OMG // Capítulo 59: Retirada
Trunks ha logrado escapar de Majin Bu gracias al Shunkanido y ha aparecido ante nuestros amigos.
Shapner, Ikose y Erasa apuntan al mestizo con sus armas.
– “¿Quién eres tú?” – se sorprende Videl.
– “¡Tranquilos! ¡Tranquilos!” – exclama Trunks. – “¡Soy un amigo de Gohan!”
– “¿Un amigo de Gohan?” – se extraña Videl.
– “Su ki no es malvado” – dice Upa, intentando calmar los ánimos y haciendo que los demás bajen las armas.
Lejos de allí, el monstruo Bu ha quedado solo y desconcertado. Bacterian y Punta contemplan la escena nerviosos y asustados.
– “¿A dónde ha ido el chico?” – se pregunta Punta.
– “Ha desaparecido…” – dice Bacterian.
– “¿Y qué hacemos ahora?” – susurra Punta mientras vuelve a ocultarse tras un pedrusco.
– “Tenemos que salir de aquí antes de que el monstruo nos vea” – responde Bacterian, que vuelve a esconderse.
Trunks les cuenta un breve resumen de su historia a los demás, intentando convencerles de que está de su parte.
– “¿Tú eres Trunks?” – dice Videl sorprendida.
– “Me alegra saber que Gohan te habló de mí” – sonríe el mestizo algo avergonzado – “¿Este es el hijo de Gohan?” – dice al ver a Gyuma inconsciente en brazos de su madre. – “Sin duda se parece a Goku…”
– “Pero… ¿no deberías ser mayor?” – se extraña Erasa.
– “Es que he estado muerto” – responde Trunks.
– “Te mataron los androides…” – murmura Shapner.
– “¿Cómo has resucitado sin Dragon Balls?” – le pregunta Upa.
– “Os lo contaré todo, pero ahora debemos alejarnos de aquí y ocultarnos en algún lugar seguro” – dice Trunks.
En ese momento, una gigantesca nube amarilla desciende del cielo.
– “¿Qué es eso?” – se sorprende Shapner.
– “¡Es como la nube de Gyuma!” – exclama Ikose.
– “Nunca había visto una nube Kinton tan grande…” – añade Upa.
Sobre la nube, el viejo Duende Karín es quien la dirige.
– “¿Necesitáis un transporte?” – sonríe el pequeño felino.
En la arrasada Tierra Sagrada, Majin Bu sigue de pie en el centro de cráter.
– “Con tanta pelea me ha entrado hambre…” – murmura el monstruo, que puede notar como rugen sus tripas.
Mientras tanto, los dos piratas intentan escabullirse gateando entre los escombros.
– “Tenemos que avisar a los demás de todo lo que ha pasado…” – dice Punta.
– “No nos van a creer…” – responde Bacterian.
De repente, notan como una sombra se cierne sobre ellos. Al levantar su mirada lentamente ven que Majin Bu les ha encontrado.
– “Es… el monstruo…” – titubea Punta.
– “Nosotros… solo estábamos de paso…” – se excusa Bacterian.
Majin Bu se fija en Punta.
– “¡Conviértete en galleta!” – exclama el monstruo, que lanza un rayo fucsia con su antena y transforma al pirata en pasta.
Bu agarra la gigantesca galleta y la introduce entera en su boca antes de empezar a masticarla.
– “¡Qué rica!” – exclama Bu contento. – “¡Ahora te toca a ti!” – le dice a Bacterian.
El pirata, aterrorizado, se levanta y echa a correr.
– “¡Conviértete en caramelo de café!” – grita Bu, que con otro rayo de su antena convierte al capitán en dulce.
El caramelo vuela hasta la boca de Bu, que empieza a chuparlo.
– “¡BUAHG!” – exclama asqueado el monstruo escupiendo el caramelo – “¡Sabe a rayos!”
Bu devuelve a Bacterian a su forma original.
– “¿Qué ha pasado?” – dice el pirata confuso.
– “Tienes un sabor horrible” – le dice Bu.
Bacterian no sabe como reaccionar ante el extraño comportamiento del monstruo.
– “¿Has intentado comerme?” – titubea el pirata.
– “Tenía hambre” – responde Bu.
– “Es que… las personas no se comen…” – dice Bacterian.
– “Pues tu amigo estaba bueno” – dice el monstruo.
– “Pero no está bien…” – intenta convencerle el pirata.
Bu parece confuso.
– “No lo entiendo” – dice Bu. – “Pero tú parece que sabes muchas cosas. ¿Es porque eres listo?”
– “Eh… Bueno, tengo mucha experiencia…” – dice Bacterian.
– “Pues vendrás conmigo” – decide el monstruo. – “¿Vale?”
El pirata, con miedo ante las posibles represalias, solo es capaz de asentir.
Nuestros amigos, ahora montados en la gigantesca nube, surcan el cielo.
Videl, con el traje de Arale puesto, Upa e Ikose son aceptados por Kinton. También Gyuma, que sigue inconsciente. Shapner, Erasa y Lupo tienen que agarrarse al bastón mágico que ahora sostiene Trunks.
– “Me he salvado por poco” – explica Karín. – “La torre ha quedado destruída y la Tierra Sagrada arrasada”.
Upa agacha la cabeza afligido al oír las noticias sobre su hogar.
– “No te preocupes, hijo de Bora” – le anima el gato. – “No es un lugar lo que merece la pena proteger.”
– “¿Qué vamos a hacer ahora?” – pregunta Shapner.
– “Supongo que los Kaioshin te han mandado aquí con un plan, ¿no es cierto, Trunks?” – le pregunta el duende. – “Al fin y al cabo, uno ha dado su vida por la tuya.”
– “¿Shin dio su vida?” – se sorprende Videl.
– “Así es como resucitaste…” – murmura Upa.
– “He entrenado duro para poder enfrentarme a Bu, he alcanzado un poder más allá del Súper Saiyajín que ha logrado superar el límite del Súper Saiyajín, el nivel 3; y he dominado la legendaria Espada Z… Pero no ha sido suficiente.” – explica Trunks muy frustrado. – “La espada se ha resquebrajado y parece que la nueva transformación, en el mundo de los vivos, es muy limitada.”
– “Ya veo…” – reflexiona Karín.
– “No te mortifiques” – intenta animarle Videl. – “Encontraremos una solución”
Trunks mira a Gyuma y esboza una sonrisa.
– “Entrenaremos duro” – dice Trunks. – “No pienso decepcionar a mi maestro”.
Karín parece complacido con la determinación del chico.
– “¿A dónde vamos?” – pregunta el duende.
– “A dónde empezó todo” – responde Trunks. – “Llévanos al Monte Paoz.”
