DBSNL // Capítulo 50: Un día

DBSNL // Capítulo 50: Un día
“Ya no soy un asesino”
A menos de 24 horas para que empiece el torneo que decidirá el destino del multiverso, nuestros amigos se toman el día para descansar y preparar posibles tácticas.

– “Si se puede participar con armas…” – dice Piccolo. – “¿Podemos utilizar semillas senzu?”
– “Por supuesto” – responde Whis. – “Puede utilizarse cualquier artefacto siempre que se entre con él al ring”.
– “No disponemos de muchas” – dice Gohan. – “Así que repartiremos una a cada uno”.
– “Si lo hubiéramos sabido con tiempo, puede que el Duende Karin hubiera cultivado más…” – se lamenta Krilín.
– “Y para eliminar a un adversario hay que matarle o echarle del ring…” – reflexiona Gohan.
– “Correcto” – corrobora Whis.
– “No nos puede temblar la mano si tenemos que eliminar a un rival” – responde Vegeta muy serio.
– “Puede que se rindan…” – dice Goku.
– “No cometas el mismo error que cometiste en el futuro con Freezer” – le dice Vegeta. – “Tu error costó vidas, tanto en el futuro como en el presente”.
– “No fui yo exactamente…” – intenta excusarse Goku.

En el Universo 1, Gin y Kus han reunido a todos sus luchadores y parecen estar listos para el combate.

– “¿Estos son vuestros mejores soldados?” – pregunta Gin a sus cuatro campeones.
– “Así es” – responde un demonio del frío, que lleva a varios personajes con collares y cadenas como si fueran perros de caza.

El demonio del frío tira de la cadena y hace que sus súbditos se arrodillen.
En el Universo 3, el Dai-Kaioshin, el Hakaishin y su ángel, de gran nariz y repeinado, pasan revista a sus participantes.

– “¿Es lo mejor que has encontrado, Campahri?” – le dice el Hakaishin a su ángel.
– “Darán la talla” – responde el Dai-Kaioshin.
– “Lucharemos por usted…” – interrumpe uno de los luchadores, que lleva una armadura del Imperio de los demonios del frío, arrodillándose y dirigiéndose al Hakaishin. – “…señor Freezer”.

En el Universo 5, frente a una cabaña perdida en la montaña de un planeta solitario, Mojito se encuentra cara a cara con un ser de tez lila que viste una especie de gabardina negra.

– “Vengo en nombre del Hakaishin” – dice Mojito. – “Me ha costado varios días encontrarte, asesino”.
– “Ya no soy un asesino” – responde el ser. – “Sabes que hice un trato con los Kaioshin y les devolví el anillo a cambio de vivir en paz con mi familia”.
– “Lo recuerdo.” – responde Mojito. – “Pero la situación ha cambiado… No quieres ver morir a tu familia otra vez, ¿verdad?”

Dibujado por The-Radger457

En la Tierra del Universo 7, nuestros amigos siguen haciendo planes.

– “Sin poder usar la curación de los Kaioshin, Mr. Bu es el único que puede reponer nuestras fuerzas, además de las senzu” – dice Gohan.
– “Te equivocas” – responde Piccolo sonriendo. – “Yo también he estado entrenando, Son Gohan.”
– “¿Desde cuándo puedes hacer eso?” – se sorprende Goku.
– “Kamisama forma parte de mí” – responde Piccolo. – “La sangre del Clan Dragón corre por mis venas. Sólo he tenido que buscarlo en mi interior.”
– “Ya podrías haberlo hecho antes…” – murmura Goten con mirada suspicaz. 

Piccolo se sonroja.

– “¡No es algo sencillo!” – se excusa.

Son Gohan continúa ideando la táctica.

– “Nuestras bazas principales son el señor Beerus, Champa, papá y Vegeta” – explica. – “Piccolo y Bu, además de ser fuertes, debemos tener en cuenta que pueden ser decisivos cuando necesitemos reponer energías y no dispongamos de semillas”.
– “Voy a por las senzu” – dice Goku usando el Shunkanido.
– “Se va sin escuchar la táctica…” – lamenta Gohan desanimado.
– “Gohan se emparejará con Piccolo, y los niños con Bu” – toma el relevo Shin.
– “Goten, Trunks” – les dice Gohan. – “Luchad juntos y usad a Gotenks sólo si os veis superados. Recordad que la fusión dura media hora y no podemos quedarnos sin Gotenks al principio del evento”.

Goten y Trunks asienten.

– “Zamas será nuestro hombre libre” – añade Shin. – “Apoyará al grupo que más lo necesite”.
– “No sabemos a qué nos enfrentamos” – dice Gohan. – “Si vuestro rival os supera ampliamente, no gastéis energía. Huid si podéis y dejad que papá, Vegeta, Champa o el señor Beerus se encarguen de él”.
Al fondo de la habitación, Beerus se encuentra apoyado en la pared escuchando a Gohan.

– “El chico es bastante inteligente…” – murmura Beerus.
– “Lo sé” – responde orgullosa Chichi.
– “Qué estupidez” – dice Champa despreciando la táctica. – “Nosotros dos podemos acabar el torneo en cinco minutos” – le dice a Beerus.
– “No cometas estupideces” – le interrumpe Vegeta. – “Si pones en peligro la supervivencia de nuestro universo, te eliminaré yo mismo”.

DBSNL // Capítulo 49: Dos días

DBSNL // Capítulo 49: Dos días
“¡Ya salen!”
Todos nuestros amigos se han reunido en la Corporación Cápsula para decidir quién participará en el torneo, excepto Goten, Trunks, Mr Bu y Mr Satán, que aún no han salido de la Sala.

– “El señor Beerus, Piccolo, Zamas, Son Goku, Vegeta y Son Gohan participan.” – explica Shin, anotando sus nombres en una pizarra. – “El señor Beerus dijo que se reservaba el décimo participante.” – añade. – “Eso nos deja con tres puestos por decidir.”
– “¿No participarán los niños?” – pregunta Krilín.
– “¿Y Bu?” – añade Yamcha.
– “Participarán si están preparados” – responde Piccolo. – “Hay que tener en cuenta que la fusión sólo dura media hora y Bu es impredecible. No podemos arriesgarnos a quedarnos con tres participantes menos en mitad del torneo”.
– “Ya deberían haber vuelto” – dice Gohan algo preocupado.
En ese instante, todos perciben varios ki extraordinarios.

– “Pero… ¿de quién es ese ki?” – pregunta Ten asombrado.
– “¿Esos son Goten y Trunks?” – se sorprende Krilín.
– “Y el otro se parece al de…” – dice Piccolo.
En la Atalaya de Kamisama, Dende, que ha crecido y parece un adolescente, y Mr. Popo corren hacia la puerta de la Sala.

– “¡Ya salen!” – exclama Kamisama.
Dende y Mr. Popo se quedan boquiabiertos al ver salir a los niños, que han crecido. Son tan altos como Gohan cuando salió de la sala antes de los Cell Games, pues tienen una edad similar. Su ropa está rota y ambos están transformados en Súper Saiyajín, como si fuera algo natural.

– “No parecen ellos…” – murmura Dende asombrado.
– “Increíble…” – añade el guardián de la atalaya.
Tras ellos sale Mr. Bu, con una figura estilizada. Dende, por un segundo, cree ver al terrorífico Súper Bu.

– “¿¡Ese es…!?” – dicen Mr. Popo y Dende al unísono.
– “¿Qué os parece?” – dice Satán, que sale tras él. – “¡Bu se ha puesto en forma!”
– “Todos habéis cambiado mucho…” – dice Dende. – “¿Qué ha pasado ahí dentro?”
– “Han seguido un duro entrenamiento.” – responde Satán. – “¡Se podría decir que son mis mejores alumnos!”
En la Torre de Karin, el duende se asoma al balcón y mira al cielo asombrado.

– “¡Qué poderes tan increíbles!” – exclama.
– “Esos saiyajín son fascinantes” – añade Yajirobe.
En la Corporación Cápsula, el resto sigue sorprendido por el poder de los chicos y Bu.

– “Asombroso…” – dice Shin.
– “Parece que se lo han tomado en serio” – dice Goku sonriendo.
Vegeta está callado, pero se le escapa una sonrisa que evidencia su orgullo.

– “Creo que ya está claro quien participa… Jaja” – bromea Yamcha.
– “Nosotros estaremos preparados por si ocurre algo en vuestra ausencia” – añade Ten.
Chichi se acerca a Goku.

– “Ni se os ocurra perder” – dice Chichi, fingiendo dar un puñetazo de forma cariñosa a Goku en el mentón.
Videl, con Pan en brazos, abraza a Son Gohan.

– “Te prometo que volveremos todos sanos y salvos” – le dice Gohan mientras acaricia a Pan.
Vegeta levanta a su hija Bra y le sonríe con una ternura pocas veces vista en él, mientras Bulma los mira y sonríe.

– “Demuéstrales lo que significa ser un saiyajín” – dice Bulma.
Vegeta la mira algo sorprendido y le devuelve a Bra.

– “Vamos a ganar este torneo.” – dice Vegeta sonriendo. – “¿No es así, Kakarotto?”
Son Goku le sonríe muy seguro de sí mismo.

– “¡Por supuesto!” – responde.
A los pocos minutos, los niños y Bu llegan volando a la Corporación Cápsula. 
Chichí y Bulma corren a abrazar a sus hijos.

– “¡No me abraces delante de todos!” – protesta Trunks.
– “Se han portado estupendamente” – dice Satán. – “Son dos chicos extraordinarios”.
Son Goku se acerca a Bu y se pone cara a cara con él.

– “Así que es eso…” – murmura Goku, que puede sentir la razón de su cambio.

Mr. Bu sonríe. Pese a su cambio físico, sigue con su cara de bobalicón.

Dibujado por The-Radger457

– “¿Quieres luchar conmigo?” – le dice Goku con una sonrisa pícara.
Pero en ese momento, Beerus y Whis llegan a la Tierra, acompañados por Champa.

– “¿¡Hay dos Beerus!?” – exclama Goku al ver al hermano del Hakaishin.
– “Os presento a mi hermano, Champa” – dice Beerus.
Champa observa a nuestro grupo de amigos.

– “¿Estos son tus luchadores?” – se burla el felino. – “Creo que no vale la pena participar”.
Beerus sonríe al ver su prepotencia.

– “Son Goku” – dice Beerus. – “¿Te apetece calentar un poco?”
– “¡Claro que sí!” – exclama Goku ilusionado.
– “¿No te da miedo quedarte sin un luchador para el torneo?” – sigue fanfarroneando Champa.
– “Jejeje” – ríe Beerus. – “No te confíes, Champa”.
Champa y Son Goku ascienden varios kilómetros, para no causar daños a su alrededor con su enfrentamiento.

– “Puedes atacar primero” – dice Champa, que sigue vacilando a Son Goku.
– “Si eres hermano del señor Beerus, será mejor que no te tome a la ligera” – dice Goku.
El saiyajín cierra los ojos y respira hondo. Al abrirlos, sus ojos son de color cian, y un aura densa del mismo color le envuelve de pies a cabeza, erizando su cabello y tiñéndolo también de ese tono azulado.
Champa queda asombrado al percibir el ki divino en Son Goku.

– “El Súper Saiyajín divino…” – murmura Piccolo.
– “Ellos lo llaman Súper Saiyajín Blue” – explica Whis.
Vegeta sonríe observando la escena.
Champa se prepara para el combate.

– “Veo que Beerus no bromeaba” – dice el hermano del Dios. – “No esperaba que controlaras el ki divino”.
Son Goku también se prepara.

– “El otro saiyajín de ahí abajo también puede hacerlo” – le informa.
Champa se sorprende sutilmente. 

– “Interesante…” – responde.
Ambos luchadores desaparecen. Miles de estallidos retumban en el cielo mientras intercambian golpes.

– “Son Goku ha mejorado mucho” – dice Whis.
– “Sigue perdiendo la concentración” – le critica Beerus.
La lucha entre Champa y Goku parece ir aumentando su intensidad a medida que se va pasando el tiempo. El intercambio de golpes es cada vez más brutal.

Dibujado por Sorita

– “¿¡Qué están haciendo!?” – empieza a impacientarse Beerus.
– “Whis” – dice Vegeta. – “Si no les detienes, mañana contaremos con dos luchadores menos en el torneo.”
Son Goku prepara un Kamehameha, mientras Champa prepara una gigantesca esfera de ki.

– “¡Deteneos!” – grita Son Gohan. 
Pero ambos luchadores están inmersos en su enfrentamiento y no atienden a razones.

– “¡HAAAAA!” – gritan ambos al lanzar sus ataques.
Justo antes de que impacten, Whis aparece entre ellos y, dando un giro, desvía con su vara ambos ataques hacia el cielo.

– “Ya es suficiente” – dice sin alterar su voz y con la sonrisa que le caracteriza.
Ambos rivales se relajan y sonríen. Goku vuelve a su estado base.

– “¿Hasta dónde llega el poder de Whis?” – murmura Piccolo.
– “No lo sé con certeza…” – responde Beerus. – “…y eso me inquieta”.

DBSNL // Capítulo 48: Tres días

DBSNL // Capítulo 48: Tres días
“Si quieres que participe, ya sabes cuál es mi precio”
En el Universo 5, el Hakaishin y Mojito aparecen en la Tierra, en mitad del desierto, frente a un enorme cráter repleto de trozos de metal.

– “Voy a buscar al saiyajín” – dice Mojito.
– “Yo me encargaré de esto” – dice el nuevo Dios de la destrucción extendiendo su mano, haciendo que la tierra del cráter vibre y algo esférico empiece a aflorar desde el fondo del abismo.
En nuestro universo, en la Sala del Espíritu y el Tiempo, Goten y Trunks se enfrentan a Mr. Bu, mientras Satán prepara la cena.
En un planeta desconocido de la Galaxia del Sur, Beerus y Whis se encuentran ante un palacio en ruinas esculpido en la montaña.

– “Espérame aquí, Whis” – dice Beerus.
– “¿Está seguro?” – le pregunta el ángel.
– “Tengo que hablar con él a solas” – responde Beerus mientras se adentra en la oscuridad del palacio.
En unos pocos segundos, un gran estruendo proviene del interior del edificio y Beerus sale de él atravesando sus paredes, como si algo le hubiera golpeado.
Mientras el Dios de la destrucción se reincorpora, un ser sale caminando del edificio.

– “¿Qué haces aquí, hermano?” – dice el misterioso individuo que se parece a Beerus, pero algo más rechoncho.
– “¿Así me recibes, Champa?” – le dice Beerus.

Dibujado por Ipocrito


En la Universo 2, el Dai-Kaioshin arenga a sus mejores hombres.

– “¡Vamos a demostrarle al Señor Zeno que éste es el camino a seguir!” – grita el Dios.
– “¡Justice!” – responden al unísono sus guerreros, que visten todos con el mismo uniforme ajustado de color rojo y negro.
En el Universo 5, el Hakaishin ha llegado a una enorme ciudad de un planeta desconocido. La metrópolis es espectacular; edificios altos y llenos de luces, coches voladores se mueven como enjambres de abejas entre los rascacielos.
El Dios se planta en medio de un cruce y provoca un enorme accidente.
En el planeta misterioso donde Beerus y Whis han encontrado a Champa, éstos intentan hablar con él.

– “No estaría aquí si no fuese necesario” – le dice Beerus.
– “No me interesa nada de lo que puedas decirme” – responde Champa. – “¡Lárgate!” – dice dándose la vuelta y volviendo al palacio en ruinas.
– “El señor Zeno va a borrar todos los universos” – le espeta Beerus.
Champa detiene su paso.
En el Universo 5, las fuerzas de seguridad rodean al Dios que ha provocado el altercado en la ciudad.

– “¡Entréguese!” – gritan los agentes. – “¡Está rodeado!”
Sin moverse, el Hakaishin crea una corriente de aire que hace volar a todos los policías y sus coches, que explotan al chocar contra los edificios.
Un agente, malherido, se arrastra hasta una de sus emisoras de radio.

– “Llamad… Llamad a al Jaco…” – dice con un hilo de voz antes de desmayarse.
En nuestro Universo 7, Champa intenta negociar su participación en el torneo.

– “Te veo algo cambiado” – le dice Champa a Whis.
Whis simplemente sonríe.

– “Si quieres que participe, ya sabes cuál es mi precio” – le dice Champa con una sonrisa maléfica.
– “¿Aún sigues con eso?” – responde Beerus.
– “Si no aceptas, no participaré” – insiste Champa, que vuelve a retirarse.
Beerus se cruza de brazos y reflexiona un momento.

– “Está bien.” – responde el Dios. – “Acepto”.
En la Sala, Trunks y Goten entrenan a solas mientras Bu se echa una siesta.

– “Se pasa el día durmiendo” – protesta Goten.
– “Le aburrimos”– dice resignado Trunks. – “No somos rivales para él”.
– “Llevamos meses entrenando individualmente…” – añade Goten – “Puede que haya llegado el momento de enfrentarnos a él como Gotenks.”
Trunks sonríe y realizan la fusión.
La gran luz resultante despierta a Mr. Bu de la siesta que, medio dormido, acude a ver de qué se trata.

– “¡Monstruo Bu!” – exclama Gotenks – “¡Prepárate para enfrentarte al guerrero más fuerte del universo!”
En ese instante, algo parece quebrarse en la mente de Bu, que recuerda su combate contra Gotenks en esa misma sala en la que intentaron encerrarle.
Satán se percata de ese cambio en su mirada.

– “¿Estás bien, Bu?” – le pregunta acercándose cautelosamente.
– “Aléjate…” – dice Mr Bu, que parece estar sufriendo. – “¡ALÉJATE DE MÍ!” – grita mientras un humo denso empieza a emanar por los orificios de su cabeza.


Dibujado por Ipocrito


DBSNL ESPECIAL // Universo 6 / Parte III: El despertar del Súper Saiyajín

DBSNL Especial // U6 / Parte III: El despertar del Súper Saiyajín
En la Corporación Cápsula, la situación es muy tensa. Krilín está sumido en un mar de dudas.

– “Pero, ¿qué hace?” – se pregunta Bulma, que observa la situación a través de las cámaras de seguridad del laboratorio. – “¿Por qué no aprieta el botón?”
Krilín intenta hacer recapacitar a los androides, cuando Trunks, muy malherido, se levanta.

– “No van a cambiar…” – dice Trunks. – “Matan por diversión… No son humanos.”
Krilín tiembla contemplando el botón rojo.

– “Pero apagarles así…” – murmura.
El androide 17, presa del pánico, ya no aguanta más y se lanza a por el humano.

– “¡Hermano! ¡NO!” – exclama la Número 18.
Krilín cierra los ojos con fuerza y grita a pleno pulmón, liberando toda la tensión acumulada y mostrando el sufrimiento que le causa tener que tomar esta decisión. 
Finalmente, el humano aprieta el botón, y los androides 17 y 18 caen inertes al suelo, como dos muñecos de trapo.
Mientras tanto, Son Goku se levanta a duras penas.

– “Me has salvado por segunda vez, Vegeta” – le dice Goku. – “Gracias”.
– “Piérdete” – le responde Vegeta. – “¡El androide es mío!” – exclama antes de abalanzarse sobre él.
– “¡NO! ¡Espera!” – exclama Goku.
El Número 16 golpea a Vegeta y le hace retroceder.

– “Su fuerza es muy superior a la de los otros dos androides” – le dice Goku.
– “¡Eso ya lo veo!” – responde Vegeta.
El príncipe saiyajín vuelve a atacar al androide.

– “Maldita sea…” – murmura Goku, que se une al ataque.
Ambos saiyajín golpean al androide, que se cubre sin esfuerzo.

– “No podéis ganar” – les advierte el Número 16 antes de contraatacar y superarles.
Mientras tanto, Ten Shin Han, que se está alejando de la zona de combate con Gohan, percibe que la energía de Trunks casi ha desaparecido y la de Goku y Vegeta está disminuyendo vertiginosamente.

– “Algo va mal…” – piensa el humano.
En la Corporación Cápsula, nuestros amigos observan a los androides, ahora desactivados.

– “¿Hemos ganado?” – se pregunta Piccolo.
– “Los androides están desactivados…” – dice Trunks entre lágrimas. – “¡Lo hemos logrado!”.
Krilín contempla el cuerpo de la Número 18.

– “Me pregunto si hemos hecho lo correcto…” – reflexiona Krilín.
Yamcha se acerca tambaleándose.

– “Hemos cambiado el futuro” – dice el humano. – “Seguimos vivos”.
– “Deberíamos destruirlos” – sugiere Piccolo.
– “¡No!” – exclama Bulma, que ha salido del laboratorio. – “Voy a estudiarlos a fondo aquí, en la Corporación. Seguro que lo que aprenda de su tecnología nos será muy útil”.
Trunks alza su vista hacia el norte; hacia el desierto en el que Goku y su padre siguen luchando.

– “Aún queda uno” – dice el guerrero del futuro. – “¡Necesito una semilla senzu!” – le dice a Krilín.
En el desierto, Vegeta y Goku están siendo avasallados por el androide, pero no dejan de levantarse una y otra vez.

– “Me niego a morir a tu lado, Kakarotto” – dice Vegeta.
– “Me alegro de pelear a tu lado” – responde Goku.
– “¡No empieces con tus sentimentalismos!” – responde el príncipe saiyajín. – “¡Me dan ganas de vomitar!”
En un instante, Trunks y Piccolo llegan al lugar. El Número 16 los mira y entonces intuye la situación.

– “Si vosotros estáis aquí, significa que habéis derrotado a los androides 17 y 18” – deduce el androide.
– “Tus amigos han sido desactivados” – responde Piccolo.
– “¡Y tú serás el siguiente!” – exclama Trunks, apuntando al robot con el control remoto.
Pero, a pesar de apretar el botón con fuerza, nada ocurre.

– “Pero, ¿qué…?” – se sorprende Trunks.
– “El Doctor Gero tenía otros planes para mí” – responde el androide – “Mi diseño es único”.
– “Maldición…” – se lamenta Piccolo.
Son Goku da un paso al frente, hacia el androide.

– “¿De verdad tenemos que luchar?” – le pregunta Goku.
– “Mi único objetivo es matarte, Son Goku” – le responde el Número 16. – “No tengo nada en contra del resto de los presentes.”
– “Así que, si cumplieras tu objetivo… ¿dejarías al resto en paz?” – pregunta Goku con una sonrisa.
– “Así es” – responde el androide.
Vegeta, Trunks y Piccolo se sorprenden.

– “¿Pero qué demonios estás tramando, Kakarotto?” – le dice Vegeta.
Son Goku vuelve a su estado base.

– “Hazlo” – le dice Goku al androide.
Todos se quedan de piedra ante la actitud de Goku. También el androide.

– “Me rindo” – dice Goku. – “Tu fuerza me supera. Mátame si quieres”.
– “¡No digas estupideces!” – exclama Vegeta.
– “¡Es una locura!” – replica Piccolo.
Son Goku, que no pierde la sonrisa, se dirige a sus amigos.

– “Es la mejor solución” – dice Goku. – “Bulma una vez me dijo que yo atraigo a los villanos y creo que tenía razón. Creo que la Tierra estará más segura sin mí. Además, no tengo ninguna duda de que Son Gohan va a superarme pronto y podrá proteger el planeta si es necesario.”
– “Son Goku…” – murmura Trunks, conmovido.
En ese instante, Son Gohan llega apresuradamente.

– “¡Papá!” – exclama el mestizo – “¿Estás bien?”
– “Son Gohan…” – dice Goku, mirando a su hijo de forma tierna. – “Siento mucho tener que despedirme. Siento no poder estar a tu lado para verte crecer, pero ya te has convertido en un hombre. Escucha siempre a tu madre y no dejes de entrenar con Piccolo. Dejo el futuro de la Tierra en tus manos. Y dile a tu madre que…”.
Todos agachan la cabeza con lágrimas en los ojos, conmovidos por las palabras de Goku.

– “No” – le interrumpe Gohan.
Nuestros amigos se sorprenden al escuchar al hijo de Goku.

– “¡Estoy harto!” – grita el joven saiyajín. – “¡Estoy cansado de que nunca estés aquí! Puede que sea un sentimiento egoísta… ¡Pero te necesito!”
– “Son Gohan…” – murmura Piccolo.
– “Sé que es difícil” – responde Goku. – “Pero es lo mejor para todos”.
– “¡No me importa!” – insiste Gohan. – “¡No dejaré que mueras!”
El androide 16 desencaja uno de sus puños y apunta a Goku.

– “Lo siento, Son Gohan.” – suspira Goku. – “Hazlo, 16” – le dice al androide.
– “Eres un hombre noble.” – le dice el Número 16. – “Ha sido un honor.”

El Número 16 carga su cañón y dispara a Goku. El poderoso ataque avanza a toda velocidad, pero en un abrir y cerrar de ojos, Son Gohan se interpone entre éste y su padre.

– “He dicho…” – susurra Gohan, alzando su mano hacia el ataque, con la cabeza agachada. – “¡QUE NO!” – exclama al levantar la mirada. Sus pupilas brillan y se tornan de color verde y su cabello se eriza y se tiñe de rubio.
El ataque del Número 16 se detiene un instante frente al joven mestizo y después estalla en todas direcciones, haciendo que todos tengan que cubrirse.

– “Son Gohan…” – murmura Piccolo, asombrado ante el poder mostrado por el chico.
Son Goku, fascinado, observa a su hijo.

– “Pero, ¿de dónde ha sacado ese crío tanto poder?” – se sorprende Vegeta.
Son Gohan se ha transformado en Súper Saiyajín.
El Número 16 analiza detenidamente al chico.

– “Su poder es extraordinario…” – piensa el androide.
Gohan se abalanza sobre el androide. El mestizo le propina un puñetazo, que el androide intercepta con su antebrazo, pero por primera vez, el robot se resquebraja.

– “¡Increíble!” – exclama Trunks.
El mestizo insiste en sus ataques, causando múltiples daños a la coraza del Número 16.

Dibujado por Torrijos

– “¿Es este el poder que ocultaba Gohan?” – piensa Goku, recordando su combate contra Raditz.
– “Me cuesta creer que este sea el mismo Gohan…” – piensa Piccolo, que recuerda a su pupilo llorando cuando le lanzó contra una montaña en su primer día de entrenamiento.
El androide, muy dañado, hinca la rodilla y contempla a Gohan. De repente, el androide esboza una tierna sonrisa.

– “Al menos puedo ver que la Tierra estará segura en tus manos, Son Gohan” – dice el Número 16.
El chico apunta al androide con su mano y prepara una esfera de ki.

– “¡Son Gohan! ¡Espera!” – exclama Goku.
Pero Gohan, llevado por la ira, dispara un poderoso ataque que hace estallar al Número 16. El chip de su cabeza cae al suelo, y en él, una pequeña luz roja parpadea unos instantes hasta apagarse.
Todos los presentes se quedan en silencio, asombrados por el extraordinario poder demostrado por Son Gohan.
El chico pierde su transformación y cae de rodillas, llorando.

– “Son Gohan…” – murmura Goku acercándose a su hijo.
– “Ese crío ha eliminado al androide…” – titubea incrédulo Vegeta.
Gohan se levanta y, sin mediar palabra, sale volando del lugar a toda prisa.

– “¡Gohan!” – exclama Goku.
– “Déjale, Goku” – le interrumpe Piccolo agarrándole del hombro. – “Necesita estar sólo”.

En ese memento, Yamcha, Ten y Krilín llegan al lugar de la batalla.

– “¿Qué ha pasado?” – pregunta Yamcha. – “¿Dónde está el androide?”
– “Son Gohan lo ha destruido” – responde Piccolo.
– “¿Son Gohan ha derrotado a ese androide?” – se sorprende Ten.
Vegeta sigue sin creerse lo que acaba de ocurrir.

– “Ese estúpido crío me ha superado… ¡A mí! ¡Al príncipe de los saiyajín!” – piensa Vegeta. – “No… No lo permitiré…” – se repite a sí mismo. – “¡No voy a dejarme ganar por ese estúpido niñato!” – exclama antes de salir volando de nuevo hacia las montañas.
Trunks observa en silencio a su padre alejarse.

– “Hemos ganado… ¿y aún sigue con esa idea en la cabeza?” – se pregunta Trunks.
– “Así es tu padre” – responde Piccolo. – “Siempre obsesionado con ser el más fuerte.”
Krilín se acerca a Trunks.

– “Ahora que todo ha terminado, ¿qué piensas hacer?” – le pregunta al guerrero del futuro.
– “Mañana volveré a casa y usaré el control remoto para desactivar a los androides de mi tiempo” – responde Trunks.
Son Goku sigue en silencio, ensimismado, mirando en la dirección en la que se ha marchado su hijo, con cara de preocupación.

– “Son Gohan ha pasado por muchas cosas siendo sólo un niño” – le dice Piccolo, sacándole del trance. – “Necesita un descanso más que ninguno de nosotros”.
– “Supongo que tienes razón” – responde Goku, que se siente culpable por haber prestado siempre más atención al entrenamiento que a su hijo.
Yamcha, contento por la victoria, interrumpe a los dos guerreros.

– “Reunámonos todos mañana en la Corporación Cápsula para despedir a Trunks” – propone. Y así lo acuerdan.
Al día siguiente, en el jardín de la Corporación Cápsula, Trunks se prepara para partir en su máquina del tiempo. Junto a él se encuentran Bulma, Goku, Krilín, Yamcha y Ten Shin Han.
Bulma, con el pequeño Trunks en brazos, y Mirai Trunks se funden en un fuerte abrazo.

– “Siento mucho que Vegeta no haya venido a despedirse” – le susurra Bulma con lágrimas en los ojos, después de darle un beso en la mejilla.
– “No pasa nada” – responde Trunks. – “Sé cómo es.”
Trunks sonríe y le hace una carantoña al pequeño.

– “Cuida de mamá por mí, ¿de acuerdo?” – le dice al bebé. – “Y no pierdas la esperanza con papá”.
Son Goku se acerca a Trunks para despedirse.

– “Eres un muchacho extraordinario” – le dice.
– “Muchas gracias, Son Goku” – responde Trunks orgulloso. – “¿Dónde está Gohan?” – pregunta el viajero del futuro.
– “Sigue disgustado con lo que ocurrió ayer. Ha pasado la noche fuera de casa.” – responde Goku. – “Piccolo ha ido a hablar con él”.
– “Me hubiera gustado despedirme de él…” – se lamenta Trunks.
Krilín, Yamcha y Ten se acercan al joven.

– “¡Estos saiyajín son unos cabezotas!” – interrumpe Krilín.
– “Ya se le pasará” – añade Yamcha.
Trunks se esfuerza para sonreír.

– “Muchas gracias a todos, chicos” – se despide Trunks mientras sube a su máquina, ignorando el terrible final que le espera. – “¡Volveré cuando todo haya acabado!”
Trunks escribe las coordenadas en el panel de control de la máquina y ésta se eleva lentamente hacia el cielo. En ese instante, Trunks ve a alguien en el tejado de la torre de la Corporación Cápsula.
Vegeta le observa de brazos cruzados con semblante serio.

– “Buena suerte, hijo” – murmura el príncipe saiyajín antes de esbozar una tímida sonrisa.
Trunks sonríe al ver que su padre ha ido a despedirle, y antes de que pueda levantar su mano para decirle adiós, la máquina del tiempo se desvanece y el guerrero es transportado a su tiempo.
Mientras tanto, sobre una pequeña meseta, Gohan contempla una llanura al sur de la Capital del Oeste.

– “Sabía que te encontraría aquí” – le interrumpe Piccolo mientras desciende a su lado. 
– “¿Cómo me has encontrado?” – le pregunta el mestizo.
– “Por mucho que ocultes tu ki, te conozco bien, Son Gohan” – responde el namekiano.
Piccolo se situa junto a Gohan y echa un vistazo a la zona.

– “Aquí es donde te entrené para enfrentarnos a los saiyajín” – sonríe Piccolo.
– “Eres el único que cree en mí” – responde Gohan. – “Aprendí mucho durante esos meses”.
– “Tu padre cree en ti más que nadie” – le corrige el namekiano. – “Y siendo sincero… creo que yo también aprendí mucho” – añade con una sonrisa cómplice.
– “No me gusta pelear” – continúa Gohan. – “Siempre lo he odiado, pero cuando me enfado pierdo el control.”
– “Y eso nos ha salvado la vida en multitud de ocasiones” – intenta hacerle entender Piccolo.
– “¿Acaso soy un monstruo?” – responde Gohan. – “¿Y si el androide no merecía morir? ¿Y si…?”
En ese instante, Piccolo recuerda la mirada de la gente en el torneo de artes marciales, cuando él anunció que era el hijo de Piccolo Daimaoh.

– “No eres un monstruo, Son Gohan” – responde Piccolo mientras le abraza. – “Eres el mejor amigo que he tenido.”
Gohan abraza a Piccolo e intenta ocultar su llanto.

– “Volvamos a casa” – le dice el namekiano. – “Tu madre estará preocupada”.