Sin Futuro // Parte I: El árbol que rige el Universo
“El árbol reclama tu sacrificio.”
De noche, en un páramo nevado, azotado por una fuerte ventisca, un hombre vestido con un anorak negro adornado con pelo marrón en el cuello, con una funda de enfundada en su espalda empuña el arma en su mano.
El veterano guerrero luce una cabellera lila recogida en una coleta y barba del mismo color, con dos cicatrices en el lado derecho de su rostro, una en la mejilla y otra en la frente sobre su ceja. Es un envejecido y curtido Mirai Trunks.

Su aliento se congela al instante de emanar de su boca.
El guerrero frunce el ceño y aprieta los dientes mientras agarra con fuerza la empuñadura de su espada.
Dos enemigos flanquean al espadachín.
El primero de ellos es un ser con alas de murciélago que luce una túnica rosada con una coraza amarilla; su piel es gris y tiene orejas puntiagudas. Va armado con una lanza serrada adornada con una empuñadura dorada en forma de estrella. Un extraño tatuaje rojo se deja ver por su cuello y manos; parecen raíces.
El segundo es una mujer de piel azulada y cabello anaranjado, vestida con una túnica rosada adornada con un cinturón amarillo. El mismo tatuaje puede verse por las zonas no cubiertas por su ropa. Armada con una guadaña de mano conectada a una cadena que termina en un peso.
De repente, un tercer enemigo se presenta ante Trunks. Un hombre de gran envergadura y piel morena, con perilla fina negra, sin cejas, ojos rasgados amarillos, orejas puntiagudas y cabellera negra larga. Con pantalón blanco y descamisado, el tatuaje de un árbol investido luce en su espalda.
La actitud de los dos primeros es más agresiva, relamiéndose con ojos que reclaman sangre. Mientras la del tercer es mucho más tranquila, pues tiene los brazos cruzados y no blande ningún arma.
- “Es inevitable, Trunks.” – dice el último, que parece estar al mando. – “El árbol reclama tu sacrificio.”
- “Con tu muerte seguro que nos obsequia con un delicioso fruto…” – se relame la mujer.
- “¡Uno como ningún otro!” – exclama la criatura alada.
El ojo gris de Mirai Trunks se deja ver.
- “Tsk…” – se prepara el mestizo.
El líder enemigo sonríe.
- “¡Aldro! ¡Vanda!” – exclama el enemigo.
El lancero y la mujer de la guadaña se abalanzan sobre el mestizo.
El guerrero de la lanza ataca con una estocada, mientras que la mujer hace girar el peso conectado a su cadena y lo lanza contra el mestizo.
Trunks detiene la cadena con su espada y ésta se enrolla en ella, mientras que detiene la lanza agarrándola su otra mano.
- “Tsk…” – protesta el mestizo.
La mujer clava su guadaña en el muslo de Trunks.
- “¡AAH!” – protesta el mestizo.
- “Puedo saborear tu sangre…” – se relame de nuevo la mujer.
De repente, el líder se abalanza sobre Trunks y le propina una fuerte patada en el abdomen que lo lanza a través de la nieve, dejando un surco a su paso.
Trunks se levanta de un salto y se pone de nuevo en guardia. Su muslo derecho rezuma sangre.
- “Maldita sea…” – protesta el mestizo.
Su ojo gris se desvanece.
- “Casi no me quedan fuerzas…” – piensa el mestizo.
El líder enemigo camina hacia él, escoltado por los otros dos.
- “Acaba con él, Rajah” – dice el lancero.
- “Déjamelo a mí…” – dice la mujer, impaciente. – “¡Quiero festejar con su sacrificio!”
Vanda se abalanza sobre el mestizo a toda velocidad, haciendo girar su cadena.
- “¡JAJAJAJA!” – ríe mientras ataca.
Pero de repente, la mujer recibe una doble patada en la cara que la remite hasta sus socios.
Lápiz y Lázuli aterrizan frente a Trunks. Él vestido con un pantalón vaquero, camiseta negra y una chaqueta marrón. Ella vestida con un chándal morado con sudadera.
Rajah frunce el ceño.
- “Hmm…” – murmura el enemigo.
- “Más sacrificios…” – sonríe Aldro.
- “No.” – dice Rajah, tajante. – “Ellos son diferentes.”
- “¿Eh?” – replica un confuso Aldro.
Vanda se levanta, furiosa.
- “¡Los mataré a todos!” – exclama.
- “Nos retiramos.” – dice Rajah.
- “¡¿Cómo?!” – replica Vanda, airada.
Rajah clava su mirada en ella, lo que parece asustarla.
- “Además…” – dice Rajah, mirando detrás de él por encima de su hombro.
Un hombre de gran envergadura, cresta pelirroja y vestido con pantalón negro y jersey de lana verde está de pie detrás de ellos.
- “El ritual debe hacerse en las condiciones adecuadas.” – dice Rajah. – “La presencia de estas cosas desvirtuaría un momento tan especial.”
Vanda baja su guadaña.
- “Como tu digas, Rajah.” – dice ella.
- “Te has librado…” – gruñe Aldro, mirando a Trunks.
Rajah se cruza de brazos y sonríe mientras se eleva, seguido por sus dos hombres.
- “Hasta la próxima, Trunks.” – se despide.
Los tres salen volando, desapareciendo entre las nubes de tormenta.
Lapis y Pino se miran con preocupación, mientras que Lázuli se preocupa por Trunks.
- “¿Estás bien?” – le pregunta ella.
- “Sí…” – dice Trunks. – “Solo necesito descans…”
Trunks se desploma sobre la nieve.

Interesante capítulo batosai, este trunks que tan viejo es ?
Esto se ubica en un futuro proximo o es otra línea temporal?
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Es el futuro del Universo de Zahha. Bastante en el futuro.
La edad de Trunks es engañosa porque envejece más lento por Whis.
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Por cierto, estaba releyendo algunos especiales, cuando le di click al de shingeki no saiyan, no me llevaba a la página y lo ha tenido que buscar por google para que lo sepas
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Oh! Lo revisaré. Gracias por avisar!
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Hola BATOSAI exelente historia en general. Esto es prácticamente el futuro de la historia principal verdad ya que desde el torneo del poder solo existe el U7
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Gracias! 😀
Exacto. Esto es lo que aparentemente espera a nuestros amigos.
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