DBSNL // Capítulo 62: Luz de luna

DBSNL // Capítulo 62: Luz de luna
“Nuestro Universo y el suyo corre grave peligro”
Gotenks se ha transformado en Súper Saiyajín de nivel 3.

– “Calculo que en este estado nos quedan unos cinco minutos de fusión…” – piensa Gotenks. – “No podemos distraernos”.
Son Gohan ha preparado una pequeña y extraña esfera de ki en su mano derecha que emana una luz blanca brillante.

– “¡¿Eso es… ?!” – exclama Freezer, que pronto se da cuenta de lo que esa técnica representa.
Gohan lanza esa esfera hacia el cielo y cuando ha alcanzado una altura considerable la hace estallar cerrando su mano, creando una luna artificial.
Piccolo, ocupado enfrentándose a sus tres enemigos, mira al cielo al notar el brillo de la técnica de Gohan.

– “¿Tan pronto?” – piensa el namekiano.
Vegeta también mira al cielo al reconocer ese resplandor.

– “¿Desde cuándo conoce esa técnica?” – murmura. – “¿Piensa convertirse en ozaru?”
Cerca de allí, Frost y el Súper Saiyajín Renso se enzarzan en un combate violento que el demonio del frío parece dominar.

– “¡Maldito mono!” – grita mientras golpea al saiyajín, que pese a haber recibido un duro castigo sigue insistiendo en sus ataques.
– “¡Frost! ¡Frost!” – repite una y otra vez mientras golpea al demonio.
Frost retrocede y rápidamente consigue encerrar a su rival en una extraña esfera de ki, como la que Freezer usó contra Son Goku en Namek.

– “¡Hasta nunca, mono!” – exclama el demonio del frío mientras propulsa la cárcel de ki a toda velocidad hacia el límite del ring.
El saiyajín parece no poder hacer nada y sigue aprisionado pese a su enrome esfuerzo por liberarse. Pero un rayo de luz de la técnica de Son Gohan le alcanza mientras avanza hasta el borde del abismo. Su masa muscular aumenta, marcando mucho más sus venas, su cabello se eriza aún más, y sus colmillos parecen crecer ligeramente, y justo cuando está a punto de salir del terreno de combate, consigue liberarse y hacer estallar su prisión en mil pedazos; mientras grita y emite un gigantesco ki de carácter violento.
Todos los combates se detienen un instante al notar un ki tan devastador y observan al saiyajín.

– “¿Qué demonios es eso?” – murmura Vegeta malherido.
– “Eso no es un simple Súper Saiyajín…” – dice Goku.
Renso apunta al demonio del frío con ambas manos y le lanza un potente ataque, que Hit y Ginyu tienen que esquivar.

– “¡Maldición!” – grita Frost mientras se cubre en el último instante.
Una gran explosión inunda de polvo todo el ring, y al disiparse, Frost aparece, protegido dentro de una esfera de ki, pero dañado.
En ese momento, un ataque de ki destruye la técnica Gohan. La luna artificial estalla en el cielo.
Son Gohan mira a su alrededor buscando al culpable y se percata de que ha sido el misterioso ser del Universo 6 que usa camuflaje óptico, que corre de nuevo a esconderse.

– “Conozco de sobras esa técnica” – dice el ser invisible. – “No permitiré que los saiyajín acabéis con todo como hicisteis en mi planeta”.
Renso, al no recibir más luz de la técnica de Gohan ya desvanecida, vuelve primero al estado de Súper Saiyajín natural, pero después vuelve a su estado base, agotado, y se finalmente se desploma, quedando arrodillado y casi sin aliento.
Frost avanza hacia él caminando a trompicones, malherido, frustrado y furioso pese a verse vencedor.
Freezer ríe mientras se burla de Gohan, cuyo plan ha fracasado.

– “Jujuju. Por un instante me hiciste sentir… incómodo” – dice el demonio del frío.
Son Gohan se pone en guardia, listo para luchar, pese a saber que no tiene posibilidades de enfrentarse a un Hakaishin.

– “Maldición…” – murmura resignado.
El Dai Kaioshin del Universo 4 y el Zamas Kaioshin del Este de ese mismo Universo, avanzan con calma hacia Gohan y Freezer.

– “¡No os entrometáis, Kaioshin!” – les dice Freezer.
– “No es nuestra intención” – responde el Dai Kaioshin. – “Todo lo contrario”.
Cerca de allí, Shisami se prepara para atacar a Nigrissi.

– “Maldición…” – murmura el toro rojo muy cansado.
Shisami embiste a su enemigo, pero éste le esquiva saltando por encima de él y le lanza un chorro de ácido por la boca, que impacta en la espalda del toro.
Shisami se apresura a quitarse su armadura antes de que sea demasiado tarde, pero parte del ácido ha entrado en contacto con su piel y el toro grita de dolor.
Los ángeles observan el combate.

– “Parece que el ácido de Nigrissi funciona de forma distinta al veneno de Lavander…” – sonríe Kus.
– “Ya veo…” – murmura Palinka. – “A altas temperaturas es aún más destructivo.”
En otro lugar, Son Goku sigue sufriendo la nueva técnica mostrada por su rival, Jimiz, que puede teletransportarle en contra de su voluntad, acercándole y alejándole del yadrat sin previo aviso, desconcertándole por completo. Jimiz combina esa técnica con el Shunkanido, haciendo que Goku no pueda calcular cuando será teletransportado él o aparecerá su enemigo.

– “¡No me da tiempo a reaccionar!” – se lamenta Goku. – “¡Va a volverme loco!”
En ese instante, Jimiz aparece delante de él y parece que va a golpearle de nuevo, pero sin ninguna explicación, el yadrat se desploma muerto en el suelo.
Tras él, a lo lejos, Hit parece haber sido la causa. De alguna forma, parece haber golpeado a distancia al Yadrat, pues su puño sigue apuntándole.
El asesino se da la vuelta y se aleja de Son Goku en silencio.

– “Ya veo…” – murmura Goku sonriendo.
En el límite del ring, un extraño guerrero con aspecto de pez observa inmóvil al vacío, mientras la Diosa Dai Kaioshin del Universo 6, una habitante del planeta Ira-aru, se acerca por su espalda.

– “¿Qué es lo que ves, kanassano?” – le dice telepáticamente la Diosa. – “Llevas ahí parado desde el inicio del torneo.”
– “Demasiado” – responde el habitante del planeta Kanassan continuando la conversación de forma mental.
– “Dicen que vuestras predicciones son ciertas e inevitables…” – le dice la Dai Kaioshin.
El kanassano no responde.

– “¿No dices nada, Maguro?” – insiste la Diosa, que intenta indagar en la mente del sujeto, donde ha podido averiguar su nombre.
– “Estoy empezando a entender muchas cosas…” – responde el misterioso personaje.
Cerca de allí, un guerrero moginano del Universo 6 intenta golpear a Ginyu, que esquiva con facilidad sus cuatro brazos.

– “Este cuerpo es mucho mejor de lo que esperaba” – dice Ginyu mientras juega con su rival. – “Entiendo que mi compatriota se lo adjudicase”.
Al hartase de esquivar al habitante del planeta Mogina, con un ataque de ki lo atraviesa y éste cae abatido.
Cerca de ahí, Jaco está a cubierto e intenta localizar al usuario del camuflaje óptico, del Universo 6.
Mientras tanto, Freezer mira con recelo a los Kaioshin del Universo 4.

– “Nuestro Universo y el suyo corren grave peligro” – explica ese Zamas. – “Al parecer, a ambos nos quedan pocos participantes”.
– “Os escucho” – responde Freezer.
– “Creo que una unión nos beneficiaría a…” – pero algo interrumpe al Dai Kaioshin, que empieza a sangrar por la boca.
– “¡Señor G…!” – exclama el Kaioshin del Este, que también se queda callado y se mira el abdomen, por el que asoma una espada de ki morada, al igual que por el del Dai Kaioshin.
Ambos Kaioshin caen muertos al suelo.

– “Zamas…” – murmura sorprendido Son Gohan al ver al Kaioshin del Norte.

Zamas, que parece haberse tomado su senzu, avanza hasta colocarse entre ambos cuerpos y dispara a ambos cadáveres desintegrándolos.

– “Perdón por la espera, Son Gohan” – dice el Kaioshin del Norte.

ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ / Universo 6 / Parte V: La nave de Babidí

Fallen FighterZ / Parte V: La nave de Babidí
“La última vez que analizamos a este planeta no había guerreros así…”
Son Gohan y Kibito alcanzan rápidamente a Goku, Shin, Vegeta y Piccolo y vuelan todos juntos tras los secuaces del mago.
Son Goku se percata de que Gohan está extrañamente serio.

– “¿Va todo bien?” – le dice Goku.
– “Todo bien” – responde tajante Gohan.
– “¡Están descendiendo!” – les interrumpe Shin. – “Será mejor que bajemos y nos ocultemos”.
Nuestros amigos se ocultan entre unas rocas cercanas al lugar donde han aterrizado Yamu y Spopovich.
Los dos luchadores se acercan a una extraña compuerta que sale de la tierra en mitad de la nada y ésta se abre lentamente para revelar a varios personajes que salen al exterior.
Un pequeño ser amarillo de ojos verdes y saltones es quien lidera al grupo, acompañado de un demonio de tez rosada con ropa azul y capa blanca, haciendo gala de una “M” en su frente.

– “Ese es Babidí” – explica Shin.
– “¡El Rey de los demonios!” – exclama Kibito al ver al acompañante de Babidí. – “¡Dabra!”
– “Maldita sea…” – dice Shin preocupado. – “Esto complica las cosas.”
– “¿Tan fuerte es?” – pregunta Goku.
Son Gohan observa los alrededores de la nave enterrada y se da cuenta de que han aniquilado a una familia de una casa cercana.

– “Acabemos con esto” – dice Gohan, que sale de su escondite y se dirige hacia el grupo de enemigos.
– “¡Espera, Son Gohan!” – exclama Goku. – “¡No te precipites!”
Dabra sonríe al ver a Son Gohan acercarse.

– “Tenemos compañía” – murmura Dabra.
– “Al parecer, nuestro amigo Kaioshin nos ha traído toda la energía que necesitamos para resucitar a Bu…” – sonríe Babidí.
Son Gohan se posa frente a sus enemigos.

– “Son seis en total” – dice Dabra.
– “Haz que entren en la nave” – le dice Babidí. – “Será más fácil recolectar su energía de esa forma. Y recuerda: No mates al Kaioshin. Quiero encargarme personalmente de él.” – añade antes de meterse de nuevo en la nave.
Yamu y Spopovich dan un paso al frente al ver a Gohan.

– “¿¡Otra vez tú!?” – exclama Spopovich.
– “¡Te habíamos extraído toda la energía!” – añade Yuma.
– “Pues venid a por más” – responde Gohan desafiante.
Los dos luchadores se abalanzan sobre Gohan, pero este les repele fácilmente transformándose en Súper Saiyajín.

– “Impresionante…” – murmura Dabra. – “No sabía que hubiera guerreros tan poderosos en este planeta.”
Los demás siguen observando la escena desde la distancia.

– “Ya he tenido suficiente” – dice Vegeta, que sale de su escondite y vuela hacia Gohan.
– “Voy contigo” – dice Piccolo.
– “¡Vamos!” – exclama Goku.
Shin y Kibito, pese a no terminar de entender la actitud de los guerreros, también se unen a ellos.
Spopovich se levanta y vuelve a atacar a Gohan, pero éste detiene el puñetazo del grandullón fácilmente y le aprieta el puño con fuerza hasta que se escucha el crujido de sus huesos. Después le propina una patada que le lanza lejos de allí.
El mastodóntico luchador vuelve a levantarse con el hombro desencajado y lo encaja de nuevo golpeándose el hombro.
Gohan se sorprende ante la resistencia de su contrincante.
Spopovich vuelve a cargar contra Gohan, pero Dabra le intercepta con un ataque de ki y le elimina ante la sorpresa de todos.

– “Era una pérdida de tiempo” – sonríe el Rey de los demonios.
Yamu, que ha visto como Dabra mataba a su compañero, echa a volar intentando escapar, pero el demonio también se encarga de él con otro ataque de ki.

– “Es un monstruo…” – titubea Shin al presenciar la escena.
Gohan mira desafiante a Dabra.

– “Supongo que ahora vas a pelear tú, ¿no es así?” – le dice el mestizo sin inmutarse.
Son Goku y Piccolo se preocupan al ver la frialdad con la que Gohan afronta la situación.

– “Si quieres pelear, no tengo inconveniente” – responde Dabra. – “Pero lo haremos dentro de la nave”.
– “¿Crees que un espacio cerrado te dará ventaja?” – le responde Gohan.
Dabra se da la vuelta sin responder y se introduce en la nave.
Gohan se dispone a seguirle, pero Shin se interpone en su camino.

– “¡Espera, Son Gohan!” – dice el Kaioshin. – “Es claramente una trampa”.
Piccolo se acerca al mestizo.

– “Debemos ser precavidos” – dice el namekiano. – “No conocemos las habilidades de Babidí”.
Vegeta sonríe y adelante a Gohan, pasando junto a Shin.

– “El chico se está comportando como un saiyajín por primera vez” – dice el Príncipe. – “Acabemos con esto de una vez. Ese Dabra no me parece gran cosa.”
Son Goku da un paso al frente y se acerca a Shin.

– “Supongo que no tenemos otra opción que seguirles el juego” – dice Goku. – “No debemos confiarnos, pero tampoco podemos esperar aquí fuera de brazos cruzados…”
Shin agacha la cabeza resignado.

– “Está bien” – suspira el Dios. – “Sigámosle”.
Nuestros amigos entran en la nave de Babidí y descienden por un túnel oscuro que se abre en el centro de la pequeña habitación y que conduce hasta el piso inferior, dónde el paso está cerrado y se ven obligados a detenerse en una sala circular.

– “¿Y ahora qué?” – se pregunta Piccolo.
De repente, una compuerta cercana se abre y aparece el extraño luchador de cabeza alargada y con una armadura blanca y puntiaguda.

– “Me llamo Pui-Pui” – se presenta el guerrero. – “El amo Babidí se encuentra en el último piso.” – explica. – “Si queréis llegar hasta él, tendréis que seguir avanzando, pero para eso tendréis que derrotarme… Así que éste es el final de vuestro camino.” – fanfarronea.
Mientras tanto, Babidí ha inyectado la energía recolectada en la vasija en una extraña y enorme esfera similar a un huevo.

– “¡Increíble!” – exclama el mago. – “¡Cuanta energía! Parece que esos dos no eran tan inútiles después de todo…”
En la sala, Gohan da un paso al frente hacia Pui-Pui.

– “¿Dónde te crees que vas?” – le interrumpe Vegeta. – “¡Este es mío!”
Gohan se detiene, vuelve a su estado base, y deja que Vegeta le adelante.

– “¿Vas a enfrentarte a mí tú solo?” – se extraña el extraterrestre. – “¡JAJAJAJA!” – se burla. – “Tengo malas noticias para vosotros, y es que voy a tener que haceros mucho daño para poder obtener la energía necesaria para despertar a Majin Bu”.
– “Así que necesitas herirme para poder absorber mi energía, ¿no es así?” – responde Vegeta. – “Eso es un verdadero problema, ¿no crees?”
Shin observa preocupado la interacción entre ambos luchadores.

– “Vegeta es muy confiado…” – se preocupa el Kaioshin.
– “No te preocupes” – responde Goku. – “Vegeta va a ganar”.
Pui-Pui se pone en guardia.

– “Voy a romperte cada hueso de tu cuerpo” – responde el luchador.
– “Deja de hablar y ataca” – le provoca Vegeta.
Pui-Pui se abalanza sobre el saiyajín, pero Vegeta interrumpe su avance asestándole una patada que le lanza contra la pared de la sala.
Shin y Kibito observan asombrados la fuerza de Vegeta.

– “¿Ya está? ¿No vas a levantarte?” – se mofa el saiyajín.
– “Maldito seas…” – refunfuña Pui-Pui.
Babidí y Dabra observan el combate desde otra sala a través de una bola de cristal.

– “¿Cómo es posible…?” – titubea Babidí. – “Se supone que Pui-Pui es el campeón de su planeta…”
– “Así es, del planeta Zoon” – responde Dabra.
– “Pues le transportaré a su planeta para que…” – dice Babidí.
Pero un destello de luz proveniente de la esfera de cristal ciega a ambos espectadores.

– “Ya no es necesario” – le interrumpe Dabra. – “Está muerto”.
Vegeta ha acabado rápidamente con Pui-Pui.

– “Si este es el nivel, esto será muy fácil.” – dice Vegeta.
– “Increíble…” – titubea Kibito.
– “Creo que has exagerado sobre el poder de estos tipos” – le dice Goku a Shin.
– “Yo… No sé que decir…” – responde Shin.
– “Goku” – le interrumpe Piccolo. – “No te confíes”.
La compuerta del suelo se abre y nuestros amigos descienden otro nivel, llegando hasta una sala idéntica a la anterior.

– “¿Qué rival nos espera ahora?” – se pregunta Goku. – “¿Será ese Dabra?”
– “Supongo que Babidí se reserva a Dabra para el final…” – responde Shin.
En ese instante, la puerta que tienen delante se abre y aparece su nuevo rival; una criatura grande de color verde y aspecto feroz.

– “¿Es ese Yakon?” – se sorprende Shin.
– “¡Vamos a tener problemas!” – exclama Kibito.
– “Creo que es mi turno” – dice Goku despreocupado mientras realiza varios estiramientos.
Babidí sigue observando a través de su bola de cristal.

– “No me fío de estos tipos…” – dice el mago. – “Será mejor que les transporte a todos al Planeta Oscuro para darle ventaja a Yakon.”
– “¿Cree que será necesario?” – pregunta Dabra.
– “No quiero que las sacudidas de la nave despierten a Majin Bu antes de tiempo…” – responde Babidí.
De repente, la sala donde se encontraban nuestros amigos se sumerge en la oscuridad más absoluta. 

– “¿¡Qué pasa!?” – se pregunta Goku alarmado.
– “¡No veo nada!” – exclama Gohan.
Yakon extiende dos largas zarpas de sus antebrazos y aprovecha la situación para abalanzarse sobre Goku por sorpresa, pero éste nota su presencia y le esquiva con facilidad.

– “¿¡Cómo es posible!?” – dice Yakon resignado. – “¿Es que puedes verme?”
– “No me hace falta” – responde Goku esbozando una sonrisa. – “Puedo notar tu presencia, oírte, percibir cada cambio en el movimiento del aire que me rodea…” – explica. – “Pero aún así, tengo una manera sencilla de verte”.
Son Goku se transforma en Súper Saiyajín e ilumina su alrededor con la luz de su aura.
Babidí y Dabra observan estupefactos la transformación del saiyajín.

– “¿Qué es esto?” – pregunta Babidí. – “¿Desde cuando los humanos son tan poderosos?”
– “No tenía ni idea, señor” – responde Dabra. – “La última vez que analizamos a este planeta no había guerreros así…”
Yakon sonríe al ver a Goku brillar con tanta intensidad.

– “Ocultarte entre las sombras no te llevará a ninguna parte.” – le dice Goku.

En ese instante, Yakon abre su boca y aspira con fuerza, absorbiendo la energía luminosa emitida por el Súper Saiyajín y haciendo que Goku pierda su transformación.

– “¡¿Qué ha pasado?!” – se alarma Goku.
– “¡Yakon se alimenta de energía lumínica!” – explica Shin.
– “Deliciosa…” – sonríe Yakon.
– “¡No vuelvas a transformarte en Súper Saiyajín, Goku!” – le sugiere Shin.
Pero Son Goku no parece preocupado.

– “Está bien” – dice el saiyajín. – “Te daré mi energía” – sonríe.
– “Pero, ¿qué dice?” – murmura Shin. – “¿Es que no lo entiende? ¿Se ha vuelto loco?”
– “No te preocupes” – responde Piccolo. – “Sin duda tiene un plan”.
Son Goku vuelve a transformarse en Súper Saiyajín y Yakon se prepara para absorber su energía otra vez.

– “¡Eres un idiota!” – dice Yakon antes de empezar a succionar la energía luminosa del saiyajín.
Babidí observa el combate.

– “¡Idiota!” – exclama el mago. – “¡No sirve de nada que él absorba esa energía! ¡La queremos para Bu!”
Son Goku empieza a elevar su ki y eso parece contentar a Yakon.

– “¿Puedes absorber tanta energía?” – le dice Goku. – “¡Alucinante!”
Vegeta observa atentamente a Goku.

– “Vamos” – piensa Vegeta. – “Muéstrame hasta donde ha llegado tu poder”.
La musculatura de Goku aumenta de repente de forma desproporcionada y su energía se vuelve más violenta, algo que provoca un exceso de poder que Yakon no puede asimilar y resquebraja su torso por varios sitios, dejando que la luz escape por ellos.

– “Increíble…” – murmura Shin asombrado.
– “Qué energía tan asombrosa…” – dice Piccolo.
– “A mí no me engañas” – piensa Vegeta – “Esa transformación es contraproducente. Poder bruto a cambio de velocidad. Inútil en un combate real. Eres más listo que esto, Kakarotto”.
Yakon, muy malherido, cae al suelo.

– “Maldito…” – murmura el moribundo ser.
Son Goku vuelve a su estado Súper Saiyajín básico y se acerca a él.

– “Lo siento” – dice Goku. – “No debiste unirte a un ser tan malvado como Babidí”.
Babidí observa a su súbdito derrotado.

– “Inútil…” – murmura enfadado.
De repente, Yakon se hincha y estalla en mil pedazos, sorprendiendo a nuestros amigos.

– “No soporto la incompetencia” – dice el mago. 
La compuerta del suelo se abre y permite que nuestros amigos avancen al siguiente nivel.

– “Yo seré el siguiente” – dice Dabra. – “Pronto podremos despertar a Majin Bu”.
– “¿Tu? ¿Tan pronto?” – se extraña Babidí. – “Eres mi mejor luchador. Si pierdes, todo habrá acabado…”
– “Está claro que no son simples terrícolas.” – dice Dabra.  – “Pero nadie puede derrotar al Rey de los demonios”.
Nuestros amigos esperan en el piso inferior cuando la puerta se abre y aparece Dabra.

– “¡¿Dabra?!” – se asusta Shin.
– “Si ya aparece él, significa que Babidí se ha puesto nervioso” – se burla Vegeta.
Dabra sonríe de forma maléfica.

– “Podéis atacarme todos juntos si queréis” – dice el demonio.
– “Ni hablar” – le interrumpe Gohan transformándose en Súper Saiyajín. – “Tú eres mío”.

ESPECIAL DBSNL // U6 / Parte V: La nave de Babidí

Especial DBSNL // U6 / Parte V: La nave de Babidí
“La última vez que analizamos a este planeta no había guerreros así…”
Son Gohan y Kibito alcanzan rápidamente a Goku, Shin, Vegeta y Piccolo y vuelan todos juntos tras los secuaces del mago.
Son Goku se percata de que Gohan está extrañamente serio.

– “¿Va todo bien?” – le dice Goku.
– “Todo bien” – responde tajante Gohan.
– “¡Están descendiendo!” – les interrumpe Shin. – “Será mejor que bajemos y nos ocultemos”.
Nuestros amigos se ocultan entre unas rocas cercanas al lugar donde han aterrizado Yamu y Spopovich.
Los dos luchadores se acercan a una extraña compuerta que sale de la tierra en mitad de la nada y ésta se abre lentamente para revelar a varios personajes que salen al exterior.
Un pequeño ser amarillo de ojos verdes y saltones es quien lidera al grupo, acompañado de un demonio de tez rosada con ropa azul y capa blanca, haciendo gala de una “M” en su frente.

– “Ese es Babidí” – explica Shin.
– “¡El Rey de los demonios!” – exclama Kibito al ver al acompañante de Babidí. – “¡Dabra!”
– “Maldita sea…” – dice Shin preocupado. – “Esto complica las cosas.”
– “¿Tan fuerte es?” – pregunta Goku.
Son Gohan observa los alrededores de la nave enterrada y se da cuenta de que han aniquilado a una familia de una casa cercana.

– “Acabemos con esto” – dice Gohan, que sale de su escondite y se dirige hacia el grupo de enemigos.
– “¡Espera, Son Gohan!” – exclama Goku. – “¡No te precipites!”
Dabra sonríe al ver a Son Gohan acercarse.

– “Tenemos compañía” – murmura Dabra.
– “Al parecer, nuestro amigo Kaioshin nos ha traído toda la energía que necesitamos para resucitar a Bu…” – sonríe Babidí.
Son Gohan se posa frente a sus enemigos.

– “Son seis en total” – dice Dabra.
– “Haz que entren en la nave” – le dice Babidí. – “Será más fácil recolectar su energía de esa forma. Y recuerda: No mates al Kaioshin. Quiero encargarme personalmente de él.” – añade antes de meterse de nuevo en la nave.
Yamu y Spopovich dan un paso al frente al ver a Gohan.

– “¿¡Otra vez tú!?” – exclama Spopovich.
– “¡Te habíamos extraído toda la energía!” – añade Yuma.
– “Pues venid a por más” – responde Gohan desafiante.
Los dos luchadores se abalanzan sobre Gohan, pero este les repele fácilmente transformándose en Súper Saiyajín.

– “Impresionante…” – murmura Dabra. – “No sabía que hubiera guerreros tan poderosos en este planeta.”
Los demás siguen observando la escena desde la distancia.

– “Ya he tenido suficiente” – dice Vegeta, que sale de su escondite y vuela hacia Gohan.
– “Voy contigo” – dice Piccolo.
– “¡Vamos!” – exclama Goku.
Shin y Kibito, pese a no terminar de entender la actitud de los guerreros, también se unen a ellos.
Spopovich se levanta y vuelve a atacar a Gohan, pero éste detiene el puñetazo del grandullón fácilmente y le aprieta el puño con fuerza hasta que se escucha el crujido de sus huesos. Después le propina una patada que le lanza lejos de allí.
El mastodóntico luchador vuelve a levantarse con el hombro desencajado y lo encaja de nuevo golpeándose el hombro.
Gohan se sorprende ante la resistencia de su contrincante.
Spopovich vuelve a cargar contra Gohan, pero Dabra le intercepta con un ataque de ki y le elimina ante la sorpresa de todos.

– “Era una pérdida de tiempo” – sonríe el Rey de los demonios.
Yamu, que ha visto como Dabra mataba a su compañero, echa a volar intentando escapar, pero el demonio también se encarga de él con otro ataque de ki.

– “Es un monstruo…” – titubea Shin al presenciar la escena.
Gohan mira desafiante a Dabra.

– “Supongo que ahora vas a pelear tú, ¿no es así?” – le dice el mestizo sin inmutarse.
Son Goku y Piccolo se preocupan al ver la frialdad con la que Gohan afronta la situación.

– “Si quieres pelear, no tengo inconveniente” – responde Dabra. – “Pero lo haremos dentro de la nave”.
– “¿Crees que un espacio cerrado te dará ventaja?” – le responde Gohan.
Dabra se da la vuelta sin responder y se introduce en la nave.
Gohan se dispone a seguirle, pero Shin se interpone en su camino.

– “¡Espera, Son Gohan!” – dice el Kaioshin. – “Es claramente una trampa”.
Piccolo se acerca al mestizo.

– “Debemos ser precavidos” – dice el namekiano. – “No conocemos las habilidades de Babidí”.
Vegeta sonríe y adelante a Gohan, pasando junto a Shin.

– “El chico se está comportando como un saiyajín por primera vez” – dice el Príncipe. – “Acabemos con esto de una vez. Ese Dabra no me parece gran cosa.”
Son Goku da un paso al frente y se acerca a Shin.

– “Supongo que no tenemos otra opción que seguirles el juego” – dice Goku. – “No debemos confiarnos, pero tampoco podemos esperar aquí fuera de brazos cruzados…”
Shin agacha la cabeza resignado.

– “Está bien” – suspira el Dios. – “Sigámosle”.
Nuestros amigos entran en la nave de Babidí y descienden por un túnel oscuro que se abre en el centro de la pequeña habitación y que conduce hasta el piso inferior, dónde el paso está cerrado y se ven obligados a detenerse en una sala circular.

– “¿Y ahora qué?” – se pregunta Piccolo.
De repente, una compuerta cercana se abre y aparece el extraño luchador de cabeza alargada y con una armadura blanca y puntiaguda.

– “Me llamo Pui-Pui” – se presenta el guerrero. – “El amo Babidí se encuentra en el último piso.” – explica. – “Si queréis llegar hasta él, tendréis que seguir avanzando, pero para eso tendréis que derrotarme… Así que éste es el final de vuestro camino.” – fanfarronea.
Mientras tanto, Babidí ha inyectado la energía recolectada en la vasija en una extraña y enorme esfera similar a un huevo.

– “¡Increíble!” – exclama el mago. – “¡Cuanta energía! Parece que esos dos no eran tan inútiles después de todo…”
En la sala, Gohan da un paso al frente hacia Pui-Pui.

– “¿Dónde te crees que vas?” – le interrumpe Vegeta. – “¡Este es mío!”
Gohan se detiene, vuelve a su estado base, y deja que Vegeta le adelante.

– “¿Vas a enfrentarte a mí tú solo?” – se extraña el extraterrestre. – “¡JAJAJAJA!” – se burla. – “Tengo malas noticias para vosotros, y es que voy a tener que haceros mucho daño para poder obtener la energía necesaria para despertar a Majin Bu”.
– “Así que necesitas herirme para poder absorber mi energía, ¿no es así?” – responde Vegeta. – “Eso es un verdadero problema, ¿no crees?”
Shin observa preocupado la interacción entre ambos luchadores.

– “Vegeta es muy confiado…” – se preocupa el Kaioshin.
– “No te preocupes” – responde Goku. – “Vegeta va a ganar”.
Pui-Pui se pone en guardia.

– “Voy a romperte cada hueso de tu cuerpo” – responde el luchador.
– “Deja de hablar y ataca” – le provoca Vegeta.
Pui-Pui se abalanza sobre el saiyajín, pero Vegeta interrumpe su avance asestándole una patada que le lanza contra la pared de la sala.
Shin y Kibito observan asombrados la fuerza de Vegeta.

– “¿Ya está? ¿No vas a levantarte?” – se mofa el saiyajín.
– “Maldito seas…” – refunfuña Pui-Pui.
Babidí y Dabra observan el combate desde otra sala a través de una bola de cristal.

– “¿Cómo es posible…?” – titubea Babidí. – “Se supone que Pui-Pui es el campeón de su planeta…”
– “Así es, del planeta Zoon” – responde Dabra.
– “Pues le transportaré a su planeta para que…” – dice Babidí.
Pero un destello de luz proveniente de la esfera de cristal ciega a ambos espectadores.

– “Ya no es necesario” – le interrumpe Dabra. – “Está muerto”.
Vegeta ha acabado rápidamente con Pui-Pui.

– “Si este es el nivel, esto será muy fácil.” – dice Vegeta.
– “Increíble…” – titubea Kibito.
– “Creo que has exagerado sobre el poder de estos tipos” – le dice Goku a Shin.
– “Yo… No sé que decir…” – responde Shin.
– “Goku” – le interrumpe Piccolo. – “No te confíes”.
La compuerta del suelo se abre y nuestros amigos descienden otro nivel, llegando hasta una sala idéntica a la anterior.

– “¿Qué rival nos espera ahora?” – se pregunta Goku. – “¿Será ese Dabra?”
– “Supongo que Babidí se reserva a Dabra para el final…” – responde Shin.
En ese instante, la puerta que tienen delante se abre y aparece su nuevo rival; una criatura grande de color verde y aspecto feroz.

– “¿Es ese Yakon?” – se sorprende Shin.
– “¡Vamos a tener problemas!” – exclama Kibito.
– “Creo que es mi turno” – dice Goku despreocupado mientras realiza varios estiramientos.
Babidí sigue observando a través de su bola de cristal.

– “No me fío de estos tipos…” – dice el mago. – “Será mejor que les transporte a todos al Planeta Oscuro para darle ventaja a Yakon.”
– “¿Cree que será necesario?” – pregunta Dabra.
– “No quiero que las sacudidas de la nave despierten a Majin Bu antes de tiempo…” – responde Babidí.
De repente, la sala donde se encontraban nuestros amigos se sumerge en la oscuridad más absoluta. 

– “¿¡Qué pasa!?” – se pregunta Goku alarmado.
– “¡No veo nada!” – exclama Gohan.
Yakon extiende dos largas zarpas de sus antebrazos y aprovecha la situación para abalanzarse sobre Goku por sorpresa, pero éste nota su presencia y le esquiva con facilidad.

– “¿¡Cómo es posible!?” – dice Yakon resignado. – “¿Es que puedes verme?”
– “No me hace falta” – responde Goku esbozando una sonrisa. – “Puedo notar tu presencia, oírte, percibir cada cambio en el movimiento del aire que me rodea…” – explica. – “Pero aún así, tengo una manera sencilla de verte”.
Son Goku se transforma en Súper Saiyajín e ilumina su alrededor con la luz de su aura.
Babidí y Dabra observan estupefactos la transformación del saiyajín.

– “¿Qué es esto?” – pregunta Babidí. – “¿Desde cuando los humanos son tan poderosos?”
– “No tenía ni idea, señor” – responde Dabra. – “La última vez que analizamos a este planeta no había guerreros así…”
Yakon sonríe al ver a Goku brillar con tanta intensidad.

– “Ocultarte entre las sombras no te llevará a ninguna parte.” – le dice Goku.

En ese instante, Yakon abre su boca y aspira con fuerza, absorbiendo la energía luminosa emitida por el Súper Saiyajín y haciendo que Goku pierda su transformación.

– “¡¿Qué ha pasado?!” – se alarma Goku.
– “¡Yakon se alimenta de energía lumínica!” – explica Shin.
– “Deliciosa…” – sonríe Yakon.
– “¡No vuelvas a transformarte en Súper Saiyajín, Goku!” – le sugiere Shin.
Pero Son Goku no parece preocupado.

– “Está bien” – dice el saiyajín. – “Te daré mi energía” – sonríe.
– “Pero, ¿qué dice?” – murmura Shin. – “¿Es que no lo entiende? ¿Se ha vuelto loco?”
– “No te preocupes” – responde Piccolo. – “Sin duda tiene un plan”.
Son Goku vuelve a transformarse en Súper Saiyajín y Yakon se prepara para absorber su energía otra vez.

– “¡Eres un idiota!” – dice Yakon antes de empezar a succionar la energía luminosa del saiyajín.
Babidí observa el combate.

– “¡Idiota!” – exclama el mago. – “¡No sirve de nada que él absorba esa energía! ¡La queremos para Bu!”
Son Goku empieza a elevar su ki y eso parece contentar a Yakon.

– “¿Puedes absorber tanta energía?” – le dice Goku. – “¡Alucinante!”
Vegeta observa atentamente a Goku.

– “Vamos” – piensa Vegeta. – “Muéstrame hasta donde ha llegado tu poder”.
La musculatura de Goku aumenta de repente de forma desproporcionada y su energía se vuelve más violenta, algo que provoca un exceso de poder que Yakon no puede asimilar y resquebraja su torso por varios sitios, dejando que la luz escape por ellos.

– “Increíble…” – murmura Shin asombrado.
– “Qué energía tan asombrosa…” – dice Piccolo.
– “A mí no me engañas” – piensa Vegeta – “Esa transformación es contraproducente. Poder bruto a cambio de velocidad. Inútil en un combate real. Eres más listo que esto, Kakarotto”.
Yakon, muy malherido, cae al suelo.

– “Maldito…” – murmura el moribundo ser.
Son Goku vuelve a su estado Súper Saiyajín básico y se acerca a él.

– “Lo siento” – dice Goku. – “No debiste unirte a un ser tan malvado como Babidí”.
Babidí observa a su súbdito derrotado.

– “Inútil…” – murmura enfadado.
De repente, Yakon se hincha y estalla en mil pedazos, sorprendiendo a nuestros amigos.

– “No soporto la incompetencia” – dice el mago. 
La compuerta del suelo se abre y permite que nuestros amigos avancen al siguiente nivel.

– “Yo seré el siguiente” – dice Dabra. – “Pronto podremos despertar a Majin Bu”.
– “¿Tu? ¿Tan pronto?” – se extraña Babidí. – “Eres mi mejor luchador. Si pierdes, todo habrá acabado…”
– “Está claro que no son simples terrícolas.” – dice Dabra.  – “Pero nadie puede derrotar al Rey de los demonios”.
Nuestros amigos esperan en el piso inferior cuando la puerta se abre y aparece Dabra.

– “¡¿Dabra?!” – se asusta Shin.
– “Si ya aparece él, significa que Babidí se ha puesto nervioso” – se burla Vegeta.
Dabra sonríe de forma maléfica.

– “Podéis atacarme todos juntos si queréis” – dice el demonio.
– “Ni hablar” – le interrumpe Gohan transformándose en Súper Saiyajín. – “Tú eres mío”.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 42: The man who sold the world

OMG // Capítulo 42: The man who sold the world
En la Atalaya de Kamisama Son Gohan ha sido curado por el ayudante del Kaioshin. Shin y Kibito han explicado la situación a Mr. Popo y al mestizo, que agacha la cabeza resignado.

– “Maldita sea…” – se lamenta Gohan. – “Acabamos de salir de un infierno. ¿Es que la Tierra no merece un descanso?”
– “Entiendo que es un momento complicado” – responde Shin. – “Pero la Tierra es insignificante comparada con lo que significaría el despertar de Majin Bu para el universo”.
– “No se ofenda, señor Kaioshin, pero a mí me importa la Tierra y mi gente” – responde tajante Son Gohan. – “El universo es su competencia, no la mía”.
Shin y Kibito miran desconfiados a Son Gohan.

– “No podemos contar contigo para enfrentarnos al mago” – dice Shin.
– “¿Cómo dice?” – se extraña Gohan.
– “Tu corazón no es puro” – responde Kibito.
– “Babidí ha intentado controlarte, ¿no es cierto?” – le pregunta Shin.
– “He notado su presencia desde que me enfrenté a Cell” – responde Gohan. – “Supongo que desde entonces ha ido ganando terreno, pero nunca me había sentido tan superado como cuando me enfrenté a ese tal Dabra”.
Shin agacha la cabeza preocupado.

– “Eso significa que hemos llegado tarde” – responde Shin. – “Hacer que te enfrentaras a Babidí en tu estado sería demasiado arriesgado.”
– “Si el brujo se apodera de tu mente, nadie podrá detenerte.” – añade Kibito. – “Puede que ni siquiera necesitara a Majin Bu para traer el caos al universo”.
Son Gohan atiende atónito a las explicaciones de los Kaioshin.

– “Tiene que haber una forma…” – dice Gohan preocupado.
– “Lo siento, Son Gohan” – responde Shin. – “No podemos arriesgarnos”.
Kibito se aleja de Shin y Gohan y se acerca al límite de la atalaya.

– “En este lugar deberías estar a salvo de la influencia de Babidí” – dice el ayudante del Kaioshin.
Son Gohan no da crédito a las palabras de Kibito.

– “¡¿Pretendes que me quede aquí para siempre?!” – exclama Gohan.
– “No podemos arriesgarnos” – responde Shin.
– “Pues detenedme…” – dice Gohan dando un paso al frente apretando su puño con rabia.
Pero en ese instante, Mr. Popo agarra a Gohan por su Gi. Gohan se da la vuelta y mira al ayudante de Kamisama, que le hace un gesto de negación con la cabeza, indicándole que no se enfrente a ellos.
Gohan parece calmarse y agacha la cabeza resignado.

– “Me alegro de que lo entiendas” – dice Shin.
– “Nosotros intentaremos solucionar el problema de otra forma.” – dice Kibito.
– “Ten paciencia, Son Gohan.” – añade Shin.
Los Kaioshin se alejan y Kibito toca el hombro de Shin.

– “Hasta otra” – se despide Shin.
Los Dioses abandonan la atalaya en un abrir y cerrar de ojos.
Son Gohan se queda abatido y desanimado después de escuchar a los Kaioshin.

– “¿Se supone que debo quedarme aquí sin hacer nada?” – murmura Gohan. – “No puedo… Otra vez no… Ya he vivido esto con los androides. ¡No voy a soportarlo otra vez!”
– “Puede que podamos hacer algo…” – le interrumpe Mr. Popo.
– “¡¿Cómo dices?!” – se extraña Gohan.
Mientras tanto, Videl y los demás se han ocupado de los soldados enemigos y han huido hacia el bosque.

– “¿Qué vamos a hacer ahora?” – se pregunta Ikose. – “El Ejército Real está en nuestra contra…”
– “Sólo podemos huir y escondernos.” – se lamenta Shapner. – “Si los coroneles no se rebelan, el poder de Silver es total. La Tierra estará bajo su control.”
– “Mi padre y Suno ya deben haber sido apresados.” – dice Videl. – “Y temo por Erasa y Norimaki…”
– “¿Crees que Silver va tras el Proyecto Hope?” – le pregunta preocupado Shapner.
– “Es posible…” – responde Videl.
En la atalaya, Mr. Popo habla con Gohan.

– “Hay algo que podemos hacer” – dice Popo. – “Como ya sabrás, cuando Kamisama quería ocupar el puesto de Dios, el Kamisama vio la maldad que residía en su corazón y no le permitió ocupar el puesto hasta que se liberó de esa oscuridad.”
– “Y así nació Piccolo…” – dice Gohan.
– “Exacto.” – responde Mr. Popo. – “Kamisama logró expulsar de su cuerpo esa maldad, que tomó la forma de Piccolo Daimaoh”.
– “Y pretendes que yo…” – murmura Gohan algo sorprendido.
– “Puedo llevarte a la sala en la que Kamisama se enfrentó a su oscuridad” – le dice Mr. Popo. – “Pero el riesgo es extremadamente grande…”
– “¿Crees que puede funcionar?” – pregunta Gohan.
– “No eres un namekiano” – responde Popo. – “Dudo que tu cuerpo pueda dividirse en dos, así que sólo una de tus dos partes podrá sobrevivir.”
– “Si fallo… nacerá un monstruo.” – murmura Gohan preocupado.
– “Pero si triunfas, serás capaz de enfrentarse a Babidí” – le dice Mr. Popo.
Son Gohan se queda en silencio mirando las palmas de sus manos.

– “He estado tanto tiempo sumido en la oscuridad que no sé si soy capaz de enfrentarme a mis miedos…” – piensa el mestizo.
Kibito y Shin acaban de regresar al Planeta Sagrado, donde intentan idear un plan para derrotar a Babidí.

– “En la Tierra no quedan guerreros para enfrentarse a Babidí…” – dice Kibito. – “¿Qué podemos hacer?”
– “El poder de ese chico es extraordinario” – responde Shin.
– “Pero su corazón no es puro” – responde Kibito. – “Caería fácilmente ante la magia del brujo”.
– “Tienes razón” – admite Shin. – “Pero eso me ha dado una idea…”
Son Gohan aprieta los puños con fuerza.

– “Voy a hacerlo” – dice decidido. – “Voy a entrar en esa sala”.
– “Bien” – dice Mr. Popo. – “Sígueme”.
Mr. Popo guía al mestizo por los pasadizos interiores del palacio hasta llegar a una sala en lo más profundo de la atalaya.

– “Es aquí” – dice Mr. Popo. – “¿Estás seguro de que quieres hacerlo?”
– “Sí” – responde tajante Gohan.
El ayudante de Kamisama abre la puerta y revela una sala llena de oscuridad.

– “Adelante” – le dice Mr. Popo.
Son Gohan entra en la sala decidido.

– “Recuerda: No va a ser fácil. Te enfrentarás a ti mismo y a tus miedos más profundos.” – le dice Mr. Popo antes de irse y cerrar la puerta tras él. – “Mucha suerte”.
El mestizo respira hondo y avanza unos pasos antes de sentarse en el suelo de rodillas. Son Gohan cierra los ojos e intenta concentrarse.

De repente, ante él escucha unos pasos que se acercan lentamente.
Gohan abre los ojos y mira a la silueta que tiene delante que poco a poco va tomando forma.

– “Tú…” – murmura Gohan.

La silueta termina por definirse y aparece un Son Gohan desaliñado, de pelo largo y barba, vestido con pantalón y camiseta negros, viejos, y botas de color ocre, con una tela de saco roída encima en forma de capa.