Redemption Day
Videl arrastra a Gohan por las alcantarillas hasta los túneles mientras llora la muerte de Oolong y Puar.

– “Por favor, Son Gohan, aguanta” – repite acongojada una y otra vez.
Shapner y un pequeño pelotón ven llegar a la Sargento y corren a socorrerla.

– “¿Estás bien, Videl?” – pregunta Shapner. – “¿Qué ha ocurrido?”
– “Gohan necesita ayuda” – responde la Sargento, que tiene que apoyarse en el hombro de un soldado para mantenerse en pie después del esfuerzo que le ha supuesto arrastrar al mestizo por los kilométricos túneles.

Los androides, mientras tanto, han llegado a una ciudad que estaba en plena reconstrucción. La número 18 se prueba diferentes prendas de ropa en una vieja tienda, mientras el número 17 ya se ha puesto un vaquero y una camiseta nuevos. Por la ventana puede verse la destrucción que acaban de crear. Incendios, edificios en ruinas, cadáveres en las calles.

– “¿Te falta mucho?” – le pregunta 17, que se impacienta esperando a su hermana.

La número 18 sigue mirándose al espejo y haciendo diferentes posturas para ver como le queda la ropa, completamente despreocupada.

En un despacho en el interior de la base, en la penumbra, el Rey del Mundo es informados por el Coronel White de las bajas sufridas durante la batalla de Orange City.

El Rey se quita sus gafas con cuidado mientras escucha la noticia, las deja sobre la mesa y se lleva las manos a la cara apoyando los codos en la mesa, mientras suspira profundamente, mostrándose claramente afligido ante tal información.

En la Sala de Operaciones, un anciano General del Ejército Real, de pelo blanco, que viste con el uniforme del ejército y que sobre él lleva una vieja gabardina color azul oscuro, con una bufanda roja rodeando su cuello, contempla un mapa de la Tierra y lanza a la papelera de forma violenta las figuritas que representan los efectivos caídos en la batalla, mostrando una mezcla de enfadado y decepción.

Gohan es llevado al hospital de la base, donde le sumergen en un tanque de curación similar a los que usaba el ejército de Freezer.

– “¿Estará bien?” – le pregunta Shapner al médico.
– “No lo sé” – responde preocupado.  – “No es un humano normal, es difícil saber…”
– “Tiene que curarle” – interrumpe la Sargento, que ya ha recibido atención médica, cuando entra en la sala y contempla a Gohan.

En una pequeña villa al norte de Orange City, Cell ya ha empezado a darse un banquete para recuperar energías.
La gente huye despavorida ante la presencia del extraño insecto, y él se divierte viendo el miedo en sus rostros y escuchando sus gritos, mientras caza a los humanos uno por uno.
En la base, Shapner y la Sargento miran preocupados al malherido mestizo suspendido en el tanque.

– “La Tierra necesita al Guerrero Dorado” – murmura el teniente.
– “Y nosotros necesitamos a Son Gohan” – añade Videl.

En ese instante, un hombre alto, de pelo negro alborotado, al estilo afro, con canas, y con un bigote en herradura, entra en la habitación y se acerca a Videl por la espalda hasta colocar la mano en el hombro de la Sargento de forma cariñosa.

El hombre viste el uniforme del Ejército Real con el rango de General en su solapa y le falta el brazo izquierdo, que parece haber sido amputado a escasos centímetros de su hombro.

– “¡Señor!” – exclama Shapner al ver al General mientras se cuadra y le hace el saludo militar.

La Sargento se da la vuelta y sus ojos se llenan de lágrimas al ver a su padre, liberando toda la tensión y angustia que ha sentido en los últimos días y abraza al General, que le da un sutil beso en la cabeza de forma paternal, mientras ella intenta ocultarse en su abrazo para que el resto de soldados no escuchen su sollozo.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 13: El equipo más extraño

OMG // Capítulo 13: El equipo más extraño
Los androides están confusos ante la nueva amenaza. 
Son Gohan mira al que parece ser su aliado.

– “Dijo que su objetivo eran los androides y que me necesita mi energía…” – piensa el mestizo. – “Tengo que ir con cuidado, pero definitivamente necesito su ayuda”. – concluye resignado.

El número 17 dispara un ataque de ki a la criatura, intentando ponerla a prueba, pero ésta lo repele golpeándolo con su cola.

– “¿Quién será mi pareja de baile?” – pregunta el insecto con tono burlón pero amenazante.
Son Gohan se pone en guardia y hace que los androides se coloquen espalda contra espalda. La número 18 encara a Gohan, mientras el 17 mira a Cell.

– “Bien…” – murmura la criatura. – “Tú serás el primero” – añade relamiéndose.
El 17 se lanza sobre la criatura, que retrocede mientras intercambia golpes con el androide.
A su vez, la 18 se abalanza sobre Gohan, que se eleva intentando separar a los mellizos.
El número 17 apunta a la criatura con ambas manos y empieza a descargar una tormenta de ataques de ki que el insecto esquiva mientras asciende corriendo por la fachada de un edificio. Al llegar a la cima, se da la vuelta y contraataca con un Kamehameha, del que el androide se protege usando su barrera.
Gohan y la número 18 están enzarzados en un intercambio de golpes en el que la chica parece tener ventaja.
La polvareda levantada por la explosión del Kamehameha se disipa y 17 aparece sin ningún rasguño.

– “Qué decepción” – se burla el androide. Pero en seguida se percata de que la criatura ha desaparecido.
El androide rastrea su alrededor buscando al insecto, sin éxito.

– “¿Ya has huido?” – sigue fanfarroneando 17. – “Parece que eres un cobarde”.
Tras él, el insecto se ha acercado con sigilo y levanta su cola sobre él mientras el aguijón se dilata hasta formar una campana del tamaño necesario para engullir al androide y lo atrapa. El número 17 lucha por liberarse, mientras la criatura sonríe victoriosa.
Son Gohan se percata de lo ocurrido, mas no la número 18, que sigue atacando al mestizo.

– “¡Maldita sea!” – exclama Gohan. – “¡Detente!”
– “¿Te rindes?” – le pregunta ella.
Gohan consigue ganar la distancia necesaria durante un instante y lanza un Kienzan hacia la criatura, cortándole la cola y liberando al androide 17, que rápidamente se deshace de los restos del apéndice del insecto, asqueado.

– “¿Qué ha sido eso?” – dice asustado. – “¿Esa cosa ha intentado comerme?”
La 18 se ha detenido, confusa ante la situación.
La criatura retrocede y mira furioso a Son Gohan.

– “¡Estúpido!” – le grita.
Gohan desciende, seguido por la número 18, que sigue sin entender lo ocurrido.

– “Ya lo entiendo”. – dice Gohan. – “Tu objetivo es absorber a los androides. Eres otra creación del Doctor Gero, ¿verdad?”
– “¿Otra creación de Gero?” – se sorprende 18.
– “¿Quiere absorbernos?” – se pregunta 17.
– “Y como ya dijiste, mi energía vital te facilitaría mucho las cosas…” – añade Gohan.
Mientras tanto, la criatura regenera su cola sin problemas.

– “Eres un tipo inteligente, Son Gohan” – admite sonriendo. – “Dejad que me presente: Mi nombre es Cell.”
– “No sabía que el Doctor Gero estuviera creando otro androide” – dice 17.
– “No soy un androide” – le corrige Cell. – “Soy un ser biológico formado a partir de las células de los mejores guerreros del planeta, diseñado para perseguir y lograr la perfección de mi cuerpo.”
– “Y para eso les necesitas a ellos, ¿no es así?” – insiste Gohan.
– “Sus fuentes de energía infinita son necesarias para obtener la perfección.” – explica Cell.
Son Gohan observa a los androides y a Cell.

– “Esa cosa se ha vuelto más fuerte desde que nos enfrentamos” – piensa Gohan. – “¿Qué puedo hacer? Si los androides le atacan juntos creo que podrían ganarle sin mucha dificultad…”
El 17 se levanta y sonríe mientras se sacude el polvo de la ropa.

– “Antes me has pillado desprevenido” – se excusa el androide. – “Pero ahora que conozco tu objetivo, ¡voy a eliminarte!”.
La 18 se cruza de brazos.

– “¡Acaba con él, hermano!” – le anima. – “Es un incordio para nuestra diversión”.
Son Gohan se asusta al ver que piensan luchar por separado.

– “¡¿Estáis locos?!” – les grita Gohan. – “¡Atacadle juntos!”
– “¿Para que tú puedas escapar?” – le responde ella.
– “¡Si esa cosa absorbe a uno de vosotros, se acabó!” – les insiste el mestizo. – “¡Será el fin de la Tierra!”
– “Preocúpate por ti” – le dice la 18 mientras le apunta con su mano.
Cell sonríe al ver que todo se le pone a favor.
Videl observa la escena con unos prismáticos, que también le permiten escuchar la conversación. El Ejército Real se ha retirado a las montañas con éxito y sólo unos pocos permanecen en la zona de combate.

– “Cell…” – murmura la Sargento.
Un sonido de pasos hace que Videl se dé la vuelta.

– “Vaya estropicio…” – dice una voz familiar. – “Te dije que debíamos quedarnos en casa”
– “¡Tenemos que ayudar a nuestros amigos!” – le responde otra.
– “Espero que, al menos esta vez, la chica guapa sea más agradecida…” – responde el primero.

Mientras Cell y 17 continuan su combate, Son Gohan, en silencio cruza sus brazo, agarrándose los hombros y empieza a acumular ki, haciendo que el suelo tiemble.
La androide 18 sonríe, curiosa por averiguar qué pretende el mestizo.
El ki de Gohan se eleva exponencialmente e incluso llama la atención de Cell.

– “Esa técnica…” – murmura Cell. – “¡Es de Piccolo!” – exclama sorprendido.

Videl y los soldados se apresuran a ponerse a cubierto en las alcantarillas, aconsejados por uno de los recién llegados.
De repente, Son Gohan extiende sus brazos, causando una explosión gigantesca que arrasa la ciudad en ruinas. Los androides no pueden activar sus barreras protectoras a tiempo y son barridos por la fuerte onda expansiva.
Al disiparse el polvo generado, Cell, herido, resurge de entre los escombros.

– “Maldito Son Gohan…” – murmura. Pero en seguida se percata de que alguien está sobrevolándole.
Gohan, agotado, apunta a Cell con sus manos formando un rombo.
Cell se sorprende, pero enseguida estalla en una carcajada.

– “¡Jajajaja! No tienes energía para hacer eso. ¡Morirías!” – se mofa el insecto.
Las manos de Son Gohan empiezan a brillar con fuerza, algo que inquieta a Cell.

– “Si este es el final, voy a llevarte conmigo” – le dice Gohan, que vuelve a envolverse con el aura dorada del Súper Saiyajín.
– “¡No puede ser!” – exclama Cell aterrorizado. – “¡No puede quedarle tanta energía!”
– “¡¡KIKO-HO!!” – grita Gohan, desatando la poderosa técnica de Ten Shin Han sobre el insecto.
Una gran proyección de ki deja el característico agujero cuadrado en el suelo, sin rastro de Cell.
Gohan, agotado, pierde su transformación y cae al suelo inconsciente.
Al instante, los androides aparecen de entre los escombros, heridos y con la ropa muy dañada.

– “Maldita sea…” – murmura 17.
– “¿Dónde están esos dos?” – pregunta 18.
Ambos ven a Gohan en el suelo y el gran agujero frente a él.

– “Parece que el chico ha eliminado a esa cosa” – dice el 17. – “No pensé que tuviera tanta fuerza.”
– “Es peligroso” – añade la número 18. – “Será mejor que esta vez acabemos con él” – dice apuntándole con su mano.
Dos sombras proyectadas en el suelo, junto a Gohan, llaman la atención de los androides, que miran a los edificios en ruinas que tienen enfrente.

– “No puede ser…” – dice 17.
– “¿Ellos?” – añade 18.
Sobre los edificios, Son Goku y Vegeta miran de forma desafiante a los androides.

– “¡No puede ser!” – repite 17.
– “Vegeta… ¡y Son Goku!” – exclama 18.
Su programación entra en acción y hace que se olviden de Son Gohan y ataquen a los saiyajín.
Videl sale de una alcantarilla cercana, con el bastón mágico a su espalda, y corre a por Gohan.

– “Aguanta, Son Gohan” – le susurra la Sargento mientras lo arrastra de nuevo hacia la alcantarilla. – “Aguanta un poco”.
Goku y Vegeta se ponen en guardia cuando se les acercan los androides, pero 17 atraviesa el pecho de Goku de un puñetazo y 18 corta a Vegeta por la mitad con la mano.
Sus cuerpos inertes vuelven a la normalidad, revelando el sacrificio de Oolong y Puar.

– “¡¿Pero qué…?!– exclama el androide 18. – “Ya veo…” – se lamenta.
– “Por un momento creí que podríamos cumplir nuestro objetivo” – añade 17.
La número 18 enseguida se da cuenta de que Gohan ya no está.

– “¡Maldición!” – exclama la androide.
– “Tranquilo” – le dice 17 con una sonrisa. – “En el fondo, ¿no prefieres que podamos divertirnos más tiempo con él?”.
– “Supongo que tienes razón…” – responde resignada la número 18.
Ambos androides escrutan su alrededor.

– “Aquí ya no queda nadie” – dice 17. – “Larguémonos”.
Los androides se alejan volando de Orange City, en busca de otra ciudad a la que atormentar.
Mientras tanto, Cell, malherido, con la cola, un brazo y una mano amputados, asciende lentamente desde el agujero creado por el Kiko-ho.

– “Esto no ha terminado” – murmura cansado mientras regenera sus extremidades laceradas. – “Voy a conseguir la perfección. No podéis huir para siempre.”