DBSNL // Capítulo 104: Fantasmas del pasado

DBSNL // Capítulo 104: Fantasmas del pasado
“¿Quiénes son estos tipos, Vegeta?”
En Villa Jingle, todos duermen cuando un ruido alerta a Suno, que se incorpora en la cama.
– “¿Qué ocurre, cielo?” – pregunta Yamcha, adormilado a su vera.
– “Me ha parecido oír algo…” – responde Suno.
– “Habrá sido un oso…” – dice Yamcha mientras se da la vuelta, dispuesto a seguir durmiendo.
– “Sé como suena un oso” – replica Suno. – “No me lo ha parecido…”
– “Seguro que no era nada…” – insiste Yamcha, que no tiene intención de levantarse.
– “Supongo que no…” – dice Suno, poco convencida. – “Pero ya que estoy despierta, voy a echar un vistazo.”
Suno se levanta y se acerca a la habitación de Baicha, que duerme plácidamente.
De repente, alguien toca a la puerta principal, sobresaltando a Suno.
– “¿Quién será a estas horas?” – se pregunta la madre de familia, que se acerca a la entrada.
Suno abre la puerta unos centímetros y se da cuenta de que es el androide 17.
– “¿Lapis?” – se extraña Suno. – “¿Qué haces aquí? ¿Ha ocurrido algo?” – dice mientras abre la puerta del todo.
Suno enseguida se da cuenta de que algo no va bien. Lapis muestra unas extrañas marcas en su rostro; unas líneas rojas finas van desde sus cejas hasta sus sienes y otra va desde su labio inferior hasta el mentón.

Dibujado por dsp27
En ese instante, el androide agarra a Suno por la cara, tapándole la boca, y un extraño metal viscoso surge de la boca del Número 17 y se acerca a la mujer, metiéndose por su nariz y orejas.
Unos minutos más tarde, Suno vuelve a su habitación.
– “¿Quién era, cielo?” – pregunta Yamcha, que ha escuchado la puerta.
Suno no responde, pero se mete en la cama y se acerca a Yamcha.
– “¿Qué ocurre?” – dice Yamcha. – “¿Tienes ganas?” – pregunta juguetón.
Ella se acerca a sus labios, como si tuviera intención de besarle, pero en el último momento el metal líquido surge de su boca, nariz y orejas y se introduce en Yamcha.
A años luz de allí, Páragus se encuentra cara a cara con el hijo del hombre que frustró sus planes hace tantos años.
– “¿Bardock?” – se pregunta el viejo saiyajín.
– “¿Quién es Bardock?” – pregunta Goku. – “Yo me llamo Son Goku.”
Páragus se pone en pie.
Mientras tanto, Vegeta sigue luchando contra Broly. Tras esquivar su embestida, el Príncipe le apunta con su mano.
– “¡Big Bang Attack!” – exclama al disparar contra su enemigo, repeliéndole.
Vegeta desciende y se coloca al lado de Son Goku.
– “¿Quiénes son estos tipos, Vegeta?” – pregunta Goku. – “¿Les conoces?”
– “Son saiyajín” – responde Vegeta.
Al disiparse la polvareda, Broly aparece intacto y vuelve a atacar a Vegeta, pero Páragus le detiene utilizando su dispositivo.
– “¡ALTO, BROLY!” – exclama el anciano.
Las gemas brillan de nuevo y Broly se detiene, descendiendo y colocándose junto a su padre.
– “Ese tipo tiene una fuerza extraordinaria…” – dice Goku. – “Utiliza ki divino, ¿verdad?”
– “Eso parece” – responde Vegeta antes lanzar un escupitajo ensangrentado al suelo.
Páragus observa a los dos saiyajín y no puede evitar ver reflejados en ellos a Bardock y al Rey Vegeta.
– “¿Eres el hijo de Bardock? ¿Eres Raditz?” – pregunta el anciano.
– “Mi hermano se llamaba Raditz. No conocí a mi padre.” – responde Goku. – “¡Yo soy Son Goku! ¡De la Tierra!”
– “Me niego a llamarte por ese estúpido nombre…” – dice Páragus. – “¡¿Cuál es tu nombre de saiyajín?!”
– “Se llama Son Goku” – interviene Vegeta.
Goku se sorprende al escuchar a su compañero.
El anciano sonríe. Su rostro refleja la locura que le embarga.
– “No podía pedir a los Dioses una oportunidad mejor…” – dice Páragus. – “¡Los hijos de los dos hombres que sentenciaron a nuestra raza! ¡Juntos!”
Goku se transforma en Súper Saiyajín Blue y los dos saiyajín se preparan para pelear.
– “¡MÁTALOS, BROLY!” – grita Páragus.
Broly se envuelve de nuevo en esa extraña aura magenta y se abalanza sobre nuestros amigos.
En la Tierra, en una cabaña solitaria en mitad de una zona nevada, no muy lejos de Villa Jingle, alguien toca a la puerta de la casa de Ten Shin Han. Él mismo abre la puerta.
– “¿Mai?” – se sorprende Ten al ver a la mujer sola en mitad de la ventisca.
– “¿Quién es, Ten?” – pregunta Lunch desde la habitación.
Ten no responde, pues el metal líquido ya está invadiendo su cuerpo.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Chaoz, que se a levantado al notar algo extraño. – “¿Ten?” – pregunta al ver la extraña expresión en el rostro de su amigo.
En la Corporación Cápsula, el Dr. Brief se ha dormido sobre su ordenador, mientras Bulma y Trunks siguen trabajando.
– “Es increíble que Cell nos esté ayudando.” – dice Trunks. – “Antes era muy malo, ¿no?”
– “Sí…” – responde Bulma. – “Cuando tú tenías solo dos años, casi destruye la Tierra.” – explica. – “Pero Son Gohan le derro…”
Bulma se queda en silencio.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Trunks al ver que su madre se ha quedado callada.
– “Esto es…” – titubea Bulma, claramente asustada.
En ese instante, alguien toca al timbre en la Corporación Cápsula, despertando al Dr. Brief. Trunks usa la PDA de su bata para poder ver quién hay en su puerta.
– “Es Yamcha” – dice Trunks.
– “¿Qué querrá a estas horas?” – se pregunta el Dr. Brief. – “¿Se habrá dejado algo?”
– “Tranquilo, ya le abro yo” – responde Trunks.

ESPECIAL DBSNL /// Cold Chronicles // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte VI: Bojack

Cold Chronicles // Parte VI: Bojack
“No va ha rendirse”

Cold ha regresado a su forma inicial y ha quedado libre de la técnica combinada de Bido y Bujin.
– “¿Qué os parece?” – se burla el demonio del frío. – “¿Peleamos en serio?”
Los dos herajin se ponen en guardia.

– “Maldito…” – refunfuña Bido.

Cold levanta su mano y hace que el suelo bajo los pies de sus dos enemigos estalle en mil pedazos, lanzándoles por los aires.
Bido y Bujin logran estabilizarse en el aire, pero son sorprendidos por una gran cantidad de escombros controlados telekinéticamente por el demonio del frío, que les rodean y encarcelan rápidamente.
Mientras tanto, Paikhuan se encuentra luchando contra Zangya y Gokua. El Guardián, ahora sin su ropa pesada de entrenamiento, se mueve a una velocidad extraordinaria que supera con creces a la de los dos herajín.
Paikhuan se mueve como una llamarada entre sus dos enemigos, golpeándoles por sorpresa y sin descanso; una y otra vez.
Bido golpea su cárcel de roca repetidamente hasta que logra liberarse, pero Cold le espera y le encierra en una esfera de energía fucsia que lanza contra Bujin, generando una gran explosión en el aire.
Los cuerpos de Bujin y Bido caen al suelo.

– “Dos idiotas menos” – dice Cold.

Paikhuan se mueve como un torbellino de fuego alrededor de Gokua. Zangya intenta ayudar a su hermano, pero es repelida por el anillo de fuego.

– “¡Gokua!” – exclama la herajin, preocupada por su hermano.

La espada del herajin sale disparada y se clava en el suelo, cerca de Zangya. Ella la agarra y se abalanza sobre Paikhuan, pero un rayo mortal de Cold golpea su muñeca y la desarma.
Cold sonríe y niega con el dedo.
Finalmente, el torbellino estalla en una gran bola de fuego que repele a Gokua.

– “¡HERMANO!” – exclama Zangya, que corre a socorrerle.

La herajin le agarra entes de que caiga al suelo.

– “¡Gokua! ¡Dime algo!” – exclama Zangya.

Pero Gokua ha fallecido.
La herajín contempla a su hermano y a sus compañeros caídos y se pone en pie, frustrada y furiosa.

– “¡MALDITOS BASTARDOS!” – llora Zangya, mientras sujeta su vientre con miedo. – “¡Bojack os matará!”

Cold apunta a la mujer con su dedo índice, pero es detenido por Paikhuan, que le agarra el brazo.

– “No” – dice el Guardián del Fruto.

El demonio del frío se fija en la herajin, y pronto entiende a su compañero.
De repente, un sonido de pisadas llama la atención de los dos guerreros. Un nuevo enemigo se acerca. Un herajin de cabello largo y rojo aparece.

– “Bojack…” – se acerca Zangya a su líder.
– “Esperaba más de vosotros” – responde Bojack tajantemente.
– “Lo siento…” – agacha la cabeza ella.
– “Ahora apártate y no me molestes.” – dice su líder.

La herajin retrocede lentamente, con lágrimas en los ojos. Bojack se eleva hasta llegar a la altura donde se encuentran Cold y Paikhuan.

– “Habéis venido a por el Fruto Sagrado…” – dice Bojack.
– “Así es” – responde Paikhuan. – “Lo robasteis y lo habéis usado con fines egoístas. Es un poder que no merecéis.”
– “Suenas como un fanático” – sonríe Bojack.

Cold comparte la sonrisa con su enemigo.

– “Yo he pensado lo mismo” – dice Cold.
– “¿No sois compañeros?” – se extraña Bojack.
– “Por conveniencia.” – responde Cold. – “Pero yo no soy de su secta.”

Bojack parece confuso. Paikhuan mira de reojo a Cold, algo sorprendido y avergonzado.

– “¿Podemos centrarnos en esto?” – susurra el Guardián.
– “Quería dejarlo claro.” – responde Cold.
– “¡Ya basta!” – exclama Bojack.

Paikhuan se pone serio.

– “No tenemos porqué luchar, Bojack.” – dice el Guardián. – “Ya he intentado explicárselo a tus hombres, pero no me han escuchado. Entréganos una semilla y déjanos destruir el Árbol Sagrado.”
– “No va ha rendirse” – dice Cold.

Paikhuan mira a Cold.

– “¿Qué?” – se extraña el Guardián.
– “Se tiene por un conquistador.” – dice el demonio del frío. – “Es el líder de un ejército y tiene el Sector Dormideus bajo su control. Su grandeza le ciega.”

Bojack sonríe al escuchar las palabras de Cold.

– “Me gusta cómo piensas.” – dice Bojack. – “Incluso podría ofrecerte un lugar en mi ejército…”
– “Jojojo” – ríe Cold. – “Muy amable.” – responde. – “Pero no soy de los que cumplen órdenes.”

Bojack aprieta sus puños con fuerza y su cabello ondula mientras se torna naranja.

– “Entonces, os mataré a los dos” – sentencia el herajín.

El poder de Bojack estalla, revelando su transformación.
Cold y Paikhuan se ponen en guardia.
Bojack se abalanza sobre sus enemigos. Cold intenta interceptarle con un puñetazo, pero el herajin le esquiva y le propina un golpe en el abdomen, haciendo que Cold se doble, y rematándole con un codazo en la espalda que le lanza contra el suelo.
Paikhuan, envuelto en llamas, se abalanza sobre Bojack. El herajin intenta sorprender al Guardián con un golpe con el dorso de su puño, pero Paikhuan es muy rápido y logra zafarse, contraatacando con un puñetazo en la barbilla de Bojack.
Paikhuan parece satisfecho, pero Bojack sonríe al encajar el golpe. No le ha causado ningún daño. 
El herajín agarra la cara de Paikhuan y le lleva hasta el suelo, estrellándole y formando un enorme cráter.
Cold, envuelto en una barrera de energía, se abalanza sobre Bojack y choca contra él, haciendo que salga repelido contra unos edificios cercanos.
Paikhuan se pone en pie al lado de Cold.

– “Este tipo es peligroso…” – dice el Guardián.

Bojack sale de entre los escombros y se prepara para atacar de nuevo.

– “Su resistencia es impresionante” – dice Cold.
– “Es todo gracias al fruto.” – responde Paikhuan.
– “¿Tienes algún plan?” – pregunta el demonio del frío.
– “No” – responde el Guardián.
– “Bien…” – responde Cold. – “¿Puedes conseguirme unos minutos?”

Bojack se abalanza sobre ellos.

– “¡Espero que esto funcione!” – exclama Paikhuan, que avanza envuelto en llamas para interceptar a su enemigo. 

Cold se prepara para concentrar toda su energía.
El Guardián esquiva los ataques de Bojack y forma un tornado de fuego a su alrededor, pero Bojack pronto lo disipa generando una gran barrera de ki.
Paikhuan retrocede y prepara un poderoso ataque, apuntando a su enemigo con ambos brazos.

– “¡Resplandor de Fuego!” – exclama el guerrero.

El ataque impacta de forma directa en Bojack, que avanza por el interior del ataque y aparece delante de Paikhuan, golpeándole y lanzándole contra una gran raíz del Árbol Sagrado.
Bojack se abalanza sobre el Guardián y le propina un duro castigo.

– “¡Así aprenderás a no enfrentarte al gran Bojack!” – exclama el herajín.

De repente, un Rayo Mortal sorprende a Bojack por la espalda y le hace un corte en su mejilla izquierda.
Bojack se da la vuelta enfadado.
Cold muestra una musculatura muy aumentada. Su poder está al máximo.
El herajín se limpia la herida y lame la sangre.

– “Esto va a ser divertido…” – murmura Bojack.

Los dos guerreros se lanzan el uno contra el otro, dispuestos a darse un puñetazo, pero ambos puños chocan en el aire, creando una gran explosión de energía que barre el lugar, arrasando con todo lo que encuentra a su paso.
Tras el golpe inicial, ambos luchadores se enzarzan en una tormenta de golpes que resuenan en todo el planeta.
Mientras tanto, el malherido Paikhuan, intenta ponerse en pie.

– “Lo dejo en tus manos, Cold” – murmura el Guardián. – “Yo me encargaré del Árbol Sagrado.”

Bojack prepara una gran esfera de ki verde que lanza contra Cold. El demonio la detiene alzando una barrera de escombros con su poder telekinético. Del interior de la explosión resultante aparece Bojack y propina un codazo a Cold en la cara.
Paikhuan vuela hacia el tronco del árbol, pero es interceptado por Zangya. Los dos se detienen en el aire.

– “No te dejaré pasar” – dice la herajín.
– “No tienes que hacer esto” – sugiera Paikhuan. – “Hera está condenado. Las raíces del Árbol Sagrado son tan profundas que es posible que, cuando muera, el planeta se torne inestable.”
– “¡Mientes!” – exclama la herajín. – “¡Bojack acabará con vosotros!”
– “No mueras por él” – dice Paikhuan. – “Vosotros no tenéis que morir aquí.”

Zangya pone la mano en su vientre. Parece recapacitar sobre las palabras del Guardián.

– “Abandona del planeta antes de que sea tarde” – dice Paikhuan, que sale volando hacia el Árbol.

La guerrera herajín observa a Paikhuan alejarse, en silencio y llena de dudas, y después mira el combate entre Bojack y Cold. 
Los dos titanes siguen inmersos en su feroz enfrentamiento. Ambos se encuentran magullados, sangrando, cansados.

– “¡No lo entiendes!” – exclama Bojack. – “¡Voy a formar un Impero! ¡Todo el universo estará bajo mi yugo!”
– “Grandeza…” – murmura Cold – “Eso es lo que buscas.”
– “¡Y la obtendré cuando os derrote! ¡Nadie podrá detenerme!” – grita Bojack.

Cold extiende sus brazos a los lados y hace aparecer dos discos cortantes de ki fucsia. El demonio esboza una media sonrisa.

– “Eres un gran guerrero, Bojack.” – dice Cold. – “Creo que estoy disfrutando de esto más de lo que debería.”

Bojack se sorprende antes las palabras de su enemigo y comparte su mismo gesto de complicidad.

– “Ya veo…” – responde el herajín. – “Puede que seas un rival digno, al fin y al cabo.”

Cold lanza sus discos contra Bojack.
Mientras tanto, lejos de allí, Paikhuan ha llegado hasta el Árbol Sagrado y asciende entre sus ramas, buscando un fruto que guardar.

– “Tiene que haber alguno…” – murmura el guerrero preocupado.

De repente, Paikhuan encuentra una.

– “¡Ahí está!” – exclama aliviado.

El Guardián se acerca al fruto y lo arranca.

– “Todo por esto…” – murmura entristecido antes de guardarlo entre sus ropajes.

Paikhuan asciende hasta sobrevolar el árbol, casi en la estratosfera del planeta.

– “Hora de acabar con esto” – dice mientras apunta al Árbol con sus puños. – “¡RESPLANDOR DE FUEGO!” – exclama al proyectar un poderoso torrente de fuego sobre el árbol.

El Árbol Sagrado empieza a arder rápidamente, pues por la poca energía que le quedaba a Hera ya se encontraba bastante seco.
Bojack esquiva los discos de Cold sin cesar, cuando de reojo ve el gran incendio.

– “¡EL ÁRBOL SAGRADO!” – exclama aterrorizado.

Cold hace que sus discos cortantes vuelvan a sus manos.

– “Se acabó, Bojack.” – dice el demonio del frío. – “Has perdido.”
– “¡OS MATARÉ!” – grita Bojack.

De repente, Zangya se acerca a los dos guerreros.

– “¡Bojack!” – exclama la herajín. – “Es demasiado tarde…” – dice con lágrimas en los ojos. – “¡Vámonos de aquí!”
– “¡¿Rendirme?!” – responde Bojack enfurecido.
– “Podemos empezar de nuevo en otro lugar.” – insiste Zangya, que se acerca lentamente a su amado hasta agarrarle el brazo con cariño. – “Por favor, Bojack.”


Cold contempla la escena expectante.
El líder herajin, enloquecido por su frustración, agarra a Zangya por el cuello.

– “¡¿ME TRAICIONAS?!” – exclama Bojack. – “¡¿CÓMO TE ATREVES A PEDIRME QUE ME RINDA?!”
– “Bo… Bojack…” – llora la herajín.

De repente, un disco de Cold corta el brazo derecho de Bojack, que estrangulaba a Zangya.

– “¡AAAAHH!” – grita Bojack.

Su brazo se precipita contra el suelo. Zangya se toca el cuello, dolorido, mientras mira a su amado con incredulidad.

– “Vete” – le dice Cold.

Zangya, llorando, se aleja del lugar.
Cold reclama su disco.

– “Has perdido la cabeza.” – dice el demonio del frío.
– “¡VOY A MATAROS A TODOS!” – grita Bojack.

Bojack apunta a Cold y dispara un poderoso ataque de ki verde.
El demonio del frío usa su kienzan como escudo, haciendo que el ataque se disipe en todas direcciones gracias a la fuerza rotatoria del disco.

– “Estás perdiendo fuerza” – dice Cold. – “Y, además, tu rabia hace que pierdas la concentración.”

Bojack se da cuenta de que Cold solo tiene un disco en la mano, y de repente el otro le sorprende por la espalda, cortando su costado derecho.

– “Maldito bastardo…” – refunfuña Bojack, que intenta taponarse la herida sin mucho éxito.
– “Se acabó.” – sentencia Cold.

En ese instante, el herajín, cada vez más débil por la pérdida de sangre, esboza una sonrisa que sorprende a Cold.

– “Serías un buen conquistador…” – dice Bojack antes de perder el conocimiento y precipitarse contra el suelo.

Cold se queda en silencio. Bojack ha sido su enemigo, pero respeta profundamente su ambición.
De repente, un fuerte temblor sacude el planeta. Paikhuan se acerca volando a toda velocidad.

– “¡Al planeta le queda poco tiempo!” – advierte el Guardián. – “¡Tenemos que salir de aquí!”

Cold alza su mirada al cielo y puede ver como una nave se aleja del lugar.
En el interior de la embarcación, Zangya pone rumbo lejos de allí.
El demonio del frío y Paikhuan se dirigen su propio transporte y se apresuran en despegar. 
Al salir de la estratosfera, pueden ver cómo un centenar de naves también están escapando.

– “¿A dónde irán?” – pregunta Paikhuan.
– “Vagarán por el espacio en busca de significado” – responde Cold, que se siente en armonía con los sentimientos de esa gente.

Paikhuan se da cuenta del pesar de Cold.

– “Y todo por un líder enloquecido por el poder del Fruto…” – lamenta el demonio.
– “O puede que simplemente fuera un bastardo arrogante” – responde Paikhuan.
– “Es posible” – murmura Cold.

Tras un largo viaje, los dos guerreros regresan al templo, donde les espera Sidra.
Paikhuan entrega la semilla del Fruto Sagrado a su maestro.

– “Habéis protegido al universo de un destino terrible” – dice Sidra. – “Cold, creo que te debo respuestas.”
– “No las quiero” – responde el demonio tajante mientras le da la espalda a Sidra.
– “¿Qué?” – se sorprende Paikhuan.

Sidra esboza una picaresca sonrisa.

– “Espera” – le detiene el anciano.

Sidra se acerca a Cold mientras busca algo entre sus ropajes.

– “Llévatelas” – dice el anciano, haciéndole entrega de las dos cajas de música.
– “¿Las cajas?” – se sorprende Cold. – “No me interesan.”
– “Por eso te las doy” – responde Sidra. – “Protégelas.”
– “¿No puede hacerlo tu lacayo?” – pregunta Cold con cierto desprecio.
– “Dos artefactos tan poderosos como las cajas y el fruto no pueden estar juntos.” – dice Sidra. – “Es demasiado peligroso.”

Cold coge las cajas y se aleja en silencio.

– “¿A dónde vas?” – le pregunta Paikhuan.
– “Ha buscar mi significado” – responde Cold, sin detener su marcha.

Paikhuan esboza una sonrisa de complicidad.

– “¿Le deja marchar?” – pregunta Paikhuan a su maestro.
– “Tiene potencial para ser un gran líder” – responde Sidra. – “Puede que sea lo que el universo necesita ahora mismo.”

Cold se lleva la nave y se adentra en el espacio.

Mientras tanto, Zangya ha perdió el conocimiento en su nave y se ha estrellado en un extraño planeta. En mitad de una gran ciudad.
Los habitantes del lugar pronto se acercan a socorrerla. La sacan de la nave y le colocan en una camilla. Los individuos tienen aspecto humano y visten pantalón y camisa azul, con una casca marrón.
Uno de los rescatadores clava una aguja en el hombro de la malherida mujer.

– “Sus unidades están cayendo en picado” – dice el individuo.
– “Necesita atención médica.” – responde otro.
– “Espera…” – murmura el primer individuo. – “Detecto otra fuente de energía…”
– “¿Está embarazada?” – se sorprende un tercero.


Con el ajetreo, Zangya abre los ojos.

– “¡Está consciente!” – se sorprende un rescatador.
– “¿Dónde…? ¿Dónde estoy?” – pregunta la herajín. – “¿Qué ha pasado?”
– “Se ha estrellado en el planeta Plant” – responde el individuo.

Tras meses de viaje, el demonio del frío regresa a Hera, que se encuentra en ruinas. Varios volcanes han entrado en erupción, ríos de lava recorren la superficie y el cielo está cubierto de ceniza.
Cold camina entre los escombros del palacio, en la antigua sala del trono. 
De repente, varios herajín le rodean.

– “¡Alto!” – gritan los guerreros de Hera. – “¡¿Quién va?!”

Cuando se acercan a él, varios le reconocen.

– “¡Es él!” – exclaman asustados los herajín. – “¡Es el hombre que mató a Bojack! ¡Ha venido a matarnos a todos!”

Cold les observa detenidamente. 

– “No he venido a matar a nadie” – dice el demonio del frío.

En el horizonte, Cold puede ver que varias naves herajín estacionadas.

– “Habéis vuelto a por los vuestros…” – murmura Cold.

Los herajín le observan asustados.

Cold se acerca al trono de piedra de Hera, que aún sigue en pie.

– “Sois valientes y fuertes. Un ejército poderoso… pero sin líder; sin propósito.” – dice Cold.


Finalmente, el demonio del frío se sienta en el trono que había ocupado Bojack.

– “¿Quiere…? ¿Quiere reconstruir Hera?” – pregunta un soldado.
– “¿Hera? Este planeta ha caído.” – responde Cold con desprecio. – “Y de sus cenizas nacerá un verdadero Imperio.”

OLD MAN GOHAN // Capítulo 68: Legendary

OMG // Capítulo 68: Legendary
Bu forma una gigantesca esfera de ki, dispuesto a matar a Trunks.
El mestizo, que ha perdido su transformación, contempla aterrado a su enemigo.
– “Es el final…” – murmura Trunks. – “He fracasado. Lo siento, Son Gohan.”
De repente y como un rayo, Gyuma se abalanza sobre Bu y le propina una patada, lanzándole a un centenar de metros de distancia y haciendo que se disipe el ataque.
– “¡¿Cómo?!” – se sorprende Trunks.
Gyuma se encuentra envuelto en el aura del Súper Saiyajín, sus ojos brillan de color verde, su cabello está erizado, pero sigue conservando su color negro habitual. El chico luce un extraño pendiente en su oreja derecha.
– “Gyuma…” – murmura su maestro, asombrado.
Bu se levanta y mira enrabietado al chico. No esperaba que quedara con vida alguien capaz de sorprenderle.
El viejo Kaioshin se acerca renqueante a Trunks.
– “Acércate, chico” – dice el anciano.
– “¿Viejo Kaioshin?” – responde Trunks. – “¡Lo ha conseguido!” – exclama contento.
– “No” – responde el Dios. – “No he logrado terminar el ritual… Y no me quedan fuerzas para hacerlo.”
– “¿Eh?” – se sorprende Trunks.
– “El poder del muchacho ha aumentado mucho, pero no es suficiente para derrotar a Bu.” – responde el Kaioshin.
– “¡Pero Gyuma aún no se ha transformado en Súper Saiyajín!” – insiste Trunks.
– “Así no es cómo funciona…” – responde el anciano. – “Gyuma ya está utilizando todo el poder que he podido liberar.”
– “Entonces…” – dice Trunks asustado.
– “Aún no está todo perdido” – dice entregándole un misterioso artefacto. – “Ponte esto en tu oreja izquierda.”
– “¿Un pendiente?” – se extraña Trunks.
Bu se eleva y se acerca a Gyuma.
– “¿Quién demonios eres tú?” – pregunta Bu.
– “Me llamo Son Gyuma.” – responde el chico. – “Y soy quien va a derrotarte” – le provoca.
– “Jejeje” – ríe Bu. – “Otro fanfarrón… Me recuerdas al idiota que estalló en mil pedazos intentando matarme.”
La mirada de Gyuma se vuelve agresiva y aprieta sus puños con rabia.
– “Ya veo…” – sonríe Bu. – “¿Conocías a ese pobre desgraciado?”
– “No hables así…” – murmura Gyuma entre dientes. – “No vuelvas a hablar así… ¡NO HABLES ASÍ DE MI PADRE!” – grita Gyuma expulsando todo su poder.
Una fuerte corriente de aire barre al lugar. Gyuma revela un gran poder. 
– “¿Eh?” – murmura Bu, sorprendido ante tal energía.
Gyuma se abalanza sobre Bu y le sorprende con un puñetazo en la cara, seguido por una patada giratoria. Bu intenta golpear a Gyuma, pero éste detiene su golpe y contraataca con una patada en la barbilla del monstruo y un puñetazo en su abdomen.
Bu retrocede y alarga su brazo, agarrando la pierna Gyuma y lanzándole contra una montaña cercana.
– “No está nada mal…” – dice el monstruo.
Gyuma se levante entre los escombros.
– “Ka… Me…” – se prepara. – “Ha… Me…”
– “¿Otra vez esa técnica?” – murmura Bu.
– “¡HAAAAAAAA!” – exclama el mestizo, lanzando su ataque.
– “¡Eso es muy fácil!” – grita Bu. – “¡HAAAAAA!” – exclama copiando la técnica de la escuela Kame y contrarrestando el ataque de Gyuma.
Los dos Kamehameha estallan en el cielo.
Mientras tanto, en el Más Allá, todos observan la batalla.
– “¡Vaya!” – exclama Krilín sorprendido. – “¡Parece que el chico es muy fuerte!”
– “No es suficiente…” – murmura Piccolo.
– “El Kaioshin trama algo” – dice Goku.
Gohan se acerca más a la pantalla.
– “Gyuma…” – murmura preocupado.
Trunks ha aceptado el pendiente del Kaioshin y lo observa detenidamente.
– “Con esto os uniréis y nacerá un guerrero extraordinario” – dice el viejo.
– “¡Estupendo!” – celebra Trunks. – “¡Es como la fusión metamor!”
– “¿Conoces la fusión?” – se sorprende el Kaioshin.
– “Pensaba utilizarla con Gyuma cuando estuviera preparado…” – responde Trunks. – “Pero todo ha salido mal.”
El mestizo se prepara para colocarse el pendiente.
– “¡Una última advertencia!” – exclama el Kaioshin. – “La unión Pothala es permanente.”
– “¡¿Qué?!” – se sorprende Trunks. – “¿No podremos separarnos?” 
– “No” – respone el Dios. – “Seréis una única persona durante el resto de vuestra vida.”
– “Maldita sea…” – dice Trunks, mientras trastea con el pendiente en su oreja. – “Tampoco creo que tengamos otra opción…”
Finalmente, logra colocarse el pendiente.
– “¿Así?” – pregunta el mestizo.
– “Perfecto” – sonríe el viejo.
Cerca de allí, Bu se abalanza sobre Gyuma, que logra interceptar los primeros golpes, pero pronto es superado por Bu y recibe un duro castigo.
– “¡JAJAJA!” – ríe Bu. – “¡Vamos, chico! ¡Defiéndete!” – se burla.
Bu lanza un ataque de ki en el abdomen de Gyuma y le estrella contra el suelo. 
El pendiente de Trunks empieza a brillar.
– “¡¿Qué ocurre?!” – se sorprende el mestizo, que siente como una fuerza empieza a atraerle.
Bu lanza un poderoso ataque de ki contra Gyuma para rematarle.
– “¡Muere!” – exclama el monstruo.
– “¡Gyuma!” – llora Videl.
Pero el pendiente del chico también se ilumina y una fuerza le atrae, haciendo que evite el ataque de Bu.

Trunks y Gyuma son atraídos el uno al otro hasta que ambos chocan en el aire, creando una explosión de luz y energía.

En el puesto fronterizo del Más Allá, la pantalla se ilumina.
– “¡¿Qué ha pasado?!” – se sorprenden todos.
– “¡Gyuma! ¡Trunks!” – exclama Gohan.
En el Monte Paoz, los supervivientes contemplan el momento, confusos. 
Upa ha perdido el conocimiento. Karín, que le está cuidando, alza su mirada al cielo.
– “Tiene que ser cosa del Kaioshin…” – murmura el felino.
Finalmente, la luz se disipa y revela a un guerrero de cabello negro desaliñado y dos mechones de pelo morados adornando su frente. Viste un gi azul, con cinturón y muñequeras rojas.
Bu se queda mirando al nuevo guerrero sin entender lo que ha ocurrido.
– “¿Quién eres tú?” – le pregunta Bu.
El recién nacido guerrero se envuelve en el aura del Súper Saiyajín. Sus ojos se tornan verdes y su cabello se eriza sin cambiar de color.
– “Ya te lo he dicho antes” – responde el guerrero señalándose a sí mismo con el pulgar derecho. – “Soy quien va a derrotarte.”

DBSNL // Capítulo 103: La venganza de Páragus

DBSNL // Capítulo 103: La venganza de Páragus
“Esta es mi venganza”
Vegeta y Páragus se han reencontrado después de muchos años. Vegeta viste con su ropa de entrenamiento, que consta de botas verdes, pantalón lila, camiseta de tirantes negra y guantes blancos.
– “¿Cómo es posible?” – se sorprende Páragus. – “El planeta Vegeta fue destruido por un meteorito…”
– “Creo que no estás al día…” – dice Vegeta.
– “Fue Freezer, ¿verdad?” – dice Páragus. – “Sabía que esa sabandija nos traicionaría… ¡Éramos demasiado fuertes para él!”
– “Igual que tú traicionaste a mi padre” – responde Vegeta.
– “¡Yo salvé a los saiyajín!” – responde Páragus. – “¡Nuestra raza sigue viva aquí, en Vampa!”
Mientras tanto, Broly se pone de nuevo en pie, enrabietado, y se prepara para cargar contra Vegeta.
– “¡Detente, Broly!” – dice Páragus alzando su mano y apuntándole con un extraño dispositivo adornado con una gema azul como las que lleva el muchacho.
Todas las gemas brillan a la vez y parece que Broly se calma.
– “¿Qué diablos es eso…?” – se extraña Vegeta al ver tal artilugio.
– “Tu padre era quien traicionó a los saiyajín” – dice Páragus. – “¡Nos convirtió en esclavos!”
– “Mi padre era débil.” – responde Vegeta. – “Creo que en eso podríamos estar de acuerdo.”
– “¡La leyenda se cumplió!” – grita Páragus. – “¡El Súper Saiyajín nació entre nosotros! ¡Ha venido a salvar a su verdadero pueblo!”
Vegeta mira a Broly.
– “¿Él?” – se burla Vegeta. – “Pues bienvenido al club.”
– “¿Qué?” – se extraña Páragus.
– “Hace mucho que dejamos atrás el Súper Saiyajín” – sonríe Vegeta.
– “Mi hijo es mucho más que eso…” – sonríe Páragus. – “Pronto lo descubrirás.”
Trunks, muy débil, llama la atención de su padre.
– “No te confíes, papá” – le advierte Trunks. – “Es muy fuerte…”
Páragus sonríe con prepotencia.
– “¿Papá?” – se burla Páragus. – “¡JAJAJA!” – ríe. – “¡Perfecto! ¡Hoy ejecutaremos nuestra venganza sobre la familia Real!”
– “No me importan los problemas que tuvieras con mi padre…” – responde Vegeta. – “Pero has atacado a mi hijo… ¡y eso no te lo perdonaré!”
– “¡ACABA CON ÉL, BROLY!” – grita Páragus. – “¡MATA AL PRÍNCIPE VEGETA!”
Broly grita a pleno pulmón y enseguida se abalanza sobre Vegeta.
En la Corporación Cápsula, Bulma, Trunks y Brief estudian la información que les ha traído Piccolo.
– “Todo esto… ¡es fascinante!” – exclama Trunks.
– “Esta tecnología es infinitamente superior a todo lo que conocemos…” – dice Brief.
– “Su brillantez supera incluso a Gero” – añade Bulma.
– “Han ampliado sus descubrimientos con todos los conocimientos que la Red Ribbon extrajo de la nave de Freezer” – murmura Trunks. – “Es impresionante.”
En Vampa, Vegeta se enfrenta a Broly. El joven saiyajín ataca al príncipe insistentemente, pero de forma tosca. Vegeta retrocede esquivándole.
– “No está nada mal…” – se burla Vegeta. – “Pero tu técnica deja mucho que desear.”
Vegeta salta por encima del saiyajín y le propina una patada en la nuca, lanzándole contra el suelo.
– “Si has derrotado a Trunks, significa que puedes hacerlo mucho mejor” – le dice a Broly. – “¡Vamos! ¡Muéstrame tu poder!”
Broly se pone de nuevo en pie, furioso y frustrado.
– “Grrrr…” – gruñe el chico.
Vegeta, al sentir que su poder aumenta, se pone en guardia.
– “Eso está mejor…” – sonríe el Príncipe.
El joven Broly grita de nuevo y su aura se torna de color magenta, al igual que sus pupilas, mientras su cabello, que sigue siendo negro, ondea ligeramente.
– “Pero… ¿Qué demonios…?” – se sorprende Vegeta.

Dibujado por Ipocrito

En un abrir y cerrar de ojos, Broly aparece frente a Vegeta y le atiza un puñetazo en la cara, haciendo que el saiyajín salga propulsado a cientos de metros, rebotando por el suelo hasta chocar con una gran montaña.
– “Ese ki… es… ” – murmura Vegeta, malherido. – “¡Es ki divino!” – exclama sorprendido y confuso. – “¿Cómo…? ¡¿Cómo es posible?!”
– “Ya te lo he advertido, Príncipe Vegeta…” – sonríe Páragus. – “Broly es mucho más que un Súper Saiyajín. Él es… ¡UN DIOS!”
Broly ataca de nuevo, pero Vegeta logra esquivarle en el último momento. El Príncipe se aleja rápidamente, intentando poner distancia entre él y su enemigo y así poder estudiar sus movimientos, pero Broly le alcanza rápidamente, agarrándole por un pie y lanzándole contra el suelo.
En su planeta, Kaiosama observa el enfrentamiento.
– “¡Esto es grave! ¡Es peligroso!” – exclama el Kaio asustado. – “No sabía que quedaran más saiyajín con vida… ¡Y mucho menos con un poder así!” – añade nervioso.
El joven saiyajín carga de nuevo contra Vegeta, pero esta vez el Príncipe detiene el puñetazo. Sus ojos brillan de color cian.
– “Tengo una pequeña sorpresa para ti…” – dice Vegeta.
Broly parece confuso. Nunca había encontrado a alguien capaz de detenerle.
– “No eres el único que puede utilizar el poder de los Dioses” – sentencia Vegeta mientras se envuelve en el aura del Súper Saiyajín Blue.
La explosión de poder repele a Broly, que mira ensimismado a Vegeta, ya transformado.
– “¿Qué es eso?” – se pregunta Páragus. – “¡¿Qué transformación es esa?!”
– “Nosotros lo llamamos Súper Saiyajín Blue” – sonríe el Príncipe.
– “¿B… Blue?” – vocaliza Broly.
– “Vaya, ¿sabes hablar?” – se mofa Vegeta.
– “Ha dicho… ¿nosotros?” – se sorprende Páragus.
Vegeta se pone de nuevo en guardia. Broly parece confuso.
– “¿Qué pasa?” – le provoca Vegeta. – “¿Ya no quieres jugar?”
Páragus parece nervioso. De nuevo recuerda la impotencia y frustración que sintió cuando falló su golpe de estado contra el Rey Vegeta.
– “¡MÁTALE, BROLY! ¡NO TE DETENGAS HASTA QUE HAYA MUERTO!” – dice mientras la gema de su dispositivo brilla intensamente.
– “¡HAAAAAAAA!” – grita Broly, cuyas gemas también se iluminan.
Vegeta se prepara para el ataque y Broly no tarda en abalanzarse sobre él una vez más.
En esta ocasión, el intercambio de golpes es impresionante. Vegeta parece tener ventaja, pues su estilo de lucha es mucho más refinado que el de su adversario, pero a medida que el combate avanza, el joven Broly parece hacerse más y más fuerte.
– “¿Qué ocurre?” – se pregunta Vegeta. – “Su poder no deja de aumentar…”
Trunks, muy malherido y sin fuerzas, consigue ponerse en pie.
– “Esto tiene mala pinta…” – piensa el mestizo. – “A este paso… ¡Broly superará a papá!”
Páragus se acerca al hijo de Vegeta por la espalda sin que éste se de cuenta y le apunta con su mano.
– “Esta es mi venganza” – murmura el saiyajín.
Vegeta, pese a estar inmerso en su combate, se da cuenta de lo que ocurre.
– “¡TRUNKS!” – exclama el saiyajín, que intenta socorrer a su hijo, pero Broly no le permite escapar.
Páragus carga un ataque de ki, pero en el último instante, alguien le golpea por sorpresa y le aparta de Trunks, haciendo que se deslice varios metros por el suelo.
– “¿Quién diablos…?” – se pregunta Páragus, que no contaba con un nuevo adversario.
Trunks se da la vuelta y ve a su salvador.
– “¡Son Goku!” – sonríe el mestizo.
– “Parece que he llegado a tiempo…” – responde el saiyajín, que se fija rápidamente en el combate entre Broly y Vegeta. – “¿Quién es ese tipo? ¡Su fuerza es extraordinaria!”

Son Goku viste un gi de pantalón verdoso y parte superior azul cielo, con cinturón blanco, muñequeras naranjas, y una cinta del mismo color enrollada en sus tobillos, con zapatos negros.

Al ver la silueta de su nuevo enemigo, Páragus se queda sin palabras, como si estuviera ante otro fantasma de su pasado.
– “¿Ba… Bardock?” – titubea el saiyajín.