De nuevo lo siento, pero estas semanas tengo mucho lío y no he tenido casi tiempo para escribir.
Intentaré volver al ritmo habitual lo antes posible.
Ipocrito nos regala este minicomic para hacer más amena la espera XD

De nuevo lo siento, pero estas semanas tengo mucho lío y no he tenido casi tiempo para escribir.
Intentaré volver al ritmo habitual lo antes posible.
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DBSNL // Capítulo 325: Defensas activadas
“Esos mocosos…”
Los sistemas de Raichi vuelven a estar en pleno funcionamiento.
La jungla reaparece alrededor de Dabra, Turles, Broly, Liquir, Ub y Kamakiri.
– “¡Atentos!” – advierte Liquir.
– “¿Nos atacan?” – se pregunta Ub.
Un dorobochi surge de la frondosa jungla intentando sorprender a Turles por la espalda, pero Dabra materializa una lanza con la que ensarta al enemigo, dejándolo clavado en un árbol.
Varias docenas de dorobochi siguen al primero y se abalanzan sobre nuestros amigos.
Turles se transforma en Súper Saiyajín. Broly lo sigue. Ub se envuelve en el aura del Kaioken.
Turles, con el orgullo herido, carga contra un dorobochi y le estalla la cabeza de un codazo.
Broly intercepta la patada de uno agarrándole de la pierna para luego estamparlo contra el suelo.
Ub intercepta el avance de otro dorobochi propinándole una patada en la barbilla.
Liquir activa una espada de ki naranja con la que cercena el brazo de un enemigo que intentaba sorprenderle por la espalda.
En otro lugar de la jungla, Okure y Reitan también han sido atacados por los dorobochi. Espalda con espalda, los dos se han transformado en Súper Herajín y mantienen a raya a los enemigos.

En la sala de juegos, Goten, Trunks, Avo y Cado también son avasallados por los enemigos.
Los muchachos, transformados en Súper Saiyajín, protegen a los dos soldados imperiales.
Trunks intenta retener a los enemigos lanzando ráfagas de ki con las que bombardea la zona, sobrevolando a Avo y Cado, dando vueltas a su alrededor para cubrir todos los frentes. Goten se encarga de confrontar cuerpo a cuerpo a los que logran superar los ataques de su amigo.
Sin que Goten pueda dar abasto, un dorobochi se escabulle por su espalda e intenta atacarle, pero Avo y Cado lo interceptan al vuelo con un cabezazo.
Mientras tanto, en una sección del laboratorio, una compuerta estalla.
Punch la ha reventado con un ataque de ki.
– “¿Crees que se han dado cuenta?” – pregunta Gohan con cierto retintín.
Las alarmas suenan en la sala de Raichi y Shido.
– “Esos mocosos…” – gruñe el doctor al ver una de sus pantallas.
– “Ya he tenido suficiente.” – dice Shido.
Un ejército de Godgardons recorre rápidamente los pasillos del laboratorio con el objetivo de detenerlos.
En el hielo, Golden asciende con los puños por delante y envuelto en un orbe de energía roja, directo hacia Cooler, que recibe el golpe en el abdomen.
El mayor de los demonios del frío, transformado, encaja la embestida y agarra el orbe de energía con sus dos manos.
Golden sigue intentando avanzar, clavando sus puños en el abdomen de Cooler, pero éste insiste en atravesar la barrera de energía, que poco a poco se deforma entre sus dedos.
Finalmente, el orbe estalla como una pompa de jabón, permitiendo a Cooler agarrar a Golden por la cintura.
Cooler levanta al demonio dorado por encima de su cabeza y desciende a toda velocidad hacia el mar.
El mayor de los hermanos del frío entra en el agua como un misil.
Tras un instante de calma, el agua se aparta, revelando el fondo marino, donde Cooler ha estampado a Golden, enterrándolo de cabeza hasta la cintura.
De repente, el suelo se resquebraja, emanando luz roja.
Cooler enseguida retrocede. El agua recupera su terreno.
Pero pronto se genera una explosión en el suelo marino que evapora toneladas de agua.
Cooler se reagrupa con su hermano.
Golden resurge del mar mientras los daños en su rostro y torso se regeneran.
– “Me habéis engañado una vez…” – dice Golden. – “No se repetirá.”
Freezer sonríe con prepotencia.
– “¿Estás seguro?” – se mofa el tirano.
Golden ataca de nuevo, esta vez centrándose en Freezer.
El tirano intenta interceptarlo con un taque de energía, agarrándose el brazo derecho con la mano izquierda para aumentar su potencia.
Pero Golden se introduce en el torrente de energía como si nada. Sus heridas se van curando a medida que las causa el ki del tirano.
Al salir del ataque de ki frente a Freezer, Cooler se abalanza sobre Golden con una patada, apartándolo de su hermano.
Los dos demonios del frío comparten una media sonrisa antes de salir tras su enemigo.
Golden detiene su descenso estabilizándose en el aire a pocos metros del agua, creando una onda expansiva que se extiende sobre el mar como las olas que genera una piedra cuando cae en un charco.
Freezer lleva la delantera y apunta a Golden con el dedo índice mientras avanza, disparando una ráfaga de rayos de ki.
Golden los intercepta con rayos de energía oculares.
Finalmente, los dos chocan. Golden agarra los brazos de Freezer. Los dos prueban sus fuerzas, pero Golden tiene ventaja, separando lentamente los brazos del tirano.
– “Tsk…” – protesta Freezer.
La cola de Golden se enrolla en el pie de Freezer. El demonio dorado gira sobre sí mismo para lanzar al tirano al agua.
Cooler se aproxima por la espalda de Golden y le propina un puñetazo que, gracias a la aleta que tiene en su antebrazo, provoca un corte que casi parte en dos al enemigo.
Golden enseguida empieza a regenerarse, pero Cooler le apunta con ambas manos y dispara un poderoso ataque de ki.
Pero el demonio dorado se envuelve en una barrera de energía hasta que el torrente de energía cesa.
Freezer sale del agua. Golden queda entre los dos hermanos.
– “Je…” – sonríe el clon dorado.
Cooler y Freezer atacan de nuevo.
Cooler es el primero en toparse con Golden e inician un intercambio de golpes vertiginoso.
Freezer ataca por la espalda, viendo que Golden está muy ocupado con su hermano… pero de repente, un segundo Golden nace de la espalda del primero y sorprende al tirano, interceptando su embestida con un puñetazo.
Los dos hermanos retroceden. Medio cuerpo de un segundo Golden brota de la espalda del primero.
En un instante, ese clon es reabsorbido.
En el laboratorio, los tres muchachos se enfrentan a un ejército de Godgardons en los pasillos.
Goku atiza a uno con el bastón mágico para luego hacer que se alargue hacia atrás y ensartarlo en otro, que luego usa como cabeza de martillo para golpear a un tercero.
Gohan usa el Ataque Ardiente de su padre para destruir a tres enemigos que intentaban impedirles el paso.
Punch usa el salto temporal para arrancar los cables de varios enemigos antes de que puedan defenderse.
Gohan sonríe.
– “¡Ya quedan menos!” – celebra el hijo de Trunks.
Pero en ese instante, un nuevo pelotón llega por el pasillo.
– “¡Para qué hablas!” – protesta Punch.
En la ciudad, Mirai Trunks da un paso al frente hacia el enemigo que se aproxima.
– “¡Yo me encargaré de él!” – dice el mestizo. – “¿Lo habéis oído?”
– “No seas idiota…” – protesta Piccolo. – “¿Crees que tú solo podrás con él?”
– “Piccolo”. – dice Trunks, muy serio. – “Llévatelos a todos. No puedo pelear pensando en protegerlos.”
– “¡Podemos defendernos solos!” – protesta Bra.
Trunks mira de reojo a Piccolo.
Durante un breve instante, el namekiano cree estar viendo a Majin Vegeta el día que se enfrentó a Majin Bu.
Sin decir nada, Piccolo se aleja.
– “Nos vamos.” – dice el namekiano.
– “¡Pero Piccolo!” – protesta Pan.
– “Ahora mismo, seríamos un estorbo.” – dice Piccolo.
Marron, Ikose, Baicha, Pan y Bra agachan la cabeza, sintiéndose impotentes.
Granola mira al horizonte desde el que se acerca el enemigo.
Piccolo lo mira sin decir nada.
Granola camina hasta Trunks, poniéndose a su lado.
– “Es mejor que…” – dice el mestizo.
– “Cállate.” – le interrumpe el cereliano.
– “¿Eh?” – se sorprende Trunks.
Piccolo ve a los dos guerreros esperando su destino.
– “Tened mucho cuidado.” – dice el namekiano.
Trunks mira a Piccolo por encima del hombro y sonríe mientras levanta el pulgar.
En el laboratorio, los chicos son avasallados por los robots de combate.
– “¡¿Qué hacemos?!” – protesta Goku. – “¡No se acaban nunca!”
Un Godgardon se abalanza sobre Goku por la espalda, pero Punch usa de nuevo el salto temporal para interceptarlo a tiempo y patearle la cabeza.
Gohan aprieta los puños con fuerza, con cierta frustración.
– “¡Punch!” – exclama el hijo de Trunks. – “¡Continúa sin nosotros!”
– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende el hijo de Hit. – “¡¿Qué estás diciendo?!”
– “¡Te estamos entorpeciendo!” – insiste Gohan. – “¡Vamos! ¡Márchate!”
– “No digas estupideces…” – protesta Punch.
– “¡Gohan tiene razón!” – dice Goku. – “¡Los entretendremos!”
– “Pero…” – duda Punch.
Un nuevo escuadrón entra en escena.
Goku y Gohan se reúnen, hombro con hombro, y preparan rápidamente un Kamehameha y un Garlick-ho que lanzan a la vez, destruyendo a varios enemigos.
– “¡Encuentra a los demás!” – dice Gohan.
– “No te sobrevalores…” – protesta Punch.
– “¡Soy un patrullero, ¿no?! – insiste Gohan. – “¡Confía en mí!”
Punch recapacita un instante.
– “Si las cosas se complican… huid.” – dice el hijo de Hit.
Gohan y Goku sonríen y asiente.
Punch se adelanta en solitario.
Cinco Godgardons se interponen en su camino, pero en un parpadeo los ha superado, y todos caen al suelo.
Punch se aleja rápidamente, escuchando el estruendo de la batalla que deja a su espalda.
Hola a todos,
Por cuestiones de trabajo, no he podido tener listo el nuevo capítulo de Red World.
Retomaremos la historia el próximo miércoles con “XII: La Atalaya de Kamisama.”
El domingo tendremos DBSNL, como es habitual.
Aprovecho la ocasión para recordar que podéis uniros al Discord de DBSNL para enteraros de nuestras últimas noticias y formar parte de esta pequeña comunidad: https://discord.gg/UKNt2AYnZP
Ipocrito nos regala este dibujo de Pino y Octavio durante la batalla por la Tierra 😀

Un saludo y disculpad las molestias,
Batosai
DBSNL // Capítulo 323: Ingenio heredado
“Un guerrero es la unión de su cuerpo, su mente y su espíritu.”
En la fábrica de Godgardons, Son Gohan y Zahha se encuentran listos para un nuevo asalto. El mestizo ha manifestado su intención de pelear con todas sus fuerzas, a lo que Zahha responde reclamando sus armas, que orbitan de nuevo a su alrededor.

En un parpadeo, Son Gohan desparece.
El mestizo reaparece detrás de Zahha, pero el espadachín ya ha movilizado una de sus armas para interceptar al hijo de Goku.
La espada verde corta al mestizo por la cintura, pero resulta ser solo un espejismo.
Pronto una docena de imágenes de Son Gohan danzan alrededor del espadachín.
Zahha suspira con decepción.
– “Un truco muy burdo para alguien con tu caché…” – refunfuña el espadachín.
Los espejismos poco a poco se acercan a Zahha.
El espadachín lanza su espada morada contra los espejismos, que gira sobre sí misma y los corta a todos por la mitad.
De repente, Zahha siente como algo se aproxima rápidamente por su espalda, y sin dudarlo hace que la espada verde lo intercepte.
– “¡¿EH?!” – se sorprende el espadachín al ver que ha cortado por la mitad una cabeza de Godgardon.
Zahha se revuelve rápidamente, suponiendo una trampa de Gohan, esperando que el mestizo intente sorprenderle de nuevo por la espalda.
Pero no hay nadie. Ni rastro de Son Gohan.
Zahha mira a cada lado.
– “¿Dónde se ha metido?” – se pregunta. – “¿Qué trama?”
Zahha desciende hasta posarse en el suelo. Sus espadas regresan a su órbita habitual.
– “¿Te escondes de nuevo?” – refunfuña el espadachín.
De repente, un blast de ki se eleva entre la maquinaria de la fábrica y estalla contra el techo, haciendo que se derrumbe sobre el espadachín.
Pero Zahha alza su mano derecha y, sin inmutarse, detiene los cascotes, dejándolos suspendidos en el aire.
El espadachín, con un elegante gesto los lanza hacia el origen del blast de ki, bombardeando esa parte de la fábrica con la intención de que alguna roca golpee al mestizo.
En ese instante, Son Gohan sale de su escondite y salta por encima de la lluvia de cascotes, con una esfera de energía azul entre sus manos.
– “¡Kamehame…!” – recita rápidamente. – “¡¡HAAAAA!!” – dispara.
El espadachín hace que sus armas vuelen a interceptar el ataque, colocándose en cruz en su camino.
– “Je…” – sonríe el mestizo.
Gohan cierra sus manos alrededor del Kamehameha como si se cerraran las fauces de un dragón, estrujando la fuente de la técnica y haciendo que el ki tenga que filtrarse entre sus dedos, dividiendo el torrente de energía en múltiples proyecciones menores.
Las porciones del Kamehameha evaden las espadas por encima y por debajo, sorprendiendo a Zahha, que se ve obligando a protegerse personalmente del ataque.
El espadachín se cubre cruzando los brazos frente a su rostro y recibe los impactos del Kamehameha, que estallan casi a la vez contra Zahha.
Mientras el espadachín está envuelto en una nube de humo, Son Gohan se abalanza sobre él, volando a toda velocidad, descendiendo a medida que avanza.
Al sobrevolar las espadas, el mestizo da una voltereta antes de pisar el suelo y extender sus manos hacia atrás para lanzar una onda de energía con cada una para, no solo propulsarse hacia el enemigo, si no para lanzar sus espadas lo más lejos posible.
Gohan avanza disparado a una velocidad vertiginosa y entra en la nube de humo.
Gohan sale por el otro lado de la nube. Ha golpeado a Zahha con ambos puños en su abdomen y éste escupe sangre mientras se dobla sobre la espalda del mestizo.
Zahha abre sus manos y reclama sus espadas, que acuden a su llamada, pero se encuentran a una considerable distancia gracias a la estrategia del mestizo.
De repente, el aura incolora de Gohan se torna amarilla y toma forma esférica, envolviéndolo.
– “¡¿EH?!” – se asusta Zahha.
– “¡¡¡HAAAAAAAAA!!!” – grita Gohan.
De su aura es proyectada una onda de energía que empuja a Zahha a través de la fábrica, rompiendo la barrera del sonido.
Gohan se detiene en el aire mientras ve alejarse a su enemigo, que rompe la pared de la fábrica para continuar hasta perderse en el horizonte.
Las espadas se aproximan a Gohan por la espalda, pero el mestizo, sin mirar, se aparta ligeramente hacia la izquierda para dejar pasar la morada, y luego hacia la derecha para dejar pasar la verde… pero con un rápido movimiento la agarra por el mango.
Una explosión sacude la zona, pues el ataque ha estallado en el horizonte.
En la zona desértica, los torbellinos creados por el demacrado anciano invaden el terreno de combate.
Cell ve como su contrincante desparece entre la tormenta de arena.
– “Tsk…” – protesta el insecto. – “¿Intentas huir de nuevo?”
Detrás de él, una silueta surge del suelo.
Sin dudarlo, Cell se revuelve y corta su cabeza.
Pero la figura decapitada propina un puñetazo ascendente al insecto, cogiéndolo desprevenido y haciéndole retroceder.
– “¿Hmm…?” – murmura Cell.
La figura resulta estar hecha de arena.
Alrededor del insecto, una docena de adversarios nacen de la tormenta, todos con un aspecto rejuvenecido de su contrincante, con una cresta de cabello, vestidos con ropajes que Cell ha visto antes, pero que le es difícil concretar entre la arena.
Los clones rodean a Cell, que se pone en guardia imitando la pose con la que hace tantos años su homónimo del Universo 7 se enfrentó a Súper Vegeta.
Un clon de arena se abalanza sobre Cell por su derecha, pero el insecto lo intercepta con un rápido movimiento, destruyéndole la cabeza con un golpe con el dorso del puño.
Los demás lo siguen y pronto están todos sobre el insecto.
Cell dispara a uno, atravesándole el pecho, dejándole un agujero de cristal.
El insecto se revuelve y corta a otro por la mitad con el canto de su mano, aunque las dos mitades se unen de nuevo para golpear a Cell, que encaja el golpe sin dolerse.
Pronto dos hombres de arena agarran los brazos del insecto, y un tercero se prepara para golpearle en el abdomen, pero Cell lo sorprende abriendo su boca y emanando un ataque de ki amarillo que desintegra a su adversario.
En la zona volcánica, Kamo, sintiéndose humillado ante el despertar de Vegeta, le embiste con todo su odio.
– “¡YAAH!” – grita el tsufur, intentando golpear al saiyajín.
Vegeta evade el primer puñetazo con facilidad, moviendo la cabeza hacia un lado.
El tsufur lo intenta de nuevo con un gancho ascendente, pero Vegeta lo esquiva inclinando ligeramente la cabeza hacia atrás.
Kamo, desesperado, lo intenta de nuevo, cargando un fuerte puñetazo que lanza contra la cara de Vegeta con todas sus fuerzas.
Esta vez, el golpe impacta directo en la mejilla del saiyajín, haciendo que éste retroceda dos pasos, girando sobre sí mismo antes de recuperar la estabilidad.
– “Ja… jaja…” – ríe un victorioso Kamo.
Vegeta mira al tsufur con el labio sangrando y una media sonrisa pícara en su rostro.
– “¿Eso es todo?” – se burla el saiyajín. – “Hace un momento presumías de la superioridad de tu cuerpo…”
– “Maldito seas…” – gruñe Kamo. – “¡¡MALDITO SEAS, SAIYAJÍN!!”
Kamo aviva su aura y carga contra Vegeta, pero al dar el primer paso se topa con la mano del saiyajín a pocos centímetros de su cara.
– “Un guerrero es la unión de su cuerpo, su mente y su espíritu.” – sentencia Vegeta.
Con un empujón de ki invisible, Kamo sale repelido violentamente.
En la fábrica, Gohan empuña el sable verde de su adversario y presume sus habilidades aprendidas con la Espada Z.
Zahha, empuñando la espada morada, camina hacia el mestizo. Su ropa ha sufrido daños con el ataque de Gohan, pero no tarda en repararse mágicamente.
– “Insolente…” – gruñe Zahha, que alza su mano libre para reclamar su arma verde.
El arma que empuña el mestizo intenta escapar de sus manos, pero este la agarra con fuerza, clavando los pies en el suelo.
– “No… tan… rápido…” – protesta Gohan, esforzándose por retenerla. – “Yo… no quiero… pelear…”
Zahha detiene su reclamo repentinamente y Gohan casi se cae de espaldas, pero tras dar varios pasos atrás se estabiliza.
– “No es cualquiera que puede empuñar mis espadas…” – concede Zahha.
Gohan clava el espadón en el suelo.
– “Tu forma de usar luchar…” – dice el mestizo. – “Se parece a la de mi amigo Trunks.”
– “Hmm…” – murmura Zahha.
– “Y tu forma de moverte…” – continúa Gohan. – “No es la primera vez que me enfrento a tu soberbio estilo de lucha.”
Zahha frunce el ceño. Gohan sonríe al ver la reacción del espadachín.
– “¿Quién eres?” – pregunta el mestizo, usando la lengua de los Dioses.