OLD MAN GOHAN // Capítulo 6: Penitencia

OMG // Capítulo 6: Penitencia

Son Gohan inca la rodilla, su respiración es rápida, algo ahogada. Hacía tiempo que no tenía que luchar en serio y transformarse en Súper Saiyajín. Ha agotado sus fuerzas.
Videl se acerca a él algo temerosa.

– “¿Qué era esa cosa?” – pregunta la Sargento.
– “No lo sé” – responde Son Gohan.
– “¿Y tú?” – añade Videl. – “¿Eres el Guerrero Dorado?”
Son Gohan no responde. Shapner mira a Gohan con recelo. Ha escuchado su conversación con la criatura. El insecto parecía conocer a Gohan y parte de su pasado, y también a los androides.

Gohan se levanta y se aleja caminando. 

– “¿A dónde crees que vas?” – le pregunta Videl.
– “A mi casa” – responde el mestizo. – “Y vosotros deberíais hacer lo mismo”.
– “¿A casa?” – pregunta Videl enfadada. – “¿Crees que nos iremos a casa después de descubrir que existe esa cosa? ¡Tenemos que avisar al Ejército Real y prepararnos para enfrentarnos a…!”.
– “¡No sois nada frente a esa criatura o los androides!” – la interrumpe Gohan, harto de escuchar a los humanos hablar de los androides cómo si fueran una amenaza a la que pueden plantar cara. – “¡La única razón por la que la humanidad no ha sido erradicada es porque les divierte mataros lentamente! ¡Vuestro ejército es ridículo!”
Videl se queda callada ante la rabia de Gohan. Los ojos de la Sargento brillan vidriosos, inundándose de lágrimas de impotencia.
Sin decir nada, ella se da la vuelta y se va a ayudar a Shapner.
– “Vamos.” – le dice a su compañero. – “Nos queda un largo camino hasta la base”.
Gohan enseguida se arrepiente de haber gritado a Videl de esa forma. Pese a saber que sus palabras son ciertas, la Sargento y el teniente acaban de perder a todo su pelotón. No era el momento para señalarles la incompetencia de su ejército. Al fin y al cabo, el Ejército Real lo hace lo mejor que puede.

– “Venid conmigo” – les dice Gohan. – “Esa criatura aún puede seguir por los aledaños. Tengo algunas provisiones en la cueva. Podéis comer, curar vuestras heridas, descansar y salir mañana a primera hora.”
– “Nos las apañaremos solos” – responde Videl, aún dolida por sus gritos.
– “Haz lo que quieras” – responde Gohan antes de empiezar a caminar de vuelta al monte Frypan.
El insecto sigue oculto entre los árboles, observando a Gohan alejarse y cómo Videl, ayudando a Shapner, empieza a seguir a Gohan.

– “Tu energía vital es muy apetitosa, Son Gohan. Podría darme el empujón que necesito para enfrentarme a los androides” – piensa la criatura. – “Pero tendré que esperar. Pronto volveremos a vernos”.
Gohan y sus dos acompañantes ya recorren el camino de vuelta a la cueva de Gohan. El saiyajín lleva la delantera, y a esos metros, Videl y Shapner intentan seguir su marcha, cuando el teniente le hace una señal a la Sargento para que vaya más despacio.

– “¿Qué ocurre?” – pregunta Videl. 
– “Ese Son Gohan… oculta algo” – le susurra Shapner. – “Esa cosa le conocía”.
– “¿Pero de qué estás hablando?” – se sorprende Videl.
– “Esa cosa le ha llamado por su nombre. No podemos fiarnos de él” – insiste el teniente.
Videl no responde, pero mira a Gohan con recelo. 
Después de horas caminando en silencio consiguen llegar a la cueva. Shapner se dirige hacia el río para lavarse, mientras Videl se dispone a suturarse la laceración en su cabeza con aguja e hilo que le ha proporcionado Gohan, tras desinfectarse la herida con alcohol.
Gohan observa a la Sargento, que pese al dolor sigue adelante.

– “Dejaste el walkie-talkie en mi puerta…” – le dice Gohan. – “¿Por qué?”
– “Sabía que escondías algo” – le responde Videl mientras se da una puntada de sutura. – “Tuve la sensación de que podrías ser útil a la Resistencia, aunque no esperaba que fueras capaz de moverte como un androide”.
– “No soy capaz de moverme como ellos” – responde Gohan con resignación. – “Te lo aseguro”.
– “Sin duda no te mueves como un humano” – le insiste Videl.
Gohan agacha la cabeza, ya que no se siente con fuerzas para dar explicaciones.

– “Shapner dice que esa criatura te conocía” – le dice Videl, mientras examina su reacción.
– “Tiene razón. Parecía conocerme.” – responde el mestizo. – “Pero yo no la había visto nunca.”
– “¿Y cómo puede ser eso?” – pregunta la Sargento.
– “No lo sé.” – responde Gohan.
Videl termina de suturarse la herida.

– “Mañana saldremos hacia la base principal, en las afueras de Orange City” – dice Videl.
– “¿Orange City?” – repite Gohan con algo de tristeza.
– “Así es, al norte del Monte Paoz” – responde Videl.
Gohan se da la vuelta y se aleja.

– “Yo no voy a acompañaros” – responde tajante el sayiajín. – “Coged las provisiones que necesitéis y largaos de aquí a primera hora”.
Videl se percata del impacto que han causado sus palabras en el vagabundo y se apresura a perseguirle.

– “¡Espera!” – dice mientras le adelante y se interpone en su camino. – “¿Cuál es tu problema? ¿Por qué no me cuentas que te pasa?” – dice algo enfadada por la actitud de Gohan.
– “No me importa tu cruzada contra los androides. Ya no es mi guerra” – responde Gohan algo irritado mientras aparta a la Sargento.
– “¿Ya no?” – le pregunta Videl, percatándose de que lo fue en algún momento.
Son Gohan evita la pregunta y mira a Videl a los ojos con expresión seria.

– “Ya te lo he dicho. No podéis detener a los androides. La humanidad está sentenciada” – responde Gohan. – “No vale la pena luchar”.
Videl mira al trotamundos a los ojos un instante.

– “¿Qué te pasó, Son Gohan?” – le pregunta con voz tierna al ver algo más allá de la fría fachada de vagabundo solitario.
Son Gohan le aparta la mirada y se aleja sin responder.

– “¡Siempre vale la pena luchar!” – le grita Videl.
La noche cae en el Monte Frypan. Shapner y Videl se han acomodado en la cueva de Gohan, mientras éste intenta poner en orden sus pensamientos posado en la copa de un árbol, sentado en una rama y apoyado en el tronco, mientras da un sorbo a su petaca.
Son Gohan, con aspecto desaliñado, se encuentra bebiendo en la casa abandonada de su abuelo, en el Monte Paoz, mientras se lamenta por las muertes de Trunks y Bulma.

– “No pude hacerlo” – llora desconsolado. – “Lo siento, papá. Soy un cobarde”.
En ese instante, la radio anuncia la llegada de los androides a Orange City. La alarma de la ciudad apenas se oye en el horizonte.
Son Gohan, furioso, no duda en transformarse en Súper Saiyajín y dirigirse a toda velocidad a su encuentro.
Los androides están destruyendo la ciudad mientras ríen y se mofan de sus víctimas.
Gohan aparece de la nada y golpea al número 17, lanzándole contra un edificio.

– “¿Otra vez tú?” – se sorprende la número 18. – “Creíamos que habías muerto”.
– “¡Voy a acabar con vosotros!” – grita Gohan mientras concentra su ki y ataca a la 18.
La androide le esquiva con suma facilidad.

– “¿Dónde está tu compañero?” – le pregunta ella. – “¿Le has dejado en casa?” 
El número 17 aparece entre ella y Gohan y golpea a éste, haciéndole chocar contra un camión, que explota en mil pedazos.
Son Gohan aparece de entre las llamas, aún más furioso.

– “¿Acaso tu amigo está muerto?” – se burla 17.

La expresión de Gohan aclara que 17 está en lo cierto.

– “¡Parece que tienes razón, 17!” – dice la número 18. – “Creo que nos pasamos un poco con el chico.”
– “Ese niñato era un debilucho.” – responde 17. – “Igual que el resto de tus amigos”.
Gohan aprieta con rabia los puños.

– “¡No habléis así de mis amigos!” – grita furioso. – “¡Vais a pagar por la muerte de Trunks!”
Una fuerte corriente de aire provocada por el ki de Gohan sorprende a los androides, que antes de poder reaccionar se encuentran al mestizo a escasos centímetros de ellos.
Son Gohan golpea a 17 arrojándole lejos. La 18 intenta atacarle, pero Gohan la esquiva y la repele con un ataque de ki en su abdomen que la lanza por los aires.
El número 17 consigue detenerse en el aire, pero Gohan ya se encuentra de nuevo frente a él y vuelve a golpearle. 
La 18 detiene a su hermano antes de que impacte contra un edificio.

– “¿De dónde ha sacado tanta fuerza?” – se pregunta 17.
– “No lo sé” – responde 18. – “¿Pero acaso no es más divertido?”
17 sonríe.

– “Sin duda” – responde el androide.
Gohan vuelve a atacarles, pero esta vez 17 le esquiva y le da un rodillazo en el abdomen, deteniendo a Gohan en el acto.
El mestizo cae arrodillado, estupefacto ante el poder del androide.

– “Por un instante creíste que tenías una oportunidad, ¿verdad?” – le dice 17.
– “¿Creías que hasta ahora habíamos luchado en serio?” – añade 18.
– “Mírate. Tienes muy mal aspecto y apestas a alcohol.” – insiste 17.
La 18 le da una patada y le lanza contra un edificio, que se derrumba sobre Gohan.

– “¿Qué hacemos con él, 18?” – pregunta 17.
– “Si le matamos se acabará nuestra diversión” – responde 18. – “Pero eso no significa que no podamos jugar un poco…”

DBSNL // Capítulo 25: El corazón de Vegeta

DBSNL // Capítulo 25: El corazón de Vegeta
“Sólo quiero verte sufrir”

Freezer extiende su mano y arrebata a Bra de los brazos de Bulma usando su poder telequinético. El demonio del frío eleva a Bra con la misma técnica que usó para matar a Krilin en Namek.

– “¡Bra!” – grita Bulma, que no ha podido impedir que Freezer se la quite.
– “¡Freezer! ¡Detente!” – exclama Goku al reconocer la técnica.
– “¡No lo hagas!” – grita Gohan.
– “¡Vegeta, haz algo! ¡Son Goku! – llora Bulma. Pero ambos saiyajin están muy débiles y casi no se mantienen en pie.
Freezer mantiene a la niña en el aire y ríe.

– “¡Por favor, Freezer! ¡Suéltala!” – suplica Goku.
Vegeta se deja caer, hincando la rodilla en el suelo.

– “Freezer… se… señor Freezer” – murmura Vegeta, hincando la rodilla y mirando al suelo.
Freezer se queda en silencio y mira a Vegeta. 

– “¿Decías algo, Vegeta?”
– “Señor Freezer. Por favor, no le haga daño.” – dice Vegeta mientras aprieta fuerte los dientes y los puños hasta que sangran. – “Le ofrezco mi lealtad de nuevo… Le serviré otra vez”. – continúa, mientras abundantes lágrimas resbalan por su rostro.
Todos miran asombrados a Vegeta, sabiendo lo humillante que es para él encontrarse en esa situación.

– “Jujuju. ¿Acaso crees que eso me interesa? ¡Ahora soy un Dios!” – le responde Freezer. – “Sólo quiero veros sufrir” – dice mientras mira a la pequeña mestiza y empieza a cerrar su mano.
Vegeta y el resto no pueden hacer nada. Sólo mirar con impotencia como Freezer está apunto de matar a Bra.
Pero en ese momento, Freezer es golpeado y cae contra el suelo. Piccolo ha aparecido, y tras dar una patada en la nuca al demonio, se posa al lado de Son Goku. 
El pequeño Trunks agarra a Bra, evitando que caiga al suelo.

– “¡Ya era hora, Piccolo!” – sonríe Goku.
– “Me dijiste que lo dejara en tus manos…” – le responde Piccolo.
– “No esperaba que fuera inmortal…” – se lamenta Goku. – “Gracias por intervenir”.
Vegeta se ha incorporado, pero sigue en estado de shock, mientras Bulma vuelve a abrazar a su hija.

– “Gracias, Piccolo” – le dice Bulma.
– “Acércate, Goku. Voy a curarte.” – le dice el namekiano a Son Goku.
Pero un rayo de Freezer pasa entre ambos y evita que Piccolo pueda atender a Goku.

– “No voy a permitir eso” – dice Freezer. – “¿Tú otra vez? Vaya… jujuju. ¡Así podré vengarme de todos!”
– “Alejaos de aquí” – dice Goku.
– “¿Estas de broma?” – dice Gohan. – “No hay donde huir. Lucharemos todos.”
– “¡Sí! ¡Todos juntos!” – dice el pequeño Trunks. – “¿Preparado, Goten?”
– “¡Claro!” – responde éste.
– “Ganaremos tiempo para que Piccolo pueda curaros a ti y a papá” – dice Mirai Trunks. – “Entre los tres, seguro que podréis vencerle”.

Son Goku esboza una sutil sonrisa nerviosa.

– “¿Estás listo, Vegeta?” – le pregunta Goku.
Pero Vegeta no responde. Sigue en estado de shock.

– “Freezer…” – murmura temblando, mirándose las manos. – “Mataste a toda mi gente… Destruiste mi planeta… Me lo arrebataste todo… y no pude hacer nada… Crecí engañado y humillado. Obligado a trabajar para ti.”
– “Vegeta…” – murmura Goku al ver a su amigo en ese estado.
– “Y ahora atacas a mi hijo, haces daño a mi mujer e intentas matar a mi hija… No voy a perdonarte jamás, Freezer.” – continua Vegeta, apretando con fuerza los puños, mientras su ki se eleva.
Todos observan atónitos a Vegeta.

– “¡NO VOY A PERDONARTE, FREEZER!” – grita mientras su ki asume un tono azulado y un fuerte viento azota la zona.

Dibujado por Sorita
El pelo de Vegeta ha cambiado a color azul cian, y desprende un ki denso de ese mismo color.

– “Pero ¿qué es esto?” – se pregunta Piccolo. – “¿Qué es esta transformación?”
Son Goku mira a Vegeta y sonríe.

– “Pero, ¿qué…?” – se sorprende el tirano.
Vegeta desaparece y reaparece frente a Freezer, que retrocede lentamente. Ambos se miran sin mediar palabra durante unos segundos, y Vegeta le golpea en el abdomen, haciendo que el tirano escupa sangre.

– “Su poder es increíble…”- murmura Piccolo.

Vegeta empieza a golpear a Freezer una y otra vez.
En el planeta de Kaiosama, éste observa los acontecimientos.

– “Vegeta… ¿cómo has hecho eso?” – se pregunta.
Vegeta le está dando una paliza a Freezer, que no puede hacer nada ante semejante poder.

– “Creía que no podía usarse el estado Súper Saiyajin con el ki divino” – dice Piccolo.
– “Yo también lo creía…” – le responde Goku.
Vegeta sigue castigando al demonio del frío, que cada vez se encuentra más malherido.

– “¡Big Bang Attack!” – grita Vegeta mientras realiza su técnica, que desintegra a Freezer. 
Pero cuando desaparece la luz provocada por el ataque, el demonio sigue ahí, y de nuevo sin ningún rasguño.

– “¡No puedes matarme!” – grita enfurecido. – “¡Soy inmortal!”
Vegeta sonríe y confunde a Freezer.

– “Todo lo contrario.” – le corrige. – “Puedo matarte cientos de veces.” – dice mientras se lanza otra vez al ataque.
El resto observan el combate desde el suelo.

– “Freezer ha cometido el mismo error que en Namek” – dice Piccolo.
– “¿Qué error?” – le pregunta Goku.
– “Llevar a un saiyajín a su límite” – responde el namekiano con una sonrisa.
– “Vegeta…”- murmura Bulma, sufriendo por su marido.
En el cielo, varios destellos de luz indican que Freezer es desintegrado por Vegeta y reaparece una y otra vez, cada vez más humillado y enfurecido.

– “Si esto sigue así mi padre se agotará y Freezer seguirá regenerándose” – dice Mirai Trunks.
– “Confía en Vegeta” – le responde Goku, que ya ha sido curado por Piccolo.
Finalmente, Freezer cae de rodillas con sus manos en el suelo.

– “Si no te elimino, tu cuerpo no se regenera, ¿verdad, Freezer?” – se burla Vegeta, que ha descubierto cómo funciona su inmortalidad.
El tirano, enfurecido, golpea el suelo con rabia.

– “¡Maldita sea! ¡No puede ser! ¡Otra vez no!” – chilla el humillado Dios de la destrucción.
– “Encontraremos una manera de encerrarte. Ahora eres inofensivo.” – le dice Vegeta volviendo a su estado base.
– “¡Mojito! ¡Haz algo!” – grita Freezer a su ángel.
– “No puedo intervenir, señor Freezer.” – le responde el ángel con total serenidad.
– “No vais a derrotarme otra vez… ¡Voy a mataros a todos!” – grita el demonio del frío mientras levanta su mano, para después intentar bajarla a toda velocidad contra el suelo. – “¡HAKAI!” – pero alguien le agarra la mano, evitando que realice la técnica única de los Hakaishin.
Freezer mira su mano para comprobar quién le ha detenido y ve que ha sido el Dios de la destrucción Beerus.

Dibujado por Ipocrito

– “Se… señor Beerus” – dice aterrorizado Freezer.


OLD MAN GOHAN // Capítulo 5: La criatura

OMG // Capítulo 5: La criatura

Videl recupera la consciencia echada en el suelo en mitad del bosque. Con un fuerte dolor de cabeza, sangrando por una laceración sobre su temporal izquierdo y magullada, siente como si la hubiera atropellado un camión.
La Sargento intenta incorporarse, pero se percata de que tiene el hombro izquierdo luxado.

– “Maldita sea…” – murmura Videl. 
La soldado consigue ponerse de rodillas y se agarra el brazo dislocado. Cierra los ojos con fuerza y con un violento movimiento se reduce el hombro, gritando de dolor a pleno pulmón.
Un instante después ya respira aliviada, pero puede escuchar un estruendo cerca de su posición. 

– “¿Qué está ocurriendo?” – murmura mientras se levanta.
Al observar a su alrededor, ve a algunos de sus compañeros muertos; de otros sólo queda su ropa vacía.
Son Gohan sigue enfrentándose a la nueva amenaza. El intercambio de golpes es estremecedor. El lagarto aprovecha un choque para intentar clavar su aguijón en Gohan, que lo esquiva instintivamente.

– “¡Cuidado con su cola!” – le grita Shapner. – “¡Absorbe a la gente por su cola!”
Gohan rehúye repetidamente el aguijón del insecto y dando unas volteretas hacia atrás se aleja de él.

– “Puede que me haya precipitado viniendo tan pronto a por ti…” – murmura el insecto. – “Pero la humanidad ha menguado tanto que me cuesta encontrar fuentes de ki tan interesantes”. 
– “¿Fuentes de ki?” – murmura Gohan. – “Ya veo. Te alimentas de la energía vital de los humanos. ¿Pero por qué posees el ki de mis amigos y Freezer?” – le pregunta.
– “No necesitas saberlo” – responde la criatura.
Son Gohan se prepara para aumentar su ki.

– “Me parece que tendré que insistir” – dice Gohan con una media sonrisa.
El ki del mestizo se eleva a de forma descontrolada. Las piedras a su alrededor levitan mientras el suelo tiembla. El pelo del saiyajín ondula y sus pupilas negras adoptan un tono verdoso y brillante. Su cabello empieza a brillar con una fuerte resplandor dorado, y finalmente, todo se calma tras una  violenta onda expansiva que hace retroceder a la criatura.
– “Súper Saiyajín…” – murmura el insecto relamiéndose.
Gohan ataca al ser con todas sus fuerzas. El insecto trata de interceptarle con un puñetazo, pero Gohan se agacha y con una patada giratoria a sus piernas derriba al insecto. 

Dibujado por Torrijos
El mestizo saiyajín salta, prepara una esfera de ki en su mano derecha y la lanza contra la criatura, que la esquiva de un salto lateral.
El ser surge de entre la polvareda con sus alas abiertas, provocando un zumbido ensordecedor al volar y ataca a Gohan, que le esquiva con facilidad y le retorna al suelo de una patada.

– “¡Masenko!” – grita Gohan lanzando el ataque contra su enemigo.
El Masenko impacta de lleno contra la criatura, causando una gran explosión que devasta los árboles circundantes. 
Gohan desciende y se coloca al borde del cráter, examinando al misterioso ser que yace abatido en el centro.

– “¿Qué demonios eras?” – se pregunta Gohan observando al ser inmóvil.
De repente, la cola del insecto se alarga y ataca a Gohan, que intenta esquivarla, pero se clava en su hombro izquierdo.

– “¡Te tengo!” – dice el ser sonriendo.
La cola del insecto muestra un movimiento de peristalsis que parece llevar el alimento que absorbe desde su aguijón hasta su cuerpo.
Gohan se apresura en agarrar la cola y se arranca el aguijón, observando como la zona donde fue insertado parece levemente demacrada.

– “Ya veo…” – murmura el mestizo saiyajín.
El insecto intenta incorporarse, pero antes de que lo consiga, Gohan tensa fuertemente su cola, tirando de ella en sentido circular, forzándole a dar vueltas en el aire como si estuviera atrapado en un torbellino, hasta que finalmente se desgarra su cola y el ser es expulsado hacia unas rocas.
Gohan sonríe y tira la cola al suelo, para después desintegrarla con una onda de ki.
La criatura se reincorpora riendo.

– “Me sorprendes, Son Gohan” – le dice la criatura. – “Me superas ampliamente… Pero por desgracia para ti, tengo células de Piccolo”.
Son Gohan se sorprende. ¿Células de Piccolo? ¿Qué querrá decir con eso?
Inesperadamente, el ser grita y de su cuerpo sale una nueva cola. ¡Se regenera!

– “Maldito seas…” – dice Gohan entre dientes.
La criatura se coloca en una pose muy familiar para Gohan.

– “Ka… Me…” – empieza el ser.
Gohan da un paso atrás sorprendido.

– “No puede ser…” – dice desconcertado.
– “Ha… Me…” – continúa el insecto concentrando su energía para realizar la técnica.
El mestizo saiyajín ve a Shapner a su lado y decide saltar por los aires para evitar que el impacto le alcance.

– “¡HAAAAAAA!” – dispara el lagarto el Kamehameha contra Gohan.
Gohan ve la gran esfera azul acercarse mientras aumenta de tamaño, pero se lleva los dedos índice y corazón de su mano derecha a la frente, cuyas yemas brillan con un ki amarillo y cierto tono morado.

– “¡Makankosappo!” – grita al proyectar su ataque contra la técnica de la escuela Tortuga.
El Makankosappo perfora el Kamehameha y lo disipa a medida que lo atraviesa como un taladro. Finalmente, sale por el otro extremo, entre las manos del lagarto y le perfora el pecho, haciéndole caer de espaldas.
Gohan desciende y camina hacia el moribundo insecto, que se coloca de rodillas y con un fuerte grito regenera el agujero en su pecho creado por el ataque de Gohan.
El mestizo se detiene. 

– “Eres insistente” – dice Gohan.
El insecto mira a Gohan con cierto miedo en sus ojos.
Gohan se prepara para lanzar un Kamehameha.

– “Parece que tendré que borrarte por completo” – dice mientras concentra el ki en sus manos.
– “¡No! ¡Espera!” – le dice la criatura. – “¡Mi objetivo también son los androides!”
Son Gohan duda un instante.

– “¿Los androides?” – piensa Gohan. – “¿A qué te refieres?” – le pregunta.
– “¡Juntos podemos derrotarles!” – insiste el insecto.
Son Gohan parece dubitativo. El insecto sonríe. Pero algo llama la atención de ambos.

– “¿Son Gohan?” – dice una voz femenina que hace que ambos miren a la derecha de Gohan. 

Es la Sargento quién aparece de entre los árboles.
Cuando Gohan vuelve a centrar su mirada en la criatura, un fuerte destello de luz le ciega.

– “¡Taiyo-ken!” – grita el insecto.
– “¡Maldición!” – exclama Gohan mientras intenta cubrirse los ojos con su brazo izquierdo.
Al disiparse la luz y recuperar la vista, el insecto ha desaparecido.

DBSNL // Capítulo 24: El ascenso de Freezer

DBSNL // Capítulo 24: El ascenso de Freezer
“Todos estos años me he preparado para matarte, Son Goku.”
Todos observan con terror que Freezer sigue vivo.

– “¿Cómo…? ¿Cómo es posible?” – dice Vegeta.
– “Le ha dado de lleno y no parece tener ningún rasguño” – dice Mirai Trunks.
– “Jujuju” – ríe Freezer. – “No creeríais que os ibais a librar de mi tan fácilmente… ¿verdad?”
Todos miran atónitos al Hakaishin Freezer.

– “Cuando escapé de la Tierra me dediqué a entrenar para poder vengarme. Todos estos años me he preparado para matarte, Son Goku.” – les cuenta el tirano. – “Sabía que para alcanzar mi máximo potencial necesitaría mi cuerpo… y las Dragon Balls. ¿Pero cómo iba a conseguirlas si tú estabas en la Tierra? Por suerte, descubrí que los namekianos supervivientes se habían establecido en Nuevo Namek, lejos de vuestra protección.”
– “¿Atacaste Nuevo Namek?” – se sorprende aterrorizado Goku.
– “Me apoderé de sus Dragon Balls y pedí mis deseos.” – le confirma Freezer. – “Recuperé mi cuerpo… y me hice inmortal”.
Un escalofrío recorre la espalda de nuestros amigos. Su peor enemigo no sólo ha vuelto para vengarse, con un poder extraordinario, si no que además no puede morir.


Dibujado por Ipocrito

– “No necesitaba nada más, así que maté al dragón y destruí ese miserable planeta, para que nadie pudiera volver a utilizar las esferas.” – continúa Freezer. – “Después me dediqué a viajar de planeta en planeta para mejorar mis habilidades ¡y así poder derrotarte algún día!”
– “¿Y cómo… cómo te convertiste en un Dios de la destrucción?” – pregunta Son Gohan.
– “El protector del Hakaishin anterior me encontró y me invitó a su planeta.” – responde el demonio del frío, por sorpresa de todos. – “Me dijeron que el mago Babidí estaba dando problemas, que estaba a punto de despertar a su monstruo, y que recurrían a mí para sustituir al Dios de la destrucción”. – explica Freezer.
– “¿Sustituir al señor Beerus?” – exclama Vegeta.
– “¿Le conocéis?” – se sorprende ligeramente Freezer. – “Parece que el universo estaba en desequilibrio por no involucrarse lo suficiente… Jujuju. Al parecer conocían a mi padre y por eso recurrieron a mí”.
– “¿Y dónde están Beerus y Whis?” – pregunta Goku. 
– “Yo mismo eliminé a Beerus cuando me convertí en Hakaishin. Merecía desaparecer por sus errores… y porque seguía siendo una amenaza, aunque ya no fuera un Dios” – dice el demonio del frío. – “Jujuju… Pero ese Whis no sé quién es”.
– “¿No dijiste que te buscó el ángel?” – pregunta Goku.
– “Así es, me encontró Mojito. Ahí le tenéis” – dice mientras señala a su ángel.
– “Que extraño…” – murmura Goku.
– “Viajé a la Tierra, eliminé la amenaza del mago y pretendía vengarme de ti con todo el poder que acababa de obtener… pero sólo me encontré con el hijo de Vegeta” – le dice Freezer. – “Un cobarde que no hizo más que huir. Un inútil igual que su padre, jujuju” – ríe Freezer. – “Pero se acabaron las explicaciones… Voy a acabar con vosotros de una vez por todas.” – dice Freezer mientras se eleva.
Todos le miran en silencio. Mirai Trunks no puede evitar que le caigan las lágrimas, pues se siente culpable por haber traído a Freezer hasta sus amigos.

El llanto de Bra rompe el momento de silencio y llama la atención de Freezer, que esboza una sonrisa terrorífica. 

– “¿Es esa tu hija, Vegeta?” – dice el tirano mirando a la pequeña saiyajín.