OLD MAN GOHAN // Capítulo 21: Guerra en dos frentes

OLD MAN GOHAN // Capítulo 21: Guerra en dos frentes
Uranai Baba interrumpe el abrazo de los dos saiyajín.
– “Al saber que venías, fui a buscar a Son Goku al Más Allá.” – dice sonriente la bruja.
Son Gohan parece ilusionado.

– “¡Ahora que estás aquí podremos derrotar a los androides!” – exclama el mestizo.
– “Lo siento, Son Gohan, pero eso no es posible” – dice Baba.
– “¿Cómo dice?” – le pregunta extrañado Gohan.
– “El permiso de Goku es sólo para visita.” – responde la bruja. – “No puede intervenir en los asuntos de la Tierra.”
– “¿Pero como es eso posible?” – exclama Gohan enfadado.
– “Es cierto, Gohan” – responde Goku. – “El Rey Enma ha sido claro. Si intervengo, mi alma volverá al Más Allá y perderé los privilegios que me han sido otorgados, como es el de conservar mi cuerpo”.
Gohan agacha la cabeza, triste y decepcionado.

– “Pero no me necesitas, Son Gohan” – añade Goku. – “Tú eres el presente y el futuro de la Tierra”.
– “No soy rival para los androides y Cell” – responde Gohan.
– “Aún no.” – le corrige Goku. – “Pero lo conseguirás. Eres mucho más fuerte de lo que yo jamás fui en vida.”
Uranai Baba se baja de su bola de cristal.

– “¡Pongámonos manos a la obra!” – dice mientras extiende sus manos hacia la esfera. – “Veamos de qué se trata esa nueva amenaza que azota los alrededores de la aldea de los Gilas”
Goku y Gohan observan con atención.

– “Ya-ya-ya-yatta-yatta-ya…” – recita la bruja.
En ese instante, la bola de cristal empieza a brillar con fuerza. En su interior no puede verse más que oscuridad.

– “Mmmm…” – murmura la bruja. – “Qué extraño…”
– “¿Qué ocurre?” – susurra Gohan.
Unas voces se oyen a través de la bola.

– “¡Sois unos inútiles!” – grita una voz chirriante. – “¡Así nunca conseguiremos despertarle! ¡Necesitamos más energía!”
– “Lo siento, señor, hacemos lo que podemos.” – responde otra voz. – “Este planeta está asolado. Es difícil encontrar habitantes con una fuerza significativa…”
– “¡Silencio!” – grita la primera voz. – “Noto una extraña presencia…”
Uranai Baba retrocede atemorizada.

– “No puede ser…” – titubea Baba. – “No pueden saber que estamos…”
– “¡Alguien nos observa!” – grita esa chirriante voz. 
En la bola de cristal aparece un ojo verde saltón, con los párpados de color ocre amarillo.

– “¡Largo de mi nave!” – exclama esa voz. – “¡PAPARAPÁ!”
De repente, unos rayos de color rosado rodean la bola de cristal. Baba retrocede asustada ante la mirada sorprendida de Gohan y Goku. 
Finalmente, la bola de cristal se parte en dos de forma violenta y ambas partes caen al suelo.

– “¿Qué ha sido eso?” – pregunta Goku.
Uranai Baba cae de rodillas.

– “Una magia muy superior a la mía” – responde Baba sorprendida e inquieta por lo sucedido.
En las montañas rocosas, los ejércitos han dejado de disparar. Todos siguen tras sus coberturas esperando que el enemigo de un paso en falso.

– “Parece que pasaremos un tiempo aquí…” – suspira Ikose.
– “Me es imposible contactar directamente con la Muscle Tower” – se lamenta Erasa. – “He conseguido mandar un mensaje por un canal antiguo, pero no sé si lo recibirán”.
La paciencia de Pilaf parece estar agotándose.

– “¡Shu! ¡Mai!” – llama a sus subordinados. – “¡Que traigan la “Super Pilaf Machine”! ¡Nos encargaremos nosotros personalmente!”
– “¡Sí, señor Pilaf!” – responden a la vez.
Un soldado de su ejército trae una caja rectangular y plana y la abre frente a sus tres superiores, ofreciéndoles las tres cápsulas que hay en su interior.
Cada uno de coge una y la activa, generando tres robots. El primero es de color azul oscuro con un cuerpo redondo del que salen sus piernas y sus brazos. El segundo es de color rosa con un cuerpo rectangular del que salen sus piernas y unos poderosos brazos terminados en grandes pinzas. Y el tercero es de color verde y de cuerpo redondo, con unas piernas largas y unos brazos cortos terminados en ametralladoras y también tiene una cola larga con un lanzallamas en su extremo.
Videl y el resto oyen el ruido de la activación de las cápsulas y miran por encima de su cobertura.

– “¡Preparaos!” – exclama Shapner. – “¡Van a atacar!”
– “No estamos preparados para esto…” – murmura Videl asustada ante las tres máquinas de combate.
Pilaf, Mai y Shu saltan a bordo de sus robots y se abalanzan contra el Ejército Real.

– “¡Acabemos con esto de una vez!” – exclama Pilaf. – “¡Quiero ese sarcófago!”
El robot de Mai golpea el cobijo tras el que se escondía el equipo Zulú, que se escabulle en el último instante y se dispersa.
El Ejército Real abre fuego contra los robots, pero no logran causarles el menor daño.

– “¡Es inútil!” – grita un soldado aterrorizado. – “¡No podemos luchar contra ellos!”
Erasa introduce un código en su brazalete y éste expende una cápsula por una pequeña ranura. La analista se la lanza rápidamente a Shapner, que la activa, materializándose entonces un lanzacohetes.

– “¡Al suelo!” – advierte Shapner a sus compañeros, mientras apunta al robot rosa, antes de apretar el gatillo.
Un potente rayo de energía impacta contra el robot de Mai, causando daños en su coraza y derribándolo de espaldas.

– “¿Qué demonios es esto?” – dice Shapner, que se esperaba un lanzacohetes corriente.
– “¡Tecnología Red Ribbon!” – le responde Erasa, sonriendo orgullosa.
Mientras tanto, Pilaf y Shu causan estragos entre los soldados del Ejército Real y se acercan al sarcófago. Pilaf aparta a los soldados enemigos a manotazo limpio, mientras Shu los carboniza con su lanzallamas.
Videl se percata del avance de sus enemigos y decide contraatacar.

– “¡Ikose, ven conmigo!” – le dice a su joven subordinado.
En el Palacio de Uranai Baba, Goku, Gohan y la bruja siguen atónitos ante lo ocurrido.

– “No conozco a nadie con un poder así…” – dice la bruja.
– “¿A quién quieren despertar?” – se pregunta Gohan.
– “No hay tiempo que perder” – sentencia Goku. – “Esto me da muy mala espina.”
– “Papá, ¿qué debo hacer?” – le pregunta Gohan, buscando algún tipo de guía.
– “Confía en tu instinto” – le responde Goku. – “Debes triunfar donde yo fracasé”.
– “Tu padre no puede revelarte ningún tipo de información, Son Gohan.” – explica Uranai Baba. – “Son las normas”.

Son Gohan suspira resignado. Una nueva amenaza se avecina y él vuelve a sentirse sobrepasado por la situación. Tiene a su padre frente a él, pero éste no puede guiarle.
El mestizo se saca el cascabel del cinturón y se lo muestra a su padre.

– “Me dirijo a la Atalaya de Kamisama” – dice Gohan. – “Creo que encontraré respuestas allí.”
Son Goku sonríe satisfecho, como si intentara darle alguna pista a su hijo. 

– “Te deseo mucha suerte, hijo” – dice Goku.
– “Creo que debes irte, Son Gohan” – les interrumpe Baba. – “Tu no tienes tiempo que perder y yo tengo que informar a mis superiores de lo ocurrido”.
Son Gohan asiente y vuelve a abrazar a su padre.

– “Confío en ti, Son Gohan” – le reconforta Goku.
El mestizo se separa de su padre y se seca las lágrimas con su muñequera.

– “Te prometo que devolveré la paz a la Tierra.” – dice Gohan, que por primera vez parece seguro de sí mismo. – “Díselo a todos. Diles que siento lo ocurrido, pero que ya no voy a huir. Nunca más.”
Son Goku se siente orgulloso de su hijo.

– “Ahora ya no volveremos a vernos hasta que cruces al Más Allá” – dice Goku. – “Siento mucho no haber estado ahí para verte crecer” – se lamenta.
– “Siempre has estado ahí” – responde Gohan. – “Piccolo, Krilín, Vegeta… Mamá decía que había un poco de ti en cada uno de ellos.”
Uranai Baba escucha con los ojos llorosos.

– “Tenemos que irnos, Goku” – le apresura la bruja.
– “Está bien” – dice Goku.
Goku se dirige de nuevo a su hijo.

– “El Más Allá me espera.” – dice Goku. – “No es tan malo como parece, ¿sabes? Supongo que, en un mundo tan terrible como el de ahora, sería reconfortante saber que hay algo más allá de lo que conocemos”.
Gohan se percata de algo extraño en las palabras de su padre. ¿A qué viene ese transcendental comentario? ¿Intenta decirle algo?
Son Goku levanta su mano para despedirse de Gohan.

– “¡Hasta que nos volvamos a ver!” – exclama con una sonrisa.
– “Gracias, papá.” – murmura Gohan, mientras le dice adiós.
En las montañas rocosas, Videl ha agarrado un cilindro de hierro, posiblemente desprendido de una tanqueta destruida.

– “¡Distrae al piernas-largas!” – le ordena la Sargento a Ikose.
El soldado dispara al robot, que enseguida se vuelve hacia él.
Videl corre hacia la máquina por la espalda, pero Pilaf se da cuenta e interviene, lanzándola contra la pared del desfiladero.

– “¡Videl!” – grita preocupado Shapner.
– “¡Proteged a la Sargento!” – ordena Erasa a los soldados.
Todos intentan detener el avance de Pilaf y Shu.
Ikose se percata de que el cilindro de metal se ha quedado en el suelo, corre hacia él y lo agarra.

– “Yo me encargo” – murmura el chico.
El joven soldado corre hacia el piernas-largas y se lanza sobre él, agarrando su cola. Shu se nota que tiene a alguien enganchado detrás y empieza a zarandear al soldado violentamente.

– “¡No voy a fallar!” – murmura Ikose mientras lucha por no caer. 
Finalmente, el soldado consigue clavar el cilindro en la embocadura del lanzallamas de Shu antes de soltarse y salir despedido contra unas rocas.
La cola del robot empieza a sobrecalentarse y crecer de tamaño. Una alarma suena dentro de la cabina del robot.

– “¡¿Qué está pasando?!” – exclama Shu, que ve como la temperatura del robot empieza a subir de forma descontrolada.
Finalmente, la cola del robot estalla en mil pedazos.
Pilaf, Shu y Mai tienen más problemas de los esperados con el Ejército Real.

– “¡Maldita sea!” – grita furioso Pilaf. – “¡Unámonos!”
El robot verde esconde sus brazos, mientras el robot rosa esconde sus piernas y se coloca sobre el verde, y finalmente, el azul oculta todas sus extremidades y se sitúa encima del rosa. Juntos forman un gigantesco robot.

– “¡Jajajaja!” – ríe maléficamente Pilaf. – “¿Qué os parece ahora nuestro poder?”
Videl se reincorpora algo dolorida.

– “Que el Pelotón Delta se dirija a la base con el sarcófago” – ordena la Sargento. – “El resto intentaremos ganar tiempo hasta que lleguen refuerzos”.
La Sargento se prepara para abrir fuego contra la “Pilaf Machine”.

– “¡Esa chica es un incordio!” – exclama Pilaf, antes de hacer que el robot le de un puñetazo.
El puño de la “Super Pilaf Machine” se acerca rápidamente hacia Videl, que no puede defenderse ante la fuerza de la máquina.
Pero en el ultimo instante, alguien se ha interpuesto entre la Sargento y el gigantesco puño. El Número 8 ha detenido el golpe con ambas manos.

– “¡No dejaré que hagáis daño a mis nuevos amigos!” – dice el gigantesco hombretón con mirada seria.
Un nuevo pelotón, dirigido por la mismísima Coronel Red, acaba de llegar al lugar de la batalla.

DBSNL // Capítulo 40: Segundo asalto

DBSNL // Capítulo 40: Segundo asalto
“A veces hablas como un saiyajín, ¿lo sabes?”

La Número 18 le ofrece una semilla senzu a Son Goten mientras el robot se pone en pie.

– “Cómete esto” – le dice la androide. – “No puedo con ellos yo sola”.

Son Goten mastica la semilla y se reincorpora de un salto, transformándose en Súper Saiyajín.

– “¡Segundo asalto, hombre de hojalata!” – grita mientras adopta una pose de combate.
– “¡No tan rápido!” – le interrumpe la Número 18. – “El resultado sería el mismo. Necesitamos que hagáis la fusión”.
En la Muscle Tower, Krilín también le ha dado una semilla a Chaoz y otra a Ten Shin Han, que ya están listos para luchar.
Entre la humareda causada por la explosión del brazo de Tao Pai Pai, puede verse al asesino levantándose con la ropa hecha trizas y su antebrazo derecho destrozado.

– “Juntos le venceremos” – dice Krilín.
– “No.” – responde Ten Shin Han. – “Él es mío. Vosotros encargaos de liberar a Lunch”.
– “Este no es momento de venganzas, Ten.” – le dice Krilín. – “Luchemos juntos”.
– “Krilín tiene razón” – le apoya Chaoz.
– “Tengo que hacerlo yo solo.” – insiste Ten. – “Lo siento”.
Krilín, pese a no estar de acuerdo, respeta la decisión de Ten como guerrero.

– “A veces hablas como un saiyajín, ¿lo sabes?” – le dice Krilín.
Ten Shin Han no responde y ya está centrado en su adversario.

– “Chaoz, ya le has oído” – dice Krilín.
Chaoz asiente y ambos se elevan hacia la cima de la Muscle Tower.
Cerca de allí, la Número 18 y Goten atacan al B-16 que luchaba contra Trunks. La 18 le aleja mientras Goten le da una semilla a su amigo. 

– “Prepárate para la fusión” – le dice Goten.
En ese momento, el B-16 que luchaba antes con él vuelve a la carga y le golpea, evitando que los amigos puedan llevar a cabo su plan.
En la cima de la Torre, Krilín y Chaoz se posicionan frente a Silver, que está apuntando a la cabeza de Lunch con su revólver.

– “¡Suéltala!” – le dice Krilín muy serio.
– “Si os acercáis, la mataré” – responde Silver, preparando el martillo de su revólver.
Chaoz usa su poder mental para inmovilizar al comandante.

– “Mal…di…tos….” – dice Silver entre dientes.
– “No te esfuerces” – dice Krilín mientras camina hacia Lunch.
Al pasar junto a Silver, éste le asesta una patada que lanza a Krilín fuera de la Torre por el mismo agujero por el que entró.

– “¡Krilín!” – grita Chaoz sorprendido de que Silver pueda moverse con facilidad a pesar de estar usando su poder.
– “¡Jajaja!” – ríe Silver. – “¿De verdad creéis que no estoy preparado para enfrentarme a vosotros?”
En la base de la Torre, Tao Pai Pai se arranca el brazo dañado ante la sorpresa de Ten Shin Han y acto seguido activa una cápsula de la que se materializa un brazo de repuesto.

– “Así será más justo” – sonríe Ten.
– “Voy a matarte” – le dice el asesino colocándose el brazo. – “Eres una vergüenza para la escuela Grulla. ¡Un traidor!”
Tao Pai Pai se lanza contra Ten, alzando el cuchillo en su brazo izquierdo. 

– “¡Muere!” – grita.
Ten Shin Han esquiva los ataques del asesino, que aún así logra hacerle varios cortes superficiales en el torso y en el antebrazo. 

Dibujado por Ipocrito
Ten se ve abrumado por los ataques de su antiguo maestro.

– “¡Taiyo-ken!” – grita intentando cegar a su enemigo.
Pero por desgracia para él, la técnica no parece surgir efecto y Tao Pai Pai le sorprende haciéndole un corte en la mejilla.

– “Mis ojos de cyborg están preparados para no caer frente a esa técnica” – responde el asesino.
– “Entonces tendré que intentar otra cosa” – murmura Ten, preparándose para su siguiente ataque.
El cuerpo de Ten Shin Han se divide en cuatro.

– “Olvidas que conozco todas tus técnicas” – le advierte Tao Pai Pai.
A Ten no parece importarle y ataca con sus cuatro cuerpos, que Tao Pai Pai repele sin problemas una y otra vez.

– “Tu poder se divide entre tus copias.” – continúa el asesino. – “Vaya pérdida de tiempo”. 
Cerca de allí, Trunks libera al número 17 de uno de los dos B-16 que le estaban atacando. El joven guerrero, ahora recuperado por una senzu, hace retroceder a su adversario.
Por desgracia, Lapis ha perdido un brazo durante la pelea y está perdiendo sangre y líquido. El otro B-16 sigue atacándole y golpeándole.
La Número 18 ve a su hermano en esas condiciones y quiere ayudarle, pero para eso debe librarse de su enemigo.

– “¡Taiyo-ken!” – grita la 18, y se dispone a ayudar a su compañero. 
Pero antes de que pueda alejarse, el B-16 la agarra por una pierna. Parece que la técnica no ha surgido efecto, al igual que le sucedió a Ten con el mejorado Tao Pai Pai.
Cerca de allí, Pilaf y su banda se dirigían a la base de la Red Ribbon en motos de nieve cuando se han encontrado con la batalla.

– “¿Otra vez ellos?” – dice Pilaf.
– “Podemos aprovechar esto para entrar en la base.” – dice Shu.
Mai observa a lo lejos como Lapis, en condiciones pésimas, está siendo golpeado por el robot B-16.

– “¡Tenemos que hacer algo!” – dice la ella.
– “¿¡Estás loca!?” – exclama Pilaf. – “¡No nos importa lo que les pase! ¡Aprovechemos para robar lo que podamos de la base!”
Mai se baja de la moto y corre hacia el campo de batalla ante la atónita mirada de sus dos compañeros.
En la Torre, el comandante Silver golpea a Chaoz y a Krilín, que se ven superados ante la extraordinaria fuerza del soldado.

– “¡He entrenado desde que fui derrotado por Son Goku!” – grita furioso. – “¡He reconstruido el ejército de la Cinta Roja yo solo! ¡No dejaré que nadie se interponga en mi camino!”
Krilín cae sobre la nieve y mientras se reincorpora, Silver se acerca a él a toda velocidad.

– “¡Muere!” – grita el comandante, listo para asestar un golpe directo a nuestro amigo.
Pero escasos metros antes de alcanzar a Krilín, una esfera de ki surge del suelo, levantando rocas, hielo y nieve, y golpeando a Silver en la barbilla; haciéndole retroceder hasta caer de espaldas al suelo.

– “¿¡Esta técnica!?” – se sorprende Krilín, que la reconoce perfectamente y mira alrededor buscando a su usuario.
Cerca de ahí, sobre una duna de nieve, Yamcha, con su antiguo uniforme de la escuela Kame, sonríe en su pose típica de la técnica Sokidan.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 20: ¿Una nueva amenaza?

OMG // Capítulo 20: ¿Una nueva amenaza?
Son Gohan le ha contado a Bacterian todo lo sucedido recientemente. 

– “Necesitamos llegar a la Tierra Sagrada de Karin” – le dice Gohan al pirata.
– “Si de verdad eres el Guerrero Dorado, no dejaré que el futuro de la Tierra pese sobre mis hombros” – responde Bacterian. – “Te llevaremos hasta la Tierra Sagrada.”
Son Gohan se siente aliviado.
En ese instante, Gohan divisa a lo lejos una torre de humo en la costa.

– “¿Qué ha ocurrido allí?” – se pregunta Gohan.
Bacterian y Punta contemplan la humareda.

– “¿No está en esa dirección la aldea de los Gilas?” – dice Bacterian.
– “¿Los Guerreros Dinosaurio?” – dice Punta. – “¿Qué estarán tramando ahora?”
Son Gohan escucha a los piratas y sigue mirando al horizonte.

– “Hay algo extraño…” – murmura el mestizo. – “¿Serán los androides?” – piensa.
– “¿Algo extraño?” – dice Bacterian.
– “Esos Dinosaurios siempre están armando alboroto” – dice Punta. 
– “Creo que he notado una presencia” – dice Gohan. – “¿Será Cell?” – piensa.
Los piratas se miran sin comprender al mestizo, ya que ellos no entienden a qué se refiere Gohan, pues no pueden sentir el ki.

– “Voy a echar un vistazo” – dice el mestizo. – “Continuaré hacia la Tierra Sagrada a pie”.
– “¿A pie?” – se sorprende Punta. – “¡Está muy lejos!” 
– “Necesito saber qué ha ocurrido en esa aldea.” – sentencia Gohan.
El mestizo se acerca a Punta y Bacterian y estrecha la mano de ambos.

– “Muchas gracias por todo” – dice Gohan. – “Espero volver a veros”.
– “Estamos contigo, Guerrero Dorado” – le responde Punta.
El mestizo coge aire con la máscara puesta y se la quita antes de lanzarse al mar para nadar hacia la costa.

– “¿Crees que tiene alguna oportunidad de derrotar a los androides?” – le pregunta Punta a Bacterian.
– “Si alguien puede hacerlo, es alguien con el nombre Son” – sonríe Bacterian.
En el Norte, el Pelotón Zulú avanza en un convoy junto a varias patrullas de la Muscle Tower hacia las montañas rocosas, donde el Pelotón Delta se comunicó por última vez.
Gohan ha llegado a la costa y se acerca al origen del humo, que efectivamente, es la aldea de los Gilas.
La aldea se encuentra destrozada, con signos de lucha y cadáveres dispersos por todas partes.

– “¿Han sido los androides?” – se pregunta Gohan.
Al acercarse a uno de los cadáveres para examinarlo, el mestizo se percata de que tiene la marca de un aguijón en el costado izquierdo.

– “¿Qué es esto?” – se sorprende Gohan. – “¿Ha sido Cell?”
Gohan se palpa la cicatriz de su hombro que le dejó el aguijón de la criatura.

– “No parece lo mismo…” – murmura. – “Cell absorbe materia orgánica y energía por igual, pero en el caso del Gilas parece que los bordes de sus heridas están intactos…”
Tras examinar los cuerpos, Gohan se percata de que varios presentan esa herida punzante.

– “No sé que ha atacado esta villa, pero parece que los ha matado absorbiendo su energía.” – reflexiona el mestizo. – “¿Es que hay otra creación de la Red Ribbon suelta? Esto se pone cada vez peor. Los androides ya son el menor de nuestros problemas. ¡Maldita sea! ¡Necesito respuestas!”
Al levantar su mirada, Gohan ve un enorme cartel publicitario cerca de la carretera con el siguiente reclamo: “¡Soy la hermosa Uranai Baba! ¿Qué quieres saber?”. Una imagen muy retocada de la bruja mirando su bola de cristal adorna el letrero.

– “¡Uranai Baba!” – exclama Gohan emocionado al ver el rótulo. – “¡Eso es!”
Mientras tanto, el convoy Real se acerca al pie de las montañas.
Dentro de la tanqueta en la que viaja el Pelotón Zulú, se oyen interferencias extrañas por radio. 

– “¿Nos… cibe.. guien?” – escuchan por radio.
– “Recibimos algo” – anuncia el soldado encargado de las comunicaciones.
– “Déjame a mí” – dice Erasa, que conecta la radio a su brazalete. – “Filtraré la señal”.
– “Somos el Pelotón Delta. ¿Nos recibe alguien?” – se escucha ahora claramente por el altavoz del brazalete.
– “Aquí el Equipo de Rescate” – responde Erasa. – “¿Estáis bien? ¿Cuál es vuestra posición?”
– “Nos tendieron una emboscada en el desfiladero” – dice el soldado por radio.
– “¿Bandidos?” – pregunta Erasa.
– “Estaban muy organizados. Eran fuerzas profesionales entrenadas.” – responde el soldado.
Videl y los demás escuchan con atención.

– “¿Un ejército?” – se pregunta la Sargento.
Erasa continúa hablando con el soldado.

– “Está bien. Llegaremos enseguida. Dadnos vuestra posición y permaneced alerta” – dice la analista.
Son Gohan ya corre raudo hacia el palacio de Uranai Baba.

– “Me estoy retrasando demasiado…” – piensa Gohan mientras corre lo más rápido posible sin alertar a Cell. – “Espero que los demás se encuentren bien.”
El Equipo de Rescate avanza por un desfiladero entre las montañas cuando empieza a oír explosiones cercanas a ellos.
Erasa se apresura a contactar por radio con el Pelotón Delta.

– “¿Me recibís? ¿Qué está pasando? Hemos oído explosiones.” – dice la analista.
– “¡Nos están atacando! ¡Nos han encontrado!” – dice el soldado por radio.
De repente, algo impacta cerca de la tanqueta del Pelotón Zulú.

– “¡Nos atacan!” – grita un soldado.
Videl y el resto salen del vehículo y se ponen a cubierto mientras las ametralladoras de la tanqueta ofrecen fuego de cobertura.
Las colinas que rodean el desfiladero están repletas de soldados con uniformes de color azul marino oscuro, en los que destaca un emblema de fondo blanco y letras rojas: “Chaofan” (Arroz Frito).
En la cima de la colina más alta, un pequeño y anciano ser azulado contempla el campo de batalla.

– “¡Quiero lo que sea que hayan robado esos soldados!” – les grita a sus tropas.
Una mujer de mediana edad se encuentra a su lado.

– “¡Ya habéis oído al comandante Pilaf!” – grita la mujer.
Un pequeño hombre-zorro se acerca a ellos.

– “¡Parece que han llegado sus refuerzos!” – dice el zorro. – “¿Qué hacemos?”
Videl identifica a Pilaf y recarga su arma.

– “¿Qué hace Pilaf tan lejos de su castillo?” – se pregunta la Sargento.
Erasa mira el radar de su brazalete. 

– “¡Nos superan en número!” – exclama alarmada.
Shapner ve que el Pelotón Delta esta cerca y está siendo acorralado por los hombres de Pilaf.

– “¡Hay que llegar hasta el Pelotón Delta y asegurar ese sarcófago!” – ordena a sus hombres.
– “¡Son demasiados!” – grita Ikose. 
El ejército de Pilaf sigue disparando a discreción. Las balas sobrevuelan a nuestros compañeros, que están atrapados tras sus coberturas.
Mientras tanto, Son Gohan ha llegado al palacio de Uranai Baba y un pequeño fantasma rosado con un sombrero de paja le da la bienvenida.

– “Uranai Baba te estaba esperando” – dice el fantasma.
– “Así que este es su palacio…” – murmura Gohan impresionado.
Son Gohan es guiado por los pasadizos hasta el edificio principal, donde le recibe la bruja flotando sentada sobre su bola de cristal. El fantasma les deja solos.

– “¡Son Gohan! ¡Cuánto tiempo!” – se alegra la Baba.
– “¡Me alegro de que esté bien!” – responde Gohan.
– “Ya sé lo que te trae por aquí” – dice la bruja. – “Así que pongámonos a ello cuanto antes”.
El semblante de Gohan se vuelve serio enseguida.

– “Siento mucho lo del Maestro Roshi” – se lamenta Gohan. – “Fue culpa mía”.
– “No. No lo fue.” – responde Baba.
Son Gohan mira a la bruja extrañado.

– “Mi hermano sabía lo que ocurriría si iba a rescatarte a Orange City.” – le responde la bruja. – “Fue su decisión. Debes respetar eso.”
El mestizo agacha el cabeza avergonzado.

– “Te esperan grandes cosas, Son Gohan” – le dice Uranai Baba. – “No hace falta una bola de cristal para saber eso. Eres hijo de Son Goku y alumno de Piccolo Daimaoh. Has aprendido artes marciales de los mejores.”
– “Y aún así no puedo hacer nada…” – dice Gohan desanimado.
– “Vegeta, Ten Shin Han, Krilín, Yamcha, Chaoz, Bulma, Trunks, Roshi, Lunch… Una parte de ellos te acompaña en tu viaje.” – dice la vieja bruja. – “Tienes que aprender a vivir con eso. Tu sentimiento de culpa es lo que te impide avanzar.”
– “Soy responsable de sus muertes.” – responde Gohan.
– “No hay manera” – suspira Baba resignada. – “El niño es muy tozudo. Se parece a ti” – dice mirando a un oscuro portal en un lateral de la habitación.
De repente, se oyen unos pasos que se acercan por ese portal.
Son Gohan contempla incrédulo como una figura se define en la oscuridad.

– “Hola, hijo” – dice un sonriente Son Goku con una aureola sobre su cabeza.
– “¿Papá?” – titubea Gohan mientras sus ojos se llenan de lágrimas. – “¡Papá!” 
El mestizo corre hacia su padre y le abraza con fuerza.
Son Goku abraza a su hijo y le consuela mientras el mestizo llora.
Uranai Baba se enternece ante tal escena. 
Son Gohan, el Guerrero Dorado, parece sólo un niño. Su fachada de tipo duro y despiadado ha caído por completo al ver a su padre después de tantos años.

– “Lo siento, Son Gohan” – dice Goku. – “Siento mucho no haber estado ahí”.
– “No he estado a la altura, papá.” – responde Gohan llorando. – “Lo siento mucho.”
– “Lo has hecho bien.” – le reconforta su padre. – “Estoy orgulloso de ti”.

DBSNL // Capítulo 39: Vieja grulla

DBSNL // Capítulo 39: Vieja grulla
“Perdemos ki por todas partes”
Tao Pai Pai empuja a Lunch hacia el comandante Silver, que la agarra y la obliga a sentarse en su silla.
El asesino salta por el agujero creado por su ataque y desciende hasta llegar al suelo.
Ten Shin Han se levanta y se arranca la parte superior de su túnica, que había sido destrozada por el Dodonpa, y con ella envuelve a Chaoz, que sigue en el suelo pero ha recuperado parcialmente la consciencia. 

– “Lo siento, Ten” – murmura Chaoz.
– “No te preocupes” – le responde éste. – “Voy a hacérselo pagar”.

Tao Pai Pai ríe al escuchar las palabras de su viejo discípulo.

– “¿Es eso cierto? ¿Vas a matarme?” – se burla el asesino. – “¡Te faltan agallas para eso!”.

Ten tiene un semblante serio y decidido y se prepara para el combate.
Tao Pai Pai le apunta con el cañón de su brazo. El cañón cierra su luz y se alarga, siendo cada vez más estrecho.

– “¿Pero qué…?” – dice Ten confundido.

El asesino dispara un Dodonpa de escasos centímetros de diámetro a gran velocidad. Ten sólo puede esquivarlo parcialmente y su hombro izquierdo es atravesado, haciendo que hinque la rodilla por el dolor.

– “¡Levántate!” – le grita Tao Pai Pai. – “Eres una vergüenza para la escuela Grulla.”

Ten se sujeta el hombro que presenta una hemorragia considerable.

– “Se ha hecho mucho más fuerte…” – piensa Ten. – “¡Maldita tecnología de la Red Ribbon!”

Pueden escucharse explosiones a lo lejos, entre la ventisca. 
Lapis y los niños a duras penas siguen resistiendo contra los cuatro B-16 restantes. 
Trunks, de rodillas, recibe una patada en la cara por parte del B-16 y pierde la transformación.
Lapis recibe una terrible paliza por parte de dos B-16.
El último B-16 sujeta a Son Goten por el cuello de su Gi. El chico ya ha perdido su estado de Súper Saiyajín. El robot le lanza al aire, le apunta con el cañón de su brazo y lanza su devastador ataque.
Por suerte para Goten, alguien le agarra y evita que el ataque impacte contra él.
Son Goten abre sus ojos y pese a ver borroso distingue a su salvadora.

– “¿Número 18?” – murmura casi sin fuerza.

En el planeta de Beerus, Goku y Vegeta se encuentran en el suelo semi-inconscientes. 

– “Si esto es todo lo que podéis hacer, nuestro universo está perdido” – les dice Beerus, que acaba de humillarles en su pequeño enfrentamiento.
– “¿Cómo… cómo puede ser… que aún haya tanta diferencia entre nosotros?” – dice Goku con una sonrisa pese a estar agotado.
– “Esta transformación es peor que tu Súper Saiyajín 3” – dice Vegeta. – “Perdemos ki por todas partes”.
– “Buena observación.” – interviene Whis. – “No estáis acostumbrados a contener un ki tan denso como éste y en estas cantidades. Ya os dije que no era sencillo usar el ki divino en vuestra transformación. Vuestra mente no está lo suficientemente clara y vuestro cuerpo no está preparado para ello”.
– “Aún tenemos tiempo” – responde Goku levantándose. – “Lograremos dominar el Súper Saiyajín Blue”.
– “¿Súper Saiyajín Blue?” – pregunta Whis al escuchar el término por primera vez. – “Es un nombre un poco ridículo… Juju”

En la Muscle Tower, Ten se pone en pie para enfrentarse a Tao Pai Pai.

– “¡Dodonpa!” – grita Ten lanzando su característico ataque.

Tao Pai Pai lo esquiva con facilidad apartando su hombro hacia atrás e inclinando su cuerpo hacia un lado, dejando que el ataque pase de largo y destruya parte de la base de la torre.

– “Eres patético, Ten Shin Han” – dice el asesino, que apunta de nuevo a su antiguo discípulo.

El cañón empieza a cargarse mientras cambia de forma hasta que su embocadura adopta una forma cuadrada.

– “¡KI-KO…!” – grita el asesino. Pero es interrumpido por un Kienzan que parte su cañón en dos antes de que pueda ser disparado, haciéndolo estallar.

Dibujado por Ipocrito

Krilín se posa junto a Ten Shin Han.

– “¿Llego muy tarde?” – dice con una sonrisa cómplice.
– “Justo a tiempo” – responde Ten devolviéndole la sonrisa, pese a estar un poco mareado por la pérdida de sangre.