DBSNL // Capítulo 284: Ratas de laboratorio

DBSNL // Capítulo 284: Ratas de laboratorio

“No me gustan los juegos.”

En la falsa Capital del Oeste, Mirai Trunks es avasallado por Vegeta Súper Saiyajín Blue. El mestizo se defiende torpemente de los ataques del enemigo, que muestra una prepotente media sonrisa en su rostro.

– “¡¿Es que no has aprendido nada en todos estos años?!” – se burla Vegeta. – “¡Sigues siendo un inútil!”

Un puñetazo de Vegeta rompe la defensa de Trunks y le golpea la cara, haciéndolo caer de espaldas y dar dos vueltas en el suelo antes de que pueda levantarse de un brinco.

– “Nunca has podido proteger a nadie.” – sentencia Vegeta.

Trunks se limpia la sangre sin dejar de mirar a su adversario.

– “¿Por qué…?” – se pregunta el mestizo. – “¿Cómo puede usar la apariencia de Gohan y de mi padre?”

– “No te dejes engañar, Trunks.” – retumba la voz de Whis en su cabeza.

Vegeta sonríe.

– “Eres un fracasado.” – sentencia el saiyajín, apuntando a su hijo con la mano derecha. – “¡¡BIG BANG ATTACK!!”


Trunks reclama su espada.

Una explosión sacude la ciudad, arrasando con los edificios de la zona.

En el falso planeta haiirotoko, Jiren es confrontado por un misterioso demonio del frío.

El enemigo se revela bajo la luz de la luna. Su apariencia recuerda al renombrado tirano, pero su cuerpo es dorado en su mayor parte.

– “¿Quién eres tú?” – murmura Jiren.

Una sonrisa se dibuja en su rostro.

– “Jo, jo, jo…” – ríe el enemigo.

En un parpadeo, Jiren aparece frente a su contrincante y le propina un puñetazo en la cara que lo hunde en el suelo.

Jiren lo agarra de la cola y lo hace girar dos veces antes de lanzarlo contra una colina cercana, que estalla con el impacto.

El haiirotoko apunta con la mano en esa misma dirección y concentra rápidamente una esfera de ki rojo que pronto lanza.

Un gran estallido arrasa el terreno.

En un instante, de entre la polvareda alzada en el ahora desértico lugar, la silueta del demonio del frío empieza a intuirse hasta que finalmente se revela.

– “Eres muy impaciente…” – frunce el ceño.

– “No me gustan los juegos.” – sentencia Jiren. 

– “Pues estás en el lugar equivocado…” – sonríe Freezer.

– “¿Qué quieres de mí?” – insiste el haiirotoko.

En otro misterioso lugar que imita el desaparecido Planeta Vegeta, Broly se encuentra frente a un enemigo cuyo rostro recuerda al del Príncipe saiyajín, pero embutido en un uniforme tsufur.

– “¿Vegeta…?” – se sorprende Broly.

Dibujado por Ipocrito

El enemigo sonríe y alza su mano hacia el saiyajín.

– “¡Siente mi rencor!” – exclama.

Un estallido de ki fucsia engulle al Broly, que es sorprendido por la velocidad y potencia del ataque e intenta cubrirse ante tal devastador poder.

Gran parte del castillo saiyajín es desintegrado por el ataque.

En la falsa Capital del Oeste, Vegeta observa el devastado páramo.

– “¿Dónde estás, Trunks?” – pregunta el falso saiyajín. – “¿Vuelves a esconderte como un cobarde?” – lo provoca mientras camina entre escombros.

Trunks aparece a su espalda con el puño en alto.

– “¡¿Vas a golpear a tu padre?!” – sonríe Vegeta mientras se da la vuelta para golpear a Trunks, que ha dudado por un instante.

Vegeta golpea al mestizo en la mejilla y éste da dos pasos atrás antes de caer de espaldas… pero antes de tocar se desvanece.

– “¿Eh?” – se sorprende el enemigo.

Trunks se encuentra detrás de Vegeta con la espada en alto.

– “¡No te tengo miedo!” – exclama el mestizo mientras propina un espadazo descendente que atraviesa la clavícula de su adversario hasta llegar a su abdomen.

Vegeta se queda perplejo mirando a su hijo.

Trunks cierra los ojos con fuerza un instante para reponerse del esfuerzo psicológico… cuando una voz le hiela la sangre.

– “Trunks…” – dice la voz de su madre. – “Hijo mío…”

El mestizo abre los ojos y a su malherida madre frente a él.

– “Mamá…” – titubea Trunks.

– “Trunks…” – llora Bulma. – “Te… te quiero…”

Bulma extiende su mano hacia Trunks y acaricia su mejilla… y de repente lo agarra con fuera del rostro.

Trunks se ha quedado en estado de shock.

El enemigo sonríe. Trunks tarda en reaccionar ante la macabra sonrisa de su madre. 

Lentamente y por primera vez, el enemigo revela su verdadera forma; una criatura humanoide de tez blanca y ojos verdes.

– “Trunks…” – sonríe el enemigo. – “La mente siempre será tu debilidad… Tanto sufrimiento te ha hecho débil…”

Dibujado por Ipocrito

El mestizo se revuelve y patea el rostro del enemigo, liberándose y reclamando su espada en el arie.

– “Ah… ah…” – respira Trunks de forma acelerada.

El cuerpo del enemigo se regenera lentamente.

Mientras tanto, Jiren y el demonio del frío están enzarzados en una violenta pelea. El enemigo y su aura dorada chocan contra el aura roja del haiirotoko.

– “Eres el último de tu especie…” – sonríe el demonio dorado. – “¿Cómo te sientes?”

Jiren coge la delantera y ahora parece hacer retroceder al enemigo, que esquiva los golpes fácilmente.

– “Parece que te has vuelto más lento…” – sonríe el tirano. – “¿Acaso hay algo que te desconcentra?” – se burla.

Jiren pisa la cola del demonio, evitando así que siga retrocediendo.

– “¿EH?” – se sorprende el enemigo.

El haiirotoko empieza a usar a su contrincante como un saco de boxeo.

– “¡¡YAAAAH!!” – grita Jiren mientras desata toda su rabia.


Con el último golpe, la cola del enemigo se parte en dos, dejándolo libre, y Jiren le propina un violento puñetazo que lo lanza a través del páramo desolado hasta chocar contra una formación rocosa que se derrumba sobre él.

Jiren inspira lentamente y luego suspira, intentando calmar su mente.

Pero el sonido de escombros moviéndose llama su atención.

El enemigo dorado se levanta de entre las rocas. Su cola se regenera mediante un extraño laminado que acaba soldándose.

– “¿Eh?” – se sorprende el haiirotoko. – “Acaso eres…”

A su espalda, la cola cercenada se contonea en el suelo y empieza a generar ese extraño laminado.

En el planeta Vegeta, Broly se levanta entre los escombros al otro lado de la ciudad, tras atravesarla por el ataque del enemigo.

– “Tsk…” – se levanta magullado.

El enemigo ya se encuentra sobre una cornisa cercana.

– “Pagaréis por todo lo que nos hicisteis…” – gruñe el enemigo. – “¡¡Acabaré con todos los saiyajín!!” 


El tsufur apunta de nuevo a Broly, pero éste se envuelve en el aura verde de su Súper Saiyajín.

El planeta tiembla. La cornisa sobre la que se encontraba el enemigo se rompe, obligándolo a flotar. Edificios de los alrededores se derrumban.

Broly se transforma y clava su airada mirada en su contrincante.

El tsufur mira a su alrededor. 

– “Destrucción…” – refunfuña. – “Siempre destrucción… Sois animales.” – sentencia.

Broly embiste a su contrincante y le propina un puñetazo, pero este lo detiene en el aire.

– “¿Eh?” – se sorprende el saiyajín.

– “Vaya…” – sonríe el tsufur.

El enemigo contraataca con un puñetazo y luego lo empuja con una doble patada en su pecho que hace retroceder a Broly.

– “Este cuerpo es estupendo…” – sonríe el tsufur. – “¡¡ME SIENTO INDESTRUCTIBLE!!” – celebra.

Broly aprieta sus puños con rabia.

– “Los saiyajín hemos cambiado…” – dice el saiyajín.

– “Jamás cambiaréis.” – replica el tsufur. – “Por mucho que finjáis, la muerte está en vuestra naturaleza. Debéis ser exterminados.”

DBSNL // Capítulo 271: Mono rabioso

DBSNL // Capítulo 271: Mono rabioso

“No hay límites para la ciencia…”

Un guerrero humanoide de pelaje dorado, descamisado, se encuentra en el cráter dejado por la caída del gran simio. Raditz se ha transformado.

El saiyajín con ojos inyectados en sangre ruge con fuerza mostrando sus colmillos.

El recién llegado Son Gohan, flotando, luciendo con un pantalón marrón de vestir y una camisa blanca, se queda perplejo al ver a su viejo enemigo con esa forma.

– “¿Raditz?” – murmura el mestizo.

El feroz saiyajín clava su mirada en Gohan.

– “¡¡AHÍ VIE…!!” – intenta advertir el mestizo.

Pero tiene que cruzarse de brazos para detener un puñetazo del enemigo que lo hace retroceder varios metros. El impacto genera una onda expansiva que despeina a todos los que los rodean.

– “Tsk…” – protesta el mestizo.

Las dos fusiones no dudan ni un instante y se precipitan sobre Raditz, pero el saiyajín desaparece y en un solo instante reaparece sobre ellos y cae con sus codos sobre sus espaldas, lanzándoles contra el suelo.

Ub frunce el ceño al comprobar la velocidad y poder del enemigo.

– “Maldita sea…” – refunfuña Ub.

Raditz se da la vuelta y lo mira con una aterradora sonrisa en su rostro.

– “¡¿EH?!” – se asusta el chico de Isla Papaya.

El saiyajín le apunta con su mano derecha, que se ilumina de color rojo.

– “¡AGÁCHATE!” – exclama Gohan, precipitándose sobre Ub y dándole una patada para apartarlo.

El ataque del saiyajín pasa de largo bajo las piernas de Gohan y cae en el horizonte, sobre el mar, causando una gigantesca explosión.

Gamma 2 no ha logrado ni moverse. Asiste atónito a toda la acción que le supera.

Raditz mira a Gohan y se relame. El mestizo parece preocupado ante el poder destructivo de su adversario.

– “Raditz…” – dice el mestizo. – “No sé qué haces aquí… Pero deberías estar muerto… ¡Ya no perteneces a este mundo!”

Flashbacks de la pelea con Goku y Piccolo invaden su mente. La imagen de un rayo de ki perforando su pecho le perturba.

Raditz sacude su cabeza para librarse de esos pensamientos.

– “¡¡YAAAAH!!” – se abalanza sobre Gohan.

Gohan esquiva los primeros golpes del enemigo mientras retrocede. La forma de pelear de Raditz es feroz y persistente, pero parece inefectiva ante la técnica del mestizo, que detiene unos ataques y evade otros mientras mantiene la distancia.

Vegeta observa con sorpresa lo ocurrido.

– “¿Ese es Raditz?” – se pregunta el saiyajín.

Shido sonríe.

– “No hay límites para la ciencia…” – presume el diablo, que prepara un dispositivo del que sale un punzón. 

De repente, Shido ataca. Vegeta reacciona rápidamente y evade el ataque, recibiendo un leve corte en la mejilla.

Shido da un paso atrás y sonríe. El dispositivo muestra una luz verde y emite un pitido.

– “¿Qué pretendes…?” – pregunta Vegeta.

– “Esto me servirá.” – sonríe Shido.

– “No abandonaras el planeta con vida.” – frunce el ceño el saiyajín.

– “Los datos ya han sido enviados a mi laboratorio…” – responde el demonio.

– “Tsk…” – protesta Vegeta, apretando los dientes con rabia.

– “Los saiyajín siempre habéis sido muy temperamentales…” – le provoca Shido. – “Creéis que habéis evolucionado, pero sois los mismos monos que arrasasteis el planeta Plant y tantos otros mundos…”

– “Mmm…” – murmura Vegeta al oír ese nombre. – “¿Acaso eres un tsufur?”

Shido sonríe.

– “Soy vuestro creador.” – responde el diablo. – “Vuestro orgullo y vuestras leyendas solo solo una farsa nacida de un tubo de ensayo.”

– “¿EH?” – dice un confuso Vegeta.

Mientras tanto, Raditz y Gohan pelean en el cielo.

Gotenks, aturdido, se pone en pie. A su lado, la fusión de Bra y Pan se ha deshecho y las dos permanecen inconscientes. 

– “Ese bastardo…” – gruñe el guerrero metamor, que aprieta sus puños. – “¡¡YAAAAAAAAAAH!!” – exclama elevando su nivel de combate y transformándose en Súper Siayajín 3.

Raditz se abalanza sobre Gohan, que retrocede mientras se protege.

Pero tres donuts de ki sorprenden al saiyajín rodeándolo y pronto se cierran a su alrededor, atrapándolo.

– “¡JAJAJAJA!” – ríe Gotenks. – “¡TONTO!”

– “¡GRAAAAAAH!” – gruñe Raditz, forcejeando.

Son Gohan salta sobre el enemigo y le propina una doble patada en el estómago con los pies juntos para lanzarlo así contra hacia el suelo, donde se estrella violentamente y genera una gran polvareda.

– “¡Bien hecho, chicos!” – sonríe Gohan, levantando el pulgar a Gotenks.

– “Je, je…” – le devuelve el gesto la fusión.

Gohan desciende hasta tierra firme, frente al lugar donde ha caído el saiyajín.

– “Lo siento, Raditz.” – dice Gohan. – “Sin las Dragon Balls, cada amenaza se ha vuelto más peligrosa. No podemos cometer errores.”

El mestizo prepara un Kamehameha.

– “Descansa de nuevo.” – sentencia el mestizo.

Pero de repente, una gran mano sale de la polvareda y agarra el pie del hijo de Goku.

– “¡¿EH?!” – se sorprende el mestizo, que es arrastrado a la neblina.

– “¡GOHAN!” – se preocupa Gotenks.

Pero en un instante el mestizo sale disparado y se estrella contra el suelo, rebotando varias veces hasta detenerse.

– “Tsk…” – protesta Gohan, poniéndose en pie.

La camisa del mestizo ha quedado hecha trizas.

Entre la polvareda, una monstruosa figura se revela lentamente.

– “¡¿Qué demonios…?!” – se pregunta Gotenks.

Raditz ha sufrido una extraña transformación. Parte de su cuerpo ha regresado a su estado ozaru, quedando deformado.

– “¡¡GRRRAAAAH!!” – ruge Raditz con voz bitonal, reverberando como un grito humano y un rugido animal simultáneos. – “¡¡GOHAN!!”

Dibujado por Ipocrito

El mestizo se arranca lo que queda de su camisa y se pone en guardia.

Los dos adversarios se miran fijamente.

Gohan se envuelve en su aura transparente. Raditz responde con una extraña aura morada.

En la cima de la colina, Shido sigue provocando a Vegeta.

– “¿Para qué quieres mi sangre…?” – dice el saiyajín.

– “No quiero arruinarte la sorpresa.” – responde Shido.

Vegeta alza su mano y apunta al demonio con el pulgar, el índico y el corazón.

– “Se acabó.” – sentencia el saiyajín.

– “Je.” – sonríe Shido.

Un disparo impacta contra el demonio y desintegra su brazo derecho hasta el hombro.

Shido tarda en reaccionar y se mira sorprendido la herida.

– “Hmm…” – murmura Vegeta ante la extraña reacción del enemigo.

El saiyajín dispara de nuevo y le desintegra su pierna izquierda.

Shido cae al suelo.

– “Tsk…” – lamenta el diablo.

Vegeta camina hasta él y le pisa el pecho mientras le apunta a la cabeza.

– “¿Qué eres…?” – pregunta, inquisitivo.

DBSNL // Capítulo 266: Proyecto Daikon

DBSNL // Capítulo 266: Proyecto Daikon

“¿Qué ocurre, Doctor?”

Una alarma retumba en el cuartel subterráneo de la Red Ribbon.

– “Ya están aquí.” – murmura Carmine, mirando un monitor. – “¡¿Eh?!” – se sorprende al ver los hermanos 1 y 2. – “¡Son los Gamma!”

– “¡¿Cómo?!” – se sorprende Magenta, que se acerca a la pantalla.

Gamma 1 y Gamma 2 aterrizan en la antigua base cargando con el Gran Saiyaman, semiinconsciente, de rodillas. Cada uno lo sujeta de un brazo. El Gamma 2 saluda al dron que lleva la cámara.

– “Puede que esos dos no sean tan inútiles después de todo…” – dice Magenta. – “Dejadlos pasar.”

Una compuerta se abre y los hermanos arrastran a Goten al interior de la base.

Magenta, Carmine y Hedo reciben a los héroes.

– “¿Qué tenemos aquí?” – pregunta Magenta como saludo. – “El Gran Saiyaman…”

– “Buen trabajo.” – le dice Carmine a los Gamma.

El pequeño líder se acerca al oído de Goten, que a duras penas reacciona.

– “Te haré pagar la inversión que nos hiciste perder a mí y a mi socio, Jaguar… ¿lo recuerdas?” – dice Magenta. – “Pagaréis el daño que los tuyos habéis hecho al legado de mi abuelo…”

– “Llevadlo a una celda.” – dice Carmine. – “Es un activo valioso.”

– “Ya tiene un nuevo juguete extraterrestre, Doctor Hedo.” – sonríe Magenta. – “Y este ya está vivo.”

Hedo hace que los Gamma le sigan hacia un ascensor cercano.

Mientras tanto, en el exterior, Ub, Pan y Piccolo esperan escondidos sobre una colina cercana.

– “Espero que esto salga bien…” – se preocupa ella.

– “Confiad en Goten.” – dice Trunks, por un comunicador en su oído.

El mestizo está acampado con el Rey en Ciudad Central, observando en el monitor imágenes del interior de la base secreta.

Una pequeña mosca robótica está posada en el hombro de Gamma 1.

– “Ha funcionado…” – murmura el Rey. – “¿Es un diseño de su madre?”

– “Se reiría usted si supiera su procedencia…” – sonríe Trunks.

Goten acaba encerrado en una celda, tirado en el suelo.

Los androides siguen a Hedo de vuelta a los niveles superiores. 

La mosca abandona a Gamma 1 y revolotea por los pasadizos del laboratorio.

El pequeño animal robótico se cuela por los conductos de ventilación y viaja de sala en sala, retransmitiendo todo lo que capta. 

Son Goten mastica una senzu que tenía guardada bajo la lengua.

De repente, la mosca llega a una gigantesca sala de laboratorio, de varios pisos de altura, en el centro de la cual hay un cilindro de cristal lleno de un gas verdoso en el que puede intuirse una figura humanoide encadenada.

– “¿Qué es eso?” – se pregunta Trunks al verlo en pantalla.

La mosca se acerca al cristal. En él se lee: “Proyecto Daikon”.

– “¿Es un nuevo androide?” – se pregunta Trunks.

Pero de repente, una cola peluda marrón ondea entre el gas verdoso.

– “¡¿EH?!” – se asusta Trunks. – “Pero, ¡¿qué…?!”

Piccolo y los demás se preocupan al oír a Trunks.

– “¡¿Qué ocurre?!” – pregunta Pan. – “¡¿Va todo bien?!”

– “Hay algo… en el laboratorio…” – dice Trunks. – “Proyecto Daikon…”

– “¡Vi ese nombre en el despacho de Magenta!” – exclama Ub.

– “¿Qué es?” – pregunta Piccolo. – “¿Has podido verlo?”

Trunks frunce el ceño.

– “Parece… parece un…” – dice el mestizo.

Pero de repente, Trunks escucha a un niño llorar a pleno pulmón a través de la pantalla. El sonido llega por unos conductos de ventilación.

– “¡¡BUUAAAAH!!” – brama el niño.

– “¿Eh?” – se sorprende el hijo de Vegeta. – “Debe ser…”

– “¡GOKU!” – exclama Pan, que reconoce el lloro de su hijo a través del pinganillo.

– “¡¡BUAAAAAH!!” – sigue el pequeño.

El humanoide enjaulado frunce el ceño, recordando el eco de un llanto similar. Una mordaza metálica que se desconecta del aparato que le asistía en la respiración.

Las alarmas suenan en todo el complejo.

Magenta y Carmine se sobresaltan en su despacho subterráneo.

– “¡¿Qué significa esto?!” – pregunta Magenta. – “¡¿Dónde está Hedo?!”

El Doctor y los Gamma, que subían en ascensor, también se preguntan qué ocurre.

Hedo saca una tablet y la mira.

– “¿Qué ocurre, Doctor?” – pregunta Gamma 2.

–  “¡AAAAAH!” – la cara de Hedo muestra el horror. – “Es… el laboratorio primario…”

– “¡¿Eh?!” – se sobresaltan los Gamma.


El cristal del tanque se resquebraja. Las cadenas que atan al monstruo se rompen.

Todo el laboratorio tiembla. Las tuberías estallan con gas a presión. La mosca pierde la conexión. Alarmas a todo volumen.

Son Goten, ya recuperado, se pregunta si han sido detectados.

– “Esto se está complicando…” – murmura el mestizo. – “Será mejor que busque a Goku y…”

La jaula de cristal estalla, inundando el laboratorio con gas.

El suelo tiembla también para Ub, Pan y Piccolo.

– “¡¿Un terremoto?!” – se pregunta Pan.

Pero de repente, Piccolo siente una presencia que le estremece.

– “¡¡AH!!” – exclama el namekiano. – “Esta… esta energía…”

Una columna de ki fucsia de unos pocos metros de diámetro brota del suelo y se pierde en cielo, y progresivamente aumenta su tamaño hasta tornarse quilométrica, convirtiéndose en una explosión cegadora. Un fuerte vendaval sacude la zona.

Tras el destello, poco a poco se calman los efectos de la explosión.

El despacho de Magenta ha perdido una de sus paredes, quedando abierto al gran cráter central donde antes se encontraba la base subterránea, ahora expuesta al exterior.

– “Ah…” – dice casi sin voz. – “El laboratorio…”

Una figura humanoide se eleva en el centro del cráter hasta salir a la superficie.

Magenta se fija en él y se queda aterrado.

– “Es… es él…” – titubea el empresario.

– “El Proyecto Daikon…” – retrocede Carmine.

Entre los escombros, los Gamma han protegido a Hedo.

– “Es terrible…” – se preocupa el Doctor. – “No está listo… ¿Cómo ha pasado esto?”

Sobre la colina cercana, Piccolo es el primero en ponerse en pie. El namekiano mira a su adversario y una gota de sudor recorre su frente.

– “Piccolo…” – dice Pan. – “¿Lo conoces?”

– “¿Quién es?” – pregunta Ub.

El saiyajín de melena larga, vestido con pantalón marrón, cinturón rojo, una camisa de fuerza grisácea, y un bozal metálico se eleva lentamente en el centro del cráter.

Dibujado por Ipocrito