DBSNL // Capítulo 34: Viejos enemigos

DBSNL // Capítulo 34: Viejos enemigos
“No puede ser él…”
Son Gohan ha pedido a Piccolo que le entrene y ambos se encuentran en el Planeta Sagrado, dónde el namekiano ya le ha presentado a los nuevos Kaioshin.

– “Gracias por acogerme una vez más en vuestro planeta” – agradece Gohan.
– “Siempre eres bienvenido” – responde Shin.
Zamas parece algo receloso de tener a un mortal entrenando con ellos en su sagrado planeta, pero después de la charla que tuvo con Piccolo, ha decido intentar adaptarse a tales situaciones.
En la Tierra, Chichi, Bulma y Videl están en la Corporación Cápsula tomando algo en el jardín. Videl sostiene a Bra y juguetea con ella.

– “Seguro que ella y Pan serán buenas amigas” – dice Bulma.
– “Espero que las chicas saiyajín no den tanta guerra como los hombres” – dice Chichi, provocando la risa de las demás.
– “Creo que Son Gohan es distinto a Goku y Vegeta” – dice Videl.
– “He hecho lo posible para que así sea” – responde Chichi. – “Pero en el fondo es un saiyajín… y me alegro” – dice sonriendo.
– “¡¿Te alegras?!” – exclaman al unísono Videl y Bulma, conociendo lo mucho que Chichi ha reñido a Goku cada vez que ha intentado entrenar a sus hijos.
– “Quiero que Gohan y Goten vivan integrados y aporten algo a la sociedad más allá del combate…” – explica Chichi. – “Pero también sé muy bien que son los únicos que pueden proteger la Tierra en el futuro, al igual que Trunks”.
Goten, Trunks y Lapis vuelan hacia la siguiente Dragon Ball, teniendo ya dos en su poder. 
En una base secreta de la Red Ribbon, los soldados evacúan mientras suena la alarma. Entre los arbustos se ocultan agazapadas tres figuras, que intentaban infiltrarse en la base cuando se han encontrado con todo el alboroto.

– “¿Por qué están evacuando?” – dice un pequeño personaje con aspecto de zorro.
– “Puede que haya habido un accidente en el laboratorio…” – dice una mujer morena, con canas, que se encuentra a su lado.
– “¡Silencio!” – dice el tercero del grupo, que es un ser azul parecido a un duende. – “Aprovecharemos todo este jaleo para colarnos en la base y robar la Dragon Ball”. 
– “¡Sí, señor Pilaf!” – dicen al unísono Mai y Shu, levantándose y poniéndose firmes… siendo descubiertos por los soldados del ejército de la Cinta Roja, que se quedan mirándoles en silencio.
– “¡Alto ahí!” – grita un soldado apuntándoles con su rifle de asalto.
En ese instante, Lapis y los niños descienden entre los soldados, que al verles huyen atemorizados.

– “¡Son ellos!” – grita un soldado soltando su arma y huyendo junto con otros miembros de la Red Ribbon.
Otros soldados disparan a nuestros amigos, que esquivan las balas y los dejan inconscientes uno a uno.
Pilaf y su banda, sin saber muy bien lo que está ocurriendo, aprovechan para colarse en la base.

– “¡Según nuestro informador, la Dragon Ball tiene que estar por aquí!” – grita Pilaf entre el estruendo.
Mai y Pilaf buscan la sala correcta mientras Shu se ha detenido un instante para observar los monitores de las cámaras de seguridad, que están grabando lo que sucede fuera.

– “No… no puede ser…” – dice con voz temblorosa mientras retrocede lentamente.
– “¿Qué ocurre, Shu?” – le pregunta Mai, que corre a ver el monitor.
Pilaf ha encontrado la sala con la caja fuerte.

– “¡Es aquí!” – grita, antes de darse cuenta de que sus dos compañeros siguen inmóviles y temblorosos observando la pantalla. – “¿Pero qué demonios estáis…?”
Al observar el monitor, él tampoco puede evitar sufrir el mismo efecto que el resto.

– “¡AH!” – grita sorprendido. – “No puede ser él…” – dice observando a Son Goten en pantalla, que claramente les recuerda a un joven Son Goku.
– “Si no es él, debe ser su hijo…” – dice Mai aún aterrorizada.
– “¡Tenemos que darnos prisa!” – grita Shu, sacando a todos del trance.
Goten, Trunks y Lapis ya han acabado con el ejército de la Red Ribbon y se adentran en la base siguiendo el radar.

– “El radar indica que hay dos Dragon Balls” – dice Trunks.
– “¡Genial!” – exclama Goten.
Pilaf y su banda salen corriendo de la una de las puertas del pasadizo y Pilaf choca directamente contra Goten, cayendo al suelo de espaldas.
Pilaf, al levantar la cabeza y ver a Son Goten, gatea hacia atrás con miedo. Shu y Mai le levantan y todos corren en sentido contrario, pero Trunks les adelanta y les corta el avance.

– “Queremos las Dragon Balls” – dice Trunks.
La banda intenta huir por un pasadizo lateral, pero esta vez es 17 quién les corta el paso.

– “Es inútil” – dice Lapis. – “Dadnos las Dragon Balls”.
Mai parece quedarse prendada del número 17 al verle y se sonroja, dándole las Dragon Balls sin pensarlo.

– “¡¿Qué estás haciendo?!” – le grita Pilaf.
– “Gracias” – dice 17 agarrando el pequeño saco.
– “No hay de qué” – responde Mai.
El número 17 cruza entre la banda para volver hasta Goten y Trunks. Mai no puede evitar seguirle con la mirada mientras pasa por su lado.

– “Adiós” – murmura Mai.
Lapis le hace un gesto con la mano despidiéndose, sin darse la vuelta.

– “¡Se puede saber qué haces!” – la riñe Pilaf.
– “Me ha parecido que… que era la mejor opción” – dice Mai, que ya ha reaccionado. – “No podemos enfrentarnos a ellos…” 
– “Al menos tenemos el plano de la base principal” – añade Shu, sacándose un mapa enrollado del chozoku  – “Tendremos que olvidarnos de las Dragon Balls, pero podemos robar algo valioso allí”.
– “¡Después de tantos años y Son Goku sigue arruinándonos los planes!” – dice Pilaf – “¡Le odio!”

Mientras tanto, nuestros amigos ya vuelan hacia la siguiente Dragon Ball, con cuatro de ellas en su posesión.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 14: La Resistencia

OMG // Capítulo 14: La Resistencia
Un joven Son Gohan, cabizbajo, se lamenta por la muerte de su padre en la cabaña de su abuelo, en el Monte Paoz.

– “Deja de llorar” – le dice una voz que enseguida reconoce. – “Los saiyajín no lloran”.
Son Gohan levanta la mirada y confirma que es Vegeta.

– “Déjame en paz, Vegeta” – le responde el mestizo.
– “No dejaré que lo poco que queda de mi raza se eche a perder” – insiste el saiyajín. – “Si no está Son Goku, necesito otro rival”.
El joven Gohan ignora a Vegeta e intenta alejarse, pero percibe que una onda de ki se acerca por su espalda y tiene que esquivarla.

– “Pero, ¡¿qué te pasa, Vegeta?!” – le increpa Gohan.
– “¡Defiéndete!” – le grita Vegeta mientras le ataca.
Gohan esquiva al saiyajín en varias ocasiones y se defiende, hasta que Vegeta le golpea fuertemente en la cara, lanzándole contra el suelo.
Son Gohan se levanta, confuso y enfadado.

– “¿Es que te has vuelto loco?” – le pregunta el mestizo.
– “Supongo que me he equivocado contigo” – responde Vegeta. – “Creía que habías heredado parte del orgullo saiyajín de tu padre… Supongo que el blando de Kakarotto ha sido incapaz de…”
– “Ni se te ocurra nombrar a mi padre” – le interrumpe Gohan.
– “¿O qué?” – le responde Vegeta.
Son Gohan se abalanza sobre Vegeta, que le esquiva sin dificultad.

– “¡Vaya! ¡Parece que en el fondo sí queda algo de saiyajín en ti!” – le vacila el Príncipe.
Gohan insiste en sus ataques, que cada vez ponen más a prueba a Vegeta, mientras sus ojos se llenan de lágrimas, hasta que un puñetazo impacta en el Príncipe, haciendo que éste caiga de espaldas.
Gohan se deja caer de rodillas, llorando a pleno pulmón.
Vegeta se levanta y se acerca a Gohan.

– “Levántate” – le dice Vegeta ofreciéndole la mano. – “Un saiyajín no puede estar de rodillas”.
En la distancia, Piccolo observa la escena con una sonrisa.
Gohan despierta malherido en la base secreta del Ejército Real, en las montañas al Este de Orange City.

– “¡Buenos días!” – le saluda Videl, sentada a su lado.
– “¿Dónde estoy?” – pregunta Gohan.
– “Estás a salvo.” – responde la Sargento. – “Han pasado varios días desde…”
– “¡¿Y los androides?! ¡¿Y Cell?!” – dice incorporándose agitado, pero deteniéndose por el dolor de sus heridas.
– “Tranquilo” – le calma Videl intentando que vuelva a tumbarse en la cama.
Tras la insistencia de Videl, Gohan parece relajarse.

– “Nos salvaste, Son Gohan”. – le dice la Sargento.
Videl pone al día a Gohan y le cuenta el sacrificio de Puar, Oolong y Johnny.

– “Murieron por mi culpa.” – dice Gohan.
– “Se sacrificaron porque creían en ti” – le corrige Videl.
– “Demasiadas muertes pesan sobre mí.” – insiste Gohan. – “No puedo seguir haciendo esto. Pensé que estaba haciendo lo correcto pero, una vez más, sólo he traído muerte a los que me rodean”.
– “Salvaste a cientos de personas en Orange City” – responde Videl. – “Me salvaste” – añade poniendo su mano sobre la del mestizo.
En ese momento, Shapner entra en la habitación.

– “¡Al fin despiertas!” – exclama el teniente.
Videl se apresura a retirar su mano.

– “Tienes mala cara, Guerrero Dorado” – le vacila Shapner.
– “Aunque cueste creer, he estado peor” – responde Gohan.
– “Sargento Violet” – le dice a Videl. – “El Alto Mando de La Resistencia está reunido y reclama nuestra presencia.”
– “Está bien.” – responde Videl. – “Diles que voy en un momento”.
La reunión ha empezado. Parecen estar en mitad de un acalorado debate. El Rey de la Tierra preside la mesa. 

– “¡Tenemos que aprovechar que el Guerrero Dorado está con nosotros!” – exclama el Rey. – “¡Las tropas se sienten más fuertes a su lado! ¡Ya visteis la reacción de los soldados al verle!”
– “¡Y también ha quedado claro que no puede hacer nada contra los androides!” – le responde Satán, sentado a su izquierda. – “¡No son más que trucos y fuegos de artificio!”.
– “General Brown” – le interrumpe el teniente Shapner. – “Yo tampoco creía en esas historias hasta que lo vi con mis propios ojos. Ese hombre nos da esperanza”.
– “¡No le he dado permiso para hablar!” – le recrimina el General.
Son Gohan se ha vestido y Videl le acompaña por los pasillos de la base ayudándole a caminar hacia la sala de reuniones. Los soldados no le quitan la vista de encima; boquiabiertos.

– “¿Por qué me miran tanto?” – pregunta Gohan algo avergonzado.
– “Eres una leyenda viva, Son Gohan” – le responde Videl.
El mestizo agacha la cabeza, pues él no se siente así.
En la sala de reuniones, sigue el debate.

– “Deberíamos centrarnos en seguir desarrollando nuestro arsenal.” –  dice el General sentado a la derecha del Rey. – “Necesitamos recuperar los planos de la Red Ribbon y seguir implementando su tecnología a nuestro ejército”.
– “Su Red Ribbon es lo que nos ha llevado a esto, General Silver” – le recrimina el Rey.
– “¡Y la debilidad de su ejército y sus valores morales nos ha impedido corregirlo!” – le responde el General.
El General Silver es un anciano de pelo blanco, vestido con un largo abrigo de color azul marino y una bufanda roja.
En ese momento, Videl y Son Gohan entran en la sala que, tras un momento de silencio al ver al Guerrero Dorado, estalla en murmullos entre los presentes.

– “¡Él no forma parte del personal autorizado!” – exclama el General Brown. – “¡Sacadle de aquí!” – ordena mientras se levanta de la silla.
– “¡Yo le he autorizado!” – responde el Rey.
El General parece calmarse y sentarse de nuevo.

– “El teniente Shapner nos ha dicho que te llamabas Son Gohan, ¿no es así?” – le pregunta el Rey al mestizo.
– “Así es.” – responde Gohan.
– “Y eres el Guerrero Dorado…” – añade el Rey.
– “Eso parece” – responde el saiyajín.
– “Lo primero, debo agradecerte que salvaras a nuestras tropas en Orange City. Gracias.” – dice el Rey, que se levanta y le hace una reverencia.
– “¡Su Majestad!” – se sorprenden sus acompañantes. – “¡El Rey no puede inclinarse ante…!”
– “Me inclino ante quién lo merece” – responde el Rey.

Son Gohan se sorprende ante la amabilidad del Rey y le devuelve la reverencia de forma torpe.

– “Según el teniente, tus capacidades rivalizan con las de los androides” – continúa el Rey.
– “Ojalá fuera cierto” – responde Gohan. – “Pero me superan ampliamente”.
– “Y aun así te has enfrentado a ellos en múltiples ocasiones y sigues con vida” – dice el Rey.
– “Suerte”. – responde Gohan. – “Y sinceramente, no sabría decirle si buena o mala”.
Videl y Shapner se entristecen al escuchar las palabras de Gohan y recordar el sacrificio de Johnny, Oolong y Puar.

– “Parece que tú conoces a los androides mejor que nadie” – continúa el Rey. – “¿Hay algo que debamos saber? ¿Tienes alguna idea de cómo detenerles?”
– “Voy a serle sincero” – responde Gohan. – “Dudo que vosotros podáis hacer algo”.
– “¡Cómo te atreves!” – exclama el General Brown ofendido.
– “¡Papá!” – le corta Videl. – “¡Deja que hable!” 
Son Gohan se sorprende al saber que ese es el padre de la Sargento, y se percata de que al General Brown le falta un brazo.

– “Hace años, mi amiga Bulma trabajaba en un proyecto para salvar a la humanidad” – cuenta Gohan. – “Lo llamaba Proyecto Hope.”
– “¿Bulma?” – se sorprende el General Silver. – “¿La hija del Doctor Brief? ¿De la Corporación Cápsula?”
– “Sí” – responde Gohan. – “Falleció. Ella pretendía construir una máquina del tiempo para viajar al pasado y prevenirnos de le llegada de los androides”.
– “¿Una máquina del tiempo?” – dice el General Brown despreciando la idea. – “Absurdo”.
– “No es tan absurdo…” – responde el General Silver para sorpresa de todos.
El Rey medita en silencio durante unos segundos.

– “Está bien. Es lo más parecido a un plan que hemos tenido desde hace mucho tiempo…” – murmura. – “Pero sólo actuaremos si estamos de acuerdo los tres.” – les dice a sus dos Generales.
– “¡Esto no es un plan!” – exclama el General Brown. – “¡Es una fantasía!”
El Rey se pone en pie y se aleja unos pasos de la mesa, abstraído.

– “Hace muchos años, cuando la Tierra se enfrentaba a la amenaza de Piccolo Daimaoh, un niño apareció de la nada para enfrentarse a él.” – cuenta el Rey. – “Y ese chico triunfó donde todos habíamos fracasado.”
Son Gohan en seguida se da cuenta de que está hablando de su padre. El General Silver también parece reconocer al niño de la historia.

– “Este hombre me recuerda a ese niño” – continúa el Rey. – “He dicho que nuestra acción dependerá de que los tres estemos de acuerdo, y por eso te pido que te replantees tu voto, Satán.”
– “¡Papá!” – dice Videl. – “Yo creo en él. Me ha salvado la vida en dos ocasiones.”
– “Pero, Videl…” – dice Satán.
– “Si el Ejército Real no le apoya, yo lo haré.” – le interrumpe su hija, arrancándose su insignia de Sargento y dejándola sobre la mesa.
– “¡Yo también!” – dice Shapner, haciendo lo mismo con su insignia de teniente.
Tanto Videl como Gohan se sorprenden al ver que cuentan con un apoyo tan firme por parte de Shapner.
Satán se levanta cabizbajo y pensativo. 

– “Está bien.” – murmura. – “Eso no será necesario. Si vosotros creéis en él, yo también”.
Videl mira a Gohan y a Shapner esperanzada.
El General Silver también se pone en pie.

– “Hace años escuché que la Red Ribbon tenía un proyecto similar, pero lo abandonó porque llegaron a un callejón sin salida. Si juntamos los datos de ambas investigaciones, puede que consigamos algo…” – explica Silver. – “En cuanto a Son Gohan, tendremos que creer en él y dejar que acepte su parte de responsabilidad en esto, ya que su padre es en parte responsable… ¿No es así, hijo de Son Goku?”
La mirada de Son Gohan se llena de rabia y se abalanza sobre el anciano, al que agarra del cuello y lo estampa contra la pared, levantándole del suelo.

– “¡Trabajaste para la Red Ribbon! ¡Por eso conoces a mi padre!” – responde Gohan.
– “¡Son Gohan! ¡Tranquilo!” – exclama el Rey.
Videl corre hacia Gohan y le agarra del brazo, intentando calmarle.

– “El Doctor Gero y la Red Ribbon son los culpables de la creación de los androides y de Cell. ¡Vosotros condenasteis a la humanidad!” – le dice Gohan mientras aprieta su cuello. – “Dame una sola razón para no partirte el pescuezo”.
Silver sonríe.

– “Porque conozco al único científico capaz de retomar el Proyecto Hope” – dice el General con la voz entrecortada.

DBSNL // Capítulo 33: Universos

DBSNL // Capítulo 33: Universos
“¿Entonces Cold tiene tantos años?”
En el planeta de Beerus, Whis continúa con su explicación sobre las diversas líneas temporales.

– “¿Y los otros universos?” – pregunta Vegeta.
– “La siguiente línea temporal nació también tras el uso del anillo Toki por un Kaioshin.” – explica Whis. – “Tras la aparición del Dai Kaioshin de la línea anterior, éste intentó controlar el universo en nombre de la paz y la justicia, evitando que el Hakaishin tomara el control, aunque resultó en su propio reinado de tiranía y opresión”.
– “¿Y qué ocurrió con esa línea?” – pregunta Vegeta.
– “¿Cuántas llevamos?” – pregunta Goku, al que le cuesta seguir la explicación.
– “El Kaioshin creó la tercera”. – responde Whis. – “Y consiguió mantener un buen equilibrio entre las fuerzas protectoras y destructoras… Pero al igual que en la vuestra, milenios después apareció el mago Bibidí, y puso en jaque a la galaxia y a los Kaioshin.”
– “¡¿Bibidí y Majin Bu?!” – se sorprende Vegeta
– “Ya conocéis la energía que se necesita para despertar a Majin Bu y se necesita incluso más para crearlo…” – dice Whis. – “Así que Bibidí se instaló en el planeta con los seres más fuertes del universo: El planeta de los demonios del frío”. 
– “¿¡Qué!?” – se sorprenden ambos saiyajin.
– “Los Kaioshin reclutaron un pequeño grupo de guerreros para detener al mago antes de que fuera demasiado tarde, pero no fue posible, ya que la magia de Bibidí era demasiado fuerte”.
Whis no puede evitar sonreír antes de darles la siguiente sorpresa:

– “Entre ese grupo de demonios había un joven guerrero llamado Cold” – les revela el ángel.
– “¿¡COLD!?” – exclaman incrédulos Goku y Vegeta al unísono.
– “Cold era un guerrero arrogante, pero tenía sentido del orden” – interviene Beerus. 
– “En ese planeta, Bibidí pudo recolectar la energía suficiente para crear a Majin Bu, que tras despertar destruyó el planeta y con él a toda la raza de los demonios del frío.” – continúa Whis. – “Sólo Cold pudo salvarse del exterminio”.

Dibujado por Torrijos


Dibujado por Torrijos

– “¿Entonces Cold tiene tantos años?” – pregunta Goku.
– “En el planeta de los demonios del frío el tiempo transcurre más despacio, pues está cerca de un agujero negro. Por eso su raza está adaptada para vivir en condiciones extremas.” – dice Whis. – “Cold estuvo en paradero desconocido hasta que Bibidí tuvo que encerrar a Majin Bu por no poder controlar su poder. Entonces reapareció formando su Imperio a lo largo de la galaxia.” – continúa Whis. – “Los demonios del frío tienen una vida larga y Cold descubrió un secreto dentro de su propia genética: Podía cambiar de forma para reducir su poder y alargar su vida. Cold aprovechó las grandes mutaciones y adaptabilidad de su raza para prolongar su reinado.”
– “¿Las formas de reducción? ¿Cómo las de Freezer?” – pregunta Vegeta.
– “Cold le enseñó esa habilidad a su hijo para que siguiera sus pasos” – explica Whis. – “Con los años Cold tuvo que evitar usar su forma original, ya que perdía el control de tanto poder en un cuerpo que envejecía. Pero Freezer aún era un adolescente para ser un demonio del frío”.
– “Qué complicado…” – dice Goku. – “¿Entonces Cold cuando se enfrentó a Bibidí era más fuerte que Freezer?”
– “No hubierais tenido ninguna oportunidad cuando vino a la Tierra. Ni siquiera luchado junto a Trunks” – responde Whis con su típica sonrisa.
– “¡Qué rabia! Me hubiera gustado enfrentarme a él…” – se lamenta Goku.
Beerus le mira algo sorprendido por el comentario, pero sonríe al ver el espíritu guerrero de Goku.

– “Creo que la conversación se ha desviado más de lo debido” – dice Whis. – “La cuarta línea se creó intentando evitar que Bibidí lograra su objetivo y despertara a Majin Bu. Así que recurrieron al Dios de la destrucción”.
– “¿A usted?” – pregunta Goku.
– “Claro que no, idiota” – responde Beerus. – “Es otra línea temporal… Además, yo no soy el Hakaishin en esa línea”.
– “Su predecesor no le consideró adecuado” – dice Whis.
– “¡Whis!” – le riñe Beerus por hablar más de lo necesario.
– “Lo siento” – dice tapándose la boca con los dedos sin perder la sonrisa burlona.
– “¿Entonces retrocedieron hasta antes de que el señor Beerus fuera Hakaishin?” – pregunta Vegeta.
– “Así es. Le culparon por dormir durante todo el evento” – responde Whis. 
Beerus se levanta de la silla de repente.

– “Me voy a dar una vuelta” – dice ariscamente antes de salir del comedor.
Whis continúa con su historia.

– “La siguiente división fue provocada cuando un asesino robó el anillo, protegido en la Academia Kaioshin, para su uso personal.” – explica Whis. – “Ha sido la única vez que un mortal ha usado el anillo y resultó en la creación de otra línea temporal muy similar a la previa, ya que el cambio fue menor. En ese momento nació la línea de la que proviene vuestro amigo Trunks.”
Vegeta sigue atento las explicaciones de Whis.

– “Y por último queda el caos provocado por la máquina del tiempo de tu esposa, Vegeta” – dice Whis. – “La máquina del tiempo no funciona tan eficientemente como el anillo y provocó que las líneas se volvieran algo borrosas e incluso confluyeran en algún punto.” – explica el ángel. – “Existen cuatro líneas muy similares. La primera es la que os acabo de explicar, de la que proviene vuestro amigo Trunks, pero también existe una línea gemela en la que Trunks murió a manos de Cell, como ya sabéis. De esa línea temporal derivan dos más, la alterada por ese Trunks que murió y la vuestra, creada por el viaje de Cell.”
– “¿Entonces el Trunks que conocemos no viene de nuestro futuro?” – pregunta Vegeta.
– “No” – responde Whis. – “Vuestro Trunks viene de una línea alternativa creada por el asesino que usó el anillo, y terminó en vuestro Universo por un error en la máquina del tiempo, ya que fue creada ignorando la existencia de diferentes líneas temporales. La máquina viajó a un pasado que no era el de su propia línea temporal.”
Un fuerte ronquido interrumpe la escena. Vegeta y Whis observan como Goku se ha dormido en la silla mientras escuchaba la explicación de Whis.

– “¿¡Cómo puedes dormirte en un momento así!?” – le recrimina Vegeta despertándole con su grito.
Son Goku se despierta de un sobresalto.

– “Me perdí a media explicación… jaja” – se disculpa Goku.
Whis sigue mostrando su sonrisa característica, contemplando la curiosa interacción entre ambos saiyajin.


Diagrama de Universos