DBSNL // Capítulo 286: La invitación

DBSNL // Capítulo 286: La invitación

“Nos enfrentamos a la mente más brillante del Universo…”

En la Corporación Cápsula, Shido presenta su juego a nuestros amigos.

– “El evento constará de varias etapas en las que vuestro grupo de luchadores se enfrentará al mío.” – dice el demonio.

– “¿Por qué participaríamos en algo así?” – protesta Piccolo.

– “Porque es la única manera de detenerme.” – sonríe Shido.

– “¿Qué pretendes?” – pregunta Trunks.

– “Venid y lo descubriréis.” – el doctor se hace el interesante. – “Si os negáis… Puedo ser más convincente.”

– “Tsk…” – protesta Vegeta.

– “Os espero en estas coordenadas.” – aparecen éstas en el holograma. – “Será divertido.”

El holograma desaparece, dejando a nuestros amigos mirando a la nada.

– “¿Qué significa todo esto?” – se pregunta Bulma.

– “Tenemos que avisar a la Patrulla Galáctica… y a Zamas y a Champa…” – dice Gohan.

– “¿A qué nos estamos enfrentando?” – se pregunta Ub.

– “No sabemos lo que pretende.” – dice Piccolo. – “Pero podemos temer lo peor. Debemos afrontar este juego como si de ello dependiera el Universo.”

– “No dudo que así es.” – dice Gohan. – “He estado leyendo en la Academia Kaioshin… Raichi no se detendrá ante nada.” – explica. – “Raichi es un científico tsufur que vivió hace eones. Un hombre dedicado a la ciencia, que cuando creía entender el mundo que lo rodeaba, Moro se cruzó en su camino.”

– “¿Has dicho Moro?” – se sorprende Piccolo.

– “Raichi vio en la magia de Moro un nuevo camino por explorar.” – narra el mestizo. – “Un nuevo mundo se reveló ante sus ojos, y él no podía dejar de mirar… Le costó su planeta natal. Una raza casi extinguida por la codicia de un solo hombre.”

– “Los supervivientes llegaron al planeta Plant, ¿no es así?” – ata cabos Vegeta.

– “Allí se encontraron con los saiyajín.” – dice Gohan. – “Pero esa es otra historia.”

– “¿Raichi era una de los supervivientes?” – pregunta Goten.

– “No exactamente.” – responde su hermano. – “Raichi sabía que los misterios del Universo no podían desvelarse en una vida… así que decidió perpetuar su consciencia.” – explica. – “Creó una réplica de su mente en una inteligencia artificial que seguiría experimentando para toda la eternidad.”

– “Es terrible…” – se asombra Marron.

– “¿Y el demonio…?” – dice Trunks.

– “Ese diablo se refirió a sí mismo como Raichi.” – dice Vegeta.

– “Es posible que sea el alma reencarnada del doctor.” – asiente Piccolo. 

Gohan se cruza de brazos y asiente.

– “Es probable.” – responde el mestizo.

– “Nos enfrentamos a la mente más brillante del Universo…” – dice Trunks.

– “Hagamos lo que hagamos, él ya lo habrá pensado.” – se agarra Goten la cabeza.

– “De momento, será mejor seguir el juego.” – dice Gohan.

– “¿Qué hacemos?” – pregunta Marron.

– “Prepararnos.” – dice Ub.

– “Pero no nos ha dicho en qué consisten las pruebas…” – murmura Trunks.

– “Tendremos que ir preparados para todo.” – interviene Vegeta.

Gohan asiente.

– “Será mejor que nos pongamos manos a la obra.” – dice el mestizo.

Piccolo se aleja sin decir nada, pero Gohan se da cuenta.

– “¿A dónde vas, Piccolo?” – pregunta el mestizo.

– “Sé de alguien que no se perderá una oportunidad como esta.” – dice el namekiano. – “Nos reuniremos aquí mañana.”

El namekiano se marcha volando.

Son Gohan se cruza de brazos, pensativo.

– “Champa y Zamas podrían ayudarnos…” – cavila el mestizo.

– “Krilín y los demás seguro que quieren participar…” – dice Goten.

– “Seguro que sí.” – dice Marron. – “Pero los años no son tan benevolentes con los humanos como lo son con vosotros, los saiyajín.”

– “Es cierto…” – asiente Goten.

Vegeta se acerca a Gohan.

– “Será mejor que hables con Freezer.” – dice el saiyajín.

– “¿Eh?” – se sorprende el mestizo. – “¿Tú sugieres a Freezer?”

– “Lo vamos a necesitar.” – refunfuña el saiyajín, entre dientes.

DBSNL // Capítulo 284: Ratas de laboratorio

DBSNL // Capítulo 284: Ratas de laboratorio

“No me gustan los juegos.”

En la falsa Capital del Oeste, Mirai Trunks es avasallado por Vegeta Súper Saiyajín Blue. El mestizo se defiende torpemente de los ataques del enemigo, que muestra una prepotente media sonrisa en su rostro.

– “¡¿Es que no has aprendido nada en todos estos años?!” – se burla Vegeta. – “¡Sigues siendo un inútil!”

Un puñetazo de Vegeta rompe la defensa de Trunks y le golpea la cara, haciéndolo caer de espaldas y dar dos vueltas en el suelo antes de que pueda levantarse de un brinco.

– “Nunca has podido proteger a nadie.” – sentencia Vegeta.

Trunks se limpia la sangre sin dejar de mirar a su adversario.

– “¿Por qué…?” – se pregunta el mestizo. – “¿Cómo puede usar la apariencia de Gohan y de mi padre?”

– “No te dejes engañar, Trunks.” – retumba la voz de Whis en su cabeza.

Vegeta sonríe.

– “Eres un fracasado.” – sentencia el saiyajín, apuntando a su hijo con la mano derecha. – “¡¡BIG BANG ATTACK!!”


Trunks reclama su espada.

Una explosión sacude la ciudad, arrasando con los edificios de la zona.

En el falso planeta haiirotoko, Jiren es confrontado por un misterioso demonio del frío.

El enemigo se revela bajo la luz de la luna. Su apariencia recuerda al renombrado tirano, pero su cuerpo es dorado en su mayor parte.

– “¿Quién eres tú?” – murmura Jiren.

Una sonrisa se dibuja en su rostro.

– “Jo, jo, jo…” – ríe el enemigo.

En un parpadeo, Jiren aparece frente a su contrincante y le propina un puñetazo en la cara que lo hunde en el suelo.

Jiren lo agarra de la cola y lo hace girar dos veces antes de lanzarlo contra una colina cercana, que estalla con el impacto.

El haiirotoko apunta con la mano en esa misma dirección y concentra rápidamente una esfera de ki rojo que pronto lanza.

Un gran estallido arrasa el terreno.

En un instante, de entre la polvareda alzada en el ahora desértico lugar, la silueta del demonio del frío empieza a intuirse hasta que finalmente se revela.

– “Eres muy impaciente…” – frunce el ceño.

– “No me gustan los juegos.” – sentencia Jiren. 

– “Pues estás en el lugar equivocado…” – sonríe Freezer.

– “¿Qué quieres de mí?” – insiste el haiirotoko.

En otro misterioso lugar que imita el desaparecido Planeta Vegeta, Broly se encuentra frente a un enemigo cuyo rostro recuerda al del Príncipe saiyajín, pero embutido en un uniforme tsufur.

– “¿Vegeta…?” – se sorprende Broly.

Dibujado por Ipocrito

El enemigo sonríe y alza su mano hacia el saiyajín.

– “¡Siente mi rencor!” – exclama.

Un estallido de ki fucsia engulle al Broly, que es sorprendido por la velocidad y potencia del ataque e intenta cubrirse ante tal devastador poder.

Gran parte del castillo saiyajín es desintegrado por el ataque.

En la falsa Capital del Oeste, Vegeta observa el devastado páramo.

– “¿Dónde estás, Trunks?” – pregunta el falso saiyajín. – “¿Vuelves a esconderte como un cobarde?” – lo provoca mientras camina entre escombros.

Trunks aparece a su espalda con el puño en alto.

– “¡¿Vas a golpear a tu padre?!” – sonríe Vegeta mientras se da la vuelta para golpear a Trunks, que ha dudado por un instante.

Vegeta golpea al mestizo en la mejilla y éste da dos pasos atrás antes de caer de espaldas… pero antes de tocar se desvanece.

– “¿Eh?” – se sorprende el enemigo.

Trunks se encuentra detrás de Vegeta con la espada en alto.

– “¡No te tengo miedo!” – exclama el mestizo mientras propina un espadazo descendente que atraviesa la clavícula de su adversario hasta llegar a su abdomen.

Vegeta se queda perplejo mirando a su hijo.

Trunks cierra los ojos con fuerza un instante para reponerse del esfuerzo psicológico… cuando una voz le hiela la sangre.

– “Trunks…” – dice la voz de su madre. – “Hijo mío…”

El mestizo abre los ojos y a su malherida madre frente a él.

– “Mamá…” – titubea Trunks.

– “Trunks…” – llora Bulma. – “Te… te quiero…”

Bulma extiende su mano hacia Trunks y acaricia su mejilla… y de repente lo agarra con fuera del rostro.

Trunks se ha quedado en estado de shock.

El enemigo sonríe. Trunks tarda en reaccionar ante la macabra sonrisa de su madre. 

Lentamente y por primera vez, el enemigo revela su verdadera forma; una criatura humanoide de tez blanca y ojos verdes.

– “Trunks…” – sonríe el enemigo. – “La mente siempre será tu debilidad… Tanto sufrimiento te ha hecho débil…”

Dibujado por Ipocrito

El mestizo se revuelve y patea el rostro del enemigo, liberándose y reclamando su espada en el arie.

– “Ah… ah…” – respira Trunks de forma acelerada.

El cuerpo del enemigo se regenera lentamente.

Mientras tanto, Jiren y el demonio del frío están enzarzados en una violenta pelea. El enemigo y su aura dorada chocan contra el aura roja del haiirotoko.

– “Eres el último de tu especie…” – sonríe el demonio dorado. – “¿Cómo te sientes?”

Jiren coge la delantera y ahora parece hacer retroceder al enemigo, que esquiva los golpes fácilmente.

– “Parece que te has vuelto más lento…” – sonríe el tirano. – “¿Acaso hay algo que te desconcentra?” – se burla.

Jiren pisa la cola del demonio, evitando así que siga retrocediendo.

– “¿EH?” – se sorprende el enemigo.

El haiirotoko empieza a usar a su contrincante como un saco de boxeo.

– “¡¡YAAAAH!!” – grita Jiren mientras desata toda su rabia.


Con el último golpe, la cola del enemigo se parte en dos, dejándolo libre, y Jiren le propina un violento puñetazo que lo lanza a través del páramo desolado hasta chocar contra una formación rocosa que se derrumba sobre él.

Jiren inspira lentamente y luego suspira, intentando calmar su mente.

Pero el sonido de escombros moviéndose llama su atención.

El enemigo dorado se levanta de entre las rocas. Su cola se regenera mediante un extraño laminado que acaba soldándose.

– “¿Eh?” – se sorprende el haiirotoko. – “Acaso eres…”

A su espalda, la cola cercenada se contonea en el suelo y empieza a generar ese extraño laminado.

En el planeta Vegeta, Broly se levanta entre los escombros al otro lado de la ciudad, tras atravesarla por el ataque del enemigo.

– “Tsk…” – se levanta magullado.

El enemigo ya se encuentra sobre una cornisa cercana.

– “Pagaréis por todo lo que nos hicisteis…” – gruñe el enemigo. – “¡¡Acabaré con todos los saiyajín!!” 


El tsufur apunta de nuevo a Broly, pero éste se envuelve en el aura verde de su Súper Saiyajín.

El planeta tiembla. La cornisa sobre la que se encontraba el enemigo se rompe, obligándolo a flotar. Edificios de los alrededores se derrumban.

Broly se transforma y clava su airada mirada en su contrincante.

El tsufur mira a su alrededor. 

– “Destrucción…” – refunfuña. – “Siempre destrucción… Sois animales.” – sentencia.

Broly embiste a su contrincante y le propina un puñetazo, pero este lo detiene en el aire.

– “¿Eh?” – se sorprende el saiyajín.

– “Vaya…” – sonríe el tsufur.

El enemigo contraataca con un puñetazo y luego lo empuja con una doble patada en su pecho que hace retroceder a Broly.

– “Este cuerpo es estupendo…” – sonríe el tsufur. – “¡¡ME SIENTO INDESTRUCTIBLE!!” – celebra.

Broly aprieta sus puños con rabia.

– “Los saiyajín hemos cambiado…” – dice el saiyajín.

– “Jamás cambiaréis.” – replica el tsufur. – “Por mucho que finjáis, la muerte está en vuestra naturaleza. Debéis ser exterminados.”

DBSNL // Capítulo 283: Laboratorio de pruebas

DBSNL // Capítulo 283: Laboratorio de pruebas

“Has elegido la forma equivocada.”

En la falsa Capital del Oeste, Trunks se encuentra frente al enemigo, que sale de entre los escombros.

– “¿Cómo es posible?” – se pregunta el enemigo, cuya hemicara izquierda se ha deformado, revelando parcialmente su verdadera forma; un ojo verde biónico y piel blanca se intuyen durante un instante antes de recuperar el rostro de Son Gohan.

– “Pareces uno de esos juguetes de Raichi…” – dice Trunks. – “Pero no había visto nunca a uno como tú… No puedes tener células de ese Gohan, ¿cómo puedes copiar su apariencia?”

– “Soy mucho más que un simple Dorobochi.” – sonríe Gohan.

Trunks frunce el ceño, listo para el combate.

Son Gohan, transformado en Súper Siayajín, empieza a caminar hacia él.

– “Has elegido la forma equivocada.” – dice Trunks. – “Hace mucho que superé a mi maestro.”

– “No me digas…” – el enemigo esboza una media sonrisa.

El cuerpo de Gohan se transforma paulatinamente. Sus botas se convierten en unas botas blancas de punta amarilla. Su pantalón naranja en un mono negro. Sus muñequeras azules en guantes blancos. Su luz amarilla se tiñe de azul cian.

– “¿Cómo…?” – se sorprende Trunks.

El nuevo Vegeta sonríe fanfarrón.

En un parpadeo, el enemigo propina un puñetazo en el estómago de Trunks, que se dobla de dolor.

– “Siempre has sido una decepción, hijo…” – dice Vegeta, cuya mano hundida en el abdomen de Trunks empieza a brillar de color amarillo.

El ataque estalla a quemarropa, desintegrando la parte superior de la vestimenta del mestizo.

Mientras tanto, de noche, Jiren camina entre cabañas vacías de viejo poblado. 

– “¿Dónde estoy?” – se pregunta el haiirotoko. – “Es mi viejo hogar… Pero fue destruido por…”

– “Jojojo…” – ríe una voz.

Jiren se da la vuelta. Sobre una colina cercana, una silueta que resulta familiar.

– “Un demonio del frío…” – murmura Jiren.

Una nube que cubría la luna se aparta lentamente. El reflejo rebota en el enemigo, revelando un destello dorado.

En otro lugar remoto, Broly camina por un planeta que nunca ha pisado antes, pero que le resulta extrañamente familiar. Edificaciones blancas y modernas con cristales ovalados azules se alzan bajo un cielo rojizo.

El saiyajín camina por las calles vacías hasta llegar a la entrada de un gran palacio con el símbolo Real saiyajín sobre la entrada.

– “¿Qué significa esto? Acaso estoy en…” – piensa el saiyajín, que se adentra en el lugar hasta llegar a la gran sala del trono.


Broly camina hacia el gran sillón. Alguien está sentado en él.

– “Saiyajín…” – dice la voz.

– “¿Quién eres?” – pregunta Broly.

– “¿No reconoces a tu Rey?” – responde el personaje en penumbra, con retintín.

El enemigo se pone en pie. Broly intenta adivinar de quién se trata, pero él sigue en las sombras.

– “Llegamos a este planeta buscando empezar de nuevo después de que nuestro hogar sufriera una gran catástrofe… Solo queríamos vivir en paz…” – dice el Rey. – “Sin saber que estaba habitado por demonios…”

Broly escucha con cierta confusión.

– “Vosotros, bárbaros, nos atacasteis constantemente…” – gruñe el enemigo. – “Pese a nuestra superioridad tecnológica… Malditos animales… Nos masacrasteis siempre que tuvisteis ocasión…”

– “Yo no nací en este planeta.” – dice Broly.

– “¡Eso no importa!” – replica el Rey en la sombra. – “La sangre de esos monstruos debe ser erradicada por el bien del universo.”

Broly aprieta los puños y se transforma en Súper Saiyajín.

El Rey sonríe.

– “¿Y qué mejor para llevar a cabo esta tarea que este cuerpo?” – añade mientras da un paso a la luz del ventanal, revelando su armadura tsufur y su rostro.

– “¿Eh?” – se sorprende Broly.

En el laboratorio secreto de Shido y Raichi, el demonio vestido con su bata de científico observa atentamente todo lo ocurrido en sus monitores, mientras otros recopilan una gran cantidad de datos.

– “Pronto estaremos listos.” – retumba la voz del doctor tsufur.

– “Pronto…” – sonríe Shido, recolocándose las gafas.

DBSNL // Capítulo 282: El mensajero

DBSNL // Capítulo 282: El mensajero

“Nos veremos pronto, saiyajín.”

En la oscura réplica de la Capital del Oeste, bajo la lluvia, Trunks mira aterrado a su enemigo, que parece estar envuelto en el aura del Súper Saiyajín.

De repente, su adversario ataca y propina un puñetazo a Trunks, que lo detiene con la hoja de su espada. La onda expansiva del impacto detiene la lluvia durante un instante y destruye las ventanas de los alrededores.

Ahora, a tan poca distancia, los dos se miran a los ojos.

– “G… Gohan…” – titubea Trunks al reconocer el inconfundible rostro de su fallecido amigo y maestro.

El falso Gohan aprovecha la sorpresa de su adversario para propinarle un puñetazo en la cara que lo desarma y lo hace volar a través de la ciudad, chocándose contra varios edificios que se derrumban a su paso.

Mientras tanto, en la Tierra, Bra y Baicha se encuentran en un verde páramo intercambiando golpes, los dos con la misma ropa que llevaron a su cita.

La mestiza parece no esforzarse, mientras el hijo de Yamcha está dándolo todo para detener los ataques de su contrincante, que finalmente supera sus defensas y lo lanza al suelo de un puñetazo en la cara.

– “¡Ay!” – se queja Baicha, frotándose la cara roja.

– “¡Gané!” – presume ella.

– “Pues claro…” – protesta él.

– “No te hagas la víctima.” – se cruza ella de brazos. – “Ni siquiera me he transformado.”

– “¿Esto es lo que entiendes como una cita?” – se levanta Baicha, mientras se sacude el polvo.

– “Je, je” – ríe ella.

Baicha se pone en guardia.

– “Puedes presumir ahora…” – sonríe burlón. – “Pero el día que contaba, gané yo.”

– “Ah, ¿sí?” – frunce el ceño ella, molesta.

La mestiza aprieta los puños. Una corriente de aire se levanta. Un estallido de luz cegadora. Bra se ha transformado en Súper Saiyajín.

– “¿Quieres probar de nuevo?” – le amenaza.

Baicha levanta las manos.

– “Está bien, está bien…” – dice el mestizo, un poco asustado. – “Me rindo.”

Pero de repente, los dos sienten una presencia. Algo se acerca a toda velocidad.

– “¡¿EH?!” – los dos miran hacia un lado.

Algo pasa entre ellos y se detiene a pocos metros, provocando una fuerte corriente de aire que los coge desprevenidos. Los dos se dan la vuela lentamente para ver de quién se trata. Frente a ellos, un individuo de extraña apariencia, vestido con un mono negro y botas, guantes y coraza dorados con detalles rojos.

Los dos terrícolas miran al extraño, sorprendidos ante su aparición.

– “Vaya…” – murmura el recién llegado. – “Aún no controlo este cuerpo.”

– “¿Quién eres?” – pregunta Bra, inquisitiva.

Baicha observa a Bra de reojo, pendiente de ella.

– “Tengo un mensaje para vosotros.” – dice el extraño, dándose la vuelta, revelando su rostro y sus ojos biónicos azules.

Bra se queda perpleja al ver su cara.

– “¿Un mensaje?” – repite Baicha.

El chico decide adoptar una actitud prepotente para presumir frente a su cita.

– “Mira…” – dice el hijo de Yamcha, mientras camina hacia él. – “No sé qué has venido a hacer aquí, pero…”

– “¡¡BAICHA!!” – se alarma Bra.

De un revés, el misterioso enemigo noquea al terrícola, lanzándolo a través del páramo.

– “¡MALDITO!” – exclama Bra, reavivando su aura dorada.

Pero como un rayo, el extraño propina un puñetazo en el abdomen de la muchacha, que pierde su transformación al instante, quedándose aturdida apoyada en el antebrazo de su contrincante.

El tipo la empuja levemente para que caiga de espaldas.

Con la vista borrosa, Bra ve como el hombre se agacha para dejar un dispositivo electrónico a su lado.

– “Transmíteselo a tus compañeros.” – dice el misterioso guerrero. – “Nos veremos pronto, saiyajín.” – sentencia.

Bra pierde el conocimiento.

En la falsa Capital del Oeste, Trunks se oculta bajo una escalera mientras oscucha los pasos del su adversario sobre cristal roto. 

– “¿No vas a pelear?” – le provoca Gohan. – “¿Vas a esconderte como cuando eras un crío?”

El corazón del mestizo palpita fuerte y rápido. Su respiración es acelerada.

– “¡Trunks!” – dice la voz de Whis en su cabeza. – “¡TRUNKS!”

En su mente, un Trunks quinceañero se encuentra sentado en el suelo, agarrándose las rodillas, asustado. Whis se acerca a él.

– “Tienes que calmarte…” – sugiere el ángel. – “Esto no es real.”

– “Son Gohan…” – sufre el mestizo. – “No puedo luchar contra Son Gohan…”

– “No dejes que te controle el miedo.” – dice Whis. – “Concéntrate.”

Trunks abre los ojos de repente y reacciona instintivamente. Los pies de Gohan atraviesan la escalera bajo la que se ocultaba, y ésta se derrumba.

Trunks retrocede y se pone en guardia.

– “¡¿Quién eres en realidad?!” – insiste el mestizo.

– “¿Es que no me reconoces?” – dice Gohan.

– “No eres Son Gohan…” – gruñe Trunks. – “No es posible…”

El mestizo intenta controlar su respiración. Su latido desacelera lentamente.

Gohan embiste de nuevo. Trunks esquiva el ataque y agarra su puño.

El ojo blanco del mestizo se abre.

– “Ahora puedo verte…” – dice Trunks.

– “¿EH?” – se sorprende Gohan.

Trunks propina un rodillazo en el abdomen de su adversario y luego lo aparta para lanzarlo un ataque de ki en el abdomen a bocajarro que lo empuja a través de la metrópolis hasta que estalla a varios kilómetros de distancia.

En la Tierra, en la Corporación Cápsula, Bra despierta en su cama. Bulma está a su lado.

– “Mamá…” – dice la muchacha. – “¿Qué ha…?”

– “Hija…” – dice ella, con ojos llorosos. – “Estás en casa. No pasa nada.”

– “¿En casa?” – pregunta, confusa.

– “Baicha te ha traído hasta aquí.” – sonríe Bulma.

– “¿Se encuentra bien?” – pregunta mientras intenta levantarse, dolorida.

– “Tranquila.” – la frena Bulma. – “Está siendo atendido. Se ha desmayado frente a la puerta de casa… pero se pondrá bien.”

Bra suspira aliviada.

– “¿Así es como debo enterarme de que sales con un chico?” – pregunta Bulma con cierto retintín.

– “Mamá…” – Bra se tapa la cara con la sábana, avergonzada.

En el laboratorio, Trunks investiga el dispositivo que dejó el extraño individuo. Vegeta espera en una esquina de la sala, apoyado en la pared.

– “¿Falta mucho?” – pregunta el saiyajín, impaciente.

– “Ya casi está…” – dice Trunks, trasteando con un destornillador.

De repente, el aparato se activa y proyecta un holograma. Es Shido, vestido con una bata de científico.

– “Saludos, terrícolas.” – dice el demonio.

– “¿Quién es ese tipo?” – se pregunta Trunks.

– “Shido…” – gruñe Vegeta.