ESPECIAL DBSNL /// Prodigal son // Universos 6 y 7 / Parte III: Un monstruo

Prodigal son / Parte III: Un monstruo
“Sé muchas cosas”

En Kurama, los cuerpos sin vida de Doore y Neiz yacen en el suelo. Liquir sujeta por el cuello a un magullado,  ensangrentado y malherido Sauza.

– “El señor Cooler… acabará contigo” – le amenaza Sauza. – “Has declarado la guerra al Imperio”.
– “Vosotros sois los que habéis traído la guerra a mi planeta” – responde Liquir. – “Habéis aniquilado a mi gente”.
– “Tú… Tú les has dejado morir…” – sonríe Sauza.
Liquir aprieta el cuello de Sauza con más fuerza.

– “Podías haberles salvado…” – insiste el soldado, luchando por hablar. – “Pero tus objetivos eran más importantes que ellos… Igual que los nuestros…”
El zorro, frustrado y furioso, termina partiendo el cuello del brench. Después, lanza su cadáver a un lado, con desprecio, y sale volando a toda velocidad.
Tras cruzar medio planeta, llega a un viejo templo con un gran árbol esculpido en su fachada, en el que desciende mientras hace desaparecer dos de sus colas. Una figura le espera entre las sombras.

– “Te dije que no fueras” – dice la la el misterioso personaje, que viste las mismas ropas que el zorro, pero no es de su  raza.
– “Lo siento, señor” – responde Liquir. – “Pero mi gente estaba siendo masacrada”.
– “Luchamos por algo más importante, Liquir” – dice ese personaje, un anciano de poca estatura, de tez verde oliva y barba roja.
– “El Imperio amenaza esa lucha” – insiste Liquir. – “Buscaban el Fruto”.
– “Y ahora sabrán que está aquí” – replica su superior.
– “¡Ahora son vulnerables! ¡Cooler es el único demonio del frío que queda!” – exclama el kurama. – “¡Tengo el poder suficiente para destruir el Imperio! ¡Es ahora o nunca!”
La misteriosa figura agacha la cabeza y se da la vuelta, dando la espalda a Liquir.

– “Me equivoqué al creer en ti” – dice el anciano. – “Las pasiones te controlan, igual que al resto.” – suspira. – “Elegir discípulos nunca ha sido mi fuerte…” – añade mientras se aleja. – “Suerte en tu empresa.”
Liquir agacha la cabeza.

– “Lo siento, señor Sidra” – refunfuña el kurama. – “Le prometo que volveré cuando haya acabado con ellos.”
Unas semanas más tarde, Cooler ha llegado al planeta Luud y se ha reunido con Dolltaki.

– “Voy a ser breve” – dice el demonio del frío. – “Sé que posees las cajas de música konatsianas.”
– “Le compré las cajas al gobernador Don Kee” – responde el predicado. – “Ahora son de mi propiedad.”
– “Mi único objetivo es que estén a buen recaudo” – dice Cooler. – “Si me convences de que lo están, para mí será suficiente.”

El Emperador sigue a Dolltaki a través de su lujoso palacio hasta llegar a su cámara acorazada.

– “Traednos las cajas” – ordena el predicador a uno de sus hombres.
Tras unos minutos de espera en completo silencio, que se hacen interminables para el predicador, su sirviente regresa corriendo y alarmado.

– “¡No están!” – exclama el luud.
– “¿¡Cómo?!” – se asusta Dolltaki.
– “¡Las cajas han desaparecido!” – repite su sirviente.
Cooler, de brazos cruzados, derriba repentinamente al predicador zancadilleándole con su cola, y empieza a propinarle latigazos con ella.

– “¡Piedad!” – grita Dolltaki. – “¡Señor! ¡Por favor!” – suplica.
Los hombres del predicador no se atreven a actuar. Solo se limitan a observar la escena, mientras Cooler sigue castigando sin cesar a su señor, escuchando el estallido de sus huesos.
Finalmente, el Emperador rodea el cuello de Dolltaki con su cola y le levanta del suelo.

– “No tienes ni idea de lo importantes que son esas cajas, ¿no es cierto?” – dice Cooler. – “Vives solo pendiente de tu miserable culto y tus riquezas.”
Dolltaki no tiene fuerzas para hablar.

– “Averigua qué ha ocurrido con las cajas o te prometo que sufrirás un castigo peor que la muerte” – le amenaza antes de soltarle, dejándole caer.

Cooler se da la vuelta y vuelve a su nave, donde Tagoma le espera. El Emperador se sienta en sus aposentos, claramente desanimado.

– “¿Tenemos noticias de Sauza y los demás?” – pregunta Cooler.
– “No, señor” – responde Tagoma. – “Perdimos el contacto con ellos hace semanas”.
Cooler respira profundamente, intentando calmarse, pues siente que todos sus planes se están derrumbando.

– “Quédate aquí y asegúrate de que ese predicador de pacotilla averigüe dónde están las cajas.” – dice Cooler. – “Yo viajaré a Kurama.”
Las semanas pasan. Liquir, ha utilizado una de las cápsulas de los hombres de Cooler para viajar hasta el lugar del que partieron; el planeta Numa.
Al aterrizar, Liquir parece decepcionado.

– “Esperaba que vinieran de su Capital…” – dice Liquir. – “¿Qué hacían en un planeta como este?”

De repente, Liquir siente que una extraña sensación le embarga. La oscuridad le rodea de repente.

– “¡Qué sorpresa!” – dice una voz en su interior. – “¡El Guardián del Fruto ha venido hasta mí!”
– “¡¿Quién eres?!” – exclama Liquir. – “¡Sal de mi cabeza!”
– “¿Buscas vengar a tu gente?” – dice la voz. – “¿A la gente a la que dejaste morir?”
El kurama se agarra la cabeza y cae de rodillas.

– “¡Déjame!” – grita Liquir.
– “Ellos murieron por tu misión…” – insiste la voz. – “Pero ahora la has dejado de lado porque te sientes culpable. Has fracasado en los dos frentes.” – dice mientras le muestra los cadáveres de los kurama.
– “¿Qué magia oscura es esta?” – se pregunta Liquir.
– “Ese viejo Sidra…” – se burla el brujo. – “Siempre tan intransigente.”
Entre la oscuridad se forma la figura de su maestro.

– “¿Señor Sidra?” – se sorprende Liquir.
– “Él ha intentado detenerte…” – continúa el mago. – “¡No le importa tu gente! ¡Es tu enemigo!”
– “No…” – gruñe el zorro, que intenta enfrentarse a esa magia. – “¡NOOOO!” – exclama. – “¡El Imperio es mi enemigo!” 

De repente, la oscuridad se disipa. Salabim se encuentra frente al kurama. Parece satisfecho.

– “Eres un tipo interesante, Liquir” – sonríe el brujo.
El zorro, confuso, observa a su alrededor. No comprende lo ocurrido.

– “¿Quién eres?” – pregunta mientras hace aparecer sus colas segunda y tercera, esperándose lo peor.
– “Tranquilo, muchacho” – responde Salabim. – “Puede que no seamos enemigos, al fin y al cabo.” – añade esbozando una pícara sonrisa.
Mientras tanto, en Kurama, Cooler ha encontrado el viejo templo y se dispone a adentrarse en él cuando alguien le detiene.

– “No deberías estar aquí” – dice una extraña voz.
El demonio del frío se da la vuelta y ve al anciano Sidra.

– “¿Tú eres quien ha matado a mis hombres?” – le pregunta Cooler.
– “Yo solo soy un viejo ermitaño” – responde Sidra.
– “Busco el Fruto Sagrado” – dice el demonio. – “Y éste templo está claramente dedicado a él. ¿Qué sabes?”
– “Sé muchas cosas” – responde el anciano. – “Conocimiento es lo poco que me queda.”
– “Soy todo oídos” – sonríe Cooler.
– “¿Qué te hace pensar que lo mereces?” – pregunta Sidra.
– “Ahora soy el Emperador” – responde el demonio del frío.
– “Emperador” – se burla el viejo. – “No… Tú no crees en palabras vacías. No eres como tu hermano.”
Cooler se sorprende al escuchar mencionar a Freezer.

– “¿Quién eres?” – pregunta intrigado el Emperador.
– “Nadie.” – responde Sidra. – “Podría explicarte quién fui, pero ahora no es importante”.
– “Necesito el Fruto” – insiste Cooler. – “Una gran amenaza…”
– “Ya te he dicho que sé muchas cosas” – le interrumpe Sidra.
– “¿Y a qué esperas para dármelo?” – insiste el Emperador.
Sidra agacha la cabeza, pensativo.

– “Creo que será mejor que entremos” – dice Sidra. – “Acompáñame.” – añade mientras camina hacia el interior del templo. – “Quiero mostrarte algo.”
Cooler, confuso, sigue al extraño anciano.
En Numa, Salabim ha guiado a Liquir hasta su cueva, donde le muestra una hoguera en el centro de la sala. 

– “Siéntate” – le dice el brujo al kurama.
– “¿Qué pretendes?” – responde Liquir, a la defensiva.
– “No seas terco.” – insiste Salabim. – “Quiero mostrarte algo”.
El zorro obedece y se sienta junto al fuego.

– “Mira atentamente la hoguera” – dice Salabim.
El kurama mira el fuego atentamente, pero nada ocurre.

– “No veo nada… Solo fuego.” – dice Liquir.
– “Deja que te ayude” – dice Salabim colocando su mano sobre la cabeza del zorro.
Las sombras envuelven de nuevo a Liquir. Todo está oscuro excepto el fuego que crepita frente a él.

De repente, la llama le envuelve. Liquir se pone en pie, asustado, pero pronto se da cuenta de que no se está quemando.

– “¿Qué demonios…?” – se extraña el kurama.
En ese instante, se da cuenta de que se encuentra en mitad de una ciudad antigua en llamas. Centenares de personas a su alrededor corren despavoridas. Su aspecto es peculiar, su tez es pálida, tienen orejas puntiagudas, llevan peinados extravagantes y de distintos colores, y visten túnicas austeras.

– “¿Dónde estoy?” – se pregunta Liquir.
Un rugido ensordecedor inunda la ciudad. El kurama alza la mirada hacia el cielo, cubierto por el humo de los incendios que le rodean. Liquir logra adivinar una monstruosa silueta del tamaño de una montaña que le deja perplejo.
El zorro retrocede lentamente, aterrado, cuando de repente escucha una bella melodía que durante un momento parece devolver la calma a esa urbe en llamas. 
En lo alto de dos edificios, dos pequeñas siluetas humanoides parecen ser las artífices de tan encandiladora música.
De repente, un guerrero armado con una espada pasa corriendo por la izquierda de Liquir y salta sobre el gigantesco monstruo.
En ese instante, todo se desvanece y Liquir vuelve a estar en la cueva con Salabim.

– “¿Qué ha pasado?” – se pregunta el kurama agitado. – “¿Dónde estaba? ¿Qué era esa cosa? ¿Un monstruo? ¿Un demonio?”
– “Puede que ambos…” – suspira el brujo. – “Los konatsianos lo llamaron… Hildegarn”.

DBSNL // Capítulo 92: Makai

DBSNL // Capítulo 92: Makai
“Dos saiyajín con el poder de los Dioses…”
Son Goku y Vegeta siguen planteándose la situación junto a Whis y los demás. El ángel ya les ha proporcionado a Goku y Vegeta sus ropas de combate habituales; las mismas que lucieron en el torneo que decidió el destino del Universo.

– “El Makai se encuentra en una dimensión distinta a nuestro plano de existencia” – explica Zamas.
– “En ese mundo, los dones divinos no funcionan” – añade el ángel.
– “¿Y cómo podemos llegar hasta ahí?” – pregunta Vegeta.
– “Yo puedo llevaros hasta el planeta en el que se encuentra la entrada.” – dice Whis. – “Eso es todo. No podemos entrar en su dimensión sin permiso.”
– “Otra dimensión, ¿eh?” – sonríe Goku, llamando la atención de todos. – “Tengo una idea…”

En el Reino de los Demonios, en la sala del trono de un tétrico palacio, Mojito se arrodilla frente al Rey de la dimensión demoníaca.

– “Le ofrezco mis respetos, Rey Abraca” – dice el ángel.

Un demonio anciano y decrépito está sentado en el trono. Su tez es rosada, las escleróticas de sus ojos son amarillas y tiene las pupilas rasgadas. Viste un ropaje elegante rojo y una larga capa negra de cuello alto, también lleva botas altas de ese mismo color. 
El viejo Rey está escoltado por dos seres. El primero es un demonio de baja estatura, tez verde esmeralda y orejas puntiagudas, vestido con una túnica negra y una larga capa blanca. El segundo es un diablo grandullón alado de tez azulada embutido en una maya negra.

Dibujado por Ipocrito
Abraca refunfuña unas palabras en voz débil, mientras su acompañante se acerca para escucharle.

– “El Rey se pregunta el motivo de tu visita, ángel” – dice el pequeño secuaz.
– “Su Majestad ya conocerá la situación” – responde Mojito. – “Sólo un Universo ha quedado en pie. Y sin Zeno, el mundo está esperando a que alguien lo reclame.”
– “¿Y no puedes hacerlo tú?” – le pregunta el ayudante del Rey. – “Eres un ángel; una de las criaturas más fuertes de la creación. ¿Por qué necesitas nuestra ayuda?”

La pequeña criatura camina alrededor del ángel de forma prepotente y desafiante.

– “Los mortales se han rebelado y los acompaña uno de mis hermanos” – explica Mojito.
– “Vosotros nos habéis repudiado” – insiste el demonio. – “Zeno creó este lugar para que nos ahogáramos en nuestro odio. Nos hemos masacrado entre nosotros en infinidad de guerras sólo para distraernos de la soledad de este sitio. Muchos de nosotros hemos aprovechado cualquier oportunidad para salir al exterior, ¡incluso hincando la rodilla ante magos y brujos patéticos!”
– “¡Garlick! ¡Ya basta!” – le interrumpe Abraca.

El pequeño demonio se queda petrificado al escuchar al débil Rey alzar la voz después de tantos milenios postrado.

– “Mi hijo era débil y cobarde” – dice Abraca. – “Pero era mi hijo.”
– “Lo siento, Ma… Majestad” – titubea Garlick Jr. – “No pretendía faltarle al respeto…”

Mojito esboza una leve sonrisa.

– “¿Y si le digo que mis enemigos son los culpables de la muerte de su primogénito?” – dice el ángel.

El Rey se agarra con fuerza a los reposabrazos de su silla y se apoya para ponerse en pie.

– “Háblame de ellos” – responde el Rey.

Mientras tanto, en la Tierra, Ub, Goten y Marron han viajado hasta el lugar de entrenamiento de Piccolo, Pan y Bra, donde también se encuentra ahora Mr. Bu.
Bu y las chicas están jugando al “pilla-pilla” mientras Piccolo intenta meditar.

– “¡Piccolo!” – exclama Goten mientras toma tierra junto a los demás.

El namekiano, algo molesto por las continuas interrupciones, sale de su trance.

– “¡Son Goten! Hacía tiempo que no te veía.” – dice Piccolo.
– “¿Qué tal se portan las chicas?” – pregunta Goten.

En ese momento, Bra y Pan se percatan de la llegada de sus amigos.

– “¡Tío Goten!” – exclama Pan mientras corre a abrazarle.
– “¡Pan!” – exclama Goten. – “¿Cómo va todo?”
– “Hola, Goten” – saluda Bra algo tímida.
– “¡Bra! ¡Hola!” – le dice Goten.
– “¡Hola, Bra!” – la saluda Marron de forma jovial.
– “Hola” – le responde arisca la hija de Vegeta.

Marron nota el tono maleducado de la mestiza y se extraña.

– “Pero, ¿qué mosca le ha picado?” – se pregunta la hija de Krilín.

Ub se ha quedado un paso atrás, pues es un chico tímido y no conoce mucho a los presentes.

– “¡Ub! ¡Acércate y saluda!” – le dice Goten.
– “Eh… Pues… Hola…” – saluda muy avergonzado el nativo de Isla Papaya.
– “¡Eres el chico del que siempre habla mi abuelo!” – se alegra Pan. – “¡Al fin te conozco!” – exclama mientras se acerca y le coloca el brazo alrededor del cuello. – “Pero, ¡no seas tímido!”

El pobre Ub se sonroja muchísimo.

– “Anda, Pan. No le agobies…” – interviene Goten.

Mr. Bu se acerca y se detiene delante del chico, observándole detenidamente en silencio.
Piccolo se percata enseguida del extraño momento que se crea.

– “¡Hola!” – saluda Mr. Bu en tono jovial.
– “Hola…” – responde Ub. – “Usted es el señor Bu, ¿verdad? No le veía desde el Torneo de Artes Marciales…”

Mr. Bu no deja de sonreír con cara de bobalicón.

– “Se me hace extraño estar frente a usted…” – dice Ub.
– “¡Tengo hambre!” – interrumpe Bu dándole la espalda. – “¡Vamos a comer!” 

En el Makai, Mojito sigue informando al Rey Abraca sobre sus enemigos.

– “Dos saiyajín con el poder de los Dioses…” – murmura Abraca.
– “Esos son nuestros principales enemigos, pues son cercanos al Hakaishin y los Kaioshin” – responde Mojito.
– “¿Y el asesino que controla el tiempo? ¿O el demonio del frío inmortal?” – pregunta Garlick Jr. – “¡También has nombrado a un guerrero gris superior al Hakaishin!”
– “Son fuertes, pero están en paradero desconocido.” – responde el ángel. – “No nos molestarán por ahora.”

El Rey frunce el ceño.

– “Lo que pides no es fácil…” – murmura Abraca.
– “Su Majestad…” – dice Garlick tímidamente. – “Entiendo que quiera vengar a su hijo, pero si damos un paso en falso, podríamos pagarlo caro…”

Mojito clava su mirada en el ayudante del Rey, pues teme que se esté entrometiendo en sus planes.
Abraca suspira profundamente.

– “Puede que tengas razón, joven Garlick” – dice el Rey. – “Pero también es cierto que jamás volveremos a tener una oportunidad como ésta.”
– “¿De cuanto tiempo disponemos?” – le pregunta Garlick al ángel.
– “Supongo que ya han descubierto que estoy aquí” – responde Mojito. – “Pero no pueden llegar hasta esta dimensión sin ser invitados, así que podremos prepararnos para…”

De repente, un grito bitonal interrumpe a Mojito e inunda el Makai. Un fino haz de luz azul aparece en el cielo y, tras un instante, estalla formando un gran foco que forma un enorme portal. En él, los demonios pueden identificar cinco siluetas, que dan un paso al frente cruzando el umbral.
Trunks, Toppo, Champa y Zamas flanquean a un personaje central envuelto por una ligera aura blanca sobre la que arde una potente llama azul.

– “Así que esto es el Makai…” – sonríe Vegetto, envuelto en su barrera protectora y transformado en Súper Saiyajín Blue, mientras hace crujir sus puños, preparado para el combate. – “¡Manos a la obra!”.

Dibujado por Torrijos

DBSNL // Capítulo 91: Fuga

DBSNL // Capítulo 91: Fuga
“Tengo un mal presentimiento”

En el planeta del Hakaishin, Whis aparece con Trunks, Toppo y Jaco. Un instante después, llega Champa.

– “Por los pelos…” – suspira Trunks aliviado.
– “Pensé que era el fin…” – murmura Jaco, a quien aún le tiemblan las piernas.
Champa sonríe de forma burlona.

– “Relajaos” – les interrumpe el Dios. – “Sabía que Whis estaba de camino”.
En la Corporación Cápsula, Trunks ha terminado su reunión y está con Bulma en su despacho, atendiendo una videoconferencia con el Rey del Mundo.

– “…los restos del satélite serán enviados a su laboratorio en los próximos días para que puedan analizarlos” – explica el Rey.
– “Estaremos esperando, Su Majestad.” – responde Trunks. – “¿Se sabe algo del artefacto que se desprendió de él hace semanas?”
– “No hay novedades” – responde el Rey. – “Desde que atravesó la atmósfera no hemos vuelto a detectarlo.”
– “Sigo pensando que no deberían haber derribado un satélite desconocido sin antes contactar con nosotros…” – dice Bulma.
Una llamada interrumpe la conversación y Trunks coge el teléfono. Tras escuchar atentamente, el mestizo le pasa el teléfono a su madre.

– “Es el director del instituto de Bra” – dice Trunks. – “Quiere hablar contigo.”
– “Como haya hecho novillos otra vez… ¡Ni en la semana de mi cumpleaños me libro de disgustos!” – empieza a sulfurarse Bulma mientras se acerca el teléfono a la oreja. – “Soy Bulma. Dígame.” – pero no hay respuesta al otro lado del teléfono. – “¿Hola? ¿Hay alguien?” – insiste sin éxito. – “Qué extraño… Se habrá cortado.”

– “¿Su Majestad?” – dice Trunks, al ver que la imagen se ha quedado congelada.
La llamada con el Rey también se corta.
Una secretaria toca a la puerta y Trunks la invita a pasar.

– “Parece que han caído las comunicaciones” – les informa la empleada.
– “Vaya…” – se extraña Bulma. – “Enviaré a un equipo técnico para que averigüe cuál es el problema.”
En el tejado de la Corporación Cápsula, Vegeta ha arrancado la antena principal del edificio.

– “Hoy es mejor no enfadarla más…” – murmura Vegeta. – “¿Por qué organiza una fiesta de cumpleaños si le molesta cumplirlos? Nunca llegaré a entender del todo a las mujeres humanas.”
De repente, una voz sobresalta a Vegeta.

– “¡Hola!” – saluda Son Goku.
– “¡Maldita sea, Kakarotto!” – estalla Vegeta. – “¡No puedes aparecer de esta forma!”
En el Planeta Sagrado, Zamas mira al cielo preocupado.

– “¿Qué ocurre, Zamas?” – le pregunta Shin.
– “Tengo un mal presentimiento” – responde el Dai Kaioshin.
En el planeta del Dios de la destrucción, mientras la Patrulla del Tiempo increpa al Hakaishin, Whis también siente una extraña sensación.

– “¿Va todo bien, Whis?” – le pregunta Champa al verle distraído.
– “No estoy seguro” – responde Whis.
En la Tierra, Vegeta ha informado a Goku sobre el cumpleaños de Bulma.

– “¿Y tengo que comprarle algo?” – pregunta Goku rascándose la cabeza.
– “No te preocupes” – responde Vegeta. – “Seguro que Chichi ya se ha encargado de eso”.
– “Mucho mejor. Jeje.” – sonríe Goku aliviado.
De repente, una voz resuena en el interior de los dos saiyajín.

– “¡Goku! ¡Vegeta!” – les llama el Kaio del Norte. – “¿Podéis oírme?”
– “¡Kaiosama!” – exclama contento Goku. – “¡Cuanto tiempo! ¿Qué ocurre?”
– “¡Necesito que vengáis aquí ahora mismo!” – responde el Kaio.
– “¿Qué?” – se extrañan nuestros amigos. – “¿Qué ha pasado?”
– “¡Algo terrible!” – responde el Dios.
En un instante, Vegeta y Goku aparecen en el planeta de Kaiosama. Al llegar allí, se sorprenden al ver que los Kaioshin, Champa, Whis y la Patrulla del Tiempo se encuentran reunidos.
– “¿Qué hacéis todos aquí?” – se extraña Goku.
– “¿Qué demonios ocurre?” – pregunta Vegeta.
– “Lo que llevábamos esperando desde que derrotamos a Zeno Zamas” – responde Whis.
– “Mojito se ha liberado” – añade Zamas.
Vegeta sonríe de forma pícara.

– “Bien.” – responde el saiyajín. – “Pues terminemos con él enseguida. Tengo cosas que hacer”.
Goku sonríe al ver a su compañero tan confiando.

– “Si luchamos juntos, no debería ser un gran problema” – responde Goku. – “Podremos derrotarle.”
Whis da un paso al frente hacia los saiyajín.

– “No es tan sencillo” – les interrumpe el ángel.
– “¿Qué? ¿Por qué?” – pregunta Goku.
– “Al liberarse, se ha dado cuenta de lo sucedido y ha huido en busca de refuerzos” – explica Whis.
– “¿Refuerzos? ¿Dónde va a encontrar refuerzos? Dudo que Jiren o Hit le ayuden…” – responde Goku. – “Y Freezer y Cell no creo que acepten ser segunda espada…”
– “Se supone que vuestra mente está conectada, ¿no es así?” – interrumpe Vegeta. – “¿No sabes lo que trama?”
– “Lo sospecho” – responde el ángel. – “Pero ni siguiera yo puedo viajar al lugar donde se esconde ahora sin ser invitado” – responde el ángel.
– “¿Hay un lugar fuera del alcance de los ángeles?” – se sorprende Vegeta.
Zamas da un paso al frente y se une a la conversación.

– “Hay un lugar que Zeno creó como prisión para las almas más oscuras.” – responde el Dai Kaioshin. – “Una dimensión para esas almas que no pueden encontrar la paz ni en el cielo ni en el infierno.”
– “En ese lugar, las almas se reencarnan en demonios, que vagan por ese mundo de oscuridad para toda la eternidad” – añade Kibito.
– “¿Una dimensión de demonios?” – se sorprende Goku.
– “Ya os habéis enfrentado a alguien proveniente de ese lugar…” – añade Shin.
– “Dabra…” – murmura Vegeta.
– “Ese lugar es el Reino de los Demonios” – dice Whis. – “También llamado Makai”.



Dibujado por El Discípulo de Tori