DBSNL // Capítulo 131: Los hermanos Son
“Me habéis decepcionado…”
En la Capital del Oeste, Son Gohan, Videl, Ub, Pan y Katopesla descienden lentamente, rodeando a Maji-Kayo.
Mientras tanto, Marron se acerca a Goten, que sostiene a Lázuli en sus brazos.
– “¿Cómo se encuentra?” – pregunta Marron.
– “Bien.” – responde Goten. – “Se recuperará, pero debemos llevarla a un lugar seguro.”
Maji-Kayo observa a nuestros amigos en silencio.
– “Qué tipo tan raro…” – murmura Pan, incómoda ante el extraño aspecto del enemigo.
– “No sabemos de lo que es capaz.” – dice Gohan. – “Tened mucho cuidado.”
El viscoso personaje mira detenidamente a cada uno de sus enemigos, hasta fijar su mirada en Pan.
– “Tú serás la primera.” – sonríe Maji-Kayo, que convierte su brazo derecho en un afilado punzón.
– “¡CUIDADO!” – grita Gohan, que corre hacia su hija.
En un abrir y cerrar de ojos, Maji-Kayo ha intentado ensartar a Pan con su brazo. Gohan no ha llegado a tiempo, pero Ub, que estaba más cerca, se ha interpuesto en el camino del extraterrestre, sufriendo una herida punzante en su abdomen que lo atraviesa.
– “Grr…” – sufre el chico de Isla Papaya.
– “¡UB!” – exclama Pan.
Gohan se siente culpable por no haber sido lo suficientemente rápido.
El enemigo sonríe.
– “Tendré que cambiar el orden…” – murmura Maji-Kayo.
– “Ji… jiji…” – ríe Ub.
– “¿Qué?” – se sorprende el extraterrestre.
Gohan mira a Ub, preocupado.
– “Maldita sea…” – murmura el mestizo. – “Esto es aún peor…”
El chico de Isla Papaya alza su mirada y clava sus ojos rojos en Maji-Kayo, que extrae el punzón del abdomen del chico y retrocede, confuso al sentir una aterradora presencia.
En el interior de la mente de Ub, Mr. Bu se sujeta la cabeza mientras un denso humo emana de los orificios que cubren su cuerpo.
– “¡¿Está bien, señor Bu?!” – pregunta el chico.
– “Estoy… estoy bien…” – responde Bu, que respira profundamente para intentar controlar el espíritu maligno que alberga en su interior.
En el mundo real, Ub ha reaccionado y sus ojos vuelven a la normalidad.
En ese instante, Gohan se abalanza sobre el extraterrestre y le propina una patada que le lanza contra un edificio, derrumbando su fachada.
– “¡Pan! ¡Encárgate de Ub!” – dice Gohan. – “¡No me quedan semillas!”
Pan se acerca a su amigo, intentando reconfortarle.
– “Ub, tranquilo…” – dice Pan.
– “Estoy bien…” – murmura Ub, entre dientes. – “Puedo… podemos controlarlo…” – añade mientras su herida empieza cerrarse, muy lentamente. – “Solo necesito un poco de tiempo para recuperarme…”
Maji-Kayo se pone de nuevo en pie.
– “Os mataré a todos…” – amenaza el extraterrestre.
Son Gohan se quita el casco y se arranca la capa, lanzándola a un lado.
– “Yo me encargaré de él” – anuncia por el comunicador. – “Manteneos al margen.”
– “Ten cuidado, Gohan” – le dice Videl.
Maji-Kayo sale de los escombros y camina hacia Gohan con calma. El golpe no le ha causado ningún daño.
– “Mi cuerpo rebosa energía.” – dice el enemigo. – “Ya no podéis detenerme.”
Son Gohan se transforma en Súper Saiyajín 2.
En ese momento, Son Goten, también transformado, desciende y se coloca junto a su hermano.
– “¿De dónde ha salido este tipo?” – pregunta Goten.
– “Viene del espacio y absorbe fuentes de energía artificiales para hacerse más poderoso.” – responde Gohan. – “Parece que su cuerpo puede cambiar de forma a voluntad.”
– “¿Eso es todo?” – dice Goten, con una irónica sonrisa.
– “Es todo lo que sabemos.” – responde Gohan.
– “Papá y Vegeta no están en la Tierra, ¿verdad?” – pregunta Goten.
– “No.” – dice su hermano. – “Creo que están entrenando en el Planeta Sagrado.”
– “Entonces, nos toca a nosotros.” – sonríe Goten, envolviéndose en su aura de Súper Saiyajín 2.
Gohan mira a su hermano, que hace gala de una seguridad insólita que contrasta con el niño con el que él recuerda entrenar en el Monte Paoz, cuando ni siquiera sabía volar.
Goten se pone en guardia.
– “¿Listo, hermano?” – pregunta Goten.
En la azotea de un edificio cercano, Videl y los demás se encuentran observando el combate. Marron se acerca a ellos.
– “¿Cómo está Lázuli?” – pregunta Videl.
– “Se recuperará.” – dice Marron. – “La hemos llevado a la Corporación Cápsula.”
En el laboratorio de la Corporación, Lázuli descansa en una camilla, siendo acomodada por Brief, mientras Trunks y Bulma trabajan en el dispositivo para detener a Maji-Kayo.
– “No pensé que fuera tan complicado…” – refunfuña Bulma.
– “Tenemos que darnos prisa.” – dice Trunks. – “Goten parecía confiado, pero luchan contra un enemigo del que casi no tenemos información. Todo podría torcerse en cualquier momento.”
Mientras tanto, en el planeta de Jiren, el guerrero guía a Vegeta hasta un viejo templo abandonado.
– “¿Qué es este lugar?” – pregunta el saiyajín.
– “Es un lugar sagrado para mi pueblo.” – responde Jiren.
– “Parece que no siempre habéis sido granjeros…” – sonríe Vegeta.
Jiren y Vegeta se adentran en el lugar.
– “¿Qué quieres mostrarme?” – se impacienta el saiyajín.
– “Paciencia.” – responde Jiren.
A años luz de distancia, Trunks y Cheelai continúan su viaje espacial. Ellos han comunicado lo sucedido a la Patrulla Galáctica, que ha activado el estado de máxima alerta.
– “Están ocurriendo motines en todas nuestras prisiones.” – dice Lemon. – “Han escapado prisioneros muy peligrosos. ¡El universo es un caos! ¡Necesitamos todos los efectivos posibles!”
– “Lo siento, Lemon.” – dice Cheelai. – “Nosotros tenemos nuestra propia misión. Nos encargaremos de Shiras.”
– “Pero si necesitáis ayuda…” – interviene Trunks. – “Sé de un lugar al que podéis acudir.”
En la Tierra, Gohan y Goten se abalanzan sobre el enemigo, que clava sus puños en el suelo y éstos sorprenden a los dos hermanos brotando bajo sus pies.
Los dos saiyajín logran esquivar el ataque saltando hacia un lado, y se impulsan de nuevo para embestir a Maji-Kayo y propinarle un puñetazo combinado que lo lanza a través de varios edificios.
– “¡Tenemos que sacarle de la ciudad!” – dice Gohan, preocupado por los daños que causan. – “Aunque la zona haya sido evacuada, estamos causando demasiados destrozos.”
– “¡De acuerdo!” – responde Goten. – “¡Tengo una idea!”
Mientras los hermanos hablan, Maji-Kayo se ha levantado y ahora les ataca directamente, acercándose a toda velocidad.
– “Debemos intentarlo…” – dice Gohan, que da un paso adelante y se pone en guardia.
– “Necesitaré unos minutos.” – dice Goten, que junta sus manos en un aplauso, preparando el Bankoku Bikkuri Sho del Duende Tortuga.
– “No falles” – responde su hermano.
Gohan avanza hacia Maji-Kayo. Ambos luchadores se dirigen el uno contra el otro, hacia un choque fatal.
El extraterrestre hace que su puño aumente de tamaño, dispuesto a atizar a Gohan.
– “Si me aparto, él podría darse cuenta de lo que planeamos…” – piensa el mestizo. – “Tengo que encajar el golpe.”
Gohan se prepara para resistir el puñetazo, pero en el último instante, el puño de Maji-Kayo se parte en dos, seguido por el individuo al completo, evitando a Gohan por ambos lados y uniéndose de nuevo a su espalda, continuando su camino hacia Goten.
– “¡MALDITA SEA!” – exclama Gohan, al ver que el enemigo ha descubierto su plan.
Son Goten se da cuenta de que el extraterrestre se aproxima, y se ve obligado a abandonar su plan y ponerse en guardia, pero Maji-Kayo es muy rápido y ya ha convertido su brazo derecho en una espada, dispuesto a cortar al saiyajín en dos.
Goten se agacha, esquivando el sablazo, pero en ese instante, de la de la rodilla de Maji-Kayo surge un punzón con el que el extraterrestre intenta ensartar al mestizo, aunque Goten logra esquivar el golpe parcialmente, sufriendo un corte en su mejilla derecha.
Dando una voltereta en el suelo, Goten recupera la distancia con el enemigo, mientras Gohan corre a socorrerle.
Maji-Kayo clava su brazo en el suelo y hace que broten un centenar de pinchos que Goten y Gohan logran esquivar saltando por los aires.
– “Por los pelos…” – suspira Goten.
Gohan cae del cielo dispuesto a propinar un puñetazo a Maji-Kayo, pero éste lo esquiva creando un gran agujero en su cuerpo, que el mestizo atraviesa, pasando de largo.
– “Maldición…” – lamenta Gohan.
Maji-Kayo sonríe de forma burlona.
– “Me habéis decepcionado…” – dice el extraterrestre.
Gohan parece preocupado.
– “Esperaba tener claras sus habilidades antes de utilizar el Súper Saiyajín de nivel 3, pero… ¡eso parece imposible!” – piensa le mestizo. – “Tiene unas características demasiado bizarras. Cada molécula que lo compone es un peligro potencial. Tiene un control absoluto de su cuerpo. ¡No parece seguir ningún tipo de patrón!”
En la azotea de un edificio, a una distancia prudencial, Videl, Marron y Katopesla observan el combate. A su lado, Ub, asistido por Pan, sigue concentrado en curar su herida mientras mantiene la consciencia de Majin Bu bajo control.
– “No lo conseguirán…” – murmura el justiciero espacial.
– “¡Ni se te ocurra decir algo eso!” – le increpa Videl.
Ub, al escuchar el comentario del justiciero, parece perder la concentración, y durante un instante sus ojos brillan de color rojo.
– “Tranquilo, Ub.” – dice Pan. – “Confía en mi padre y en el tío Goten. Seguro que pueden con él.”
Maji-Kayo se prepara para atacar de nuevo, pero un ataque de ki cae por sorpresa sobre él, generando una gigantesca explosión.
Piccolo ha llegado y se coloca junto a Son Gohan.
– “Piccolo…” – sonríe el mestizo al ver al namekiano.
– “Parecía que necesitabais ayuda.” – responde Piccolo, con una pícara mueca.
– “No nos vendría mal…” – responde Gohan.
Son Goten desciende junto a sus dos aliados.
– “Me alegro de verte, Piccolo.” – saluda Goten.
– “¿Falta mucho para que terminen el dispositivo?” – pregunta el namekiano.
– “Veo que estás al tanto de todo…” – sonríe Gohan. – “Trunks está trabajando con Bulma y Brief.” – dice Gohan. – “Espero que se den prisa…”
– “Así que tenemos que ganar tiempo” – murmura el namekiano.
– “¿Alguna idea?” – pregunta Goten.
Piccolo se quita la capa y el turbante, lanzándolos a un lado.
– “He estado observando desde la Atalaya.” – dice el namekiano. – “Le he pedido a Mr. Popo que recoja a la Número 18 y se la lleve al palacio.”
– “Buena idea” – dice Goten.
– “También le he pedido que avise al Número 17” – añade Piccolo. – “No podemos permitir que los absorba.”
– “Siempre piensas en todo” – sonríe Gohan.
Maji-Kayo ya se ha recuperado; ha recompuesto su cuerpo y ahora se prepara para atacar.
Piccolo cruje sus puños y su cuello, listo para el desafío.
– “¿Puedes volver a prepara tu técnica, Goten?” – sugiere Piccolo.
– “Por supuesto.” – responde el mestizo.
– “Bien.” – responde el namekiano.
Son Goten vuelve a juntar sus manos, preparando la técnica de Roshi.
Gohan y Piccolo dan un paso al frente y se ponen en guardia.
– “Trabajaremos juntos.” – dice Piccolo.
Mientras tanto, en la soledad del espacio, una vieja nave Imperial se dirige al borde exterior.
– “Llegaremos en unos días” – anuncia Curd, el soldado brench de tez naranja.
– “Cuando ese demonio abrió el portal, sentí una presencia que ya había percibido en otro lugar…” – piensa Freezer, sentado en su trono volador, contemplando el espacio desde el ojo de buey de su cámara. – “Necesito llegar al fondo de todo esto.”













