ESPECIAL DBSNL // U6 / Parte VIII: Última oportunidad

Especial DBSNL // U6 / Parte VIII: Última oportunidad
Podríamos haberlo intentado de otra forma…

Majin Bu ha despertado y se encuentra cara a cara con nuestros amigos. Goku, Gohan y Vegeta han conseguido alcanzar un poder más allá del Súper Saiyajín y están dispuestos a luchar juntos contra el monstruo de Babidí.
Mientras tanto, Piccolo ya ha recogido a Trunks y se aleja de la zona de combate.

– “Lo primero es poner al muchacho a salvo…” – piensa Piccolo. – “Y sólo se me ocurre un lugar.”
Los tres guerreros se preparan para atacar a Majin Bu.

– “No os confiéis” – dice Vegeta. – “Puede parecer idiota, pero es realmente fuerte”.
– “¿Tienes algún plan?” – le pregunta Goku.
– “Sólo se me ocurre una opción” – responde Vegeta. – “Desintegrarle por completo, sin dejar ningún pedazo desde el cual pueda regenerarse.”
– “Me parece bien” – responde Goku.
– “Entonces, tenemos un plan” – dice Gohan. – “Pero no será fácil. Necesitaremos muchísima energía”.
– “Pues dejemos de malgastarla hablando” – dice Vegeta.
Los tres saiyajín se envuelven en la poderosa aura del Súper Saiyajín 2 y se abalanzan sobre Majin Bu.
El monstruo alarga su brazo intentando interceptar a Vegeta con un puñetazo, pero éste se protege cruzando los brazos frente a su rostro. 
Goku y Gohan intentan flanquear al monstruo por ambos lados y le sorprenden dándole una patada en la cara simultáneamente, aplastándosela y dejándole atontado.
Vegeta aprovecha el momento y apunta con su mano a Bu.

– “¡Big Bang Attack!” – exclama al disparar su técnica contra el monstruo.
El cuerpo deformado de Majin Bu sale disparado contra el suelo.

– “¡No hay que dejar que se regenere!” – exclama Vegeta.
Goku y Gohan preparan a la vez un Kamehameha.

– “¡Ahora!” – dice Goku.
Pero de entre la polvareda aparecen los brazos alargados de Majin Bu, que se enrollan en Goku Y Gohan, impidiéndoles realizar su técnica.

– “¡Maldita sea!” – dice Goku, aprisionado.
El monstruo hace que los dos guerreros se estrellen contra el suelo y moviendo los brazos los hace chocar contra las rocas cercanas.
Vegeta prepara dos discos de energía cortante y los lanza contra los brazos de Majin Bu, cercenándolos.
Goku y Gohan, magullados, se liberan.

– “Parece que este tipo tiene muchos trucos” – dice Gohan.
– “Esto es más complicado de lo que parecía…” – lamenta Goku.
– “Ya os lo advertí” – dice Vegeta, que desciende y se coloca junto a ellos.
Piccolo ha llegado a la Tierra Sagrada de Karín y asciende rápidamente junto a la Torre, sorprendiendo a Karín y Yajirobe.

– “¿Piccolo?” – murmura el viejo gato.
En un instante ha llegado a la Atalaya de Kamisama, donde le esperan Mr. Popo y el propio Kamisama.

– “Ayuda al chico, por favor” – le dice Dios a Popo.
– “Sí, ahora mismo” – responde su ayudante, que se acerca a Piccolo y recoge al muchacho.
– “Dale la semilla senzu cuando todo haya pasado” – dice Piccolo, entregándosela a Popo. – “Si se la das ahora, intentará ayudar a Vegeta”.
Mr. Popo se dirige al interior del palacio con Trunks en brazos.

– “Un muchacho interesante” – dice Kamisama.
– “Puede que se convierta en la única esperanza de la Tierra” – responde Piccolo.
– “¿Tan mala es la situación?” – le pregunta Dios.
– “El poder de Majin Bu es algo que jamás habría podido imaginar” – responde Piccolo.
– “Sin duda esta es una ocasión extraordinaria… ¿no crees?” – le dice Kamisama con una sonrisa cómplice.
– “Veo que ya sabes lo que he venido a pedirte” – dice Piccolo devolviéndole el gesto.
– “Sé más que eso” – responde Kamisama, buscando algo entre sus ropajes.
El ayudante de Kamisama sale del palacio y se encuentra únicamente con un ser idéntico a Piccolo. El namekiano contempla sus manos, mientras abre y cierra los puños.

– “¿Quién eres?” – pregunta Mr. Popo al notar algo extraño en un ser al que a penas reconoce.
– “No soy Piccolo, ni Kamisama.” – responde el namekiano. – “Soy solo un guerrero namekiano que olvidó su nombre”.
El nuevo namekiano se acerca al límite de la atalaya y observa el horizonte.

– “Cuida del chico, amigo Popo” – le dice el guerrero renacido. – “Espero que nos volvamos a ver.” – añade antes de elevarse unos centímetros y desaparecer entre las nubes como un rayo.
Mr. Popo corre hasta el borde de la plataforma y no puede evitar derramar una lágrima.

– “Hasta pronto” – murmura el fiel ayudante de Kamisama.
Nuestros amigos siguen enfrentándose al incansable monstruo Bu, que encaja los golpes pasivamente, pues no le causan ningún daño.

– “Esto no lleva a ninguna parte…” – murmura Gohan.
– “A este paso, nos agotaremos antes de que le hagamos un rasguño” – dice Goku.
– “Y ni siquiera está luchando en serio…” – refunfuña Vegeta.
– “Tenemos que acabar con él con el siguiente ataque” – advierte Goku.
Majin Bu, harto, alza su antena y apunta a Vegeta.

– “¡Eres un insolente!” – dice Bu. – “¡Conviértete en cho…!”
Pero un poderosísimo ataque de ki impacta en la cabeza del monstruo y le hace estallar en mil pedazos.

– “Pero, ¿qué ha sido eso?” – se pregunta Vegeta.
El guerrero namekiano ha llegado en un instante al lugar del combate.

– “¿Piccolo?” – se pregunta Gohan al notar un ki muy distinto al de su amigo.
– “¡Kamicolosama!” – exclama Goku.
– “Puedes… llamarme Piccolo” – responde el namekiano avergonzado.
Vegeta mira al namekiano de pies a cabeza.

– “No está nada mal…” – sonríe el saiyajín. – “Parece que eres un poco más fuerte.”
Mientras tanto, el monstruo Bu se está regenerando.

– “¿Tenéis algún plan?” – pregunta Piccolo.
– “Golpearle no funciona.” – responde Goku. – “Los ataques de ki tampoco. Se recupera de cualquier golpe.”
– “Un enemigo al que no podemos matar…” – sonríe el namekiano.
– “¿Acaso estás pensando en…?” – se sorprende Goku.
– “¿Podéis conseguirme unos minutos?” – responde Piccolo.
Majin Bu ya se ha recuperado y expulsa vapor por sus orificios.

– “¡¡VOY A MATAROS A TODOS!!” – grita furioso el monstruo.
Piccolo y los demás continúan debatiendo el plan.

– “El Mafuba…” – dice Goku. – “¿Podrás encerrar a alguien tan poderoso?”
– “Mutaito, el maestro del viejo Tortuga, me encerró a mí.” – responde Piccolo. – “Creo que podré con él… aunque me costará un precio muy alto.”
– “Tiene que haber otra forma.” – dice Gohan.
– “Son Gohan, necesito que te concentres.” – dice Piccolo. – “Si fallo, todo habrá sido en vano. No puedo hacerlo sin vosotros”.
Gohan, pese a estar triste por el sacrifico de su maestro, entiende que no hay otra opción y se prepara para luchar.

– “No te defraudaré, Piccolo” – dice Gohan.
– “No sé que es eso del Mafuba, pero parece que estáis muy convencidos de que puede funcionar.” – dice Vegeta.
– “Es una técnica de sellado” – responde Goku. – “Vamos a encerrar a ese monstruo en… ¡Maldita sea!” – exclama de repente exaltado. – “¡No tenemos recipiente!”
Piccolo sonríe y busca en su cinturón una pequeña ampolla blanca con unos caracteres escritos con rotulador negro.

– “He venido preparado.” – dice el namekiano.
– “Tú y Kamisama habéis pensado en todo, ¿eh?” – sonríe Goku.
Vegeta se pone en guardia.

– “¡Basta de cháchara!” – les dice el Príncipe saiyajín. – “¡Ya viene!”
Majin Bu avanza a toda velocidad hacia nuestros amigos.
Piccolo retrocede y se prepara para acumular la energía necesaria para realizar la técnica contra un enemigo tan poderoso.
Son Goku se coloca delante de Gohan y Vegeta.

– “¡Cerrad los ojos!” – exclama Goku. – “¡TAIYO-KEN!” – grita al emitir un fuerte flash de luz que ciega a Bu.
Los tres saiyajín esquivan al monstruo, que pasa de largo y se estrella contra las montañas que rodean el lugar.

– “¡Vamos!” – grita Gohan. – “¡Podemos hacerlo!”
Vegeta se eleva y dispara indiscriminadamente una ráfaga continua de esferas de ki.

– “¡DA-DA-DA-DA-DA-DA!” – grita el saiyajín.
– “¡Sigue así, Vegeta!” – le anima Goku mientras avanza hacia la zona de los impactos acompañado por Gohan.
Los restos de masa gelatinosa rosa que forma a Bu ascienden hacia el cielo y empiezan a concentrarse de nuevo, pero antes de que pueda reconstruirse por completo, Goku le golpea juntando ambas manos, lanzándole de nuevo contra el suelo.

– “¡Que no se regenere!” – dice Goku.
Son Gohan avanza hasta adelantar a su padre.

– “¡Masenko!” – exclama al lanzar su ataque contra el monstruo.
Mientras tanto, Shin surge de entre los escombros.

– “¿Esos terrícolas se están enfrentando a Majin Bu?” – se pregunta mientras observa el combate. – “Son increíbles. Ojalá hubiera sabido antes de su poder… Podríamos haberlo intentado de otra forma…” – lamenta.
Majin Bu consigue regenerarse.

– “¡¡ESTOY HARTOOOO!!” – grita furioso el monstruo.
Bu apunta con sus manos a Son Gohan y le lanza una gigantesca esfera de ki que avanza a toda velocidad hacia el mestizo.
Gohan se cubre cruzando sus brazos frente a él, pero Goku aparece a su lado y le empuja, apartándole de la trayectoria del ataque y ocupando su lugar.

– “¡Papá!” – exclama Gohan.
Goku recibe el impacto directo del ataque que estalla en una gigantesca explosión.
El saiyajín, que ha regresado a su estado base, cae y se estrella contra el suelo.

– “¡Maldito!” – grita Gohan.
El mestizo se abalanza sobre Bu. Vegeta se apresura en acompañarle, pues sabe que es imprudente atacar al monstruo en solitario.
Ambos saiyajín se acercan a Majin Bu, pero éste les repele de un fuerte soplido.
El monstruo ataca a Vegeta, con quien se ceba. Le golpea ambas mejillas en un terrible aplauso y alarga el tentáculo de su cabeza rodeándole el cuello y estrangulándole. Majin Bu hace que Vegeta se estrelle contra el suelo una y otra vez.
Piccolo, mientras tanto, ha podido prepararse para realizar el Mafuba.

– “Son Gohan, ¿me oyes?” – le dice telepáticamente. – “¡Estoy listo! ¡Haz que suelte a Vegeta y que se acerque a mí!”
– “Piccolo…” – murmura Gohan mientras se pone en pie. – “Está bien…” 
Gohan corre hacia Vegeta y Bu, pero el monstruo se percata de su presencia y libera a Vegeta para apuntar a Gohan con su tentáculo.

– “¡Conviértete en caramelo!” – exclama Bu.
Un rayo fucsia y zigzagueante se aproxima hacia un desconcertado Gohan, pero en el último instante es interceptado por Shin, que se interpone entre el ataque y el mestizo.
Tras un destello cegador, el Kaioshin se convierte en un caramelo de café, que cae al suelo.

– “No… No puede ser…” – titubea Gohan aterrorizado.
– “El Kaioshin del Este…” – murmura Piccolo.
En ese momento, en un planeta remoto, un ser de aspecto femenino y con el pelo largo recogido en una coleta, acaba de ver lo ocurrido en un orbe situado al final de su vara. El ser entra en una habitación en penumbra. En el centro de la sala hay una cama redonda en la que una criatura humanoide con características felinas duerme plácidamente.

– “Hora de despertar, señor Beerus” – le dice el ángel.
En un planeta recóndito de la Galaxia del Sur, un ser con aspecto de zorro amarillo con dos colas se encuentra sentado en el trono del antiguo Imperio.

– “Lo ha conseguido, señor Liquir” – le felicita uno de sus subordinados  de la raza Litt, que viste una armadura azul oscuro y morada.
– “Cooler y su ejército de incompetentes nunca debieron atacar mi planeta” – responde el zorro.
Beerus ha despertado y Vados le pone al día de lo sucedido.

– “¡¿Han muerto todos los Kaioshin?!” – se sorprende Beerus. – “Malditos incompetentes… ¡Yo me encargaré de ese Majin Bu!”
– “No, señor Beerus” – le interrumpe Vados.
– “¿Cómo dices?” – se extraña el felino.
– “Tengo órdenes directas del Daishinkan” – responde el ángel.
Beerus se pone nervioso y su voz empieza a fallarle.

– “¿El Daishinkan?” – pregunta con miedo. – “¿Qué órdenes son esas?” 
– “Usted ha sido relevado el puesto de Hakaishin” – responde Vados sin perder su inquietante sonrisa.
Gohan se prepara para un nuevo asalto.

– “Yo te he despertado… ¡Y yo te eliminaré!” – exclama Gohan al envolverse en el aura del Súper Saiyajín 2.
Majin Bu sonríe de forma macabra y alarga sus brazos para golpear al mestizo. Gohan salta esquivando al monstruo, pero éste le persigue rápidamente y le da un cabezazo en el abdomen.
Gohan agarra a Bu de su tentáculo y le hace dar varias vueltas antes de lanzarle contra una montaña.
Vegeta, que ha perdido su estado de Súper Saiyajín al recibir la paliza de Majin Bu, intenta levantarse.

– “Aguanta, Son Gohan…” – piensa el príncipe saiyajín.
Los brazos de Bu se alargan de nuevo a través de la polvareda y agarran a Gohan por los pies, estampándole contra el suelo.
Bu se eleva y prepara un potente ataque de ki en su boca que lanza contra el mestizo, pero Goku, que ha perdido la parte superior de si Gi, transformado de nuevo en Súper Saiyajín, aparece en el último instante para desviar el ataque con el canto de su mano derecha.

– “Papá…” – murmura Gohan, que ha regresado a su estado base.
Son Goku mira de reojo a su hijo y sonríe.

– “Lo has hecho bien, hijo” – dice Goku. – “Has llegado muy lejos. Estoy orgulloso de ti.”
Vegeta se acerca a Goku y Gohan.

– “Kakarotto…” – dice Vegeta. – “¿Qué pretendes?”
Goku da un paso al frente.

– “¡¿Estás listo, Piccolo?!” – le pregunta al namekiano.
Piccolo asiente.

– “Por favor, no falles” – añade Goku mientras una gota de sudor recorre su frente.
Son Goku empieza a elevar su ki. La tierra tiembla a su alrededor y las piedras levitan.

– “No puede ser…” – murmura Vegeta. – “¿Acaso pretende…?”
– “¡¡SÚPER KAIOKEN!!” – grita Goku a pleno pulmón.
El cabello de Goku se eriza al máximo, sus ojos se ponen en blanco, su musculatura aumenta de forma exagerada y el aura amarilla del Súper Saiyajín se tiñe de un tono rojizo y se vuelve extremadamente violenta.
Goku se abalanza sobre Majin Bu y empieza a asestarle una combinación de puñetazos y patadas que no permiten al monstruo reaccionar.

– “¡Increíble!” – exclama Gohan al sentir el poder de su padre.
– “No aguantará mucho tiempo…” – murmura Vegeta.
Piccolo está listo para realizar el Mafuba.

– “Vamos…” – murmura el namekiano. – “Tú puedes conseguirlo, Goku”.
Son Goku continúa insistiendo en sus ataques a pesar de sentir como su cuerpo se desgarra con cada golpe.

– “Un poco más…” – piensa Goku. – “Solo tengo que aguantar un poco más…”
El saiyajín agarra a Bu de su tentáculo y lo lanza contra Piccolo.

– “¡Ahora, Piccolo!” – grita el saiyajín.
Piccolo extiende sus manos hacia el monstruo.

– “No puedo fallar…” – murmura el namekiano. – “¡MAFUBA!” – exclama.
Un torbellino verde envuelve a Majin Bu, que cae preso de la técnica.

– “¡AAAAAHHHH!” – grita Piccolo mientras dirige su ataque hacia la pequeña ampolla situada en el suelo a escasos metros del namekiano.
Finalmente, el monstruo Bu es atrapado en la botella y Piccolo se apresura en cerrarla.
El silencio y la calma inundan el lugar.

– “¿Lo hemos conseguido?” – se pregunta Gohan.
– “Qué técnica tan extraña…” – murmura Vegeta.
Goku, agotado, sonríe antes de perder el conocimiento y precipitarse contra el suelo a toda velocidad.

– “¡Papá!” – exclama Gohan, que corre a asistirle.
– “Kakarotto…” – murmura Vegeta. – “Lo has logrado” – sonríe.
Goku, pese a no poder moverse por el esfuerzo, sigue vivo.

– “Aún respira” – suspira aliviado Gohan.
– “Llevémosle hasta la Torre de Karín…” – dice Piccolo, que de repente nota como pierde todas sus fuerzas y cae al suelo agotado.
– “¡Piccolo!” – exclama el mestizo.
El namekiano respira con dificultad. El Mafuba ha drenado toda su energía.
Gohan se acerca a su amigo e intenta incorporarle, pero es demasiado tarde para Piccolo.

– “Piccolo…” – llora Gohan.
– “Lo has hecho bien, Son Gohan” – murmura el namekiano antes de expirar.
Son Gohan abraza con fuerza el cuerpo de su compañero.
Vegeta agacha la cabeza intentando esconder sus emociones, pues siempre se ha sentido más cercano a Piccolo de lo que le gusta admitir.
En ese instante de pesar, alguien aparece al lado de nuestros amigos.

– “¿Cuál de vosotros es Majin Bu?” – pregunta una voz desconocida para todos.
Liquir, vestido con la ropa de Hakaishin, y Vados, su ángel, han llegado a la Tierra.

– “¿Quiénes sois?” – les pregunta Gohan.
– “Soy el nuevo Hakaishin” – responde Liquir.
– “¿Un Dios de la destrucción?” – se pregunta Vegeta. – “¿Qué demonios es eso?”
– “No lo repetiré” – dice Liquir. – “¿Quién es Majin Bu?”
– “Parece que el monstruo de Babidí ha sido capturado, señor” – dice Vados.
– “¿Capturado?” – se extraña Liquir, que enseguida se fija en la ampolla que tiene Piccolo en la mano.
Liquir extiende su mano y atrae la botella hacia él.

– “¿Qué está pasando?” – se pregunta Gohan. – “¿Es un nuevo enemigo?”
Vegeta parece estar cada vez más intranquilo.

– “Qué interesante…” – dice Liquir mientras examina la botella en su mano.
– “Le recomiendo eliminarla” – dice Vados. – “Ese monstruo es peligroso.”
– “Hakai” – susurra Liquir, haciendo que la ampolla se convierta en polvo.
Gohan y Vegeta asisten atónitos a la escena.

– “Vosotros…” – les dice Liquir. – “Supongo que lo habéis hecho bien. No os eliminaré.” – sonríe el Hakaishin.
El Dios se da la vuelta y les da la espalda.

– “Vámonos, Vados” – dice Liquir.
Ambos personajes se desvanecen en un instante y dejan a Gohan y Vegeta preguntándose quienes eran esos seres tan extraños.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 45: ¡Batalla en la Tierra Sagrada!

OMG // Capítulo 45: ¡Batalla en la Tierra Sagrada!
La tribu de la Tierra Sagrada de Karín ha recibido a Lupo y Gyuma, que acaban de llegar después de un largo viaje.
Upa les ha proporcionado ropa limpia del estilo tradicional de la tribu y se han reunido alrededor de una fogata, donde Gyuma y Lupo recuperan fuerzas con un pequeño banquete. 

– “Muchas gracias por vuestra hospitalidad” – dice Gyuma con la boca llena, devorando todo cuanto tiene a su alcance.
– “Siempre estamos encantados de recibir a gente de buen corazón en estas tierras” – responde Upa.
Lupo parece algo molesto por el comentario de Upa, despreciando un concepto tan vago como el de “buen corazón”. Lupo no ha tenido una vida fácil siendo un lobo-hombre y lleva años viviendo en una guerra que parece no tener fin.

– “Tu debes de ser el extraordinario ki que he percibido hace poco” – le dice Upa a Gyuma.
El joven agacha la cabeza, pues se siente culpable por la destrucción de la Capital del Oeste.

– “Eres la viva imagen de tu abuelo” – sonríe el líder de la tribu.
De repente, los ojos de Gyuma parecen avivarse con la emoción de un niño.

– “¡¿Conociste a mi abuelo?!” – exclama emocionado.
– “Así es” – responde Upa. – “¡Era un gran amigo mío!” – fanfarronea.
– “Y… ¿también conociste a mi padre?” – le pregunta el joven guerrero mostrando ciertas dudas, sin estar muy seguro de querer conocer la respuesta.
Upa responde a Gyuma con una sonrisa tierna.

– “¿Qué te ha traído a la Tierra Sagrada?” – le pregunta Upa. 
– “He venido a buscar al Guerrero Dorado” – responde Gyuma. – “¿Sabes dónde está?”
Mientras tanto, las embarcaciones pirata provenientes de Isla Papaya ya se están acercando a la costa.

– “¡Ya queda poco!” – anuncia Punta. – “¡Ya se divisa la Torre de Karín!”.
– “Todo parece tranquilo…” – suspira Shapner observando la costa desde proa.
– “Demasiado…” – responde Videl. – “El combate está apunto de empezar”.
De repente, Upa parece notar algo que le perturba.

– “Ya están aquí” – murmura el nativo. – “¡Rápido, seguidme!” – les dice a Gyuma y Lupo.
Los tres corren hacia la base de la altísima Torre Sagrada.

– “¡Es increíble!” – exclama Gyuma al levantar su mirada hacia el cielo y no poder ver la cima.
– “Las respuestas que buscas están arriba” – le dice Upa.
– “¡¿En la cima de la torre?!” – exclama el joven guerrero. – “¡Esto es una locura! ¡Nadie puede escalar algo tan alto!”
– “Tu abuelo lo hizo” – responde Upa con una sonrisa motivacional. – “Y tu padre también.”
– “¿Ellos escalaron la Torre Sagrada de Karín?” – murmura asombrado Gyuma.
Gyuma inspira aire profundamente y lo espira lentamente, intentando calmarse y centrarse en su misión.

– “Está bien” – responde con seguridad. – “¡Vamos a escalar la torre!”
– “A mí no me metas en esto, chico” – le interrumpe Lupo.
– “¿No vas a acompañarme?” – le pregunta el mestizo.
– “Yo ya no tengo edad para estas cosas” – responde el lobo-hombre. – “Además, no tengo ningún interés en saber qué hay en la cima…” – añade intentando disimular cuánto le impone esa escalada.
– “Esta es una empresa que debes afrontar tú solo” – le dice Upa a Gyuma.
El joven guerrero se ajusta el cinto y realiza unos estiramientos.

– “Pues será mejor que parta cuanto antes” – dice Gyuma.
Upa y Lupo le miran con una sonrisa cómplice, recordando a un joven guerrero con el que cruzaron sus caminos hace tantos años.
En el Palacio Imperial de la Capital Central, Silver ha reunido a todos sus Generales por videoconferencia.

– “La Capital del Oeste ha caído…” – dice el Comandante.
– “¿Qué ha pasado?” – pregunta Kirano. – “¿Ha sido la Resistencia? ¿El Rey Chappa?”
– “Los soldados hablan de un monstruo.” – responde Silver. – “Un mono gigante”.
La sangre de Pamput se hiela al escuchar tal descripción.

– “¿Un… un mono?” – tartamudea el luchador. – “No es posible… ¿Podría ser Son…?”
– “¡Silencio!” – le interrumpe Silver. – “No quiero oír ese nombre.”
– “No podemos descartar el regreso del Guerrero Dorado…” – intenta hacerle recapacitar Killa.
– “No ha sido él.” – responde Silver. – “Pero podría ser alguien de su sangre…”
– “¿Tiene un hijo?” – se pregunta Pamput.
 -“¡No podemos permitir la existencia de un guerrero tan poderoso!” – exclama Kirano.
Van Zant, General de la Capital del Norte, sigue en silencio, escuchando a los demás y disfrutando del caos creado.

– “¿Tienes algo que aportar, Van Zant?” – le pregunta Silver al verle disimular una leve sonrisa.
– “Un mono gigante, los Rebeldes, un ejército de monstruos…” – responde el General del Norte. – “Creo que lo tienes todo bajo control, Silver” – ironiza.
– “¡Para ti es Comadante Silver!” – le corrige Pamput.
– “Tranquilo, Pamput” – le calma el Comandante.
Van Zant se pone en pie.

– “Ya hemos perdido el antiguo Cuartel General de la Red Ribbon y la Capital del Oeste” – dice el General. – “Y sabemos que ese ejército de monstruos se dirige a la Tierra Sagrada de Karín.”
– “¿Qué quieres decir con eso? ¡Habla!” – le apresura Kirano.
– “Ningún ejército se interpone entre ellos y la Capital Central.” – dice Van Zant. – “Eres su próxima víctima, Silver”.
Silver no responde. El Comandante agacha la cabeza, pues sabe que las palabras de su General son ciertas.

– “¡Uniremos nuestras fuerzas en la Capital Central!” – dice Kirano. – “¡Acabaremos con ellos de una vez!”
– “Si muevo mis tropas, el Rey Chappa recuperará aún más territorio en el archipiélago Sur.” – responde Pamput.
– “¿Qué propones?” – le dice Silver al General del Norte.
– “Traspasa el poder del Imperio a la Capital del Norte.” – sonríe de forma maléfica Zant. – “Aquí estamos rodeados de montañas. No hay un lugar mejor para resistir un ataque”.
Killa escucha preocupado la conversación, pues conoce el carácter sanguinario de Van Zant y teme lo que podría ocurrir si consigue hacerse con más poder.
En la Tierra Sagrada de Karín, Upa, Lupo y Makekko avanzan junto a las tropas indígenas hacia el campo de batalla.

– “¡Hay que darle tiempo a Gyuma!” – dice Upa. – “¡Vamos a resistir! ¡No les dejaremos pasar!”
Todos los guerreros preparan sus lanzas y sus arcos.

– “Ya vienen” – dice Upa.
En el navío de Punta, una gran explosión lejana alerta a toda la tripulación.

– “¡¿Qué ocurre?!” – se alarma Ikose.
– “¡Ha empezado!” – exclama Shapner.
En el bosque, un gigantesco guerrero dinosaurio irrumpe entre la arboleda y se abalanza sobre los indígenas.

– “¡JAJAJAJAJA!” – ríe el gigantesco guerrero mientras aporrea a varios contrincantes.
El dinosaurio agarra a uno de sus enemigos por la cabeza y la aprieta hasta hacerla estallar como una sandía.

– “¡Sois mis presas!” – sonríe sádicamente el monstruo.
De repente, Lupo salta sobre la espalda del dinosaurio clavando las garras en su lomo.

– “¡Hola, Giran!” – saluda el lobo-hombre en tono burlón. – “¡Ha pasado mucho tiempo, ¿no crees?!”
El dinosaurio intenta agarrar al lobo, pero no logra alcanzarle con sus brazos, así que decide empezar a chocar con su espalda contra árboles y rocas intentando librarse de su enemigo.

– “¡Suéltame!” – grita Giran.
Mientras tanto, varios indígenas agarran a Giran con cuerdas, intentando limitar la movilidad del dinosaurio, pero la fuerza del guerrero es exagerada y consigue liberarse.
Mientras tanto, Jewel se abalanza sobre Upa, que consigue detener varios de sus golpes.

– “Su fuerza está exageradamente aumentada” – piensa el líder de la tribu. – “Esto no será nada fácil”.
Otros soldados poseídos por Babidí irrumpen en escena y atacan a los nativos, que no consiguen hacer frente a tantos enemigos y empiezan a retroceder.
Makekko observa a su alrededor, desolado al ver cómo están cayendo todos fácilmente.

– “Esto es una carnicería…” – murmura el soldado.
Gyuma, que ya ha empezado a escalar la torre, escucha las explosiones y el estruendo de la batalla.

– “Aguantad, amigos” – piensa mientras sigue escalando. – “Os prometo que traeré ayuda”.
En el barco de los rebeldes, Videl y los demás empiezan a impacientarse.

– “¡Tenemos que acelerar!” – dice Shapner.
– “¡Vamos a toda máquina!” – responde Punta. – “Pronto llegaremos.”
– “Maldita sea…” – se lamenta Videl.
De repente, Videl parece recordar algo.

– “¡Tenemos las cápsulas de Norimaki!” – exclama la Comandante.
Los guerreros de la tribu siguen cayendo uno tras otro.
Upa continúa inmerso en su combate contra Jewel. Él es el único capaz de plantar cara a su enemigo.
De repente, Jewel golpea a Upa y éste cae de espaldas al suelo. El guerrero de Babidí se abalanza sobre el líder de la tribu, pero éste agarra una lanza rota del suelo y la clava en el abdomen de su enemigo.
Jewel sonríe y agarra el brazo de Upa, tirando de él y lanzándole contra unas rocas cercanas. Después, el guerrero se arranca la lanza como si nada y la deja caer al suelo.

– “¿Qué demonios…?” – se asusta Upa.
Makekko se abalanza sobre Jewel por la espalda intentando inmovilizarle y levantarle del suelo.

– “¡Ya eres mío!” – grita el soldado.
Pero en ese instante, Otokosuki golpea a Makekko por la espalda noqueándole.
Upa se levanta y se pone en guardia.

– “¡Venid a por mí!” – les grita el líder nativo.
Jewel vuelve a abalanzarse sobre Upa, pero un fuerte grito parece llamar la atención de todos los presentes.

– “¡¡N’CHA!!” – exclama una voz femenina e infantil.
Un potente ataque que parece de ki intercepta al luchador de Babidí y le empuja lejos de allí, arrasando con todo lo que encuentra en su camino.
Todos los combatientes se quedan sorprendidos ante lo ocurrido e intentan averiguar quién a sido el artífice de la técnica.
De repente, un guerrero oculto tras una armadura mecánica de color azul celeste, roja y con detalles violetas aparece en escena y desciende en mitad del campo de batalla, al lado de Upa.

– “¿Llegamos tarde?” – dice la soldado mientras descubre su rostro, revelando una cara conocida.
– “¿Videl?” – se sorprende Upa.
– “Y no vengo sola…” – sonríe la Comandante.
– “¡N’cha!” – saluda alegremente una voz procedente del traje. – “¡Vamos a jugar a peleas!”

DBSNL // Capítulo 65: Sacrificio

DBSNL // Capítulo 65: Sacrificio
“He cumplido mi parte del trato”
Bérgamo, ahora de un tamaño gigantesco, intenta golpear a Trunks, que esquiva sus ataques e intenta contraatacar. Parece que la enorme envergadura del lobo le ha restado velocidad, pero su fuerza y resistencia parecen muy aumentadas.
Trunks golpea a Bérgamo tras esquivar sus golpes, pero no parece causar ningún efecto sobre el lobo.

– “Maldición…” – murmura Trunks.
Mirai Trunks se sitúa detrás del lobo sin que él se percate y prepara su técnica más potente.

– “¡Final Flash!” – grita al lanzar el ataque original de su padre a la espalda de Bérgamo. 
El ataque no parece ser efectivo y Bérgamo se da la vuelta, molesto, como si hubiera notado la picadura de un mosquito.

– “¿Y qué se supone que debo hacer ahora?” – se pregunta Trunks.
Lejos de allí, nuestro Zamas se interpone entre el Dai Kaioshin del Universo 3 y los chicos.

– “Estás cometiendo un error” – le avisa el Dai Kaioshin Zamas. – “¡Apártate!”.
– “¿Un error?” – responde el Kaioshin del Norte. – “Un error sería fallar a mi Universo y a mis amigos”.
– “Un Dios no tiene amigos entre los mortales” – le recuerda el Dai Kaioshin.
– “Eso creía yo” – le corrige Zamas. – “¡Pero estaba equivocado!”.
Mientras tanto, Son Gohan sigue peleando contra los cadáveres manipulados por el Dr. Kamakiri. 

– “Qué incordio…” – piensa Gohan mientras desintegra a sus enemigos para que no puedan volver ser utilizados como marionetas.
Pero de repente, ante él se encuentra a dos participantes del Universo 2 dispuestos a atacarle. El primero es de baja estatura, pero musculoso. Sin cuello, su cabeza sale directamente del torso, y exhibe una negra y unas diminutas orejas redondas. El segundo es un ser espigado de piel blanca e impoluta. 

Dibujado por Ipocrito

Dibujado por Ipocrito

Son Gohan se apresura a ponerse en guardia.
El ángel Cucatail sonríe al ver a sus dos participantes a punto de atacar a Gohan. 

– “Parece que al fin va a caer el primero del Universo 7, Whis” – dice. – “El chico no es rival para Kumo y Hotaru”.
– “Jujuju” – ríe Whis. – “No subestimes al hijo de Son Goku.”
En otro lugar, Spade y Jaco hablan después de que el primero ejecutara al tsufur del Universo 6.

– “Spade…” – murmura Jaco. – “¿Un pirata que venga a su tripulación?” – se burla.
– “¡Cállate!” – le corta Spade. – “Puede que tú sólo entiendas de normas y justicia. Pero mi banda era mi familia. Y eso es lo primero”.
– “No vas a suscitarme pena, cazador.” – responde Jaco. – “Cuando todo esto acabe voy a llevarte ante la justicia”.
Spade mira el lugar donde antes estaba Kamo y después mira hacia el abismo que rodea al ring.

– “Ninguno de nosotros verá el final” – dice antes de alejarse de su compañero de Universo.
Piccolo sigue luchando con sus tres enemigos del Universo 2 ante los que, pese a haberle sorprendido en alguna ocasión, sigue llevando la ventaja.
Cell y Shoku también se encuentran en plena pelea. El terrícola usa su barrera y los escudos magnéticos que activa en sus antebrazos para mantener a raya a la creación de Gero, que parece jugar con el humano.

– “¡La tecnología de la Red Ribbon es impresionante!” – dice Cell, que se está divirtiendo con el combate.
En los alrededores, Ginyu y Frost se han encontrado cara a cara. 

– “¿Tu también osas plantar cara a un demonio del frío?” – le pregunta Frost, que pese a estar malherido, sigue conservando la chulería típica de su raza.
– “No es mi intención enfrentarme a usted” – responde Ginyu en un tono cortés que desconcierta al demonio del Universo 1. – “Estoy seguro de que el señor Freezer le ofrecería una tregua. Seguro que le alegra encontrarse con alguien de su raza, pues está casi extinta en nuestro Universo”.
– “Una tregua…” – murmura el demonio. – “Podría ser benef…”
Pero un rayo atraviesa el corazón de Frost, que cae inerte al suelo.
Detrás de él, Freezer sonríe.

– “¿Negocias treguas en mi nombre, Ginyu?” – dice el tirano.
– “No, señor Freezer” – responde el excapitán de las fuerzas especiales sorprendido por la frialdad de su señor. – “Sólo pretendía…”
– “Encárgate del marionetista” – le ordena Freezer. – “No hace mas que estorbar a los verdaderos combates.”
– “Sí, señor Freezer” – responde Ginyu con una reverencia.
Beerus, Champa y Sidra, están malheridos y cansados a causa de su enfrentamiento.

– “He aceptado mi destino” – dice Sidra. – “Mi Universo ha caído”.
– “¿Vas a rendirte?” – se sorprende Champa.
Sidra junta sus manos como si rezara y empieza a emanar ki morado como si de vapor se tratara.

– “Esa técnica…” – murmura Beerus aterrorizado al reconocer la técnica de su maestro.  “No puede ser… No puede usar el poder de la destrucción en el torneo…”.
– “Usaré mi propio ki” – responde Sidra. – “Es un precio justo para purgar mis pecados”.
– “¡Apártate, Champa!” – exclama Beerus.
– “¡Voy a llevarme a cuantos pueda conmigo!” – grita Sidra, que se rodea de una barrera de ki mientras carga su ataque.
Beerus se abalanza sobre su maestro, pero la barrera le impide alcanzarle. Él golpea la barrera con todas sus fuerzas y le lanza poderosos ataques de ki, pero ésta no cede.
Los luchadores de los alrededores observan a Sidra acumulando ki y se detienen.

– “No podemos huir de eso” – titubea Spade.
Beerus observa a su alrededor y ve a Vegeta y Son Goku cara a cara con Gin, y a Champa luchando su lado intentando romper la barrera.

– “Champa…” – dice el Hakaishin del Universo 7 con una sonrisa nerviosa. – “Has cumplido tu parte del trato”.
– “¿De qué estás…?” – responde su hermano, al que le cuesta unos instantes reaccionar a las palabras de Beerus, pero pronto se da cuenta de lo que significan. – “¡Beerus, no!”
– “Siempre has sido mejor que yo” – sentencia Beerus. – “Ahora podrás demostrarlo”.
Beerus coloca los dedos índice y corazón en su frente.

– “Tengo que coger prestada tu técnica, Son Goku” – murmura antes de usar el Shunkanido para teletransportarse al interior de la barrera de Sidra, a escasos centímetros de él.
– “Pero, ¿cómo…?” – se sorprende Sidra.
– “Lo siento, maestro” – susurra Beerus antes de atravesar con su garra derecha el abdomen de Sidra, causando que el ki acumulado por éste estalle en una gigantesca y violenta explosión.
Todos los participantes se lanzan al suelo ante la fuerza del estallido.

– “¡Señor Beerus!” – exclama Goku.
Whis observa sorprendido los acontecimientos. 

– “Señor Beerus…” – murmura mientras sus ojos parecen mostrar una mezcla de tristeza y preocupación, pero a la vez orgullo.
Vados se percata de la reacción de Whis y le mira con desconfianza.
Al disiparse la polvareda, el señor Zeno levanta su mano derecha y da el primer anuncio terrible.

– “¡El Universo 4 está eliminado!” – exclama el Dios.

HOY NO HAY CAPÍTULO

Siento mucho tener que informaros de que hoy no habrá capítulo de Old Man Gohan.
Esta semana he tenido bastantes problemas y me han sobrepasado.
Perdonad las molestias.

Tampoco puedo asegurar que el viernes tengamos una nueva parte del Especial  (U6 // Parte VIII). Como ya he dicho, está siendo una semana complicada.

Al menos sí que puedo asegurar que el domingo habrá nuevo capítulo de DBSNL (Capítulo 65: Sacrificio).