DBSNL // Capítulo 266: Proyecto Daikon

DBSNL // Capítulo 266: Proyecto Daikon

“¿Qué ocurre, Doctor?”

Una alarma retumba en el cuartel subterráneo de la Red Ribbon.

– “Ya están aquí.” – murmura Carmine, mirando un monitor. – “¡¿Eh?!” – se sorprende al ver los hermanos 1 y 2. – “¡Son los Gamma!”

– “¡¿Cómo?!” – se sorprende Magenta, que se acerca a la pantalla.

Gamma 1 y Gamma 2 aterrizan en la antigua base cargando con el Gran Saiyaman, semiinconsciente, de rodillas. Cada uno lo sujeta de un brazo. El Gamma 2 saluda al dron que lleva la cámara.

– “Puede que esos dos no sean tan inútiles después de todo…” – dice Magenta. – “Dejadlos pasar.”

Una compuerta se abre y los hermanos arrastran a Goten al interior de la base.

Magenta, Carmine y Hedo reciben a los héroes.

– “¿Qué tenemos aquí?” – pregunta Magenta como saludo. – “El Gran Saiyaman…”

– “Buen trabajo.” – le dice Carmine a los Gamma.

El pequeño líder se acerca al oído de Goten, que a duras penas reacciona.

– “Te haré pagar la inversión que nos hiciste perder a mí y a mi socio, Jaguar… ¿lo recuerdas?” – dice Magenta. – “Pagaréis el daño que los tuyos habéis hecho al legado de mi abuelo…”

– “Llevadlo a una celda.” – dice Carmine. – “Es un activo valioso.”

– “Ya tiene un nuevo juguete extraterrestre, Doctor Hedo.” – sonríe Magenta. – “Y este ya está vivo.”

Hedo hace que los Gamma le sigan hacia un ascensor cercano.

Mientras tanto, en el exterior, Ub, Pan y Piccolo esperan escondidos sobre una colina cercana.

– “Espero que esto salga bien…” – se preocupa ella.

– “Confiad en Goten.” – dice Trunks, por un comunicador en su oído.

El mestizo está acampado con el Rey en Ciudad Central, observando en el monitor imágenes del interior de la base secreta.

Una pequeña mosca robótica está posada en el hombro de Gamma 1.

– “Ha funcionado…” – murmura el Rey. – “¿Es un diseño de su madre?”

– “Se reiría usted si supiera su procedencia…” – sonríe Trunks.

Goten acaba encerrado en una celda, tirado en el suelo.

Los androides siguen a Hedo de vuelta a los niveles superiores. 

La mosca abandona a Gamma 1 y revolotea por los pasadizos del laboratorio.

El pequeño animal robótico se cuela por los conductos de ventilación y viaja de sala en sala, retransmitiendo todo lo que capta. 

Son Goten mastica una senzu que tenía guardada bajo la lengua.

De repente, la mosca llega a una gigantesca sala de laboratorio, de varios pisos de altura, en el centro de la cual hay un cilindro de cristal lleno de un gas verdoso en el que puede intuirse una figura humanoide encadenada.

– “¿Qué es eso?” – se pregunta Trunks al verlo en pantalla.

La mosca se acerca al cristal. En él se lee: “Proyecto Daikon”.

– “¿Es un nuevo androide?” – se pregunta Trunks.

Pero de repente, una cola peluda marrón ondea entre el gas verdoso.

– “¡¿EH?!” – se asusta Trunks. – “Pero, ¡¿qué…?!”

Piccolo y los demás se preocupan al oír a Trunks.

– “¡¿Qué ocurre?!” – pregunta Pan. – “¡¿Va todo bien?!”

– “Hay algo… en el laboratorio…” – dice Trunks. – “Proyecto Daikon…”

– “¡Vi ese nombre en el despacho de Magenta!” – exclama Ub.

– “¿Qué es?” – pregunta Piccolo. – “¿Has podido verlo?”

Trunks frunce el ceño.

– “Parece… parece un…” – dice el mestizo.

Pero de repente, Trunks escucha a un niño llorar a pleno pulmón a través de la pantalla. El sonido llega por unos conductos de ventilación.

– “¡¡BUUAAAAH!!” – brama el niño.

– “¿Eh?” – se sorprende el hijo de Vegeta. – “Debe ser…”

– “¡GOKU!” – exclama Pan, que reconoce el lloro de su hijo a través del pinganillo.

– “¡¡BUAAAAAH!!” – sigue el pequeño.

El humanoide enjaulado frunce el ceño, recordando el eco de un llanto similar. Una mordaza metálica que se desconecta del aparato que le asistía en la respiración.

Las alarmas suenan en todo el complejo.

Magenta y Carmine se sobresaltan en su despacho subterráneo.

– “¡¿Qué significa esto?!” – pregunta Magenta. – “¡¿Dónde está Hedo?!”

El Doctor y los Gamma, que subían en ascensor, también se preguntan qué ocurre.

Hedo saca una tablet y la mira.

– “¿Qué ocurre, Doctor?” – pregunta Gamma 2.

–  “¡AAAAAH!” – la cara de Hedo muestra el horror. – “Es… el laboratorio primario…”

– “¡¿Eh?!” – se sobresaltan los Gamma.


El cristal del tanque se resquebraja. Las cadenas que atan al monstruo se rompen.

Todo el laboratorio tiembla. Las tuberías estallan con gas a presión. La mosca pierde la conexión. Alarmas a todo volumen.

Son Goten, ya recuperado, se pregunta si han sido detectados.

– “Esto se está complicando…” – murmura el mestizo. – “Será mejor que busque a Goku y…”

La jaula de cristal estalla, inundando el laboratorio con gas.

El suelo tiembla también para Ub, Pan y Piccolo.

– “¡¿Un terremoto?!” – se pregunta Pan.

Pero de repente, Piccolo siente una presencia que le estremece.

– “¡¡AH!!” – exclama el namekiano. – “Esta… esta energía…”

Una columna de ki fucsia de unos pocos metros de diámetro brota del suelo y se pierde en cielo, y progresivamente aumenta su tamaño hasta tornarse quilométrica, convirtiéndose en una explosión cegadora. Un fuerte vendaval sacude la zona.

Tras el destello, poco a poco se calman los efectos de la explosión.

El despacho de Magenta ha perdido una de sus paredes, quedando abierto al gran cráter central donde antes se encontraba la base subterránea, ahora expuesta al exterior.

– “Ah…” – dice casi sin voz. – “El laboratorio…”

Una figura humanoide se eleva en el centro del cráter hasta salir a la superficie.

Magenta se fija en él y se queda aterrado.

– “Es… es él…” – titubea el empresario.

– “El Proyecto Daikon…” – retrocede Carmine.

Entre los escombros, los Gamma han protegido a Hedo.

– “Es terrible…” – se preocupa el Doctor. – “No está listo… ¿Cómo ha pasado esto?”

Sobre la colina cercana, Piccolo es el primero en ponerse en pie. El namekiano mira a su adversario y una gota de sudor recorre su frente.

– “Piccolo…” – dice Pan. – “¿Lo conoces?”

– “¿Quién es?” – pregunta Ub.

El saiyajín de melena larga, vestido con pantalón marrón, cinturón rojo, una camisa de fuerza grisácea, y un bozal metálico se eleva lentamente en el centro del cráter.

Dibujado por Ipocrito

DBSNL // Capítulo 265: Devuélveme a mi Goku

DBSNL // Capítulo 265: Devuélveme a mi Goku

“Tenemos que acelerar el proceso.”

Ub y Pan llegan al rascacielos de Magenta Labs, en la Capital Central, cuyo logotipo corona el edificio; una pastilla blanca y roja, con una letra “M” roja en la mitad blanca y una “L” blanca en la mitad roja. El cielo está nublado. Llueve.

– “¿Dónde estará?” – pregunta Ub.

– “Su despacho debe estar en el ático…” – dice Pan.

– “Bajito y acomplejado, ¿eh?” – murmura el chico.

De repente, las alarmas suenan en todo el edificio. Soldados salen de todas partes, a pie de suelo y en los balcones, armados con rifles. También torretas se activan en la fachada.

– “¡¿AH?!” – se asustan los dos héroes.

El cielo se llena de disparos láser que nuestros amigos esquivan continuamente.

– “¡Busca a Goku!” – dice Pan. – “A estos déjamelos a mí.”

Ub asiente y asciende hacia el ático.

Pan se detiene en el aire y aprieta los puños.

– “Habéis hecho daño a mi abuelo y habéis secuestrado a mi hijo…” – gruñe ella, mientras su cabello empieza a erizarse y sus ojos se iluminan de color verde. – “¡¡NO OS LO PERDONARÉ!!”

El cielo se ilumina como si fuera de día ante la transformación de la enfurecida madre.

Mientras tanto, Ub destruye la cristalera de la oficina con un empujón de ki y entra en el despacho de Magenta, que está vacío y con las luces apagadas.

– “Aquí no hay nadie…” – piensa el chico.

En las pantallas de todo el planeta, las noticias sobre un ataque terrorista a las oficinas de Magenta Labs interrumpen toda la programación.

– “¡Buscan atentar contra mí! ¡Contra mi empresa!” – exclama Magenta, en directo desde su teléfono desde un pequeño jet. – “¡Esos falsos héroes y la Corporación Cápsula no permitirán que nadie se oponga a ellos! ¡Han asesinado a los hermanos Gamma porque intentaron protegerme! ¡No os creáis sus mentiras! ¡Es un complot!”

Ub investiga el ático, buscando en cada cajón.

– “Tiene que haber algo…” – abre carpetas. – “Algún indicio de su paradero…”

El padre, frustrado, decide disparar contra las paredes y una termina revelando una pequeña caja fuerte.

Pan vuela rasa, golpeando a todos los enemigos que se interponen en su camino y disparando ondas de ki contra las torretas.

En el ático, Ub atraviesa la caja de un puñetazo. Después arranca la puerta.

– “¿Qué es esto?” – se pregunta, agarrando una tablet.

El dispositivo se ilumina y aparece el logotipo de Magenta Labs; luego un nombre de archivo: “Proyecto Daikon.

Pero el aparato proyecta una luz azulada sobre el rostro de Ub, escaneándolo.

– “¿Eh?” – se sorprende el chico. 

La luz se torna roja.

Las televisiones muestran la explosión del ático de Magenta Labs.

Pan mira al cielo, donde se eleva una bola de fuego y humo. Escombros y cristales llueven por la fachada.

– “¡UB!” – exclama ella, preocupada.

El chico sale de la humareda, sin sus gafas ni su turbante, pero sano y salvo.

– “No he encontrado su localización…” – dice, desanimado. – “Solo algo en lo que están trabajando…”

De repente, un nuevo ejército los rodea; es el Ejército Real.

– “¡EN NOMBRE DEL REY!” – exclama un soldado por megafonía. – “¡DESCIENDAN CON LAS MANOS EN ALTO! ¡ESTÁN DETENIDOS!”

En el Castillo Real, el Rey perro observa la misión a través de un monitor en su despacho.

– “Jamás imaginé que tendríamos que enfrentarnos a la nieta del Campeón y a los héroes de Satán City…” – dice con un gran pesar. – “Pero estoy atado de manos…”

Pan, con lágrimas en los ojos, vuelve a su estado base y desciende frente al ejército. La muchacha saca una fotografía de su cinturón y la muestra a los soldados, que le apuntan con sus armas.

– “¡ESTA GENTE HA SECUESTRADO A MI HIJO!” – exclama ella, desesperada. – “¡TIENEN A MI GOKU!”

Los soldados, fieles a su misión, siguen apuntando.

En su despacho, el Rey se fija en la foto: Pan carga con Goku Jr. en brazos, los dos sonrientes.

– “Ese chico…” – murmura el perro. – “Se parece mucho a…” – dice mientras sus ojos se abren como platos. – “¡PREPARADME UN COCHE!”

Pan da un paso al frente y los soldados ponen sus dedos en los gatillos.

– “¡DETÉNGASE!” – exclama el líder de escuadrón. – “¡NO DÉ UN PASO MÁS, SEÑORITA PAN!”

Ub desciende al lado de Pan.

La desesperada madre, llorando, se dirige a los soldados.

– “Mi familia ha luchado por el mundo siempre que ha sido necesario… ¡Han dado la vida por ello!” – explica Pan. – “¡Estamos en el mismo bando!”

Los soldados siguen apuntando.

– “Pero la vida de mi hijo está en juego…” – gruñe ella, mientras sus ojos brillan de nuevo. – “Puedo prometeros que no vais a detenerme…”

Un vendaval se alza y rayos de ki chasquean alrededor de la mestiza. El suelo se resquebraja. Tuberías bajo tierra se rompen y vapor sale de las grietas.

Los soldados retroceden instintivamente antes de reafirmarse en su acción y apuntar a la chica de nuevo con el dedo en el gatillo.

Pero de repente, una orden detiene a los militares.

– “¡¡BAJAD LAS ARMAS!!” – exclama el líder de escuadrón. – “¡POR ÓRDEN DIRECTA DEL REY! ¡BAJAD LAS ARMAS!”

Pan se tranquiliza al ver que los soldados obedecen.

Un elegante coche negro llega a la escena y el Rey se apea.

– “¡Quiero oír a la nieta del Campeón…!” – dice el Rey. – “Al menos le debemos eso.”

En ese instante, Goten, Trunks, Piccolo, Gamma 1 y Gamma 2 aterrizan.

– “¡PICCOLO DAIMAOH!” – exclama el Rey, aterrado.

– “Tsk…” – protesta el namekiano. – “Qué injusto… Nadie nunca exclama ¡Oh! ¡Es Kamisama…!” – refunfuña.

Los soldados apuntan al extraterrestre.

Los hermanos Gamma dan un paso al frente y se colocan frente al namekiano.

– “Su Majestad…” – dice Gamma 1. – “Creo que deberíamos hablar en privado.”

– “Estos hombres tienen información sobre Magenta Labs que debería conocer.” – dice Trunks.

– “La Red Ribbon está detrás de todo.” – dice Goten.

– “¡¿LA RED RIBBON?!” – se sorprende el Rey.

En el estadio del torneo, Satán se ha curado gracias a una senzu. 

– “No he podido proteger a mi nieto…” – dice cabizbajo. – “Lo siento…”

– “No se preocupe…” – dice Krilín. – “Seguro que Pan, Ub y los demás traerán a Goku sano y salvo.”

Mientras tanto, Lapis, Mai, Ten Shin Han, Chaoz, Marron, Bra y Baicha ayudan a poner a todo el mundo a salvo. 

En la enfermería, Lázuli le ha traído una semilla a Marron, que se levanta de un brinco.

En la Capital Central, una tienda de campaña improvisada, el Rey se ha reunido con Trunks, Goten, Piccolo, Pan, Ub y los Gamma.

– “Lo que me contáis es terrible…” – dice el Rey.

– “En la Corporación encontraréis pruebas de lo que os cuento.” – dice Trunks. – “Mi madre os enseñará lo que haga falta si visitáis nuestras instalaciones en la Capital del Oeste.”

– “Solo tengo que mirar a esta muchacha y a su hijo para saber que no mentís…” – dice el Rey, mirando con nostalgia a Pan. – “Todo encaja.”

– “Pero necesitará pruebas contra Magenta Labs si quiere convencer a la opinión pública…” – dice Ub.

– “Seguramente ya no queda nada en este edificio…” – dice Gamma 2. – “El Señor Carmine es eficiente en su trabajo.”

– “Pero hay otro lugar…” – revela Gamma 1.

En el viejo cuartel de la Red Ribbon, en ruinas, el jet de Magenta Labs aterriza verticalmente sobre un decadente helipuerto. La base sobre la que se ha posado se hunde bajo tierra y revela un gran complejo subterráneo que parece una ciudad oculta bajo una gran cúpula.

Magenta y Carmine, que lleva a Goku llorando bajo el brazo, descienden del avión y son recibidos por un científico bajito y rechoncho.

– “Bienvenido, Señor Magenta.” – saluda el doctor. – “¿Quién es el renacuajo?” – pregunta extrañado al ver a Goku.

– “Lo hemos rescatado del ataque de la Corporación Cápsula.” – dice Magenta.

– “¡QUERO A MI MAMÁ!” – llora Goku.

Hedo se queda mirando al pobre niño con cierta duda.

– “¿Cuál es el estado del Proyecto Daikon?” – pregunta Magenta, llamando la atención del Doctor.

– “Necesita tiempo…” – responde Hedo. – “La última prueba no fue del todo satisfactoria…”

– “Tenemos que acelerar el proceso.” – dice Magenta.

– “¿Acelerarlo, señor?” – se preocupa el Doctor.

– “Hay que estar preparados por si los monstruos de la Corporación Cápsula se presentan…” – se enciende un nuevo puro Magenta.

En la Universidad de Satán City, Gohan deja una carpeta sobre la mesa de su despacho.

– “¡Buaaah!” – bosteza el mestizo, quitándole las gafas y dejándolas sobre la mesa. – “Vaya día agotador… y parece que ha sido un torneo interesante… Pero llevo un rato sin sentir ningún ki… ¿Habrá terminado ya?” – enciende un pequeño televisor en la pared.

DBSNL // Capítulo 264: Nuevo Orden Mundial

DBSNL // Capítulo 264: Nuevo Orden Mundial

“Forzaré tu naturaleza para que todos puedan verla.”

Son Goten y Gamma 1 han subido al ring y se miran desafiantes.

– “Acabarás en la enfermería como tu amiga.” – le provoca Gamma 1.

Goten aprieta los puños.

El presentador alza la mano. Los dos se ponen en guardia.

– “Hajime!” – exclama, bajando el brazo.

Los dos desaparecen.

En el cielo, los dos contrincantes intercambian golpes a una velocidad de vértigo; invisibles para la mayoría de espectadores.

Ten Shin Han regresa a la grada. Los demás están concentrados en el combate.

– “¿Qué has descubierto?” – pregunta Krilín, sin dejar de mirar al cielo.

– “Marron está siendo atendida.” – dice Ten.

Krilín y Lázuli miran a Ten, alarmados.

– “¡¿Quién ha sido?!” – pregunta la Número 18, furiosa.

Ten Shin Han mira a Gamma 1.

– “Tsk…” – se levanta Lázuli.

– “Goten me ha pedido que no actuemos.” – dice Ten. – “Démosle una oportunidad de averiguar lo que ocurre.”

El Gran Saiyaman y Gamma 1 intercambian un puñetazo y los dos se golpean la cara. 

Tras el choque, se separan y dan volteretas hacia atrás hasta aterrizar en el ring.

La gente tarda unos segundos en reaccionar y luego aplauden.

– “No está mal…” – dice Gamma 1. – “¿Pero no piensas pelear en serio?”

Goten se arranca la capa.

– “Je…” – sonríe el número 1.

Goten se pone en guardia.

– “¿Eh?” – se extraña ahora Gamma 1. – “¿No vas a transformarte?”

– “Si quieres que luchemos a ese nivel, será fuera del torneo.” – dice Goten. – “Aquí hay demasiada gente.”

Gamma 1 parece confuso.

– “Quieres ocultar tu verdadera naturaleza, ¿eh, saiyajín?” – frunce el ceño el androide.

Gamma 1 apunta a Goten con el dedo.

– “Bang” – dice el androide.

Un rayo de ki rojo perfora a Goten… que resulta ser un espejismo. El disparo impacta en las escaleras de la grada, asustando a la gente de los alrededores.

Gamma 1 se da la vuelta rápidamente y se encuentra a Goten frente a él, con el puño en alto. El androide anticipa el ataque golpeándole con el canto de su mano… pero es otro espejismo.

El verdadero Goten está agachado frente a él. Su puño brilla con energía amarilla electrizante.

– “¡¡Bankoku Bikkuri Punch!!” – exclama Goten al golpear en el abdomen al enemigo.

La electricidad rodea a Gamma 1, que sale repelido al otro extremo del tatami.

Goten suspira mientras el comentarista se acerca al humeante Gamma 1, tumbado en el suelo, y empieza la cuenta atrás.

 “¡Diez! ¡Nueve!” – canta el árbitro.

Pero como si nada, el androide se levanta.

– “¿Eh?” – se sorprende Goten.

Gamma 1 se sacude el polvo.

– “Me decepcionas, hijo de Goku.” – le espeta el androide.

Goten frunce el ceño.

Gamma 1 hace el gesto de crujirse el cuello y luego los puños, en silencio.

– “Forzaré tu naturaleza para que todos puedan verla.” – dice el androide. – “Todos sabrán lo peligrosos que sois los saiyajín y la organización para la que trabajáis.”

– “¿Organización?” – se extraña Goten.

Gamma 1 ataca a una velocidad de vértigo y Goten reacciona por los pelos esquivando el puñetazo.

El androide avasalla al mestizo con una tormenta de patadas y puñetazos, haciéndolo retroceder hasta el límite del ring.

Arrinconado, Goten se eleva por los aires. Gamma 1 lo persigue.

En el cielo continúa el combate, cada vez más alto. Un dron les sigue, retransmitiendo a la gran pantalla del estadio.

– “¡Vamos, Gran Saiyaman!” – exclama Gamma 1. – “¡Deja de fingir que eres humano!”

Gamma 1 agarra a Goten del cabello y tira de él para propinarle un rodillazo en la cara.

– “¡Ah!” – se queja el mestizo.

Goten recibe un fuerte castigo.

– “No puedo darle lo que quiere…” – piensa el mestizo mientras encaja los golpes del enemigo. – “No sin saber de qué se trata toda esta farsa…”

De repente, todas las pantallas del estadio estallan.

Krilín busca a Chaoz, por si ha tenido algo que ver, pero Ten le responde con un gesto indicando que aún no ha regresado.

En el cielo, Goten ve de reojo como el dron que los seguía explota.

Gamma 1 embiste de nuevo, listo para darle un fuerte puñetazo en la cara, pero Goten lo detiene.

– “¿Eh?” – se sorprende el androide. 

Los ojos de Goten brillan de color verde. Su cabello se eriza y ondea al viento.

– “Al fin…” – sonríe Gamma 1.

El aura dorada de Goten estalla y empuja al androide.

El Gran Saiyaman se ha transformado en Súper Saiyajín.

– “¿Es esto lo que querías?” – pregunta Goten.

Gamma 1 mira de reojo al dron, pero no lo encuentra.

– “¿Eh?” – se extraña el androide. – “¿Dónde está…?”

En el palco, Trunks se apoya en la barandilla, mirando al cielo.

– “Esto no me gusta…” – murmura el mestizo.

Goten mira fijamente a su adversario.

– “Bueno, no importa…” – dice Gamma 1. – “¡No permitiremos que tú y tus amigos de la Corporación Cápsula sigáis haciendo de las vuestras!”

– “¿De qué estás hablando…?” – dice Goten, confuso.

-“¿Crees que nadie se ha dado cuenta?” – dice el androide. – “Extraterrestres y demonios trabajando para la Corporación Cápsula, ¡para establecer un nuevo orden mundial!”

– “¡¿QUÉ?!” – Goten no da crédito.

Gamma 1 se pone en guardia.

– “¡Hoy cambiará todo!” – exclama el androide. – “¡La Red Ribbon protegerá el mundo!”

– “¡¿Has dicho la Red Ribbon?!” – se sorprende Goten.

Gamma 1 embiste de nuevo y Goten esquiva el puñetazo.

– “¡Tus poderes no te librarán de la justicia!” – exclama el androide, que insiste con una tormenta de golpes.

Goten detiene o esquiva cada uno de ellos.

– “¡Te equivocas!” – exclama el mestizo. – “¡¿No ves que hasta el Numero 17 y la Número 18 se dieron cuenta?!”

– “¡Eran defectuosos!” – replica el número 1.

– “Tienes respuestas para todo, ¿eh?” – suspira Goten.

Goten se revuelve y propina una patada giratoria al androide y luego le propina un puñetazo ascendente en la barbilla que lo eleva varios metros hasta que logra recuperar la estabilidad.

– “Tsk…” – protesta Gamma 1, magullado.

El androide apunta al mestizo con sus dedos como pistolas.

– “¡MUERE, INVASOR!” – exclama Gamma 1.

Un centenar de rayos de ki rojos se aproximan al mestizo.

El Gran Saiyaman repele todo los posibles, pero son tantos que algunos se cuelan, precipitándose sobre el estadio.

– “¡EL PÚBLICO!” – se preocupa Goten.

En medio del atasco, Lapis y Mai ven como la gente baja del coche ante lo que parecen fuegos artificiales.

– “¿Qué es eso…?” – se pregunta ella.

Sin dudarlo, Ub, Pan, Trunks, Ten Shin Han, Yamcha, Krilín y Lázuli interceptan todos los que se precipitaban sobre las gradas y los repelen.

En el cielo, Goten acaba la paciencia. Un rayo de ki chaquea en su aura.

Mientras tanto, Magenta apaga con rabia el puro en la barandilla del palco.

– “Ese idiota de Gamma 1 lo está echando todo a perder…” – gruñe mientras deja caer la colilla. – “¡Plan B, Carmine!”

Carmine, sin dudar ni un instante, saca un arma de su chaqueta y apunta a Satán.

– “¿Eh?” – se sorprende el Campeón.


Un disparo pasa casi inadvertido entre el ruido del gentío.

De repente, en el tatami, algo cae del cielo como un meteorito y se estrella en el centro del ring.

El Gran Saiyaman, transformado en Súper Saiyajín 2, ha caído del cielo sobre Gamma1, que se ha estrellado de cara contra el suelo, con el brazo inmovilizado en la espalda. Goten tiene una rodilla sobre él.

El presentador camina hacia el ring con miedo.

– “Mi padre ya me había advertido que este trabajo era peligroso…” – murmura en voz baja. – “Esto me pasa por no hacer caso…”

El hombre se acerca tímidamente.

– “¿Empiezo a contar?” – pregunta acercando el micro al Gran Saiyaman.

– “El torneo se ha acabado.” – dice Goten. – “¡La gente corre peligro!”

Gamma 2, aún en la zona de participantes, decide intervenir y se prepara para embestir al Gran Saiyaman, pero alguien lo retiene agarrando su capa al vuelo.

– “Tú te quedas a hablar conmigo.” – dice Piccolo entre las sombras.

La gente empieza a abandonar el recinto corriendo. Se forman colas y multitudes en las escaleras.

Trunks regresa al palco para ayudar con la evacuación cuando se encuentra con Satán en el suelo, con un disparo en su abdomen.

– “¡Mr. Satán!” – exclama Trunks.

Pan y Ub escuchan el grito.

– “¡Abuelo!” – exclama Pan, preocupada.

Los dos acuden al palco.

– “¡Abuelo! ¿Estás bien?” – se agacha ella.

– “Se han llevado… a Goku…” – dice Satán. – “Lo siento… Intenté…”


Ub aprieta los puños con ira.

– “¡¿Quién?!” – exclama el chico de Isla Papaya.

– “Ma… Magenta…” – dice Satán.

Trunks frunce el ceño.

– “Las oficinas de Magenta Labs están en la Capital Central.” – dice el hijo de Bulma. – “Puede que se dirijan allí.”

Sin decir nada, Ub se marcha volando.

– “¡Espera! ¡UB!” – se preocupa Trunks.

– “¡Yo también voy!” – dice Pan.

Ten Shin Han aterriza junto a Satán y le coloca la mano sobre la herida, sustituyendo a Pan, que se pone en pie.

– “Chaoz debe estar a punto de llegar con semillas senzu.” – dice Ten. – “Estará bien.”

Pan sale volando tras Ub.

En el atasco, Lapis observa a los dos chicos alejándose del estadio.

– “Algo ha ocurrido…” – dice el androide.

De repente, Gamma 2 sale disparado rompiendo la pared de la zona cubierta del estadio y aterriza de cabeza en el centro del ring, junto a Gamma 1 y Goten.

– “¿Eh?” – lo miran los dos.

El namekiano sale caminando tras él.

– “¡Piccolo!” – sonríe Goten.

Piccolo se cruje los dedos mientras avanza.

– “Parece que la Red Ribbon planea algo gordo.” – dice el namekiano. – “Hay que hacerles hablar.”

– “Daimaoh… Rey de los Demonios…” – dice Gamma 2, arrastrándose hacia su compañero. – “¡El mal jamás triunfará!”

– “¿Pero de qué habla ese?” – se pregunta Krilín, que aterriza junto a los demás.

– “Bien dicho, hermano…” – dice Gamma 1.

Goten recapacita un instante y se levanta, soltando a Gamma1.

– “¿Eh?” – todos se sorprenden ante el gesto.

El mestizo regresa a su estado base.

– “De verdad parece que lucháis con convicción.” – dice el Gran Saiyaman. – “No os convenceremos luchando. Por favor, escuchadnos.”

Los androides se miran el uno al otro, confusos.

DBSNL // Capítulo 263: Los hermanos Gamma

DBSNL // Capítulo 263: Los hermanos Gamma

“¿Os habéis dado cuenta?”

El estadio vibra de la emoción. En las gradas, Krilín y Lázuli esperan, ajenos a lo ocurrido.

– “No sé ni porqué hemos venido…” – protesta la Número 18. – “Aunque ganen, no veremos ni un yen del premio…”

– “No seas así…” – suspira Krilín. – “Aunque admito que pensé que me sentiría joven volviendo a un torneo y está todo tan cambiado que me siento más viejo que nunca…”

Una voz amiga le sobresalta.

-“Y que lo digas, amigo…” – dice el recién llegado.

Ten Shin Han y Chaoz se sientan a su lado.

-“¡Ten! ¡Chaoz!” – saluda Krilín. – “¿Qué hacéis aquí?”

-“Tenemos a un alumno en el torneo.” – dice Ten.

-“¡Oh! ¿Y no te has planteado ponerte una peluca y participar?” – bromea Krilín.

– “Estando Goten y los demás, creo que no ganará fácilmente.” – sonríe Ten.

En ese instante, llegan Yamcha y Suno, el primero con un perrito caliente y la segunda con una nube de azúcar.

– “¡Chicos!” – saluda Krilín.

– “¡Hola!” – saludan ellos.

– “¡No me digas que Baicha también participa!” – exclama Krilín.

Yamcha asiente, orgulloso.

– “Preferiría que se hubiera dedicado al béisbol, que da más dinero… pero por algún motivo parece empecinado en ser un gran luchador…” – dice Yamcha.

– “Vaya…” – sonríe Krilín, mirando de nuevo el tatami central. – “Puede que al final sí tengamos un torneo interesante…”

En ese instante, un zepelín con cuatro enormes pantallas desciende en el centro del estadio y muestra una cuenta atrás que finaliza con la aparición del comentarista, que camina hasta el centro del tatami.

– “¡YA TENEMOS A LOS OCHO FINALISTAS!” – exclama él, recibido con un gran aplauso.

Los ocho nombres aparecen en pantalla: Gran Saiyaman, Pan, Gamma 1, Gamma 2, Papayaman, Ikose, Bra y Baicha.

Krilín y Lázuli se sobresaltan al ver que no está Marron.

– “¡¿Qué ha pasado?!” – se pregunta la Número 18.

Los nombres se organizan en cuatro enfrentamientos.

– “¡El primer combate tendrá lugar entre la participante Bra y el participante Baicha!” – anuncia el comentarista. – “¡En el segundo, Gamma 2 se enfrentará a Ikose! ¡El tercer enfrentamiento será entre Gamma 1 y el Gran Saiyaman! ¡Y, para terminar los cuartos, Papayaman luchará contra la nieta del Campeón, Pan!”

Yamcha sonríe.

– “Pelea de enamorados…” – se burla de Pan y Ub.

En la Corporación Cápsula, Vegeta y Bulma miran el evento por televisión.

– “No me dijo que iba a participar…” – dice Bulma al ver el nombre de su hija.

En el palco VIP, Trunks, trajeado, se codea con la gente influyente, entre los que está el señor Magenta, siempre escoltado por Carmine.

– “No sabía que se iba a presentar su hermana, señor Trunks.” – dice Magenta. – “¿Cree que tiene posibilidades frente a tantos héroes?”

– “Creo que podríamos tener sorpresas.” – dice Trunks.

– “Yo también lo creo…” – responde Magenta con una pícara sonrisa.

Magenta mira hacia los asientos.

– “¿Qué opina usted, Campeón?” – pregunta.

Satán, con Goku sentado en el regazo, casi ni mira a Magenta.

– “La experiencia me dice que puede ocurrir cualquier cosa.” – responde. – “Pero yo apuesto por mi nieta.”

Magenta frunce el ceño.

– “No esperaba otra respuesta…” – murmura mientras enciende un puro.

Los dos primeros contrincantes ya están sobre el ring. Bra parece hastiada. Baicha sonrojado.

Bulma se sorprende al ver al muchacho.

– “¡El hijo de Yamcha!” – exclama ella. – “¡Ha dado el estirón!”

– “¿Eh?” – lo mira Vegeta. – “Seguro que es un mindundi como su padre.” – se mofa.

Baicha se pone en guardia.

– “¿No prefieres rendirte?” – dice Bra. – “No tienes nada que hacer.”

– “Nunca.” – responde él. – “Te demostraré que soy un gran guerrero.”

– “Un gran guerrero, ¿eh?” – se mofa ella.

Bra se pone en guardia.

– “Acabemos rápido.” – sentencia ella. – “Si gano me enfrentaré a Son Goten.” – piensa.

El comentarista da el inicio.

– “Hajime!” – grita.

Baicha ataca.

– “¡Colmillos de lobo!” – exclama el hijo de Yamcha.

Bra le agarra las manos, interrumpiendo su avance.

– “Esa técnica está muy vista.” – se burla ella.

Pero Baicha, sin liberarse, se impulsas y propina un cabezazo a Bra, pillándola desprevenida.

– “¡AAH!” – exclama Bulma.

– “Se ha confiado…” – gruñe Vegeta.

En la grada, Yamcha parece contrariado.

– “No sé si celebrarlo o reñirle por pegar a una chica tan guapa…” – murmura el padre.

Ten sonríe.

– “Esto es un combate.” – dice el guerrero de tres ojos.

– “Creo que es algo más…” – sonríe Kirlín con cierta nostalgia.

– “¿A qué te refieres?” – no comprende Yamcha.

Bra suelta a Baicha y retrocede.

– “Maldita sea…” – se limpia una gota de sangre de la nariz.

Baicha se pone en guardia de nuevo.

– “¿Estás bien?” – pregunta el muchacho.

– “Insolente…” – gruñe Bra.

Baicha está listo.

– “Voy a ganarme su respeto…” – piensa y sonríe.

Bra, frustrada, ataca, pero Baicha resulta ser un espejismo; uno que se repite por todo el tatami.

– “¿Crees que me ganarás con una técnica tan básica?” – dice ella, con retintín.

De repente, una luz alerta a Bra, que casi es sorprendida por una esfera de energía que logra esquivar.

– “¡Ah!” – exclama ella.

La esfera pasa de largo, pero con un gesto de su mano, Baicha la hace regresar.

– “La Sokidan, ¿eh?” – sonríe Bra. – “Tu repertorio es bastante mediocre…”

Bra la esquiva de nuevo.

En la Corporación Cápsula, Bulma y Vegeta miran atentamente.

– “La técnica de Yamcha…” – dice ella.

Bra esquiva una vez más.

La muchacha se cruza de brazos.

– “Esto empieza a aburrirme…” – dice Bra. – “Lo sacaré del ring con su propia técnica.” – piensa ella, con una media sonrisa. – “Así aprenderá.”

Bra, perseguida por la Sokidan, carga contra Baicha.

El chico parece sorprendido ante el ataque, pero de repente, una media sonrisa alerta a Bra.

– “¿Eh?” – se extraña ella.

Vegeta, en su casa, suspira.

– “Idiota.” – murmura el saiyajín.

Baicha cierra su puño y la Sokidan estalla detrás de ella, empujándola con la onda expansiva.

Baicha se aparta, dejando el pie para hacerla tropezar.

Bra acaba fuera del ring.

La gente aplaude.

La muchacha, furiosa, se levanta del césped.

– “¡Me has engañado!” – le reprocha.

Baicha, cruzado de brazos, camina hasta el borde del tatami.

– “Lo tenías muy creído.” – dice él.

– “Tsk…” – protesta ella.

El comentarista se acerca con una toalla.

– “Señorita…” – dice él.

Ella se da cuenta de que la explosión ha destruido la parte trasera de su top y casi está enseñando demasiado.

– “¡AH!” – exclama ella, cubriéndose al instante.

Krilín parece sorprendido.

– “¡Vaya!” – dice él. – “¿Qué te parece, Yamcha?”

– “Desde aquí es difícil, pero creo que las de Bulma eran más…” – dice acariciándose la barbilla antes de recibir una fuerte colleja por parte de Suno.

– “El chico ha pasado de ronda…” – dice Ten. – “¿Quién lo diría?”

– “¡Oye! ¿Qué insinúas?” – protesta Yamcha mientras se cubre el chichón que ya le ha salido.

Vegeta apaga el televisor.

– “Ha perdido…” – dice Bulma, sorprendida.

– “Los años de paz le han hecho olvidar que la fuerza no lo es todo en un combate…” – se levanta Vegeta. – “Le vendrá bien la lección.” – se marcha.

Baicha se agacha en el límite del ring y le ofrece la mano a Bra.

– “Solo he ganado porque tenías la cabeza en otra parte.” – sonríe él. – “Puesta en tu próximo adversario, tal vez…”

Bra mira Baicha y, por algún motivo que no comprende, lo ve de forma distinta, como si fuera más alto.

– “Tsk…” – le choca la mano en lugar de estrechársela, y se marcha.

Baicha sonríe.

En el palco, Magenta da una calada a su puro.

– “¡Vaya!” – dice él. – “Su hermana ha perdido…”

– “Eso parece.” – sonríe Trunks. – “Ha sido toda una sorpresa.”

Los siguientes participantes suben al ring. Gamma 2 e Ikose.

– “¡El héroe Gamma 2 se enfrentará a Ikose!” – exclama el presentador.

Los dos luchadores se ponen en guardia.

Mientras tanto, Lapis y Mai están en un un gran atasco. Lapis aporrea el claxon.

Desde la zona de participantes, Goten y los demás observan el combate.

– “¿Qué crees que traman?” – pregunta Ub.

– “No estoy seguro.” – dice Goten. – “Pero no son de fiar.”

– “Si son androides, alguien los habrá creado…” – dice Pan.

El presentador da el inicio.

– “Hajime!” – exclama. 

Gamma 2 embiste.

– “Lo sacaré de un golpe.” – piensa el héroe.

Pero Ikose detiene el puñetazo cruzando los antebrazos frente a su pecho.

– “¿Eh?” – se sorprende el número 2.

– “No te resultará tan fácil…” – sonríe Ikose.

Ikose agarra el brazo de Gamma 2 y lo hace girar hasta lanzarlo contra la grada, pero el héroe se detiene en el aire poco antes de chocar.

Sin expresión en su rostro, Gamma 2 regresa al tatami.

– “Debí suponerlo…” – dice el 2. – “Al fin y al cabo, eres una creación de la Red Ribbon.”

– “¿EH?” – se sorprende Ikose de que tengan esa información.

– “Aunque tu modelo ha quedado desfasado.” – dice Gamma 2.

Ikose se pone en guardia de nuevo.

 – “Desfasado, ¿eh?” – sonríe el chico. – “¿Por qué no atacas de nuevo y lo comprobamos?”

A una velocidad de vértigo, Gamma 2 aparece detrás de Ikose.

– “De acuerdo.” – dice el androide.

– “¡CUIDADO!” – exclama Goten.

Gamma 2 propina una fuerte patada a Ikose en el costado y el chico la detiene en el último instante con su antebrazo; a pesar de eso, sale repelido hacia el otro extremo del ring, rebotando varias veces contra el suelo.

Magullado, Ikose se pone en pie.

– “Qué velocidad…” – piensa el muchacho. – “Y qué potencia…”

En la grada, Ten, Chaoz, Yamcha, Krilín y Lázuki están preocupados.

– “¿Os habéis dado cuenta?” – pregunta Krilín.

– “Ni rastro de ki…” – responde Yamcha.

– “Androides.” – dice Ten.

Goten aprieta los dientes.

– “Esto le supera…” – dice el Gran Saiyaman. – “Puede que deba rendirse…”

– “¿Lo dices en serio?” – se preocupa Pan.

Pan se fija en Ikose y se asusta. El muchacho tiene el antebrazo con el que ha detenido la patada, doblado.

Ikose, lejos de rendirse, escupe al suelo.

– “Mi rival es Goten…” – piensa Ikose. – “No puedo perder con este…”

Gamma 2 le apunta con el dedo como si llevara una pistola.

– “Manos arriba.” – dice el héroe.

– “¿Eh?” – se extraña Ikose.

De repente, un rayo de ki azul impacta en la rodilla de Ikose, que cae al suelo.

– “Tsk…” – protesta el muchacho.

Gamma 2 camina hacia él con chulería.

– “Se ha terminado.” – dice el héroe. – “Voy a sacarte del ring para ganarme el aplauso de la gente.”

Ikose, intenta levantarse, frustrado, pero se queda con la rodilla hincada. Mira a su adversario con rabia.

– “No es personal.” – dice Gamma 2. 

Ikose alza su dedo y apunta al héroe.

– “¿Eh?” – lo mira el 2, extrañado. 

– “¡¡DODONPA!!” – exclama Ikose.

Un rayo de ki amarillo sale proyectado de su dedo e impacta en el torso del androide, cegando al público y haciendo retroceder al enemigo hasta el otro extremo del tatami, dejando un surco en las baldosas del ring.

Cuando el ataque cesa, Gamma 2 sigue en pie, con un agujero humeante en el traje, revelando su piel gris.

– “No está nada mal, chico.” – sonríe el número 2, ante la sorpresa de Ikose.

Ten Shin Han se pone en pie instintivamente.

Pero en un parpadeo, Gamma 2 aparece sobre Ikose, que se encuentra en el límite del ring, y le propina una patada en la cara que lo estrella contra el verde, fuera del tatami, formando un cráter con el impacto.

La gente tarda unos segundos en reaccionar.

Magente muerte su puro.

– “Imbécil…” – piensa el empresario.

Gamma 2 desciende del ring y agarra a Ikose, inconsciente, y lo pone sobre una camilla para que los sanitarios le atiendan, forzando así el aplauso del público. 

Gamma 2 se retira saludando.

Mientras unos operarios ponen el ring en condiciones, Ten Shin Han ha bajado a la zona de participantes y se encuentra con Goten.

– “¿Qué está pasando, Goten?” – pregunta Ten.

– “No lo sé…” – dice el Gran Saiyaman.

– “¿Deberíamos interrumpir el torneo?” – pregunta Ten, preocupado.

– “Me toca enfrentarme a Gamma 1 en el próximo combate.” – dice Goten. – “Intentaré sacarle información. Después de eso, tomaremos una decisión.”

– “¿Y Marron?” – pregunta Ten. – “¿Ha sido uno de ellos?”

– “En la enfermería.” – asiente Goten. – “¿Tienes semillas senzu?”

– “He mandado a Chaoz a buscar unas cuantas a la Torre de Karín.” – responde Ten.

– “Está bien…” – suspira Goten. – “Permaneced atentos. No sé cómo va a terminar esto.”

En megafonía anuncian la reanudación de los combates.