DBSNL // Capítulo 347: El plan de Gotenks

DBSNL // Capítulo 347: El plan de Gotenks

“Tiene que funcionar…”

Con la humareda de la explosión a lo lejos, provocada por el ataque de Gotenks, el guerrero metamor ha anunciado que tiene un plan, lo que ha sorprendido a Vegeta.

– “¿Un plan?” – pregunta el veterano saiyajín.

– “Algo así…” – responde Gotenks.

En la Tierra, en el laboratorio de la Corporación Cápsula, Bulma examina el cuerpo de e 7-3, que yace en su mesa de trabajo.

Oli entra apresurada en el laboratorio, cargando una caja de herramientas que deja encima de una mesa para descolgar rápidamente una bata del perchero y ponérsela.

– “¡He venido lo antes posible!” – dice la doctora.

– “Gracias, Oli.” – responde Bulma mientras conecta varios electrodos al cuerpo del androide. – “Esta tecnología está a otro nivel… Necesitaré toda la ayuda posible.”

En el horizonte, Onisen se eleva sobre el lugar del impacto.

Vegeta frunce el ceño.

– “No hay tiempo de explicaciones.” – advierte el saiyajín. – “No sé lo que tramáis, pero tú solo no puedes mantener a este tipo a raya.”

– “¿Recuerdas lo que nos dijiste la última vez?” – pregunta Gotenks.

– “¿La última vez?” – intenta hacer memoria el saiyajín.

– “Cuando la Red Ribbon y ese tal Raditz causaron problemas.” – le ayuda el guerrero metamor. – “¿Lo recuerdas?”

Vegeta se sorprende de que Gotenks tenga esas palabras presentes en ese momento.

– “Déjanos tomar nuestra parte de responsabilidad.” – dice Gotenks, poniéndose serio.

– “Je…” – sonríe el saiyajín con orgullo. – “Sin duda eres una caja de sorpresas, Gotenks.”

– “Súper Gotenks.” – le corrige el guerrero, cerrando los ojos y negando con el dedo.

– “No te pases…” – dice Vegeta, con un tic en la ceja izquierda.

– “Aunque ese nombre ya se nos queda pequeño…” – sonríe Gotenks con seguridad y determinación.

– “¿Hmm?” – se extraña Vegeta.

Gotenks mira de nuevo a su alrededor, entre las raíces que está sobrevolando.

– “¡¡MARRON!! ¡¡BAICHA!!” – grita el saiyajín. – “¡¡¿ESTAN PREPARADOS?!!”

Marron y Baicha, ella acompañada por Broly y él por Turles, levantan el pulgar.

– “¡¡LISTOS!!” – responden los terrícolas al unísono.

Gotenks les devuelve el gesto con el pulgar.

– “¡¡HAGÁMOSLO!!” – exclama la fusión.

Vegeta mira confuso al guerrero metamor.

– “¿Qué pretendes?” – murmura el saiyajín.

– “Puede que quieras dar un paso atrás.” – sonríe Gotenks.

Mientras tanto, Onisen ya vuela hacia ellos.

Vegeta se aleja ligeramente.

– “¡¡AHORA!!” – exclama Gotenks.

Broly y Turles colocan la palma de su mano derecha hacia arriba, generando cada uno de ellos una esfera luminosa.

– “Esto es una locura…” – murmura Turles, que pronto cambia su rostro serio por una pícara sonrisa. – “¡Me gusta!”

Onisen está cada vez más cerca.

– “¡¡VAMOS!!” – insiste Gotenks.

Broly y Turles lanzan sus orbes de energía directamente hacia Gotenks.

Las dos esferas de luz chocan directamente contra la fusión, generando una gran esfera de energía a su alrededor.

Turles y Broly apartan la mirada instintivamente.

Vegeta tiene que retroceder aún más para no ser atrapado por el estallido. La esfera de energía ha crecido de tamaño alrededor del guerrero metamor.

– “Una luna gigantesca…” – murmura Vegeta, asombrado.

En el núcleo de la luna artificial, Gotenks aprieta los puños, esforzándose para soportar toda esa energía que lo rodea.

– “Vamos…” – piensa la fusión. – “Tiene que funcionar…” – recuerda cómo Cell engulló su propia luna. – “Tiene que funcionar…”

La energía es poco a poco absorbida por la fusión, haciendo que el diámetro del satélite disminuya.

El cuerpo de Gotenks aumenta su musculatura ligeramente y sus colmillos se afilan sutilmente.

– “No… ¡¿No es suficiente?!” – se preocupa Gotenks. – “¿He calculado mal? ¿Es porque somos una fusión?”

Frente a él, Onisen casi ha llegado.

– “¡¡MALDICIÓN!!” – abre los ojos con miedo. – “¡¿HEMOS FRACASADO?!”

Pero en ese instante, dos nuevos impactos de energía luminosa alcanzan el satélite, haciéndolo crecer de nuevo, incluso por encima del tamaño original.

– “¿Eh?” – mira Gotenks, que pronto ve a Gohan con el brazo extendido hacia ellos. – “Gohan…”

Después Gotenks mira hacia atrás, y se da cuenta de que Vegeta también ha aportado su poder.

– “Vegeta…” – sonríe Gotenks.

Ahora sí, el cuerpo de Gotenks empieza a cambiar drásticamente. Su cuerpo se cubre de pelaje dorado, sus colmillos se afilan, sus ojos se tiñen de rojo y una cola nace de la parte baja de su espalda.

La luna artificial que lo rodea disminuye de tamaño hasta que el poder de Gotenks no puede crecer más y provoca que los restos del orbe luminoso estallen en mil pedazos.

La luz es tan cegadora que obliga a Onisen a detenerse cuando está a tan solo a unos metros del guerrero metamor.

Gotenks, ahora transformado en su autodenominado Súper Saiyajín 4, con su cuerpo rebosante de energía, se presenta frente al enemigo.

– “Lo han logrado.” – sonríe Mirai Trunks.

– “¡Vamos, muchachos!” – celebra Gohan, apretando el puño.

Broly y Turles contemplan con cierta envidia el poder que emana del guerrero metamor.

– “¡Genial!” – celebra Marron.

– “¡Muy bien!” – exclama Baicha.

Vegeta sonríe orgulloso de Goten y Trunks.

– “No lo hemos hecho tan mal, Goku.” – piensa el saiyajín.

Gotenks sonríe con prepotencia.

– “¡Cuando nadie se lo esperaba!” – recita como si fuera un presentador sosteniendo un micro invisible. – “¡Cuando todo parecía perdido!” – continúa. – “¡El guerrero más fuerte de todos los tiempos regresa para plantar cara al enemigo!”

Vegeta se tapa el rostro con vergüenza.

– “No he dicho nada…” – rectifica.

Gotenks sigue con su pantomima.

– “¡El momento que todos estaban esperando!” – añade.

El guerrero se pone serio y deja su show particular para esbozar una chulesca media sonrisa y señalarse a sí mismo con el pulgar.

– “Ultra Gotenks.” – sentencia.

DBSNL // Capítulo 346: Saiyajín v Tsufur

DBSNL // Capítulo 346: Saiyajín v Tsufur

“Eres solo un fanfarrón, Vegeta.”

Vegeta, usando el poder del verdadero propósito, desafía a Onisen.

– “Creo que, una vez más, sobreestimas tus capacidades, Vegeta.” – sonríe Raichi.

– “¿Eso crees?” – sonríe el saiyajín.

– “¿Cómo piensas derrotarme…?” – se burla el androide.

Vegeta se abalanza sobre Onisen a toda velocidad. El suelo estalla bajo los pies del saiyajín al propulsarse hacia delante.

– “¿… si ni siquiera puedes tocarme?” – lo provoca Raichi.

Pero Vegeta propina un uppercut directo al abdomen de Onisen que levanta al androide del suelo.

– “¡¡GHAAAG!!” – escupe el androide.

– “Je…” – sonríe Vegeta.

– “¡¿Cómo…?!” – piensa Onisen. – “¡¿Cómo ha…?!”

Antes de que el androide pueda acabar su pensamiento, Vegeta conecta otro golpe en el abdomen del androide, levantándolo aún más del suelo. Y un tercero, y un cuarto, haciéndolo elevarse a más de dos metros de altura para luego propinarle una patada en la barbilla que lo hace dar una voltereta hacia atrás en el aire.

Vegeta salta de nuevo y propina una patada giratoria directa a la espalda del androide que lo lanza a través del bosque de raíces, arrasando con todas las que encuentra a su paso.

– “¡¡No es posible!!” – piensa Onisen durante su camino.

Trunks y Gohan descienden hasta una de las raíces más elevadas cercanas al combate.

– “¿Qué está pasando?” – se pregunta Gohan. – “¿Cómo lo está haciendo Vegeta?”

Vegeta se eleva y sigue el rastro dejado por Onisen.

Gohan sigue pensando en lo sucedido.

– “No creo que pueda copiar la habilidad de Cell…” – cavila el hijo de Goku.

Trunks se fija en las espadas que ellos mismos empuñan.

– “Puede que…” – murmura el mestizo.

Onisen se pone en pie entre las raíces cuando se da cuenta de que, en el cielo, Vegeta ya arremete con su próximo ataque.

El saiyajín lanza una lluvia de esferas de ki sobre el androide, que estallan a su alrededor.

– “¡¡TATATATATATA…!!” – dispara indiscriminadamente el saiyajín alternando ambas manos.

Las explosiones rodean a Onsien, levantando una gran polvareda.

– “Idiota…” – sonríe el androide al ver que la mayoría de ataques no aciertan. – “Solo está malgastando su energía.”

Pero de repente, el androide puede identificar con su excelente vista una gran cantidad de astillas minúsculas, algunas microscópicas, cruzando por delante de su rostro con cada explosión.

– “¿Eh?” – se da cuenta Onisen. – “¿No estará…?”

Vegeta sonríe mientras continúa su ataque.

Trunks celebra emocionado tras haberle explicado su teoría a Gohan.

– “¡Tiene que ser eso!” – exclama el hijo de Vegeta.

– “¡¿De verdad Vegeta se ha dado cuenta de algo así?!” – se sorprende Gohan.

Pero el rostro del hijo de Goku pronto borra su sorpresa para revelar una media sonrisa melancólica.

– “Vegeta…” – piensa el mestizo. – “Eres un guerrero realmente asombroso… Solo tú puedes compararte con mi padre.”

Un agotado Piccolo es ayudado por Granola a ponerse en pie.

– “Así que era eso…” – sonríe el namekiano.

– “El principio es el mismo que usó Cell.” – explica Granola.

– “Vibraciones…” – murmura Piccolo.

– “Pero en lugar de igualar las de Raichi, como hizo Cell, Vegeta está usando las astillas de su propia creación para anclar al androide a esta realidad.” – explica el cereliano.

– “Asombroso.” – sonríe el namekiano.

– “Vegeta se ha dado cuenta después de hablar con Zahha. – dice Granola. – “Parece que el espadachín sabe más de lo que parece.”

Furioso, Onsien sale como una exhalación de la nube de polvo volando directo hacia Vegeta.

– “¡¡MALDITO SEAS!!” – grita Raichi con el puño en alto.

La velocidad del androide casi sorprende a Vegeta, que en el último momento se cubre ante el puñetazo del enemigo con ambos brazos frente a su rostro.

El impacto sacude el cielo.

– “Tsk…” – resiste Vegeta.

Onisen abre su mano con la que ha golpeado al saiyajín y alarga sus dedos, enrollándolos alrededor de los brazos de Vegeta para luego obligarle a bajar la guardia.

El androide propina un puñetazo directo en la nariz de Vegeta, que al estar agarrado por Onsien no puede retroceder, lo que el androide aprovecha para propinarle un segundo golpe, y un tercero.

– “¡¡BASTARDO SAIYAJÍN!!” – exclama Onsien.

Vegeta, pese a ser golpeado y sangrar por la nariz y boca, no pierde la sonrisa, lo que sorprende a Onisen.

– “Pareces muy enfadado para ser un ordenador…” – se mofa Vegeta. – “¿O acaso estás asustado?”

Onisen se prepara para golpearlo de nuevo, pero Vegeta le sorprende y apoya los pies en el androide, uno en la cara de Onsien y el otro en sus costillas, y empieza a tirar con fuerza de su brazo.

– “¡¡¡GRAAAAH!!!” – se esfuerza el saiyajín, cuya aura se aviva.

Vegeta acaba arrancando el brazo de Onisen.

– “Maldito seas…” – gruñe el androide.

– “Eres más frágil de lo que creía…” – lo provoca el saiyajín.

Pero Onisen regenera rábidamente su brazo.

– “Eres solo un fanfarrón, Vegeta.” – dice Raichi, recuperando la serenidad.

El brazo cercenado de Onisen, que aún aprisiona los brazos de Vegeta, se alarga por el lado cercenado y se enrolla en el cuerpo del saiyajín, atrapando también sus piernas.

– “Tsk…” – protesta Vegeta.

Mientras tanto, Baicha ha encontrado a Turles inconsciente entre las raíces y le intenta reanimar.

– “Vamos…” – dice Baicha, que empieza a hacer la reanimación cardio pulmonar al saiyajín. – “¡VAMOS!” – insiste.

En el centro de un gran cráter invadido por las raíces, Marron se abre paso usando un pequeño kienzan en cada mano.

– “¡Broly!” – llama sin suerte la hija de Krilín. – “Tiene que estar por aquí…”

El brazo de Onisen cada vez estruja con más fuerza a Vegeta.

– “Tsk…” – lucha el saiyajín. – “¡Grrgggh…!”

– “Se acabó, Vegeta.” – advierte Raichi. – “Despídete de…”

Pero de repente, tres dónuts de ki ascienden rodeando a Onisen.

– “¡¿Qué…?!” – protesta el androide.

– “¡Dos pueden jugar a este juego!” – exclama la fusión Gotenks, transformada en Súper Saiyajín 2.

El guerrero metamor cierra su puño y los tres anillos se cierran alrededor del androide, apresándolo.

Gamma 2 e Ikose aparecen por sorpresa, ascendiendo de entre las raíces y apuntando con sus manos al enemigo.

Rápidamente, dos barreras esféricas de energía se materializan alrededor de Onisen, encerrándolo mientras aún lucha contra los donuts de Gotenks.

Gamma 2 e Ikose hacen que sus barreras se tornen cada vez más pequeñas, agobiando cada vez más al androide.

Onisen logra liberarse de los donuts de ki de Gotenks e intenta frenar con sus manos las paredes que se le echan encima.

Gotenks se une a sus dos compañeros, ascendiendo y colocándose frente a Vegeta antes de transformarse en Súper Saiyajín 3, provocando un estallido de luz en el cielo.

Las barreras de energía empiezan a resquebrajarse, pues Onisen sigue intentando liberarse.

El guerrero metamor apunta al enemigo con sus manos, formando un círculo con ellas.

– “¡¡SUPER DONUT CHAIN!!” – exclama Gotenks.

Una ráfaga de halos de ki rodea la menguante barrera de energía que mantienen Ikose y Gamma, y con un estallido de energía crean una nueva barrera que encierra completamente al enemigo en una esfera sólida poco más grande que un balón de playa.

– “¡Ha funcionado!” – exclama Gamma 2. – “¡Lo has atrapado!”

– “Por poco tiempo…” – frunce el ceño Gotenks, que agarra la esfera. – “Je…” – sonríe, buscando con la mirada entre las raíces que sobrevuelan.

Gotenks pronto ve a Piccolo, que rápidamente agacha la mirada con vergüenza.

– “¡YA SABES COMO HACERLO PICCOLO!” – grita Gotenks, llamando la atención de todos los que quedan en pie en el planeta. – “¡¿PREPARADO?!”

Piccolo mira a Gotenks de reojo.

– “¿Por qué yo…?” – se pregunta el namekiano.

– “¡¡AHÍ VA!!” – avisa el guerrero metamor antes de golpear la pelota como si fuera un balón de voleibol.

La pelota cae hacia Piccolo formando una parábola.

El namekiano se arma de valor y salta estirando los brazos.

– “¡¡COLOCADA!!” – exclama sonrojado al golpear el balón con sus manos y elevarlo así en el cielo del planeta oscuro.

Un magullado Dabra observa entre las raíces.

– “Se hacía llamar Rey de los Demonios…” – murmura el diablo.

Desde otro punto del bosque de raíces, Champa mira de reojo a Zamas.

– “¿No fue el Dai Kaioshin durante un tiempo?” – se burla el gotokoneko.

Una gota de sudor recorre la frente de Son Gohan, a quien le cuesta reconocer a su maestro en esa situación.

– “Ja… jaja…” – ríe el hijo de Goku.

El agudo oído de Piccolo ha percibido los comentarios.

– “Lo has hecho muy bien… jaja…” – lo anima Granola con cierta torpeza.

– “Por favor, cállate.” – responde Piccolo, con la cabeza agachada.

Gotenks se eleva frente a la pelota con el puño derecho preparado.

– “¡¡¡Y REMATE!!!” – exclama la fusión metamor.

Gotenks golpea la pelota como si intentara finalizar el partido, rompiendo la barrera del sonido y lanzándola lo más lejos posible.

La pelota cae en el horizonte, levantando una gran polvareda.

Vegeta, que sigue atrapado por el brazo de Onisen, se impacienta.

– “¿Puedes ayudarme?” – gruñe el saiyajín.

– “Aún no.” – dice Gotenks, que posa con el símbolo de la victoria mirando a Vegeta, con la polvareda a su espalda.

– “¿Eh?” – se extraña Vegeta.

– “Tres… dos… uno…” – murmura el guerrero metamor para sí mismo.

De repente, en el lugar donde cayó la esfera se produce una gigantesca explosión repentina.

Gotenks disfruta de su momento, posando frente a la explosión.

Ahora sí, el guerrero metamor ayuda a Vegeta a liberarse.

Gotenks arranca el brazo de Onisen que atrapaba a Vegeta y lo lanza por los aires, dispuesto a destruirlo con un blast de ki, pero Vegeta se le adelanta.

– “Je…” – sonríe el saiyajín.

– “Esto no es una competición…” – se cruza de brazos Gotenks, enfurruñado.

– “Lo has hecho muy bien.” – sonríe Vegeta.

Gotenks se sorprende al escuchar una alabanza por parte de Vegeta.

– “No ha sido nada.” – pone los brazos en jarra mientras se frota el labio superior con el dedo índice. – “Gamma e Ikose me han ayudado… ¡Y Piccolo!” – busca al namekiano con la mirada. – “¡¡MUCHAS GRACIAS, PICCOLO!!” – exclama a pleno pulmón.

El namekiano mira al suelo, evitando a Gotenks.

– “Por favor, pasemos página.” – murmura Piccolo.

– “Sois un grupo de lo más peculiar…” – murmura Granola, con una gota de sudor deslizándose por su sien.

Vegeta da un paso al frente, adelantando a Gotenks.

– “Pero esto no ha terminado.” – advierte el saiyajín.

– “Lo sé.” – dice Gotenks. – “Pero tenemos un plan.”

– “¿Un plan?” – pregunta Vegeta.

– “Algo así…” – dice Gotenks.

En la Tierra, el androide 7-3 ya está siendo examinado por Bulma en el laboratorio de la Corporación Cápsula.

DBSNL // Capítulo 345: El Árbol Universal

DBSNL // Capítulo 345: El Árbol Universal

“Un nuevo mundo nacerá de este.”

El espadachín Zahha, después de que su abdomen haya sido atravesado por los cinco dedos de Onisen, se precipita contra el bosque de raíces que cubre el planeta.

Onisen sonríe victorioso frente al brotar de su arraigada semilla; su creación, cuyas raíces se han apoderado del planeta oscuro.

Entre el mar de raíces, Vegeta y Granola se ayudan a caminar mutuamente.

Trunks, que ha sido protegido junto a Goten, Marron, Baicha, Kamakiri, Punch, Ogilvie, Gohan Jr y Goku Jr gracias a la burbuja protectora que han levantado Ikose y Gamma 2 alrededor del grupo que protegía el cuerpo de Hit, llama a los más jóvenes.

– “¡Punch! ¡Gohan! ¡Goku!” – exclama el hijo de Vegeta. – “Necesito que me escuchéis con atención.”

En la Tierra, Bulma tiende la ropa en el jardín de la Corporación Cápsula cuando le invade una extraña sensación que no había sentido desde que Vegeta se sacrificó frente a Majin Bu.

– “Algo no va bien…” – murmura la madre de Trunks y Bra.

De repente, un portal se abre sobre ella, en medio del jardín. El androide 7-3 se precipita contra suelo frente a ella. 

– “¡¡AAAH!!” – grita sobresaltada.

Punch, Gohan Jr y Goku Jr pronto siguen al androide.

– “¿Eh?” – los mira ella extrañada mientras intenta serenarse.

Antes de que el portal se cierre, desde el otro lado, Ogilvie agacha la cabeza con cierta vergüenza por haber asustado a Bulma de nuevo.

– “Lo siento.” – murmura el erizo.

Tras el titánico esfuerzo, Ogilvie cae al suelo de rodillas, pero pronto es asistido por Goten.

– “Muchas gracias.” – sonríe Trunks, provocando que Ogilvie le sonría de vuelta.

Marron ayuda a Goten con Ogilvie.

– “¿Por qué no has ido con ellos?” – le pregunta la hija de Krilín a Trunks.

– “Mi madre se encargará de todo.” – responde Trunks, poniéndose en pie. – “Nosotros aún tenemos trabajo que hacer aquí, ¿no es así, Goten?”

Goten deja al erizo en manos de su chica.

– “Por supuesto.” – asiente mientras se acerca a Trunks.

Los dos miran desafiantes al árbol que sigue creciendo lentamente en el horizonte.

– “Tengo una idea.” – dice Trunks. – “Pero necesitaremos ayuda.”

– “Soy todo oídos.” – le apoya Goten.

Onisen contempla de nuevo su creación.

– “Nútrete del Universo.” – murmura Raichi. – “Y da lugar a un nuevo mundo.”

De repente, dos personajes ascienden a su espalda, haciendo que el androide se dé la vuelta al sentir su presencia.

– “Vosotros…” – frunce el ceño.

Gohan y Mirai Trunks, cada uno armado con una espada de Zahha, le miran desafiante.

– “Llegáis demasiado tarde.” – sonríe Raichi. – “Ya no podéis detener el proceso.”

Desde el suelo, un débil Zahha observa a los tres personajes sobre él, en el cielo.

Freezer desciende saltando de raíz en raíz hasta llegar al guerrero del futuro.

– “Señor Freezer…” – murmura Zahha, sorprendido del ver al tirano acercarse a él.

– “Creo que aún no me lo has contado todo.” – dice el demonio del frío, con rostro serio. – “¿No es así?”

– “Os he contado… lo que era necesario…” – dice Zahha.

– “Necesitaré más.” – insiste Freezer.

– “No puedo…” – responde el desarmado espadachín. – “Tenéis que confiar en mí…”

Freezer pisa el abdomen de Zahha, clavando los dedos de su pie en sus heridas.

– “¡Aaah!” – grita casi sin fuerzas el fruto del árbol.

– “No sé si en el futuro me he vuelto más blando…” – sonríe Freezer con malicia. – “Pero creo que me subestimas.”

En otro lugar entre las raíces, un Champa cansado, con sus garras ensangrentadas de tener que cortar raíces y con un grave pesar en su mirada, observa el combate que está a punto de dar lugar.

Zamas asciende saltando de una raíz a otra para llegar hasta el gotokoneko y acompañarle.

Gohan y Trunks embisten a Onisen, que esquiva los espadazos de los mestizos.

El estilo de Son Gohan es más potente, pues usa la espada sobre todo con las dos manos, mientras Trunks es más ágil y habilidoso, usando principalmente el arma con su mano derecha.

Son Gohan propina un fuerte espadazo vertical que Onisen evade moviéndose ligeramente hacia un lado y contraataca propinando un codazo en la cara al mestizo.

Trunks salta por encima de Gohan e intenta propinar una estocada a Onisen, pero éste se aparta hacia el otro lado y le propina un puñetazo en la nariz al mestizo.

Al retroceder, Trunks lanza un ataque de ki con su mano izquierda, pero el androide lo desvía con un simple golpe con el canto de la mano.

Gohan aprovecha para intentar sorprender a Onisen por la espalda, pero éste alarga los tentáculos de su cabeza e inmoviliza al hijo de Goku antes de que pueda asestar el espadazo que tenía preparado.

Trunks ataca de nuevo, pero Onisen alarga sus brazos y los enrolla alrededor del hijo de Vegeta, inmovilizándolo también.

El androide sonríe.

– “Es inútil.” – advierte Raichi. – “Contemplad mi obra y aceptad vuestro destino.”

– “Jamás…” – gruñe Trunks.

– “No puedes vencer…” – protesta Gohan.

– “No seáis prepotentes.” – dice Raichi. – “Nunca habéis sido mi enemigo. Esto no es personal.”

– “Quieres acabar con nuestro mundo…” – lucha Trunks por liberarse.

– “¿Vuestro mundo?” – se burla Raichi. – “Solo lleváis en él un suspiro.”

– “Aun así…” – protesta Gohan. – “Lo que amamos forma parte de él…”

– “Egoístas…” – sonríe el tsufur. – “¿Es que no queréis saber hasta dónde pueden llegar los mortales? ¿No queréis superar vuestros límites y revelar todo vuestro potencial? Sois saiyajín… ¿No es eso lo que hacéis?”

Pero de repente, Vegeta aparece con el Shunkanido y propina un puñetazo en la cara a Onisen, lanzándole contra el bosque de raíces. Gohan y Trunks quedan libres.

– “¡Eres un estúpido, Raichi!” – exclama Vegeta.

Onisen no tarda en ponerse en pie en mitad de una nube de polvo.

– “Los saiyajín hemos cambiado.” – dice Vegeta. – “Son Goku y yo luchábamos para superarnos. Hemos sido orgullosos y egoístas. Poniendo nuestros deseos por delante de los otros en demasiadas ocasiones…” – recuerda a Goku negándose a usar a Shenron para buscar a Gero y a él mismo permitiendo a Cell obtener la perfección. – “Pero estos chicos son distintos… el hijo de Goku lucha solo porque es su deber y el mío lo hace con la esperanza de un futuro mejor.”

Onisen mira desafiante a Vegeta.

– “Al principio no lo entendía…” – dice Vegeta. – “Porqué este idiota despreciaría un potencial como el suyo… ¡¿Por qué?! – aprieta los puños, recordando a Son Gohan Súper Saiyajín 2 contra Cell y a Son Gohan SNS contra Bu. – “¿Y por qué mi propio hijo no podía comprender mi deseo de poner a prueba mis límites?” – dice mientras en su cabeza recuerda a Trunks intentando detenerle tanto contra los androides como contra Cell en segunda forma.

Lentamente, Vegeta deja de apretar sus puños y se relaja.

– “Pero con el tiempo, lo he comprendido.” – dice Vegeta. – “Cuando tuve mi propia familia… cuando tuve amigos… entendí por lo que luchan. No me importaba ser el más fuerte o superar a Kakarotto. Me importaba ver crecer a mis hijos. Me importaba su felicidad.” – sonríe Vegeta con nostalgia, recordando el nacimiento de Bra y a un pequeño Trunks disfrutando en el parque de atracciones.

Onisen sonríe con burla.

– “Me decepcionas, Príncipe Saiyajín.” – dice Raichi.

– “Je…” – ríe Vegeta. – “¡Gohan! ¡Trunks!” – exclama. – “Estoy orgulloso de vosotros y Goku también lo estaba.”

– “Vegeta…” – se sorprende Son Gohan.

– “Descansad.” – dice Vegeta. – “Preparaos para el combate.”

El saiyajín desciende hasta el suelo, donde espera Onisen.

– “Eres demasiado viejo para desafiarme, Vegeta.” – se burla Raichi. – “¿No crees?”

– “Raichi…” – responde Vegeta. – “Tienes razón en una cosa. Un nuevo mundo nacerá de este. Pero no será como tú crees.”

– “¿Hmm?” – frunce el ceño el tsufur.

Vegeta aprieta los puños y se imbuye del aura del Ikigai una vez más.

– “Papá…” – se emociona Trunks.

– “Y por eso estoy aquí…” – dice Vegeta, adoptando por completo la forma de su propósito. – “Para proteger ese mundo.”

Una onda expansiva de energía invisible sacude la zona, haciendo temblar el suelo y rompiendo las raíces a su alrededor.

Saiyajín y tsufur, cara a cara.

ESPECIAL DBSNL /// Sin Futuro // Universo 7 / Parte X: Zahha

Sin Futuro / Parte X: Zahha

“Mi maestro me enseñó a no rendirme…”

El hombre recién nacido del fruto del Árbol Universal parece confuso, observando sus manos sin comprender lo que ocurre. Sus pupilas son amarillas.

Rajah se acerca a él y le pone la mano en el hombro.

  • “Bienvenido, hermano.” – dice Rajah. – “Has renacido como un niwashi. Disfrutas de una vida nueva y gloriosa sirviendo al Gran Árbol, como nosotros.”
  • “Niwashi…” – repite el recién nacido.

De repente, una voz los detiene.

  • “No le hagas caso.” – dice Trunks.


Rajah, Cenia y el nuevo niwashi miran al mestizo, sobre una rama del árbol, con el muñón recién cercenado atado con su cinturón. 

  • “Trunks…” – sonríe Rajah al verlo en ese deplorable estado. – “No tienes muy buen aspecto…” – se mofa.
  • “Punch…” – dice Trunks, con lágrimas en los ojos. – “No tienes por qué unirte a ellos…”
  • “Lo siento, pero tu amigo ya no existe.” – dice Cenia. – “¿No lo entiendes? Pensé que estas alturas ya lo habías comprendido.”

Rajah da un paso al frente, callando a Cenia.

  • “No vale la pena.” – dice el líder. – “Acabaré con esta molestia aquí y ahora.”
  • “Pero…” – se sorprende Cenia. – “Estamos en terreno sagrado…”
  • “Creo que es demasiado tarde para lamentar eso.” – le interrumpe Rajah. – “Es mejor zanjar el asunto.” – insiste. – “Pediremos perdón al Árbol con una nueva ofrenda.”

Desde la capilla, inmersa en una guerra entre los centinelas y los niwashi, se oye el retumbar de cada golpe en el cielo, hasta que como si de un meteorito se tratara, algo se precipita contra el suelo con un gran impacto.

Trunks se encuentra bocarriba en el centro del cráter y Rajah sobre él, apretándole la cabeza contra el pavimento.

  • “Se acabó, Trunks…” – se jacta Rajah. – “Este es tu final.” – sentencia.

Pero el líder niwashi levanta la cabeza un momento para ver como los dos centinelas de Zeno pelean contra sus hombres.

  • “¿Qué diablos está pasando aquí?” – se pregunta Rajah, alarmado.

El mestizo, con el ojo medio cerrado y el otro cubierto por la mano de Rajah, ve de reojo los combates.

Rajah se pone en pie e incrusta de un pisotón a Trunks aún más en el suelo.

El líder niwashi vuela rápidamente hacia el primer guardián, que está a punto de atizar a Sarra y detiene su vara con la mano, impidiéndole asestar el golpe.

Rajah prepara su garra y mientras materializa en ella una esfera de ki rojo la estrella contra el abdomen del centinela, haciendo que este salga disparado contra el techo.

Trunks, pese a estar en las últimas, intenta levantarse.

  • “Los centinelas… aquí… aquí son más débiles…” – piensa el mestizo. – “Mucho más que en el jardín…”

Al caer al suelo el centinela, Rajah lanza una ráfaga de ki directa contra su espalda, provocando una docena de explosiones.

El otro centinela, que peleaba contra Lusitan, da un paso atrás al ver que va a tener que enfrentarse a Rajah.

El líder niwashi camina hacia el centinela y alza su mano hacia Lusitan sin mirarle, y éste entiende rápidamente que está reclamando su arma. 

Lusitan le lanza su otsuchi, que Rajah caza al vuelo.

Con el largo martillo de madera, el líder niwashi no duda en propinar un fuerte martillazo en la rodilla del centinela que lo hace caer de rodillas, y lo remata con otro martillazo directo a su cabeza, que lo hace caer redondo al suelo.

Rajah le devuelve el martillo a Lusitan, que enseguida se ensaña con el moribundo guardián.

El líder Niwashi centra de nuevo su atención en Trunks, que se ha puesto de pie.

  • “Es mejor que te rindas…” – dice Rajah. – “Será más rápido.”
  • “Lo siento…” – sonríe Trunks. – “Mi maestro me enseñó a no rendirme…”

Rajah lanza un disparo de ki a Trunks que impacta en su pecho y lo empuja hasta el tronco del árbol, donde estalla.

El mestizo queda incrustado en el gigantesco tronco.

Cenia y el recién nacido niwashi, vestido con una austera túnica roja, descienden hasta la capilla.

Rajah camina hacia él con paso firme.

  • “¡Observa!” – exclama Rajah, llamando al nuevo. – “Así es como se lidia a los herejes.”

Rajah agarra la cara de Trunks y lo saca del árbol para luego lanzarlo contra el suelo. El mestizo da varias vueltas sobre sí mismo hasta detenerse.

Rajah camina hasta él y le propina una patada que lo hace rodar de nuevo.

  • “Ah… ah…” – sufre el mestizo.


A Trunks le cuesta respirar. Tiene varias costillas rotas y cada vez que abre la boca escupe sangre.

  • “Nos has causado tantos problemas…” – gruñe Rajah. – “Que siento que entregarte al árbol es ofrecerte un honor que no mereces.”

Rajah recoge a Trunks, agarrándolo del cabello, y le propina dos puñetazos directos a la cara y después un rodillazo.

El recién nacido niwashi observa la escena con atención y Rajah se da cuenta.

El líder lanza a Trunks hacia el joven.

  • “Mátalo.” – ordena Rajah.

El niwashi mira al moribundo Trunks.

El mestizo, con toda la fuerza que le queda, se incorpora hasta ponerse de rodillas mientras el joven camina hasta él.

  • “Ah… ah…” – sufre Trunks.
  • “Hereje…” – murmura el niwashi.

Cenia lanza una rama larga al niwashi para que la use como arma, y el joven la caza vuelo instintivamente.

Como si siempre hubiera empuñado un bastón, el niwashi lo hace girar a su alrededor para después amenazar a Trunks con él, poniéndoselo a un centímetro de su corazón.

Perlo lejos de tener miedo, el gesto hace sonreír al mestizo.

Sin piedad, el demonio ensarta el pecho de Trunks, atravesando su corazón con la rama.

  • “Je…” – sonríe Rajah.

De repente, una docena de columnas de luz verde descienden alrededor de los niwashi.

Más centinelas de Zeno.

La batalla entre los guardianes y los niwashi estalla de nuevo.

El joven extrae la estaca de Trunks y la usa a modo de bastón para pelear contra los centinelas.

Como si de una coreografía se tratara, él y los centinelas se mueven de forma casi idéntica, dejando extrañados a los guardianes de Zeno, que se miran entre ellos, confusos.

El cuerpo de Trunks reposa en el suelo, desangrándose.

Rajah y los demás niwashi pelean contra los centinelas. Los combates son igualados y solo Rajah destaca sobre los demás, librándose de los guardianes con facilidad. A medida que pelean, parece que los centinelas se debiliten.

Entre todo el barullo, un centinela comprueba el cuerpo de Trunks y le levanta el brazo, buscando el anillo Toki en su mano, pero no lo encuentra.

Un guardián ataca a Zahha por la espalda con un bastonazo descendente que el niwashi intenta detener con su raíz, pero ésta se parte en dos, obligándolo a retroceder.

Con la raíz partida, el recién nacido usa las dos partes como si fueran espadas y pronto logra asesinar al centinela al que se enfrentaba.

Entre los escombros de la capilla, otro centinela ha encontrado el brazo de Trunks… pero para su sorpresa, tampoco tiene el anillo.

Mientras tanto, en un gran asteroide helado y en penumbra, lejos de cualquier otro planeta, vagando por el vacío del Universo, un demonio del frío adulto está sentado en la oscuridad, en un trono de hielo, en el interior de una cueva en el corazón de una red de túneles.

  • “Debes estar muy desesperado si has recurrido a mí…” – dice el demonio, que observa el anillo Toki en la palma de su mano.
  • “En su momento, los Dioses confiaron en el Rey Cold.” – dice Trunks. – “Y hasta cierto punto, Son Goku y mi padre confiaron en ti, Freezer.” – sonríe.
  • “Tsk…” – protesta el tirano con una mueca de asco. – “Ya podrías haber venido en persona, si es tan importante.”

Trunks sonríe.

A los pies del Gran Árbol, el corazón de Trunks cada vez late más despacio.

  • “Yo no podré llevarlo a cabo…” – murmura el moribundo Trunks.
  • “…pero él te encontrará.” – dice el mestizo ante Freezer.

El clon temporal se desvanece, dejando a Freezer solo en su cueva.

En la capilla, la batalla está llegando a su fin. Rajah y el nuevo niwashi poco a poco han acabado con todos los centinelas, aunque ha habido bajas también en la secta.

El recién nacido se fija en el cuerpo de Trunks y se agacha a su lado.

  • “Está muerto.” – dice Rajah, desde la distancia. – “Tendremos que buscar otro sacrificio.”

Una lágrima se derrama por la mejilla del joven niwashi, cuyos ojos se han tornado grises.