ESPECIAL DBSNL /// Cold Chronicles // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte V: Hera

Cold Chronicles / Parte V: Hera
“Protegemos la semilla del Árbol”

Paikhuan ha llevado a Cold hasta su maestro, Sidra. Durante el viaje, el guerrero ha narrado la leyenda del planeta Konats al joven Cold, que parece escéptico ante ese tipo de relatos.
Los tres personajes se encuentran ahora en un viejo templo escarbado en la montaña en mitad de un planeta sombrío.

El anciano Sidra se acerca al demonio del frío y le observa detenidamente.

– “Así que tú eres Cold…” – murmura Sidra. – “Es la primera vez que veo a un demonio del frío con un aspecto tan rocambolesco”.
– “¿Qué quiere de mí?” – pregunta Cold. – “¿Por qué quería verme?”
– “Eres el único mortal que se ha enfrentado a Majin Bu y ha vivido para contarlo” – dice el anciano. – “Creo que eso te hace bastante interesante.”
– “Yo no me enfrenté a Majin Bu” – responde el demonio. – “Si lo hubiera hecho, hubiera perecido como el resto de mi raza.”

Sidra esboza una pícara sonrisa.

– “Honesto” – dice el anciano. – “Eso está bien.”


Cold no dice nada. Solo mira al anciano con cierto recelo.

– “Encontraste una caja que he estado buscando durante siglos” – dice Sidra.
– “Yo no la buscaba” – dice Cold. – “Fue casualidad.”
– “No creo en las casualidades” – responde el viejo.

El demonio del frío parece molesto ante Sidra y su misteriosa forma de hablar. 

– “¿Quiénes sois vosotros?” – pregunta Cold impaciente. – “¿Qué queréis?”
– “Somos los guardianes de la semilla del Árbol Sagrado” – dice Sidra.

Cold parece confuso. Nunca había oído hablar de tal artefacto.

– “La semilla proviene de los árboles del planeta Monmaas” – interviene Paikhuan.
– “¿El planeta de los gigantes?” – se sorprende Cold. – “¿Existe?”
– “Protegemos la semilla del Árbol” – continúa Paikuan. – “Codiciada por todo aquél que busca poder.”
– “Otra estúpida leyenda…” – murmura el demonio.
– “La semilla fue robada hace años” – explica Sidra. – “Necesitamos recuperarla.”

Cold parece confuso.

– “Si fue robada hace años… ¿por qué queréis recuperarla ahora?” – pregunta el demonio del frío.
– “Hasta hace poco no hemos tenido la oportunidad” – dice Paikhuan.
– “La robaron los habitantes del planeta Hera.” – explica Sidra. – “La plantaron en su planeta y utilizaron los poderosos frutos del Árbol Sagrado para elaborar un suero que les hacía extremadamente fuertes.”.
– “Normalmente, cuando un mortal ingiere el fruto, el poder bruto que desata le hace perder control.” – dice Paikuan. – “Pero ellos aprendieron a controlar su poder.”
– “El planeta Hera no tardó en entrar en una guerra civil.” – continúa Sidra. – “El Árbol Sagrado se alimentaba de la energía del planeta, que pronto se quedó sin recursos.” – explica. – “Pero sus líderes, con acceso al fruto y su poder, preferían hacer sufrir a sus hermanos antes que perder las capacidades que habían obtenido y su domino en el Sector Dormideus.”
– “Uno de sus soldados de élite, al que llaman Bojack, lideró la rebelión y acabó tomando el control del planeta.” – explica Paikhuan.
– “De lo que queda de él” – aclara Sidra.
– “Las guerras internas han continuado durante años. Sus tropas están mermadas” – continúa Paikhuan. – “Es nuestra oportunidad de intervenir. Tenemos que poner a salvo una semilla y destruir el Árbol Sagrado.”

Mientras tanto, en las ruinas de Hera, Bojack contempla el majestuoso árbol. Los habitantes de éste planeta tienen piel de color verde azulada y el cabello anaranjado.

– “Por ahora, toca esperar” – dice el líder herajin.
– “Cada vez tarda más en dar frutos…” – murmura uno de los secuaces, que lleva una espada en su cinturón. – “A este planeta le queda poca vida.”
– “El Árbol Sagrado pronto nos otorgará el poder suficiente para reclamar la Galaxia.” – sonríe el líder.
– “Ese Majin Bu nos hizo el trabajo sucio” – sonríe la única chica del grupo.
– “Sin la protección de los Kaioshin, el Universo será nuestro.” – añade un secuaz de baja estatura que lleva un turbante en la cabeza.
– “¡Todo gracias a nuestro líder! ¡Hurra por Bojack!” – celebra el último personaje, que luce una perilla.
– “¡HURRA!” – exclaman todos al unísono.

En el templo, Sidra y Paikhuan intentan convencer a Cold para que les ayude.

– “La última vez que me metí en los asuntos de los demás, mi planeta quedó arrasado” – dice el demonio del frío. – “No me interesa.”
– “Si Bojack y los suyos obtienen más poder, un reinado de terror se alzará en el universo” – explica Paikhuan.
– “Ya he oído eso antes.” – responde Cold con desprecio. – “Si queréis impresionarme, tendréis que contarme algo nuevo.”

Paikhuan se levanta y agarra a Cold por el exoesqueleto de su pecho.

– “Si ya has oído eso antes, sabes cuales son las consecuencias” – le espeta Paikhuan. – “¡Tu planeta desapareció! ¡Muchos lo hicieron! ¡Y volverá a ocurrir si no detenemos a Bojack!”
– “¿Qué gano yo?” – pregunta Cold.
– “¡¿Qué ganas?!” – se molesta Paikhuan. – “¡Bastardo egoísta!”

Sidra interviene.

– “Conocimiento” – dice el anciano.
– “¿Cómo dice?” – se extraña Cold.
– “Eso es lo que ganarás.” – insiste Sidra. – “Te contaré todo lo que sé del universo. Responderé a todas a tus preguntas.”

Cold parece reflexionar sobre la propuesta.

– “Interesante…” – sonríe Cold.

Paikhuan se sorprende de que el demonio del frío se conforme con saber, pues esperaba que alguien como él ansiara poder antes que respuestas.
Cold y Paikhuan viajan al Sector Dormideus siguiendo una poderosa señal de energía vital que ha aparecido en el radar de su rudimentaria nave.

– “Es ese planeta” – señala Paikhuan.

Al acercarse, un kilométrico y frondoso árbol puede verse en la superficie. Sus raíces cubren gran parte del planeta. 

– “¡Es increíble!” – exclama Cold asombrado.
– “Extrae la energía y los recursos del planeta” – dice Paikhuan. – “Y los concentra en sus frutos.”

En poco tiempo, los dos guerreros aterrizan en el desolado planeta y salen al exterior.

– “Debemos tener cuidado” – dice Paikhuan. – “Sus hombres seguro que han tomado el fruto.” 

Al desembarcar, una decena de soldados herajin.

– “¿Qué hacéis vosotros aquí?” – pregunta un soldado. – “¿Qué queréis?”
– “Soy el guardián del fruto” – dice Paikhuan.
– “¡JAJAJA!” – se ríen todos.
– “Ahora lo guardamos nosotros” – responde el soldado.

Paikhuan observa detenidamente a sus contrincantes.

– “No queremos pelear” – dice Paikhuan. – “Renunciad al Árbol Sagrado y…”
– “No tengo tiempo para esto” – le interrumpe Cold.

El demonio del frío alza su mano derecha y apunta con su dedo índice a los soldados enemigos, atravesando el pecho de cada uno de ellos con un Rayo Mortal.
Paikhuan se queda petrificado ante la frialdad del demonio.

– “¡No tenías que hacer eso!” – exclama el guardián.
– “Era solo el calentamiento” – responde Cold.

Dos de los secuaces de Bojack observan a los guerreros desde la distancia.

– “Parece que tenemos visita, Zangya” – dice el guerrero portador de una espada.
– “Así es, Gokua” – responde la chica. – “¿Listo para hacer un poco de ejercicio?”
– “Claro, hermanita” – sonríe el guerrero herajin desenvainando su arma.

Paikhuan siente que dos ki se acercan rápidamente.

– “¡Viene alguien!” – anuncia el guardián.

Gokua se abalanza sobre Cold, espada en alto, dispuesto a cortarle por la mitad de un espadazo, pero el demonio del frío detiene el ataque con el exoesqueleto de su antebrazo. Cold esboza una sonrisa burlona.
El guerrero herajin intenta propinar una patada al demonio, pero Cold se defiende y contraataca enrollando su cola alrededor del cuello del enemigo y propinándole una fuerte combinación de puñetazos en el abdomen, antes de soltarle y darle una patada que le lanza contra un edificio cercano.
Mientras tanto, Zangya intenta sorprener por la espalda a Paikhuan, pero el guardián puede sentir su presencia y esquiva el ataque. Paikhuan utiliza su endiablada velocidad para moverse alrededor de su enemiga, generando un torbellino que atrapa a la herajin y le propina una tormenta de golpes, hasta finalmente escupirla violentamente.
Los dos herajin, magullados, se recuperan rápidamente y se ponen en pie. No esperaban encontrar a dos enemigos tan poderosos.
Cold sonríe al ver a sus enemigos frustrados.

– “Puedes quedarte atrás” – fanfarronea el demonio del frío. – “¡Yo me encargo!” – exclama antes de abalanzarse sobre ellos.

Pero algo detiene a Cold en el aire. De repente, el demonio se encuentra atrapado en una maraña de hilos de ki.

– “¿Qué sucede?” – murmura el demonio. – “¿Qué es esto?” 

Dos nuevos guerreros herajin se han unido al combate y han enredado al demonio del frío con su extraña técnica combinada.

– “¡Quieto ahí, monstruo!” – se burla el recién llegado guerrero, el más pequeño de los presentes.
– “¡Ya es nuestro, Bujin!” – sonríe el otro enemigo, que luce una perilla.

Los dos nuevos participantes tienen un tono de piel más claro que los anteriores y su cabello es rojizo.

– “¡Dejad de jugar!” – exclama el guerrero con perilla.
– “Esta bien…” – dice Zangya, malhumorada. – “No hace falta que nos des órdenes, Bido.”

Zangya y Gokua concentran su ki y su piel se vuelve más pálida y verde, y su cabello se torna rojo, asumiendo la transformación que ya presentan sus compañeros.
Cold intenta liberarse de la telaraña, pero sin éxito.

– “Así que ese es el poder del fruto…” – murmura el demonio.

Paikhuan se abalanza sobre Bujin, con intención de liberar a su compañero, pero Zangya y Gokua se interponen en su camino.

– “Eres muy rápido…” – sonríe la chica. – “Pero ahora nosotros también lo somos.”

El guardián del fruto intenta esquivarles, pero ellos le atrapan cada vez que intenta sobrepasarles.
Finalmente, Paikhuan desciende hasta el suelo.

– “Está bien…” – dice mientras se quita su gorro con tranquilidad. – “Tendré que ponerme serio.” – añade mientras se quita el cinturón y parte de su ropa, que parece ser más pesada de lo normal.
– “¡JAJAJA!” – ríe Gokua. – “¿Crees que quitándote algo de ropa podrás…?”


En un instante, Paikhuan da un paso al frente. Se mueve tan rápido que provoca la combustión espontánea del oxígeno que le rodea. 
El guardián del fruto aparece frente a Gokua y le propina un puñetazo en el abdomen, haciendo que el enemigo se pliegue de dolor.
– “¡GOKUA!” – exclama Bujin, preocupado.
Cold esboza una aterradora sonrisa.

– “No os distraigáis” – les advierte el demonio del frío. – “Podríais pagarlo caro.”
– “¿Cómo dices?” – responde Bido.
– “Esa transformación os hace más fuertes” – dice Cold. – “Pero yo también puedo transformarme.”
– “¿Qué?” – se sorprenden los dos herajin.

Un estallido de luz rosada ciega a los presentes durante un instante. Cuando se disipa, revela a Cold, que ha vuelto a su estilizada forma original.

– “¿Qué os parece?” – se burla el demonio del frío. – “¿Peleamos en serio?”

OLD MAN GOHAN // Capítulo 67: La naturaleza aterradora de Majin Bu

OMG // Capítulo 67: La naturaleza aterradora de Majin Bu
En el Planeta Sagrado, Son Gohan y Son Goku se encuentran pescando en un pequeño lago.
– “Vaya…” – suspira Goku. – “Aún me cuesta asumir que soy abuelo.” – sonríe. – “Parece fue ayer cuando te paseaba con Chichi por el Monte Paoz.”
– “Gyuma es un chico estupendo” – responde Gohan.
– “Tu madre estaría orgullosa.” – dice Goku.
De repente, un poderoso ki perturba a los saiyajín.
– “¡¿Qué ocurre?!” – se sorprende Gohan.
– “Ese ki…” – murmura Goku.
– “¡Es Majin Bu!” – exclama el mestizo. – “Pero, ¿cómo…?”
En una colina cercana, Piccolo se concentra en esa energía.
– “Es mucho más fuerte que antes…” – murmura preocupado.
En la Tierra, el nuevo Majin Bu observa los aviones que se acercan a él a toda velocidad.
– “¡Águila uno!” – anuncia el piloto, líder del escuadrón, armando su misil. – “¡Zorro dos!” – exclama al abrir fuego.
Un misil vuela hacia Bu, pero éste lo agarra al vuelo.
– “¡¿Lo ha detenido?!” – exclama asustado el piloto.
Bu estruja el misil como si fuera una vieja lata y lo deja caer al mal.
– “¡Fuego a discreción!” – ordena el piloto.
Todos los aviones desatan su arsenal sobre le monstruo. Decenas de explosiones iluminan el cielo mientras amanece.
Cuando se disipa la humareda, Bu aparece intacto.
– “¡El objetivo sigue en pie!” – grita el piloto.
Bu extiende su mano hacia los aviones y libera una tormenta de ataques de ki que destruyen el escuadrón enemigo por completo.
En la base del Rey Chappa, un soldado anuncia el resultado.
– “Hemos perdido el contacto con nuestros hombres.” – dice el soldado.
El Rey Chappa se tapa el rostro, nervioso y avergonzado, al darse cuenta de que tenía que haber escuchado a las advertencias de Ikose.
El monstruo, suspendido en el aire, echa un vistazo a su alrededor hasta fijar su mirada en el horizonte, en dirección oeste. Majin Bu esboza una aterradora sonrisa y enseguida sale volando.
En la residencia de la familia Son, Trunks se asusta al sentir al monstruo moverse.
– “¡¡¡VIENE HACIA AQUÍ!!!” – grita el mestizo aterrado. – “¡¡NOS HA ENCONTRADO!!”
De repente, una fuerte corriente de aire sacude el lugar. Majin Bu aterriza en el Monte Paoz.
Nuestros amigos se quedan petrificados al ver al monstruo en su hogar. Ha llegado a una velocidad que asombra a todos. 
Gyuma se pone en pie, pero el viejo Kaioshin le detiene.
– “Aún no” – susurra el anciano.
– “Pero…” – murmura Gyuma confuso.
Majin Bu echa un vistazo a su alrededor.
– “Jejeje” – ríe el monstruo.
Trunks mira de reojo a Gyuma, que vuelve a sentarse siguiendo las órdenes del Dios.
El hijo de Vegeta se pone en guardia y se transforma en Súper Saiyajín 2, llamando la atención de Majin Bu.
– “Tú…” – dice el monstruo. – “Te conozco…”
– “¿Has venido a por la revancha?” – pregunta Trunks, mientras una gota de sudor frío recorre su frente.
– “¿Revancha? ¡JAJAJA!” – ríe Bu. – “Escapaste.”
Trunks concentra todo su ki, haciendo temblar el suelo y creando un huracán en el cielo. Su energía aumenta exponencialmente. Su cabellera crece y sus cejas desaparecen. Bu sonríe ante un reto. Finalmente, el poder de Trunks estalla y se transforma en Súper Saiyajín de nivel 3.
– “Vayamos a un lugar tranquilo” – sugiere Trunks.
– “¿Un lugar tranquilo?” – responde Bu. – “Podemos despejar este” – sonríe.
El terror embarga a los presentes mientras el cuerpo de Bu brilla con gran intensidad.
– “¡NO! ¡ESPERA!” – grita Trunks.
De repente, una gran explosión barre el lugar.
En el Más Allá, Gohan y sus amigos han viajado al puesto fronterizo para poder ver el combate en la televisión del Rey Enma.
En la Tierra, el Monte Paoz se ha transformado en un valle. Trunks y Bu se encuentran suspendidos en el aire. No hay rastro de los demás.
– “Maldito…” – gruñe Trunks entre dientes. – “Me las pagaras… ¡¡ME LAS PAGARÁS!!” – grita furioso.
Trunks se abalanza sobre Bu, que le esquiva con suma facilidad. El mestizo insiste en sus ataques, pero ninguno acierta al monstruo.
– “¿Eso es todo?” – se burla Bu.
Entre los escombros, Shapner ha protegido a Videl. La espalda del General está chamuscada y parece haber perdido el conocimiento. Videl está muy magullada y tiene un brazo roto.
– “Shapner…” – dice Videl, sujetando a su amigo. – “¡Shapner!” – intenta hacerle reaccionar.
– “Grr…” – emite un sonido el General.
– “Shapner…” – llora Videl.
– “Estás bien…” – murmura su amigo, aliviado al verla.
– “Sí…” – responde Videl.
Shapner sonríe al ver que Videl ha sobrevivido.
– “Que bien…” – murmura el soldado casi sin fuerzas. – “Así no tengo que disculparme con Gohan cuando le vea…” – dice antes quedarse sin fuerzas y fallecer.
– “Idiota…” – sonríe forzadamente Videl antes de abrazar a su amigo.
En el puesto fronterizo, todos observan atentos los acontecimientos.
– “Maldita sea…” – murmura Gohan muy preocupado. – “¡Tenemos que hacer algo!”
– “No podemos” – responde Piccolo, que entiende cómo se siente Gohan. – “Estamos muertos.”
– “Lo siento, hijo” – dice Goku. – “Es una situación difícil. Lo sabemos muy bien.”
– “Pero… ¡Van a morir todos!” – exclama Gohan, furioso.
El Rey Enma, atento a su pantalla, se sorprende al reconocer a alguien.
– “Un momento…” – murmura el juez. – “¿Ese tipo es un Kaioshin?”
– “¡¿Un Kaioshin?!” – se sorprenden todos.
– “Ya nadie me informa de nada…” – refunfuña el Rey. – “Todo el mundo se pasea por el Más Allá como perro por su casa.”
Gyuma, magullado, sale de entre los escombros arrastrando al viejo Dios.
– “¡¿Se encuentra bien, viejo?!” – pregunta el chico.
– “He estado mejor…” – responde el anciano, malherido.

Cerca de allí, Upa y Karín se encuentran atrapados en los escombros. Upa ha protegido a Karín. El felino se encuentra magullado, pero una gran rama ha atravesado el abdomen del indígena. 
– “No tenías que hacerlo, joven…” – dice el felino. – “Yo ya he vivido muchos años.”
– “Soy el guardián de su torre.” – sonríe Upa, que lucha por mantenerse consciente.

Mientras tanto, Trunks sigue atacando sin descanso al monstruo.
– “¡Te mataré!” – exclama el mestizo.
– “Ni siquiera puedes tocarme…” – dice Bu mientras bosteza a modo de burla.

Gyuma observa el combate.

– “¡Tengo que ayudar a Trunks!” – exclama Gyuma.

El Kaioshin le detiene agarrándole del brazo.

– “Espera…” – responde el anciano, malherido. – “Ayúdame a levantarme.”

Trunks retrocede para ganar distancia y lanza un poderoso Kamehameha que desintegra el tren superior de Bu.
El mestizo parece cansado. Las piernas de Bu le propinan una patada en la barbilla y dan una voltereta para asestarle un golpe con el talón que le lanza contra el suelo.
Bu se regenera.
– “¿Esto es todo?” – pregunta el monstruo con desprecio. – “Qué decepción…” – añade mientras alza su brazo derecho hacia el cielo y genera una gigantesca esfera de ki rosado.

DBSNL // Capítulo 102: El cumpleaños de Bulma

DBSNL // Capítulo 102: El cumpleaños de Bulma
“Hemos descubierto algo.”
En el espacio, Jaco y varios miembros de la Patrulla Galáctica se acercan a un planeta lejano, situado en el viejo borde exterior, del que han recibido una misteriosa señal de socorro.
– “¿Qué habrá ocurrido?” – pregunta un patrullero.
– “Una nave imegga ha pedido socorro” – responde Jaco.
– “Seguro que son piratas” – añade otro. – “Desde que el Imperio cayó, esos canallas se han multiplicado.”
– “Démonos prisa” – dice Jaco. – “Hoy he quedado”.
Nuestros amigos se han reunido en el jardín de la Corporación Cápsula para celebrar el cumpleaños de Bulma, como tenían previsto, pero el tono del evento es distinto al esperado, pues ha sido manchado por el trágico suceso que tuvo lugar solo unos días antes.
Bulma, Roshi, Oolong y Dende debaten sobre la posibilidad de utilizar las Dragon Balls de Namek para reparar el daño causado.
– “Deberíamos resucitar a las víctimas” – dice Bulma.
– “Se supone que teníamos que aprender a vivir sin las Dragon Balls…” – reflexiona Roshi.
– “Seguro que al viejo Moori no le importa ayudarnos” – dice Dende, para alivio de todos.
Lázuli ha asistido a la fiesta obligada por Krilín y Marron, pues ella se siente culpable por lo ocurrido y prefería quedarse en casa. Su familia ha pensado que así se distraería, pero se mantiene al margen del grupo, acompañada por su marido, Chichi y Gyuma, que intentan animarla.
– “No le des más vueltas, Lázuli” – le dice Chichi. – “No eras tú”.
– “Ya pasamos por algo similar con Vegeta hace años” – añade Gyuma. – “Se perdona todo.”
– “Por cierto, ¿dónde están Lapis y Mai?” – se extraña Krilín.
Hatchan, en cambio, se ha quedado en Villa Jingle. Suno y Yamcha no han podido convencerle. Finalmente, ella también se ha quedado en casa con el pequeño Baicha, para hacer compañía a su entristecido amigo. Solo Yamcha ha asistido a la Corporación.
Yamcha, Chaoz, Ten Shin Han y Lunch, de pelo azul, se ponen al día.
– “Hace mucho que no vienes a entrenar” – le dice Ten.
– “Es que verás… Los hijos quitan mucho tiempo…” – se excusa Yamcha.
– “No tienes remedio” – se burla Lunch.
Marron y Goten se encuentran hablando con Trunks y Bra.
– “¡Eres todo un genio, Trunks!” – dice Marron, agradeciéndole lo que hizo por su madre.
– “No fue nada” – responde el hijo de Bulma.
– “Goten también lo hizo muy bien” – interviene Bra, algo sonrojada.
– “Gracias, canija” – sonríe Goten.
Bra agacha la cabeza decepcionada al sentir que Goten la trata como una niña.
Gohan y Videl, mientras tanto, hablan con el Dr. Brief y su esposa.
– “Tengo algunas dudas sobre la presentación de mi artículo” – dice Gohan. – “Me gustaría que le echara un vistazo, si no es mucha molestia, Dr. Brief.”
– “¡Por supuesto!” – exclama el doctor. – “No es mi campo de especialidad, pero puedo darte mi opinión”.
– “Por favor, Son Gohan, no hables de trabajo hoy…” – dice Videl.
– “Lo siento, lo siento” – se disculpa el mestizo.
– “Brief es igual” – sonríe la madre de Bulma. – “Siempre hablando de sus proyectos.”
Cerca de allí, Mr. Satán se ha acercado a Ub y Pan, y les está dando la brasa.
– “Usted es muy famoso, ¿verdad?” – pregunta Ub.
– “¡Es que soy el Campeón Mundial de Artes Marciales!” – dice Satán.
– “¡Entonces debe de ser muy fuerte!” – dice Ub.
– “¡Por supuesto! ¡Pero mi nieta pronto me superará! ¡Es una gran luchadora!” – dice Satán. – “¡Ha salido a su abuelo Satán! ¡Es una campeona!”
– “Abuelo…” – suspira Pan avergonzada.
Mientras tanto, Mr. Bu es el único que disfruta de los canapés.
Goku y Vegeta se encuentran hablando con Whis, Champa y Zamas, que se han tomado el día libre.
– “Hicisteis un buen trabajo” – les felicita Whis.
– “Los Pothala lo hicieron todo mucho más fácil.” – responde Goku.
– “Era un caso especial” – interviene Champa. – “No os acostumbréis.”
Vegeta parece distraído.
– “¿Qué ocurre, Vegeta?” – pregunta Zamas.
– “Trunks ya debería haber llegado” – responde el saiyajín.
– “Se habrá distraído…” – dice Goku. – “¡Ya llegará!” – añade despreocupado.
En el espacio, Mirai Trunks y Toppo viajan a la Tierra a bordo de su nave, que tiene forma de pulpo.
– “¡Nuestro día libre!” – celebra Trunks.
– “Está bien tomarse un descanso de vez en cuando” – suspira Toppo.
De repente, una señal de alarma aparece en su bloque de comandos.
– “¿Qué ocurre?” – se extraña Toppo.
– “¡Es Jaco!” – exclama Trunks al leer la pantalla. – “Parece que necesita ayuda…”
– “Que raro…” – dice Toppo. – “Se supone que habíamos quedado en la Tierra.”
– “Supongo que nos acabamos de quedar sin día libre…” – lamenta Trunks. – “Vamos a echar un vistazo. Ponte el cinturón.” – añade mientras cambia el rumbo de la nave y activa la hipervelocidad.
El día transcurre con relativa normalidad. Nuestros amigos consiguen distraerse un rato y pasárselo bien. La noche ha cae sin que Trunks y sus amigos hayan llegado a la fiesta; tampoco Lapis y Mai.
Los invitados abandonan la Corporación Cápsula. Los que tienen un largo camino hasta su casa ya se han marchado.
La familia Son ya ha llegado al Monte Paoz. Ub se marcha a Isla Papaya.
Son Gohan, que se ha quedado hablando de trabajo con el Dr. Brief, y Videl y Pan, que le esperan, son los últimos que quedan en la Corporación.
Vegeta sigue inquieto, preocupado por su hijo.
– “Le habrá surgido trabajo…” – insiste Bulma.
Vegeta coloca sus dedos índice y corazón en la frente, intentando rastrear el ki de Trunks.
– “No puedo sentirlo…” – murmura el saiyajín. – “Kaiosama sabrá donde está” – añade antes de desaparecer con el Shunkanido.
Bulma suspira. 
– “Pero, ¿qué mosca le habrá picado?” – se pregunta.
De repente, Piccolo llega a la Corporación.
– “¡Tío Piccolo!” – le saluda Pan.
– “Hola, Pan” – responde el namekiano. – “¿Dónde está tu padre?”
– “Hola, Piccolo” – dice Son Gohan, que ha sentido el ki del namekiano y ha salido a recibirle.
– “Necesito hablar contigo y con Bulma” – responde Piccolo.
Son Gohan nota que algo no va bien.
– “Ve a buscar a Bulma y a Trunks.” – le dice a Pan.
– “De acuerdo” – responde su hija.
Piccolo y Gohan se quedan a solas.
– “¿Qué ocurre, Piccolo?” – pregunta Gohan.
– “He estado con Cell en el laboratorio de las montañas Tsumisumbri” – explica Piccolo. – “Hemos descubierto algo.”
Bulma y Trunks se unen a la conversación.
– “¿Buenas noticias?” – pregunta Trunks.
– “No” – responde Piccolo. – “Hemos descubierto que lo que estaba en el satélite era mucho más que un cuerpo para Wheelo.”
– “¿Un cuerpo?” – se sorprende Bulma.
– “Es difícil de explicar, pero Cell me ha dado esto para que lo examinéis.” – dice el namekiano mientras busca un pequeño dispositivo de almacenamiento de datos entre sus ropajes. – “La descarga ha tardado días.”
– “¿Sigue vivo?” – se extraña Trunks.
– “Nos pondremos manos a la obra” – dice Bulma.
En un planeta árido y remoto, los cadáveres de los patrulleros galácticos yacen en el suelo con signos de lucha. Toppo también ha caído. La espada de Trunks está clavada en el suelo.
El mestizo saiyajín está siendo agarrado por el cuello y levantado a varios metros del suelo. Él lucha por respirar. El gigantón que lo agarra es un joven vestido con un pantalón blanco y una faja roja, una diadema dorada a juego con un collar, brazaletes y botas de las mismas características, cada pieza adornada por una gema azul.
– “¡Espera!” – dice un anciano con una gran cicatriz sobre su ojo izquierdo.
El viejo se acerca a Trunks y le examina detenidamente.
– “No me gustaría tener que matar a un compatriota saiyajín…” – murmura el anciano. – “Aunque sea uno que ha renegado de su cola.”
– “Vete… Vete al infierno…” – responde Trunks con un hilo de voz.
– “Bien… Orgulloso…” – sonríe el anciano. – “¡Mátalo, Broly!”
El gigantón aprieta el cuello de Trunks con fuerza pero, de repente, Vegeta aparece de la nada y golpea a Broly, apartándole de su hijo.
Vegeta agarra a Trunks y le posa en el suelo con cuidado.
– “Papá…” – murmura el mestizo.
– “Descansa” – le dice Vegeta. – “Yo me encargo.”
El viejo se queda mirando a Vegeta como si estuviera ante un fantasma.
– “¿Príncipe…? ¿Príncipe Vegeta?” – titubea el saiyajín.
– “¿Tío Páragus?” – responde Vegeta, confundido, al ver a un viejo conocido.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 66: Corazón roto

OMG // Capítulo 66: Corazón roto

La noche ha caído en el Monte Paoz. La primera parte del rito mágico del viejo Kaioshin ya ha terminado y ahora él y Gyuma se encuentran inmersos en la segunda parte del proceso.
El joven mestizo se encuentra sentado en el suelo con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. Frente a él, el anciano se ha sentado de la misma forma y le apunta con sus manos.
La mayoría de sus amigos ya se han acostado. Solo Trunks y Karín siguen observando el ritual.
– “¿No tiene sueño, Duende Karín?” – le pregunta el hijo de Vegeta.
– “Me sentiría mal si me fuese a dormir mientras el Sagrado Kaioshin trabaja…” – dice Karín.
Gyuma entreabre un ojo y mira al Dios, que parece estar echando una cabezada.
– “¡Kaioshin!” – exclama Gyuma enfadado.
El anciano abre los ojos sobresaltado.
– “¡¿Qué?! ¡¿Qué ocurre?!” – exclama el viejo.
– “¡Se había dormido!” – le recrimina Gyuma.
– “¡No digas estupideces!” – responde el Dios, ofendido. – “¡¿Cómo me voy a dormir en un momento como este?! ¡Estaba meditando!”
– “Pues parecía dormido…” – insiste el joven mestizo.
– “Puede que lo parezca a los ojos de un mortal… ¡Pero estoy concentrado en utilizar mi poderosa magia!”
– “…” – Gyuma le mira desconfiado.
Karín, que ha oído el intercambio, agacha la cabeza avergonzado.
– “A lo mejor debería irme a dormir…” – suspira el Duende. – “Creo que estamos condenados.”
Mientras tanto, en la Capital del Sur, los analistas del Ejército Real estudian las imágenes recibidas por su aparato de reconocimiento.
– “¿Algo interesante?” – pregunta un Teniente.
– “Nada relevante” – responde el analista. – “Solo un navío, posiblemente pirata.”
– “Pon las imágenes en pantalla” – dice su superior.
El soldado obedece y muestra las fotografías de la embarcación de Bacterian en la gran pantalla que preside la sala de operaciones.
– “Sí, parecen piratas…” – dice el Teniente.
De repente, el militar se percata de algo extraño en la imagen.
– “¡Espera! ¡Reconozco esa bandera!” – exclama el Teniente. – “¡Es el pirata Bacterian!”
– “Pero, ¿no colaboraba con nosotros?” – pregunta un soldado.
– “Desapareció después de los sucesos en la Tierra Sagrada de Karín…” – responde el Teniente. – “¡Amplía la imagen!”
El soldado hace lo que le dicen y la imagen revela al Capitán al timón.
– “Ahí está…” – murmura su superior. – “Debemos comunicárselo al Rey Chappa.”
– “Sí, señor” – responde el soldado.
– “¿Quién es el tipo que le acompaña?” – pregunta otro soldado.
– “¿El otro tipo?” – pregunta el Teniente, que no se había fijado. 
– “Sí, es un poco extraño…” – dice el soldado.
Al ampliar la imagen, la fotografía revela a Majin Bu.
– “Encaja… Encaja con la descripción…” – titubea un soldado al comparar la imagen con un dibujo en la pared.
Cunde el pánico en la sala.
– “¡Avisad a Su Majestad!” – exclama el Teniente.
Las horas pasan. Ikose y Norimaki ya han llegado a la Capital del Oeste, en ruinas después de que el Ejército Plateado se topara con Lupo y Gyuma, pues el ozaru destruyó gran parte de la ciudad.
El General y el Doctor se preparan para instalarse en la Corporación Cápsula cuando, de repente, reciben un mensaje por radio. Senbei responde.
– “Aquí el Doctor Norimaki” – dice Norimaki. – “Adelante.”
– “Hemos encontrado a Majin Bu” – dice el Rey Chappa en persona.
– “¡¿Cómo dice?!” – se sobresalta Ikose al escuchar la notica. – “¡¿Están seguros?!”
– “Se encuentra en un barco con el pirata Bacterian.” – explica el Rey.
– “Tenemos que avisar a Videl y los demás” – dice Ikose.
– “No podemos esperar” – dice Chappa. – “Ya he autorizado el ataque.”
Ikose arranca la radio de las manos de Norimaki.
– “¡¡DETENGA EL ATAQUE!!” – exclama el General. – “¡¡NO HAGA NADA!!”
– “Yo doy las órdenes.” – dice el Rey Chappa.
– “¡IDIOTA!” – insiste Ikose. – “¡MAJIN BU NO ES UN ENEMIGO AL QUE PUEDAN ENFRENTARSE!”
– “Tenemos una nueva bomba diseñada por el mismísimo Doctor Norimaki a partir de la información extraída del androide 16. Bu no nos espera y Bacterian nos ha traicionado.” – dice Chappa. – “Nunca tendremos otra oportunidad como esta. Le aseguro que…”

Ikose ignora a Chappa e interrumpe las comunicaciones, cambiando el canal de la radio.
– “¡¿Acabas de colgar al Rey?!” – exclama Senbei asustado.
– “Tengo que avisar a Videl…” – dice Ikose mientras trastea la radio.
En el Monte Paoz, el ritual continúa. Los demás duermen cuando la radio recibe una señal. Shapner es quien responde.
– “Aquí el General Shapner” – dice el soldado.
– “¡HAN ENCONTRADO A BU!” – grita Ikose. – “¡VAN A ATACARLE!”
Todos los presentes se quedan petrificados.
– “¡¿Dónde está?!” – pregunta Shapner. – “¿Quién va a atacarle?”
Ikose les cuenta lo que sabe. Trunks sale de la casa decidido, pero Karín le detiene.
– “No hagas estupideces.” – le dice el felino. – “Sabes que sería inútil.”
– “Pero…” – replica Trunks.
– “Un Kaioshin dio su vida para traerte de vuelta” – dice el Duende. – “No desperdicies ese regalo.”
Gyuma nota que algo va mal al verlos a todos despiertos. 
– “¿Qué ocurre?” – pregunta el muchacho. 
– “Nada.” – responde Trunks, claudicando. – “Concéntrate en el ritual.”
El Kaioshin, pese a estar al tanto de todo, guarda silencio.
En el mar, los piratas duermen mientras unos pocos hacen guardia. De repente, en el cielo estrellado, parece que varias luces se aproximan a ellos.
– “¿Qué demonios es eso?” – se sorprende un pirata. – “¿Estrellas fugaces?”
Esos puntos de luz cada vez son más grandes y un zumbido parece acompañarlos.
– “¡¿Aviones?!” – se extraña el pirata.
Los aviones sobrevuelan la embarcación, despertando a todos los piratas, que se incorporan sobresaltados.
– “¿Qué pasa?” – pregunta Bacterian, que sale de su camarote mirando al cielo.
Bacterian sale a cubierta y puede ver en el cielo a los aviones del Ejército del Rey Chappa.
– “¡Deteneos!” – exclama mientras intenta alertarles con aspavientos. – “¡Soy yo!” 
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Bu.
– “¡Soy Bacterian!” – insiste el Capitán. – “¡Somos amigos! ¡AMIGOS!”
De repente, uno de esos aviones deja caer una bomba que desciende lentamente sobre el navío.
Bacterian observa con incredulidad mientras el artefacto explosivo se acerca a ellos.
Una gigantesca explosión sacude el océano. Una gran nube de hongo se eleva hacia el cielo.
El piloto que ha lanzado la bomba informa por radio. 
– “Impacto confirmado” – anuncia al Rey Chappa. – “Objetivo abatido.”
El Rey Chappa suspira aliviado al escuchar la noticia y enseguida contacta con todos sus Generales para informarles.
– “Dicen que Majin Bu ha sido eliminado” – anuncia Shapner.
Videl, Trunks, Karín y Upa no responden.
– “¿Es que no me oís?” – insiste Shapner.
– “Su ki…” – dice Videl. – “Aún puedo sentirlo…”
– “No ha disminuido ni un ápice” – añade Karín.
– “Bu sigue vivo” – sentencia Trunks.
Shapner enseguida comunica esta información al Rey Chappa.
– “¡BU SIGUE VIVO!” – exclama el General. – “¡SIGUE VIVO!”
El Rey Chappa, al escuchar a Shapner, vuelve a preguntar a su piloto.
– “¿Puede confirmar la muerte de Majin Bu?” – pregunta el Rey.
El piloto sobrevuela de nuevo la zona.
– “No hay rastro del monstruo” – responde el piloto. 
Mientras tanto, en el cielo, una gran nube de humo empieza a condensarse y a adquirir forma humanoide.
– “Espere… Ocurre algo extraño…” – dice el piloto al ver tal fenómeno. – “¡MAJIN BU! ¡ES MAJIN BU! ¡¡SIGUE VIVO!!” – exclama aterrado.
Bu ha regresado. El monstruo contempla su alrededor, donde puede ver algunos restos del barco flotando, entre los que destaca su sombrero pirata destrozado.
El dolor embarga al monstruo al ver que sus amigos han muerto.
– “Bacterian…” – murmura Bu. – “No… Amigos…”
Algo extraño parece que nace en el interior de Majin Bu.
– “No se hace daño a los amigos…” – murmura Bu. – “¡¡NO SE HACE DAÑO A LOS AMIGOS!!” – grita mientras un fuerte humo rosado a presión emana de sus poros, envolviéndole por completo.
Gyuma siente el ki de Bu y mira al horizonte.
– “¿Qué demonios está pasando?” – se pregunta el muchacho.
Trunks aprieta sus puños al sentir el poder de Bu.
– “Su ki está aumentando…” – dice el hijo de Vegeta. – “¿Qué han hecho?”
El cuerpo de Bu parece que cambia de forma lentamente. 

Mientras tanto, los aviones se preparan para dar la vuelta y atacarle.

Finalmente, el humo que envolvía a Majin Bu ha desaparecido, revelando a un monstruo más alto y estilizado con ojos rojos y escleras negras.