DBSNL // Capítulo 386: Día de descanso

DBSNL // Capítulo 386: Día de descanso

“¿Qué le pasará a mi abuelo?”

Cheelai y Gohan Jr siguen volando hacia Erezúant. La patrullera intenta conectar con el Cuartel General de la Patrulla Galáctica para comunicarles su posición, pero sin éxito. El chico se ha quedado dormido en su silla.

Una llamada entrante la sobresalta.

– “Agente Cheelai al habla.” – responde ella. – “Adelante.”

– “Aquí Tarble.” – saluda el saiyajín.

– “Supongo que son buenas noticias.” – sonríe Cheelai.

– “Hemos capturado a un sospechoso. No quiere colaborar. Ni siquiera nos ha dado su nombre… así que por ahora lo llamamos Dokugan.” – informa el patrullero. – “Todo parece indicar que pertenece a una banda organizada, liderada por un tal Goichi. Voy a mandarte una posible insignia para que puedas introducirlo en la base de datos, a ver qué tenemos sobre ellos.”

– “Recibido.” – asiente Cheelai. – “Aunque tengo problemas para conectarme con el Cuartel General.” – advierte. – “¿Habéis recuperado vuestra nave?”

– “Estamos en ello…” – suspira Tarble.

– “Salúdala de mi parte.” – se escucha a Hybis de fondo.

Mientras tanto, al lado de los establos del palacio del Rey Kadan, la nave de la Patrulla Galáctica está siendo trasteada por un grupo de forasteros.

Los establos son una gran construcción de barro y madera en forma de salas y túneles, por los que de vez en cuando asoma la cabeza algún roedor de los que se usan como montura.

Entre los trabajadores, destaca el mercenario Melone. 

Panzy observa de cerca lo que hacen, con gran interés.

– “¿Y eso que es?” – pregunta la Princesa, señalando una parte del motor que está manipulando brench.

– “Es el hyperimpulsor” – responde Melone.

– “¿Y qué hace?” – pregunta ella.

Lady Gladyola hace guardia, apoyada en la pared del establo, sin quitarle el ojo de encima a la Princesa.

Melone da un martillazo, que cerca esta de pillarse el dedo, y se pone de mal humor.

– “¿Por qué no te vas a peinar muñecas, niña?” – protesta el brench.

Gladyola frunce el ceño y se incorpora.

Panzy suspira.

– “El Rey Kadan se ha portado muy bien con vosotros, creo.” – dice ella. – “Puede que vuestro lugar sea el calabozo, con vuestro amigo el tuerto.” – sonríe con picardía. – “¿Debería hablar con mi padre?”

Un forastero le lanza un tornillo a Melon en la cabeza.

– “¡BRENCH IDIOTA!” – lo recrimina. – “¡¿ES QUE QUIERES METERNOS EN OTRO LÍO?!”

– “Tsk…” – Melon se frota el chichón.

Gladyola vuelve a apoyarse en la pared, esbozando una media sonrisa, orgullosa al ver que la princesa puede defenderse sola.

En el calabozo, Dokugan está encerrado en una celda, esposado a la pared con los brazos en alto.

– “¡¡BASTARDOS!!” – protesta el cíclope. – “¡¡SOLTADME!!”

Dokugan desiste, agotado.

En la celda colindante, Torpin está en estasis en un sarcófago metálico con cubierta de cristal que luce el símbolo de la Patrulla Galáctica.

Dos centinelas del Rey custodian cada celada, armados con lanzas.

Desde un balcón del palacio, Karza está mirando la aldea bajo el acantilado. Broly lo acompaña.

– “¿Qué le pasará a mi abuelo?” – pregunta el joven, apenado.

– “Será juzgado.” – responde Broly, que se apoya en la barandilla.

– “¿Va a morir?” – insiste Karza.

– “El Rey Kadan tiene la palabra. Es su jurisdicción.” – responde el patrullero. – “No sé si Erezúant tiene los recursos para mantenerlo encerrado. Eso puede ser un problema.”

– “¿Y qué me pasará a mí?” – pregunta con miedo el muchacho.

Broly mira al suelo, pensativo.

– “Puedes intentar convencer al Su Majestad de que todo fue culpa de Torpin. Apelar al corazón del Rey.” – sugiere el patrullero. – “Explicar que tú no puedes controlar tu poder; que solo querías proteger a tu abuelo.”

– “¿Eso serviría de algo?” – pregunta Karza.

– “¿Me preguntas si podría librarte de un peor castigo? Es posible.” – dice Broly. – “¿Te ayudará a dormir mejor por las noches? No lo creo.”

Karza se cubre el rostro con las manos, avergonzado. Lágrimas en sus ojos.

– “Creo que… mi muerte sería lo mejor para todos…” – sufre el joven.

Broly esboza una media sonrisa, sintiéndose reflejado en el muchacho.

– “La gente que queremos, a veces puede guiarnos por caminos equivocados.” – comparte su experiencia el saiyajín.

– “¿Por qué…?” – pregunta el joven.

– “A veces, creen que están en lo cierto.” – responde Broly. – “Otras, simplemente no quieren caminar solos.”

Karza se limpia las lágrimas con el antebrazo. Broly coloca la mano sobre el hombro del chico.

– “Pero ahora, tú puedes decidir.” – dice el patrullero. – “No estás solo; pero es tu camino.”

El muchacho asiente repetidas veces, intentando convencerse de que debe hacer lo correcto.

En la plaza del pueblo, un centenar de soldados, con la ayuda de Oxyedas, arrastran el cadáver del tragacielos por las calles a modo de procesión, exhibiendo la victoria a su gente.

Los aldeanos observan incrédulos a la bestia. Los más jóvenes creían que esa criatura era solo una leyenda. Los más ancianos hacía siglos que no habían visto a uno en otro lugar que no fuera en sus pesadillas.

En una sala del palacio, Tarble sigue hablando por radio, con Hybis ocupándose de mantener la señal, trasteando los comandos de la antena parabólica.

– “¡Toda una aventura…!” – dice la patrullera, asombrada con el informe resumido que le ha hecho Tarble.

– “Y nosotros no estábamos…” – refunfuña Gohan. 

– “Dokugan no nos ha dado nada.” – suspira Tarble. – “Pero parece que el mestizo saiyajín está de nuestro lado.”

– “Pobre chico…” – murmura Cheelai, como madre, mirando de reojo a su hijo.

– “Al parecer, el ladrón que buscamos habló con el viejo saiyajín antes de llegar al asentamiento de bandidos.” – dice el patrullero. – “Creemos que consiguió una nave, así que debemos asumir que ha abandonado Erezúant.”

– “¿Sabemos a dónde ha podido ir?” – pregunta Cheelai.

– “Aún no lo sabemos.” – responde Tarble. – “Ha tenido tiempo de escapar a otro sistema.” – lamenta. – “A menos que el cíclope decida colaborar, será casi imposible encontrarlo.”

En el calabozo, Sambuco recorre el pasillo con las manos en la espalda hasta llegar a la celda de Dokugan.

Los guardias empuñan sus lanzas, apuntando al inesperado visitante.

– “¡ALTO!” – exclama uno.

– “¡¿A dónde te crees que vas, anciano?!” – pregunta el otro.

El cíclope abre su ojo al oír el alboroto.

Sambuco sonríe amablemente.

– “¿Os importaría abrir la celda y dejarnos a solas?”” – pregunta el viejo.

Sin mediar palabra, los solados bajan sus armas, como en un extraño trance. Abre la celda del cíclope y se marchan.

Dokugan, confuso, observa al anciano entrar en su celda.

– “¿Quién eres tú?” – se pregunta el cíclope. – “¿Qué quieres de mí, viejo?”

Sambuco no pierde su gesto amable.

– “Solo información.” – responde el anciano.

Sambuco se acerca al cíclope en silencio y extiende su mano hacia él.

– “¿Qué haces…?” – intenta apartarse Dokugan, asustado. – “¡No te acerques! ¡NO ME TOQUES! ¡AYUDA! ¡AAH!”

Tarble sigue hablando con Cheelai.

– “Estaremos ahí en unos días.” – calcula ella, tecleando en su panel de comandos.

– “Está bien.” – responde el saiyajín. – “Aunque si todo va bien, no necesitaremos vuestros refuerzos. Lamento haberos hecho venir hasta aquí.”

– “Yo también lo lamento.” – protesta Gohan. – “Qué aburrimiento.” – suspira.

– “Shht.” – lo calla Cheelai. – “No pasa nada.” – le responde a Tarble. – “Es nuestro deber.” – añade mirando de reojo a su hijo.

– “Gracias.” – responde el saiyajín.

– “Es un placer recibirlos.” – se escucha a Hybis. – “Ella puede quedarse en mi casa.”

– “Shht.” – lo calla Tarble.


En ese instante, Lady Gladyola entra en la sala.

– “Siento interrumpiros.” – dice la guerrera. – “Pero tenemos una confesión de Dokugan.”

– “¡¿Cómo?!” – se sorprende Tarble.

– “Glorio ha huido al Planeta Razan.” – revela Gladyola.

Interferencias la radio de Cheelai y Gohan Jr.

– “¿Qué ocurre?” – intenta recuperar la señal tecleando en la mesa de comandos. – “¿Se ha cortado?”

– “¿Otra vez?” – resopla el chico.

– “Vaya…” – se cruza de brazos la brench, frustrada.

En el centro de mando fronterizo del Imperio, Peral apaga su centralita. Está sudando, asustado.

– “Buen trabajo.” – dice una voz detrás de él.

Peral agacha la cabeza, apenado.

Una gran mano roja se coloca sobre el hombro del aterrado soldado.

– “Planeta Razan.” – repite la voz.

2 thoughts on “DBSNL // Capítulo 386: Día de descanso

  1. Bueno, un capítulo más

    Es bueno ver a broly convertirse en el apoyo de karza

    Hum, sambuco, claramente aparenta más de lo que sabe, no voy a decir nada pero en este capítulo sambuco me ha dado la idea de quien es en verdad, pero no voy a decir nada, solamente esperare como se desarrolla esta saga

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