DBSNL // Capítulo 130: Maji-Kayo
“Nos ha engañado…”
En la aldea de Jiren, en la pequeña luna Magorza, Vegeta y el justiciero se encuentran hablando sobre la situación.
– “Esto es todo lo que queda de mi gente.” – explica Jiren. – “Estamos reconstruyendo el lugar.”
– “Estáis haciendo un buen trabajo.” – esboza una media sonrisa Vegeta, que empatiza con el haiirotoko, mientras mira a unos niños correteando alegremente.
– “¿A qué has venido?” – le pregunta Jiren.
– “Necesito hacerme más fuerte.” – responde el saiyajín.
– “¿Y recurres a mí?” – se sorprende el hombre gris.
– “Recurro al mejor” – dice Vegeta. – “¿Cuál es tu secreto?”
Jiren se sorprende ante el halago del saiyajín.
– “Mi raza es poderosa.” – explica el hombre gris.
– “Ellos no son como tú.” – le interrumpe Vegeta, observando a los otros aldeanos. – “Puede que tu raza tenga un gran potencial, igual que la mía, pero eso no lo es todo. Ni siquiera con el favor del viejo Kaioshin. A mí no me engañas.” – esboza una pícara sonrisa.
– “Bien…” – murmura Jiren. – “Acompáñame. Te enseñaré algo.”
En la Tierra, nuestros héroes continúan con su plan. El monstruo persigue a Gohan, Ub y Katopesla con sus tentáculos, mientras Videl y Pan ayudan a la policía a evacuar la zona.
Los tres guerreros han conseguido que Maji-Kayo se expanda lo suficiente y la luz de la barrera de la Número 18 puede vislumbrarse a través de una fina capa de masa viscosa.
– “¡Alguien tiene que sacarla de ahí! ¡Ahora!” – exclama Gohan.
– “¡Estoy ocupado!” – responde Katopesla, que lucha entre tres grandes tentáculos para no ser atrapado.
– “¡Voy a intentarlo!” – exclama Ub, que se libra de los múltiples persiguen que lo persiguen y vuela hacia Lázuli a toda velocidad.
De repente, un muro de masa azulada se alza ante él como un tsunami.
– “¡Cuidado!” – exclama Gohan.
El chico se ve obligado a detenerse y retroceder para esquivar el ataque.
– “Maldita sea…” – lamenta Ub.
En ese instante, Pan se lanza a por la androide, sorprendiendo a todos.
– “¡Ya casi la tengo!” – grita Pan.
Pero un tentáculo surge del suelo y golpea por sorpresa a la mestiza en el abdomen violentamente, lanzándola por los aires y haciendo que pierda su transformación.
– “¡PAN!” – grita Gohan, preocupado por su hija.
El tentáculo se alza sobre Pan y se prepara para darle el golpe de gracia.
– “¡NO TE ATREVAS!” – grita Gohan, que sale volando hacia ella.
En ese instante, un kienzan corta el tentáculo que amenazaba a la muchacha.
Pan se precipita contra el suelo, pero Gohan llega a tiempo para sujetarla.
– “¿Krilín?” – se pregunta el mestizo, buscando a su viejo amigo con la mirada.
En el interior del monstruo, la barrera de la Número 18 se debilita.
– “No aguanto más…” – sufre Lázuli.
Su barrera se desvanece y el líquido que la rodea se abalanza sobre la androide.
– “¡¡NO!!” – grita Katopesla.
– “¡Maldición!” – lamenta Ub.
En el último momento, alguien interviene. Como un rayo amarillo y naranja, un personaje atraviesa al monstruo y rescata a Lázuli, cogiéndola en brazos.
– “¿Papá?” – se sorprende Gohan.
Pero no es Goku, sino Son Goten, que ha llegado en el último instante, vestido con su gi de la escuela Kame y transformado en Súper Saiyajín 2.
– “Por los pelos” – suspira el mestizo.
– “¡Goten!” – sonríe Gohan. – “Entonces…”
Gohan busca a su alrededor y divisa a Marron en la azotea de un edificio cercano. La chica le saluda con el símbolo de la victoria.
– “Justo a tiempo” – sonríe la muchacha, autora del Kienzan salvador.
Goten mira a Marron y levanta el pulgar. Lázuli se encuentra agotada, pero a salvo.
Son Gohan suspira.
– “Me alegro mucho de veros, chicos.” – sonríe el Gran Saiyaman.
– “¡Un trabajo excelente!” – les felicita Videl.
Ub se pone serio.
– “Ahora ya no tenemos que preocuparnos por nada.” – dice el chico. – “Acabemos con él.”
– “¡Sí!” – exclaman todos.
En Monmaas, Son Goku habla con el viejo Kaioshin.
– “¿Qué hace usted aquí?” – le pregunta el saiyajín.
– “Monmaas es un lugar especial. Este planeta alberga muchos secretos.” – dice el anciano. – “Pensé que podía dedicar mis últimos años a estudiar sus misterios.”
– “Ese Zamas…” – murmura Goku, enfurruñado. – “No me ha dicho nada.”
– “Le pedí que no revelara mis intenciones.” – responde Madas. – “Este planeta debe permanecer oculto.”
– “¿Y qué se supone que debo hacer aquí?” – pregunta Goku. – “Entiendo que la energía vital que emana de este lugar lo hace especial, pero… ¿cómo afecta eso a mi entrenamiento?”
– “Antes has dicho que no notaste mi presencia.” – dice el anciano. – “¿No es así?”
– “Es cierto.” – dice Goku. – “De hecho, no distingo la presencia de los seres vivos de este lugar. Es muy extraño…”
– “Eso es porque todos forman parte de una misma unidad, que es lo único que eres capaz de sentir.” – explica el viejo Kaioshin.
– “¿Una unidad?” – se pregunta Goku.
– “De la misma forma que todas las partes de tu cuerpo forman parte de ti, cada ser vivo de este planeta forma parte de Monmaas.” – explica Madas.
– “Creo que lo entiendo…” – dice el saiyajín. – “Partes de un todo…”
– “Tu control sobre la energía genki es extraordinario.” – dice el anciano Kaioshin. – “Es posible que ningún mortal haya logrado llegar tan lejos como tú… pero siempre se puede mejorar.” – añade. – “Se acercan tiempos oscuros, Son Goku.”
– “Mojito…” – murmura Goku.
– “No estoy seguro.” – responde Madas, sorprendiendo a Goku. – “Creo que lo oscuridad que se cierne sobre nosotros puede ser mucho más antigua y poderosa…”
En la Tierra, una voz alerta a nuestros amigos por el comunicador.
– “¿Me recibís?” – dice Trunks, que ha tomado el asiento de Bulma en la Corporación, mientras ella ya trabaja en el dispositivo electromagnético.
– “¡Trunks!” – saluda Gohan. – “¡Por supuesto! ¿Qué ocurre? ¿Tenéis listo el artefacto?”
– “Aún no” – responde Trunks. – “Pero ocurre algo extraño.” – anuncia el mestizo. – “Han aparecido varias señales en el mapa.”
– “¡¿Qué?!” – se sorprenden todos.
– “Han surgido de la nada.” – explica Trunks. – “En todas las principales ciudades.”
De repente, el teléfono de la Corporación Cápsula empieza a sonar, y es el Dr. Brief quien lo coge. Tras escuchar atentamente, el doctor avisa a Trunks, asustado.
– “¡Es el Rey!” – exclama Brief. – “¡Los reactores de todas las capitales se han apagado!”
– “Maldición…” – murmura Trunks.
En el mapa, Trunks puede ver como las distintas señales avanzan rápidamente hacia la Capital del Oeste.
– “¡Van hacia vosotros!” – exclama el hijo de Vegeta.
– “¡¿Hacia aquí?!” – pregunta Gohan.
– “¡Yo no veo nada!” – dice Videl, que se eleva para otear el horizonte.
– “¡Bajo tierra!” – exclama Katopesla, capaz de detectar la energía del enemigo con su visor.
En ese instante, la masa azulada parece reaccionar, sufriendo una extraña convulsión, para después empezar a disminuir su tamaño lentamente.
– “¿Qué demonios está pasando?” – se pregunta Ub.
– “¿Qué significa esto?” – murmura Videl.
– “Nos ha engañado…” – dice Katopesla. – “Hemos caído en su trampa.”
Finalmente, Maji-Kayo ha dejado de cambiar y revela una forma humanoide.
– “Estable, al fin.” – sonríe el extraterrestre de manera aterradora.
Gohan le da una semilla senzu a Pan, que se recupera rápidamente.
– “¿Qué ha pasado?” – pregunta la muchacha, buscando al enemigo. – “¿Ese es Maji-Kayo?” – pregunta al ver al nuevo ser.
– “Sí.” – responde Gohan, preocupado. – “Parece que se ha transformado.”
Ub se acerca a Katopesla.
– “¿Y ahora qué?” – pregunta el chico de Isla Papaya.
– “No lo sé…” – responde el justiciero espacial. – “Nunca había visto esta forma…”
Maji-Kayo alza su mirada y observa a los héroes que le rodean.
Trunks les habla de nuevo por el comunicador.
– “¿Estáis todos bien?” – pregunta el hijo de Vegeta. – “¿Necesitáis ayuda?”
– “Nosotros nos encargamos.” – dice Gohan. – “Pero tendréis que daros prisa con el dispositivo…”
