DBSNL // Capítulo 396: Justicia atronadora
“Me gustan los hombres directos.”
En la Tierra Sagrada de Karin, una gran humareda sale del socavón cuadrado formado por el Kiko-ho, en el interior del cual ha estallado la granada infernal de Piccolo, llevándose al terrible voraki.
Piccolo, Ikose y Gamma 2 flotan sobre él, intentando averiguar si éste ha sido el final de su enemigo.
– “Creo que eso ha sido todo.” – sonríe Ikose.
Piccolo observa el bosque en llamas, lleno de claros formados por distintas explosiones.
– “Qué desastre…” – suspira apenado.
La Gran Saiyaman 2 llega volando.
– “¡HOLAA!” – saluda ella mientras se acerca.
– “¡Marron!” – responde Ikose con un aspaviento.
Mientras tanto, Glorio y Son Goten, transformado en Súper Saiyajín, se encuentran cara a cara, como si de dos pistoleros se tratara, listos para iniciar su duelo.
Bajo sus pies, el viento mece las llamas que consumen el bosque.
Un chispazo morado entre los dedos de la mano derecha de Glorio alerta a Goten.
El mestizo intenta adelantarse al ataque del ladrón, volando directamente hacia él con la intención de golpearlo… pero Glorio chasquea los dedos y provoca un estallido de luz que sorprende al Gran Saiyaman y lo ciega.
Goten yerra el puñetazo, aturdido, y Glorio aprovecha para sorprenderlo, atacándole por la espalda con su puño envuelto en electricidad morada.
El Gran Saiyaman se revuelve y detiene el golpe con una mano.
Su mano está envuelta en ki eléctrico amarillo.
– “No necesito la vista para seguir tus movimientos.” – advierte Goten, cuya técnica eléctrica lo hace inmune a los rayos de Glorio. – “Y tengo mi propio arsenal de trucos.” – sonríe.
Glorio aprieta los dientes, frustrado.
Goten, con sus brazos envueltos en ki eléctrico, le propina un uppercut en la barbilla que lo hace retroceder y lo remata con un puñetazo directo en el abdomen.
– “¡TORMENTA DE GOLPES PIKA-PIKA!” – exclama Goten.
El mestizo propina una combinación de puñetazos y patadas a Glorio, que solo puede retroceder frente a la devastadora acometida de su adversario.
Glorio intenta defenderse, pero la fuerza de Goten supera al ladrón. Cada vez que logra defenderse de un golpe, el siguiente lo sorprende, y así su voluntad cede hasta que deja de intentar protegerse.
Goten salta y da una pirueta en el aire, transformándose en Súper Saiyajín 2 en el proceso y preparándose para darle una patada descendente con el tacón envuelto en energía eléctrica.
– “¡¡NUEVA Y SORPRENDENTE PATADA JUSTICIERA ATRONADORA!!” – exclama Goten.
Goten remata a Glorio y lo lanza contra suelo a una velocidad de vértigo, rompiendo la barrera del sonido.
El ladrón se estrella contra el pavimento.
La onda expansiva del impacto apaga la mayoría del incendio que azotaba el bosque.
En Mithra, el pequeño Majin Tu se ha unido al saibaman y ha golpeado a Gohan Jr, lanzándolo a través de múltiples plantas del palacio hasta que finalmente ha llegado hasta el despacho del Barón.
El muchacho se levanta, aturdido. El despacho está vacío.
– “Maldita sea…” – refunfuña. – “¿Cómo demonio se ha hecho tan fuerte…?”
De repente, el saibaman aparece por el agujero del suelo.
– “¡BLAAAAH!” – sonríe de forma macabra, abriendo su enorme boca.
Gohan lo mira sorprendido y confuso ante su inesperada actitud juguetona.
El fondo de la garganta de la criatura brilla intensamente de color fucsia.
Un fuerte estruendo sacude el palacio. Desde el exterior, los soldados y ciudadanos de Mithra ven como el palacio del Barón salta por los aires.
Gohan Jr sale volando rápidamente de la polvareda.
– “¡Ha estado cerca!” – piensa, apretando los dientes, intentando ir más rápido.
Pero un brazo rosado sale tras él, alargándose hasta agarrarle la pierna.
– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Gohan.
El enemigo tira de él con fuerza y lo lanza contra una montaña cercana.
El chico se estrella contra la montaña, que se derrumba parcialmente sobre una cantera.
Los trabajadores salen corriendo, dejando atrás su maquinaria. Muchos son atrapados por el derrumbe.
El saibaman se eleva sobre la polvareda del palacio, que ha sido destruido parcialmente.
– “¡BLAJAJAJA!” – ríe con una carcajada, sosteniéndose la barriga y pataleando en el aire.
Shisami ha sobrevivido al derrumbe, pero ha quedado atrapado bajo una tonelada de escombros. Solo un pequeño rayo de luz llega hasta él.
– “¿Qué demonios era esa cosa?” – gruñe, pues ha podido ver durante un momento a Majin Tu unido al saibaman.
Shisami logra sacarse de encima las rocas, pero sigue soterrado.
– “¿Eh?” – ve un pequeño resplandor que viene de pisos inferiores.
El laboratorio ha resistido al derrumbe. Solo unos pocos escombros se han colado por el agujero en el techo.
Arinsu, por si acaso, había conjurado una barrera invisible a su alrededor, solo visible por el polvo en el aire provocado por el derrumbe.
La bruja desvanece su magia.
– “Qué poco civilizados…” – suspira.
En la cantera, un estallido de ki amarillo libera a Gohan.
– “Maldito…” – aprieta los dientes con rabia. – “¡Ahora verás!”
El Súper Saiyajín sale volando hacia su enemigo.
Majin Tu deja de reír a carcajada limpia y en su rostro se dibuja una enorme sonrisa infantil pero aterradora que expone toda su dentadura.
– “¡¡PREPÁRATE!!” – advierte Gohan, con el puño en alto.
Gohan propina un puñetazo con todas sus fuerzas al enemigo, que se cubre el rostro con ambos antebrazos brazos.
El golpe de Gohan deforma la masa rosada en los brazos del enemigo, pero no parece causarle ningún daño.
– “Kikiki…” – sonríe el enemigo con picardía.
– “¿Ah?” – se sorprende Gohan, que no esperaba que su puñetazo fuera tan inocuo.
Gohan intenta retroceder, pero parece que la masa rosada ha quedado pegada a su puño y lo deja conectado a su adversario por un largo tentáculo.
De repente, ese tentáculo se acorta, tirando de Gohan y acercándolo a Majin Tu, que aprovecha para conectar un puñetazo directo en su rostro.
Gohan se queda aturdido, y Tu insiste con otro puñetazo que empuja a Gohan, pero al estar unido a Tu, es rápidamente reclamado.
Majin Tu castiga al mestizo, que es zarandeado con cada golpe como si fuera un yoyo.
En el sótano, Arinsu se acerca al caldero y observa su interior. Una sonrisa de satisfacción se dibuja en su rostro.
Hierro candente gotea del techo sobre los escombros caídos por el agujero.
La bruja oye el goteo y se da la vuelta.
En ese instante, una parte del techo se derrumba y Shisami, con su cuerpo al rojo vivo, cae del techo, aplastando la montaña de escombros. Se ha abierto paso a golpes.
Arinsu sonríe con picardía.
– “El toro bravo del Imperio…” – dice con voz sensual.
Shisami resopla fuerte por la nariz.
– “¿Y quién eres tú?” – pregunta, amenazante.
– “Me gustan los hombres directos.” – responde ella.
– “Je.” – sonríe el akaburu. – “Pues yo te voy a encantar.”
Shisami embiste a la mujer, pero ella levanta su mano hacia el toro y lo detiene al instante.
– “Tsk…” – protesta el akaburu.
Todos los músculos de Shisami están agarrotados, pues intenta seguir avanzando, pero sin el más mínimo éxito.
– “Pero no te precipites…” – se burla ella. – “A mí me gusta disfrutar de los preliminares.”
Arinsu da un paso al frente y el antebrazo izquierdo del akaburu se rompe. ¡CLACK! El chasquido de los huesos es estremecedor.
– “¡Grrghr!” – gruñe el akaburu.
– “Hmm…” – ronronea Arinsu, provocativa.
La bruja da otro paso. ¡CLACK! Se parte húmero del mismo brazo.
– “¡Grraaagh!” – sufre Shisami.
– “¡¡ALTO!!” – grita Cheelai.
La patrullera apunta con su pistola a la bruja.
– “¡YA BASTA!” – insiste la agente.
La pobre Cheelai, magullada, casi no puede mantenerse en pie.
Arinsu la mira con cierta ternura.
– “Jujuju” – ríe la bruja. – “No seas ridícula…”
Cheelai aprieta los dientes, sacando fuerzas de donde no le hay para sostener el arma.
Sin previo aviso, la patrullera apunta al caldero y dispara a una de sus tres patas, haciéndola saltar por los aires, desequilibrando el caldero y haciéndolo volcar.
– “¡¡NO!!” – exclama Arinsu.
La pérdida de concentración de la bruja libera a Shisami, que cae de rodillas al suelo.
El caldero derrama todo su contenido; un líquido morado humeante y una extraña piedra preciosa tallada que se desliza por el suelo.
– “¡¡EL TERCER OJO!!” – se preocupa la bruja.
En la Tierra, Glorio sale arrastrándose del cráter formado por su caída.
– “Maldita sea…” – sufre el ladrón.
Goten desciende lentamente hasta posarse frente a él.
Glorio lo mira con rabia.
De repente, Goten levanta la cabeza.
– “¿Eh?” – mira al cielo.
Pan ha llegado.
La joven desciende lentamente.
– “¿Qué demonios ha pasado aquí?” – se pregunta ella. – “¿Contra quién han estado peleando?”
La guerrera aterriza al lado de Goten, vestida con su gi naranja.
– “¿Quién es este tipo, tio Goten?” – pregunta ella.
– “Pues… La verdad es que no lo tengo muy claro…” – él se cruza de brazos y se frota la barbilla. – “¡Pero es un villano!” – asiente.
En ese instante, Ub aparece con el Shunkanido, acompañado por Ten Shin Han.
– “¡UB!” – se sobresalta Pan al ver a su marido en tan mal estado. – “¡¿Estás bien?!”
– “Estoy bien.” – sonríe el muchacho de Isla Papaya, levantando el pulgar.
Glorio intenta levantarse, pero acaba hincando la rodilla.
– “Ha sido él, ¿no?” – protesta Pan, clavando su mirada airada en el ladrón.
– “Ah… ah…” – respira Glorio con dificultad, pues la patada de Goten y la caída le ha fracturado varias costillas.
Pan hace crujir sus nudillos mientras avanza hacia Glorio y se transforma en Súper Saiyajín.
– “Te vas a enterar…” – dice entre dientes.
Goten suspira, volviendo a su estado base.
Glorio intenta levantarse de nuevo, pero se tambalea y acaba cayendo de culo al suelo.
– “Ah… maldición…” – protesta.
En la Torre de Karín, Marron venda el brazo del Duende, acompañada por Gamma 2 e Ikose.
– “¿Te duele?” – pregunta Marron.
– “Un poco…” – se hace valer el felino, sonrojado, delante de la chica guapa.
Gamma 2 e Ikose se miran de reojo; una mirada cómplice que confirma que se han dado cuenta.
Piccolo está apoyado en la pared, de brazos cruzados; carraspea para interrumpir la escena.
– “¿Quién puede estar detrás de todo esto?” – pregunta el namekiano. – “¿Alguna idea, Duende Karín?”
– “Hmm…” – murmura el gato, más serio. – “No lo sé…” – responde. – “Pero quién sea, tiene un conocimiento sobre el Agua Ultradivina superior al mío…” – cavila.
– “¿Alguien con más conocimientos que usted?” – se sorprende Ikose.
– “¡Será alguien muy viejo!” – propone Gamma 2.
– “No me gusta…” – piensa Piccolo. – “¿Quién puede tener ese tipo de información? ¿Y fuera de la Tierra? No se me ocurre nada bueno…”
En el laboratorio, Arinsu, agitada, recoge la piedra preciosa del suelo.
En sus manos, la piedra se rompe, revelando un núcleo esférico perfecto de color azul oscuro.
– “Fiuu…” – suspira ella, aliviada.
Su gesto preocupado desaparece.
En ese instante, una nube negra se materializa a su alrededor. Una oscuridad que la consume lentamente.
– “¡Ah!” – se sobresalta levemente. – “Hmm…” – sonríe al reconocer el fenómeno como algo familiar.
En la superficie de Mithra, otra nube idéntica consume a Majin Tu, que no entiende lo que está pasando e intenta luchar contra la oscuridad que lo rodea.
Gohan, con la cara hecha un mapa, ha quedado libre al fin del agarre de su enemigo, y mira confuso cómo la oscuridad, poco a poco, cubre al enemigo por completo.
En la Tierra, Pan ha agarrado a Glorio de la solapa y lo ha levantado del suelo.
De repente, Ub levanta la vista al cielo, como si pudiera sentir una terrible presencia.
– “¡LA NAVE!” – advierte Ub.
La nave del ladrón ha empezado a ser consumida por la oscuridad.
Todos miran al cielo. También Glorio.
– “¡¿Qué?!” – murmura Pan. – “¿Qué demonios…?”
El rostro de Glorio se ilumina. Es su oportunidad.
Glorio aprieta los dientes y con un repentino estallido de luz sale volando a toda velocidad hacia su nave, propulsado por su electricidad, y dejando atrás una tormenta de rayos que aturde a los presentes y evita que los demás lo sigan.
– “¡¿Aún le quedaban fuerzas?!” – se sorprende Goten.
El ladrón llega hasta la compuerta de su nave, que se abre para recibirlo.
– “Nos veremos en otra ocasión…” – se despide en tono burlón.
– “¡No te vas a escapar!” – exclama Pan.
La mestiza sale volando tras él.
– “¡NO! ¡ESPERA!” – grita Ub, alarmado, con la voz rota.
– “¿EH?” – se detiene Pan, asustada por la reacción de su marido.
Pan mira a Ub y, por su rostro desencajado, entiende que hay fuerzas ocultas en juego.
La nave se desvanece lentamente en la oscuridad.
– “Maldita sea…” – aprieta los puños Pan, frustrada.
De repente, ante la sorpresa de todos, Goku Jr cruza el cielo volando sobre Kinton a toda velocidad.
– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Goten.
– “¡¿Goku?!” – se alarma Ub.
– “¡¡GOKU!!” – grita Pan.
El chico avanza decidido hacia el enemigo, cuyo rastro es cada vez más pequeño.
– “¡No escapará!” – piensa el chico, que se prepara para coger impulso.
– “¡¡PARA!!” – grita Ub, desesperado. – “¡¡GOKU!!”
El pequeño salta hacia delante desde la nube Kinton con los brazos extendidos hacia delante, intentando alcanzar la nave de Glorio… y desaparece en la oscuridad.
PUFF. Ni rastro de Glorio, su nave, o el pequeño Goku.
Los presentes quedan atónitos, con su mirada puesta en la nada. Solo el cielo gris sobre sus cabezas, que lentamente recupera su color azul.

capitulo emocionante, arinsu muestra sus cartas y mencióna el tercer ojo (por cierto, no comenté el anterior capítulo, el dibujo Majin tu impresionante, cómo si fuera un parásito)
goku jr desaparecido a saber donde en todo el universo, y seguimos sin saber todo el potencial del agua ultra sagrada
Y sin ofender para Goten, se que poner nombres a los movimientos es una parodia del super sentai y el tokusatsu, pero nueva y sopredente patada??
Dios, me he reído tanto que me dolía la garganta XD
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XD Goten al final es la mitad de Gotenks. Lo ha improvisado 100%.
¡Me alegro de que te haya gustado!
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Cierto lo de gotenks, Goten y trunks se han fusionado tanto que comparten neuronas, me pregunto si los nombres que pone trunks son igual, pero o al menos algo mejores XD
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