DBZ/S – SAGA BLACK REIMAGINED / Capítulo 7: La idea de Vegeta

DBZ/S – Saga Black Reimagined / Capítulo 7: La idea de Vegeta

En la Kame House, la polvareda se disipa. La isla donde se encontraba le hogar del viejo Roshi ha desaparecido y el mar reclama el terreno.

Trunks se ha quedado pasmado, aterrado ante la acción del despiadado Dios caído.

– “Me las pagaras… Malnacido…” – gruñe el mestizo, que frunce el ceño y clava su mirada en el enemigo.

Pero de repente, el joven guerrero siente una energía sobre su cabeza.

– “¡¿Acaso…?!” – exclama ilusionado, mirando al cielo.

Mr. Bu flota sobre los dos adversarios cargando con Roshi y Yamcha, uno bajo cada brazo.

– “Eso ha estado muy cerca…” – suspira el viejo Mutenroshi.

– “Hace tan solo un año no habría podido imaginar que me alegraría de ver a Bu…” – sonríe Yamcha.

Black también ha visto a la creación del brujo Babidí y esboza una aterradora sonrisa.

– “Estupendo…” – murmura el oscuro Goku. – “Esto me ahorrará tener que buscarte, abominación…”

Trunks se ha dado cuenta de las intenciones del enemigo.

– “¡BU!” – exclama el mestizo. – “¡Llévatelos de aquí! ¡Es demasiado peligroso!”

Bu mira al viejo Roshi y sonríe con cara de bonachón.

– “Conviértete en caramelo” – dice el monstruo.

De su antena nace un rayo fucsia zigzagueante que convierte al anciano en una delicia azucarada.

– “¡¿EH?!” – se asusta Yamcha.

El caramelo cae en la mano libre de Bu.

– “Ahora tú” – le dice Bu al terrícola.

– “¡ESPERA! ¡NO!” – protesta Yamcha.

De nuevo, un rayo mágico transmuta al humano.

El caramelo cae en su otra manopla.

Trunks no entiende lo que pretende el monstruo.

Bu se zampa los dos dulces y luego se golpea la barriga para forzar un eructo.

– “Aquí estaréis a salvo…” – dice el monstruo.

Mr. Bu se da la vuelta rápidamente y clava su mirada furiosa en el enemigo; una mirada que revela una ira que no había sentido desde sus enfrentamientos con Vegeta o con los androides.

– “Tú…” – gruñe el monstruo. – “¡PAGARÁS HABER HECHO DAÑO A MR. SATÁN!”

En el Planeta Sagrado, los Dioses y Goku apresuran a Vegeta para que explique su plan.

– “¿Cómo piensas aumentar más nuestro poder?” – pregunta Goku. – “Ni siquiera los dos juntos en Súper Saiyajín 3 pudimos hacerle nada…”

– “El Súper Saiyajín no lo es todo.” – sonríe Vegeta.

– “¿Eh?” – se extraña Goku.

– “Ese fue el camino por el que avanzaste tú, y con el que yo, obsesionado con perseguirte, me obcequé…” – dice Vegeta. – “Pero no es el único.”

– “¿Otro camino para hacernos más fuertes…?” – murmura su compañero.

– “¿Es que has olvidado cuál es la fuente del poder de un saiyajín?” – pregunta Vegeta con una media sonrisa en su rostro.

– “Eh…” – cavila Goku. – “¡OH!” – se da cuenta el saiyajín, sorprendido. – “Acaso pretendes…”

Vegeta mantiene su media sonrisa prepotente y asiente.

– “Empezaremos desde el principio.” – aprieta su puño el saiyajín. – “¡Recuperaremos nuestras colas!”

– “¡¿EH?!” – se sorprenden Goku y los Dioses.

Son Goku se queda un instante pensando, pero pronto se le ocurre un inconveniente.

– “¡Pero, Vegeta…!” – exclama el saiyajín. – “Kamisama nos quitó la cola para que no causáramos problemas en la Tierra por accidente… ¡No podemos hacerlas crecer!”

– “¡¿Cómo dices?!” – se sorprende y asusta Vegeta.

El anciano Dios da un paso al frente.

– “Si de lo que se trata es de recuperar ese apéndice… yo podría ayudarlos.” – dice el viejo.

– “¡¿De verdad?!” – se emociona Goku.

– “Por supuesto.” – asiente el Dios. – “Parece un hechizo sencillo… y poca magia se me resiste, ya sea Namekianao o terrícola.”

– “Vaya…” – dice Goku.

Vegeta y Goku se miran de reojo y sonríen.

– “Pues parece que tenemos un plan…” – dice Goku.

Mientras tanto, en el futuro donde está Son Gohan, el mestizo ha volado hasta la arrasada Capital del Oeste, donde camina entre las ruinas de la Corporación Cápsula.

– “Esto es terrible…” – piensa Gohan – “Con razón no podía detectar el ki de Trunks… ¿Será el mismo enemigo? Esto no puede ser casualidad…”

Gohan se da la vuelta y mira al horizonte.

– “Tengo que llegar hasta el fondo de este asunto…” – dice Gohan. – “Y ya sé por dónde empezar.”

El mestizo alza el vuelo y marcha hacia el oeste.

Mientras tanto, en otro futuro, Trunks, agotado, se ha dormido en el sofá del salón. Bulma le tapa con una bata blanca de laboratorio.

– “Por lo que has tenido que pasar…” – piensa Bulma.

La mujer sale del salón y se dirige al taller, en el que hay un gran aparato cubierto con una sábana blanca sucia al que Bulma se queda observando, en silencio y con pesar.

En el presente, en la Kame House, Black corta por la mitad a Mr. Bu.

– “Sucia criatura…” – gruñe el Dios caído.

Trunks aviva su aura roja y, con su Kaiojosho potenciado, da una pirueta en el aire y logra conectar una patada descendente con el tacón sobre la cabeza del Dios, haciéndole agachar la cabeza.

Bu ya ha reunido las dos mitades de su cuerpo y se pone en guardia.

Black, enfurecido y con una mirada desquiciada, mira al mestizo.

– “Sucios mortales…” – gruñe el Goku oscuro.

El Dios embiste a Trunks y le propina una patada que el chico tiene que detener con ambos brazos frente a su pecho para resistir.

Mr. Bu se arranca un brazo y lo lanza contra Black, rodeándolo con él y atrapándole.

– “Malditos…” – gruñe el enemigo.

Trunks se prepara para realizar un Kamehameha, cuya luz azul se torna roja repentinamente.

– “¡¡AHORA, BU!!” – avisa el mestizo.

Mr. Bu imita a su compañero.

– “Ka… Me… Ha… Me…” – se preparan los dos.

Black, frustrado, se revuelve.

– “Sois formas de vida inferiores…” – gruñe el enemigo. – “¡INFERIORES!”

Black reaviva su oscura aura, que estalla en una llama negra, liberándose del agarre de Bu. 

Trunks y Bu disparan, combinando sus dos ataques.

– “¡¡HAAAAAAAAA!!” – proyectan sus Kamehameha.

La técnica de la escuela Kame impacta de lleno contra el enemigo.

– “¿EH?” – se sorprende Black ante el poder que demuestran sus adversarios.

El Kamehameha alcanza a Black, que nada puede hacer, y es empujado hacia el espacio.

El haz de luz rojo abandona la Tierra. 

Trunks y Bu, cansados, retoman el aliento.

– “¿Lo logramos?” – se pregunta el hijo de Vegeta.

Una gota de sudor recorre la frente de Bu. No parece convencido.

En el Planeta Sagrado, Goku y Vegeta ya han recuperado sus colas.

Son Goku intenta verse el trasero y termina dando una vuelta sobre sí mismo, como si fuera un perro que intenta morderse el rabo.

– “¡Cuánto tiempo!” – sonríe el saiyajín.

– “Así es como debe ser un guerrero saiyajín.” – dice Vegeta, enrollando su cola alrededor de la cintura.

Goku mueve su cola haciendo ondas, divirtiéndose como quien se reencuentra con un viejo amigo.

El viejo Dios, Shin y Kibito contemplan la escena.

– “Pero… ¿esto les hará más fuertes?” – pregunta el ayudante del Dios del Este.

– “Yo no veo que hayan cambiado…” – dice Shin.

Goku vuelve a centrarse en lo que les ocupa.

– “Vegeta, ¿de verdad crees que esto funcionará?” – pregunta el saiyajín.

– “Hasta que te transformaste en Súper Saiyajín en Namek, yo siempre pensé que el saiyajín de la leyenda nacería de nuestro lado más salvaje…” – responde Vegeta. – “Tú lo cambiaste todo.”

– “Me transformé sin tener cola…” – piensa Goku, sujetándose la barbilla.

– “Vamos a cambiar eso.” – dice Vegeta. – “Usaremos el poder que se esconde en el Ozaru.”

El anciano Dios se asusta.

– “Espera, espera…” – dice el viejo Kaioshin. – “¡¿Pensáis transformaros en monos gigantes aquí?!”

– “Este es un lugar sagrado…” – dice Kibito. – “Seres tan salvajes no tienen cabida en…”

Vegeta mira de reojo a los Dioses.

– “¿Vais a enfrentaros vosotros a ese tipo?” – pregunta el saiyajín con retintín.

Los Dioses agachan la cabeza, avergonzados.

– “Eso creía…” – sonríe Vegeta.

Goku se da cuenta de que hay otro problema.

– “¡Vegeta!” – exclama el saiyajín. – “¡Pero aquí no hay luna llena que refleje la luz del Sol! ¿Cómo lo haremos?”

– “¿Olvidas que puedo crear una luna artificial?” – responde Vegeta, fanfarrón.

– “Es cierto…”– dice Goku, poco convencido. – “Pero… ¿Será suficiente? ¿Y si el enemigo la destruye?”

Vegeta se cruza de brazos, pensativo. Su compañero hace lo mismo.

Tras unos segundos, Goku tiene una idea.

– “¡Hey!” – exclama el saiyajín. – “¡Una vez, durante el Torneo de Artes Marciales, el Maestro Mutenroshi hipnotizó a un tipo para hacerle ver la luna llena en la cabeza de Krilín!”

– “¿Qué sugieres?” – se sorprende Shin.

– “Pues podemos ir a buscar a Roshi y a Krilín y…” – sugiere Goku.

El anciano interviene.

– “Eso no será necesario…” – dice el Kaioshin de hace quince generaciones. – “Yo mismo puedo provocaros esa ilusión, si es lo que necesitáis.”

– “¡Estupendo!” – celebra Goku.

Vegeta sonríe satisfecho.

– “Está bien…” – dice el saiyajín. – “Empecemos.”

DBSNL // Capítulo 193: Voraz

DBSNL // Capítulo 193: Voraz

“He venido lo más rápido posible.”

En el viejo Tritek, Son Gohan, gracias al poder de su Súper Saiyajín 2, ha sacado al demonio de la ciudad de una patada.

El pequeño diablo se precipita sobre un bosque, pero invoca un remolino de viento bajo sus pies y con eso amortigua su descenso, posándose delicadamente en el suelo de un claro.

Gohan, que lo ha seguido volando, aterriza frente a él.

El demonio frunce el ceño.

– “Eres más fuerte de lo que esperaba…” – dice el ser del Makai.

– “Y tú más débil…” – responde Gohan, muy serio.

Las palabras del mestizo parece que han herido el orgullo del demonio.

– “Pagarás tu insolencia…” – gruñe el diablillo.

De repente, el viento se alza alrededor de los dos luchadores, girando en sentido contario a las agujas del reloj, cada vez con más fuerza.

El viento huracanado se extiende hasta alcanzar la ciudad.

En la metrópolis, Daigan dirige la evacuación, ayudado por Krilín y Ten Shin Han.

– “¡VAMOS!” – grita Krilín. – “¡SEGUID A DAIGAN!” – ordena a los civiles.

Cerca de allí, una familia corre hacia el terrícola cuando la fachada de un edificio se derrumba sobre ellos.

– “¡HAAAA!” – dispara rápidamente Krilín un ataque de energía que estalla entre los escombros, dividiéndose en múltiples ondas de ki menores y erradicando así todos los fragmentos de piedra que se precipitaba.

Cuando parecía que la gente estaba fuera de peligro, un desprendimiento gigantesco surge de entre la polvareda generada por el ataque de Krilín.

– “¡¡OH, NO!!” – grita Krilín, al darse cuenta de que no había visto esa roca.

– “¡¡DODONPA!!” – exclama Ten Shin Han.

El disparo del guerrero de tres ojos pasa por encima de su compañero y hace estallar el pedrusco, convirtiéndolo en polvo.

– “Ha estado cerca…” – sonríe Krilín, contento de ver a su amigo.

– “Démonos prisa.” – responde Ten Shin Han. – “El viento es cada vez peor…”

En Dorakiya, la fusión de Pan y Bra embiste a Janemba, pero éste sigue usando sus poderes transtemporales y transdimensionales para eludir cualquier ataque.

– “¡¡Estate quieto de una vez!!” – exclama la guerrera, frustrada.

Ub, Shula, Madas y Hit observan el combate desde una colina cercana. El asesino está sentado en el suelo, con una herida sangrante en el abdomen.

– “Esto no va bien…” – murmura Ub. – “Ellas le superan en poder, pero no sirve de nada…”

– “Solo podemos confiar en las chicas…” – reflexiona Madas. – “Ni tú ni yo estamos a la altura de este combate…”

– “Voy a intervenir.” – dice Shula.

Hit, pese a su estado, intenta levantarse.

– “Espera…” – dice el asesino.

Reitan, que ha regresado a su estado base, ha seguido a nuestros amigos y se posa a su lado.

– “¿De dónde sales tú?” – dice Madas al ver al herajín.

Shula mira de reojo al recién llegado.

– “Reitan” – saluda el ira-aru.

– “Shula” – responde de igual forma el herajín.

Madas y Ub se sorprenden.

– “¿Se conocen?” – piensa el terrícola.

Reitan camina hasta colocarse junto a Shula; los dos miran el combate que está teniendo lugar en el cielo. La fusión metamor persigue al diablo sin descanso, pero ningún ataque logra hacerle daño. Janemba se ríe.

– “He venido lo más rápido posible.” – dice el ira-aru.

– “Ese demonio parece invencible…” – responde Reitan. – “Su poder ya era abrumador antes, pero al absorber al chico la situación ha empeorado…”

– “Tenemos que pensar un plan para atraparlo.” – dice Shula.

– “Luchamos contra un enemigo que no está limitado ni por el tiempo ni por el espacio…” – dice Reitan. – “¿Qué se puede hacer contra alguien así?”

Hit, pese a su estado, se levanta.

– “Estate quieto, muchacho…” – insiste el Dios.

– “Tengo una idea…” – dice Hit.

En Tritek, el viento se ha vuelto aún más violento. Gohan y el demonio están cara a cara. El huracán rodea a los dos guerreros, que se encuentran en la calma que otorga el ojo del mismo.

– “Mi Señor me ha dado esta oportunidad…” – dice el diablo. – “No puedo fallar…”

– “Tu Señor pagará por todo el daño que ha hecho…” – responde Gohan.

El demonio embiste al mestizo espada en alto. El agujero en la hoja de su arma hace que ésta silbe durante la carga.

– “¡¡HYAAAA!!” – grita el enemigo.

Un espadazo veloz intenta sorprender a Gohan. Un surco el en suelo se forma a su paso, pero el mestizo salta a un lado y deja pasar el ataque.

Gohan fija su mirada en el demonio, pero resulta que éste ha desaparecido.

– “Mmm…” – murmura el mestizo.

– “¡JAJAJA!” – ríe el demonio, cuya voz retumba por todas partes, como si naciera del viento que rodea al mestizo.

Gohan busca a su enemigo con la mirada.

– “¡¿No sabes dónde estoy?!” – se burla el diablo.

El mestizo no parece impresionado.

– “¿Desde dónde voy a atacar?” – continúa el demonio.

Una cortante ráfaga de viento nace del huracán y se dirige a Gohan por la espalda, pero el mestizo percibe el cambio de presión y puede esquivar el ataque.

– “¡JAJAJA!” – ríe el demonio.

Un nuevo ataque enemigo surge del huracán, pero el mestizo vuelve a evitarlo; y luego otro, y así continuamente.

El mestizo, harto, se coloca en el centro del círculo en calma.

– “Ya he tenido suficiente…” – murmura Gohan.

El hijo de Goku aprieta sus puños con fuerza y su poder aumenta rápidamente.

– “¡¡HAAAAAAA!!” – grita mientras su energía estalla y disipa el torbellino formado, dejando en calma no solo la zona, si no también la ciudad.

En la metrópolis, Krilín, Ten y Daigan miran al cielo, asombrados.

– “¿Qué ha pasado?” – pregunta el soldado de Freezer, que asiste atónito al fenómeno atmosférico.

– “Gohan…” – murmura Krilín.

– “Qué poder…” – se asombra Ten Shin Han.

Sobre el mestizo, la tormenta se ha disipado y el sol brilla de nuevo en el cielo verde. Son Gohan se ha transformado en Súper Saiyajín 3 “incompleto”.

El demonio ha quedado al descubierto.

– “¡¿Cómo es posible?!” – se asusta el diablillo. – “¡¿Cómo puede existir alguien así fuera del Makai?!”

Gohan mira desafiante a su adversario, que retrocede con miedo.

– “Su poder… puede que sea superior al del Rey Dabra…” – murmura el demonio.

El mestizo empieza a caminar hacia el demonio, que sigue retrocediendo.

– “No… esto no debería estar pasando…” – titubea el diablo. – “¡SERVIRÉ A MI SEÑOR!” – exclama para convencerse. – “¡TE EXTERMINARÉ!”

El demonio alza su espada y dos torbellinos se crean a su lado. Con su arma apunta a Gohan y los vientos se dirigen hacia él como dos serpientes.

Gohan los disipa con un simple gesto de su mano, como quien aparta una cortina.

El demonio, nervioso, se abalanza contra el mestizo girando sobre sí mismo como una peonza.

Son Gohan intercepta el arma del diablo con un dedo, deteniendo su rotación.

– “Ji, ji…” – ríe el pequeño engendro demoníaco.

– “¿Eh?” – duda Gohan.

Con un rápido gesto arrebata la esfera de dos estrellas del mestizo y enseguida retrocede propulsado por su viento.

– “Je, je, je…” – ríe el demonio.

Gohan frunce el ceño y se prepara para embestir.

– “Maldito…” – murmura el mestizo.

En diablo abre su boca e introduce en ella la esfera.

– “¡¿QUÉ?!” – se asusta Gohan.

El demonio engulle la An Shinchuu.

– “¡¿Qué pretende?!” – piensa el mestizo.

Un humo negro nace de la boca del demonio y, un instante después, un estallido de luz negra y roja baña Tritek.