DBSNL // Capítulo 337: Intocable

DBSNL // Capítulo 337: Intocable

“Observar vuestro combate ha sido muy útil…”

Las tres fusiones metamor, Gohanks, Gotenks y Bran, se ponen en guardia frente a un Onisen mucho más relajado. 

Piccolo y los demás observan desde el suelo.

– “Tened cuidado…” – murmura el namekiano.

Gotenks, transformado en Súper Saiyajín 3, es el primero en atacar, seguido de cerca por Bran, en Súper Saiyajín 2.

El guerrero intenta asestar un puñetazo a Onisen, pero éste se deja atravesar.

– “Tsk…” – protesta Gotenks tras fallar.

Onisen se revuelve y agarra a la fusión de Goten y Trunks por el pie, tirando de él para lanzarlo contra Bran, deteniendo así su carrera.

Gohanks, desarmado, vuela por encima de sus dos compañeros y rápidamente proyecta un Masenko.

– “¡¡MASENKO!!” – dispara.

El enemigo sonríe, viendo su oportunidad, y se abalanza sobre Gohanks, dejándose atravesar por el Masenko.

Onsien se prepara para golpear a Gohanks… pero de repente siente como algo le corta la mejilla, obligándole a retroceder rápidamente.

La espada de Whis ha caído del cielo, casi cogiendo desprevenido al androide.

– “Je…” – sonríe Gohanks.

Onisen retrocede. Los tres guerreros le rodean.

– “Muy inteligente…” – murmura el androide. – “La has lanzado al aire cuando él me ha atacado.” – dice mirando a Gotenks.

– “No está mal para un terrícola, ¿eh?” – responde Gohanks.

El corte en la mejilla del androide se cierra por completo.

– “No volverá a ocurrir.” – sentencia el androide.

Bran activa su látigo de ki, lo que provoca que Onisen centre su atención en ella.

La guerrera metamor arremete con un latigazo, pero el androide lo detiene con su antebrazo.

Al verlo tangible, Gohanks usa el salto temporal para intentar sorprenderlo, teletransportándose frente a él y propinándole un puñetazo… pero en ese instante Onsien cambia de nuevo su estado y se escurre entre el látigo de Bran y el puño de Gohanks, ascendiendo por encima de ellos.

Gotenks lanza una ráfaga de tres donuts de energía que rodean al enemigo e intentan capturarlo, cerrándose, pero de nuevo sin efecto.

Gohanks frunce el ceño, analizando a su oponente.

– “Solo hay una forma de vencerlo…” – piensa la fusión. – “Tenemos que golpearle cuando se hace tangible… y eso solo ocurre cuando ataca.”

Desde una distancia segura, de brazos cruzados, Cell observa con atención el combate.

– “Seguro que ya os habéis dado cuenta…” – piensa el insecto. – “Pero el enemigo tiene más recursos que vosotros.”

Onisen se detiene en el aire y cruza los brazos frente a su pecho, apuntando a los tres guerreros con las piedras del dorso de su mano, que brillan intensamente.

El brillo azul de las piedras tiñe el planeta. Las tres fusiones se preparan para el ataque.

De repente, una gigantesca esfera de energía se materializa frente a Onisen y es disparada hacia nuestros amigos.

– “¡Es enorme!” – exclama Gotenks.

Gohanks mira los amigos que están en tierra, temiendo lo que ocurrirá si ese ataque impacta contra el planeta.

– “¡JUNTOS!” – exclama Gohanks, reavivando su aura incolora.

– “¡Sí!” – afirma la fusión de Pan y Bra.

Bran y Gotenks reavivan sus auras, acompañando así a Gohanks.

– “¡KA… ME…!” – se preparan al unísono. – “¡HA… ME…!”

La gran esfera de energía de Onisen desciende rápidamente hacia ellos.

– “¡¡¡HAAAAAAA!!!” – disparan sus Kamehameha, que se combinan generando una onda de energía conjunta que asciende hacia el ataque enemigo.

La técnica de la escuela Tortuga impacta contra el ataque de Onisen, generando una onda expansiva que sacude el planeta.

Los dos ataques se empujan el uno al otro, sin que ninguno ceda terreno.

Piccolo y los demás observan asombrados tal demonstración de poder.

Onisen sonríe.

– “Vuestro poder es extraordinario.” – sonríe el androide, sin atisbo de esfuerzo. – “Pero siento como volcáis todas vuestras fuerzas… Es solo cuestión de tiempo.”

Los guerreros sufren para mantener sus Kamehameha a máxima potencia.

– “A este ritmo…” – murmura Gotenks. – “El Súper Saiyajín 3…”

Gohanks mira de reojo a sus acompañantes, viendo cómo se están esforzando hasta el límite.

– “¡RESISTID!” – exclama la fusión. – “¡NO OS RINDAIS!”

El ataque de Onisen empieza a ganar terreno lentamente.

Gohanks frunce el ceño.

El guerrero metamor abandona el ataque conjunto, sorprendiendo a sus amigos, que lo miran confusos.

– “¡¡AGUANTAD UN POCO MÁS!!” – exclama Gohanks.

El ataque de Onisen acelera su avance, pues Gotenks y Bran no pueden igualar su poder.

Gohanks extiende los dedos índice y corazón de ambas manos y los acerca frente a su pecho, casi tocando sus yemas.

Las puntas de sus dedos se iluminan y esa luz se transmite de forma eléctrica entre sus dos manos.

– “Esto nos va a pasar factura…” – piensa la fusión metamor. 

Gotenks y Bran sufren para retrasar el ataque de Onisen.

– “¡¡DATE PRISA!!” – exclama Bran.

Una pequeña esfera de energía chispeante anaranjada con bordes morados se materializa entre sus dedos.

– “¡¡FINAL…!!” – exclama Gohanks, que extiende sus manos hacia delante, apuntando al enemigo con los dedos.

El ataque de Onisen sigue ganando terreno y casi lo tienen encima.

– “¡¡…MAKANKOSAPPO!!” – anuncia Gohanks.

Un rayo de energía en forma de destornillador es emitido por sus dedos a una velocidad endiablada.

– “¡¿ESO ES…?!” – se sorprende Piccolo.

El ataque desvanece los Kamehameha a su paso e impacta directamente contra la esfera de luz azulada de Onisen.

El Final Makankosappo está tan concentrado en un solo punto que empieza a deformar el ataque de Onisen como si se tratara de una aguja clavándose en un globo.

– “¡¿EH?!” – se sorprende Onsien.

El ataque de Onisen estalla en mil pedazos y el perforador de Gohanks avanza como un rayo hacia el androide.

– “Fascinante…” – se sorprende el androide.

Pero el ataque lo atraviesa sin hacerle daño. 

– “…pero inútil.” – sonríe fanfarrón.

La explosión del ataque de Onisen sacude el planeta. 

La onda expansiva empuja a Bran y Gotenks y luego golpea la superficie del planeta, haciendo que todos tengan que ponerse a cubierto.

De repente, Onisen se da cuenta de que la espada de Whis se acerca a él por un lateral, girando sobre sí misma.

– “Hmm…” – murmura el androide. 

El androide deja que la espada pase a través de su cuerpo.

Mirai Trunks aparece al otro lado para recoger la espada e intentar golpearle de nuevo.

– “Patético…” – dice Onisen, dejando que el espadazo lo atraviese sin efecto.

Onisen agarra a Trunks por el cuello y con la mirada ya busca a Gohan.

El hijo de Goku aparece detrás de él, dispuesto a darle un puñetazo por la espalda, pero Onisen reacciona rápidamente y también lo agarra del cuello.

– “Je…” – sonríe el androide.

Onsien sostiene a los dos saiyajín agarrados por el cuello, cada uno con una mano, con los brazos abiertos. 

Trunks y Gohan apuntan a Onisen y disparan, obligándole a volverse intangible, dejando que los dos ataques impacten entre sí, generando una explosión que repele a los dos mestizos, con sus ropas humeantes.

– “Tsk…” – lamenta Trunks.

Onisen aparece detrás del hijo de Vegeta y le propina un codazo en la cabeza que lo lanza contra el suelo del planeta.

– “¡TRUNKS!” – se preocupa Gohan, que enseguida vuela hacia el enemigo.

Pero Onisen le dispara con los ojos, obligándole a detenerse para repeler el ataque hacia el cielo.

Onisen reaparece detrás de él y le agarra la cabeza.

– “¡¿AH?!” – se asusta Gohan.

Onisen desciende rápidamente hacia la superficie del planeta y, como si un meteorito impactara contra la superficie, el androide incrusta a Gohan de cara contra el pavimento, formando un gran cráter.

Onisen se eleva lentamente sobre el cuerpo inmóvil de Son Gohan.

– “El hijo del famoso Son Goku…” – sonríe el androide. – “Qué decepción.”

Onisen cruza sus brazos, dispuesto a acabar con el mestizo con su próximo ataque.

Entre los escombros de la explosión anterior, Pan, Bra, Goten y Trunks se encuentran inconscientes, con sus cuerpos semienterrados.

Las piedras de Onsien se iluminan intensamente.

Pero de repente, Cell aparece dando una patada a las piedras de las manos de Onisen.

– “¡¿EH?!” – se sorprende el androide, que recibe el impacto y retrocede.

Cell se posa frente a Gohan.

– “Observar vuestro combate ha sido muy útil…” – dice la creación de Gero., mirando de reojo al inconsciente mestizo. – “Gracias, Son Gohan… pero para este trabajo hace falta alguien más versátil.”

Las piedras de las manos de Onisen chispean y el androide mira a su nuevo adversario con rabia.

– “Ya has intentado enfrentarte a mí…” – dice Onisen. – “¿Qué te hace pensar que esta vez será diferente?”

Cell se señala la sien.

– “Olvidas que yo también soy un ser creado para combatir.” – dice el insecto con una media sonrisa.

– “No me hagas reír…” – dice la voz de Raichi.

– “Aún no has visto mi mejor truco.” – sentencia Cell.

El insecto abre su mano, con la palma mirando al cielo.

– “¡Prepárate!” – exclama Cell.

DBSNL // Capítulo 336: Ciencia y verdad

DBSNL // Capítulo 336: Ciencia y verdad

“No hay mejor forma de comprender el mundo que la ciencia.”

Gohanks se pone en guarida frente al temible Onisen.

– “Vuestra resistencia es fútil.” – dice Raichi por la boca de su androide. – “Aceptad vuestro destino.”

– “Hablas como ese brujo decrépito…” – responde Gokhan.

Gohanks lanza su espada, que atraviesa a Onisen sin hacerle daño.

Con el salto temporal, la fusión aparece detrás del enemigo, recoge la espada de Whis e intenta de nuevo cortar a Onisen, pero con idéntico resultado; el arma pasa a través de él.

Gohanks apunta al androide con su mano libre y dispara una poderosa onda de energía que engulle a Onisen.

– “¡HAAAA!” – exclama la fusión.

Pero al disiparse el resplandor, entre la humareda surge un puñetazo de Onsien, que casi sorprende a Gohanks, pero que éste logra detener en el último momento agarrándole el puño. 

– “La magia es solo ciencia por descubrir.” – dice Raichi.

Onisen dispara con sus ojos y obliga a Gohanks a defenderse con ambos brazos frente a su pecho, retrocediendo varios metros de distancia, pero manteniendo el equilibrio.

– “No hay mejor forma de comprender el mundo que la ciencia.” – insiste Raichi. – “La verdadera visión solo se obtiene a través de ecuaciones.”

– “La ciencia debe ser usada para el beneficio de la vida.” – refuta Gohanks. – “Lo que tú haces es pervertirla.”

– “Es solo una herramienta…” – dice Raichi. – “…que yo uso en su forma más pura.”

– “¿Pura?” – frunce el ceño la fusión.

– “Vosotros sois quienes la pervertís al intentar dotarla de moral.” – sonríe Onsien.

Gohanks frunce el ceño.

– “Parece intangible…” – piensa la fusión. – “Pero si puede golpearnos es porque revierte su estado en el momento del impacto… ¡Ese es el momento de atacar!”

Onisen apunta a Gohanks con su mano derecha y, de repente, esta se alarga.

La fusión de Gohan y Trunks interpone el filo de su espada y el puño de Onsien atraviesa el arma y al propio Gohanks.

– “Hmm…” – murmura el guerrero metamor.

Onisen pronto sigue a su brazo, cargando contra la fusión con el puño en alto.

Gohanks espera que el enemigo intente asestarle el golpe para usar el salto temporal, evadiéndolo y reapareciendo sobre él, cayendo sobre el enemigo con una patada… pero el androide es atravesado de nuevo.

Onisen sigue su camino, alejándose de Gohanks hasta que se detiene a varios metros de distancia.

Los dos se miran de nuevo. Onisen con una sonrisa de satisfacción que contrasta con la mueca molesta del guerrero metamor.

– “Parece que lo has captado bastante rápido.” – sonríe Raichi. – “Pero me subestimas si crees que te lo pondré tan fácil.”

– “Bastardo…” – piensa la fusión. – “Esperaba poder sorprenderle… pero me ha engañado. Ahora ya sabe que conocemos su truco.”

Piccolo y los demás observan el combate desde una distancia segura, mientras Zamas y Gowas curan a los heridos.

– “Parece que ni el salto temporal de Hit es suficiente para pillarlo desprevenido…” – murmura el namekiano. – “¿De dónde saca tanta fuerza ese tipo?”

– “De nosotros.” – interviene Champa.

– “¿Cómo?” – se sorprende Piccolo.

– “El tsufur ha usado nuestro poder de creación y de destrucción para alimentar su experimento.” – dice el Hakaishin.

– “Creación y destrucción…” – repite el namekiano. – “¡¿No me digas qué…?!”

El núcleo en el pecho de Onisen brilla intensamente.

Piccolo aprieta los puños.

– “Todo esto ha sido una pantomima…” – refunfuña el namekiano.

– “Pretende replicar el poder de Zeno…” – dice Zamas. – “Aún no sabemos con qué fin.”

– “No necesita uno.” – interrumpe Kamakiri.

– “¿Eh?” – se sorprenden los demás.

– “Su fin es el puro descubrimiento.” – dice el doctor. – “Llegar donde no ha llegado nadie. Desentrañar la verdad detrás de todo.”

– “¿Cómo puede existir alguien así?” – se sorprende Zamas. – “Tan despreocupado por las consecuencias…”

– “La verdad es un aroma más embriagador que cualquier perfume.” – responde Kamakiri. – “Todo científico ha sentido su atracción en algún momento… y no todos son capaces de resistirlo.”

Cell, no muy lejos de allí, observa el combate.

Gamma 2 agacha la cabeza, pensando en Hedo.

Trunks y Bra se miran de reojo, apenados al sentir que señalan también a su madre.

Pan agarra a Bra del hombro, lo que parece sacarla de su pesar.

Las dos comparten una sonrisa cómplice.

Son Goten se acerca a Trunks.

– “Nuestros hermanos están peleando.” – dice el hijo de Goku. – “No podemos dejar que roben toda la diversión, ¿no?” – sonríe.

– “Je…” – sonríe Trunks.

Gohanks y Onisen se abalanzan el uno contra el otro. 

La fusión lanza su espada, que gira sobre sí misma, pero ésta atraviesa al androide.

Onisen mira de reojo el arma, fingiendo esperar que Gohanks repita el truco anterior y reaparezca detrás de él para agarrarla… pero la fusión no lo hace e intenta sorprender así a Onisen, con un ataque directo.

Pero el androide sonríe en el último instante, dejándose atravesar de nuevo por Gohanks.

Onisen se detiene y mira a Gokhan por encima del hombro mientras niega ligeramente con la cabeza.

– “Necesitas trucos nuevos.” – dice el androide.

– “Tsk…” – protesta Gokhan.

Onisen se da la vuelta y encara a la fusión.

– “Se acabaron los juegos.” – advierte. – “Voy a elimirarte.”

De repente, dos destellos de luz a lo lejos sorprenden a los dos guerreros.

Gotenks y Bran han aparecido, el primero transformado en Súper Saiyajín 3 y la segunda transformada en Súper Saiyajín 2, ambos listos para el combate.

– “Je…” – comparten una media sonrisa.

Los dos salen volando hacia Gohanks y se detienen a su lado; Gotenks a la derecha y Bran a la izquierda.

– “¿Qué hacéis aquí?” – pregunta la fusión de Gohan y Trunks, con cierta preocupación.

– “Ayudarte.” – dice Bran.

– “Este tipo es muy peligroso…” – frunce el ceño Gohanks.

– “Por eso no podemos dejar que pelees solo.” – responde Gotenks.

El rostro preocupado de Gohanks se suaviza hasta convertirse en una leve sonrisa, pues se sentirse arropado.

– “Está bien…” – dice la fusión de Gohan y Trunks.

– “No hay tiempo que perder.” – sentencia Gotenks.

– “¡Sí!” – añade Bran.

Los tres guerreros metamor se ponen en guardia.

Onisen sonríe con prepotencia.

– “No importa cuantos seáis.” – murmura el androide. – “Vuestro destino está sellado.”

DBSNL // Capítulo 335: Omnisen

DBSNL // Capítulo 335: Omnisen

“Un mundo nuevo nacerá de esta semilla.”

El nuevo Onisen se eleva lentamente sobre el cráter aún humeante de la cámara del núcleo. El androide tiene los ojos cerrados y luce el brillante núcleo azul en su pecho.

Mirai Trunks lo mira con el ceño fruncido, temiendo de lo que es capaz la nueva versión del androide.

Son Gohan observa al androide desde el suelo.

– “¿Y ahora qué…?” – murmura el mestizo.

– “Así empieza.” – advierte Zahha, sorprendiendo a Gohan.

Zamas y Champa observan al enemigo con miedo, igual que todos los que los rodean.

– “Alabáis a los mortales…” – murmura Gowas. – “Pero no es un Dios ni un demonio quien os trae la verdadera destrucción.”

Raichi sonríe en su laboratorio.

– “Un mundo nuevo nacerá de esta semilla.” – dice el tsufur. – “Pero para sembrarla en el jardín, primero hay que arrancar las malas hierbas.”

El holograma se desvanece por completo y toda luz del laboratorio se apaga.

Las piedras verdes y moradas del cuerpo de Onisen se tiñen del mismo azul que luce el núcleo en el centro de su pecho.

Cell mira a Onisen con cierto interés.

Onisen abre los ojos y un estallido de energía invisible sacude la zona como una gran onda expansiva, haciendo que todos los presentes sientan el impacto.

– “Pero… ni siquiera… ni siquiera se ha movido…” – titubea Marron.

Dibujado por Ipocrito

Mirai Trunks pasa al ataque y se abalanza sobre el androide con la intención de partirlo de un espadazo vertical… pero la espada atraviesa al enemigo como si fuera un fantasma.

– “¡¿EH?!” – se sorprende el mestizo.

Onisen agarra a Trunks del cuello con la mano izquierda.

– “Agh…” – se ahoga el mestizo, desprevenido.

– “¡TRUNKS!” – exclama Son Gohan.

El hijo de Goku sale volando para socorrer a su amigo.

Los ojos de Onisen se iluminan, listo para disparar contra Trunks a bocajarro.

– “Esta vez no vais a detenerme.” – dice el androide, con la voz de Raichi retumbando sobre la voz Onisen.

Son Gohan alcanza a Onisen y se prepara para propinarle un puñetazo, pero el androide lo mira y desata la energía de sus ojos en un disparo tan potente que sorprende al hijo de Goku, que es engullido por el torrente de ki azulado y remitido al suelo.

Broly es el siguiente en atacar, intentando sorprender a Onisen por la espalda, pero el androide lanza a Trunks contra él, haciendo que el saiyajín se frene al recoger al mestizo en el aire.

Onisen dispara de nuevo con sus ojos y Broly se da la vuelta para proteger a Trunks, recibiendo el impacto directo contra su espalda y empujándolo hacia el horizonte.

Freezer lanza dos kienzan contra el enemigo, pero Onisen levanta el brazo apuntando con el dorso de su mano en su dirección, iluminando la piedra shintai y desintegrando los discos como por arte de magia. 

– “¡¿EH?!” – se sorprende el demonio del frío.

Zahha observa en silencio el combate desde el suelo.

Mientras tanto, Cell se eleve lentamente hacia Onisen.

– “Vaya, vaya…” – dice la creación de Gero, haciéndose notar. – “No está nada mal…” – añade en tono burlón.

– “Je…” – ríe la voz de Raichi. – “No me interesan los halagos de una creación inferior.”

– “Inferior, ¿eh?” – repite Cell, molesto.

Onisen dispara de nuevo con sus ojos, pero Cell usa el Shunkanido para evadirlo y reaparecer detrás de él y contraatacar con una patada que atraviesa al enemigo como antes hizo la espada de Trunks.

Onisen se da la vuelta e intenta propinar un revés a Cell, pero éste usa la técnica yadrat de nuevo para evadir el ataque.

– “Hmm…” – murmura el androide tsufur.

Desde una distancia prudencial, Cell hace levitar una gran cantidad de rocas alrededor del enemigo y con un gesto hace que todas se abalancen sobre él, atrapándolo en centro de la gran masa esférica que se forma.

– “Je…” – sonríe Cell.


Pero Onsien atraviesa la roca como un fantasma, evadiendo su encarcelamiento.

– “Tsk…” – protesta Cell. – “¿Qué demonios…?”

– “Puede que seas una maravilla en tu planeta…” – dice Raichi. – “Pero ante mi creación resultas algo primitivo.”

Gowas contempla a Onisen con pesar.

– “Maestro Gowas.” – dice Zamas.

El viejo ira-aru mira a su antiguo pupilo con cierta sorpresa al oírlo referirse a él con ese respeto.

– “Somos conscientes de nuestros errores.” – dice el Dai Kaioshin. – “Ser Dioses no nos hace perfectos.”

– “Debería…” – responde Gowas.

– “No somos más que una proyección de los errores de los mortales.” – dice el joven ira-aru. – “A veces podemos ser egoístas, vanidosos, perezosos o vengativos… porque somos como ellos.”

– “Nuestro deber es ser perfectos.” – dice Gowas.

– “Estoy de acuerdo.” – responde Zamas. – “Pero es un ideal al que aspiramos. El puesto no convierte nuestras decisiones en perfectas. Nuestra palabra no debe ser ley solo por ser nuestra.”

– “Hmm…” – murmura el anciano.

– “Que el odio de su pasado no le impida ver un futuro.” – insiste Zamas. – “El error no es equivocarse; es no aprender de ello.”

– “Joven Zamas…” – murmura el anciano. – “Te has vuelto un hombre sabio.”

– “Gracias, Maestro.” – responde Zamas, que se dispone a hacer una reverencia.

– “Hablas como todo un Dai Kaioshin.” – lo detiene Gowas, poniéndole la mano sobre el hombro, que dibuja una media sonrisa cansada.

Zamas sonríe con melancolía al reconocer en el rostro del anciano a su viejo Maestro.

Mientras tanto, Cell dispara a discreción contra el enemigo, que iluminando la piedra en el dorso de su mano derecha hace que los ataques desaparezcan al aproximarse a él.

Dabra chasquea los dedos y materializa así las llamas negras y rojas sobre el enemigo, pero éstas se desvanecen al instante de aparecer.

– “Maldita sea…” – protesta el diablo.

Liquir dispara una bocanada de energía, pero el ataque sufre el mismo destino que los de Cell.

– “¿Qué está pasando…?” – refunfuña el kurama.

Mientras tanto, Piccolo socorre a Son Gohan, que se encuentra tumbado en el suelo, con la parte superior de su gi roto y con su piel quemada.

– “Despierta, chico…” – dice Piccolo.

– “Piccolo…” – murmura Gohan, intentando abrir los ojos, pero casi sin fuerzas.

Lejos de allí, Mirai Trunks también despierta, encontrándose a Broly inconsciente sobre él, con la espalda aún humeante.

– “Broly…” – dice Trunks, que se incorpora con la ropa rota. – “¿Estás bien?” – lo sacude para intentar despertarlo.

Goten observa el combate, sintiéndose frustrado.

– “¿No hay nada que podamos hacer?” – se pregunta.

Trunks, mientras tanto, trastea en la columna de Gamma 2 frente a Marron e Ikose, que lo observan trabajar.

– “Parece que podré ayudarte…” – dice el hijo de Vegeta. – “Creo que puedo…”

El mestizo aprieta con fuerza la espalda del androide como si fuera un masajista.

Un fuerte “clack” estremece a Marron e Ikose.

Trunks se aparta con ciertas dudas.

– “¿Qué tal…?” – pregunta el mestizo, después dar la vuelta a Gamma 2 colocarlo bocarriba.

El androide mueve ligeramente su pie y una sonrisa se esboza en el rostro de los presentes.

Cell carga contra Onisen e intenta propinarle un puñetazo, pero éste le detiene el golpe con la mano, agarrándole el puño.

El insecto le apunta con su mano libre, poniéndola a tan solo unos pocos centímetros de la cara de Onisen, y dispara.

El ataque atraviesa a Onisen sin tocarlo, pero eso libera la mano de Cell, que pasa a través de los dedos del enemigo.

Cell sonríe, pues comprende el funcionamiento de la nueva habilidad de su contrincante.

Pero Onisen alarga los tentáculos de su cabeza y los enrolla alrededor de los brazos y en las piernas de Cell, evitando su huida.

Onisen dispara con sus ojos y el ataque impacta de lleno en el torso de Cell, desintegrando su coraza, revelando su piel grisácea, que empieza a desintegrarse ante el incesante torrente de energía.

El cuerpo de Cell cede y el insecto es partido en dos.

– “¡¡GHAAA!!” – escupe sangre Cell.

Pero el insecto aprieta los dientes y regenera repentinamente su mitad inferior, aprovechando su resurgir para propinar una patada por sorpresa en el rostro de Onsien, que por primera vez hace impacto.

Cell agarra los tentáculos del enemigo y tira de ellos para acercárselo de nuevo y darle un cabezazo, pero Onisen se torna intangible y lo atraviesa.

Onisen recupera la distancia con Cell, que sonríe y lo mira con aires de superioridad.

– “¿Qué pasa, tsufur?” – lo provoca el insecto. – “Solo soy una creación primitiva…”

– “Tsk…” – protesta el androide de Raichi.

La coraza de Cell se materializa de nuevo sobre su cuerpo.

Freezer, de brazos cruzados, ha estado observando el combate.

– “Así que hay una forma de hacerle daño…” – sonríe el tirano.

De repente, Turles y Reitan salen del cráter, ambos transformados, cada uno por un flanco del enemigo, intentando sorprender al enemigo.

– “¡¡HAAAA!!” – disparan a la vez, haciendo que ambos ataques empareden al androide.

Pero las piedras de Onisen se iluminan y los ataques de ki se desvanecen.

– “¡¿QUE?!” – se sorprenden los guerreros de la Time Patrol.

Onisen ni los mira, pues su atención está puesta en Cell.

– “No molestéis.” – sentencia el androide.

Una onda expansiva de ki invisible sacude de nuevo el terreno de combate y repele a ambos guerreros.

Cell carga contra Onisen.

Mientras tanto, Piccolo ha llevado al malherido Son Gohan hasta Zamas y lo deja en el suelo.

– “¡Abuelo!” – corre el pequeño Goku a abrazarlo.

– “Papá…” – se agacha Pan. – “¿Estás bien?”

– “Hay que curarlo.” – dice el namekiano. – “¡Zamas!”

El ira-aru enseguida se agacha y pone sus manos sobre el mestizo.

– “Ahora mismo…” – dice Zamas.

Pero la luz de sus manos es débil.

– “Vamos, Gohan…” – murmura el Dios, esforzándose pese a mostrar claros signos de cansancio.

Gowas observa a Son Gohan.

– “¿Quién es?” – pregunta el anciano.

– “Es mi padre.” – dice Pan.

– “Es el hijo de Son Goku.” – responde Piccolo.

– “El más grande de los guerreros.” – añade Zamas.

– “¿El más grande?” – levanta una ceja Gowas, con cierto desdén e incredulidad.

– “Este chico arrancó la Espada Z y recibió la bendición del viejo Madas y los Kaioshin.” – dice Champa.

Gowas se acerca a Zamas y pone la mano sobre su hombro.

– “¿Eh?” – se sorprende el joven ira-aru.

Zamas deja paso a Gowas, que se agacha a su lado y pone las manos sobre Gohan.

Con un estallido de luz, Gohan despierta.

– “¡AH!” – se sobresalta el mestizo. – “¿Qué ha…?”

Goku Jr y Pan lo abrazan enseguida.

– “Je…” – sonríe Piccolo.

– “Gracias, Maestro.” – dice Zamas, haciendo una reverencia de rodillas.

Son Gohan se pone en pie y se da cuenta de que vuelve a tener su cola de saiyajín.

– “¡Mi cola!” – se sorprende, dando una vuelta sobre sí mismo, siguiéndola.

– “¿Es que no la querías?” – pregunta Gowas.

– “Se lo agradezco.” – sonríe Gohan, con una reverencia. – “La necesitaré.”

Son Gohan mira al cielo, donde Onisen pelea con Cell, y se pone serio.

El insecto dispara el Rayo Mortal de Freezer a discreción, pero los ataques atraviesan al enemigo como si nada.

Piccolo se acerca a su pupilo.

– “¿Qué opinas, Gohan?” – pregunta el namekiano.

– “¿Sinceramente?” – pregunta Gohan, con una media sonrisa impostada.

– “¿Tan fuerte es?” – se asusta Piccolo.

En ese momento, Mirai Trunks aterriza cargando con Broly sobre su hombro.

– “¡Trunks!” – se alegra Son Gohan.

– “¡Gohan!” – sonríe Trunks.

Goten e Ikose asisten a Broly y lo tumban en el suelo para que los ira-aru puedan ayudarle.

Trunks se acerca al mestizo.

– “Me alegro de que estés bien…” – dice el hijo de Vegeta. – “Porque necesitaremos unir nuestras fuerzas.”

– “Iba a proponerte lo mismo.” – sonríe Gohan.

Cell carga de nuevo contra Onisen, pero el androide esta vez lo sorprende interceptándole con un fuerte puñetazo en el abdomen.

– “¡Agh…!” – Cell se dobla sobre sí mismo.

– “¿Creías que solo iba a defenderme?” – sonríe Onsien.

El androide propina un codazo a Cell en la nuca que lo precipita contra el suelo.

El insecto se estrella de cara contra el pavimento, incrustándose en él.

Un estallido de energía llama la atención de Onisen, que lo ve por el rabillo del ojo.

– “Hmm…” – murmura el androide.

Pero Onsien está decidido a acabar con Cell.

El androide levanta la mano hacia el cielo y genera una esfera de ki azul que luego lanza contra el insecto.

Pero en un parpadeo, alguien aparece para salvar a Cell desviando el ataque hacia el cielo de una patada.

El recién nacido guerrero, vestido con ropa metamor, se posa en el suelo delante de Cell.

– “¿Estás bien?” – pregunta la fusión de Gohan y Trunks.

Cell se da la vuelta, poniéndose bocarriba con los brazos y las piernas abiertos.

– “Teníais que ser vosotros dos…” – suspira el insecto.

– “Je…” – sonríe la fusión.

El guerrero metamor asciende hasta Onisen.

El androide los analiza en un instante.

– “Una fusión, ¿eh?” – murmura Onsien.

Gohanks desenfunda su espada.

– “No subestimes nuestra fuerza.” – sonríe el guerrero metamor.

– “No lo hago.” – sonríe en androide. – “Pero no os servirá de nada.”

Gohanks lanza su espada, que atraviesa al enemigo sin tocarlo.

La fusión usa el salto temporal para intentar sorprender al androide, apareciendo detrás de él, recogiendo su espada e intentando atacarle de nuevo.

Pero una vez más, Onsien se torna intangible.

– “El salto temporal…” – dice el androide. – “¿No tenéis ningún truco nuevo?”

Onisen se revuelve y propina un codazo en el abdomen a la fusión, que lo encaja retrocediendo ligeramente, y luego los sorprende con un golpe en el pecho con el dorso del mismo brazo, para finalizar iluminando la piedra de su mano y disparando a bocajarro un potente torrente de energía que logran esquivar inclinándose rápidamente hacia atrás, pero que aun así chamusca su flequillo.

– “Ay, ay… *fuu – fuu*” – soplan hacia arriba, intentando apagarlo.

– “Os lo he advertido.” – dice Onisen.

– “Tsk…” – protesta Gohanks, preocupado.

La fusión se pone en guardia.

DBSNL // Capítulo 334: Núcleo integrado

DBSNL // Capítulo 334: Núcleo integrado

“¡El poder de la semilla está bajo mi control!”

Ahms anuncia su progreso.

– “Integración del núcleo al 99%”. – informa.

Ub está agotado tras su enorme esfuerzo para derrotar a Janemba.

Onisen está en el suelo, con su tamaño de cuerpo original, abatido tras el ataque combinado de Freezer y Trunks.

Una pequeña porción de Janemba repta por el suelo, intentando esconderse… cuando Mirai Trunks la pisa, retorciendo su pie sobre el pavimento.

– “Esto es por Hit…” – murmura el mestizo.

Nuestros amigos disfrutan de un momento de respiro.

De repente, Gowas, Cell, Son Gohan y Zahha aparecen en el planeta oscuro.

La primera pareja ha aparecido entre los guerreros que observaban la batalla.

Gowas, abrumado al verse rodeado de tantos enemigos, extiende los brazos hacia los lados, generando una onda expansiva de ki invisible que hace retroceder a todos los que lo rodean.

Zamas puede sentir una presencia que no había sentido desde hace milenios, pero que no concuerda con el aspecto de la figura vampírica que tiene delante.

La segunda pareja ha aparecido entre los luchadores.

Zahha reclama sus armas y las hace girar a su alrededor, con las puntas de sus espadas apuntando hacia fuera, para asegurarse su espacio en caso de ser atacado, a los guerreros responden poniéndose en guardia.

Cell sonríe al ver que han regresado con los demás.

– “Vaya…” – murmura el insecto. – “¿Qué nos hemos perdido?”

Gowas mira a cada uno de sus enemigos, desconfiado, hasta que se fija en el Dai Kaioshin.

– “Za… Zamas…” – titubea el ira-aru al reconocer a su antiguo pupilo.

El Dai Kaioshin, que estaba curando a Cooler, se pone en pie y da un paso hacia el ira-aru. La herida en el pecho del demonio del frío se ha cerrado, pero sigue débil. 

– “¿Gowas?” – pregunta Zamas, que al ser reconocido confirma sus sospechas. – “¿Cómo…?”

Gowas frunce el ceño.

– “No…” – dice el ira-aru. – “Tú no eres el Zamas del que he oído hablar…”

– “¿Qué?” – se extraña el Dios.

– “El Zamas que puso en jaque al mismísimo Zeno y le robó su poder…” – explica Gowas. – “No eres tú… Tú eres solo otro cordero…”

– “Señor Gowas…” – dice Zamas, dando otro paso hacia él.

El viejo ira-aru se tensa, listo para combatir.

– “Han pasado muchas cosas desde que fuiste encerrado.” – dice Zamas. – “Yo mismo llegué a estar cerca de pensar como él… pero las cosas han cambiado. Los mortales…”

– “Deja de perder el tiempo…” – interrumpe Cell con un suspiro. – “Voy a acabar con él de una vez.” – añade apuntándole con la mano derecha.

Zamas extiende la mano hacia Cell, pidiendo con su gesto que se detenga.

Cell suspira de nuevo y baja la mano.

– “Los mortales te han corrompido…” – murmura el anciano ira-aru dirigiéndose a Zamas. – “Sigues siendo un aprendiz…”


Piccolo aterriza detrás de Gowas.

– “Cuida tus palabras, anciano.” – dice Piccolo, cuyas pupilas se tornan rojas. – “Estás hablando con el Dai Kaioshin.”

– “Tsk…” – protesta el viejo.

Mientras tanto, Son Gohan sonríe al ver a sus amigos.

– “¡Chicos!” – exclama contento. – “¡Pan!” – saluda a su hija.

– “¡¡ABUELO!!” – saluda el pequeño Goku.

– “¡¿Goku?!” – se sorprende Gohan. – “¡¿Qué haces tú aquí?!” 


Zahha mira a su alrededor con desconfianza y un poco molesto con la actitud desenfadada de su contrincante.


De repente, Mirai Trunks aterriza al lado de su viejo amigo.

– “¡Son Gohan!” – saluda Trunks. – “¿Estás bien?”

– “¡Trunks!” – sonríe Gohan. – “Me alegro de verte.”

El hijo de Vegeta mira a Zahha con desconfianza y desenfunda su espada.

– “¿Es nuestro enemigo?” – pregunta el mestizo.

– “No estoy seguro…” – responde Gohan.

El ojo gris de Trunks y los ojos del espadachín se miran fijamente.

– “¿Qué demonios…?” – murmura el mestizo.

La cara de Trunks palidece como si hubiera visto a un fantasma.

Mientras tanto, aprovechando la distracción, Onisen se arrastra hacia el cráter que da lugar al núcleo.

– “Integración del núcleo completada.” – informa Ahms.

Todos se dan la vuelta para escuchar con horror el anuncio, sin entender lo que significa, pero con el claro augurio de que son malas noticias.

El rostro de Raichi se ilumina con emoción.

– “¡JAJAJAJA!” – ríe nervioso como un niño frente a su regalo el día de navidad. – “Al fin… ¡El poder de la semilla está bajo mi control!”

La masa oscura que rodeaba el núcleo toma forma y se transforma en Ahms, que guarda el núcleo en su abdomen, brillando más intensamente que nunca de color azul.

Mirai Trunks, al oír el anuncio, sale de su trance y vuela a toda velocidad hacia el núcleo.

– “Maldita sea…” – protesta el mestizo, que carga una esfera de ki en su mano mientras avanza.

Trunks se eleva sobre la cámara y lanza su ataque de energía.

– “¡¡SE ACABÓ!!” – exclama.

El ataque avanza rápidamente hacia Ahms, pero alguien se interpone en la trayectoria y recibe el impacto.

La polvareda se disipa para revelar a un malherido Onisen.

– “¡¿Aún sigues con vida?!” – protesta el mestizo.

Trunks realiza los gestos que preceden a su Ataque Ardiente.

– “¡¡DESAPARECE DE UNA VEZ!!” – exclama el mestizo al lanzar el ataque.

Onsien intenta cubrirse, pero está tan malherido que recibe el impacto directo y es empujado hacia Ahms.

– “¡¿AH?!” – se asusta el pequeño androide.


Onisen choca contra Ahms y el Ataque Ardiente estalla, generando una gigantesca explosión que inunda la cámara del núcleo antes de ser canalizada hacia el cielo.

Gowas se fija en Mirai Trunks, pues puede sentir en él la presencia de un ángel.

– “¿Cómo es posible…?” – murmura el ira-aru.

– “Los mortales no son el enemigo.” – insiste Zamas. – “Ni los Dioses.”

– “Todos intentamos hacer nuestro trabajo lo mejor posible.” – dice Piccolo.

– “El Universo trabajó unido para detener a mi otro yo. Dioses y mortales.” – dice el Dai Kaioshin. – “Y también para detener Moro.”

– “Los mortales no pueden ser gobernados.” – dice Piccolo. – “Pero sí guiados.”

Champa se une a la conversación, cargando con la placa de metal que ha desenterrado en su mano.

– “Acompañados y bien aconsejados…” – añade el Hakaishin. – “Su potencial es infinito.”

– “Potencial infinito…” – protesta Gowas. – “¡¿Y lo decís como si no fuera algo terrible?!”

Champa tira la plancha de metal al suelo.

– “No.” – sentencia el Hakaishin.

Piccolo mira confuso el texto desgastado en el metal.

– “¿Qué es esto?” – pregunta el namekiano.

Zamas lo observa detenidamente.

– “Está escrito en tsufur…” – dice el Dai Kaioshin.

– “Tsufur antiguo.” – añade Gowas.

Gowas y Zamas extrañados al Hakaishin.

– “Esta es una muestra del peligro que conlleva nuestra decisión…” – sentencia Champa. – “Estamos en el viejo planeta Kudan.”

Los ira-aru se sorprenden ante la revelación.

Mientras tanto, la polvareda se disipa en la cámara del núcleo. 

El ojo gris de Trunks puede identificar una silueta entre el humo.

Champa frunce el ceño.

– “Pero los guerreros que están luchando para detener a Raichi también son mortales.” – dice el Hakaishin.

Champa sonríe melancólico al recordar a su hermano despidiéndose de Son Goku en el torneo y dejando en sus manos el futuro del Universo.

– “Su mortalidad les da perspectiva.” – dice el gotokoneko. – “Puede que sus motivos parezcan egoístas, pero sus convicciones son reales.”

Onisen no solo ha sobrevivido, si no que ha sufrido una extraña transformación. Su piel se ha vuelto oscura y en el centro de su pecho brilla el núcleo azul.

El Hakaishin, al igual que todos los presentes, miran hacia el cráter al sentir una extraña presencia nacer en su interior.

– “Y necesitaremos esa convicción si queremos sobrevivir a este combate.” – sentencia el Dios.