DBSNL // Capítulo 90: Time Patrol

DBSNL // Capítulo 90: Time Patrol
“La Tierra nunca había vivido una paz tan duradera”

Tras el entrenamiento, Son Goten y Marron han viajado al Monte Paoz, donde almuerzan con Chichi y Gyuma.

– “¿Qué tal ha ido el entrenamiento?” – pregunta el gigantón.
– “Muy bien” – responde la joven.
– “Marron cada día es más fuerte” – añade Goten. – “Si no fuera porque soy medio saiyajín, creo que ya me habría superado…”
Marron y Goten se miran de forma cómplice.

– “Eso es porque eres un vago” – le riñe Chichi. – “No has conseguido que un trabajo te dure más de una semana… ¿Qué harás cuando te cases? ¿Pretendes que Marron te mantenga?”
Goten se atraganta con la comida al escuchar a su madre hablar de boda y Marron tiene que darle unos golpes en la espalda para que tosa y no se ahogue.
De repente, Goku y Ub aparecen con el Shunkanido.

– “¡Hola a todos!” – saluda Goku.
– “¡Papá!” – exclama Goten.
– “¡Goku!” – se alegra de verle Gyuma.
– “¿Hay comida para nosotros?” – pregunta el saiyajín. – “¡Estamos hambrientos!”
Chichi mira a Goku enfadada.

– “¡Son Goku!” – exclama furiosa. – “¡Hace más de un mes que no apareces por casa! ¿Y ahora vienes pidiendo comida como si nada?”
– “Bueno, veras…” – intenta disculparse mientras retrocede lentamente. – “Estábamos entrenando y… ¡Voy a ver a Gohan!” – dice antes de escaquearse con el Shunkanido, dejando a Ub en esa incómoda situación.
Gyuma sonríe.

– “Nunca cambiará” – murmura feliz su suegro.
– “¡No le defiendas!” – exclama Chichi atizándole con una sartén.
En Satan City, Videl le ha traído un bocadillo a Gohan, que sigue inmerso en su trabajo.

– “No tenías porqué hacerlo” – le agradece el gesto Gohan a Videl.
– “No hay problema” – responde Videl. – “Hoy tengo el día libre. Además, lo ha preparado Bu”.
Gohan mira el emparedado y ve que está lleno de golosinas.

– “Ya veo…” – murmura al ver tal despropósito.
Videl, situada detrás de Gohan, pone las manos en los hombros del mestizo y empieza a darle un masaje.

– “¿Cómo llevas el artículo?” – le pregunta a su marido.
– “Estoy un poco cansado de estar aquí sentado” – se lamenta Gohan. – “Creo que necesito hacer ejercicio”.
– “¿Y qué se te ocurre?” – ronronea Videl, mientras se inclina sobre Gohan para besarle.
En ese instante, Goku aparece en la habitación con el Shunkanido.

– “¡Hola!” – saluda alegremente Goku.
– “¡AHHH!” – grita asustada Videl.
– “¡Papá!” – exclama Gohan. – “¡No puedes aparecer así, sin avisar!”
– “¿Por qué?” – pregunta confuso Goku. – “¿Qué ocurre?”
– “¡BUUU!” – grita Mr. Bu, que ha escuchado los gritos y aparece por la puerta dispuesto a defender a sus amigos.
– “¡Hola, Bu!” – le saluda Goku.
– “¡Hola!” – saluda el orondo bonachón.
Videl, sin decir nada, sale de la habitación.

– “¿Dónde vas?” – le pregunta Gohan, que nota su enfado.
– “He quedado con Erasa para ir a tomar algo” – responde Videl.
– “¿Qué le pasa?” – pregunta Goku.
– “¡Vosotros dos!” – exclama Gohan.
Mientras tanto, Piccolo, Bra y Pan han finalizado su entrenamiento.

– “¿Qué tal lo hemos hecho?” – pregunta Pan.
– “Sois dos guerreras fabulosas” – responde Piccolo. – “Pero os falta compenetración cuando lucháis juntas”.
– “Es ella la que se tiene que acoplar a mí” – responde Bra con prepotencia. – “Soy la mayor”.
En ese instante, Goku y Mr. Bu aparecen.

– “¡Abuelo!” – exclama Pan lanzándose a sus brazos.
– “¡Hola, Pan!” – sonríe Goku. – “¡Vaya, cada día eres más alta!”
Bra mira a Goku con desconfianza.

– “¡Bra!” – exclama Goku. – “¡Tú también has crecido! Aunque no tanto como Pan…”
– “No hacía falta esa observación…” – murmura Bra, claramente dolida.
Piccolo sonríe.

– “¿Qué hacéis vosotros dos aquí?” – pregunta el namekiano.
– “Gohan nos ha echado de su casa” – responde Goku apenado.
– “Estoy seguro de que tenía sus motivos…” – suspira Piccolo, que conoce perfectamente lo inaguantables que pueden llegar a ser esos dos.

Goku y Piccolo se ponen al día sobre los progresos de Ub y las chicas, mientras critican la falta de actitud de Goten y Trunks.

– “Supongo que la paz les ha hecho perder la motivación” – suspira Goku. – “Es una lástima. Prometían mucho”.
– “Puede que sea mejor así” – responde Piccolo. – “La Tierra nunca había vivido una paz tan duradera”.
En el lejano planeta de Zeno, Pilaf se aburre sentado en su trono, acompañado por Shu. Ambos están jugando con sus videoconsolas portátiles.
De repente, Whis aparece ante ellos.

– “Ya he regresado” – saluda el ángel.
– “¿Cómo han ido las investigaciones?” – pregunta Pilaf.
– “Nuestras sospechas eran acertadas.” – responde Whis. – “Los arcosianos estaban construyendo una Máquina del Tiempo”.
– “¿Qué debemos hacer?” – pregunta Shu.
– “No hay nada de qué preocuparse” – responde el ángel. – “La Time Patrol ya se está encargando del asunto.”
En el planeta Arcose, Trunks, Toppo y Jaco se encuentran reunidos ante el Consejo Arcosiano que lidera el planeta. Trunks ha abandonado su clásico peinado y ahora tiene el cabello un poco más largo y peinado hacia atrás. Viste de negro, con una larga gabardina. Toppo vista una túnica oscura. Jaco lleva el uniforme de la Patrulla Galáctica.

Dibujado por El Discípulo de Tori

– “… y por eso es muy peligroso jugar con el flujo del tiempo” – explica Trunks de forma muy diplomática. – “Así que debo pedirles que cesen sus investigaciones sobre este asunto”.
El Consejo, muy descontento, rechaza la petición de Trunks. El líder de la cámara se levanta y habla en su lengua.

– “Dice que no tenemos derecho a impedirles desarrollar esa tecnología” – traduce Jaco. – “Y nos pide que abandonemos su planeta”.
– “Esto tiene mala pinta…” – murmura Toppo.
– “Dile que es la última advertencia” – responde Trunks. – “Están a tiempo de abandonar el asunto y evitar ser destruidos por el señ…”
Pero antes de que Jaco pueda decir nada, el líder del consejo alza su mano y varios soldados rodean a los tres patrulleros y les apuntan con unas lanzas electrificadas en su extremo.

– “Esto no tienen porqué ser así” – les advierte Trunks, muy tranquilo.
El líder del consejo da la orden y los soldados se abalanzan sobre ellos.

– “Supongo que esto supone el fin de las negociaciones” – murmura Toppo.
Los tres luchadores repelen con suma facilidad a los soldados, pero de repente, el suelo tiembla con el sonido de unos pasos.

– “¿Qué está pasando?” – se sorprende Jaco.
– “¡Se acerca alguien!” – exclama Trunks.
En ese instante, un gigantesco robot atraviesa el techo de un puñetazo y los tres compañeros tienen que esquivarlo.
Toppo apunta con su brazo extendido al robot y dispara una ráfaga de ki, pero los ataques salen repelidos.
Jaco analiza al enemigo con su visor.

– “¡Está hecho de una aleación de hierro Katchin!” – exclama el patrullero.
Trunks desenfunda su nueva espada, hecha de un metal más oscuro de lo común, y con el símbolo de Whis en su empuñadura.

– “Vosotros os lo habéis buscado” – murmura mientras se transforma en Súper Saiyajín.
El mestizo avanza corriendo hacia el robot, que intenta golpearle, pero él esquiva sus ataques. Al llegar a sus pies, Trunks salta espada en mano, cortando al robot por la mitad, desde la entrepierna hasta la cabeza.
Trunks vuelve a su estado base y desciende junto a Toppo y Jaco mientras las dos mitades del robot caen al suelo.

– “Esta es vuestra última oportunidad antes de…” – anuncia Trunks a los habitantes del planeta que les rodean.
Pero justo en ese instante, Champa aparece junto a ellos.

– “Parece que no les habéis convencido…” – dice el Hakaishin al ver el alboroto creado. – “Es una lástima”.
Champa hinca la rodilla y coloca su mano sobre la superficie del planeta.

– “Hakai” – murmura el Dios.

ESPECIAL DBSNL // Universos 6 y 7 / Parte I: Caos universal

Especial DBSNL // U6 y U7 / Parte I: Caos universal
“Ha llegado el momento de reclamar mi trono”


El Emperador Cold y su hijo han perecido en la Tierra cuando fueron en busca del Súper Saiyajín que había derrotado a Freezer en Namek. Los rumores sobre la muerte de la familia Imperial recorren el Universo, creando miles de revueltas en sus tropas y en los planetas bajo su mando. No solos los pueblos oprimidos, si no los mismísimos líderes de escuadrón son los que pretenden tomar el control de sus sectores.
La Patrulla Galáctica, hasta ahora corrompida por el Imperio, no tiene fuerza suficiente para poner orden en el universo.
Unos meses después, finalmente, los rumores llegan al borde exterior, en el que se encuentran Cooler y sus hombres viajando en su nave.

– “¡¿Mi padre y mi hermano han muerto?!” – se sorprende Cooler.
– “Eso es lo que se dice, señor” – confirma Tagoma. – “En la Tierra. Dicen que fue a manos de un saiyajín”.
– “¡¿Un saiyajín?!” – se sorprende de nuevo el demonio del frío.
– “Algunos dicen que era el Súper Saiyajín de la leyenda” – explica Sauza.
– “El Súper Saiyajín, ¿eh?” – murmura Cooler.
– “Supongo que ya no necesitamos a Turles…” – insinúa Doore.
– “Ahora es solo una molestia” – dice Neiz.
– “Matadle” – ordena Cooler.
– “¿Y qué va a hacer con el saiyajín?” – pregunta Tagoma. – “¿Ponemos rumbo a la Tierra?”
– “No” – responde Cooler tajante. – “Le daré las gracias en otro momento.” – añade de forma burlona.

El demonio se acerca al gran ojo de buey de su nave.

– “Ha llegado el momento de reclamar mi trono” – dice Cooler.
En unas semanas, Cooler y sus hombres entran en la sala del trono que durante tanto tiempo ocupó su padre y que estaba destinado a ser de su hermano, pues él había sido desterrado hace años.
Uno de los viejos consejeros imperiales se encuentra sentado en él.

– “¡¿Señor Cooler?!” – exclama asustado el consejero. – “¡¿Qué hace usted aquí?!” – dice mientras se levanta y se aleja del trono.
– “Vengo a sentarme en mi sitio” – sonríe Cooler.
– “Por supuesto, señor” – dice el consejero, mientras hace una gran reverencia. – “He intentado mantener el Imperio a flote en su ausencia…” – se excusa. – “¡Hay revueltas en todas partes!”
Cooler toma asiento y se recrea acariciando los antebrazos del sillón.

– “Pongámonos manos a la obra…” – sonríe el nuevo Emperador.
En unos meses, Sauza, Neiz y Doore han localizado a Turles en el remoto planeta Rattus. El saiyajín y sus hombres acababan de conquistar el planeta en nombre de Cooler cuando los soldados imperiales les han sorprendido y les han masacrado. Solo Turles sigue en pie.

– “¿Porqué?” – pregunta Turles, malherido. – “¿Qué hemos hecho para merecer esto?”
– “El Súper Saiyajín ya ha aparecido” – responde Sauza, que activa su espada de ki. – “Así que no eres tú”.
– “Ya no tienes ninguna utilidad para Cooler” – añade Neiz.
Turles aprieta sus puños con rabia.

– “Me habéis utilizado… Igual que Freezer hizo con el resto de mi raza…” – refunfuña el saiyajín.
– “Sois una raza muy manipulable” – se burla Sauza.
– “No os lo perdonaré…” – murmura Turles. – “¡NO OS LO PERDONARÉ!” – grita furioso.
El saiyajín se abalanza sobre Sauza, pero el brench le esquiva y le hiere en el costado con su espada. Turles cae al suelo.

– “No lo pongas más difícil” – se burla Neiz.
Doore se acerca a él y le propina una patada en el abdomen.

– “Maldito mono” – sonríe el beppan, antes de darle otra patada.
– “Basta de juegos, Doore” – interviene Sauza. – “Acaba con él.”
– “Será un placer” – responde Doore apuntándole con su mano y preparando un ataque de ki.
En el planeta Mogina, sus habitantes han rechazado a Shisami, uno de los antiguos líderes de escuadrón de Freezer, que ha intentado tomar el control del planeta junto a sus soldados.

– “Señor Shisami” – se dirige a él uno de sus hombres. – “Nuestra última derrota ha mermado mucho nuestras tropas…” 
– “La muerte de Freezer ha dado nuevas fuerzas al Rey Mogi y sus salvajes” – murmura Shisami. – “Preparad la retirada”.
En un el planeta Janguru, Garana, otro antiguo líder Imperial, ha logrado recuperar su hogar, que había estado bajo el influjo del Imperio hasta ahora.

Tras deshacerse de su vieja armadura y vestirse con la ropa tradicional de su planeta, el nuevo Rey ruge y golpea su pecho desde el balcón de su viejo y derruido palacio, mientras su gente le aclama.
Los años pasan y Cooler intenta recuperar el control de su nuevo Imperio sin éxito. Gran parte de las tropas que eran fieles a su padre y a su hermano, ahora se han rebelado. A su vez, la piratería espacial ha aumentado notablemente. Todo eso hace que los hombres que aún se mantienen a sus órdenes empiecen a perder la confianza en su líder.
En la sala del trono, sus hombres le comunican malas noticias.

– “El caos se extiende por el universo, señor” – explica Tagoma. – “No podemos abarcar tanto territorio. Estamos perdiendo el control de múltiples sectores.”
– “La Patrulla Galáctica ha empezado a actuar” – anuncia Sauza. – “Se están involucrando en las causas independentistas.”
El Emperador se queda en silencio durante un instante y después se levanta de su asiento repentinamente.

– “Preparad mi nave” – ordena Cooler. – “Visitaremos de nuevo a Salabim”.
Tras un largo viaje, el Emperador aterriza en el pantanoso planeta Numa. Cooler abandona su nave en solitario.
El Emperador camina hasta encontrar una gran cueva oscura, cuyas paredes están repletas de extraños jeroglíficos. Cooler se adentra en la gruta hasta toparse con un pequeño ser amarillo que examina una hoguera con atención.

– “Has tardado mucho” – dice la criatura.
– “He estado ocupado, Salabim” – responde Cooler. – “Pero tú ya lo sabes, ¿no es cierto?”
– “No has seguido mis consejos” – dice el mago tajante.
– “¡El Imperio se desmorona!” – se excusa el demonio del frío.
– “Hay cosas más importantes que el Imperio” – responde Salabim. – “Pensé que ya lo habías entendido.”
– “Las Cajas están a salvo” – dice el Emperador. – “Y con la fuerza del Imperio, podría defenderlas mejor que nunca”.
– “¿Eso crees?” – pregunta el mago.
– “¡Sí!” – insiste Cooler.
Salabim agacha la cabeza y niega en silencio.

– “Creía que comprendías mejor la gravedad de la situación…” – murmura Salabim.
– “¡He sacrificado mi vida por tus profecías!” – responde Cooler, que empieza a perder los estribos. – “¡Ahora no me vengas con esas!”
– “Aceptaste el destino que tu padre rechazó” – responde el mago. – “Eso te honra. Pero estas cometiendo sus mismos errores…”
– “¡Yo no soy Cold!” – exclama el Emperador.
Salabim mira detenidamente a Cooler.

– “Aún puedes arreglarlo…” – dice el mago.
En la nave Imperial, Tagoma recibe al Emperador.

– “¿Alguna novedad, señor?” – pregunta Tagoma.
– “¿Conoces la vieja leyenda del Fruto Sagrado?” – le pregunta Cooler.
– “¿El Fruto?” – se sorprende el soldado. – “¡Por supuesto, señor!”
– “¡Sauza, Doore y Neiz! Tengo una misión para vosotros” – exclama Cooler.
Los tres soldados se arrodillan frente al Emperador.

– “Viajaréis al planeta Kurama y recabaréis información sobre el Fruto Sagrado” – ordena el Emperador.
– “¡Sí, señor!” – responden a la vez.
– “Tagoma, quiero que tú viajes a Immega” – dice Cooler. – “Comprueba que las Cajas de Música siguen a buen recaudo.”
– “Sí, señor” – responde Tagoma. – “¿Y qué hacemos con las revueltas?”

Cooler aprieta con rabia su puño. Se siente contrariado entre su deber con el Imperio y su compromiso con Salabim.
– “Tendrán que esperar” – responde Cooler.

ESPECIAL DBSNL /// Prodigal son // Universos 6 y 7 / Parte I: Caos universal

Prodigal son / Parte I: Caos universal
“Ha llegado el momento de reclamar mi trono”


El Emperador Cold y su hijo han perecido en la Tierra cuando fueron en busca del Súper Saiyajín que había derrotado a Freezer en Namek. Los rumores sobre la muerte de la familia Imperial recorren el Universo, creando miles de revueltas en sus tropas y en los planetas bajo su mando. No solos los pueblos oprimidos, si no los mismísimos líderes de escuadrón son los que pretenden tomar el control de sus sectores.
La Patrulla Galáctica, hasta ahora corrompida por el Imperio, no tiene fuerza suficiente para poner orden en el universo.
Unos meses después, finalmente, los rumores llegan al borde exterior, en el que se encuentran Cooler y sus hombres viajando en su nave.

– “¡¿Mi padre y mi hermano han muerto?!” – se sorprende Cooler.
– “Eso es lo que se dice, señor” – confirma Tagoma. – “En la Tierra. Dicen que fue a manos de un saiyajín”.
– “¡¿Un saiyajín?!” – se sorprende de nuevo el demonio del frío.
– “Algunos dicen que era el Súper Saiyajín de la leyenda” – explica Sauza.
– “El Súper Saiyajín, ¿eh?” – murmura Cooler.
– “Supongo que ya no necesitamos a Turles…” – insinúa Doore.
– “Ahora es solo una molestia” – dice Neiz.
– “Matadle” – ordena Cooler.
– “¿Y qué va a hacer con el saiyajín?” – pregunta Tagoma. – “¿Ponemos rumbo a la Tierra?”
– “No” – responde Cooler tajante. – “Le daré las gracias en otro momento.” – añade de forma burlona.

El demonio se acerca al gran ojo de buey de su nave.

– “Ha llegado el momento de reclamar mi trono” – dice Cooler.
En unas semanas, Cooler y sus hombres entran en la sala del trono que durante tanto tiempo ocupó su padre y que estaba destinado a ser de su hermano, pues él había sido desterrado hace años.
Uno de los viejos consejeros imperiales se encuentra sentado en él.

– “¡¿Señor Cooler?!” – exclama asustado el consejero. – “¡¿Qué hace usted aquí?!” – dice mientras se levanta y se aleja del trono.
– “Vengo a sentarme en mi sitio” – sonríe Cooler.
– “Por supuesto, señor” – dice el consejero, mientras hace una gran reverencia. – “He intentado mantener el Imperio a flote en su ausencia…” – se excusa. – “¡Hay revueltas en todas partes!”
Cooler toma asiento y se recrea acariciando los antebrazos del sillón.

– “Pongámonos manos a la obra…” – sonríe el nuevo Emperador.
En unos meses, Sauza, Neiz y Doore han localizado a Turles en el remoto planeta Rattus. El saiyajín y sus hombres acababan de conquistar el planeta en nombre de Cooler cuando los soldados imperiales les han sorprendido y les han masacrado. Solo Turles sigue en pie.

– “¿Porqué?” – pregunta Turles, malherido. – “¿Qué hemos hecho para merecer esto?”
– “El Súper Saiyajín ya ha aparecido” – responde Sauza, que activa su espada de ki. – “Así que no eres tú”.
– “Ya no tienes ninguna utilidad para Cooler” – añade Neiz.
Turles aprieta sus puños con rabia.

– “Me habéis utilizado… Igual que Freezer hizo con el resto de mi raza…” – refunfuña el saiyajín.
– “Sois una raza muy manipulable” – se burla Sauza.
– “No os lo perdonaré…” – murmura Turles. – “¡NO OS LO PERDONARÉ!” – grita furioso.
El saiyajín se abalanza sobre Sauza, pero el brench le esquiva y le hiere en el costado con su espada. Turles cae al suelo.

– “No lo pongas más difícil” – se burla Neiz.
Doore se acerca a él y le propina una patada en el abdomen.

– “Maldito mono” – sonríe el beppan, antes de darle otra patada.
– “Basta de juegos, Doore” – interviene Sauza. – “Acaba con él.”
– “Será un placer” – responde Doore apuntándole con su mano y preparando un ataque de ki.
En el planeta Mogina, sus habitantes han rechazado a Shisami, uno de los antiguos líderes de escuadrón de Freezer, que ha intentado tomar el control del planeta junto a sus soldados.

– “Señor Shisami” – se dirige a él uno de sus hombres. – “Nuestra última derrota ha mermado mucho nuestras tropas…” 
– “La muerte de Freezer ha dado nuevas fuerzas al Rey Mogi y sus salvajes” – murmura Shisami. – “Preparad la retirada”.
En un el planeta Janguru, Garana, otro antiguo líder Imperial, ha logrado recuperar su hogar, que había estado bajo el influjo del Imperio hasta ahora.

Tras deshacerse de su vieja armadura y vestirse con la ropa tradicional de su planeta, el nuevo Rey ruge y golpea su pecho desde el balcón de su viejo y derruido palacio, mientras su gente le aclama.
Los años pasan y Cooler intenta recuperar el control de su nuevo Imperio sin éxito. Gran parte de las tropas que eran fieles a su padre y a su hermano, ahora se han rebelado. A su vez, la piratería espacial ha aumentado notablemente. Todo eso hace que los hombres que aún se mantienen a sus órdenes empiecen a perder la confianza en su líder.
En la sala del trono, sus hombres le comunican malas noticias.

– “El caos se extiende por el universo, señor” – explica Tagoma. – “No podemos abarcar tanto territorio. Estamos perdiendo el control de múltiples sectores.”
– “La Patrulla Galáctica ha empezado a actuar” – anuncia Sauza. – “Se están involucrando en las causas independentistas.”
El Emperador se queda en silencio durante un instante y después se levanta de su asiento repentinamente.

– “Preparad mi nave” – ordena Cooler. – “Visitaremos de nuevo a Salabim”.
Tras un largo viaje, el Emperador aterriza en el pantanoso planeta Numa. Cooler abandona su nave en solitario.
El Emperador camina hasta encontrar una gran cueva oscura, cuyas paredes están repletas de extraños jeroglíficos. Cooler se adentra en la gruta hasta toparse con un pequeño ser amarillo que examina una hoguera con atención.

– “Has tardado mucho” – dice la criatura.
– “He estado ocupado, Salabim” – responde Cooler. – “Pero tú ya lo sabes, ¿no es cierto?”
– “No has seguido mis consejos” – dice el mago tajante.
– “¡El Imperio se desmorona!” – se excusa el demonio del frío.
– “Hay cosas más importantes que el Imperio” – responde Salabim. – “Pensé que ya lo habías entendido.”
– “Las Cajas están a salvo” – dice el Emperador. – “Y con la fuerza del Imperio, podría defenderlas mejor que nunca”.
– “¿Eso crees?” – pregunta el mago.
– “¡Sí!” – insiste Cooler.
Salabim agacha la cabeza y niega en silencio.

– “Creía que comprendías mejor la gravedad de la situación…” – murmura Salabim.
– “¡He sacrificado mi vida por tus profecías!” – responde Cooler, que empieza a perder los estribos. – “¡Ahora no me vengas con esas!”
– “Aceptaste el destino que tu padre rechazó” – responde el mago. – “Eso te honra. Pero estas cometiendo sus mismos errores…”
– “¡Yo no soy Cold!” – exclama el Emperador.
Salabim mira detenidamente a Cooler.

– “Aún puedes arreglarlo…” – dice el mago.
En la nave Imperial, Tagoma recibe al Emperador.

– “¿Alguna novedad, señor?” – pregunta Tagoma.
– “¿Conoces la vieja leyenda del Fruto Sagrado?” – le pregunta Cooler.
– “¿El Fruto?” – se sorprende el soldado. – “¡Por supuesto, señor!”
– “¡Sauza, Doore y Neiz! Tengo una misión para vosotros” – exclama Cooler.
Los tres soldados se arrodillan frente al Emperador.

– “Viajaréis al planeta Kurama y recabaréis información sobre el Fruto Sagrado” – ordena el Emperador.
– “¡Sí, señor!” – responden a la vez.
– “Tagoma, quiero que tú viajes a Immega” – dice Cooler. – “Comprueba que las Cajas de Música siguen a buen recaudo.”
– “Sí, señor” – responde Tagoma. – “¿Y qué hacemos con las revueltas?”

Cooler aprieta con rabia su puño. Se siente contrariado entre su deber con el Imperio y su compromiso con Salabim.
– “Tendrán que esperar” – responde Cooler.

DBSNL // Capítulo 89: Una nueva generación

DBSNL // Capítulo 89: Una nueva generación
“Mi cuerpo empieza a notar el paso de los años”

En la Capital del Oeste, Trunks está en plena reunión con el comité directivo de la Corporación Cápsula. El joven expone un prometedor proyecto a la directiva. La mesa está presidida por Bulma, visiblemente orgullosa del trabajo que está haciendo su hijo en la Corporación.
En la Sala de Gravedad Aumentada, Vegeta, vestido con ropa de deporte y sus guantes saiyajín, entrena, como es habitual, pero de repente necesita detenerse para recuperar el aliento.

– “Supongo que los años no perdonan…” – murmura el saiyajín esbozando una sonrisa.
En el Instituto Brief, en la misma Capital, una joven Bra atiende a una de sus clases en un gran anfiteatro, pero se distrae mirando por la venta. La chica tiene el cabello azul, largo y lleva una diadema roja. Es menuda y va vestida con el uniforme del Instituto.

– “Que rollo…” – suspira la joven. – “¿Por qué no puedo quedarme a entrenar con papá?”
En el Monte Paoz, Chichi prepara la comida, cuando su padre llega con la compra.

– “¿Va a venir Goten?” – pregunta el Rey Gyuma.
– “Ha quedado otra vez con Marron” – responde Chichi. – “Ojalá fuera la mitad de aplicado que su hermano…” – suspira.
En la Kame House, un anciano Mutenroshi hojea una de sus revistas mientras la tortuga Umigame y Oolong miran la televisión. Un fuerte estruendo suena en el piso de arriba.

– “¿De verdad no pueden hacer esto en su casa?” – pregunta molesto Oolong.
– “Ya conoces a Chichi…” – responde Roshi. – “Dudo que les dejara hacer tanto ruido”.
– “Y, según Krilín, a Lázuli no le entusiasma Goten…” – añade Umigame.
En el tejado de la Kame House, Marron y Son Goten, vestidos con uniformes de la escuela Kame, se enfrentan en un combate de entrenamiento. Marron lucha motivada, mientras Goten se dedica a esquivar y detener los ataques de la hija de Krilín.

– “¡Tranquila!” – le dice Goten, que claramente ha perdido el espíritu combativo. – “¡Vas a golpearme de verdad!”
– “¡Eso intento!” – sonríe Marron, que insiste en sus ataques.
En casa de Krilín y Lázuli, la pareja se encuentra viendo la televisión. La androide le pregunta a su marido por Marron.

– “¿Sabes dónde ha ido?” – le pregunta la Número 18, que se masajea la sien como si tuviera una jaqueca.
– “No… ¿Por qué debería saberlo?” – dice Krilín nervioso mientras empieza a sudar. – “Estos jóvenes de hoy en día van a lo suyo…”
En Satán City, Videl y Mr. Bu también están atentos al televisor, donde están entrevistando a Satán para un programa especial anual sobre cómo derrotó a Cell y salvó la Tierra. El Rey del Mundo, no muy convencido, le hace entrega al héroe de una placa conmemorativa. Videl siente vergüenza ajena al ver a su padre montar su espectáculo habitual, mientras Mr. Bu ríe contento las payasadas de su amigo.
Mientras tanto, Son Gohan se encuentra en su despacho, trabajando en su próxima publicación en el campo de la investigación médica titulado “La semilla del bienestar”, en el que trata las aplicaciones de un nuevo medicamento universal a base de jugo de semilla senzu.
En el Instituto Orange Star, Pan sale de clase apresuradamente, vestida de uniforme.

– “¿Dónde vas?” – le pregunta su compañera; una chica rubia de ojos azules. – “Padi y Lato nos han invitado a tomar algo después de clase” – le dice su amiga.  – “¿No vienes?”
– “No. Lo siento, Rula” – responde Pan. – “¡Pero hoy he quedado con mi tío para entrenar!” – exclama mientras se aleja corriendo.
Al doblar la esquina en un callejón y ver que nadie la sigue, Pan aprieta un botón de su reloj y un traje parecido al del Gran Saiyaman, pero de color rojo, se materializa sobre su ropa.

– “¡Allá voy!” – grita mientras alza el vuelo.
En Isla Papaya, en mitad de una llanura, Son Goku y Ub se encuentran en pleno combate. El intercambio de golpes resuena por toda la isla. Ambos van vestidos con las ropas tradicionales del lugar.
Tras un choque, ambos luchadores recuperan la distancia.

– “No está nada mal, Ub” – le felicita Goku.
– “Gracias, señor Goku” – sonríe Ub. – “Pero ambos sabemos que me está dejando ganar”.
– “¿Eso crees?” – sonríe Goku. – “Está bien. Veamos que tal lo haces… ¡contra el Súper Saiyajín Blue!” – exclama al transformarse.
Ub se cubre ante la ola de polvo levantada por el ki de su maestro.

– “Es increíble…” – murmura Ub. – “No consigo acostumbrarme a lo alucinante que es el señor Goku” – sonríe.
– “¿Estás listo?” – le dice Goku mientras se pone en guardia.
Ub asiente y también se prepara para el duelo.
En una llanura al norte de Satán City, Pan aterriza y se cambia de ropa de nuevo utilizando su reloj. Un gi morado con cinturón y muñequeras rojas aparece.

– “¿Aún no ha llegado?” – se pregunta mientras observa su alrededor.
De repente, alguien aparece detrás de ella e intenta golpearla, pero ella se da la vuelta rápidamente y detiene el ataque.

– “Vas a tener que ser más rápido…” – dice la joven mestiza mientras esboza una chulesca sonrisa. – “… tío Piccolo”.
– “Insolente…” – murmura Piccolo sonriente. 
El namekaino asesta un rodillazo a Pan, que se protege cubriéndose con sus brazos frente a su pecho y sale despedida varios metros.

– “Me toca” – dice la chica antes de abalanzarse contra Piccolo.
Piccolo la esquiva con suma facilidad, pero ella insiste.

– “¡No está mal!” – la anima Piccolo. – “¡Pero has descuidado tu guardia!” – exclama antes de darle un puñetazo.
El puñetazo atraviesa a Pan, que resulta ser una imagen residual.

– “Pero, ¿qué…?” – se sorprende el namekiano.
– “¡Masenko!” – exclama la mestiza al lanzar el ataque a la espalda de Piccolo.
Piccolo se da la vuelta y repele el ataque con el canto de su mano. El Masenko se pierde en el cielo.

– “Impresionante” – sonríe Piccolo orgulloso de su aprendiz.
En Isla Papaya, Ub se toma una semilla mientras Goku vuelve a su estado base.

– “Eso es demasiado para mí” – se lamenta Ub, que ha caído derrotado fácilmente.
– “Jeje” – ríe Goku. – “Puede que me haya pasado un poco…”
– “Ese poder está fuera de mi alcance” – suspira Ub.
– “No digas eso” – le corrige Goku. – “¡Mira lo que has progresado! Pronto serás tan fuerte como la última vez que nos enfrentamos.”
– “¿La última vez?” – se extraña Ub.
– “Bueno, tú no te acuerdas” – sonríe Goku. – “Pero nos pusiste a todos contra las cuerdas”.
En el Instituto Brief, Bra percibe el ki de su amiga Pan y Piccolo, y enseguida pide permiso para ir al baño.
Su profesora se lo concede y ella agarra su mochila y corre a la azotea.

– “¡Estoy harta de tantas clases!” – piensa Bra antes de salir volando.
Vegeta sale de la Sala de Gravedad Aumentada mientras se seca el sudor con una toalla y mira al cielo sonriendo.

– “¿Otra vez haciendo novillos?” – murmura el príncipe saiyajín, orgulloso de ver que su hija ha heredado su espíritu de lucha.
Goku y Ub están descansando, tirados en la hierba.

– “Te has hecho muy fuerte, Ub” – le dice Goku.
– “Gracias, señor Goku” – responde contento el joven.
– “Mi cuerpo empieza a notar el paso de los años” – continúa Goku. – “No podré proteger la Tierra siempre. Pronto llegará vuestro turno.”
– “¿Cree que estoy preparado?” – pregunta Ub. – “Yo no me siento listo para afrontar amenazas como las que usted me ha contado…”
– “Uno nunca está del todo preparado” – responde Goku. – “Y esa es parte de la emoción del combate.” – sonríe el saiyajín. – “La verdadera pregunta es si estás preparado para afrontar ese reto; y eso lo descubrirás cuando llegue el momento”.
Bra llega al lugar donde Pan y Piccolo están entrenando y aterriza junto a su amiga. Pan es más alta que Bra. Durante el vuelo, la muchacha se ha cambiado de ropa. Ahora viste unos leggins negros y una camiseta interior negra de manga larga y ajustada, y un top rosa con tirantes, holgado rosa encima. También lleva botas y guantes saiyajín.

– “¡Hola, Bra!” – la saluda alegremente Pan.
– “¿Qué haces tu aquí?” – le dice Piccolo.
– “Estaba harta de estar en clase” – responde Bra, que se hace una coleta. – “¡Me apetece entrenar!”
– “No quiero que tu madre me riña…” – responde Piccolo, con miedo de la posible reprimenda de Bulma.
– “¡No pasa nada!” – responde Bra. – “Ella no se va a enterar”.
Piccolo se pone en guardia.

– “Está bien” – responde el namekiano. – “Entonces, enseñadme qué sabéis hacer”.
– “¡Sí!” – exclaman las chicas al unísono.
Las dos guerreras se abalanzan sobre Piccolo, que se defiende con facilidad.

– “No os estáis coordinando” – las corrige el namekiano. – “Estáis luchando dos combates distintos. Os estorbáis”.
– “¡No dejaré que me gane un namekiano!” – exclama Bra.
– “Tan arrogante como su padre” – sonríe Piccolo, antes de golpearla en el abdomen y dejarla en el suelo.
Pan se detiene y ayuda a su amiga.

– “¿Estás bien?” – le pregunta Pan.
– “¡No me toques!” – responde Bra. – “Puedo levantarme sola.”
– “No seas así…” – dice la joven Pan, que parece acostumbrada a esa actitud por parte de su amiga.
Piccolo sonríe al ver la interacción entre ambas mestizas, pues le recuerda a la relación que tenían Goku y Vegeta.
Pan y Bra se levantan y se ponen en guardia de nuevo.

– “¡Segundo asalto!” – exclama Bra.
– “¡A por todas!” – dice Pan.
Las dos saiyajín elevan su ki, sus ojos brillan de color verde y su cabello se eriza y se tiñe de rubio.

– “¡HAAAAAA!” – gritan ambas al transformarse en Súper Saiyajín.
Piccolo las observa esbozando una media sonrisa.

– “Cada día son más fuertes…” – piensa el namekiano.
En Isla Papaya, Goku percibe el ki de las chicas y sonríe.

– “¿Qué te parece si vienes a mi casa este fin de semana, Ub?” – le pregunta a su pupilo.