OLD MAN GOHAN // Epílogo: Redemption Day

OMG // Epílogo: Redemption Day
Videl arrastra a Gohan por las alcantarillas hasta los túneles mientras llora la muerte de Oolong y Puar.

– “Por favor, Son Gohan, aguanta” – repite acongojada una y otra vez.
Shapner y un pequeño pelotón ven llegar a la Sargento y corren a socorrerla.

– “¿Estás bien, Videl?” – pregunta Shapner. – “¿Qué ha ocurrido?”
– “Gohan necesita ayuda” – responde la Sargento, que tiene que apoyarse en el hombro de un soldado para mantenerse en pie después del esfuerzo que le ha supuesto arrastrar al mestizo por los kilométricos túneles.

Los androides, mientras tanto, han llegado a una ciudad que estaba en plena reconstrucción. La número 18 se prueba diferentes prendas de ropa en una vieja tienda, mientras el número 17 ya se ha puesto un vaquero y una camiseta nuevos. Por la ventana puede verse la destrucción que acaban de crear. Incendios, edificios en ruinas, cadáveres en las calles.

– “¿Te falta mucho?” – le pregunta 17, que se impacienta esperando a su hermana.

La número 18 sigue mirándose al espejo y haciendo diferentes posturas para ver como le queda la ropa, completamente despreocupada.

En un despacho en el interior de la base, en la penumbra, el Rey del Mundo es informados por el Coronel White de las bajas sufridas durante la batalla de Orange City.

El Rey se quita sus gafas con cuidado mientras escucha la noticia, las deja sobre la mesa y se lleva las manos a la cara apoyando los codos en la mesa, mientras suspira profundamente, mostrándose claramente afligido ante tal información.

En la Sala de Operaciones, un anciano General del Ejército Real, de pelo blanco, que viste con el uniforme del ejército y que sobre él lleva una vieja gabardina color azul oscuro, con una bufanda roja rodeando su cuello, contempla un mapa de la Tierra y lanza a la papelera de forma violenta las figuritas que representan los efectivos caídos en la batalla, mostrando una mezcla de enfadado y decepción.

Gohan es llevado al hospital de la base, donde le sumergen en un tanque de curación similar a los que usaba el ejército de Freezer.

– “¿Estará bien?” – le pregunta Shapner al médico.
– “No lo sé” – responde preocupado.  – “No es un humano normal, es difícil saber…”
– “Tiene que curarle” – interrumpe la Sargento, que ya ha recibido atención médica, cuando entra en la sala y contempla a Gohan.

En una pequeña villa al norte de Orange City, Cell ya ha empezado a darse un banquete para recuperar energías.
La gente huye despavorida ante la presencia del extraño insecto, y él se divierte viendo el miedo en sus rostros y escuchando sus gritos, mientras caza a los humanos uno por uno.
En la base, Shapner y la Sargento miran preocupados al malherido mestizo suspendido en el tanque.

– “La Tierra necesita al Guerrero Dorado” – murmura el teniente.
– “Y nosotros necesitamos a Son Gohan” – añade Videl.

En ese instante, un hombre alto, de pelo negro alborotado, al estilo afro, con canas, y con un bigote en herradura, entra en la habitación y se acerca a Videl por la espalda hasta colocar la mano en el hombro de la Sargento de forma cariñosa.

El hombre viste el uniforme del Ejército Real con el rango de General en su solapa y le falta el brazo izquierdo, que parece haber sido amputado a escasos centímetros de su hombro.

– “¡Señor!” – exclama Shapner al ver al General mientras se cuadra y le hace el saludo militar.

La Sargento se da la vuelta y sus ojos se llenan de lágrimas al ver a su padre, liberando toda la tensión y angustia que ha sentido en los últimos días y abraza al General, que le da un sutil beso en la cabeza de forma paternal, mientras ella intenta ocultarse en su abrazo para que el resto de soldados no escuchen su sollozo.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 13: El equipo más extraño

OMG // Capítulo 13: El equipo más extraño
Los androides están confusos ante la nueva amenaza. 
Son Gohan mira al que parece ser su aliado.

– “Dijo que su objetivo eran los androides y que me necesita mi energía…” – piensa el mestizo. – “Tengo que ir con cuidado, pero definitivamente necesito su ayuda”. – concluye resignado.

El número 17 dispara un ataque de ki a la criatura, intentando ponerla a prueba, pero ésta lo repele golpeándolo con su cola.

– “¿Quién será mi pareja de baile?” – pregunta el insecto con tono burlón pero amenazante.
Son Gohan se pone en guardia y hace que los androides se coloquen espalda contra espalda. La número 18 encara a Gohan, mientras el 17 mira a Cell.

– “Bien…” – murmura la criatura. – “Tú serás el primero” – añade relamiéndose.
El 17 se lanza sobre la criatura, que retrocede mientras intercambia golpes con el androide.
A su vez, la 18 se abalanza sobre Gohan, que se eleva intentando separar a los mellizos.
El número 17 apunta a la criatura con ambas manos y empieza a descargar una tormenta de ataques de ki que el insecto esquiva mientras asciende corriendo por la fachada de un edificio. Al llegar a la cima, se da la vuelta y contraataca con un Kamehameha, del que el androide se protege usando su barrera.
Gohan y la número 18 están enzarzados en un intercambio de golpes en el que la chica parece tener ventaja.
La polvareda levantada por la explosión del Kamehameha se disipa y 17 aparece sin ningún rasguño.

– “Qué decepción” – se burla el androide. Pero en seguida se percata de que la criatura ha desaparecido.
El androide rastrea su alrededor buscando al insecto, sin éxito.

– “¿Ya has huido?” – sigue fanfarroneando 17. – “Parece que eres un cobarde”.
Tras él, el insecto se ha acercado con sigilo y levanta su cola sobre él mientras el aguijón se dilata hasta formar una campana del tamaño necesario para engullir al androide y lo atrapa. El número 17 lucha por liberarse, mientras la criatura sonríe victoriosa.
Son Gohan se percata de lo ocurrido, mas no la número 18, que sigue atacando al mestizo.

– “¡Maldita sea!” – exclama Gohan. – “¡Detente!”
– “¿Te rindes?” – le pregunta ella.
Gohan consigue ganar la distancia necesaria durante un instante y lanza un Kienzan hacia la criatura, cortándole la cola y liberando al androide 17, que rápidamente se deshace de los restos del apéndice del insecto, asqueado.

– “¿Qué ha sido eso?” – dice asustado. – “¿Esa cosa ha intentado comerme?”
La 18 se ha detenido, confusa ante la situación.
La criatura retrocede y mira furioso a Son Gohan.

– “¡Estúpido!” – le grita.
Gohan desciende, seguido por la número 18, que sigue sin entender lo ocurrido.

– “Ya lo entiendo”. – dice Gohan. – “Tu objetivo es absorber a los androides. Eres otra creación del Doctor Gero, ¿verdad?”
– “¿Otra creación de Gero?” – se sorprende 18.
– “¿Quiere absorbernos?” – se pregunta 17.
– “Y como ya dijiste, mi energía vital te facilitaría mucho las cosas…” – añade Gohan.
Mientras tanto, la criatura regenera su cola sin problemas.

– “Eres un tipo inteligente, Son Gohan” – admite sonriendo. – “Dejad que me presente: Mi nombre es Cell.”
– “No sabía que el Doctor Gero estuviera creando otro androide” – dice 17.
– “No soy un androide” – le corrige Cell. – “Soy un ser biológico formado a partir de las células de los mejores guerreros del planeta, diseñado para perseguir y lograr la perfección de mi cuerpo.”
– “Y para eso les necesitas a ellos, ¿no es así?” – insiste Gohan.
– “Sus fuentes de energía infinita son necesarias para obtener la perfección.” – explica Cell.
Son Gohan observa a los androides y a Cell.

– “Esa cosa se ha vuelto más fuerte desde que nos enfrentamos” – piensa Gohan. – “¿Qué puedo hacer? Si los androides le atacan juntos creo que podrían ganarle sin mucha dificultad…”
El 17 se levanta y sonríe mientras se sacude el polvo de la ropa.

– “Antes me has pillado desprevenido” – se excusa el androide. – “Pero ahora que conozco tu objetivo, ¡voy a eliminarte!”.
La 18 se cruza de brazos.

– “¡Acaba con él, hermano!” – le anima. – “Es un incordio para nuestra diversión”.
Son Gohan se asusta al ver que piensan luchar por separado.

– “¡¿Estáis locos?!” – les grita Gohan. – “¡Atacadle juntos!”
– “¿Para que tú puedas escapar?” – le responde ella.
– “¡Si esa cosa absorbe a uno de vosotros, se acabó!” – les insiste el mestizo. – “¡Será el fin de la Tierra!”
– “Preocúpate por ti” – le dice la 18 mientras le apunta con su mano.
Cell sonríe al ver que todo se le pone a favor.
Videl observa la escena con unos prismáticos, que también le permiten escuchar la conversación. El Ejército Real se ha retirado a las montañas con éxito y sólo unos pocos permanecen en la zona de combate.

– “Cell…” – murmura la Sargento.
Un sonido de pasos hace que Videl se dé la vuelta.

– “Vaya estropicio…” – dice una voz familiar. – “Te dije que debíamos quedarnos en casa”
– “¡Tenemos que ayudar a nuestros amigos!” – le responde otra.
– “Espero que, al menos esta vez, la chica guapa sea más agradecida…” – responde el primero.

Mientras Cell y 17 continuan su combate, Son Gohan, en silencio cruza sus brazo, agarrándose los hombros y empieza a acumular ki, haciendo que el suelo tiemble.
La androide 18 sonríe, curiosa por averiguar qué pretende el mestizo.
El ki de Gohan se eleva exponencialmente e incluso llama la atención de Cell.

– “Esa técnica…” – murmura Cell. – “¡Es de Piccolo!” – exclama sorprendido.

Videl y los soldados se apresuran a ponerse a cubierto en las alcantarillas, aconsejados por uno de los recién llegados.
De repente, Son Gohan extiende sus brazos, causando una explosión gigantesca que arrasa la ciudad en ruinas. Los androides no pueden activar sus barreras protectoras a tiempo y son barridos por la fuerte onda expansiva.
Al disiparse el polvo generado, Cell, herido, resurge de entre los escombros.

– “Maldito Son Gohan…” – murmura. Pero en seguida se percata de que alguien está sobrevolándole.
Gohan, agotado, apunta a Cell con sus manos formando un rombo.
Cell se sorprende, pero enseguida estalla en una carcajada.

– “¡Jajajaja! No tienes energía para hacer eso. ¡Morirías!” – se mofa el insecto.
Las manos de Son Gohan empiezan a brillar con fuerza, algo que inquieta a Cell.

– “Si este es el final, voy a llevarte conmigo” – le dice Gohan, que vuelve a envolverse con el aura dorada del Súper Saiyajín.
– “¡No puede ser!” – exclama Cell aterrorizado. – “¡No puede quedarle tanta energía!”
– “¡¡KIKO-HO!!” – grita Gohan, desatando la poderosa técnica de Ten Shin Han sobre el insecto.
Una gran proyección de ki deja el característico agujero cuadrado en el suelo, sin rastro de Cell.
Gohan, agotado, pierde su transformación y cae al suelo inconsciente.
Al instante, los androides aparecen de entre los escombros, heridos y con la ropa muy dañada.

– “Maldita sea…” – murmura 17.
– “¿Dónde están esos dos?” – pregunta 18.
Ambos ven a Gohan en el suelo y el gran agujero frente a él.

– “Parece que el chico ha eliminado a esa cosa” – dice el 17. – “No pensé que tuviera tanta fuerza.”
– “Es peligroso” – añade la número 18. – “Será mejor que esta vez acabemos con él” – dice apuntándole con su mano.
Dos sombras proyectadas en el suelo, junto a Gohan, llaman la atención de los androides, que miran a los edificios en ruinas que tienen enfrente.

– “No puede ser…” – dice 17.
– “¿Ellos?” – añade 18.
Sobre los edificios, Son Goku y Vegeta miran de forma desafiante a los androides.

– “¡No puede ser!” – repite 17.
– “Vegeta… ¡y Son Goku!” – exclama 18.
Su programación entra en acción y hace que se olviden de Son Gohan y ataquen a los saiyajín.
Videl sale de una alcantarilla cercana, con el bastón mágico a su espalda, y corre a por Gohan.

– “Aguanta, Son Gohan” – le susurra la Sargento mientras lo arrastra de nuevo hacia la alcantarilla. – “Aguanta un poco”.
Goku y Vegeta se ponen en guardia cuando se les acercan los androides, pero 17 atraviesa el pecho de Goku de un puñetazo y 18 corta a Vegeta por la mitad con la mano.
Sus cuerpos inertes vuelven a la normalidad, revelando el sacrificio de Oolong y Puar.

– “¡¿Pero qué…?!– exclama el androide 18. – “Ya veo…” – se lamenta.
– “Por un momento creí que podríamos cumplir nuestro objetivo” – añade 17.
La número 18 enseguida se da cuenta de que Gohan ya no está.

– “¡Maldición!” – exclama la androide.
– “Tranquilo” – le dice 17 con una sonrisa. – “En el fondo, ¿no prefieres que podamos divertirnos más tiempo con él?”.
– “Supongo que tienes razón…” – responde resignada la número 18.
Ambos androides escrutan su alrededor.

– “Aquí ya no queda nadie” – dice 17. – “Larguémonos”.
Los androides se alejan volando de Orange City, en busca de otra ciudad a la que atormentar.
Mientras tanto, Cell, malherido, con la cola, un brazo y una mano amputados, asciende lentamente desde el agujero creado por el Kiko-ho.

– “Esto no ha terminado” – murmura cansado mientras regenera sus extremidades laceradas. – “Voy a conseguir la perfección. No podéis huir para siempre.”

DBSNL // Capítulo 32: El origen del Tiempo

DBSNL // Capítulo 32: El origen del Tiempo
“Lo mejor será que empiece por el principio.”
Lapis y Gotenks han destruido lo que quedaba del laboratorio subterráneo, pero han rescatado parte de la información para que Bulma la estudie en la Corporación Cápsula.
Juntos, Goten, Trunks y Lapis, se disponen a reunir las Dragon Balls, pues 17 sospecha que algunas de las restantes pueden estar en posesión de la Red Ribbon en otras bases secretas. Ya cuentan con dos en su posesión.
En la Atalaya de Kamisama, Dende observa la Tierra complacido, pues tiene esperanzas puestas en los chicos para protegerla cuando Goku y Vegeta ya no puedan.
En el planeta de Beerus, Goku y Vegeta están comiendo con Whis y el Hakaishin. Una enorme cantidad de platos sucios se amontonan mientras los saiyajín devoran todo cuanto hay a su alcance.

– “Nn ntend l dl ls lneas tmporles” – dice Goku con la boca llena a reventar.
– “Traga antes de hablar” – dice Beerus, al borde de la crispación por la mala educación del saiyajin.
Goku traga la comida de golpe y se golpea el pecho para no atragantarse.

– “No entiendo lo de las líneas temporales” – repite. – “El Gran Cura dijo que había siete, ¿no?”
– “Sumo Sacerdote…” – le corrige Beerus mientras intenta contenerse.
– “Así es.” – dice Whis. – “Hay siete líneas temporales actualmente, siete universos, y todos se encuentran en un momento distinto en el tiempo” – explica.
– “¿Eso qué quiere decir?” – pregunta Vegeta.
– “Las líneas temporales divergen como las ramas de un árbol. Cada vez que alguien altera una línea temporal, una nueva rama nace desde ese punto y se separa de la rama de origen. – continúa Whis. – “Por eso Trunks no pudo arreglar su pasado y simplemente se creó una línea distinta”.
– “Entonces, ¿lucharemos nosotros o nuestras versiones futuras?” – pregunta Vegeta.
– “El futuro no existe” – responde Whis. – “Existe el presente y el pasado.”
– “¿Y Trunks?” – pregunta Goku desconcertado.
– “Vive en su presente” – explica Whis. – “Vuestro futuro aún no existe.”
– “Que complicado…” – dice Goku rascándose la cabeza.
– “El Sacerdote dijo que algunas líneas fueron causadas por Trunks, pero ¿qué pasa con las otras?” – pregunta Vegeta.
– “Algunas se separaron hace mucho tiempo” – cuenta Whis. – “No se me permite contaros que ocurre en ellas actualmente, pues os daría ventaja si se realiza el torneo, mas sí puedo contaros cuando se separaron”.
Goku y Vegeta se ponen serios y prestan mucha atención al ángel.

– “Lo mejor será que empiece por el principio.” – dice Whis. 
Los dos saiyajin asienten a la vez.

– “El Señor Zeno creó el vasto universo y el tiempo usando parte de su ki divino para dotarlo de vida, haciendo que pudiera desarrollarse por sí sólo” – explica Whis. – “Pero pronto se dio cuenta de que su creación necesitaba ser supervisada, pues su desarrollo no era siempre el más adecuado. Para ello creó a dos fuerzas que debían estar en equilibrio para asegurar el progreso del universo. Sus poderes destructivos fueron otorgados al Hakaishin, que debe eliminar cualquier amenaza sobre el equilibrio universal; y como contrapartida, a los Kaioshin se les encomendó la tarea de proteger la vida y su creación. También creó el Más Allá para que las almas pudieran descansar tras su paso por el mundo mortal, y al Rey Enma para que las juzgara y les otorgara paz o castigo. Y también le otorgó el poder para actuar si los Kaioshin o el Hakaishin no cumplían adecuadamente sus funciones, como bien sabe Son Goku.”
Beerus hace una mueca de desprecio cuando escucha la función del Rey Enma.

– “¿Y el Sumo Monje y los ángeles?” – pregunta Goku.
Beerus vuelve a resoplar intentando contenerse y no eliminar a Goku al instante.

– “El Daishinkan fue creado cuando la línea del tiempo se alteró por primera vez; para que pudiera ayudar a al señor Zeno a observar la nueva rama” – responde Whis. – “Y así nacimos los ángeles. El Sumo Sacerdote fue dividiéndose cada vez que aparecía una nueva línea temporal y así puede supervisarlas todas a la vez. La única norma es que no podemos intervenir en ellas.”
– “¿Y cómo se dividió el tiempo por primera vez?” – pregunta Vegeta.
– “La creó un Dai Kaioshin al usar el anillo Toki otorgado por el señor Zeno”.
– “¿El anillo que usó Freezer?” – pregunta Goku.
– “Así es, pero fue usado de forma distinta” – explica el ángel. – “El anillo te permite viajar al pasado en tu línea temporal, a no ser que encuentres una grieta hacia otra línea, como la que creó la máquina del tiempo de Trunks”.
– “¿O sea que no todas las líneas están conectadas?” – pregunta Vegeta.
– “Todas están relacionadas en algún punto, pero no se puede viajar a todas las líneas desde cada una de ellas”. – responde Whis.
– “Yo ya me he perdido… Jeje” – dice Goku.

Beerus suspira ante el comentario de Goku.

– “¿Y por qué usó el anillo?” – insiste Vegeta.
– “El anillo fue creado para que los Kaioshin pudieran observar el pasado y aprender de él pero, al parecer, el equilibrio entre los Kaioshin y el Hakaishin había sido gravemente alterado y el Dios de la destrucción había convertido el universo en su propio reino”. – explica Whis. – “Así que el Dai Kaioshin usó el anillo para volver atrás e intentar darle un curso distinto al universo”.
– “¿Y qué ocurrió con la línea original?” – pregunta Vegeta.
– “Ha seguido su curso” – responde el ángel. – “Ya os he dicho que no puedo informaros de su estado actual”.
En la Tierra ya ha anochecido y Gohan, tras anunciar el embarazo de Videl a Mr. Satán, se encuentra en el gran jardín de la mansión, ensimismado. Videl sale al jardín al verle ahí de pie, sólo e inmóvil.

– “¡HAAAAAAAA!” – grita Gohan de repente, transformándose en Súper Saiyajin 2.
– “¿Qué ocurre?” – le pregunta Videl acercándose cautelosamente; preocupada.
Son Gohan aprieta los puños con rabia.

– “Se está preparando el reto más grande que ha tenido que afrontar la Tierra…” – dice Gohan con rabia. – “… y así no puedo hacer nada.” – añade volviendo a su estado base.
Videl se acerca y le abraza.

– “Todo saldrá bien” – susurra Videl.
– “Voy a protegeros.” – le dice Son Gohan acariciando vientre de su novia con ternura. – “Voy a proteger a Pan”.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 12: El Guerrero Dorado

OMG // Capítulo 12: El Guerrero Dorado
Pese a los festejos de los soldados, Son Gohan parece preocupado. Los androides le superan ampliamente, pero no podía dejar a Videl y Shapner solos.
Los androides salen de los escombros y miran al mestizo.

– “¡Son Gohan!” – exclama sorprendida la número 18. – “¡Creíamos que habías muerto!”
– “¡Me alegro de verte!” – añade el número 17 en tono jocoso. – “Te hemos echado de menos, Son Gohan. Los humanos pueden llegar a ser muy aburridos.”
Son Gohan les observa en silencio desde lo alto del Instituto Orange Star, con mirada seria, mientras una gota de sudor resbala por su sien.
Los androides se abalanzan sobre él a toda velocidad.
Gohan salta y apunta con su mano al Número 17.

– “¡Big Bang Attack!” – exclama al disparar la técnica de Vegeta.
El poderoso ataque impacta en 17 que, pese a cubrirse, ve frenado su avance.
La número 18 y Son Gohan inician un violento intercambio de golpes.

– “Si consigo mantener el combate en un uno contra uno, resistiré hasta que los soldados logren escapar”. – piensa Gohan.
La androide intenta golpear a Gohan que la esquiva, dejándola pasar de largo y de una patada en la espalda la lanza contra el instituto.
El número 17 ya se ha recuperado y ataca a Gohan, que se defiende de los ataques cuerpo a cuerpo del androide.

– “¡Hacía años que no me divertía así!” – se burla 17.
La Número 18 asciende hacia el saiyajín a toda velocidad, pero él aparta a 17 con un empujón de ki y desenfunda su bastón.

– “¡Alárgate, bastón mágico!” – grita mientras apunta con el báculo a la androide que, sorprendida, no puede evitar que el bastón impacte en su abdomen y la empuje de nuevo hasta el suelo.
El bastón vuelve a la normalidad y Gohan vuelve a enfundarlo, mientras 17 vuelve a la carga.
Desde el suelo, una ráfaga de ki interrumpe el combate entre 17 y Gohan, que se separan para esquivar el ataque de la número 18.

– “¡Casi me alcanzas a mí!” – le recrimina 17.
– “¡Mira cómo ha quedado mi vestido!” – responde la número 18. – “¡Me las pagará!”
La androide asciende y se coloca delante de su hermano, indicándole que no se interponga.

– “¡El saiyajín es mío!” – dice ella.
Son Gohan se pone en guardia.

– “Bien…” – piensa. – “Esto puede salir bien después de todo.”
Cerca de allí, Videl intenta reagrupar a sus soldados.

– “¡Tenemos que ayudarle!” – dice un soldado.
– “Dejad que se encargue él solo” – responde Videl. – “Nosotros solo le estorbaríamos”.
– “¡Retirada a la base de las montañas!” – ordena Shapner.
Los soldados se movilizan, mientras la Sargento contempla preocupada la pelea de Son Gohan y la androide 18, ante la atenta mirada del Número 17.
Shapner se acerca a Videl y le pone la mano en su hombro.

– “Sabes que no podemos hacer nada” – dice el teniente. – “Él mismo lo dijo. Nuestro ejército está muy lejos de poder enfrentarse a los androides.”
Videl sabe que Shapner tiene razón, pero se siente impotente ante tal situación.
La androide, ahora se toma la pelea más en serio y parece no tener problemas contra Son Gohan.

– “¡Pareces más lento que la última vez!” – se burla ella. – “¿Esto es todo lo que puedes hacer?”
La 18 golpea en el abdomen a Gohan, haciéndole escupir sangre, y de un codazo en su espalda le lanza hacia el suelo, perdiendo el bastón, que cae lejos del combate, cerca de Videl y Shapner.
Gohan choca contra el tejado del Instituto atravesando todos sus pisos hasta llegar al sótano.
Los androides sobrevuelan el agujero, aguardando a que Gohan vuelva a la superficie.

– “¿Ya está?” – pregunta 17.
– “Puede que me haya pasado un poco con él” – se jacta ella.
– “Le recordaba más resistente” – dice 17.
– “En fin, ¿qué se le va a hacer?” – sentencia la 18, mientras apunta al cráter y prepara un ataque de ki.
De repente, el edificio se ilumina. Una luz dorada se filtra por todas sus ventanas y por el agujero del cráter, como un foco que ilumina el cielo.
Los androides retroceden y Son Gohan asciende lentamente hasta alcanzar su altura.

– “No hemos terminado” – dice el mestizo con mirada seria y determinada.
Los mellizos sonríen al ver que su diversión continúa.

– “Parece que será más divertido que la última vez, cuando nos interrumpieron esos dos vejest…”  – dice 17.
– “¡Masenko!” – le interrumpe Son Gohan.
La técnica del saiyajín impacta en 17 y Gohan se abalanza sobre él, golpeándole varias veces antes de que reaccione.

– “¡Jajaja!” – se ríe la 18 al ver la escena. – “¡Parece que necesitas ayuda, hermano!”
El 17 golpea a Gohan y le aparta, mientras la 18 se coloca a la espalda del mestizo.

– “Acabemos con esto” – dice ella.
– “Está bien” – responde 17.
Ambos atacan a Gohan, que se ve superado por la pareja y encaja un golpe tras otro y, abrumado por su poder, comprende que no tiene escapatoria.
La 18 le agarra el pie y le lanza contra el suelo, contra el que impacta.
Son Gohan, ensangrentado, se levanta de nuevo.

– “Parece que este es el final.” – piensa Gohan. – “Espero que al menos esto sirva para salvar a Videl y a los soldados… Pronto nos veremos, papá”.
Los androides se posan en el suelo frente a Gohan y ambos levantan una mano apuntándole.
Gohan se pone en guardia, listo para el siguiente asalto.
De repente, unas pisadas a las espaldas de los androides hacen que estos se den la vuelta.

– “Pero, ¿qué diablos eres tú?” – dice 17 al ver ante él a una extraña criatura.
– “Hola, chicos. ¿Os importa si me uno a la fiesta?” – responde el insecto.

Dibujado por Torrijos