ESPECIAL DBSNL /// El Saiyajín Dios // Universo 7 / Parte I: La Patrulla Galáctica

El Saiyajín Dios / Parte I: La Patrulla Galáctica
“¿De dónde proviene ese poder?”


En el Cuartel General de la Patrulla Galáctica, Leek, antiguo compañero de Bardock y ahora nuevo líder de los saiyajín, es interrogado por el Capitán Lemo, que intenta desentrañar la historia de este pequeño grupo de guerreros que sobrevivió a la destrucción del planeta Vegeta a manos de Freezer.
– “Os agradecemos vuestra colaboración” – dice el Capitán. – “Trunks nos ha pedido que os busquemos un lugar donde podáis instalaros, y eso estamos haciendo; pero llevará un tiempo prepararlo todo. Hasta ese momento, se os proporcionará asilo en Centro de Reinserción 42. Nuestras instalaciones están a vuestro servicio.”
– “Los saiyajín no aceptamos caridad” – responde Leek. – “Pero éste es un mundo nuevo para nosotros y Trunks nos ha pedido paciencia… Así que… Gracias.”
– “Es nuestro trabajo.” – sonríe Lemo. – “Mientras tanto, nos gustaría hacerle unas preguntas, pues vuestro caso es muy peculiar.”
– “Adelante” – dice el anciano saiyajín.
– “¿Cómo terminasteis en un planeta como Vampa?” – pregunta el patrullero. – “Ese lugar no aparece en las cartas de navegación, porque se considera un planeta inhabitable…”
– “Páragus encontró información sobre el lugar en los viejos archivos tsufur clasificados.” – responde Leek. – “Pensó que ahí no nos buscarían y envió un equipo de reconocimiento a espaldas del Rey Vegeta y del Imperio.”
– “Imagino que no fue fácil…” – dice Lemo.
– “Para poder escapar del planeta Vegeta, teníamos que fingir nuestra muerte.” – dice Leek. – “Páragus tenía hombres en todas partes; eso facilitaba la creación de informes falsos sobre naves estrelladas y muertes en combate.”
– “Tiene sentido…” – murmura Lemo, repasando las notas que ha ido tomando. – “Pero usted ha dicho que el planeta aparecía en los archivos tsufur… ¿Por qué? ¿Qué podían hacer ellos allí?”
Mientras tanto, en Vampa, una patrulla investiga las grutas que habitaban los saiyajín, siguiendo su recorrido y adentrándose en el interior planeta.
En el Cuartel General, el interrogatorio continúa.
– “En el corazón de Vampa encontramos un viejo laboratorio tsufur abandonado.” – dice Leek.
– “¿Qué tipo de laboratorio?” – pregunta Lemon. – “¿Qué experimentos se llevaban a cabo?”
– “Parecía un centro de mando.” – responde el saiyajín.
– “¿Un centro de mando?” – se sorprende el patrullero. – “¿Qué controlaba?”
– “No lo sé.” – responde Leek. – “El lugar funcionó al mínimo de energía durante unos pocos meses y finalmente se apagó.”
– “¿Pudisteis extraer algo antes de que eso ocurriera?” – pregunta Lemo.
– “Nada relevante.” – responde el anciano. – “Lo único útil fue el artefacto que Páragus utilizó para controlar a su hijo.”
En Vampa, la patrulla ha llegado al laboratorio, que se encuentra inoperativo, y busca detenidamente su fuente de energía, dispuestos a activar el lugar conectándolo a la batería de emergencia de una de sus naves.
En el Cuartel General, Lemo se interesa por el artefacto de control.
– “¿Cómo funcionaba?” – pregunta el patrullero. – “¿Controlaba la mente de Broly?”
– “Nunca lo supimos con certeza.” – responde Leek. – “Las gemas parecía controlar la cantidad de poder que Broly era capaz de utilizar, según la voluntad de Páragus. Si Broly intentaba liberar más energía de la que su padre consideraba oportuna, las gemas la utilizaban en contra del muchacho.”
– “Suena a tortura…” – murmura Lemo.
– “Posiblemente lo era.” – responde Leek. – “Pero no había otra forma de controlar al chico.”
– “¿Por qué?” – pregunta el patrullero.
– “Su poder le enloquecía.” – responde el saiyajín. – “Siendo un niño… tendría unos cinco años… se enfadó porque tenía hambre y acabó con cinco de nuestros mejores guerreros, que intentaron detenerle antes de que acabara con todo.”
– “¿De dónde proviene ese poder?” – pregunta Lemo.
– “No lo sé.” – responde Leek. – “Páragus creía que Broly era el Súper Saiyajín de la Leyenda, que había renacido para proteger a su pueblo… Pero pronto nos dimos cuenta de que era algo más. Su poder era distinto al de cualquier otra criatura. Posiblemente superó a Freezer a los siete u ocho años. Ese poder… era propio de un Dios.”
En el laboratorio, la patrulla ha logrado conectar la nueva fuente de energía y todo el lugar se ilumina, poniendo en marcha sus computadoras.
Las pantallas de los ordenadores se iluminan mientras el sistema se reinicia y pronto revelan una imagen de la galaxia, con múltiples planetas destacados en distintos colores, y un listado de tareas en proceso.
Uno de los patrulleros se acerca a una computadora para investigar de que trata esa información.
– “¿Qué significa todo esto?” – se pregunta el patrullero. – “Proyecto Getemono, Proyecto Dorobochi, Proyecto ST…” – lee.
De repente, las compuertas del laboratorio se cierran automáticamente.
– “¡¿Qué está pasando?!” – exclama el patrullero.
– “¡Se han cerrado solas!” – responde su compañero.
En ese instante, un holograma es proyectado en el centro del laboratorio.
– “Bienvenidos a mi humilde morada” – saluda el personaje recién aparecido, con el rostro desfigurado.
Los patrulleros desenfundan sus armas y abren fuego contra el extraño individuo, pero sus disparos atraviesan el holograma sin causarle ningún daño.
– “Eso no va a funcionar.” – murmura la aparición.
Uno de los patrulleros se da cuenta del error que han cometido al reactivar el laboratorio y apunta con su arma a una de las baterías, pero antes de que pueda disparar, un extraño látigo mecánico se enrolla en su cuerpo y le aprisiona.
Su compañero intenta disparar al robot, pero una gran garra metálica le atrapa.
El personaje del holograma sonríe.
– “Matadlos” – ordena el misterioso individuo.
– “¡No!” – exclama un patrullero. – “¡Espere! ¡Por favor!”
El holograma les ignora y se acerca a una computadora, que muestra los avances de una tarea. Los patrulleros son asesinados.
– “Casi está listo.” – sonríe el personaje.
En el Cuartel General de la Patrulla Galáctica, el interrogatorio es interrumpido por el Comandante Kahseral, superior del Capitán Lemo, que entra en la sala y hace saber a los presentes que han perdido la comunicación con la patrulla enviada a Vampa.
– “Es un planeta extraño. Puede que solamente fallen las comunicaciones por la profundidad de sus grutas. O puede que hayan quedado atrapados por un derrumbamiento…” – murmura Lemo.
– “Enviaremos a otra patrulla.” – dice el Comandante. – “Pero sería mejor que les acompañara alguien que conoce el terreno…”

El Comandante mira al saiyajín.

– “¿Alguno de sus hombres estaría dispuesto a ayudarnos, señor Leek?” – pregunta Kahseral.


El saiyajín asiente.
– “Conozco a los indicados.” – responde Leek. – “Será nuestra forma de agradeceros vuestra hospitalidad.”
– “Bien…” – suspira Lemo.
– “Entonces, está decidido” – dice el Comandante. – “Bienvenidos a la Patrulla Galáctica.”

DBSNL // Epílogo: La Nueva Orden

DBSNL // Epílogo: La Nueva Orden
“Tengo un mensaje para vuestro líder.”
En un remoto planeta, el pequeño Garlick aparece teletransportándose y se sienta en el suelo, recuperándose de sus heridas.
– “Esos dos saiyajín…” – gruñe el demonio. – “No tendrán tanta suerte la próxima vez. No voy a dejar que me cojan desprevenido de nuevo.”

En su mente, Garlick y Mojito se encuentran cara a cara.

– “¡Tenemos que darnos prisa!” – insiste el pequeño demonio. – “¡Esos tipos son muy fuertes!”
– “No seas impaciente, diablillo.” – sonríe el ángel. – “El momento llegará. Tengo un plan.”

Mientras tanto, en un planeta al otro lado del Universo, un personaje encapuchado vaga por las calles de la zona mercantil de una humilde ciudad. En ellas abundan personajes de muchas razas distintas.
Un mercader se percata del misterioso individuo e intenta captar su atención. El puesto está repleto de viejos artilugios del Imperio.
– “¡Acérquese, forastero!” – exclama el comerciante. – “¿Le interesa un scouter? ¡Es de última generación! ¡Es el mismo modelo que utilizaban las famosas Fuerzas Especiales Ginyu!” – ofrece. – “¿O acaso prefiere este viejo blaster de infantería? ¡Está de oferta!”
El personaje ignora al mercader y continúa su camino, dirigiéndose a un palacio en el centro de la metrópolis, rodeado por jardines ahora mustios, pero en los que se intuye una vieja época de esplendor. En la fachada del palacio ondean dos grandes estandartes con la silueta roja de una cabeza de toro en un fondo negro.
La entrada del palacio se encuentra custodiada por dos guardianes vestidos con armaduras del viejo Imperio de Freezer, y los dos cierran el paso al extranjero.
– “¡Alto!” – exclama uno de los soldados.
– “¡Esta área es restringida!” – añade el otro.
El encapuchado esboza una sonrisa.
– “Jujuju” – ríe el individuo. – “Tengo un mensaje para vuestro líder.”
– “¿Un mensaje para el Comandante Shisami?” – pregunta uno de los guardianes. – “¿De qué se trata?”
El misterioso personaje se quita la capucha y deja sin palabras a los dos guardias, que tiemblan como si estuvieran ante un fantasma.
– “Decidle que el señor Freezer ha regresado.” – responde el tirano.

DBSNL // Capítulo 119: Nuevos retos

DBSNL // Capítulo 119: Nuevos retos
“Es posible que sepa algo que nosotros ignoramos.”

En mitad de una llanura, Son Gohan se come una semilla senzu y se recupera.
– “Gracias, Cell” – dice el mestizo.
Cell le ha puesto al día y le lanza el saco de semillas, que Gohan agarra al vuelo.
– “Dáselas a tus amigos” – dice el insecto, que abre sus alas listo para marcharse.
Son Gohan esboza una sonrisa.
– “¿A dónde vas?” – le pregunta el mestizo.
– “No te importa” – responde tajante Cell antes de marcharse.
El mestizo se levanta y mira al insecto alejarse hasta desaparecer en el cielo.
– “Vas a seguir entrenando, ¿no es así?” – murmura Gohan. – “Tu orgullo ha sido herido de nuevo.”
Gohan mira el saco de semillas.
– “Bien” – dice el mestizo mientras busca el ki de sus compañeros. – “Empezaré por Dende.”
Mientras tanto, Piccolo y las chicas se encuentran reunidos con Ub y los Kaioshin.
– “Yo te ayudo” – dice Kibito, que coloca sus manos sobre el chico de Isla Papaya, reponiendo sus fuerzas.
– “Gracias” – responde Ub.
El chico se pone en pie de un salto y Pan enseguida se abraza a él.
– “¡Hemos ganado!” – exclama Pan.
– “Eso parece” – sonríe Ub.
– “No está mal para ser un humano.” – se burla Bra.
Zamas sonríe satisfecho al ver a los chicos.
– “Han hecho un gran trabajo” – dice el Dai Kaioshin.
– “Son fuertes” – añade Piccolo, que se acerca a su viejo pupilo. – “Como tú.”
– “Hemos tenido buenos maestros” – responde Zamas.
Los dos comparten una mirada cómplice.
Shin suspira aliviado.
– “Después de tantos años…” – murmura el Dios. – “Y Majin Bu vuelve a ponernos a prueba.”
Piccolo siente que el ki de Gohan se ha recuperado.
– “Parece que todo ha terminado” – dice el namekiano.
– “Me he encargado de ese Wheelo” – responde Zamas.
En la Corporación Cápsula, Bulma y su madre han dejado de aporrear la puerta del laboratorio. El Dr. Brief abre la puerta, temeroso, y ve a Bulma y a su esposa sentadas en el suelo junto a dos charcos de líquido metálico.
– “¿Hija? ¿Cariño?” – pregunta el doctor.
– “¿Papá?” – dice Bulma.
Brief se acerca a Bulma y a su esposa y les abraza.
– “Mi pequeña…” – dice mientras le da un beso en la frente.
– “Lo siento mucho” – llora Bulma.
– “¿Qué ha pasado?” – pregunta su madre.
Gohan ha llegado hasta Dende, a quien Mr. Popo está cuidando, y le ha dado una semilla.
– “Parece que todo ha pasado” – dice Kamisama.
– “Sí.” – responde Gohan. – “Zamas y los Kaioshin han intervenido.”
De repente, Vegeta y Goku aparecen con el Shunkanido.
– “¡¿Qué hacéis vosotros aquí?!” – se sorprende Gohan. – “¡¿Papá?!” – exclama al ver a su padre malherido. 
– “Necesita una senzu” – dice Vegeta.
Tras unas horas, todos nuestros amigos ya están recuperados y se han reunido en la Atalaya. Vegeta y Goku ponen al día a los demás sobre lo ocurrido en Vampa y con Garlick. Champa y Whis, alertados por todo el alboroto, se han unido a ellos.
– “Así que ese demonio salido del Makai colabora con Mojito…” – murmura Piccolo.
– “El problema es que parece capaz de abrir un portal hacia esa dimensión” – dice Goku. – “Y cuando eso ocurre, nuestro ki divino se vuelve inútil.”
– “El poder del Makai es terrible” – dice Whis. – “Pero, si ha sido capaz de anular vuestro ki divino por completo, es peor de lo que esperábamos. Desconozco el origen de tal oscuridad.”
– “Pero le has derrotado, ¿no?” – le pegunta Krilín a su amigo.
– “El planeta estalló y eso cerró el portal” – explica Goku. – “Pero dudo que Garlick haya muerto. Mojito podía teletransportarse como hace Whis.”
– “¿Y qué busca?” – pregunta Gohan.
– “Supongo que quiere liberar a los demonios del Makai” – murmura Champa.
– “Es posible.” – dice Whis. – “Mi hermano hará todo lo que esté en su mano para acabar con vosotros, porque sois el único obstáculo que se interpone en su camino.”
– “Si es así, en algún momento vendrá a la Tierra” – cabila Dende.
– “Estaremos preparados” – dice Goku con decisión.
Vegeta sonríe al escuchar a Goku.
– “Por supuesto” – responde el saiyajín.
Zamas interrumpe el momento.
– “No debemos subestimar a Mojito” – dice el Dai Kaioshin. – “Es posible que sepa algo que nosotros ignoramos.”
– “Muy probable” – responde Whis.
Vegeta esboza una sonrisa chulesca.
– “A nuestra edad se nos presenta un nuevo reto…” – murmura el saiyajín. – “¿Qué opinas, Kakarotto?”
– “Hacía tiempo que no me llamabas así…” – sonríe Goku.
– “¿Algún problema?” – se burla Vegeta.
– “Ninguno.” – responde Goku apretándose el cinturón. – “¡Tenemos trabajo que hacer!”
Todos sonríen al ver a los dos saiyajín dispuestos a afrontar este nuevo obstáculo.
– “A lo mejor deberíais dar un paso a un lado” – les interrumpe Bra.
– “¿Qué?” – se sorprende Goku.
– “Creo que nos toca a nosotras” – presume su nieta.
Vegeta sonríe al escuchar a las chicas, sorprendido por su chulería, pero orgulloso por sus agallas.
– “¿Vosotras?” – se burla el saiyajín.
– “Nosotros” – dice Pan, empujando a Ub y metiéndole en el enredo.
– “¿Qué? ¿Yo?” – se sorprende Ub, tímido como siempre. – “Eso… ¡Sí! Supongo…”

Pan le mira de reojo con desaprobación.

– “Digo… ¡Sí! ¡Por supuesto!” – corrige Ub, que enseguida mira a Pan, esperando su aprobación.

La hija de Gohan sonríe al chico, y éste se ruboriza ligeramente.

Piccolo y Son Gohan sonríen al ver a los chicos tan decididos.
– “Si queréis enfrentaros a alguien como Mojito, tenéis mucho trabajo por delante” – dice el namekiano.
– “¡Sí!” – dicen los tres jóvenes guerreros al unísono.
Goku pone su mano sobre la cabeza de Pan y la despeina en un gesto cariñoso.
– “Está bien…” – sonríe el saiyajín, orgulloso de la nueva generación. – “¡Entrenaremos todos muy duro!”
– “¡SÍ!” – exclaman de nuevo los jóvenes guerreros.
Mientras tanto, en el espacio, muy lejos de allí, Trunks y los saiyajín han llegado al Cuartel General de la Patrulla Galáctica. Los saiyajín son inscritos en un programa de reinserción, a la espera de un lugar en el que poder establecerse y vivir en paz.
Trunks, claramente cabizbajo, dolido por la muerte de sus amigos, es recibido por una joven chica brench de tez verde y cabello corto blanco que se lanza a sus brazos al verle.
– “¡Trunks!” – exclama la joven. – “¡Me alegro de que estés bien!”
El mestizo abraza a su amiga.
– “Sigo aquí” – sonríe forzosamente Trunks.
– “Me tenías preocupada.” – dice la chica.
De repente, un personaje de tez arrugada y amarilla les interrumpe.
– “¡Nos vemos mañana!” – exclama el personaje. – “¡Que tengas un buen día, Cheelai!”
– “¡Hasta luego, Lemo!” – se despide la muchacha.
Trunks también se despide del otro patrullero.
– “Necesitas descansar” – le dice Cheelai al mestizo saiyajín. – “Pareces agotado.”
– “Supongo que sí…” – responde Trunks.
– “Deberías pedir cita con el masajista de la Patrulla…” – sugiera la muchacha. – “O puede que solo necesites desconectar un poco.” – añade con una pícara sonrisa.

ESPECIAL DBSNL /// Emperador Freezer // Universos 3 y 5 / Parte X: Tapion y Minosha

Emperador Freezer / Parte X: Tapion y Minosha
“Lo he visto en el fuego… Él regresará…”
Hildegarn ha despertado y está completo. El monstruo ruge con fuerza, sacudiendo a todos los que se encuentran a su alrededor. Salabim sonríe satisfecho al contemplar la creación de los Kashvar de nuevo en acción.
Freezer, dispuesto a detener al gigantesco enemigo, prepara dos discos cortantes de ki.
– “Veamos de qué eres capaz…” – sonríe el demonio del frío.
El tirano lanza su doble ataque y el monstruo se convierte en humo, evadiendo la acometida.
Freezer puede sentir como el denso vapor creado se concentra a su espalda y rápidamente hace que sus discos viajen en esa dirección, obligando a Hildegarn a desvanecerse de nuevo.
– “Parece que empiezo a entender tus habilidades…” – parece satisfecho el tirano. 
Mientras tanto, Salabim se acerca a Tapion, dispuesto a eliminarle antes de que despierte.
– “No dejaré que nos lo arrebatéis de nuevo.” – dice el brujo.
Salabim se muerde su pulgar y escribe un símbolo en el suelo con sangre. Después. el brujo coloca la palma de su mano sobre su escritura y la levanta lentamente, haciendo que una retorcida daga brote del suelo.
El brujo alza su arma sobre Tapion.
– “¡MUERE!” – exclama Salabim.
En ese instante, una espada brota del pecho del brujo. Minosha ha ensartado a Salabim por la espalda con su arma.
– “No te acerques a mi hermano…” – dice el joven konatsiano.
Minosha extrae su hoja del cuerpo del brujo. Salabim se da la vuelta y retrocede lentamente hasta tropezar con Tapion y caer al suelo.
– “No…” – lamenta Salabim. – “No puede ser… No tenía que ocurrir esto…”
Minosha, que se encuentra agotado por el trauma sufrido durante la liberación del monstruo, avanza tambaleándose hacia el brujo.
– “No dejaremos que los Kashvar recuperen el control…” – dice el joven.
– “Esto no tenía que terminar así…” – dice Salabim. – “Lo he visto en el fuego… Él regresará…”
– “No permitiremos que lleves a cabo tus planes.” – sentencia Minosha, que propina un espadazo al brujo, encallando la espada en su cráneo y acabando con la vida del kasvhar.
El pequeño konatsiano se apresura en socorrer a su hermano, que lentamente recobra la consciencia.
– “¡Arriba, Tapion!” – le sacude el chico. – “¡Tenemos que detener a Hildegarn!”
Cerca de allí, Freezer sigue intentando cazar al monstruo con sus discos cortantes teledirigidos.
– “Me estoy hartando…” – refunfuña Freezer, que empieza a frustrarse.
De repente, Hildegarn se desvanece por completo y reaparece a varios kilómetros de distancia, donde los discos de Freezer no pueden alcanzarle a tiempo para evitar que tome forma corpórea.
El monstruo abre su enorme boca y de ella emana un extraño chorro de fuego que baña todo el pantano y carboniza todo lo que encuentra a su paso.
Freezer, al ver que tal magno peligro se aproxima, genera un gran muro de roca, alzando todo el terreno frente a él con su telequinesis.
Sus hombres abandonan la nave y se alejan del lugar a toda prisa.
– “¡Salgamos de aquí!” – les dirige Tagoma. – “¡No debemos estorbar al señor Freezer!”
El fuego consigue perforar el gigantesco muro de piedra y sorprender a Freezer, que se envuelve en una barrera de ki rosado con la esperanza de evitar ser dañado por la llama.
Tras unos segundos, Hildegarn cesa en su ataque. No hay rastro de Freezer.
Hildegarn ruge hacia el cielo y después golpea el suelo con sus puños, desatado.
Tagoma observa lo ocurrido.
– “Su poder es devastador…” – murmura el soldado.
A su lado, Freezer aparece intacto.
– “Ese maldito bastardo…” – dice el tirano, enfadado. – “No creía que pudiera ser tan poderoso…”
– “¿Se encuentra bien, señor?” – pregunta Tagoma.
Freezer ignora a Tagoma y asciende de nuevo hacia el cielo, donde se queda observando al enemigo.
– “Mis ataques no le afectan y yo soy inmortal… Podemos estar así por toda la eternidad.” – sonríe Freezer. – “¡HAAAAAAA!” – exclama mientras adquiere su forma musculosa, al utilizar el cien por cien de su poder.
El tirano se envuelve de nuevo por su barrera de energía y embiste a Hildegarn, que le intercepta con un coletazo y le estampa contra el suelo.
De repente, el tirano brota del suelo y embiste a al monstruo, propinándole un golpe en la barbilla y haciéndole caer de espaldas.
– “Así que se te puede coger desprevenido…” – sonríe el tirano.
Hildegarn se desvanece y reaparece de pie, dispuestos a utilizar de nuevo su aliento de fuego.
Freezer se pone en guardia, preparado para el combate.
Pero, en ese instante, una suave melodía inunda el lugar.
– “¿Qué es eso?” – se pregunta el tirano.
Hildegarn empieza a retroceder y gruñir, como si tan bello sonido le causase un terrible malestar.
De repente, los dos konatsianos se elevan lentamente y se dirigen hacia el monstruo haciendo sonar sus ocarinas.
– “¿Esa música es lo que le detiene?” – se sorprende Freezer. – “¿Qué clase de magia es esta?”
Tapion mira a Freezer.
– “¡Atácale ahora!” – dice Tapion. – “¡La música le hace vulnerable!”
– “¡No me des órdenes, muchacho!” – responde Freezer.
– “¡Dese prisa!” – exclama Minosha.
Freezer, frustrado y resignado, entiende que no tiene otra opción que seguir los consejos de los konatsianos.
El tirano alza sus manos al cielo y genera un gigantesco disco cortante de ki.
– “¡HAAAA!” – exclama al lanzar su ataque.

El disco se dirige hacia el monstruo y finalmente le corta por la mitad.
Las dos mitades del monstruo, antes de que caigan al suelo, se convierten en humo y se dirigen a Tapion y Minosha, entrando en sus cuerpos.
Los dos konatsianos dejan de tocar y descienden hasta el suelo.
– “Lo hemos logrado…” – sonríe el hermano mayor, mirando de reojo al pequeño.
– “Jeje” – sonríe también Minosha.
Freezer, que ha recuperado su forma original, se acerca a ellos.
– “¿Me vais a explicar lo que acaba de ocurrir?” – pregunta Freezer.
– “No le has dividido usando mi espada, así que no tardará mucho tiempo en intentar completarse de nuevo.” – advierte Tapion. – “Tiene que prestar atención.”
El tirano escucha atentamente al konatsiano.
– “Los Kashvar eran una secta de brujos que despertaron a un viejo monstruo en nuestro planeta; Konats.” – dice Tapion.
– “Esos brujos pretenden alzarse sobre los Dioses.” – dice Minosha. – “Creen que los mortales son solo un entretenimiento para alguien superior. Se sienten manipulados y buscan venganza.”
– “¿Alguien superior?” – pregunta Freezer.
– “Creen que existe un plano de existencia por encima del nuestro.” – dice Tapion. – “Algo superior a nuestra realidad.”
– “Siguen las enseñanzas de un viejo brujo.” – explica Minosha. – “Alguien que, según las leyendas, logró ver en persona a ese Dios supremo.”
– “A ese brujo lo llaman…” – dice Tapion.
De repente, un terrible dolor embarga a los konatsianos.
Tapion desenvaina su espada y se la ofrece a Freezer.
– “¡No hay tiempo que perder!” – dice el konatsiano. – “¡Hildegarn intenta salir!”
Freezer parece confuso ante la ofrenda de Tapion.
– “¡Tiene que matarnos usando esta espada!” – dice el konatsiano. – “¡AHORA!”

El tirano acepta la espada y la observa detenidamente.
– “¿No hay otra forma?” – pregunta Freezer. – “Tenéis información que me resultaría muy útil…”
– “Eres frío…” – fuerza una sonrisa Tapion. – “Eso facilitará las cosas.”
Freezer alza la espada sobre el cuello del konatsiano.
– “Tenéis agallas” – dice Freezer. – “Recordaré vuestros nombres, Tapion y Minosha, leyendas de Konats.”
El tirano decapita a Tapion de un solo espadazo. Los ojos de Minosha se llenan de lágrimas.
Freezer camina hacia el pequeño konats, que ofrece su cuello.
– “Es un buen hombre, Emperador Freezer.” – sonríe Minosha.
El demonio del frío esboza una irónica sonrisa.
– “Algunos discreparían” – dice Freezer, antes de acabar con la vida del chico.
El planeta Numa se queda en silencio. Los hombres del Emperador se acercan cautelosamente al intuir que todo a terminado.
– “Solicitad una evacuación al centro de mando” – ordena Tagoma a sus soldados. – “La nave ha quedado para el arrastre.”
Freezer clava la espada en el suelo y se aleja caminando.
– “¿A dónde va, señor?” – pregunta Tagoma.
– “Necesito pensar.” – dice el tirano.
El Emperador regresa a la cueva de Salabim para investigar el lugar. El tirano estudia con detenimiento los jeroglíficos de las paredes y uno llama especialmente su atención. El símbolo está formado por tres columnas, dos laterales más cortas una central más alta y terminada con un círculo.
En ese instante, un personaje aparece de la nada.
– “Impresionante, señor Freezer” – sonríe el individuo.
Freezer le mira desconfiado.
– “¿Quién eres tú?” – pregunta el tirano.
– “Los mortales soléis llamarnos ángeles.” – responde el misterioso personaje. – “Vengo a ofrecerle una oportunidad.”