OLD MAN GOHAN // Capítulo 51: Última oportunidad

OMG // Capítulo 51: Última oportunidad
En la base de la Torre de Karín, Gyuma ha llegado a tiempo para salvar a su madre.

– “Gyuma… ¿de verdad eres tú?” – suspira su madre con lágrimas en los ojos.
– “¿Y Son Gohan?” – pregunta Shapner.
– “No viene” – responde Gyuma muy serio.
– “No… No puede ser…” – titubea Ikose. – “Gohan no puede dejarnos solos…”
Upa agacha la cabeza pensativo, intentando comprender la decisión de Gohan.
Bacterian, Punta, Lupo y Erasa también se entristecen al escuchar las palabras del chico.
Akkuman, frustrado por la interrupción, sonríe al ver que su enemigo es solo un chico.

– “¿De dónde sale este idiota?” – se burla el diablo. – “Supongo que has venido a morir… ¡Pues te concederé el deseo!” – añade batiendo sus alas y abalanzándose sobre el chico. 
– “¡Huye, Gyuma!” – grita Videl.
– “¡Tenemos que ayudarle!” – exclama Shapner.
Gyuma responde a su enemigo poniéndose en guardia rápidamente.
Babidí, desde su nave, observa el combate en la bola de cristal.

– “Parece que Son Gohan no va a aparecer…” – dice Dabra.
– “Admito que me ha sorprendido…” – murmura Babidí. – “Supongo que en el fondo no es tan idiota como yo creía.”
Akkuman ataca dispuesto a ensartar al muchacho con su tridente, pero el mestizo detiene el ataque con su báculo.

– “No está mal…” – sonríe el demonio. – “¡Pero no eres rival para un guerrero de Babidí!” – exclama mientras intenta sorprender al chico golpeándole con el otro extremo de su arma.
Gyuma esquiva el ataque y retrocede, pero el demonio le persigue e insiste en sus estocadas. El mestizo consigue repeler los golpes con su báculo.

– “¡Alárgate, bastón mágico!” – exclama Gyuma mientras apunta al demonio.
El báculo se extiende y golpea al demonio en el abdomen, haciéndole retroceder y perder su tridente.
El bastón vuelve a la normalidad y Gyuma lo clava en el suelo inclinado hacia el demonio y lo agarra con fuerza.

– “¡Alárgate!” – exclama de nuevo, haciendo que el bastón vuelva a prolongarse y le propulse hacia su enemigo, al que propina un rodillazo en la cara.
El demonio se lleva la mano a la nariz y se percata de que está sangrando.

– “Maldito crío…” – murmura Akkuman humillado.
Videl, que ya ha bajado de la nube Kinton, y los demás observan sorprendidos a Gyuma. Antes de separarse de él, todos le veían como un muchacho débil y asustadizo, pero ahora sienten su presencia gigantesca como una montaña.

– “Gyuma…” – suspira la madre.
– “¡Eso es!” – celebra Lupo. – “¡Dale duro!”
En la Atalaya de Kamisama, Son Gohan sigue ensimismado desde que se ha marchado su hijo. 
Mr. Popo y Uranai Baba no saben cómo abordarle. Entienden la postura de Gohan, pero a la vez temen por lo que pueda ocurrirle a Gyuma.

– “No hay decisión fácil…” – dice la bruja.
De repente, el mestizo se da la vuelta y se aleja de ellos en dirección al palacio, dejando a Baba con la palabra en la boca.

– “¿Dónde vas?” – le pregunta la bruja.
– “Papá no se rendiría” – responde Gohan sin detener el paso y adentrándose en el edificio.
Mr. Popo se acerca a Uranai Baba.

– “¿Va a intentarlo otra vez?” – se sorprende Popo.
Uranai Baba sonríe.
En la Tierra, Akkuman está furioso.

– “¡Se acabó!” – exclama el demonio. – “¡Vas a pagar tu insolencia!” – añade mientras coloca sus dedos índice y corazón de ambas manos en sus sienes.
– “¡¡CUIDADO!!” – grita Upa al reconocer la técnica. – “¡Esquiva eso, chico!”
El diablo apunta a Gyuma con sus dedos y un extraño ataque morado en espiral sale proyectado hacia el muchacho, que recibe el impacto directo de la técnica.

– “¡JAJAJAJA!” – ríe Akkuman. – “¡Ahora la maldad que reside en tu corazón crecerá hasta hacerte estallar en mil pedazos!”
– “¿¡QUÉ!?” – exclama Videl aterrorizada.
– “¡No puede ser!” – grita Ikose.
– “Maldición…” – dice Upa mientras cierra los ojos, pues no se siente capaz de presenciar tan horrendo final para Gyuma.
El cuerpo de Gyuma brilla envuelto en un resplandor morado, mientras el muchacho observa sus manos, preocupado por lo que va a suceder.

– “¡JAJAJA!” – ríe el demonio. – “¡Crece! ¡Crece y explota!” – grita. – “¡Vamos! ¡EXPLOTA!”
Pero nada ocurre.

– “¡EXPLOTA! ¡Explota! ¿Explota?” – se desanima Akkuman.

Upa abre los ojos al notar el desencanto en la voz del diablo.

– “Acaso…” – murmura Upa mientras se dibuja una sonrisa en su rostro.
– “¡NO! ¡NO!” – exclama Akkuman furioso. – “¡Es imposible! ¡Otra vez no!”
La extraña luz que emanaba de Gyuma se disipa.

– “Pero… ¿quién…? ¿quién ángeles eres tú?” – pregunta asustado Akkuman.
– “Me llamo Gyuma” – responde el mestizo, que no comprende muy bien lo sucedido.
– “¿De verdad no ves el parecido?” – se burla Upa.
De repente, Akkuman ve la imagen de Son Goku reflejado en el chico.

– “¡No puede ser!” – grita el diablo asustado. – “¡NO! ¡NO!”

Videl se acerca a Upa.

– “¿Qué significa todo esto?” – pregunta extrañada por la reacción de Akkuman.
– “El corazón de Gyuma es puro como el de su abuelo” – sonríe Upa. – “Akkuman ha perdido”.
– “Gyuma…” – sonríe Videl orgullosa.

El demonio aletea con fuerza y se eleva, dispuesto a escapar.

– “¡No le dejes escapar!” – exclama Shapner.
Gyuma asiente con decisión.

– “¡KINTON!” – exclama el chico.
La nube se acerca a Gyuma, el chico que se monta en ella de un salto y persigue a Akkuman a toda velocidad, alcanzándole en un santiamén.
El demonio mira al chico aterrorizado. Gyuma alza su bastón y atiza a Akkuman, derribándole y haciendo que se estrelle con fuerza contra el suelo.
Mientras tanto, en la Atalaya de Kamisama, Gohan ha vuelto a entrar en la sala. Frente a él vuelve a aparecer su mayor enemigo.

– “¿Otra vez?” – se burla su parte oscura. – “Ya hemos pasado por esto decenas de veces. No puedes derrotarme.”
– “Tienes razón” – responde Son Gohan.
Babidí asiste a la derrota de Akkuman.

– “Maldito inútil…” – lamenta el brujo.
– “Si Son Gohan no va a aparecer, no tiene sentido seguir con este juego” – dice Dabra.
– “Cierto es…” – suspira Babidí.
– “Despertaremos a Bu con sacrificios humanos” – dice Dabra.
– “¡Manda a Pui Pui y Yakon!” – ordena el mago.
Gyuma, victorioso, ha regresado con los demás y su madre le abraza con fuerza.

– “Tenía miedo de perderte a ti también” – llora Videl.
– “Yo no me iré a ninguna parte” – responde Gyuma.
Shapner despeina a Gyuma de forma cariñosa.

– “¡Hasta parece que has crecido!” – dice el General.
– “Ejem…” – tose Ikose molesto mientras se acerca.
Gyuma agacha la cabeza avergonzado.

– “Creo que te debo una disculpa…” – dice el mestizo.
Ikose extiende su puño hacia el chico y sonríe.

– “Me alegro de verte, muchacho” – dice Ikose.
El chico sonríe y choca su puño.

– “¡Campeón!” – exclama Lupo abrazando al chico y levantándole del suelo. – “¡JAJA!” – ríe el lobo-hombre. – “¡Sabía que ganarías! ¡No necesitamos al Guerrero Dorado!”
De repente, Upa nota dos terribles presencias aproximándose a toda velocidad.

– “¿Más enemigos?” – titubea el indígena.
– “¡Que vengan!” – fanfarronea Lupo. – “¡Gyuma acabará con todos!”
– “No… Estos son distintos” – responde Upa con terror en su mirada.
En un instante, Pui Pui y Yakon ya han llegado a la Tierra de Karín.

– “Supongo que son ellos” – dice Pui Pui, mientras Yakon se relame.
Upa se pone en guardia y mira a Gyuma de reojo.

– “Yo me encargaré de ellos” – dice Upa. – “¡Vosotros tenéis que escapar!”
– “Yo te ayudaré” – dice Gyuma. – “Si luchamos juntos…”.
– “¡NO!” – le interrumpe tajante el indígena. – “No podemos ganar. Son demasiado fuertes.”
– “Yo he recuperado un poco de energía” – dice Videl – “Arale y yo…”
– “¡¿No lo entendéis?!” – insiste Upa. – “Gyuma es la última esperanza de la Tierra. ¡Tiene que sobrevivir!”
– “¡No soy un cobarde!” – le interrumpe Gyuma. – “¡No soy como mi padre!”
Videl siente una puñalada en el corazón al oír a Gyuma hablar así de Gohan.
Pui Pui apunta al grupo y dispara sin pensárselo dos veces.
Upa observa el ataque acercarse y se siente impotente.

– “Se acabó…” – piensa el indígena.
De repente, el ataque sale desviado y estalla en el cielo.

– “¿Qué ha pasado?” – se extraña Shapner.
A su derecha, Shin y Kibito han aparecido de la nada.

– “¿Quienes son esos?” – pregunta Punta.
– “¿Están de nuestro lado?” – añade Bacterian.
Videl, Shapner, Ikose y Gyuma reconocen enseguida a los recién llegados.

– “Han venido…” – murmura Videl.
– “Hola a todos” – saluda Shin con una sonrisa.
– “Parece que hemos llegado a tiempo” – dice Kibito.

Babidí ve al Kaioshin a través de su bola de cristal.

– “¡El Kaioshin del Este!” – exclama el mago furioso. – “¡Matadles!” – ordena a sus hombres. – “¡Matad al Kaioshin!”
– “Sí, mi señor” – responde Pui Pui.
Muchos de los soldados Majin abatidos se ponen de nuevo en pie.

– “¡Les habíamos derrotado!” – exclama Ikose asustado.
– “Los hombres poseídos son extremadamente resistentes. Casi no sienten dolor.” – explica Shin. – “Seguro que Babidí ha usado su terrible magia para darles fuerza de nuevo.”
Yakon se abalanza sobre Shin, pero Kibito se anticipa golpeando al monstruo.
Pui Pui alza su mano apuntando al ayudante de Shin, pero el Kaioshin usa su poder mental para inmovilizar al zoon y lanzarle contra unas rocas.

– “Esto no será fácil…” – murmura Shin.
Mientras tanto, los Majin atacan a nuestros amigos, que se ponen en guardia.

– “¡Ya vienen!” – advierte Upa.

De nuevo, una gran batalla estalla en la base de la Torre de Karín.

DBSNL // Capítulo 71: El verdadero enemigo

DBSNL // Capítulo 71: El verdadero enemigo
“Un nuevo comienzo.”
La bola de chicle que sostenía el Hakaishin del Universo 5 toma la forma del Bu original: Kid Bu.

– “¡JAJAJAJAJA!” – ríe el monstruo enloquecido.
Los participantes contemplan a Kid Bu, que se eleva rápidamente por encima del terreno de combate.

– “Esto me da mala espina…” – dice Goku.
El monstruo Bu bombardea el ring con centenares de rayos de ki.
Nuestros amigos y el resto de participantes se ven obligados a esquivar los ataques que impactan contra el suelo y levantan una espesa polvareda.
El Dai Kaioshin Zamas aprovecha el enredo para huir de Son Gohan.
Zeno se levanta y se acerca al borde de su plataforma.

– “¡Qué divertido!” – exclama el Dios del Todo.
El Daishinkan se coloca detrás de él en silencio.
Salabim se protege con una barrera.

– “Desconozco el conjuro con el que fue creada esa cosa” – dice el mago. – “Pero puede que consiga encerrarle si…”
Pero en ese instante el Dai Kaioshin Zamas aparece a su espalda y le corta la cabeza con su espada de ki.

– “No vas a hacer nada” – susurra el Dios.

Nasjorin, con la luz de Inugami en su mano, se abalanza sobre el Hakaishin Zamas, pero el Dios de la destrucción le esquiva fácilmente, dejándole pasar de largo.

El inushi se da la vuelta rápidamente e intenta alcanzar al Hakaishin, pero éste activa su espada de ki y consigue hacer un corte profundo en el abdomen del Dai Kaioshin, que cae arrodillado.

Zamas extiende su mano y eleva a Nasjorin usando su telequinesis.

– “Patético” – murmura el Hakaishin antes de empujar al inushi fuera del ring.


Mr. Bu aparece de entre la polvareda, volando directo hacia Kid Bu, y le golpea para estamparlo contra el suelo.

– “¡Oh!” – exclama emocionado Zeno. – “¡Son Goku tenía razón! ¡Esto es muy div…!”
Pero de repente se queda en silencio. La mano del Daishinkan ha atravesado el pecho del Dios del Todo.
La polvareda se disipa y todos los participantes contemplan la escena.

– “Dai… Daishinkan…” – dice Zeno. – “¿Por qué…?”
– “Es usted un estúpido caprichoso” – responde el Daishinkan con mirada furiosa. – “No es digno de tanto poder. No le importa la justicia; sólo su propia diversión.”
Nuestros amigos se han reagrupado.

– “Y ahora, ¿qué?” – murmura Goku.
El Sacerdote se acerca al oído de Zeno.

– “Le hemos encontrado un sustituto” – susurra el Daishinkan.
El Dai Kaioshin Zamas, del Universo 3, le lanza un Pothala al Hakaishin Zamas, del Universo 5.

– “¡Maldición!” – exclama Piccolo, que vuelva hacia ellos, seguido por Goku y Vegeta.
Pero los ángeles se sitúan ante nuestros amigos prohibiéndoles el paso.
Los Zamas ya se han colocado los pendientes y sus cuerpos son atraídos el uno contra el otro hasta unirse, emitiendo una fuerte onda de ki y luz que ciega a todos los presentes.
El Daishinkan extrae su mano de Zeno y le corta la cabeza de un golpe.
El cuerpo del Dios del Todo se deshace en miles de motas de luz mientras cae al vacío.
Cuando los participantes consiguen recuperar su visión, la unión Pothala ya ha tenido lugar: Zamas, vestido con la ropa de Dios del Todo se muestra ante ellos.


Dibujado por Ipocrito
El Daishinkain desciende y se coloca junto al nuevo Dios.

– “Estamos a sus órdenes, señor Zeno” – afirma el Sacerdote.
Todos los participantes restantes se agrupan frente a los ángeles.

– “¿Qué significa esto? ¡Exijo respuestas!” – dice Beerus. – “¡Whis!”
Los ángeles no responden.
Son Goku mira a su alrededor. Junto al Universo 7 se encuentran Gin, Jiren, Toppo, Hit, Freezer, Cell, Mirai Trunks, Spade y Jaco. 
Ginyu sigue oculto entre las rocas.
Gin da un paso al frente.

– “¿Y cuál es vuestro plan?” – les dice Gin a los ángeles. – “Mientras dejéis en paz mi Universo, no me importa quién mande.”
Los ángeles se colocan formando un pasillo, arrodillados, y Zeno Zamas camina tranquilamente hacia Gin.

– “Un nuevo comienzo. Ese es el plan” – dice el Dios. – “Un nuevo Universo que no se corrompa bajo el mandato de Dioses estúpidos y egoístas. Un único Universo donde yo seré la única autoridad y cualquiera que me desafíe será eliminado”.
– “¿Y qué ocurre con los Universos actuales?” – pregunta Beerus.
– “Todos serán eliminados” – responde el Daishinkan.
Gin aprieta los puños y sonríe de forma nerviosa.

– “No puedo aceptar eso” – dice el Hakaishin del Universo 1, que se dispone a golpear a Zeno Zamas.
El golpe es detenido fácilmente por Zeno Zamas con una sola mano y sin inmutarse.

– “Entonces morirás” – dice el Dios del Todo.
Y Gin deja de existir con un estallido de luz.
Todos contemplan con terror lo sucedido.

– “¿Cómo luchamos contra eso?” – se pregunta Vegeta.
– “No podemos…” – responde Hit.
Son Gohan aumenta su ki y parece que ya ha cesado su batalla interior.

– “No he llegado hasta aquí para rendirme.” – dice el mestizo. – “¡Tengo una familia a la que proteger!” – añade poniéndose en guardia.
Piccolo sonríe al ver a su discípulo listo para luchar.

– “Bien dicho, Son Gohan” – dice mientras también se pone en guardia.
Son Goku se transforma de nuevo en Súper Saiyajín Blue.

– “¡Empieza el verdadero combate!” – exclama el saiyajín.
Freezer avanza y se coloca junto a Goku.

– “Me gusta cómo piensa el nuevo Zeno. Le entiendo perfectamente.” – dice el demonio del frío. – “¿Qué me ofreces?” – le pregunta al Dios del Todo.
– “¿Ofrecer?” – responde el Daishinkan. – “El Dios del Todo no negocia con seres insignificantes como tú”.
– “Jujuju. Una pena.” – responde el tirano. – “Aunque me dé mucho asco, creo que estamos en el mismo bando, Son Goku.”
Son Goku mira a Freezer y sonríe con complicidad.
Champa contempla la escena.

– “¡No hay nada que hacer!” – se lamenta el felino. – “¿Por qué lucháis?”
Beerus, a su lado, le pone la mano en el hombro.

– “Ya te lo dije, Champa. Esta gente luchará hasta el final. No importan las circunstancias.” – responde el Hakaishin del Universo 7.
Mirai Trunks y Vegeta se transforman al máximo de su capacidad. Vegeta en Súper Saiyajín Blue y Trunks en Súper Saiyajín 2 ascendido.

– “Me alegro de luchar de nuevo a tu lado, papá” – le dice Trunks.
– “Estoy orgulloso de ti, Trunks” – responde Vegeta, para sorpresa de su hijo. – “Pase lo que pase.”
– “Papá…” – murmura Trunks.
Cell también se prepara.

– “Supongo que serán mis células saiyajín, pero estoy emocionado por el combate” – dice Cell. – “Veamos hasta dónde llega mi perfección”.
Jiren, Toppo y Hit se preparan también para el combate, junto a Spade y Jaco.
El asesino repara en una gota de sudor que recorre la frente de Zeno Zamas.
Goten y Trunks se transforman en Súper Saiyajín y se distancian para realizar la fusión.

– “¿Preparado, Goten?” – pregunta Trunks.
– “¡Listo!” – responde Goten.
En ese momento, Kid Bu y Mr. Bu cruzan entre los participantes y los ángeles, inmersos en su propio combate.
Zeno Zamas sonríe al ver a los participantes, que ahora él considera insignificantes, plantar cara al Dios del Todo.

– “Podría eliminaros a todos en un abrir y cerrar de ojos…” – dice Zeno. – “¿Pero qué clase de castigo sería ese? Vais a pagar cara vuestra sublevación.”
Los ángeles se preparan para combatir y Zeno da la orden.

– “¡Hacedles sufrir!” – exclama el Dios.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 50: Esencia de héroe

OMG // Capítulo 50: Esencia de héroe
En la base del Imperio Plateado de la Capital del Norte, Van Zant coordina a los suyos.
En mitad de una enorme plaza, una extraña puerta metálica ha aparecido en el suelo. Varios soldados del Imperio, con una “M” visible en su frente, agrupan a la gente de los alrededores y la empujan hacia el agujero.
Van Zant, desde el balcón de la torre que sirve como Cuartel General, contempla la escena.

– “¡Que no se escape ninguno!” – exclama Van Zant. – “¡La victoria requiere sacrificios!”
La gente es arrojada al abismo, desde el que emanan gritos de pánico y dolor.
Babidí, a través de su bola de cristal, contempla el espectáculo.

– “¡Este idiota está haciendo un trabajo estupendo!” – celebra Babidí. – “¡Si sigue así, creo que podríamos despertar a Bu en unos meses aún sin la ayuda de Son Gohan! ¡Incluso puede que antes!”
– “Creo que este humano le hubiera ayudado sin necesidad de ser poseído…” – sonríe Dabra.
– “Es posible” – responde Babidí. – “Su alma es completamente negra… Pero no podemos correr riesgos”.
En el balcón vemos que Silver ha sido esposado y obligado a contemplar el macabro espectáculo que está teniendo lugar en la ciudad.

– “Maldito bastardo…” – murmura Silver. – “¡¿Por qué estás haciendo esto?!”
– “Eres un idiota, Silver” – responde Van Zant. – “Eres un líder débil.”
– “Estás masacrando a gente inocente…” – responde Silver.
– “Son insignificantes” – responde Zant. – “Igual que tu Imperio”.
Silver mira a Van Zant con desaprobación y rechazo.

– “No me mires así” – sonríe Van Zant. – “Tus manos están más sucias que las mías.”
– “Yo tenía un objetivo.” – responde Silver. – “¡Crear un Imperio fuerte para nunca volviera a suceder una tragedia como la de los androides! ¡Un mundo en el que la humanidad no dependiera de extraterrestres para defenderse de las amenazas!”
– “Tsé” – murmura Zant con desprecio. – “Ese objetivo no es nada comparado con el despertar de Majin Bu.”
– “¿Majin Bu?” – se extraña Silver.
– “Gracias a ti, tus hombres y mucha gente de alrededor del mundo se dirigen hacia aquí ahora mismo” – sonríe Zant. – “Vienen a esta ciudad para protegerse del ejército de demonios que avanza desde el Oeste…”
Silver agacha la cabeza y mira al suelo en estado de shock. Van Zant le ha utilizado.
Mientras tanto, Gyuma sigue ascendiendo agarrado al bastón mágico, y ya puede divisar la Atalaya de Kamisama.

– “¡Ya estoy llegando!” – exclama el mestizo. – “¡Aguantad un poco más!”
En los alrededores de la Torre de Karín, nuestros amigos han podido recobrar el aliento durante unas horas. Pero de repente, Upa percibe una presencia oscura.

– “¡Cuidado!” – exclama el nativo.
De entre la arboleda surge un rayo que impacta contra Ikose, repeliéndole y estrellándole contra la torre, noqueándole.

– “¡Ikose!” – exclama Shapner, que corre a socorrer a su amigo.
El nuevo enemigo dimana de la oscuridad y se revela ante la mirada aterrorizada de los presentes. La criatura es un diablo azul con cuernos y alas.

– “Éste es vuestro fin” – sonríe el demonio.
– “Akkuman…” – murmura Upa preocupado al reconocerle.
Videl se pone en guardia.

– “¡El traje no tiene suficiente energía!” – le advierte Norimaki.
Shapner, después de comprobar que Ikose sigue vivo, aunque inconsciente, apunta al demonio con su cañón y dispara su última carga sin pensárselo.
El demonio extiende sus alas y se eleva esquivando el ataque.

– “Bastardo…” – murmura Shapner.
El diablo materializa un tridente en su mano y se abalanza en picado sobre Shapner, pero Upa interviene y golpea al enemigo, obligándole a defenderse y apartándole de Shapner.
Upa se coloca en guardia frente a los demás.

– “Yo me encargaré de él” – anuncia el nativo.
– “Ningún humano puede derrotarme” – sonríe Akkuman.
El diablo ataca a Upa, pero éste detiene el ataque ante la sorpresa de Akkuman.

– “Sé como peleas” – le dice Upa. – “Recuerdo tu estilo de lucha”.
– “¿Cómo?” – se extraña el demonio.
Akkuman abre sus alas y retrocede mientras repele a Upa con una fuerte corriente de aire.

– “Me conoces…” – murmura el diablo.
– “Te he visto perder” – se burla Upa.
– “¡No puede ser!” – exclama el demonio, al recordar su única derrota como luchador de Uranai Baba.
En la Atalaya de Kamisama, Gyuma ha llegado y ya trepa por la escalera de mano hasta alcanzar la plataforma.
Al llegar a la cima, se encuentra con Mr. Popo, que le recibe cordialmente.

– “Bienvenido” – sonríe Popo.
– “Hola” – saluda Gyuma. – “He venido a…”
– “Has venido a hablar con el Guerrero Dorado” – le interrumpe el ayudante de Kamisama.
– “¿Cómo es posible que lo sepas?” – se extraña el mestizo. – “¿Me lees la mente?”
– “Hemos estado pendientes de tus avances” – responde Popo.
– “¿Mis avances?” – se extraña el chico.
De repente, una voz proviene del interior del Palacio.

– “Gracias, Mr. Popo” – dice la voz. – “Yo me encargo”.
Son Gohan sale del palacio envuelto en su capa blanca.

– “Tú… tú eres…” – titubea Gyuma. – “¡El Guerrero Dorado!”.
En la Tierra, Akkuman se enfrenta a Upa y éste empieza a retroceder.

– “¡Gracias al señor Babidí soy mucho más fuerte!” – exclama el diablo.
Akkuman golpea a Upa en la nuez y aprovecha el momento de vulnerabilidad para darle una patada en el estómago y lanzarle lejos.
Videl, sabiendo que Arale casi no tiene energía, sale de su traje y se abalanza sobre el demonio.

– “¡Bastardo!” – exclama ella.
El demonio extiende su mano hacia ella y la empuja con una onda de ki, haciendo que la Comandante retroceda y se estrelle contra un árbol, dejándola malherida.
El demonio, con el tridente en su mano, camina hacia Videl, dispuesto a darle el golpe de gracia.
Son Gohan ha aparecido ante Gyuma.

– “¡La Tierra está en peligro!” – exclama Gyuma. – “¡Babidí y sus hombres están avanzando y matando gente indiscriminadamente!”
– “Conozco la situación” – responde Gohan.
– “¿Lo sabes?” – murmura Gyuma mientras aprieta con fuerza su puño. – “¿Y no has hecho nada para evitarlo?”
– “Soy vulnerable a la magia del brujo” – responde Gohan. – “Si me enfrento a él, corro el riesgo de convertirme en uno de sus soldados.”
– “¿Te estás escondiendo?” – dice Gyuma entre dientes.
– “Si Babidí consiguiera controlarme, nadie podría detenerme” – explica Gohan. – “Puede que ni siquiera necesitase despertar a Majin Bu para llevar a cabo sus planes”.
Gyuma mira agacha la cabeza mientras derrama una lágrima de rabia e impotencia.

– “Mi madre…” – titubea Gyuma. – “Ella sigue creyendo en ti…”
El corazón de Gohan da un vuelco al escuchar al chico hablar de Videl.

– “He llegado hasta aquí para conseguir tu ayuda…” – continúa Gyuma. – “Mi madre no ha dejado de aguardar tu regreso. Siempre habla de ti como si fueras un héroe… pero te escondes aquí arriba mientras ellos mueren.”
– “Entonces ya sabrás que…” – se entristece Gohan.
– “No” – le interrumpe Gyuma. – “Tú no eres mi padre”.
Son Gohan siente las palabras del chico como una puñalada en el corazón, mas no puede culparle. Entiende perfectamente los sentimientos del chico.

– “Shapner, Ikose, Pilaf, Mai, Shu, Lupo…” – continúa el chico. – “Ellos son mi familia.”
Gyuma le da la espalda a Gohan y camina hacia el borde de la Atalaya.

– “¿Dónde vas?” – le pregunta Mr. Popo.
– “Voy a luchar” – responde Gyuma.
– “Quédate” – le interrumpe Son Gohan.
Gyuma detiene su paso un instante.

– “Tienes un potencial extraordinario” – le dice Gohan. – “Quédate aquí y entrena conmigo. Yo soy débil, pero puede que tú logres el poder suficiente para derrotar a Babidí.”
– “Yo no soy un cobarde” – responde Gyuma tajante, mirando a su padre por encima del hombro. – “No dejaré que ella muera”.
El muchacho se detiene un instante en el límite de la atalaya.

– “¡Espera!” – exclama Mr. Popo.
El ayudante de Mr. Popo intenta detenerle, pero ya es demasiado tarde. Gyuma se precipita al vacío.
Son Gohan agacha la cabeza y frunce el ceño.

– “Un chico peculiar…” – dice una voz femenina y anciana.

Uranai Baba aparece junto a Son Gohan.

– “Sin duda me recuerda a él” – sonríe la bruja. – “Es posible que no todo esté perdido”.

Gyuma planea hasta el bastón mágico y lo agarra mientras cae, haciendo que éste vuelva a su tamaño normal.

– “¡Nube Kinton!” – exclama Gyuma.
En unos instantes, el chico pasa como un rayo frente a la cima de la Torre de Karín. El gato corre hacia la barandilla, porque ha escuchado la voz del chico.

– “¡Ese era…!” – exclama el gato, que ve la nube mágica partir rápidamente tras él.
En la base de la torre, Videl intenta ponerse en pie frente a Akkuman, que con un golpe de su tridente hace que ella se arrodille.

– “Se acabó” – dice Akkuman, que alza su arma apuntando con las tres puntas a la Comandante.
– “¡NO!” – exclama Shapner.
– “¡Videl!” – grita Erasa.
Akkuman intenta ensartar a Videl, pero de repente se percata de que su ataque ha fallado y ha clavado su tridente en el árbol que la Comandante tenía detrás.
Upa, que se ha puesto de nuevo en pie, observa lo sucedido.

– “Eso…” – titubea el nativo. – “Eso es…”
Videl, a varios metros de Akkuman, flota sobre Kinton.

– “¿Qué es esto?” – se sorprende ella.
Gyuma se posa en el suelo entre su madre y Akkuman, con el bastón mágico en la mano.

– “¿Gyuma?” – se sorprende Videl.