DBSNL // Capítulo 87: Vuelta a empezar

DBSNL // Capítulo 87: Vuelta a empezar
“No tengo poder para salvarlos a todos”
Nuestros amigos han escapado momentáneamente del derrumbe y han aparecido en la Atalaya de Kamisama, donde Dende y Mr. Popo se sobresaltan al ver a todos esos luchadores aparecer de la nada en su jardín.

– “¡Son Goku!” – exclama Dende.
– “¿Qué ha pasado?” – pregunta Mr. Popo.
Dende ve a Freezer y a Cell y retrocede con miedo.

– “¿¡Qué hacéis vosotros aquí!?” – exclama el Dios de la Tierra.
Freezer le reconoce y sonríe.

– “¿Esta rata es vuestro Dios?” – se burla el demonio del frío. – “Sin duda sois un planeta decadente”.
Whis les interrumpe.

– “No hay tiempo que perder” – les apresura. – “Es posible que podamos estabilizar este universo con la fuerza del Dai Kaiohsin y el Hakaishin” – explica Whis.
Piccolo da un paso al frente.

– “Pero el señor Beerus…” – dice preocupado antes de mirar a Freezer.
– “¿Queréis mi ayuda?” – se burla el demonio.
– “Si no nos ayudas, moriremos todos” – interviene Mirai Trunks.
– “¡Soy inmortal!” – responde Freezer.
– “El Universo desaparecerá” – le corrige Whis. – “La inmortalidad no te salvará de ésta.”
Freezer hace una mueca de desagrado.

– “Freezer…” – murmura Gohan. – “Eres egoísta, cruel y malvado… pero no eres idiota”.
El Hakaishin suspira y se acerca a Whis.

– “¿Qué tengo que hacer?” – pregunta fingiendo desinterés.
Whis sonríe al ver que el tirano ha claudicado.

– “Tú y Piccolo debéis poner vuestras manos en mi espalda” – les dice el ángel.
El namekiano y Freezer colocan su mano derecha sobre el ángel, mientras éste alza su vara con ambas manos.

– “¡Espera!” – les interrumpe Hit. – “¿Significa esto que el resto de Universos desaparecerán?”
– “No tengo poder para salvarlos a todos” – responde Whis.
– “Mi familia…” – se lamenta Hit mientras se deja caer de rodillas.
– “Lo siento… Hit…” – tartamudea una débil voz.
Son Goku ha recuperado parcialmente el conocimiento.

– “Parece que he fracasado” – se lamenta el saiyajín.
El asesino observa a su alrededor y puede sentir la amargura en el corazón de todos.

– “No puedo culparte por esto” – responde el asesino. – “Hemos luchado hasta el final. Intenté cambiar mi historia una vez, pero el destino es cruel e implacable…” – reflexiona. – “Hazlo, ángel.” – sentencia.
Whis siente respeto las palabras del asesino.

– “Eres un hombre honorable, Hit del universo 5.” – asiente el ángel.
La vara de Whis brilla intensamente y éste la clava en el suelo, emitiendo una fuerte luz verde que inunda el planeta y se extiende más allá, a través del espacio, por todo el Universo 7.
En unos instantes, todo ha dejado de temblar. Parece que la calma ha vuelto al universo.
De repente, decenas de luces se acercan a la atalaya.

– “¿Qué es eso?” – se pregunta Toppo.
– “Se acerca alguien” – confirma Jiren.
– “¡Son nuestros amigos!” – exclama Goten.
Ten Shin Han, Chaoz, Yamcha, Krilín, Lápis, Lázuli, Shin y Kibito se han apresurado a volar hasta la atalaya cuando han percibido el ki de sus amigos en la Tierra.
Todos aterrizan en la atalaya y abrazan a los supervivientes.

– “¡Estáis todos bien!” – exclama Krilín con lágrimas en los ojos.
Pero todos se detienen al ver a sus viejos enemigos.

– “Free… Freezer…” – titubea Krilín.
– “Cell…” – murmura la Número 18.
– “¿Qué hacen ellos aquí?” – se pregunta el Número 17.
Freezer y Cell dan un paso al frente.

– “¡El terrícola!” – exclama Freezer mientras extiende su mano hacia Krilín.
– “Los androides…” – murmura el insecto. – “Me pregunto qué ocurriría si os absorbiera otra vez…”
Los recién llegados se ponen en guardia.

– “Dejadlo ya, chicos” – interviene un sonriente Goku sin fuerzas.
– “La verdad es que ambos nos han ayudado mucho” – añade Piccolo.
Los humanos se miran desconcertados.

– “¿Ellos?” – se pregunta Ten.
– “¿Han ayudado?” – murmura Yamcha.
En ese momento, un avión con el logotipo de la Corporación Cápsula se acerca a la atalaya.

– “Se acerca una nave” – dice Hit.
– “Más visitas” – confirma Jaco.
– “¡Es mamá!” – exclama Trunks.
El avión aterriza en la atalaya y nuestros amigos restantes se unen a la bienvenida. Gyuma, Roshi, Chichi, Bulma, Bra, Marron, Suno, Hatchan, Videl, Pan, Mai y Satán.

– “Ha sido notar vuestra presencia y esos sinvergüenzas nos han dejado tirados” – se queja Bulma.
La mayoría tienen la misma reacción que han tenido sus amigos al ver a Freezer y Cell, y los supervivientes se ven obligados a dar explicaciones de nuevo.
Krilín reparte semillas senzu a todos los guerreros, que se recuperan de sus heridas en un instante.

– “Así que esto era lo que usabais en el torneo…” – murmura Jiren.
– “¡Qué propiedades tan curiosas!” – exclama Jaco.
Bulma, con Bra en brazos, abraza con fuerza a Trunks y a Vegeta.

– “Te dije que ganaríamos” – fanfarronea Vegeta.
– “Mamá, hay mucha gente…” – se queja Trunks.
Después, Bulma abraza a Mirai Trunks.

– “Mamá…” – llora el muchacho, recordando que jamás podrá volver al mundo por el que tanto ha luchado.
Chichí se abalanza sobre Goten.

– “¿Estás bien?” – le pregunta Chichi mientras le inspecciona de pies a cabeza. – “¿Te han hecho daño?”
Videl, sosteniendo a la pequeña Pan, se funde en un tierno abrazo con Gohan.

– “Pensé que no volvería a verte” – llora la hija de Satán.
– “Ya estoy aquí” – le susurra Gohan.
– “Ha luchado por vosotras hasta el último momento” – interviene Piccolo.
Videl mira al namekiano y le abraza de repente. Piccolo se sonroja al sentirse incómodo.

– “Gracias por cuidar de él, Piccolo” – le dice Videl.
– “No hay… No hay de qué…” – responde el namekiano avergonzado.
Satán corre y abraza a Mr. Bu.

– “¡BU! ¿Estás bien?” – exclama Satán al abrazarle. – “¿Qué ha pasado? ¡Vuelves a ser como antes!” – se extraña al verle de nuevo gordinflón.
– “Me alegro de verte, Satán” – responde Bu. – “Pero, ¡tengo hambre!”
Shin y Kibito se acercan a Zamas.

– “Me alegro de verte de vuelta, Zamas” – le da la bienvenida Shin.
– “Gracias” – responde tímidamente Zamas.
Piccolo se acerca y pone su mano en el hombro del Kaioshin del Norte.

– “Ha luchado con valentía por nuestro universo” – dice Piccolo.
Zamas sonríe. Kibito hace una mueca de desconfianza hacia el Kaioshin, pues sus sentimientos siguen siendo contrarios.
Krilín se abraza a Son Goku.

– “¡Goku!” – exclama su viejo amigo. – “¿Ha sido muy difícil?”
– “Creo que tenemos mucho que contaros” – responde Goku.
– “¡Son Goku!” – les interrumpe una voz femenina enfadada, que deja a todos en silencio.
Chichi se acerca a Goku y parece molesta.

– “¿Qué ocurre?” – se pone nervioso el saiyajín. – “¿Qué he hecho mal?”
Su mujer se acerca a él y al final le abraza.

– “Me has hecho sufrir” – murmura la mujer entre lágrimas. – “Te quiero”.
Son Goku la abraza y sonríe tiernamente.

– “Yo también te quiero, Chichi” – responde Goku.
Jiren, Toppo, Jaco y Hit observan la escena con una sonrisa. El asesino ve en los ojos de Goku el amor que él mismo siente por su familia y una lágrima furtiva se desliza por su mejilla. Al darse cuenta, el asesino se apresura en ocultarla.
Krilín mira a su alrededor y hace una pregunta que entristece a todos al instante.

– “¿Dónde está el señor Beerus?” – pregunta inocentemente.
Tras un largo silencio, Vegeta responde.

– “Se sacrificó para darnos una oportunidad” – responde el saiyajín.
– “Le debemos nuestra vida” – añade Goku.
Freezer se aleja asqueado ante tanto sentimentalismo.

– “¡Me largo de aquí!” – dice Freezer. – “Vais a hacerme vomitar con tantas muestras de cariño”.
Cell también se ha apartado del grupo y contempla la Tierra desde el límite de la atalaya.

– “¿Dónde irás?” – le pregunta Goku.
– “Creo que me quedan muchos niveles que superar” – responde el insecto con una sonrisa confiada. – “Cuando esté a tu nivel, nos volveremos a ver, Son Goku”.
Goku sonríe.

– “Te esperaré con ansias” – responde el saiyajín.
El insecto abre sus alas y abandona la atalaya con su zumbido característico.

– “¿De verdad vas a dejarle marchar?” – duda Krilín.
– “Nos ha ayudado” – responde Goku.
– “No engañas a nadie” – interrumpe Vegeta. – “Quieres volver a pelear con él, ¿no es cierto?”
– “Puede ser” – sonríe Goku.
Freezer también se prepara para marcharse.

– “Espera” – le interrumpe Whis.
– “¿Qué ocurre ahora?” – pregunta el tirano.
– “No puedo dejar que te vayas con el poder del Hakaishin” – le dice el ángel.
Freezer se da la vuelta y regresa junto a Whis.

– “Quédatelo” – responde el tirano despreciando el puesto. – “No tengo ningún interés en conservar este ridículo título. Sólo quería su poder para lograr mi venganza.”
– “¿Y ya no quieres vengarte?” – le pregunta Piccolo, que se une a la conversación.
– “Jujuju” – ríe Freezer. – “Prefiero que viváis con esa incertidumbre” – responde en tono burlón.
Whis extiende su mano y absorbe el poder destructor de Freezer.
Son Goku y Vegeta se acercan al tirano.

– “¡Freezer!” – exclama Goku. – “Si intentas algo, sabes que estaremos aquí para detenerte.”
– “No podréis detenerme siempre” – responde Freezer.
– “Ponnos a prueba” – responde Vegeta.
– “Jujuju” – ríe el tirano de nuevo. – “Va a ser interesante”.
Freezer se aleja hasta el borde de la atalaya y mira al cielo.

– “¡Hasta otra, monos!” – exclama antes de salir volando hacia el espacio ante la mirada atenta y sonriente de Goku y Vegeta.
Whis se acerca a Champa y extiende su mano hacia a él, recitando unas palabras en la lengua de los Dioses.
De repente, el cuerpo del felino brilla intensamente y sobre él aparece el ropaje de Dios de la destrucción.

– “Tal y como el señor Beerus habría querido” – sonríe Whis.
El nuevo Hakaishin se mira las manos y la vestimenta de Dios y sonríe nostálgicamente recordando a su hermano.

– “No te defraudaré, hermano” – murmura.
Jiren se acerca a Goku y le ofrece su mano.

– “Yo también me voy” – dice Jiren.
– “Ha sido un placer, Jiren” – responde Goku.
– “¿Dónde vas?” – le pregunta Vegeta.
– “Quiero averiguar qué ocurrió con mi raza en este mundo” – responde el luchador del Universo 2. – “Además, creo que tengo mucho sobre lo que reflexionar.”
Piccolo se acerca al otro luchador del Universo 2.

– “¿Qué harás tú, Toppo?” – le pregunta Piccolo.
– “Aún no lo tengo claro” – responde el gigantón. – “El viaje de Jiren es una empresa que debe tomar sólo”.
Jiren se da la vuelta y se eleva unos centímetros, pero Son Goku le interrumpe.

– “¡Jiren!” – le llama el saiyajín. – “El torneo ha terminado sin que nos hayamos enfrentado.” – le dice insinuando que quiere desafiarle.
– “No tengo ningún interés en enfrentarme a ti” – responde Jiren. – “Te habría ganado fácilmente en un enfrentamiento directo” – añade sonriendo.
Son Goku sonríe mientras Jiren se aleja hacia el espacio.

– “Eso habrá que verlo” – murmura Goku.
– “Puede que algún día” – responde Jiren antes de marcharse volando hacia el espacio.

ESPECIAL DBSNL // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte I: Sangre Real

Especial DBSNL // U3, U5, U6 y U7 / Parte I: Sangre Real
“Si Freezer pretende tratar con nosotros, debe hacerlo con respeto”


El Rey Vegeta se encuentra sentado en su sillón, en la gigantesca y vacía sala del trono. Su semblante es serio; parece preocupado. A su lado, su hombre de confianza y amigo, Páragus, parece compartir su sentimiento. El Rey viste una armadura de aspecto arcaico, pero su compañero lleva una coraza de cuero.

– “No podemos negarnos” – dice Páragus, que parece frustrado y contrariado por sus propias palabras.
– “Lo sé” – responde el Rey. – “Rechazar el trato puede significar el final de nuestra raza… pero aceptándolo cedemos nuestra libertad para siempre”.
– “Si nos pides luchar, lucharemos” – responde Paragus. – “El pueblo sigue en deuda contigo.”
– “No estamos preparados para otra guerra.” – dice Vegeta. – “Diez años de lucha contra los tsufur han mermado nuestras fuerzas.”
Paragus se acerca a la gigantesca cristalera que adorna el palacio y observa la ciudad aún en ruinas por la guerra reciente.

– “Que las futuras generaciones me perdonen” – claudica el Rey Vegeta.
– “Puede que algún día se alce un saiyajín capaz de liberarnos” – dice Páragus.
– “¿Aún crees en esas historias, viejo amigo?” – sonríe el Rey.
– “Ahora mismo es todo lo que tenemos” – responde el saiyajín.
De repente, un pitido alerta a los saiyajín. El rudimentario scouter del Rey, posado sobre el reposabrazos del trono, parece estar recibiendo una transmisión.

– “Aún no me he acostumbrado…” – dice Vegeta mientras se lo coloca en la oreja y aprieta el botón principal para escuchar el mensaje.
– “No entiendo que quieras usar esos artilugios” – le dice Páragus.
– “La tecnología tsufur puede sernos útil.” – responde el Rey mientras toca su propia armadura. – “Nos facilita las cosas.”
– “Siempre confiaré más en un hermano caído” – insiste Páragus golpeándose sutilmente el pecho con su puño, sobre su corazón. – “Como se ha hecho siempre.”
– “Eres un sentimental” – se burla el Rey.
Vegeta, al terminar de escuchar el mensaje, se quita el scouter.

– “Freezer ha enviado un emisario” – dice el Rey.
– “Ni siquiera se digna a venir él …” – refunfuña entre dientes Páragus. – “Nos falta al respeto.” – añade apretando con rabia sus puños.
– “Tranquilo, Páragus.” – intenta calmarle Vegeta. – “Veamos qué tiene que decir el

En ese instante, un guardia saiyajín atraviesa las puertas y cae muerto al suelo.
Páragus y Vegeta se ponen en guardia, sobresaltados por lo ocurrido. 

Un ser rosado y grandullón entra en la sala.

– “¡¿Quién eres?!” – exclama Páragus. – “¡¿Cómo osas presentarte así ante el Rey Vegeta?!”
El misterioso personaje estalla en una carcajada.

– “Me dijeron que tenía que esperar…” – responde el desconocido. – “Pero supongo que ha sido un error, porque nadie hace esperar al Imperio”.
Seis guardias saiyajín irrumpen en la sala y rodean al enemigo.

– “Eres el emisario de Freezer…” – dice Vegeta. – “Dodoria”.
– “Por la forma en la que te refieres a mi señor, ¿tengo que deducir que os negáis a uniros a nuestras tropas?” – sonríe el emisario.
El Rey hace un gesto a sus hombres para que se tranquilicen.

– “Nos sentimos honrados por la oferta” – dice el Rey. – “Pero necesitamos tiempo para recuperarnos. Acabamos de salir de un conflicto que ha durado una década y aún nos estamos acostumbrando a…”
– “Excusas” – le interrumpe Dodoria. – “El señor Freezer quiere contar con vosotros cuanto antes. Además, quiere incluir en el trato el acceso completo a la tecnología tsufur.”
– “Necesitamos tiempo…” – insiste el Rey.
– “Dadnos un año” – interviene Páragus. – “Podemos intercambiar información sobre la tecnología…”
– “¿Intercambiar información? ¡JAJAJAJA!” – se burla Dodoria. – “¿Qué información pueden aportar unos simios?”
Páragus da un paso al frente.

– “¡Repite eso!” – exclama furioso el saiyajín.
– “Por vuestra culpa, una raza que podría haber aportado muchos avances al Imperio ha desaparecido.” – responde el emisario de Freezer. – “Un tsufur valía más que todos vosotros.”
– “No olvides que estás sobre las ruinas de esos a los que alabas.” – le interrumpe el Rey.
– “No tenéis ni idea de lo vasto que es el Universo. Solo habéis demostrado ser bárbaros. Os gusta el combate; la violencia.” – dice Dodoria. – “Y ni siquiera sois los mejores en eso. Pero por algún motivo que no logro comprender, mi señor cree que podéis ser útiles.”
El Rey se pone en pie y se acerca a Dodoria.

– “Somos guerreros. Si Freezer pretende tratar con nosotros, debe hacerlo con respeto” – le desafía Vegeta.
Dodoria agarra al Rey por el cuello, levantándole del suelo.
Páragus se abalanza sobre él, pero Dodoria le noquea con un simple revés, estampándole contra una columna.
Los guardias se abalanzan sobre el enemigo, pero son detenidos por la débil voz de su Rey.

– “Deteneos” – dice con un hilo de voz.
Dodoria sonríe mientras aprieta un poco más el cuello de Vegeta.

– “Parece que vuestro Rey ha entendido su lugar…” – se mofa el emisario.
– “Aceptamos… Aceptamos el trato…” – dice el Rey.
Dodoria suelta a Vegeta, que cae al suelo.

– “¡Su Majestad!” – exclama un soldado, que se apresura a levantar a su Rey.
El emisario de Freezer da la espalda a Vegeta y camina hacia la salida. 

– “En unos días llegará una nave con personal para estudiar la tecnología tsufur y trabajar en vuestro adiestramiento.” – anuncia Dodoria.
– “¿Adiestramiento?” – se extraña el Rey.
– “Peleáis como animales rabiosos” – dice Dodoria. – “Eso no os llevará muy lejos fuera de este planeta.”
Dodoria abandona la sala.
El Rey desprecia la ayuda de su guardia. Siente que su orgullo ha sido herido.

– “Páragus, ¿estás bien?” – le pregunta a su amigo.
El saiyajín, con su ojo ensangrentado, intenta ponerse en pie, pero solo logra arrodillarse.

– “¿Qué vamos a hacer ahora?” – pregunta con los hombros caídos.
– “Rezar para que esas leyendas en las que crees sean ciertas” – responde el Rey.
Detrás del trono, un jovencísimo niño se encuentra agazapado, mirando la escena, aterrorizado.
Páragus se percata de su presencia.

– “No…” – lamenta el saiyajín al ver al crío.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta el Rey.
– “Tú hijo…” – responde Páragus.
El Rey, al ver la expresión en la cara del joven Vegeta, entiende que ha presenciado todo lo ocurrido. 

– “Vegeta…” – dice el Rey, que se acercarse al chico. – “Ya ha pasado…”
El joven saiyajín permanece inmóvil, con la mirada perdida.
El Rey agarra a su hijo y le sienta en el trono.

– “No dejaremos que se salgan con la suya” – dice el Rey.
El pequeño Vegeta sigue en estado de shock.

– “Mírame” – le dice su padre. – “Hijo, mírame”.
Finalmente, el Rey consigue captar la atención del niño.

– “¿Por qué te habla así?” – pregunta el chico. – “Tú eres el Rey… Somos saiyajín…”
– “Así es. Y tú eres el Príncipe de una raza de guerreros extraordinaria.” – responde el padre. – “Y vamos a trabajar duro para que se den cuenta de eso. Para poder decir con orgullo que somos saiyajín. Lucharemos para que, en el futuro, nadie se atreva a hablarte así a ti.”

ESPECIAL DBSNL /// Kingdom come // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte I: Sangre Real

Kingdom come / Parte I: Sangre Real
“Si Freezer pretende tratar con nosotros, debe hacerlo con respeto”


El Rey Vegeta se encuentra sentado en su sillón, en la gigantesca y vacía sala del trono. Su semblante es serio; parece preocupado. A su lado, su hombre de confianza y amigo, Páragus, parece compartir su sentimiento. El Rey viste una armadura de aspecto arcaico, pero su compañero lleva una coraza de cuero.

– “No podemos negarnos” – dice Páragus, que parece frustrado y contrariado por sus propias palabras.
– “Lo sé” – responde el Rey. – “Rechazar el trato puede significar el final de nuestra raza… pero aceptándolo cedemos nuestra libertad para siempre”.
– “Si nos pides luchar, lucharemos” – responde Paragus. – “El pueblo sigue en deuda contigo.”
– “No estamos preparados para otra guerra.” – dice Vegeta. – “Diez años de lucha contra los tsufur han mermado nuestras fuerzas.”
Paragus se acerca a la gigantesca cristalera que adorna el palacio y observa la ciudad aún en ruinas por la guerra reciente.

– “Que las futuras generaciones me perdonen” – claudica el Rey Vegeta.
– “Puede que algún día se alce un saiyajín capaz de liberarnos” – dice Páragus.
– “¿Aún crees en esas historias, viejo amigo?” – sonríe el Rey.
– “Ahora mismo es todo lo que tenemos” – responde el saiyajín.
De repente, un pitido alerta a los saiyajín. El rudimentario scouter del Rey, posado sobre el reposabrazos del trono, parece estar recibiendo una transmisión.

– “Aún no me he acostumbrado…” – dice Vegeta mientras se lo coloca en la oreja y aprieta el botón principal para escuchar el mensaje.
– “No entiendo que quieras usar esos artilugios” – le dice Páragus.
– “La tecnología tsufur puede sernos útil.” – responde el Rey mientras toca su propia armadura. – “Nos facilita las cosas.”
– “Siempre confiaré más en un hermano caído” – insiste Páragus golpeándose sutilmente el pecho con su puño, sobre su corazón. – “Como se ha hecho siempre.”
– “Eres un sentimental” – se burla el Rey.
Vegeta, al terminar de escuchar el mensaje, se quita el scouter.

– “Freezer ha enviado un emisario” – dice el Rey.
– “Ni siquiera se digna a venir él …” – refunfuña entre dientes Páragus. – “Nos falta al respeto.” – añade apretando con rabia sus puños.
– “Tranquilo, Páragus.” – intenta calmarle Vegeta. – “Veamos qué tiene que decir el

En ese instante, un guardia saiyajín atraviesa las puertas y cae muerto al suelo.
Páragus y Vegeta se ponen en guardia, sobresaltados por lo ocurrido. 

Un ser rosado y grandullón entra en la sala.

– “¡¿Quién eres?!” – exclama Páragus. – “¡¿Cómo osas presentarte así ante el Rey Vegeta?!”
El misterioso personaje estalla en una carcajada.

– “Me dijeron que tenía que esperar…” – responde el desconocido. – “Pero supongo que ha sido un error, porque nadie hace esperar al Imperio”.
Seis guardias saiyajín irrumpen en la sala y rodean al enemigo.

– “Eres el emisario de Freezer…” – dice Vegeta. – “Dodoria”.
– “Por la forma en la que te refieres a mi señor, ¿tengo que deducir que os negáis a uniros a nuestras tropas?” – sonríe el emisario.
El Rey hace un gesto a sus hombres para que se tranquilicen.

– “Nos sentimos honrados por la oferta” – dice el Rey. – “Pero necesitamos tiempo para recuperarnos. Acabamos de salir de un conflicto que ha durado una década y aún nos estamos acostumbrando a…”
– “Excusas” – le interrumpe Dodoria. – “El señor Freezer quiere contar con vosotros cuanto antes. Además, quiere incluir en el trato el acceso completo a la tecnología tsufur.”
– “Necesitamos tiempo…” – insiste el Rey.
– “Dadnos un año” – interviene Páragus. – “Podemos intercambiar información sobre la tecnología…”
– “¿Intercambiar información? ¡JAJAJAJA!” – se burla Dodoria. – “¿Qué información pueden aportar unos simios?”
Páragus da un paso al frente.

– “¡Repite eso!” – exclama furioso el saiyajín.
– “Por vuestra culpa, una raza que podría haber aportado muchos avances al Imperio ha desaparecido.” – responde el emisario de Freezer. – “Un tsufur valía más que todos vosotros.”
– “No olvides que estás sobre las ruinas de esos a los que alabas.” – le interrumpe el Rey.
– “No tenéis ni idea de lo vasto que es el Universo. Solo habéis demostrado ser bárbaros. Os gusta el combate; la violencia.” – dice Dodoria. – “Y ni siquiera sois los mejores en eso. Pero por algún motivo que no logro comprender, mi señor cree que podéis ser útiles.”
El Rey se pone en pie y se acerca a Dodoria.

– “Somos guerreros. Si Freezer pretende tratar con nosotros, debe hacerlo con respeto” – le desafía Vegeta.
Dodoria agarra al Rey por el cuello, levantándole del suelo.
Páragus se abalanza sobre él, pero Dodoria le noquea con un simple revés, estampándole contra una columna.
Los guardias se abalanzan sobre el enemigo, pero son detenidos por la débil voz de su Rey.

– “Deteneos” – dice con un hilo de voz.
Dodoria sonríe mientras aprieta un poco más el cuello de Vegeta.

– “Parece que vuestro Rey ha entendido su lugar…” – se mofa el emisario.
– “Aceptamos… Aceptamos el trato…” – dice el Rey.
Dodoria suelta a Vegeta, que cae al suelo.

– “¡Su Majestad!” – exclama un soldado, que se apresura a levantar a su Rey.
El emisario de Freezer da la espalda a Vegeta y camina hacia la salida. 

– “En unos días llegará una nave con personal para estudiar la tecnología tsufur y trabajar en vuestro adiestramiento.” – anuncia Dodoria.
– “¿Adiestramiento?” – se extraña el Rey.
– “Peleáis como animales rabiosos” – dice Dodoria. – “Eso no os llevará muy lejos fuera de este planeta.”
Dodoria abandona la sala.
El Rey desprecia la ayuda de su guardia. Siente que su orgullo ha sido herido.

– “Páragus, ¿estás bien?” – le pregunta a su amigo.
El saiyajín, con su ojo ensangrentado, intenta ponerse en pie, pero solo logra arrodillarse.

– “¿Qué vamos a hacer ahora?” – pregunta con los hombros caídos.
– “Rezar para que esas leyendas en las que crees sean ciertas” – responde el Rey.
Detrás del trono, un jovencísimo niño se encuentra agazapado, mirando la escena, aterrorizado.
Páragus se percata de su presencia.

– “No…” – lamenta el saiyajín al ver al crío.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta el Rey.
– “Tú hijo…” – responde Páragus.
El Rey, al ver la expresión en la cara del joven Vegeta, entiende que ha presenciado todo lo ocurrido. 

– “Vegeta…” – dice el Rey, que se acercarse al chico. – “Ya ha pasado…”
El joven saiyajín permanece inmóvil, con la mirada perdida.
El Rey agarra a su hijo y le sienta en el trono.

– “No dejaremos que se salgan con la suya” – dice el Rey.
El pequeño Vegeta sigue en estado de shock.

– “Mírame” – le dice su padre. – “Hijo, mírame”.
Finalmente, el Rey consigue captar la atención del niño.

– “¿Por qué te habla así?” – pregunta el chico. – “Tú eres el Rey… Somos saiyajín…”
– “Así es. Y tú eres el Príncipe de una raza de guerreros extraordinaria.” – responde el padre. – “Y vamos a trabajar duro para que se den cuenta de eso. Para poder decir con orgullo que somos saiyajín. Lucharemos para que, en el futuro, nadie se atreva a hablarte así a ti.”

DBSNL // Capítulo 86: Son Goku

DBSNL // Capítulo 86: Son Goku
“Son Goku ha concentrado toda esa energía. El poder de la creación. El poder del Todo”.
Goku, de cuyo cuerpo emana una increíble energía, empieza a caminar con paso firme hacia el Dios del Todo.
Zamas alza su mano contra el saiyajín.

– “¡Desaparece!” – grita desquiciado.
Pero nada ocurre. Son Goku sigue caminando hacia él.

– “¿Qué?” – se sorprende el Dios, que no logra salir de su asombro.
Whis observa lo ocurrido mientras se pone en pie.

– “El anterior Zeno se dio cuenta de que su creación había excedido su propio poder” – dice el ángel. – “Son Goku ha concentrado toda esa energía. El poder de la creación. El poder del Todo”.


Dibujado por Ipocrito
Goku decide atacar, pero parece que no controla su nueva fuerza y al dar un paso al frente arrolla a Zeno Zamas.
El Dios se levanta rápidamente, temeroso de hacer el ridículo, mientras Son Goku contempla sus propias manos, asombrado ante tanto poder.
Zeno activa su espada de ki.

– “¡Voy a matarte, saiyajín!” – grita Zamas, que parece estar perdiendo el juicio, dejándose llevar por la ira.
Son Goku se da la vuelta con total tranquilidad, emanando una calma nunca vista.
En un abrir y cerrar de ojos, Goku se planta ante Zeno y le golpea en el estómago, haciendo que el Dios se doble y arrodille de dolor.

– “¿Hemos ganado?” – se pregunta Piccolo mientras intenta levantarse.
Zeno está furioso.

– “No…” – murmura. – “No… ¡No! ¡NO!” – exclama desquiciado.
Son Goku le apunta con su mano y una corriente de ki empuja al Dios, que pierde su vara y es arrastrado hacia el límite del terreno de combate.
Goku vuelve a caminar avanzar con paso firme hacia su enemigo.
Zeno le mira impotente y con terror en sus ojos.
Zeno activa sus dos espadas y se abalanza sobre Goku, que esquiva los ataques del Dios con una facilidad pasmosa.
Finalmente, Goku detiene uno de los ataques de Zamas agarrándole del brazo. Zeno intenta liberarse inútilmente y el saiyajín aprieta con fuerza su antebrazo, haciendo que el ki de la espada se desvanezca.
Zamas mira los brillantes ojos de Goku y se queda absorto en ellos. Pese a todo su poder, ahora se siente insignificante. Siente que toda la creación le está juzgando.
Zeno lucha para liberarse y Goku le suelta, haciendo que caiga de espaldas al suelo.
El Dios retrocede a gatas mientras Goku camina de nuevo hacia él.

– “¡Maldito seas!” – grita el Dios aterrado mientras se pone en pie.
Zeno Zamas, que había perdido su vara, la materializa de nuevo en su mano y apunta a Goku, intentando sorprenderle.

– “¡MUERE!” – grita el Dios del Todo.
Un poderoso ataque alcanza de lleno a Goku, arrasando con el ring a sus pies y a su alrededor, dejado a Zamas al borde del precipicio.
Al disiparse la polvareda, Son Goku aparece en el mismo lugar, flotando, sin cambiar su severa expresión y sin que el ataque le haya afectado lo más mínimo. 

– “¿Qué…? ¿Qué eres?” – titubea el Dios.
– “Soy todo lo que temes.” – responde Goku. – “Soy la unión del Todo que no quiere ser reducido a la Nada. Soy la conjunción de todo el poder divino que hay en la creación; de su voluntad para seguir adelante. Ellos me han prestado su fuerza para que luche en su nombre… ¡Y no fallaré! ¡Soy el mortal que va a destruirte!” – sentencia Goku.
Zamas aprieta sus puños con rabia. Siente que su plan ha fracasado cuando más cerca estaba de lograr su victoria. Se ha confiado y puede haberle costado su sueño. 

– “Esto no ha terminado” – murmura el Dios frustrado. – “¡Voy a enseñarte hasta donde llega el poder de un Dios!” – grita mientras su cuerpo se envuelve de una terrible aura roja y negra, su musculatura aumenta y su ropa se desgarra.
Toppo observa asombrado.

– “¿Aún tenía tanto poder por mostrar?” – titubea el Toppo.
– “Este poder…” – dice Whis con rostro serio. – “Es… distinto.”
El tamaño de Zamas se ha doblado y la expresión de su rostro muestra claramente su locura.

– “¡Voy a aplastarte, sucio mortal!” – grita mientras salta sobre Goku levantando sus manos en un puño.
Zamas cae e intenta aplastar al saiyajín, que simplemente levanta su mano izquierda y detiene el golpe de Zamas con suma facilidad.

– “¿Esto es todo?” – le pregunta Goku con desinterés.
La desesperación embarga al Dios.

– “¡MUERE! ¡MUERE!” – repite sin cesar mientras atiza a Goku, que sigue deteniendo todos los golpes.
De repente, en un abrir y cerrar de ojos, Son Goku desaparece y reaparece detrás de Zamas, dándole una patada en la nuca que lo lanza de nuevo hasta el límite contrario del ring.

– “No puede estar pasando…” – murmura Zamas mientras se levanta. – “¡¡NO!!”
El Dios asciende rápidamente hacia el cielo y se detiene a mucha altura.

– “¡Voy a acabar con vosotros!” – grita el enloquecido Zamas mientras extiende sus brazos hacia los lados y se envuelve de nuevo por su aterradora aura.
Son Goku le observa en silencio desde el suelo.
Vegeta, muy malherido, contempla la escena y detecta que el aura de Goku se está volviendo inestable.

– “Sea cual sea el resultado… Este es el fin…” – piensa Vegeta. – “Uno de los dos no seguirá en pie después del próximo movimiento.”
Zamas apunta a Goku con sus manos y se prepara para acabar con él.

– “¡Morid, estúpidos mortales!” – grita Zamas. – “¡Y dejad paso al nuevo mundo!”
Goku aprieta sus puños, preparándose para un último ataque.
Zamas libera su técnica.

– “¡¡JUICIO FINAL!!” – grita Zamas al lanzar su poderoso ataque contra nuestro amigo.
Un torrente de ki oscuro avanza hacia el terreno de combate a toda velocidad-
Los guerreros que aún quedan conscientes observan la técnica con pavor.

– “Es el fin” – murmura Toppo.
Goku se agacha para coger impulso y se propulsa hacia el cielo.

– “Goku…” – murmura Piccolo.
– “Papá…” – suspira Gohan mientras lucha por mantener la consciencia.
Son Goku concentra toda la energía en su puño derecho a medida que se acerca al ataque de Zamas.
Whis observa desde el suelo y sonríe por primera vez de forma clara.

– “No puedes ganar, Zamas, aunque tengas todo el poder del universo” – piensa Whis, mientras observa a los guerreros a su alrededor con las esperanzas puestas en el saiyajín. – “Porque el corazón de todos está con Son Goku.”
Goku aprieta fuerte los dientes mientras extiende su puño para golpear el ataque de Zamas.

– “¡NO DEJARÉ QUE DESTRUYAS NUESTRO MUNDO!” – grita Goku.
– “¡Acaba con él!” – le anima Vegeta.
– “¡Vamos!” – gritan los demás.
El ataque del Dios se dispersa mientras Goku sigue ascendiendo hacia su enemigo.

– “¡ESTE ES EL PODER DE TODOS!” – exclama Goku.
Zamas observa aterrorizado el avance del saiyajín.

– “¡NOOO!” – grita mientras su ataque se disipa por completo y Goku aparece ante él.
De repente, todo se queda en silencio. Todos observan atentamente el desenlace del choque.
Son Goku atraviesa por completo a Zamas, y un instante después el poder que había acumulado se disipa, volviendo a su estado base.
Zamas mira incrédulo y titubeante el agujero que tiene en su pecho.

– “No… No puede ser…” – murmura con un hilo de voz. – “Es solo un mortal…”
Son Goku sonríe mientras se le escapa una lágrima.

– “¡Hemos ganado!” – murmura antes de perder el conocimiento.
De repente, el cuerpo de Zamas parece retorcerse y encogerse hasta convertirse en una esfera de luz blanca que implosiona en silencio.
Freezer esboza una media sonrisa al ver caer a Goku.

– “Ese maldito mono ha derrotado a Zeno…” – murmura el demonio. – “Te empeñas en ponerme las cosas difíciles…” – añade con cierta admiración.
Champa continúa mirando al cielo y sus ojos brillan vidriosos.

– “Ha ganado…” – dice el felino. – “Pero tú sabías que lo lograría… ¿verdad, hermano?” – sonríe.
Jiren contempla la escena y agacha la cabeza.

– “Son Goku… Que tipo tan peculiar…” – sonríe el líder del Universo 2.
Goku cae en picado y parece que va a salir del ring.

– “¡Goku!” – grita Mirai Trunks, que intenta correr hacia él, pero no tiene fuerzas y se cae.
– “¡Papá!” – grita Goten, que no logra levantarse.
Pero en el último momento, Cell agarra a Goku por un pie desde el límite del terreno de combate, impidiendo que se precipite al vacío.

– “Te he visto con mejor aspecto, Son Goku” – se burla Cell.
De repente, todo empieza a temblar y resquebrajarse.

– “¿¡Qué está pasando!?” – exclama Piccolo, que está siendo ayudado por Mr. Bu.
Whis se acerca al namekiano con su calma habitual.

– “Sin un poder superior, todo se desmorona” – responde Whis.
– “¿Qué estás diciendo?” – exclama Piccolo pasmado. – “¿Acaso hemos ganado para nada?”
Toppo se acerca con Trunks en brazos. Champa lleva a Goten agarrado por su gi. Cell trae a Goku. Mirai Trunks ayuda a Son Gohan. Hit, a Jaco. Jiren trae a Zamas. Y Freezer arrastra a Vegeta por un pie.
Whis pone semblante serio por un instante.

– “Lo primero es salir de aquí” – dice el ángel. – “¡Agarraos a mí!”
Todos se acercan a Whis y forman una cadena mientras el suelo bajo sus pies se resquebraja. 
En el último instante, todos desaparecen.