DBSNL // Capítulo 61: ¡Change!

DBSNL: Capítulo 61: ¡Change!
“¡Deberían descalificarles!”
Freezer, Son Gohan, Goku y Vegeta miran a Tagoma sorprendidos al oírle realizar una técnica que conocen muy bien.

– “¿Qué ha sido eso?” – murmura Hit desconcertado por lo sucedido.
– “¡Eso era…!” – exclama Goku al percatarse de lo ocurrido.
Parece que, en el último momento, algo se interpuso entre la técnica de Tagoma y Hit.
Al lado del asesino, una rana namekiana salta confusa y desesperada.
Tagoma observa sus manos con tranquilidad mientras empieza a reír en tono bajo y lo va subiendo hasta estallar en una gran carcajada.

– “¡Al fin!” – exclama con lágrimas en los ojos mientras sigue riendo. – “¡Vuelvo a ser un soldado!” 
Freezer le observa estupefacto.

– “¿Tagoma?” – le pregunta el tirano.
– “No, señor” – responde Tagoma. – “¡Soy yo! ¡Su soldado de élite!”
Tagoma empieza a realizar distintas poses que son muy familiares para nuestros amigos y el demonio del frío.

– “¡Soy el Capitán Ginyu!” – grita luciendo en su pose final.


Dibujado por Ipocrito


– “¡¡¿Ginyu?!!” – exclaman nuestros amigos al unísono.
– “¡He sufrido un infierno en ese cuerpo de rana namekiana!” – explica Ginyu, ahora en el cuerpo de Tagoma. – “Pero cuando le vi en la Tierra, señor Freezer, y vi que usted no se había rendido y había luchado por sobrevivir y superarse, ¡supe que debía seguir luchando!” – añade. – “¡Ahora vuelvo a estar a su lado, señor! Y ese infierno ha merecido la pena.”
Hit no entiende nada y simplemente observa desconfiado a su enemigo.
Ginyu se dirige hacia Hit andando tranquilamente. 

– “Disculpa” – le dice mientras cambia de dirección y camina hacia la rana namekiana, en la que está encerrado Tagoma, aún desconcertado, que levanta la cabeza y ve su antiguo cuerpo frente a él.
El Capitán de las Fuerzas Especiales pisa la rana, matándola.

– “Créeme, te he hecho un favor” – dice mientras se asegura de que está muerta retorciendo el pie.
El Daishinkan contempla los hechos y se dirige a Whis.

– “Parece que el Universo 7 trajo un onceavo participante…” – dice muy serio.
– “En realidad, se podría decir que lo hizo el Universo 3” – responde Whis.
– “¡Esa rana vino del 7!” – exclama Camphari, defendiendo a su Universo. – “¡Deberían descalificarles!”
– “Callaos” – dice Zeno. – “El número de participantes de ambos universos sigue siendo el mismo” – explica el Dios del Todo. – “Ese al que llaman Ginyu parece que seguirá luchando para el Universo 3, igual que hacía Tagoma. Así que no hay motivo para descalificar a nadie”.
– “Señor…” – intenta explicar su caso Camphari. – “Su procedencia es del…”
– “He dicho que no se descalificará a nadie” – le interrumpe Zeno mirándole con esa inexpresividad aterradora.
– “Lo… lo siento, señor Zeno” – se disculpa templando Camphari haciendo una reverencia – “No pretendía contrariarle.”
El Daishinkan mira a Zeno con cierta desaprobación y después mira a Camphari y haciéndole un gesto de aserción con la cabeza, que parece indicarle que acepte las órdenes del Dios del Todo y no discuta.

Kus observa al recién revelado personaje del Universo 1.

– “Nigrissi” – sonríe el ángel. –  “Después de tantos años usurpando el lugar del caudillo Fridge, al fin se muestra”.

El extraño ser se escabulle entre los participantes, huyendo de los cazadores del Universo 5, al verse superado no sólo en número, sino también en estrategia.

Gotenks sigue cara a cara con el Dai Kaioshin Zamas; ambos mirándose fijamente desde la distancia.

– “Son Gohan dijo que dejáramos a este tipo de enemigos para nuestros padres, Champa o el señor Beerus” – murmura Gotenks viendo como todos ellos están ocupados. – “Pero creo que no tenemos otra opción” – añade mientras se prepara para darlo todo.
Mientras tanto, Mr. Bu sigue luchando contra Shoku. Bu alarga ambos brazos para golpearle, pero Shoku los esquiva haciendo una pirueta y dispara el cañón de su brazo contra el ser mágico. 
Mr. Bu deja pasar el ataque esquivándolo con su cuerpo elástico, que recupera la normalidad inmediatamente, y se abalanza contra Shoku mientras sus brazos retoman su tamaño natural.
El ser mágico golpea a Shoku, pero éste alza su barrera protectora que impide que Bu pueda alcanzarle, así que retrocede y recuper la distancia.
Toppo se interpone entre ambos combatientes.

– “Es demasiado para ti, Shoku” – les interrumpe Toppo. – “Déjamelo a mí”.
Shoku asiente, y Toppo se abalanza sobre Mr. Bu, iniciando un fuerte intercambio de golpes.

– “¡Tú!” – le llama la atención Cell a Shoku. – “¡El de la armadura!”
Shoku mira a Cell.

– “Eres humano, ¿verdad?” – le pregunta la creación de Gero. – “Y esa tecnología… es de la Red Ribbon. ¿No es cierto?”
El humano del Unvierso 2 se sorprende al escuchar a Cell acertar en ambas cosas.

– “¿También existe la Red Ribbon en tu Universo?” – le pregunta Shoku.
– “Jeje” – ríe Cell. – “Estás ante la mejor creación de la Red Ribbon y el Dr. Gero”
– “¿El Dr. Gero?” – se sorprende el humano. – “He leído sobre él en los libros de historia. Una de las mentes más brillantes de la Tierra. No veo cómo pudo crear a un ser tan malvado cómo tú” – sentencia.
– “Jajaja” – vuelve a reír Cell. – “Malvado, ¿eh? Creo que en vuestro Universo tenéis un serio problema de perspectiva”.

Basil ha logrado esquivar los ataques de Shisami, que empieza a mostrar señales de cansancio.

– “Parece que has puesto demasiada energía en tus embestidas” – se burla Basil.

El cuerpo de Shisami, agotado, se enfría hasta recuperar su temperatura normal.

– “¡Ahora me toca a mí!” – exclama el lobo mientras se abalanza sobre el toro rojo.

De repente, un enorme gorila con armadura del Imperio agarra a Basil por una pierna.

– “¡Tú no vas a ninguna parte!” – le dice el simio, que estampa al lobo contra el suelo con violencia, una y otra vez, hasta dejarle inconsciente.

– “Ya era hora…” – sonríe Shisami.

El gorila lanza al abatido Basil fuera del ring como si fuera un muñeco de trapo.

–  “Me he distraído jugando con dos piratas Tech-Tech del Universo 6, pero ya me he encargado de ellos” – explica el simio.

En ese instante, una garra morada atraviesa el abdomen del gorila.

– “¡Garana!” – exclama el toro rojo.

El cuerpo de Garana cae inerte al suelo y tras él aparece Nigrissi, que lame su ensangrentada zarpa.


Lejos de allí, tres participantes del Unvierso 2 rodean a Piccolo.

– “¡Namekiano!” – dice el Dai Kaioshin de ese mismo Universo, que observa cómo sus hombres se disponen a atacar a Piccolo. – “Tu raza osó desafiar el curso natural de las cosas. Por eso, pese a ocupar el puesto de Supremo Kaioshin, no considero esta acción una ofensa a lo sagrado.” – explica.
– “Qué manera más estúpida de excusarse” – responde Piccolo burlonamente. – “Si queréis eliminarme, venid a por mí, pero no me hagas escuchar tus discursos rancios”.
El Dai Kaioshin respira hondo, intentando mantener la calma frente a la provocación de Piccolo. 

– “Acabad con él” – ordena a sus tres guerreros.

ESPECIAL DBSNL // U6 / Parte IV: El torneo

Especial DBSNL // U6 / Parte IV: El torneo
“Siempre que participan Son Goku y sus amigos ocurre algo inesperado…”
Nuestros amigos disfrutan de unos años de Paz después de derrotar a los androides. Sus cuerpos han sido almacenados en la Corporación Cápsula, donde Bulma investiga su tecnología en busca de aplicaciones positivas para la humanidad.
Gohan ha aprovechado estos años de paz para centrarse en sus estudios y ha sido admitido en el prestigioso Instituto Orange Star, en Orange City, donde asiste a clase diariamente.
Goku, nunca satisfecho con su fuerza, ha seguido entrenando para superarse.
Vegeta, por su parte, obsesionado con superar a Goku y a Gohan, ha entrenado en las montañas rocosas y en la cámara de gravedad diseñada por el Dr. Brief.
El pequeño Trunks, ahora tiene ocho años y entrena junto a su padre cuando no asiste a clase.
Un día cualquiera, mientras Bulma descansa en el jardín de la Corporación Cápsula, dos extraños seres aparecen de repente, sobresaltando a la científica.
Uno de ellos es bajito, de piel violeta y ojos rasgados, con el cabello blanco en forma de cresta. Su acompañante es alto y de piel rosada, con semblante serio, piel arrugada y cabello blanco, largo y lacio. Ambos visten ropajes extraños.

– “¡¿Quienes sois?!” – exclama Bulma.
– “Tranquila, Bulma” – dice el pequeño de los dos. – “No hemos venido buscando problemas.”
Al escuchar el grito de su madre, Trunks corre raudo hacia el jardín y se interpone entre ella y los extraños seres.

– “¿Quienes son?” – pregunta Trunks.
– “Me llamo Shin” – se presenta el pequeño. – “Y él es Kibito. Hemos venido a hablar con Son Goku”.
– “¿Son Goku?” – se extraña Bulma. – “Él no vive aquí”.
– “Qué extraño…” – murmura Shin. – “Sin duda notamos un extraordinario poder en este lugar…”
– “Ese debo ser yo” – les interrumpe Vegeta.
El príncipe saiyajín acaba de salir de la sala de gravedad y ha escuchado los gritos de su esposa.

– “Tú eres… ¡Vegeta!” – dice Shin. – “Ya entiendo. Puedo ver tu historia”.
– “¿Mi historia?” – se extraña Vegeta.
– “Pero no te buscamos a ti” – dice Shin. – “¿Dónde puedo encontrar a Son Goku?”
Vegeta se siente menospreciado, pero es prudente ante la extraña presencia de esos dos extravagantes seres.

– “No percibo su ki…” – piensa Vegeta. – “¿Qué diablos son estos dos?”
– “No es de tu incumbencia” – le interrumpe Shin.
– “¿Podéis leerme la mente?” – se sorprende el saiyajín.
– “Gracias por la información” – sonríe gentil Shin. – “Hasta otra” – se despide.
Kibito toca el hombro de Shin y ambos desaparecen en un abrir y cerrar de ojos.

– “¿Quienes eran esos tipos, Vegeta?” – le pregunta Bulma a su marido.
Una gota de sudor recorre la sien de Vegeta, inquieto por la misteriosa actitud de esos extraños individuos.
En el Monte Paoz, Son Goku se encuentra sentado junto al río, pescando tranquilamente con Chichi, pero de repente nota algo extraño.

– “¿Qué ocurre, Goku?” – le pregunta su esposa al notarle distraído.
– “¿Quienes sois?” – pregunta Goku ignorando a Chichi y levantándose.
– “¡Impresionante!” – se alegra Shin. – “Sin poder notar nuestra energía has percibido nuestra presencia. Sin duda eres extraordinario”.
– “No me habéis respondido a la pregunta” – insiste Goku mientras le hace un gesto a su mujer para que se esconda detrás de él.
– “Soy un Kaioshin” – responde Shin.
– “¿Un…? ¿Un Kaioshin?” – se extraña Goku.
– “Un Dios por encima de los Kaios y del Gran Kaio” – explica Kibito.
– “¿Y qué quieres de mí?” – pregunta Goku.
– “Necesitamos tu ayuda, Son Goku” – explica el Kaioshin.
Shin le cuenta a Goku la historia de Babidí y su monstruo, y cómo se han percatado de su presencia en la Tierra, que ahora corre grave peligro. Los Kaioshin conocen la historia del Súper Saiyajín que derrotó a Freezer, y han recurrido a él para que les ayude a proteger el Universo.

– “¿Tan poderoso es ese monstruo?” – pregunta Goku impresionado por la historia.
– “Es imparable. Por eso debemos evitar que despierte” – explica Shin.
– “¿Seguro?” – pregunta Goku. – “Me gustaría poder enfrentarme a alguien así… No me siento cómodo ganando sin darle la oportunidad de luchar…”
Kibito y Shin se miran sorprendidos por la actitud de Goku.

– “Sin duda eres un ser peculiar, Son Goku” – sonríe Shin.
En ese momento, Son Gohan llega a casa después de salir del instituto y se encuentra con la extraña reunión.

– “¿Qué ocurre, papá?” – pregunta Gohan al ver a tan extraños seres.
Son Goku y Shin le explican la situación a Son Gohan.

– “La Tierra vuelve a estar en peligro…” – murmura cabizbajo Son Gohan. – “¿Es que no podemos vivir en paz?”
– “Esto no tiene nada que ver con vosotros” – les dice Chichi a Goku y a Gohan. – “¡Que se encarguen los Dioses de sus asuntos!”
– “Esto afecta a todo el Universo” – la corrige Shin. – “La Tierra corre un grave peligro.”
– “¡Está bien!” – dice Goku alegre. – “¡Os ayudaremos!”
Son Gohan mira a su padre, poco convencido.

– “Supongo que tenemos que hacerlo…” – murmura Gohan.
En ese instante, un sonido de arbustos alerta a nuestros amigos, y Piccolo surge de la arboleda que rodea la casa de la familia Son.

– “¡Piccolo!” – se alegra Goku. – “¡Cuanto tiempo!”
– “Piccolo Daimaoh…” – murmura Shin.
– “He estado escuchando vuestra historia” – dice el namekiano. – “Yo también me apunto. Y supongo que Vegeta también lo hará…” – sonríe mientras mira al horizonte, donde empieza a divisarse al príncipe saiyajín volando hacia ellos.
Una vez se han reunido todos, Shin se dispone a contarles el plan.

– “Babidí necesita recolectar mucha energía para despertar a Majin Bu” – explica Shin. – “Nuestra sospecha es que enviará a sus secuaces al Torneo de Artes Marciales que se celebrará en unos días para intentar encontrar a guerreros poderosos y robarles su energía.”
– “Y queréis que seamos el cebo…” – murmura Vegeta.
– “Así es” – responde Shin. – “Dejaremos que roben la energía a uno de vosotros y les seguiremos hasta su escondite.”
El día del torneo, tras los emparejamientos, Gohan reconoce a una compañera de instituto.

– “¿Son Gohan?” – se sorprende ella. – “¿Qué haces tú aquí? ¿Participas en el torneo?”
– “¡Videl!” – saluda él, visiblemente nervioso. – “Sí, he pensado que podría ser divertido… Pero dudo mucho que pueda ganar…” – disimula el mestizo.
– “El torneo lo ganará mi padre, como siempre” – responde Videl orgullosa. – “Pero no sabía que a ti también te gustaran las Artes Marciales…” – añade observándole de forma suspicaz.
– “Son un hobby” – responde Gohan algo nervioso. – “Así hago algo de deporte…”
– “A lo mejor nos enfrentaremos durante el torneo…” – sonríe ella. – “Pero no te preocupes. Intentaré no hacerte mucho daño.” – fanfarronea.
– “Es bueno saberlo…” – responde Gohan.
Mientras tanto, el presentador del torneo reconoce a Son Goku.

– “¡Son Goku! ¡Cuanto tiempo!” – exclama el presentador. – “¡Me alegro mucho de verte! Este torneo se ha vuelto muy aburrido desde que no participáis vosotros…”
– “Algo me dice que hoy va a ser entretenido…” – sonríe Goku.
El presentador se da cuenta de que Piccolo acompaña a Goku.

– “Por favor, no destruya el ring como la última vez…” – le suplica el presentador.
– “Ya veremos…” – responde el namekiano.
El torneo se desarrolla con normalidad hasta que, en un combate de la primera ronda, uno de los secuaces de Babidí se enfrenta a la amiga de Son Gohan.
La brutalidad de ese individuo hace que todos los espectadores se preocupen por la salud de la joven y abucheen al participante llamado Spopovich, incluso exigiendo que se detenga el combate.
Son Gohan, impotente ante tal escena, empieza a enfurecerse.

– “Tranquilo, Son Gohan” – le dice su padre. – “No va a matarla. Va contra las normas.”
– “Ese bastardo…” – murmura entre dientes el mestizo.
Spopovich sigue golpeando a Videl, que ni siquiera puede mantenerse en pie. La chica, tumbada en el suelo, intenta protegerse de las patadas de su contrincante, que la castiga de forma cruel.

– “¡BASTA!” – estalla Gohan transformándose en Súper Saiyajín.
Gohan sale caminando hacia el ring.

– “¡Cálmate! ¡Vas a frustrar nuestros planes!” – intenta calmarle Shin.
– “No me importa.” – responde tajante el mestizo.
Vegeta contempla algo entusiasmado al chico, viendo que sigue teniendo esa rabia feroz de la que tantas veces ha hecho gala. 
Spopovich, al ver a Gohan, lanza a Videl fuera del ring de una patada y sonríe de forma sádica.

– “Vamos a tener problemas” – murmura Piccolo.
El luchador se abalanza sobre Gohan, que fácilmente detiene su puñetazo y lo lanza contra uno de los muros que rodean el cuadrilátero.
Un personaje de aspecto similar a Spopovich, un participante llamado Yamu, observa cómo una especie de brújula que sostiene está marcando niveles de poder extraordinarios provenientes del joven mestizo.

– “¡Es él!” – exclama el participante.
Spopovich se levanta de nuevo y ambos se lanzan sobre Gohan.
Shin extiende sus manos hacia el mestizo.

– “Espero poder retenerle…” – dice el Kaioshin.
– “¿Retenerle?” – se extraña Vegeta.
El Dios inmoviliza a Son Gohan usando su poder mental y permite que los secuaces del brujo Babidí le roben su energía clavándole un extraño recipiente puntiagudo en el costado.
Tras robarle la energía, los dos luchadores huyen volando.

– “¡Tenemos que seguirles!” – dice Shin. – “Kibito se encargará de curar a Gohan.”
Nuestros amigos se disponen a seguir a los secuaces de Babidí a una distancia prudencial, pues su intención es que ellos los lleven hasta la guarida del brujo.
Kibito se acerca a Gohan y se arrodilla junto a él.

– “Voy a curarte” – le dice el ayudante del Kaioshin.

Gohan, pese a no tener casi fuerzas, detiene a Kibito agarrándole del brazo.

– “Ella primero” – dice el mestizo, señalando a Videl.
Nuestros amigos viajan hacia el noroeste siguiendo a Yamu y Spopovich sin que ellos se den cuenta.

– “No podemos dejar que nos vean” – dice Shin.
– “Démonos prisa y acabemos con esto” – refunfuña Vegeta.
– “¿Es que no entiendes el peligro que supone Majin Bu?” – se extraña Shin. – “Ya te he explicado su historia. ¡Mató a todos los Kaioshin! ¡Y cualquiera de ellos hubiera sido capaz de derrotar a Freezer de un puñetazo!”
– “Tsk” – murmura Vegeta despreciado al Kaioshin. – “Superamos ese nivel hace tiempo. Empiezo a pensar que los Kaioshin sois bastante decepcionantes.”
En el lugar del torneo, Kibito ya ha curado a Videl y Gohan.

– “¿Estás bien?” – le dice Gohan a su compañera de instituto.
La chica retrocede con miedo ante el poder demostrado por el mestizo y llena de dudas sobre el origen del chico.

– “¿Qué eres?” – titubea Videl con pavor en su mirada.
Son Gohan, ante el desprecio de su amiga y el dolor de sentirse rechazado, agacha la cabeza dolido y enseguida sale volando a toda velocidad tras sus amigos, seguido por Kibito.
Los espectadores contemplan la escena boquiabiertos, pues nunca habían visto tantas cosas inexplicables al mismo tiempo.

– “Siempre que participan Son Goku y sus amigos ocurre algo inesperado…” – suspira el presentador del torneo.

ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte IV: El torneo

Fallen FighterZ / Parte IV: El torneo
“Siempre que participan Son Goku y sus amigos ocurre algo inesperado…”
Nuestros amigos disfrutan de unos años de Paz después de derrotar a los androides. Sus cuerpos han sido almacenados en la Corporación Cápsula, donde Bulma investiga su tecnología en busca de aplicaciones positivas para la humanidad.
Gohan ha aprovechado estos años de paz para centrarse en sus estudios y ha sido admitido en el prestigioso Instituto Orange Star, en Orange City, donde asiste a clase diariamente.
Goku, nunca satisfecho con su fuerza, ha seguido entrenando para superarse.
Vegeta, por su parte, obsesionado con superar a Goku y a Gohan, ha entrenado en las montañas rocosas y en la cámara de gravedad diseñada por el Dr. Brief.
El pequeño Trunks, ahora tiene ocho años y entrena junto a su padre cuando no asiste a clase.
Un día cualquiera, mientras Bulma descansa en el jardín de la Corporación Cápsula, dos extraños seres aparecen de repente, sobresaltando a la científica.
Uno de ellos es bajito, de piel violeta y ojos rasgados, con el cabello blanco en forma de cresta. Su acompañante es alto y de piel rosada, con semblante serio, piel arrugada y cabello blanco, largo y lacio. Ambos visten ropajes extraños.

– “¡¿Quienes sois?!” – exclama Bulma.
– “Tranquila, Bulma” – dice el pequeño de los dos. – “No hemos venido buscando problemas.”
Al escuchar el grito de su madre, Trunks corre raudo hacia el jardín y se interpone entre ella y los extraños seres.

– “¿Quienes son?” – pregunta Trunks.
– “Me llamo Shin” – se presenta el pequeño. – “Y él es Kibito. Hemos venido a hablar con Son Goku”.
– “¿Son Goku?” – se extraña Bulma. – “Él no vive aquí”.
– “Qué extraño…” – murmura Shin. – “Sin duda notamos un extraordinario poder en este lugar…”
– “Ese debo ser yo” – les interrumpe Vegeta.
El príncipe saiyajín acaba de salir de la sala de gravedad y ha escuchado los gritos de su esposa.

– “Tú eres… ¡Vegeta!” – dice Shin. – “Ya entiendo. Puedo ver tu historia”.
– “¿Mi historia?” – se extraña Vegeta.
– “Pero no te buscamos a ti” – dice Shin. – “¿Dónde puedo encontrar a Son Goku?”
Vegeta se siente menospreciado, pero es prudente ante la extraña presencia de esos dos extravagantes seres.

– “No percibo su ki…” – piensa Vegeta. – “¿Qué diablos son estos dos?”
– “No es de tu incumbencia” – le interrumpe Shin.
– “¿Podéis leerme la mente?” – se sorprende el saiyajín.
– “Gracias por la información” – sonríe gentil Shin. – “Hasta otra” – se despide.
Kibito toca el hombro de Shin y ambos desaparecen en un abrir y cerrar de ojos.

– “¿Quienes eran esos tipos, Vegeta?” – le pregunta Bulma a su marido.
Una gota de sudor recorre la sien de Vegeta, inquieto por la misteriosa actitud de esos extraños individuos.
En el Monte Paoz, Son Goku se encuentra sentado junto al río, pescando tranquilamente con Chichi, pero de repente nota algo extraño.

– “¿Qué ocurre, Goku?” – le pregunta su esposa al notarle distraído.
– “¿Quienes sois?” – pregunta Goku ignorando a Chichi y levantándose.
– “¡Impresionante!” – se alegra Shin. – “Sin poder notar nuestra energía has percibido nuestra presencia. Sin duda eres extraordinario”.
– “No me habéis respondido a la pregunta” – insiste Goku mientras le hace un gesto a su mujer para que se esconda detrás de él.
– “Soy un Kaioshin” – responde Shin.
– “¿Un…? ¿Un Kaioshin?” – se extraña Goku.
– “Un Dios por encima de los Kaios y del Gran Kaio” – explica Kibito.
– “¿Y qué quieres de mí?” – pregunta Goku.
– “Necesitamos tu ayuda, Son Goku” – explica el Kaioshin.
Shin le cuenta a Goku la historia de Babidí y su monstruo, y cómo se han percatado de su presencia en la Tierra, que ahora corre grave peligro. Los Kaioshin conocen la historia del Súper Saiyajín que derrotó a Freezer, y han recurrido a él para que les ayude a proteger el Universo.

– “¿Tan poderoso es ese monstruo?” – pregunta Goku impresionado por la historia.
– “Es imparable. Por eso debemos evitar que despierte” – explica Shin.
– “¿Seguro?” – pregunta Goku. – “Me gustaría poder enfrentarme a alguien así… No me siento cómodo ganando sin darle la oportunidad de luchar…”
Kibito y Shin se miran sorprendidos por la actitud de Goku.

– “Sin duda eres un ser peculiar, Son Goku” – sonríe Shin.
En ese momento, Son Gohan llega a casa después de salir del instituto y se encuentra con la extraña reunión.

– “¿Qué ocurre, papá?” – pregunta Gohan al ver a tan extraños seres.
Son Goku y Shin le explican la situación a Son Gohan.

– “La Tierra vuelve a estar en peligro…” – murmura cabizbajo Son Gohan. – “¿Es que no podemos vivir en paz?”
– “Esto no tiene nada que ver con vosotros” – les dice Chichi a Goku y a Gohan. – “¡Que se encarguen los Dioses de sus asuntos!”
– “Esto afecta a todo el Universo” – la corrige Shin. – “La Tierra corre un grave peligro.”
– “¡Está bien!” – dice Goku alegre. – “¡Os ayudaremos!”
Son Gohan mira a su padre, poco convencido.

– “Supongo que tenemos que hacerlo…” – murmura Gohan.
En ese instante, un sonido de arbustos alerta a nuestros amigos, y Piccolo surge de la arboleda que rodea la casa de la familia Son.

– “¡Piccolo!” – se alegra Goku. – “¡Cuanto tiempo!”
– “Piccolo Daimaoh…” – murmura Shin.
– “He estado escuchando vuestra historia” – dice el namekiano. – “Yo también me apunto. Y supongo que Vegeta también lo hará…” – sonríe mientras mira al horizonte, donde empieza a divisarse al príncipe saiyajín volando hacia ellos.
Una vez se han reunido todos, Shin se dispone a contarles el plan.

– “Babidí necesita recolectar mucha energía para despertar a Majin Bu” – explica Shin. – “Nuestra sospecha es que enviará a sus secuaces al Torneo de Artes Marciales que se celebrará en unos días para intentar encontrar a guerreros poderosos y robarles su energía.”
– “Y queréis que seamos el cebo…” – murmura Vegeta.
– “Así es” – responde Shin. – “Dejaremos que roben la energía a uno de vosotros y les seguiremos hasta su escondite.”
El día del torneo, tras los emparejamientos, Gohan reconoce a una compañera de instituto.

– “¿Son Gohan?” – se sorprende ella. – “¿Qué haces tú aquí? ¿Participas en el torneo?”
– “¡Videl!” – saluda él, visiblemente nervioso. – “Sí, he pensado que podría ser divertido… Pero dudo mucho que pueda ganar…” – disimula el mestizo.
– “El torneo lo ganará mi padre, como siempre” – responde Videl orgullosa. – “Pero no sabía que a ti también te gustaran las Artes Marciales…” – añade observándole de forma suspicaz.
– “Son un hobby” – responde Gohan algo nervioso. – “Así hago algo de deporte…”
– “A lo mejor nos enfrentaremos durante el torneo…” – sonríe ella. – “Pero no te preocupes. Intentaré no hacerte mucho daño.” – fanfarronea.
– “Es bueno saberlo…” – responde Gohan.
Mientras tanto, el presentador del torneo reconoce a Son Goku.

– “¡Son Goku! ¡Cuanto tiempo!” – exclama el presentador. – “¡Me alegro mucho de verte! Este torneo se ha vuelto muy aburrido desde que no participáis vosotros…”
– “Algo me dice que hoy va a ser entretenido…” – sonríe Goku.
El presentador se da cuenta de que Piccolo acompaña a Goku.

– “Por favor, no destruya el ring como la última vez…” – le suplica el presentador.
– “Ya veremos…” – responde el namekiano.
El torneo se desarrolla con normalidad hasta que, en un combate de la primera ronda, uno de los secuaces de Babidí se enfrenta a la amiga de Son Gohan.
La brutalidad de ese individuo hace que todos los espectadores se preocupen por la salud de la joven y abucheen al participante llamado Spopovich, incluso exigiendo que se detenga el combate.
Son Gohan, impotente ante tal escena, empieza a enfurecerse.

– “Tranquilo, Son Gohan” – le dice su padre. – “No va a matarla. Va contra las normas.”
– “Ese bastardo…” – murmura entre dientes el mestizo.
Spopovich sigue golpeando a Videl, que ni siquiera puede mantenerse en pie. La chica, tumbada en el suelo, intenta protegerse de las patadas de su contrincante, que la castiga de forma cruel.

– “¡BASTA!” – estalla Gohan transformándose en Súper Saiyajín.
Gohan sale caminando hacia el ring.

– “¡Cálmate! ¡Vas a frustrar nuestros planes!” – intenta calmarle Shin.
– “No me importa.” – responde tajante el mestizo.
Vegeta contempla algo entusiasmado al chico, viendo que sigue teniendo esa rabia feroz de la que tantas veces ha hecho gala. 
Spopovich, al ver a Gohan, lanza a Videl fuera del ring de una patada y sonríe de forma sádica.

– “Vamos a tener problemas” – murmura Piccolo.
El luchador se abalanza sobre Gohan, que fácilmente detiene su puñetazo y lo lanza contra uno de los muros que rodean el cuadrilátero.
Un personaje de aspecto similar a Spopovich, un participante llamado Yamu, observa cómo una especie de brújula que sostiene está marcando niveles de poder extraordinarios provenientes del joven mestizo.

– “¡Es él!” – exclama el participante.
Spopovich se levanta de nuevo y ambos se lanzan sobre Gohan.
Shin extiende sus manos hacia el mestizo.

– “Espero poder retenerle…” – dice el Kaioshin.
– “¿Retenerle?” – se extraña Vegeta.
El Dios inmoviliza a Son Gohan usando su poder mental y permite que los secuaces del brujo Babidí le roben su energía clavándole un extraño recipiente puntiagudo en el costado.
Tras robarle la energía, los dos luchadores huyen volando.

– “¡Tenemos que seguirles!” – dice Shin. – “Kibito se encargará de curar a Gohan.”
Nuestros amigos se disponen a seguir a los secuaces de Babidí a una distancia prudencial, pues su intención es que ellos los lleven hasta la guarida del brujo.
Kibito se acerca a Gohan y se arrodilla junto a él.

– “Voy a curarte” – le dice el ayudante del Kaioshin.

Gohan, pese a no tener casi fuerzas, detiene a Kibito agarrándole del brazo.

– “Ella primero” – dice el mestizo, señalando a Videl.
Nuestros amigos viajan hacia el noroeste siguiendo a Yamu y Spopovich sin que ellos se den cuenta.

– “No podemos dejar que nos vean” – dice Shin.
– “Démonos prisa y acabemos con esto” – refunfuña Vegeta.
– “¿Es que no entiendes el peligro que supone Majin Bu?” – se extraña Shin. – “Ya te he explicado su historia. ¡Mató a todos los Kaioshin! ¡Y cualquiera de ellos hubiera sido capaz de derrotar a Freezer de un puñetazo!”
– “Tsk” – murmura Vegeta despreciado al Kaioshin. – “Superamos ese nivel hace tiempo. Empiezo a pensar que los Kaioshin sois bastante decepcionantes.”
En el lugar del torneo, Kibito ya ha curado a Videl y Gohan.

– “¿Estás bien?” – le dice Gohan a su compañera de instituto.
La chica retrocede con miedo ante el poder demostrado por el mestizo y llena de dudas sobre el origen del chico.

– “¿Qué eres?” – titubea Videl con pavor en su mirada.
Son Gohan, ante el desprecio de su amiga y el dolor de sentirse rechazado, agacha la cabeza dolido y enseguida sale volando a toda velocidad tras sus amigos, seguido por Kibito.
Los espectadores contemplan la escena boquiabiertos, pues nunca habían visto tantas cosas inexplicables al mismo tiempo.

– “Siempre que participan Son Goku y sus amigos ocurre algo inesperado…” – suspira el presentador del torneo.

DBSNL // Capítulo 60: Oscuridad

DBSNL // Capítulo 60: Oscuridad
“No eres el único con técnicas interesantes…”
Zamas se dirige rápidamente hacia Gohan, pero se detiene en mitad de su carrera al sentir una extraña sensación que no puede explicar. De repente, nota cómo la oscuridad le envuelve y parece aislarle del torneo.

– “¿Qué demonios es esto?” – murmura mientras se pone en guardia.
Al principio no puede ver nada, pero pronto distingue una silueta frente a él, que parece acercarse.

– “¿Quién eres?” – exclama Zamas. – “¡Muéstrate!”
La extraña figura sigue avanzando hasta que Zamas puede identificarla perfectamente; es Piccolo.

– “¿Piccolo?” – murmura Zamas confuso. – “¿Qué está ocurriendo?”
Pero Piccolo no responde, simplemente le mira fijamente.

– “No entiendo nada…” – piensa Zamas.
A su alrededor, el resto de sus compañeros Kaioshin, Kibito y el maestro Toshisei le rodean.

– “¡¿Qué hacéis vosotros aquí?!” – les recrimina el Kaioshin del Norte. – “¡¿Qué sois?!”
De repente, una voz parece hablarle en su interior.

– “Son tus mayores temores” – dice esa voz.
– “¡¿Quién eres?!” – le pregunta Zamas. – “¡Da la cara!”
– “Tus miedos te limitan, Zamas” – continúa la voz, mientras Son Gohan se une al resto de figuras. – “Líbrate de tus temores”.
– “¡Son mis compañeros!” – exclama Zamas.
El Zamas Dai Kaioshin del Universo 3 y el Zamas Hakaishin del Universo 5 aparecen frente a Zamas mientras el resto de figuras se desvanecen.

– “Mira hasta dónde podrías llegar sin ellos” – insiste la misteriosa voz.
Zamas se agarra la cabeza con las dos manos mientras parece sufrir un fuerte dolor que muestra su lucha interior.

– “Dai Kaioshin, Hakaishin…” – continúa la voz. – “O algo superior a ambos…”
– “Cállate… cállate…” – repite Zamas. – “¡Cállate!”


Dibujado por Ipocrito

Los ángeles observan el torneo en silencio, desde las alturas, junto al señor Zeno.

– “Una magia poderosa” – comenta Whis.
– “La magia de Salabim podría compararse a la del mismísimo Bibidí” – explica Vados.
En el ring contemplan un pequeño ser con una enorme túnica que le cubre los pies dirigiendo sus manos hacia Zamas, mientras bisbisea conjuros sin parar en una extraña lengua.

Dibujado por Ipocrito

Mientras tanto, Hit se encuentra frente a Tagoma después de salvar a Jaco.

– “Gracias…” – dice Jaco. – “Pero sabes que después del torneo seguiré persiguiéndote”.
El asesino, sin perder de vista a Tagoma, responde al patrullero.

– “Eso significará que hemos sobrevivido” – dice con semblante serio.
Jaco sonríe al escuchar las palabras de Hit y se aleja caminando.

– “Te lo dejo a ti” – dice el patrullero mientras se aleja.
Tagoma se abalanza sobre Hit.

– “¡Nadie se enfrenta al ejército del señor Freezer y sobrevive!” – grita mientras ataca al asesino.
Sin saber lo que ha pasado, Tagoma sale repelido y parece haber recibido varios golpes, pese a que Hit no parece haberse movido.

– “¿Qué ha sido eso?” – murmura el soldado mientras intenta levantarse.
– “No te levantes” – le dice Hit muy seriamente.
– “¡No permitiré que te burles de mí!” – dice cargando otra vez contra el asesino del Universo 5, pero sólo consigue el mismo resultado.
Lejos de allí, Piccolo y Cell se encuentran cara a cara, ante la mirada atenta de los participantes del Universo 2.

– “Claramente eres más fuerte que el Cell que conocimos” – le dice Piccolo. – “Pero yo también estoy a otro nivel”.
– “No esperaba menos de ti, Piccolo” – responde Cell sonriendo.
Piccolo se lanza sobre Cell, que se sorprende por el poder descomunal que ha obtenido el namekiano al ser nombrado Dai Kaioshin. 
Piccolo le golpea una y otra vez. Cell intenta zafarse escupiendo al namekiano, que esquiva el escupitajo y retrocede.

– “Creo que calculaste mal tus posibilidades” – se burla Piccolo.
En ese momento, un poderoso ataque de ki alcanza el lugar dónde se encuentran los participantes del Universo 2, haciendo que todos se dispersen para esquivar el impacto.

– “Otro del Universo 7” – dice Toppo al ver que es Mr. Bu quien les ha atacado.
Shoku ataca con toda la potencia de su armadura a Mr. Bu, quién esquiva los misiles convirtiéndose en una masa de chicle que se vierte hacia el suelo y después recupera su forma.
Cell observa a Shoku algo sorprendido.

– “Esa tecnología…” – murmura el insecto.
Mr. Bu lanza un ataque de ki a Shoku, que crea una barrera energética y parece que su armadura se repotencia absorbiendo el ataque de Bu.

– “No cabe duda” – sonríe Cell. – “Es tecnología de la Red Ribbon”.
En otro lugar, Gotenks, transformado en Súper Saiyajín, se encuentra frente a la otra fusión metamor, que no es rival ante el poder de los saiyajín.

– “¿Cómo es posible…?” – murmura la fusión de metamoranos. – “¿Cómo conocéis nuestra técnica…?”
Gotenks le apunta con su mano.

– “La aprendió Son Goku en el Más Allá” – responde Gotenks.
Los metamoranos fusionados sonríen resignados.

– “Si la aprendió de gente de nuestra raza, significa que le consideraron digno de ello” – dice la fusión. – “Y si él os la mostró a vosotros, significa que hemos perdido contra unos guerreros formidables”.
Gotenks se sorprende ante tal halago, que despierta su faceta más egocéntrica. 

– “¡Ejem!” – se aclara la garganta. – “¡Claro que sí!” – dice poniendo los brazos en jarra. – “Habéis perdido contra el guerrero más fuerte de la Tierra, ¡el gran Gotenks!”
Mientras los saiyajín presumen, los metamoranos deshacen su fusión, sorprendiendo a Gotenks y huyendo del lugar por separado.

– “¡Maldita sea!” – exclama Gotenks frustrado, transformándose rápidamente en Súper Saiyajín 2 y extendiendo sus brazos, cada uno apuntando a un metamorano.
Kafkal y Samsal son apresados repentinamente por tres donuts de ki cada uno, cayendo al suelo inmovilizados.
Una silueta conocida camina hasta Kafkal. Es Zamas, Dai Kaioshin del Universo 3.

– “¿Zamas?” – murmura Gotenks al confundirle por un instante con el del Universo 7.
Zamas patea a Kafkal fuera del ring, haciendo que desaparezca.

– “¡Kafkal!” – grita Samsal al ver como su compañero es eliminado.
Zamas apunta a Samsal y dispara un ataque de ki que desintegra al metamorano.

– “Pero… ¿qué hace…?” – murmura Gotenks que no comprende el comportamiento del Dai Kaioshin, que se está entrometiendo en su combate.
El Dai Kaioshin mira a Gotenks con una tenebrosa mirada mientras activa la espada de ki de su brazo derecho.
Nuestro Zamas sigue inmerso en la oscuridad, luchando contra sus propios demonios. De repente, activa su espada de luz y se apuñala el abdomen ante la sorpresa de Salabim.
La oscuridad se disipa lentamente.

– “Soy el Kaioshin del Norte del Universo 7” – murmura Zamas. – “Y defenderé mi universo… ¡y a mis amigos!”.
En otro lugar, los tres cazadores se coordinan para aprisionar a Fridge en una prisión de ki.

– “¡Aguantad!” – grita uno de ellos. – “¡Ya le tenemos!”.
El demonio del frío parece débil y se arrodilla ante la presión causada por la jaula, mientras el jefe de los cazadores se acerca a él y crea un arpón de energía en su mano.

– “¡Mi primer demonio del frío!” – dice el cazador mientras sonríe y le clava el arpón en el corazón. – “¡Pediré al señor Zeno que me otorgue tu cabeza para mi colección!”


Dibujado por Ipocrito
De repente, la piel del demonio del frío parece derretirse y reconfigurarse para revelar a un ser de piel blanca, ojos verdes alargados y abombados y dientes amarillos de tiburón.

– “Pero, ¿qué…?” – se extraña el cazador.
La extraña criatura abre su boca y de ella emana un ácido verdoso a presión que los cazador consiguen esquivar por los pelos, pero no pueden seguir manteniendo la barrera en pie, así que el ser queda libre.
Lejos de allí, Tagoma se levanta una vez más frente a Hit, que parece no haberse movido y sigue con las manos en los bolsillos.
Pero a pesar de la derrota, Tagoma sonríe, algo que inquieta a Hit.

– “Hacía tiempo que no encontraba a alguien tan fuerte…” – dice Tagoma. – “Pero no eres el único con técnicas interesantes…” – dice mientras extiende los brazos en cruz.
Hit se percata de que Tagoma va a intentar algo y se dispone a sacar las manos de sus bolsillos.
El soldado de Freezer sonríe alocadamente:

– “¡CHANGE!” – exclama Tagoma.