ESPECIAL DBSNL /// Emperador Freezer // Universos 3 y 5 / Parte II: Deseo cumplido

Emperador Freezer / Parte II: Deseo cumplido
“¿Qué has venido a buscar, Freezer?”


Unas semanas después de que Freezer se estrellara en el planeta Freezer 83, su cuerpo ha sido reparado y el nuevo Emperador se encuentra en perfectas condiciones; sentado en el trono que hasta hace poco ocupaba su padre.

– “Señor Freezer” – se arrodilla el consejero imperial. – “Me he tomado la libertad de preparar la flota. Mañana estará lista para atacar la Tierra.”
El tirano se levanta, ignorando a su consejero, y camina hacia la ventana, donde su mirada se pierde en el espacio.

– “No lo entiendes, ¿verdad?” – murmura Freezer.
– “¿Entender qué, señor?” – pregunta el sirviente.
– “El Súper Saiyajín no es alguien a quién podamos derrotar con cientos de naves” – responde el tirano. – “No… Debo eliminar a Son Goku con mis propias manos”.
– “Pero señor…” – insiste el consejero. – “La última vez…”
De repente, un rayo mortal atraviesa el pecho del consejero imperial, que cae al suelo sin vida.
Al escuchar el estruendo, varios hombres entran a toda prisa a la sala del trono y encuentran el cadáver en el suelo.
Freezer se abre paso entre sus hombres mientras sale de la sala.

– “Preparad una nave” – ordena el tirano. – “Y limpiad esto.”
En unas horas, la nave del Emperador está lista para partir.

– “¿A dónde vamos, señor?” – pregunta uno de los pilotos.
– “Namek” – responde Freezer.
En unos días, la nave imperial llega al lugar donde antes se encontraba dicho planeta.

– “No hay nada, señor” – dice uno de los tripulantes mientras observa el radar. – “Ni rastro del planeta”.

Freezer mira por el gigantesco ojo de buey.

– “Qué extraño…” – murmura el tirano. – “Pensé que habrían usado las Dragon Balls para reconstruirlo…”
– “¿Órdenes, señor?” – pregunta su subordinado.
– “Esos namekianos siguen vivos en alguna parte” – responde Freezer. – “¡Quiero que los encontréis!” – añade enfadado por su fracaso.
– “¡Sí, señor!” – responde el soldado. – “¡Se lo comunicaré a todas las naves!”.
Pero una búsqueda tan vasta y sin un punto de partida es exageradamente difícil.
Cuatro años después de total persistencia, parece que el rastreo ha dado sus frutos.

– “¡Lo tenemos, señor!” – entra apresuradamente un soldado en la sala del trono.
– “¿De qué se trata?” – pregunta Freezer, sentado en su sillón, con poco interés.
– “¡Nuevo Namek, señor!” – responde el peón.
Freezer se levanta de un salto.

– “¡Preparad mi nave!” – exclama el tirano.
Después de un largo viaje, la nave del Emperador aterriza en Nuevo Namek ante la aterrada mirada de los namekianos, que enseguida reconocen el gran platillo volante.
Freezer y sus hombres salen de la nave y son recibidos por un grupo de aldeanos, entre los que se encuentran Dende y el nuevo Gran Patriarca.

– “¿Qué hacemos, Gran Patriarca?” – le pregunta uno de los namekianos.
– “Debemos mantener la calma” – responde el anciano.
El tirano se acerca al namekiano y le reconoce.

– “Así que ahora tú eres quien manda…” – dice Freezer. – “Supongo que esa vieja babosa pasó a mejor vida…”
Todos los namekianos se molestan por el comentario sobre su padre.

– “¿Qué has venido a buscar, Freezer?” – pregunta el Patriarca. – “No vamos a entregarte las Dragon Balls, y aunque las consigas, nadie va a invocar al dragón para ti”.
Freezer sonríe de forma terrorífica.

– “Eso habrá que verlo” – responde el tirano.
El demonio del frío levanta su mano y apunta hacia la multitud de aldeanos.

– “¡No lo hagas!” – exclama el Patriarca.
Freezer dispara a discreción y aniquila parte de la multitud.

– “¡Así no conseguirás nada!” – insiste el Patriarca. – “¡Detente!” – suplica.
El Patriarca sufre en su interior la muerte de cada uno de sus compatriotas, pero sabe que no puede ceder ante el tirano.
Freezer hace caso omiso y sigue disparando.

– “¡Está bien!” – exclama una voz infantil – “¡Yo le ayudaré!”
Al oírlo, Freezer se detiene y busca al voluntario. Un pequeño namekiano surge de entre los aldeanos y avanza hacia el tirano.

– “Yo le llevaré hasta las aldeas donde se encuentran las Dragon Balls e invocaré a Polunga.” – dice el niño. – “Pero no haga daño a nadie más.”
– “No…” – se lamenta el Patriarca.
– “Al fin alguien que piensa en su gente…” – sonríe Freezer. – “¿Cómo te llamas?”
– “Cargo” – responde el namekiano.
– “¡Nos matará igualmente!” – interviene Dende.
Freezer mira a Dende y le reconoce.

– “Tú…” – murmura el demonio del frío.
– “¡Freezer es cruel y despiadado!” – insiste Dende. – “¡No te fíes de su palabra!”
– “No quiero morir otra vez” – responde Cargo con resentimiento. – “Proteger a nuestra gente debería ser más importante que las Dragon Balls”.
Freezer sonríe al ver que puede utilizar al namekiano.
Cargo da un paso al frente hacia el tirano.

– “¡Lo haré! ¡Pero deje en paz a los demás!” – repite Cargo mientras se arrodilla ante el tirano.
– “¿Cómo sé que vas a pedirle al dragón lo que yo te diga?” – le pregunta Freezer. – “Si vas a ayudarme, necesito una muestra de lealtad…”
– “Lo que sea” – responde Cargo.
– “Bien…” – sonríe el tirano. – “Mata al otro renacuajo” – exige, refiriéndose a Dende.
El patriarca se acerca a Cargo y le agarra del hombro.

– “¡No lo hagas!” – exclama el Patriarca zarandeándole.
– “¡Silencio!” – exclama el tirano disparando su rayo mortal a la rodilla del jefe namekiano.
El Patriarca grita de dolor y cae al suelo sujetándose la rodilla.

– “¡Gran Patriarca!” – exclama Dende, que se apresura en socorrerle.
– “Estoy esperando…” – dice Freezer. – “¡Mátale!”
El joven namekaino alza su mano y apunta a Dende mientras llora.

– “Lo siento…” – murmura Cargo.
– “Estás sentenciando nuestra raza…” – dice el Patriarca. – “…y posiblemente el universo”.
En unos días, Freezer y sus hombres han conseguido reunir las Dragon Balls y han invocado a Polunga.
Freezer, tras recuperar su cuerpo y lograr la vida eterna, ha eliminado al Dragón, para que nadie pueda interferir en sus planes.

– “Ahora debe cumplir su palabra” – le dice el pequeño Cargo. – “Deje Namek en paz.”
– “Jujuju” – ríe Freezer con una maléfica sonrisa. – “Creo que hoy vas a aprender una lección importante, chico…”
El miedo y la culpa embargan al joven namekiano.

– “¡NO!” – exclama Cargo. – “¡Me ha prometido que…!”
El tirano alza su mano y hace volar a Cargo con su poder telepático. Cuando lo ha elevado varios metros, Freezer cierra su puño y el pequeño estalla en mil pedazos.

– “¿Fuegos artificiales para celebrar su regreso, señor Freezer?” – comenta un soldado brench.
– “Jujuju” – se ríe el tirano. – “Eso es solo un aperitivo. Los verdaderos fuegos de artificio empezarán ahora.”
La nave de Freezer se eleva hasta abandonar la atmósfera namekiana. El tirano sale al exterior por la escotilla superior y contempla el gran planeta verde.

– “Esta vez me aseguraré de que estalle al instante” – sonríe Freezer con ánimo de venganza, mientras alza su dedo y genera una gigantesca esfera de ki. – “¡Desapareced!” – grita al lanzar su ataque contra el planeta.
Una explosión sorda ilumina el espacio mientras el tirano ríe satisfecho.
Con la desaparición de Nuevo Namek y la muerte de Piccolo a manos de los androides en la Tierra, las Dragon Balls han dejado de existir en los Universos 3 y 5.

DBSNL ESPECIAL // Universos 3 y 5 / Parte II: Deseo cumplido

DBSNL Especial // U3 y U5 / Parte II: Deseo cumplido
Unas semanas después de que Freezer se estrellara en el planeta Freezer 83, su cuerpo ha sido reparado y el nuevo Emperador se encuentra en perfectas condiciones; sentado en el trono que hasta hace poco ocupaba su padre.

– “Señor Freezer” – se arrodilla el consejero imperial. – “Me he tomado la libertad de preparar la flota. Mañana estará lista para atacar la Tierra.”
El tirano se levanta, ignorando a su consejero, y camina hacia la ventana, donde su mirada se pierde en el espacio.

– “No lo entiendes, ¿verdad?” – murmura Freezer.
– “¿Entender qué, señor?” – pregunta el sirviente.
– “El Súper Saiyajín no es alguien a quién podamos derrotar con cientos de naves” – responde el tirano. – “No… Debo eliminar a Son Goku con mis propias manos”.
– “Pero señor…” – insiste el consejero. – “La última vez…”
De repente, un rayo mortal atraviesa el pecho del consejero imperial, que cae al suelo sin vida.
Al escuchar el estruendo, varios hombres entran a toda prisa a la sala del trono y encuentran el cadáver en el suelo.
Freezer se abre paso entre sus hombres mientras sale de la sala.

– “Preparad una nave” – ordena el tirano. – “Y limpiad esto.”
En unas horas, la nave del Emperador está lista para partir.

– “¿A dónde vamos, señor?” – pregunta uno de los pilotos.
– “Namek” – responde Freezer.
En unos días, la nave imperial llega al lugar donde antes se encontraba dicho planeta.

– “No hay nada, señor” – dice uno de los tripulantes mientras observa el radar. – “Ni rastro del planeta”.

Freezer mira por el gigantesco ojo de buey.

– “Qué extraño…” – murmura el tirano. – “Pensé que habrían usado las Dragon Balls para reconstruirlo…”
– “¿Órdenes, señor?” – pregunta su subordinado.
– “Esos namekianos siguen vivos en alguna parte” – responde Freezer. – “¡Quiero que los encontréis!” – añade enfadado por su fracaso.
– “¡Sí, señor!” – responde el soldado. – “¡Se lo comunicaré a todas las naves!”.
Pero una búsqueda tan vasta y sin un punto de partida es exageradamente difícil.
Cuatro años después de total persistencia, parece que el rastreo ha dado sus frutos.

– “¡Lo tenemos, señor!” – entra apresuradamente un soldado en la sala del trono.
– “¿De qué se trata?” – pregunta Freezer, sentado en su sillón, con poco interés.
– “¡Nuevo Namek, señor!” – responde el peón.
Freezer se levanta de un salto.

– “¡Preparad mi nave!” – exclama el tirano.
Después de un largo viaje, la nave del Emperador aterriza en Nuevo Namek ante la aterrada mirada de los namekianos, que enseguida reconocen el gran platillo volante.
Freezer y sus hombres salen de la nave y son recibidos por un grupo de aldeanos, entre los que se encuentran Dende y el nuevo Gran Patriarca.

– “¿Qué hacemos, Gran Patriarca?” – le pregunta uno de los namekianos.
– “Debemos mantener la calma” – responde el anciano.
El tirano se acerca al namekiano y le reconoce.

– “Así que ahora tú eres quien manda…” – dice Freezer. – “Supongo que esa vieja babosa pasó a mejor vida…”
Todos los namekianos se molestan por el comentario sobre su padre.

– “¿Qué has venido a buscar, Freezer?” – pregunta el Patriarca. – “No vamos a entregarte las Dragon Balls, y aunque las consigas, nadie va a invocar al dragón para ti”.
Freezer sonríe de forma terrorífica.

– “Eso habrá que verlo” – responde el tirano.
El demonio del frío levanta su mano y apunta hacia la multitud de aldeanos.

– “¡No lo hagas!” – exclama el Patriarca.
Freezer dispara a discreción y aniquila parte de la multitud.

– “¡Así no conseguirás nada!” – insiste el Patriarca. – “¡Detente!” – suplica.
El Patriarca sufre en su interior la muerte de cada uno de sus compatriotas, pero sabe que no puede ceder ante el tirano.
Freezer hace caso omiso y sigue disparando.

– “¡Está bien!” – exclama una voz infantil – “¡Yo le ayudaré!”
Al oírlo, Freezer se detiene y busca al voluntario. Un pequeño namekiano surge de entre los aldeanos y avanza hacia el tirano.

– “Yo le llevaré hasta las aldeas donde se encuentran las Dragon Balls e invocaré a Polunga.” – dice el niño. – “Pero no haga daño a nadie más.”
– “No…” – se lamenta el Patriarca.
– “Al fin alguien que piensa en su gente…” – sonríe Freezer. – “¿Cómo te llamas?”
– “Cargo” – responde el namekiano.
– “¡Nos matará igualmente!” – interviene Dende.
Freezer mira a Dende y le reconoce.

– “Tú…” – murmura el demonio del frío.
– “¡Freezer es cruel y despiadado!” – insiste Dende. – “¡No te fíes de su palabra!”
– “No quiero morir otra vez” – responde Cargo con resentimiento. – “Proteger a nuestra gente debería ser más importante que las Dragon Balls”.
Freezer sonríe al ver que puede utilizar al namekiano.
Cargo da un paso al frente hacia el tirano.

– “¡Lo haré! ¡Pero deje en paz a los demás!” – repite Cargo mientras se arrodilla ante el tirano.
– “¿Cómo sé que vas a pedirle al dragón lo que yo te diga?” – le pregunta Freezer. – “Si vas a ayudarme, necesito una muestra de lealtad…”
– “Lo que sea” – responde Cargo.
– “Bien…” – sonríe el tirano. – “Mata al otro renacuajo” – exige, refiriéndose a Dende.
El patriarca se acerca a Cargo y le agarra del hombro.

– “¡No lo hagas!” – exclama el Patriarca zarandeándole.
– “¡Silencio!” – exclama el tirano disparando su rayo mortal a la rodilla del jefe namekiano.
El Patriarca grita de dolor y cae al suelo sujetándose la rodilla.

– “¡Gran Patriarca!” – exclama Dende, que se apresura en socorrerle.
– “Estoy esperando…” – dice Freezer. – “¡Mátale!”
El joven namekaino alza su mano y apunta a Dende mientras llora.

– “Lo siento…” – murmura Cargo.
– “Estás sentenciando nuestra raza…” – dice el Patriarca. – “…y posiblemente el universo”.
En unos días, Freezer y sus hombres han conseguido reunir las Dragon Balls y han invocado a Polunga.
Freezer, tras recuperar su cuerpo y lograr la vida eterna, ha eliminado al Dragón, para que nadie pueda interferir en sus planes.

– “Ahora debe cumplir su palabra” – le dice el pequeño Cargo. – “Deje Namek en paz.”
– “Jujuju” – ríe Freezer con una maléfica sonrisa. – “Creo que hoy vas a aprender una lección importante, chico…”
El miedo y la culpa embargan al joven namekiano.

– “¡NO!” – exclama Cargo. – “¡Me ha prometido que…!”
El tirano alza su mano y hace volar a Cargo con su poder telepático. Cuando lo ha elevado varios metros, Freezer cierra su puño y el pequeño estalla en mil pedazos.

– “¿Fuegos artificiales para celebrar su regreso, señor Freezer?” – comenta un soldado brench.
– “Jujuju” – se ríe el tirano. – “Eso es solo un aperitivo. Los verdaderos fuegos de artificio empezarán ahora.”
La nave de Freezer se eleva hasta abandonar la atmósfera namekiana. El tirano sale al exterior por la escotilla superior y contempla el gran planeta verde.

– “Esta vez me aseguraré de que estalle al instante” – sonríe Freezer con ánimo de venganza, mientras alza su dedo y genera una gigantesca esfera de ki. – “¡Desapareced!” – grita al lanzar su ataque contra el planeta.
Una explosión sorda ilumina el espacio mientras el tirano ríe satisfecho.
Con la desaparición de Nuevo Namek y la muerte de Piccolo a manos de los androides en la Tierra, las Dragon Balls han dejado de existir en los Universos 3 y 5.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 32: Más allá del Súper Saiyajín

OMG // Capítulo 32: Más allá del Súper Saiyajín
Son Gohan, imponente, desafía a Cell con su mirada. Los demás, observan sombrados al mestizo, que acaba de estallar, liberando su poder oculto.
Cell, que ha estado provocando a Gohan esperando este momento, sale de su asombro y sonríe satisfecho.

– “Al fin…” – murmura la criatura.

Gohan mira al joven Ikose, que aún lucha por sobrevivir.
El insecto se molesta al ver que Gohan parece distraerse.

– “¡Veamos ese poder que escondías!” – exclama mientras se abalanza sobre el mestizo.

Pero Cell da un puñetazo al aire. Son Gohan ha desaparecido.
El insecto mira a su alrededor, buscando al saiyajín, pero Gohan ya se encuentra a varios metros de distancia, junto a Videl e Ikose, y busca en su cinturón la semilla senzu que le dio Yajirobe.
El mestizo le entrega la semilla a Videl.

– “Haz que Ikose se la trague” – le dice Gohan a la Sargento.

Gohan mira a Shapner, que también se encuentra herido en el suelo.

– “Lo siento, pero sólo tengo una” – le dice Gohan.

Shapner sonríe.

– “Sobreviviré” – responde el teniente.

Videl consigue darle la semilla al joven soldado, que de repente se incorpora de un brinco.

– “¡Increíble!” – exclama el chico. – “¡Me siento genial!”

Los demás no pueden creerse tal milagro. Solo Yajirobe ha visto antes las semillas senzu en acción.
Gohan se da la vuelta hacia Cell y empieza a caminar hacia él.
La Sargento mira a Gohan alejarse y siente que necesita decirle algo.

– “¡Son Gohan!” – le interrumpe Videl.

El mestizo se detiene un instante y mira a la Sargento de reojo.
La Sargento se queda muda, como si en el último momento no se atreviera a hablarle.

– “Te prometo que hoy acaba todo” – responde Gohan, antes de retomar su marcha hacia su adversario.

Cell sonríe al ver al mestizo listo para luchar.

– “Una semilla senzu, ¿eh?” – dice el insecto. – “¿Estás seguro de que quieres malgastarla en ese chico?”
– “Yo no la necesito” – responde Gohan.

Cell sonríe de forma maléfica.

– “Ya veo…” – murmura el lagarto. – “Porque si la necesitaras, te la tomarías… ¿No es así?”

En un abrir y cerrar de ojos, Gohan aparece frente a Cell y le atraviesa el pecho de un puñetazo. El insecto empieza a sangrar por la boca mientras mira sorprendido y aterrorizado a Gohan.

– “Voy a acabar contigo, Cell” – le susurra Gohan en tono serio y sereno.

Los espectadores se asombran ante el poder de Gohan.

– “¡Fascinante!” – exclama Upa. – “¡Ha vuelto a superar a Cell!”
– “¡Eso es!” – celebra Yajirobe. – “¡Ahora déjate de juegos y acaba con él!”
– “Son Gohan…” – suspira Videl preocupada.

Gohan extrae su puño del insecto. Cell retrocede y se regenera en un instante.

– “Insolente…” – murmura humillado el insecto.
– “Vamos, Cell” – le provoca Gohan. – “Sé que puedes hacerlo mejor”.

Cell, furioso, vuelve a atacar a Gohan, que le esquiva y contraataca con un puñetazo en el abdomen del insecto que le obliga a arrodillarse y casi vomitar.

– “Levántate” – le dice Gohan.

El insecto mira al mestizo. Cell se siente frustrado y humillado. ¿Cómo puede perder si ha conseguido la perfección?

– “No…” – murmura el insecto. – “No puede ser…” – dice mientras se levanta.
– “Esto creo que ya lo has dicho antes” – se burla Gohan.
– “¡Voy a mostrarte todo mi poder!” – grita Cell mientras su ki aumenta rápidamente y una fuerte corriente de aire azota el lugar.

Todos se cubren, excepto Gohan, que ni se inmuta.

– “¡¿Cell aún se estaba conteniendo?!” – se sorprende Upa.

Cell ya está listo para el verdadero combate.

– “Veamos qué sabes hacer, Son Go…” – dice Cell, que de repente es interrumpido por una patada en la barbilla que le hace caer de espaldas al suelo.

El insecto mira asombrado a Gohan, que está de pie frente a él.

– “Maldito…” – refunfuña mientras vuelve a levantarse.
– “Es inútil” – le dice Gohan. – “Desde que era solo un niño, Piccolo ya me decía que dentro de mí había un inmenso poder oculto.” – explica el mestizo. – “En algunas ocasiones, cuando la ira me embargaba, parte de ese poder salía a la superficie durante unos instantes. Contra Nappa y Vegeta cuando atacaron la Tierra, contra Freezer en Namek, incluso contra los androides. Creí que había llegado a mi límite al transformarme en Súper Saiyajín… pero tú, Cell, has conseguido hacer que ese poder estallara.”

Cell se pone en guardia, preocupado ante la exhibición de poder del mestizo.

– “Has cometido el mismo error que yo” – continúa Gohan. – “Supongo que son las células saiyajín que hay en ti. El deseo de un reto mayor.” – se burla repitiendo lo que le dijo el insecto anteriormente.
– “¡Cállate!” – grita Cell mientras se abalanza sobre Gohan.

Gohan detiene todos los ataques de Cell, y tras un choque, Cell retrocede y recupera la distancia. El insecto parece frustrado, pero Gohan no se altera tras el intercambio de golpes.

– “¡Mi cuerpo es perfecto!” – grita Cell mientras emite una gran cantidad de ki. – “¡No puedo perder! ¡Soy el ser más fuerte del universo!”
– “Aún no lo entiendes” – responde Gohan. – “Has cavado tu propia tumba al hacerme enfadar”.

El insecto vuelve atacar a Gohan, que se agacha para esquivarle.

– “¡Esto es por Yamcha!” – exclama al golpear a Cell en el estómago. – “¡Esto por Ten Shin Han y Chaoz!” – grita mientras le da una patada en la mejilla y lo lanza contra una roca.

Cell se levanta furioso, pero Gohan se abalanza sobre él.

– “¡Esto es por Johnny! ¡Oolong y Puar!” – exclama mientras le da varios golpes en el abdomen. – “¡Por mi abuelo!” – grita mientras le da un puñetazo en la nariz. – “¡Por Roshi y el Duende Grulla!” – exclama al darle un puñetazo en la barbilla que lo levanta varios metros del suelo. 

El lagarto intenta recuperarse, pero se encuentra a Gohan detrás de él.

– “¡Esto es por Krilín!” – dice antes de golpearle con las dos manos en la nuca.

Cell se estrella de cara contra el suelo y derrapa varios metros antes de levantarse.

– “¡Por Vegeta y Piccolo!” – exclama Gohan, que aparece frente a Cell para darle una patada en la barbilla y lanzarle por los aires.

El insecto, tras ascender varios cientos de metros, consigue estabilizarse en el aire y mira a Gohan, frustrado y rabioso.

– “¡No vas a derrotarme!” – grita Cell. – “¡Te haré desaparecer junto a la Tierra!”

Cell se prepara para lanzar un Kamehameha con todo su poder.

– “Ka… Me… Ha… Me…” – se prepara Cell. – “¡¡HAAAAA!!” – grita al lanzarlo.

El gigantesco ataque se acerca a toda velocidad hacia Son Gohan.
Los presentes miran aterrorizados el Kamehameha de Cell.

– “¡Al suelo!” – grita Ikose.
– “No podemos huir de eso…” – titubea Yajirobe.

Son Gohan se prepara para contraatacar con otro Kamehameha.

– “Y esto… ¡es por Trunks!” – exclama Gohan mientras se prepara. – “Ka… Me… Ha.. Me… ¡¡HAAAAA!!”

Su ataque impacta contra el de Cell y lo hace retroceder rápidamente.

– “¡No! ¡NO!” – grita Cell, que se ve superado por el mestizo. – “¡No puede ser!”

El Kamehameha se aproxima a Cell, que se protege poco antes de recibir el impacto.
El ataque le engulle y continúa hacia el espacio.
Videl y los demás contemplan lo ocurrido.

– “¡Increíble!” – exclama Ikose.
– “¿Hemos ganado?” – se pregunta Satán.

Al disiparse la polvareda, Cell aparece en el cielo, muy malherido, con los brazos y las piernas mutilados, y con parte de sus alas y su corona destruidas.
Son Gohan lo mira y sonríe al verle en ese estado tan deplorable.
Cell se regenera en un instante.

– “No…” – murmura el insecto. – “¡No puedo perder contra ti! ¡¡ME LAS PAGARÁS!!” – grita furioso y desesperado mientras emite todo su ki.

En un lugar remoto y oscuro, alguien observa el combate a través de una bola de cristal.

– “¡Así que de aquí es de donde provenían los temblores!” – dice un pequeño ser de tez amarillenta, demacrado, de ojos verdes, con su chirriante voz.
– “Esos dos luchadores tienen una fuerza extraordinaria, señor Babidí” – dice un ser demoníaco, alto, de piel rosada, con dos pequeños cuernos y una “M” en su frente, con un traje azul y capa blanca. – “Con su energía podríamos despertar a Majin Bu fácilmente.”
– “¿Dónde se han escondido durante tantos años?” – murmura Babidí. – “¡¿Tan inútiles sois?!” – dice mirando de reojo a dos humanos extremadamente musculosos, con venas marcadas y una “M” en su frente.
– “¡Lo sentimos, señor Babidí!” – se disculpan arrodillándose. – “La brújula nunca detectó un poder así…”
– “¡Traedme su energía!” – grita el mago.
– “¡Sí, señor!” – exclaman mientras se ponen firmes.
– “Jewel y Otokosuki no podrán ni acercarse a ellos” – interrumpe el demonio.
– “¿Y qué sugieres, Dabra?” – le pregunta Babidí. – “¿Envío a Pui-Pui? ¿O quieres ir tú?”
– “No será necesario…” – responde Dabra con una terrorífica sonrisa.

De repente, algo parece afectar a Cell, que se agarra la cabeza con fuerza mientras grita desesperado.

– “¡¿Qué está pasando?!” – grita el insecto, que parece estar sufriendo. – “¿¡Quién eres!? ¡¡Sal de mí cabeza!!”

Son Gohan y los demás, desde el suelo, no entienden lo que está ocurriendo.

– “Su poder… ¿está aumentando?” – se sorprende el mestizo. – “No. No es sólo eso. La naturaleza de su ki está cambiando. Se parece al ki que detecté en la aldea de los Gilas… ¿Qué diablos está pasando?”

De repente, el poder de Cell estalla en una explosión de luz y energía.
Al disiparse la luz, nuestros amigos pueden ver a Cell, cuya masa muscular ha aumentado, sus venas se marcan, y una “M” ha aparecido en su frente.

– “¡JAJAJAJA!” – ríe Cell. – “Gracias por esta oportunidad, señor Babidí.” – dice el insecto. – “¿Listo para el segundo asalto, Son Gohan?”

DBSNL // Capítulo 51: ¡Hajime!

DBSNL // Capítulo 51: ¡Hajime!
“Ya está aquí el Universo 7”
Nuestros amigos se encuentran en el jardín de la Corporación Cápsula, listos para partir. Son Goku y Beerus ponen la mano en el hombro de Whis y el resto se agrupan a su alrededor, agarrándose unos a otros para que el ángel los teletransporte al lugar del torneo.
Los que no participan les despiden con lágrimas en los ojos, pues saben lo importante que es el evento para el destino de su universo.

– “¡Nos vamos!” – dice Whis justo antes de desaparecer.
Nuestros participantes aparecen en mitad de una extensa área circular rodeada de vacío. Encima de ellos, una pequeña plataforma flota sobre el ring. En ella, el señor Zeno y el Sumo Sacerdote contemplan el escenario.

– “Ya está aquí el Universo 7” – informa el Sacerdote a Zeno.
– “¿El universo de Son Goku?” – pregunta el Dios.
– “Así es” – responde el ángel.


Dibujado por Ipocrito
Goku y sus amigos observan sus alrededores.

– “Qué lugar tan extraño…” – murmura Piccolo.
– “¿Esos participan?” – pregunta Goku al ver a varios grupos de participantes de otros universos. – “Parecen fuertes” – añade sonriendo.
– “Beerus” – dice Champa, llamando la atención de su hermano y haciéndole notar la presencia de Sidra, Hakaishin del Universo 4, como si le conocieran.
– “No va a ser fácil…” – murmura Beerus.
Trunks se da cuenta de que lleva algo pegado en el pantalón. La rana namekiana ha viajado con ellos. Trunks sacude su pierna de forma brusca hasta que la rana le suelta y huye rápidamente.
Goku sigue escrutando a sus adversarios, pero uno le llama especialmente la atención.

– “¿¡Ese es…!?” – dice el saiyajín sorprendido.
– “¿¡Cell!?” – exclama Gohan.
Cell, en su forma perfecta, oye a Goku y al resto y les mira.

– “¿Vosotros otra vez?” – dice el insecto.
Vegeta escudriña al insecto detenidamente.

– “No es el mismo Cell” – dice el saiyajín.
Mirai Trunks se acerca volando a nuestros amigos.

– “¡Hola a todos!” – saluda el mestizo.
Todos le reciben con cariño.

– “¿Preparado para el torneo?” – le pregunta Gohan.
– “No será nada fácil” – responde Trunks. – “Llevo un rato aquí y he estado observando al resto de participantes. Algunos parecen realmente fuertes”.
Uno de los participantes se acerca a nuestro grupo de amigos.

– “Jujuju” – ríe. – “Son Goku y Vegeta…”
– “¿¡Freezer!?” – se sorprende Goku al ver al Hakaishin del Universo 3.
– “Será un placer matarte otra vez, Freezer” – fanfarronea Vegeta.
– “¡Ni lo sueñes!” – le interrumpe Goku. – “¡Esta vez me toca a mí luchar contra él!” 
Freezer se siente menospreciado por los saiyajín y está a punto de estallar, cuando se da cuenta de que reconoce a alguien entre el grupo de participantes de Universo 7.

– “¿Zamas?” – se extraña Freezer.
Pero Zamas no parece conocer al tirano más allá de haberle visto por la bola de cristal cuando luchó contra Goku y Vegeta en la Tierra.
El Dai-Kaioshin del Universo 3 se acerca al grupo.

– “¿¡Otro Zamas!?” – se sorprende Goku al verle.
– “¿¡Es el Dai-Kaioshin!?” – exclama Piccolo.

Dibujado por The-Radger457

El Dai-Kaioshin Zamas se dirige sólo a su contrapartida del Universo 7.

– “¿Un simple Kaioshin?” – le dice. – “Parece que hemos progresado más en otros universos…” – añade señalándole al Hakaishin del Universo 5, de pie junto a Mojito.
– “¿¡Un Hakaishin!?” – exclama atónito Zamas al verse en esa posición. – “¿Cómo puede ser?”
El Hakaishin Zamas tiene en su mano algo similar a una bola de chicle rosa.

– “¿Acaso eso es…?” – dice Piccolo inquieto.
– “Soy yo” – confirma Mr Bu.

Dibujado por The-Radger457
Son Gohan llama la atención de Goku.

– “Papá” – dice Gohan. – “Ese lleva una ropa parecida a la tuya cuando llegaste de Namek…”
– “¡Es un habitante de Yadrat!” – dice Goku tras echarle un vistazo. – “¡Y esos dos que le acompañan son del planeta Metamor!” – añade.
El Sumo Sacerdote interrumpe la conversación al hablar a todos los participantes.

– “Colocaos en los sectores delimitados para vuestros respectivos universos” – dice refiriéndose a unas líneas marcadas el suelo que limitan el territorio para que cada universo empiece a la misma distancia del resto. – “Voy a recordaros las normas por última vez…”
Son Goku ignora al Sacerdote mientras sigue observando al resto de participantes.

– “Esos de ahí tienen un ki extraordinario…” – murmura mientras observa al grupo del Universo 2.
– “Visten a conjunto” – añade son Gohan. – “Posiblemente tengan un buen trabajo en equipo… Aunque su ropa es algo ridícula.”
– “¿Y tú hablas de ropa ridícula, Great Saiyaman?” – se burla Trunks.
– “¡No es lo mismo!” – exclama Gohan avergonzado.
Vegeta observa a los demonios del frío del Universo 1 y a los seres que estos llevan en correas.


– “¿¡Esos son saiyajín!?” – exclama al ver su cola, apretando el puño con rabia al ver a seres de su misma raza esclavizados de esa forma.
– “¡Vegeta!” – le llama la atención Piccolo. – “No pierdas el enfoque”.

Dibujado por Ipocrito
El Sacerdote termina su discurso y el resto de ángeles se elevan y se sitúan a su lado.

– “El señor Zeno espera ver un evento entretenido, así que no os contengáis” – dice con la sonrisa típica de los ángeles.
– “¿Recordáis el plan?” – dice Son Gohan.
– “¡Sí!” – responden todos al unísono.
– “¡Va a empezar el torneo!” – dice el Daishinkan. – “¡Hajime!”