OMG // Capítulo 12: El Guerrero Dorado
Pese a los festejos de los soldados, Son Gohan parece preocupado. Los androides le superan ampliamente, pero no podía dejar a Videl y Shapner solos.
Los androides salen de los escombros y miran al mestizo.
– “¡Son Gohan!” – exclama sorprendida la número 18. – “¡Creíamos que habías muerto!”
– “¡Me alegro de verte!” – añade el número 17 en tono jocoso. – “Te hemos echado de menos, Son Gohan. Los humanos pueden llegar a ser muy aburridos.”
Son Gohan les observa en silencio desde lo alto del Instituto Orange Star, con mirada seria, mientras una gota de sudor resbala por su sien.
Los androides se abalanzan sobre él a toda velocidad.
Gohan salta y apunta con su mano al Número 17.
– “¡Big Bang Attack!” – exclama al disparar la técnica de Vegeta.
El poderoso ataque impacta en 17 que, pese a cubrirse, ve frenado su avance.
La número 18 y Son Gohan inician un violento intercambio de golpes.
– “Si consigo mantener el combate en un uno contra uno, resistiré hasta que los soldados logren escapar”. – piensa Gohan.
La androide intenta golpear a Gohan que la esquiva, dejándola pasar de largo y de una patada en la espalda la lanza contra el instituto.
El número 17 ya se ha recuperado y ataca a Gohan, que se defiende de los ataques cuerpo a cuerpo del androide.
– “¡Hacía años que no me divertía así!” – se burla 17.
La Número 18 asciende hacia el saiyajín a toda velocidad, pero él aparta a 17 con un empujón de ki y desenfunda su bastón.
– “¡Alárgate, bastón mágico!” – grita mientras apunta con el báculo a la androide que, sorprendida, no puede evitar que el bastón impacte en su abdomen y la empuje de nuevo hasta el suelo.
El bastón vuelve a la normalidad y Gohan vuelve a enfundarlo, mientras 17 vuelve a la carga.
Desde el suelo, una ráfaga de ki interrumpe el combate entre 17 y Gohan, que se separan para esquivar el ataque de la número 18.
– “¡Casi me alcanzas a mí!” – le recrimina 17.
– “¡Mira cómo ha quedado mi vestido!” – responde la número 18. – “¡Me las pagará!”
La androide asciende y se coloca delante de su hermano, indicándole que no se interponga.
– “¡El saiyajín es mío!” – dice ella.
Son Gohan se pone en guardia.
– “Bien…” – piensa. – “Esto puede salir bien después de todo.”
Cerca de allí, Videl intenta reagrupar a sus soldados.
– “¡Tenemos que ayudarle!” – dice un soldado.
– “Dejad que se encargue él solo” – responde Videl. – “Nosotros solo le estorbaríamos”.
– “¡Retirada a la base de las montañas!” – ordena Shapner.
Los soldados se movilizan, mientras la Sargento contempla preocupada la pelea de Son Gohan y la androide 18, ante la atenta mirada del Número 17.
Shapner se acerca a Videl y le pone la mano en su hombro.
– “Sabes que no podemos hacer nada” – dice el teniente. – “Él mismo lo dijo. Nuestro ejército está muy lejos de poder enfrentarse a los androides.”
Videl sabe que Shapner tiene razón, pero se siente impotente ante tal situación.
La androide, ahora se toma la pelea más en serio y parece no tener problemas contra Son Gohan.
– “¡Pareces más lento que la última vez!” – se burla ella. – “¿Esto es todo lo que puedes hacer?”
La 18 golpea en el abdomen a Gohan, haciéndole escupir sangre, y de un codazo en su espalda le lanza hacia el suelo, perdiendo el bastón, que cae lejos del combate, cerca de Videl y Shapner.
Gohan choca contra el tejado del Instituto atravesando todos sus pisos hasta llegar al sótano.
Los androides sobrevuelan el agujero, aguardando a que Gohan vuelva a la superficie.
– “¿Ya está?” – pregunta 17.
– “Puede que me haya pasado un poco con él” – se jacta ella.
– “Le recordaba más resistente” – dice 17.
– “En fin, ¿qué se le va a hacer?” – sentencia la 18, mientras apunta al cráter y prepara un ataque de ki.
De repente, el edificio se ilumina. Una luz dorada se filtra por todas sus ventanas y por el agujero del cráter, como un foco que ilumina el cielo.
Los androides retroceden y Son Gohan asciende lentamente hasta alcanzar su altura.
– “No hemos terminado” – dice el mestizo con mirada seria y determinada.
Los mellizos sonríen al ver que su diversión continúa.
– “Parece que será más divertido que la última vez, cuando nos interrumpieron esos dos vejest…” – dice 17.
– “¡Masenko!” – le interrumpe Son Gohan.
La técnica del saiyajín impacta en 17 y Gohan se abalanza sobre él, golpeándole varias veces antes de que reaccione.
– “¡Jajaja!” – se ríe la 18 al ver la escena. – “¡Parece que necesitas ayuda, hermano!”
El 17 golpea a Gohan y le aparta, mientras la 18 se coloca a la espalda del mestizo.
– “Acabemos con esto” – dice ella.
– “Está bien” – responde 17.
Ambos atacan a Gohan, que se ve superado por la pareja y encaja un golpe tras otro y, abrumado por su poder, comprende que no tiene escapatoria.
La 18 le agarra el pie y le lanza contra el suelo, contra el que impacta.
Son Gohan, ensangrentado, se levanta de nuevo.
– “Parece que este es el final.” – piensa Gohan. – “Espero que al menos esto sirva para salvar a Videl y a los soldados… Pronto nos veremos, papá”.
Los androides se posan en el suelo frente a Gohan y ambos levantan una mano apuntándole.
Gohan se pone en guardia, listo para el siguiente asalto.
De repente, unas pisadas a las espaldas de los androides hacen que estos se den la vuelta.
– “Pero, ¿qué diablos eres tú?” – dice 17 al ver ante él a una extraña criatura.




