OLD MAN GOHAN // Capítulo 4: Sombras en el bosque

OMG // Capítulo 4: Sombras en el bosque

Algo dentro del bosque está masacrando al pelotón Bravo. Los soldados que quedan en pie disparan en todas direcciones.
La munición que usan y algunas de las armas que empuñan no son comunes. La munición parece que causa un pequeño efecto electromagnético después de cada impacto. Otras armas disparan de forma similar a los “blasters” del ejército de Freezer.
Una silueta parece correr alrededor del pelotón reagrupado. Los pasos de la criatura puede oírse entre la hojarasca y aterrorizan a los soldados, que intentan identificar entre el follaje algo a lo que disparar.

– “¡Alto el fuego!” – grita el teniente Shapner. – “¡Alto el fuego!” – repite, ya que sus soldados siguen disparando movidos por el pánico.
Finalmente se detienen. Un extraño silencio inunda el bosque. 

– “Parece que se ha ido” – murmura Shapner. – “¡Soldado Idasa! Inspeccione la zona.” – ordena a uno de sus soldados.
– “¡Sí, señor!” – responde el soldado.
El soldado se adentra unos pasos entre los arbustos y observa su alrededor.

– “Parece despejado, señor” – dice el soldado.
De repente, el soldado suelta un quejido exánime. Parece que está sufriendo una extraña dolencia que el resto no puede identificar.

– “¿Qué ocurre, soldado?” – le pregunta Shapner, levantando su arma e intentando entender lo que está ocurriendo.
– “¡Idasa!” – grita un compañero del soldado, nervioso ante la confusa y perturbadora escena.
El soldado Idasa parece estar encogiendo y su piel parece derretirse ante la mirada atónita de sus compañeros.

– “¿Qué demonios está pasando?” – dice un soldado nervioso con la voz quebrada.
Idasa cae al suelo, y parece que algo le ha apuñalado la espalda. Un aguijón conectado a un extraño apéndice de una supuesta criatura, que parece erguirse lentamente de entre los arbustos.
Una criatura humanoide de unos dos metros y medio de altura; una mezcla de insecto y lagarto se encuentra frente a los pocos soldados del pelotón Bravo que quedan en pie.
Los soldados retroceden lentamente, mirándose unos a otros, sin saber qué hacer ante esa cosa.

– “¡Fuego!” – grita Shapner cuando consigue salir del trance.
Todos los soldados disparan a discreción a ese terrorífico ser, que se desvanece rápidamente entre los árboles.
Con embestidas veloces, los soldados caen uno a uno. Shapner ve a sus hombres desaparecer de su lado. Preso por el pánico, el teniente corre por el bosque intentando huir de ese extraño depredador que les ataca.
Shapner corre todo lo rápido que puede, tropezándose con raíces y rocas, chocando contra ramas. Teme por su vida. No le importa magullarse. De repente choca contra algo que aparece de la nada y cae de espaldas. La extraña criatura se encuentra de pie frente a él.
El teniente intenta retroceder gateando, desenfunda su pistola y dispara a ese ser, pero las balas no parecen afectarle ni lo más mínimo.
El terror puede verse en la mirada de Shapner, que empieza a llorar al saber que una terrible muerte le espera.

– “¿Qué eres?” – pregunta Shapner haciendo un esfuerzo para que emerja su voz.
La criatura no responde y levanta el aguijón de su larga cola.
Shapner vuelve a disparar al insecto, que con un movimiento rápido dirige el aguijón hacia su presa, que cierra los ojos con fuerza, esperando lo peor.
Pero de la nada, algo parece golpear a la criatura y arrojarla lejos, derribando todos los árboles a su paso.
Al abrir los ojos, Shapner ve ante él a un hombre de aspecto desaliñado, vestido con un Gi de color naranja cálido, camiseta azul de manga corta, cinturón y muñequeras azules y botas de color azul oscuro con franjas amarillentas, y el kanji “Han” en su espalda.

– “Tú…” – murmura Shapner. – “Eres el vagabundo del monte Frypan…”
De entre los árboles caídos vuelve a aparecer la criatura riendo.

– “Estaba disfrutando tanto de la cacería que no he percibido tu ki… Son Gohan” – dice el terrorífico ser.
Son Gohan se sorprende de que esa criatura sepa su nombre.

– “¿Quién eres?” – le pregunta Gohan.
– “Te has ocultado en las montañas durante muchos años. Creía que habías muerto. Pero a diferencia de los androides, yo puedo percibir tu ki” – continúa el extraño ser.
Son Gohan se pone en guardia.

– “Conoce los androides y el funcionamiento del ki…” – piensa Gohan. – “¿Qué diablos es? Debo tener cuidado”.
– “Eres el único ki relevante que he percibido. Supongo que el número 17 y la número 18 han acabado con todos tus amigos.” – añade el lagarto.
– “Supongo que venía a por mí y se ha encontrado con el pelotón Bravo” – piensa Gohan.
La extraña criatura eleva su ki y son Gohan se queda desconcertado ante lo que percibe.

– “¿Lo notas? ¿Lo reconoces?” – dice el ser con una sonrisa.
– “¿Papá?” – murmura Gohan, que percibe en ese insecto el ki de su padre.
Los ojos de Gohan brillan vidriosos. Aunque sea en un enemigo, hacía mucho tiempo que no percibía ese ki. Un ki que le trae recuerdos de una vida mejor.

– “Tengo más…” – le dice la criatura.
– “¿Vegeta? ¿Señor Piccolo?” – murmura Gohan, que empieza a temblar perturbado y a la vez conmovido por los recuerdos y sensaciones que le provocan esas energías.
– “Tómalo como un regalo de agradecimiento por el ki que voy a tomar de ti” – dice ese ser, que de repente cambia de nuevo la naturaleza de su ki.
– “¡¿Freezer?!” – exclama Gohan al sentir el ki del tirano.
La criatura sorprende a Gohan y le atiza en la cara con el codo. El mestizo saiyajín retrocede y enseguida reacciona a los ataques del insecto. Un intercambio de golpes igualado se desata entre ambos, saltando de árbol en árbol y de roca en roca. 

– “Su estilo de lucha también es una combinación de todos de los ki que ha mostrado…” – piensa Gohan. –“¿Qué está ocurriendo? ¿Qué es esta cosa?”

DBSNL // Capitulo 23: Revancha

DBSNL // Capítulo 23: Revancha
“Me humillaste en Namek y en la Tierra”

Son Goku ha llegado en el momento justo. Son Gohan y Trunks se alegran de verle.

– “¿Qué demonios estabas haciendo, Kakarotto?” – le recrimina Vegeta.
– “Lo siento. Vuestro ki aún no nos había alcanzado.” – responde Goku. – “Shin vino a buscarme”
– “Son Goku… Gracias a Dios que has llegado” – dice Trunks.
– “Me alegro de verte, Trunks” – responde Goku.
– “¡Son Goku!” – interrumpe Freezer. – “Al fin has llegado…”
Son Goku se eleva hasta situarese a la altura de Freezer.

– “¿Crees que puede ganar?” – le pregunta Trunks a Gohan, que observa muy serio la escena.
Vegeta aprieta su puño. Siente impotencia por tener que ser rescatado una vez más por Son Goku y no puede evitar recordar su último combate contra Freezer en Namek.

– “Por fin has llegado, Son Goku.” – dice Freezer. – “Empezaba a aburrirme”.
– “Parece que has mejorado desde la última vez.” – le dice Goku. – “Pero creía que en el futuro te derroté en la Tierra”.
– “Me humillaste en Namek y en la Tierra” – le dice Freezer apretando los dientes. – “Pero no dejas de ser un estúpido y me dejaste salir con vida de este miserable planeta.”
Vegeta y los otros escuchan atentamente.

– “Maldito Kakarotto. Siempre tan inocente” – murmura Vegeta.
– “Le dejó vivir… No lo sabía” – dice Trunks. – “Siempre pensé que Freezer había muerto.”
– “Pero, ¿cómo ha recuperado su cuerpo?” – se pregunta Gohan.
Goten y Trunks, que acompañaban a Bulma y Bra lejos de la Corporación Cápsula, se detienen.

– “¡Ha llegado mi padre!” – se alegra Goten.
– “¿Qué? ¿Son Goku ha llegado?” – se alegra también Bulma. –“¡Volvamos!”
– “¿Volver?” – dice Trunks. – “¡Es peligroso! Papá dijo que nos alejáramos.”
– “Moriremos de todas formas. Freezer destruirá el planeta si consigue derrotar a Goku” – dice Bulma.
Son Goku se prepara para luchar. 

– “Parece que cometí un error… Lo siento, Trunks.” – murmura Goku.
– “Voy a hacerte pagar esa humillación.” – dice Freezer. – “¡Voy a hacer que sientas la impotencia que yo sentí! ¡Voy a acabar con tu vida y con todos los que te importan! ¡Voy a…!”
Son Goku le interrumpe golpeándole en la nariz.
Freezer retrocede y parece calmarse. Suspira hondo.

– “Voy a matarte, Son Goku” – dice.
Son Goku esboza una ligera sonrisa.
Empieza el intercambio de golpes entre ambos, que parecen lejos de mostrar su poder real.
Vegeta mira el combate apretando los puños.
Tras un choque, Freezer y Goku recuperan la distancia.

– “Se acabó el calentamiento” – dice Freezer.
– “Me parece bien.” – responde Goku, que se prepara para el siguiente asalto. – “¡KAIOKEN!” – grita mientras la feroz aura roja de la técnica del Kaio del Norte le envuelve.
– “¿Esa técnica otra vez?” – se sorprende Freezer. – “Pensé que ibas a transformarte en Súper Saiyajín… ¿o acaso no puedes?”
Goku ataca a Freezer, que tras recibir los primeros golpes reacciona y parece estar a la altura del Kaioken de Son Goku.

– “No puede ser…” – murmura Gohan.
– “¿Por qué no se transforma en Super Saiyajín?” – se pregunta Trunks.
– “No podemos.” – le dice Vegeta. – “No podemos usar la transformación mientras usamos ki divino”.
Freezer parece recuperar terreno frente a Goku.

– “Conozco tu forma de luchar. Conozco tus técnicas” – le dice Freezer. – “Desde que me humillaste en la Tierra no he hecho más que imaginar este combate una y otra vez.”
Son Goku, que empieza a verse contra las cuerdas, recurre al Shunkanido para sorprender a Freezer y golpearle en varias ocasiones. Pero el demonio del frío en seguida empieza a predecir donde aparecerá Son Goku y le golpea cada vez que el saiyajín intenta cogerle desprevenido.

– “Ahora puedo detectar tu ki, Son Goku” – le dice.
Goku intenta recuperar la distancia. Necesita pensar en algún modo de cogerle de improviso o no va a ganar este combate.

– “Me decepcionas” – le dice Freezer mientras le apunta con el dedo.

Cientos de rayos mortales son proyectados desde la punta del dedo del demonio del frío. Goku repele unos cuantos y esquiva otros tantos más, pero finalmente es abrumado por su enorme cantidad y varios le rozan el hombro, la rodilla y el costado, aunque ninguno le impacta de lleno.

– “Que rabia…” – murmura Goku. – “Después de tanto entrenamiento y me supera ampliamente”.

Goku se abalanza sobre su adversario, y cuando se encuentra a escasos metros de él se lleva ambas manos a la cara.

– “¡Taiyo-ken!” – exclama, intentando cegar a su rival.

El saiyajín utiliza el shunkanido para aparecer detrás de Freezer y golpearle, pero Freezer se da la vuelta, con los ojos cerrados y agarra a Goku del cuello.

– “Esta vez no voy a caer en eso” – le dice el tirano con una sonrisa diabólica.

Son Goku le da una patada a Freezer en la barbilla para liberarse y retrocede. Freezer relame la sangre de su labio, mientras Goku se prepara para el que será su último asalto; su última oportunidad, pues sabe que no le quedan recursos.

– “Es demasiado fuerte…” – se lamenta Goku. – “Mi cuerpo no resistirá mucho tiempo. Tengo que acabar con esto.” – murmura mientras aprieta sus puños con fuerza. – “Voy a darlo todo. Espero que salga bien.”
– “Kakarotto… No me digas que vas a…” – murmura Vegeta.
Son Goku concentra toda su energía.

– “¡Resistiré! ¡¡KAIOKEN x 10!!” – grita mientras el aura de la técnica aumenta de tamaño y se vuelve más violenta.


Dibujado por Torrijos
Goku ataca a Freezer y éste no puede evitar ser golpeado una vez tras otra.

– “Aguanta, papá” – murmura Son Gohan.
Goku combina su poder con el Shunkanido para golpear a Freezer, que es incapaz de localizar a Goku a tanta velocidad.
Finalmente, Son Goku aparece delante de Freezer.

– “Ka…me….” – se prepara el saiyajín.
El rostro de Freezer muestra puro terror al ver a Goku preparar su ataque a tan corta distancia y no puede reaccionar.

– “Ha… me…  ¡HAAAAAAAAAAAAAAAA!” – grita Goku, lanzándole un potentísimo Kamehameha a quemarropa. 
Una intensa luz cubre el cielo, y al disiparse, Freezer ya no está.
El ángel sigue en la azotea de un edificio, sin perder su sonrisa.
En el Planeta de los Kaioshin, observan los acontecimientos.

– “Lo ha logrado… ¡Ha vencido!” – dice Shin incrédulo.
– “Ese mortal… tiene un poder increíble…” – piensa Zamas.
– “Que extraño…” – murmura Piccolo, llamando la atención del resto de los Kaioshin.
Son Gohan ayuda a descender a su padre con cuidado, que está agotado y tiembla por el esfuerzo al que ha sometido su cuerpo.

– “Lo has conseguido, papá” – le dice el mestizo.

Entre los arbustos, una rana namekiana llora la muerte del tirano.
Trunks corre hacia Goku.

– “Son Goku… Muchas gracias.” – dice el viajero del futuro.
Goten, que acaba de llegar con Trunks, Bulma y Bra, se abalanza sobre su padre y le abraza.

– “Cuidado, Son Goten, no me abraces tan fuerte, que me duele todo el cuerpo” – dice Son Goku. 
Bulma abraza a Vegeta.

– “Jujuju” – ríe una voz que todos reconocen. – “¿Qué estáis celebrando?”
Todos miran con terror hacia el lugar de origen de la voz.
Sobre una montaña de escombros, su enemigo les observa. Freezer está vivo y sin un rasguño.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 3: Pelotón Bravo

OMG // Capítulo 3: Pelotón Bravo

Son Gohan se siente incómodo. Hacía tiempo que no veía ni un atisbo de gentileza humana. Mira a la Sargento Videl receloso, pero finalmente suspira y abdica. Parece que lo más fácil será seguirle la corriente si quiere librarse de ella sin causar un alboroto.

– “Son Gohan” – responde el mestizo saiyajín estrechándole la mano.
Videl pone cara de dolor e intenta liberar su mano. 

– “Lo siento” – se apresura a disculparse Son Gohan. – “¿Te he hecho daño?”
– “Tienes un apretón de manos fuerte…” – responde Videl, algo asombrada por la fuerza del vagabundo. – “¿Es que intentas intimidarme?”
– “No era mi intención. Lo siento, de verdad.” – responde Gohan. 
Y es que entre la tensión del momento y el tiempo transcurrido desde que Son Gohan interactuaba de forma coloquial con otros humanos, parece que ha perdido un poco el control sobre su fuerza.

– “Sígueme” – le dice Videl, mientras se dirige fuera de la cueva.
Al salir, la Sargento da orden de firmes a su tropa, que obedece sin rechistar.

– “Éste es el pelotón Bravo” – le dice Videl a Son Gohan. – “¡Pelotón! Éste es Son Gohan”.
Son Gohan levanta la mano y saluda de forma torpe, abrumado por la marcialidad de las tropas a la voz de la joven sargento. 

– “Y éste es el teniente Shapner” – dice presentándole a su segundo al mando. Un militar rubio, de ojos azules, fuerte, posiblemente de la misma edad que la sargento y que el propio Gohan.
– “¡Es Teniente Blue!” – la corrige el teniente, rompiendo filas. – “Le han dicho mil veces que use los nombres en clave, Sargento Violet” – le susurra a la sargento.
– “Cómo si eso fuera útil ante los androides…” – le responde Videl menospreciando el sistema.

Shapner suspira hondo y se dirige a Gohan.

– “Habíamos oído que un androide había atacado una villa cerca de aquí y nos dijeron que  se marchó en esta dirección”. – dice el teniente.
– “Siento decir que era yo”. – responde Gohan. – “Y no ataqué la villa, fue un malentendido”.
– “Acepte nuestras disculpas, señor” – añade el teniente Shapner.
– “Parece que ha sido una falsa alarma” – dice Videl. – “¡Preparaos para volver a la base! ¡Salimos en diez minutos!” – ordena a sus tropas.
Shapner y el resto se alejan para prepararse. Gohan pone la mano en el hombro a Videl.

– “No persigáis a los androides” – le advierte Gohan muy serio. – “No tenéis nada que hacer contra ellos”. 
Videl mira a Gohan y se siente intimidada por primera vez.

– “Suéltame” – le dice Videl con la voz temblorosa.
– “Lo digo por vuestro bien” – insiste Gohan. – “No malgastéis vuestras vidas en una lucha inútil.”
La sargento hace que Gohan la suelte golpeando su mano, e intenta darle una patada en la cara, con un movimiento que deja claro su dominio de las artes marciales. Pero Gohan se protege con su otro brazo casi sin inmutarse.

– “No soy tu enemigo” – añade Gohan, ante la mirada estupefacta de Videl.
Videl retrocede manteniendo su guardia alta.

– “¿Qué diablos eres?” – murmura la Sargento.
Son Gohan se da la vuelta en silencio.

– “Ya os he advertido. Haced lo que queráis” – termina mientras vuelve a meterse en su cueva.
Shapner se acerca por detrás de Videl, y el quebrar de una rama la sobresalta.

– “¿Ocurre algo, Sargento?” – pregunta el teniente al verla tan tensa.
– “No es nada.” – responde Videl.
Son Gohan se sienta en su colchón y agarra la botella de vodka vacía del suelo, mientras se oye fuera al pelotón preparándose para marchar.

– “El Ejército Real contra los androides” – piensa Gohan. – “¿Es que no se cansan?” – Miles de hombres han caído en múltiples intentos de detener esa amenaza. ¿Qué puede hacer un ejército humano dónde fallaron su padre, Piccolo y Vegeta? ¿No se dan cuenta de lo inútil que es su cruzada? – “Idiotas” – murmura Gohan enfadado, haciendo estallar la botella de cristal en su mano.
Las horas pasan y el ejército real hace rato que siguió su camino. Gohan vuelve a estar tumbado en su colchón, bebiendo de una nueva botella de su alijo que ha desenterrado.
En el taller de la Corporación Cápsula, Bulma llora desconsolada. Son Gohan la abraza. Lágrimas de tristeza y culpa caen por su mejilla. Han pasado unos pocos días desde la muerte de Trunks.
El taller está en penumbra, un único foco alumbra la mesa de trabajo de Bulma. La electricidad es un privilegio en este mundo. 
Son Gohan ha intentado permanecer cerca de Bulma en estos malos momentos, pero ella parece que sabe algo más de lo que aparenta. Gohan nota ese distanciamiento. Bulma cada vez está más callada y aislada.

– “Voy a traerte algo de cenar” – le dice Gohan a Bulma, que se sienta en su ordenador para trabajar en el proyecto que podría ser su magnus opus y la última esperanza de la Tierra.
Gohan sale del taller y empieza a caminar por el pasillo en penumbra. No deja de pensar en cómo debe sentirse Bulma. Años atrás perdió a Vegeta y a todos sus amigos ante los androides. También a Son Goku, por su inexplicable enfermedad cardíaca. Y ahora a su propio hijo. Gohan no deja de preguntarse si podría haber hecho algo más ese día. ¿Tenía que haberle dado la semilla senzu a Trunks a cambio de su brazo? Él sabe que sí. Que esa era la decisión que habría tomado su padre. Pero él no fue lo suficientemente valiente para tomarla, y ahora Trunks estaba muerto.
El silencio es interrumpido por un fuerte “bang” y un destello que proviene del taller.
Son Gohan se queda quieto unos instantes; petrificado por la posible explicación de lo que acababa de suceder. Cuando consigue reaccionar, regresa a toda velocidad hasta la puerta del taller, que se abre automáticamente para revelar la terrible escena que temía.
Gohan despierta en su cueva, con otra botella de alcohol vacía a su lado. Esta vez decide salir de la cueva a que le dé el aire. Otra pesadilla. Estos sueños no han parado desde la muerte de Trunks, que le corroe por dentro.
Una explosión llama su atención a lo lejos. El destello ilumina la noche, y por el humo parece que ha habido otras antes. ¿Qué ha ocurrido? ¿Los androides? Ese es siempre su primer pensamiento. Los disparos alteran el silencio del bosque.
Un murmullo estático de radio suena cerca de él. Pero su radio ha estado apagada durante años. Él ya no acude a las llamadas de auxilio. Ha aceptado su derrota ante los androides.
Gohan investiga los alrededores de su cueva y se da cuenta de que hay un “walkie-talkie”, sospechosamente colocado cerca de su entrada.

– “¡Esa cosa nos está masacrando!” – grita un soldado por la radio. – “¡Está acabando con todo el pelotón!” – el miedo puede sentirse en su voz y cientos de disparos suenan de fondo.
– “¿Qué es?” – le pregunta la voz que le responde. – “¿Quién les está atacando, pelotón Bravo?”
– “¡No lo sabemos! ¡Se mueve muy rápido!” – responde histérico el soldado.

Son Gohan agarra la radio y mira las explosiones en el horizonte. Pero finalmente les da la espalda y regresa a su cueva.

DBSNL // Capítulo 22: El orgullo de Vegeta

DBSNL // Capítulo 22: El orgullo de Vegeta
“No te mueras, por favor, Vegeta”

Vegeta lucha contra Freezer, pero no parece poseer el poder suficiente y está sufriendo un duro castigo por parte de su enemigo.

– “No me dirás que estás luchando en serio, ¿verdad?” – se burla el tirano.
Vegeta está peleando con todas sus fuerzas, pero no consigue estar a la altura del demonio del frío.
Bulma y los demás observan el combate.

– “¡Si siguen así le va a matar!” – llora Bulma.
– “Son Gohan, debemos ayudarle” – dice Mirai Trunks.
– “Sólo le estorbaríamos… Están a otro nivel” – le corrige Gohan.
– “¡Son Goten, vamos a fusionarnos!” – propone decidido el pequeño Trunks, que quiere ayudar a su padre.
Son Goten asiente, mientras una gota de sudor recorre su frente.

– “No.” – dice Son Gohan. – “Vosotros sois el último recurso si Vegeta no resiste hasta que llegue nuestro padre”.
– “¡Pero tenemos que ayudarle!” – insiste Goten.
En ese momento, Vegeta es golpeado y se estrella contra el edificio de la Corporación Cápsula, llegando hasta el sótano y dejando al descubierto parte de la sala donde está la cuna de Bra.

– “¡Bra!” – grita Bulma, que corre hacia su hija.
Vegeta se levanta malherido, apartando los escombros, mientras Bulma pasa a su lado.

– “Llévatela de aquí” – le dice Vegeta. – “Alejaos de aquí cuanto podáis”.
Bulma, que ha recogido a Bra, se acerca a Vegeta. Éste mira a la pequeña Bra, que sigue sonriendo pese a todo el alboroto. Vegeta le devuelve la sonrisa y le acaricia la mejilla.

– “No te mueras, por favor, Vegeta” – le dice Bulma con lágrimas en los ojos.
– “¿Ya estás muerto, Vegeta? ¡Sal de ahí abajo!” – grita Freezer. 
Vegeta se da la vuelta en silencio y vuela hasta Freezer.

– “Esperaba mucho más de un Dios de la destrucción.” – le espeta Vegeta.
Freezer se sorprende con el comentario.

– “Mírate. Casi no te sostienes ¿y me sales con eso?” – le dice Freezer.
– “Vamos, Freezer, demuéstrame hasta donde llega tu fuerza” – continua Vegeta. – “De momento sólo eres una decepción”.
– “¿Pero qué está haciendo?” – se pregunta Mirai Trunks, viendo como su padre, aun estando malherido, sigue provocando a Freezer.
– “Nos está dando tiempo.” – le responde Gohan. – “¡Tenemos que irnos!”.
Freezer se acerca lentamente a Vegeta hasta quedar a escasos centímetros.

– “Voy a hacerte tragar tus palabras” – le susurra el demonio del frío.
Freezer golpea en el abdomen a Vegeta, que se dobla de dolor, le agarra por el cuello con la cola y le estrangula mientras le golpea como si fuera un saco de boxeo. 
Vegeta no puede liberarse. No le quedan fuerzas.
En el Planeta de Beerus, Shin acaba de llegar y le está describiendo la situación a Goku y al resto.

– “¿Trunks? ¿Y Freezer?” – se sorprende. – “Pero, ¿cómo?”
– “No es momento para explicaciones, Piccolo te contará el resto” – dice Shin.
– “Está bien, vamos” – dice Goku. – “¿Usted viene, señor Beerus?”
– “A lo mejor me paso cuando haya dormido la siesta…” – dice el Dios mientras bosteza.
– “Creo que debería intervenir, señor.” – insiste Shin.
– “¿Acaso me cuestionas?” – le dice Beerus con actitud amenazante, mientras fija su mirada en el Kaioshin del Este.
– “¡Nos vamos!” – exclama Shin, molesto con la actitud del Dios y a la vez con miedo de sus represalias, agarrando a Goku y teletransportándose al Planeta Sagrado.
Beerus y Whis se quedan a solas.

– “Whis…” – dice Beerus con un tono firme pero desconfiado. – “¿Vas a contarme de una vez que sucede?”
En la Tierra, Gohan y el resto están alejándose de la Corporación Cápsula cuando Mirai Trunks se detiene.

– “¿Qué estás haciendo, Trunks?” – le pregunta Gohan.
– “No puedo dejarle sólo. No puedo dejar que le maten por mi culpa.” – responde Trunks.
Freezer sigue torturando a Vegeta, que se ha quedado inmóvil. 

– “Ya no me diviertes…” – murmura Freezer.
El tirano coloca su dedo sobre el torso de Vegeta, justo donde está su corazón.

– “Se acabó.” – dice Freezer. – “Hasta nunca, Vegeta”.
Pero en ese momento, un potente Kamehameha golpea la espalda de Freezer y hace que libere a Vegeta. 
El demonio del frío se da la vuelta enfurecido.

– “¿Vosotros otra vez?” – dice al ver que lo han lanzado Mirai Trunks y Son Gohan.

Ambos están transformados en Súper Saiyajín 1 y parecen agotados.
Vegeta cae y se estampa contra el suelo. Trunks y Gohan vuelan hacia él rápidamente.

– “¿Qué… que hacéis aquí?” – dice Vegeta, que casi no puede hablar. – “Teníais que huir”.
– “Tranquilo, Vegeta” – le responde Gohan. – “Goten y Trunks se han llevado a Bra y Bulma.”

Freezer se burla de ellos.

– “¿Vais a intentarlo todos juntos? Jujuju” – dice el tirano. – “¡Qué enternecedor!”
Vegeta consigue levantarse con dificultad, mientras su armadura cae al suelo hecha pedazos.

– “No dejéis que se burle de vuestra sangre saiyajín” – dice Vegeta, liberando el poco ki que le queda.
– “¡Sí!” – dicen Gohan y Trunks al unísono, liberando también su ki de Súper Saiyajín 1.
– “¿Qué os parece si tomo el relevo?” – dice una voz detrás de ellos, que hace que todos se den la vuelta.

Son Goku ha llegado.