DBSNL // Capítulo 380: Vaqueros

DBSNL // Capítulo 380: Vaqueros

“Sin duda estás anclado en las viejas costumbres.”

En la cueva, el minotauro está sentado junto al fuego, al lado de Broly, que lo acompaña con actitud relajada y una sonrisa amable. Gladyola está de pie a su lado, de brazos cruzados, aún magullada. Panzy está junto a la guerrera, pero un poco escondida detrás de ella, después de haber tenido que huir de la bestia. Sambuco se ha quedado unos pasos por detrás, también receloso del toro.

– “Esos bandidos…” – explica el minotauro. – “Atacaron a mi manada hace cinco noches… ocho… quince… No han parado de perseguirnos hasta que han capturado a todas mis chicas.”

– “La granja que vi al otro lado del bosque…” – piensa Sambuco.

– “¿Tan fuertes son?” – se extraña Broly. – “Porque si han podido contigo…”

– “Lo son.” – explica el toro. – “Además, son forasteros. Tienen herramientas de otros mundos. Intenté detenerlos, pero no pude…” – aprieta los puños con rabia.

El minotauro golpea el suelo con ira.

– “¡DEBÍ HABER PELEADO HASTA EL FINAL!” – lamenta. – “¡AUNQUE ME COSTARA LA VIDA, TUVE QUE HABER LUCHADO!”

Broly pone la mano en el brazo del minotauro.

– “Si hubieras hecho eso, no nos habríamos conocido.” – sonríe Broly. – “Y no podríamos ayudarte.”

– “¿Ayudarlo?” – se extraña Gladyola, levantando una ceja. – “Tenemos nuestros propios problemas, patrullero.”

– “He visto a esos bandidos cuando fui a buscar agua.” – dice Sambuco. – “No están lejos de aquí.”

Panzy escucha atentamente.

Broly se pone en pie.

– “¿Y por qué no?” – pregunta el saiyajín. – “No nos cuesta nada ayudarlo.”

– “Tenemos nuestra propia misión.” – responde Gladyola. – “Además, con la princesa aquí, mi prioridad es su protección.”

Broly agacha la cabeza, pensativo. 

En ese momento, Panzy da un paso al frente.

– “¿Hmm?” – la miran todos.


Con cierto recelo, un poco asustada, ella se acerca a la bestia.

– “¿Eh?” – la mira el minotauro.

Panzy agarra la mano del minotauro. Sus manos son minúsculas en comparación a las del animal.

– “Soy la Princesa de Erezúant.” – dice ella.

– “¿Princesa…? ¡Princesa!” – comprende el minotauro. – “Siento mucho… No sabía que…” – se avergüenza. 

– “Me llamo Panzy.” – continúa ella. – “¿Cómo has dicho que te llamabas?”

– “Oxyedas, Majestad.” – responde él, muy educado.

– “En nombre de mi padre, el Rey Kadan, te ayudaremos.” – promete. – “Tienes mi palabra.”

Broly sonríe.

La bestia se pone en pie.

Gladyola, instintivamente, acerca su mano a su espadón, pero Sambuco la detiene.

El minotauro se pone firme y hace una reverencia, con lágrimas en los ojos.

– “Muchas gracias, Mi Princesa.” – dice Oxyedas.

Broly golpea los puños frente a su pecho.

– “¡Manos a la obra!” – exclama, emocionado.

Oxyedas se limpia las lágrimas.

– “No será tan fácil…” – dice el minotauro.

– “¿Por qué no?” – se extraña el saiyajín.

– “Creo que Broly podría hacerlo solo.” – dice Gladyola. – “Y, además, estamos tú y yo… Unas cuantas armas no creo que…”

– “Uno de ellos…” – interrumpe Oxyedas, mirando a Broly. – “… se mueve como tú.”

– “¿Huh?” – se extraña el saiyajín. 

En la ciudad, Tarble y Hybis están comiendo tranquilamente sopa de bichos.

– “¿Así que te vas a casar con Lady Gladyola?” – pregunta Hybis.

– “¿Eh?” – se sorprende Tarble. – “Pues… No es mi intención…”

– “Has dado tu palabra.” – le recuerda Hybis.

– “Eso ya lo sé…” – suspira el saiyajín. – “Pero no es tan fácil… La misión… También tengo un deber con mi gente… en mi planeta.”

– “No le hagas daño.” – dice Hybis, tajante.

– “¿Cómo?” – se sorprende Tarble.

– “Es una buena mujer.” – insiste él.

– “No es mi intención, pero…” – se excusa el saiyajín.

– “Si le haces daño, te mataré.” – sentencia Hybis, sin ninguna expresión en su rostro.

– “Eeeh… ja… jaja…” – ríe Tarble, intentando leer las intenciones de su compañero, sin poder averiguar si se trata de una broma. – “¿Eh?”

– “¿Quieres más sopa?” – pregunta Hybis con total normalidad.

– “Pues… creo que ya estoy bien…” – responde Tarble. – “¿Qué demonios le pasa este tipo…?” – se pregunta en silencio.

En la granja, los bandidos siguen trabajando con las vacas.

– “¡Le toca a esa!” – grita uno. – “¡Trae la cuerda!”

De repente, el bramido de Oxyedas en la noche llama la atención de todos.

– “¡¡MUUAAAAAH!!” – muge con todas sus fuerzas.

El minotauro sale del bosque y se planta frente a los bandidos, blandiendo su arma de hueso.

– “¡¡MUUUUAAAH!!” – lo hace de nuevo.

Los bandidos se movilizan.

– “¡LA BESTIA ESTÁ AQUÍ!” – avisa uno.

– “¡ES EL MACHO!” – grita otro. 

Los malhechores se organizan. Algunos de ellos van armados con fusiles de energía.

Los más fuertes van armados con herramientas de granja y se acercan al minotauro, amenazantes.

– “¡¿Ya no te escondes, cobarde?!” – lo provoca uno.

De repente, Gladyola salta por encima del animal, usando su espalda para propulsarse, y cae entre los bandidos con su enrome espadón, golpeando el suelo con él y haciendo que varios pierdan el equilibrio.

– “¡AAH!” – se asustan.

Hay varias tiendas de compaña rodeando los corrales. Con el alboroto, no paran de salir bandidos de ellas.

De una de ellas, en el centro del campamento, sale un tipo forzudo, no muy alto, con calvicie parcial, con pelo canoso en la nuca y a los lados, pero con la calva expuesta. Una gran cicatriz cruza su rostro y muchas otras están repartidas por todo su cuerpo. Va envuelto en una capa de piel índigo de vacuno. Lleva un hueso en la mano al que le queda aún un poco de carne asada.

– “¡¿Qué está pasando?!” – protesta.

– “¡Torpin!” – exclama uno. – “¡Nos atacan!”

– “¿Eh?” – se vija en la guerrera. – “Pero, ¿esa no es…?” – la reconoce. – “Tsk…” – protesta. – “Quédate aquí.” – dice mirando al interior de la tienda. – “Solo estorbarías.”

En ese instante, Broly cae en el centro del campamento, creando una onda expansiva que arranca varias tiendas, dividiendo así la atención de los maleantes.

Mientras tanto, Sambuco y Panzy pasan desapercibidos entre los corrales y abren sus cerraduras una a una.

– “Ya sois libres, amigas.” – sonríe ella mientras trastea el candado.

– “Dese prisa, Princesa…” – dice el anciano, mirando de lado a lado, nervioso.

Los bandidos atacan a Gladyola y Oxyedas. El minotauro sacude a varios enemigos con cada golpe de quijada, mientras ella se adelanta, abriéndose paso a espadazos.

Otro grupo de maleantes se abalanza sobre Broly, pero el saiyajín se los saca de encima sin problemas, saltando de uno a otro mientras los deja fuera de combate de un solo golpe.

Mientras tanto, en un lugar desconocido, Glorio se encuentra comiendo solo de una bandeja metálica racionada en medio de una amplio comedor limpio y muy iluminado, con techo alto, que recuerda al de un centro militar. Las mesas largas y los taburetes están anclados al suelo. Las paredes son blancas con cenefas rojas.

Un soldado con aspecto de conejo, con piel violácea y largas orejas erectas, se acerca a él.

– “Quiere verte.” – anuncia el conejo.

– “Ya he hablado con ella.” – dice Glorio. – “No tengo nada más que contarle.”

– “Ella no. Él.” – responde el soldado.

El conejo viste con una armadura ligera en el torso, de color claro, con un emblema en el pecho en forma de ojo adornado por una especie de laurel angulado rojo. Debajo, la ropa es de tela roja con mangas cortas y una falda hasta las rodillas. En la cintura porta un cinturón ancho de hebilla metálica del que cuelga una cartuchera con una pistola. Lleva botas marrones reforzadas y muñequeras a juego. Va armado con una gran vara de metal con extremos redondeados.

Glorio acompaña al soldado a través de las instalaciones hasta un ascensor. Los dos suben hasta el piso más alto, donde las puertas se abren en el vértice de una amplia sala cuadrada presidida por una mesa gigantesca frente a una cristalera triangular que cubre toda la pared. La decoración es modernista, de alto diseño, muy alejada del aspecto medieval y austero del palacio del Rey Kadan.

Detrás de la mesa, una gran silla le da la espalda. Alguien sentado en ella observa el amanecer.

El soldado que acompañaba a Glorio se queda frente a la puerta del ascensor.

Glorio camina hasta el centro de la sala.

– “Barón.” – saluda, golpeándose el pecho con el puño.

El misterioso hombre responde.

– “He oído que la Patrulla Galáctica ha llegado a Erezúant.” – dice el Barón, muy articulado y con una elegante voz.

– “No esperaba que recurrieran a ayuda externa.” – responde Glorio.

– “¿Crees que llegarán hasta aquí?” – pregunta el hombre.

– “Lo dudo.” – responde Glorio. – “No es mi primer trabajo. He tenido cuidado.”

– “Ella siempre me habla muy bien de ti.” – insiste el Barón. 

– “Es un honor.” – Glorio hace una reverencia.

– “Yo soy más exigente.” – replica el hombre.

Glorio entiende que debe explicarse.

– “Aunque lograran cruzar el Valle de los Sordos, la zona más peligrosa del planeta, soborné a la gente adecuada.” – responde. – “A estas alturas, su nave debe estar desguazada y vendida por partes al otro lado del valle.” – asegura con firmeza. – “De todas formas, si intentaran recuperarla, no les será nada fácil.”

En el campamento de los bandidos, Gladyola, Oxyedas y Broly siguen peleando. 

Varios bandidos saltan por los aires con cada golpe de nuestros amigos.

Varios intentan frenar a Oxyedas con echándole el lazo, pero fallan. Otros tienen más suerte y le agarran un cuerno.

– “¡GRAAAA!” – brama el minotauro, sacudiendo su cabeza y haciendo volar a todos los que sujetaban el cabo.

Broly es rodeado por varios enemigos, a los repele fácilmente con un empujón de energía invisible.

Otra oleada de enemigos ya se prepara para cargar contra Broly, que los espera en guardia.

– “¡SUFICIENTE!” – exclama una voz que hace que los bandidos se detengan.

Torpin camina hacia Broly.

– “Patrulla Galáctica.” – se fija en el logo de su uniforme. – “Era cuestión de tiempo que llegarais a este planeta.” – protesta. – “Vosotros o el Imperio.”

El tipo da un último bocado a su comida y lanza el hueso limpio a un lado.

Broly lo mira detenidamente.

El enemigo abre su capa revelando su ropa. Viste botas y brazaletes oxidados de armadura imperial negra y marrón, un slip negro y una coraza protector Imperial negra cuyo abdomen parece el original, pero su pechera ha sido reparada con remaches metálicos. 

De repente, Torpin desenrolla de su cintura una cola de mono.

– “¡¿EH?!” – se sorprende Broly.

– “¡Ja!” – sonríe Torpin. – “Reconoces mi raza. Ya sabrás lo que eso significa, ¿verdad?” – dice con prepotencia. – “Habéis tenido mala suerte.”

– “Pensé que… no quedaban más saiyajín…” – dice Broly, sorprendido.

– “¡JAJAJA!” – ríe Torpin. – “Siempre ponen la misma cara.” – presume. – “Veo que conoces el fatal destino de mi planeta.”

– “¿Cómo sobreviviste?” – pregunta Broly.

– “Simplemente tuve suerte. ¿Cuántas veces habré contado esto?” – responde el malcarado saiyajín. – “Estaba regresando al Planeta Vegeta cuando mi nave sufrió una avería y tuve que detenerme en una base Imperial cercana para repararla… Y entonces, el fatídico momento; mi planeta fue destruido por un meteorito… Eso me dijeron.”

– “Pero sabes que no es cierto.” – dice Broly.

– “Al principio me lo creí…” – aprieta los puños con rabia. – “Pero al día siguiente, fui emboscado por hombres de Freezer en el taller, cuando iba a recoger mi nave… No podía ser casualidad.” – narra con dolor. – “Eran demasiados, incluso para un guerrero saiyajín… pero a pesar de sufrir graves heridas, logré escapar con vida.”

Sus cicatrices parecen corroborar su historia.

– “Huí a los confines del Universo, donde no pudieran encontrarme.” – continúa.

– “Es una historia triste.” – dice Broly. – “Fue un duro revés para muchos saiyajín.”

– “¡Ni se te ocurra compadecerte!” – protesta Torpin.

– “No era mi intención.” – se disculpa Broly. – “Pero entiendo tu dolor.”

El saiyajín escucha como sus hombres siguen luchando con Gladyola y Oxyedas; con un gesto de su cabeza manda a los bandidos que rodeaban a Broly a ayudarlos.

– “Siento mucho que no conocieras la existencia del Planeta Vampa.” – dice Broly, cabizbajo. – “Tu vida podría haber sido diferente.”

– “¿El Planeta Vampa?” – repite Torpin, extrañado.

– “Aun así, no es tarde.” – insiste Broly. – “No eres el último saiyajín. Muchos viven en paz en el Planeta Sadala.”

– “¿Sadala?” – reconoce el nombre de antiguas leyendas. – “Espera…” – se da cuenta de algo. – “¿Tú también eres un saiyajín?”

Broly asiente.

– “Soy el hijo de Páragus.” – revela.

– “¡¿PÁRAGUS?!” – se sorprende Torpin. – “No puede ser… No sabía que tuviera un hijo…”

– “Yo nací en Vampa.” – responde Broly. – “Al igual que muchos otros.”

Torpin parece enternecerse durante un instante, pero enseguida recupera su agria actitud.

– “¡¿Y qué haces embutido en ese uniforme?!” – protesta el viejo saiyajín. – “¿Dices que los saiyajín viven en paz? ¡¿En qué os habéis convertido?! ¡Ni siquiera tienes cola!”

– “Ha pasado mucho tiempo.” – insiste Broly.

– “Hijo de Páragus…” – gruñe Torpin. – “Tu padre conspiró contra su propia gente. ¡Yo mismo luché contra sus hombres el día que se rebeló contra el Rey Vegeta!” – revela, furioso. – “Pensé que buscaba poder, ¡eso podría respetarlo! Pero si lo que cuentas es cierto, ¡es una deshonra para nuestra raza!”

– “Los tiempos han cambiado, anciano.” – responde Broly.

El viejo saiyajín reúne ki en su mano y dispara a Broly. El joven rechaza el ataque sin esfuerzo y lo desvía hacia el cielo.

– “Tsk…” – protesta Torpin. – “¡INSOLENTE!”

– “Sin duda estás anclado en las viejas costumbres.” – dice Broly. – “Si pudieras sentir mi energía, te darías cuenta de que este combate es una pérdida de tiempo.”

Torpin se abalanza sobre Broly.

– “¡¡MUEREEEE!!” – grita, furioso.

Broly lo intercepta y le agarra la boca, callándolo, y lo estampa contra el suelo.

– “¡¿EEH?!” – se sorprende el saiyajín. – “¡AAAH!” – grita.

Pero Broly materializa una esfera de ki en la palma de su mano, dentro de la boca del viejo.

– “¡¡MMMHH!!” – intenta gritar el saiyajín.

La esfera de ki brilla a través de sus mejillas.

– “¡¡¡HHMM!!” – intenta pelear, agarrando el brazo de Broly con todas sus fuerzas, luchando para liberarse a golpes y arañazos, desesperado.

Pero Broly desvanece su ataque; algo impensable para el viejo.

– “¿MM…?” – protesta el anciano, confuso.

– “No todo tiene que solucionarse pelando.” – dice Broly.

El joven suelta al viejo saiyajín, de cuya boca aún sale vapor.

– “¡Coff! ¡Coff!” – tose el viejo.

Broly da un paso atrás, dejándole espacio.

– “Has comprobado mi poder.” – dice el joven. – “Nuestra raza es más fuerte que nunca e incluso el hijo del Rey Vegeta nos ha dado su beneplácito.”

– “El hijo del Rey…” – se sorprende Torpin.

La aurora boreal brilla en el cielo.

– “No hay motivo para pelear entre nosotros.” – dice Broly, ofreciéndole la mano.

Las vacas han sido liberadas y ya corren por el campamento hacia la llanura.

Gladyola y Oxyedas están repeliendo a los bandidos.

El saiyajín rechaza la mano de Broly y golpea el suelo con rabia.

– “Lo siento, viejo.” – dice nuestro amigo.

Broly da la espalda al anciano y se aleja.

– “Maldita sea…” – protesta el viejo, golpeando el suelo de nuevo. – “¡¡MALDITA SEA!!”

De repente, un chico sale de una tienda de campaña en ruinas y corre hacia Torpin.

– “¡ABUELO!” – grita el joven, que llega hasta el saiyajín y se arrodilla a su lado para comprobar cómo se encuentra. – “¡¿Estás bien?!”

– “¡Suéltame!” – lo aparta el viejo. – “¡No me toques!” – lo empuja, haciendo que caiga de espaldas al suelo.

Broly los mira sorprendido.

– “¿Abuelo?” – repite el hijo de Páragus.

Torpin se pone en pie.

– “Eres un inútil… como tu padre…” – protesta el viejo. 

El chico tiene la piel amarilla y cabello negro largo, recogido en una coleta. Viste una chaqueta azul, sin camiseta, un pantalón negro, botas marrones y un cinturón rojo a juego con un turbante del mismo color. Tiene cola de saiyajín.

– “¿Un mestizo?” – se sorprende Broly.

– “¡Un bastardo!” – lo corrige Torpin.

– “Tuviste un hijo…” – dice Broly.

– “Fue un error…” – protesta Torpin. – “Un error que debí corregir mucho antes… ¡Antes de que se multiplicara!”

El joven agacha aparta la mirada, dolido y avergonzado.

– “¿Cómo puedes hablar así de tu propio nieto?” – pregunta Broly.

– “¡¡HAGO LO QUE ME DA LA GANA!!” – protesta el viejo, desquiciado.

El chico se levanta y se acerca de nuevo al anciano, preocuparlo al verlo tan fuera de sí.

– “Abuelo…” – dice el joven.

– “¡CÁLLATE!” – lo agarra del cuello. – “¡CÁLLATE!! ¡CÁLLATE!”

Broly da un paso al frente.

– “¡SUÉLTALO!” – exige el saiyajín.

Torpin aprieta fuerte el cuello del muchacho.

– “¡NO ME DIGAS LO QUE TENGO QUE HACER!” – replica el viejo.

De repente, un espadazo de Gladyola cercena el brazo de Torpin.

El chico cae de culo al suelo, con el rostro lleno de sangre y con el brazo de su abuelo aún agarrado a su cuello.

– “Ah… aaah…” – tiembla ante el horror.

– “¡¡AAAAAAAAAH!!” – grita el viejo. – “¡¡MALDITA P…!!”

Pero Oxyedas lo embiste por la espalda y lo lanza a través del campamento. Broly se aparta para dejarlo pasar. El saiyajín rebota varias veces contra el suelo hasta estrellarse contra las grandes lecheras metálicas, que se rompen y derraman todo su contenido sobre él.

– “¿Por qué tardabas tanto?” – le pregunta Gladyola a Broly.

– “Lo siento.” – se disculpa el saiyajín. – “Pensé que podía terminar esto de otra forma…”

En el enorme despacho de paradero desconocido, Glorio sigue hablando con el misterioso hombre.

– “Un saiyajín, ¿eh?” – pregunta el Barón. – “Creía que ya no quedaban.”

– “Así es.” – responde Glorio. – “Lidera a los bandidos de la zona. No rechazará la oportunidad de pelear.”

– “Pero por lo que cuentas, es un anciano…” – no parece convencido. – “¿Estás seguro que podrá detener a los patrulleros?”

– “Lo dudo.” – responde Glorio. – “Pero el verdadero obstáculo, no es el viejo.”

En el campamento, el joven mestizo sigue en el suelo, con la mirada perdida, cubierto de sangre e inmóvil.

2 thoughts on “DBSNL // Capítulo 380: Vaqueros

  1. Bueno, no me esperaba que un viejo saiyajín apareciera, pero se nos muestra como los ideales y caminos de lo saiyajin del pasado los terminan conduciendo a su propio fin

    El nieto de torpin cuidado, ya lo dijo vegeta, los mestizos muestran un potencial mayor que los puros y probablemente el no sea la excepción, aunque me da pena que el pobre chico sea abusado por su abuelo, espero que broly consiga ayudarlos

    Gran capítulo y probablemente no lo digas pero teorizó que el barón es gomah o el hermano de shin, aunque el tiempo solo lo dirá

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    1. Pronto sabremos quién es 😉 Solo digo que fue el primer personaje que dibujó Ipocrito para esta saga 😬

      Sobre el chico, estéticamente está basado en Kajika, el prota de otro manga de Toriyama.

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